¡Aquí me presento con este último capítulo consecutivo!
No sé cuánto tiempo tardaré para volver a actualizar esta historia. Las demás historias van a demandar su tiempo, pero intentaré no retrasar mucho el próximo capítulo.
Como no hay reviews, vayamos directamente al capítulo.
¡Disfruta!
Issei daba pasos lentos mientras observaba la copa de los árboles que eran mucho más altos de lo que estaba acostumbrado. Esa no era la única diferencia, ya que el viento soplaba con más intensidad y le era imposible no sentir frío.
Issei llevó su mirada al papel, en donde volvió a leer la dirección que le habían dado. Su rostro se volvió a alzar y observó con extrañeza, ya que no había escuchado ni visto nada desde que se dirigió a lo más profundo del bosque.
"¿Hola?" Issei llamó, y poco después sus oídos captaron un extraño sonido proveniente de uno de los árboles.
Sus cejas se contrajeron con intriga al ver a un hombre rubio y con lentes parado en la copa del árbol más alto. Su expresión permanecía seria y sin mostrar alguna emoción, algo que inquietó un poco al protagonista. Pero esa sensación disminuyó al notar que estaba llevando una túnica idéntica al encapuchado que se había cruzado hace no mucho.
"¿Tú eres quien me va a entrenar? Mi nombre es Hyoudou Issei, ¿cuál es el tuyo?" Issei preguntó de manera jovial, aunque su sonrisa desapareció al notar que el hombre no le respondía.
La inquietud volvió a su cuerpo al notar como una sonrisa aparecía en el rostro del hombre cuando materializó una gran espada que emitía un aura poderosa.
"Arthur Pendragon." El ahora reconocido como Arthur agitó su espada con fuerza, haciendo que desapareciera, dejando una estela mágica en su anterior posición.
Issei ni siquiera pudo reaccionar, solo tuvo tiempo de dar un paso hacia atrás. Cuando activó el guantelete ya era demasiado tarde, ya que una gran cantidad de sangre emergió de su espalda.
"¡AAAAAAAHHHHHH!" Issei se sentó en la camilla, su expresión aterrada lentamente cambió a una aturdida tras darse cuenta que se encontraba en la enfermería.
Antes de que pudiera plantearse alguna pregunta, una mano apareció frente a él que sostenía su lanza.
"La próxima vez no hables tanto, céntrate en tu oponente y estudia sus habilidades." Issei observó al encapuchado con asombro, un asombro que tan solo aumentó cuando el sujeto se quitó la capucha, revelando un joven de tez pálida, ojos celestes y cabello plateado.
"¿Quien eres?" Issei recogió la lanza, haciendo que una media sonrisa se dibujara en el rostro del desconocido.
"Quizás tu Dragón Celestial sepa como responder esa pregunta." Vali se cruzó de brazos y unas alas de color celeste emergieron desde su espalda.
Issei no sabía el motivo, pero su cuerpo se puso a la defensiva de inmediato tras sentir el extraño poder que emanaba del desconocido.
"Nunca pensé que nuestro próximo encuentro sucediera de esta manera, Ddraig." Las alas emitieron una voz que sonaba igual de imponente y sabía que la de Ddraig.
"Es un poco frustrante que me veas en este estado, pero puedo asegurarte que mi portador no tardará en alcanzarlos, Albion." Los ojos de Issei se ensancharon considerablemente tras escuchar ese nombre.
"¿Albion? Eso quiere decir que tú..."
"Así es, Hyoudou Issei." La sonrisa mezquina de Vali aumentó mientras que su poderosa aura aplastaba a la de su rival.
"Mi nombre es Vali, soy el actual Hakuryuukou."
_ CAPÍTULO 12: ¡EL RIVAL DEL DESTINO! _
"No lo entiendo, ¿por qué quieres entrenar a tu mayor enemigo?" Preguntó un Issei muy confundido.
"¿Mi mayor enemigo? Creeme que estás muy lejos de serlo, Hyoudou." Aclaró Vali al instante, ahora lo observaba desde un asiento cercano.
"¿Entonces?" Issei se había molestado con el comentario, pero sabía que no ganaba nada cayendo en provocaciones.
"La idea es convertirte en mi mayor enemigo." Esas palabras hicieron que el enfado de Issei cambiará a confusión. "¿Sabes algo? El presente es muy decepcionante. Muchos de aquellos que se los consideraba los más fuertes han muerto, y los que aún siguen con vida se rehúsan incluso a un combate amistoso."
"Por supuesto que no aceptaran combates. Todavía hay muchas personas que buscan la más mínima excusa para iniciar una nueva guerra. Solo necesitas ver la tensión constante entre todas las razas para darte cuenta de ello." Replicó Issei, quien no era capaz de entender los pensamientos de Vali.
"Lo sé, por eso creo que nací en la época equivocada. Si hubiera nacido algunos siglos antes, entonces hubiera tenido la oportunidad de tener un rival digno que quizás pueda hacerme frente..." La mirada de Vali se notó algo distante mientras hablaba, pero pronto volvió en sí. "Afortunadamente, la vida me sonrió y alguien como tú tuvo la oportunidad de nacer en una época tan aburrida como esta."
"Para ser sincero, creo que estás un poco loco." Issei se sintió incómodo ante la extraña conversación, principalmente por como lo miraba aquel que se consideraba su peor enemigo.
"Probablemente tengas razón." Una leve sonrisa emergió del rostro de Vali. "Después de todo, no creo que exista alguien más que quiera darle la oportunidad de crecer a aquel que se consideraría su mayor enemigo."
"¿Asi qué quieres entrenar a mi compañero con el afán de tener una batalla a muerte cuando sus niveles estén equilibrados?" La voz de Ddraig resonó a través del guantelete.
"En un principio me pareció inutil porque conozco bien los límites de mi portador, y sin duda alguna es el Hakuryuukou más fuerte que haya existido. No quiero ofenderte Hyoudou, pero tú podrías ser el Sekiryuutei más débil." Issei bajó un poco la cabeza tras escuchar esas palabras.
"Yo también pensaba de esa manera, hasta que Azazel me contó sobre eso." Vali señaló la lanza que Issei tenía entre sus manos. "Si esa lanza te eligió, eso significa que debes guardar un potencial impresionante." La mirada de Vali se cubrió de euforia de un segundo al otro. "Por eso es que no me importa tener que traerte a la enfermería día tras día. Me aseguraré de desbloquear ese potencial tuyo aunque deba rescatarte de las puertas de la muerte constantemente." Esas palabras asustaron un poco al protagonista, quien no pudo ocultarlo.
"Definitivamente está loco." Issei reafirmó esa idea desde sus pensamientos. "Por-por cierto, ¿cómo están mis compañeros?" Issei decidió cambiar la conversación con la intención de que Vali lo dejara de ver como su juguete personal, algo que pareció funcionar.
"Desafortunadamente, el viejo me obligó a entrenar a todos. Hace no mucho salieron de la enfermería..."
"¿¡Eso significa que ya están entrenando!?" Issei no lo dejó terminar, e incluso alguien como Vali se sorprendió al ver como se ponía de pie con fuego en sus ojos. "¡No puedo quedarme atrás! ¡Dime que tengo que hacer!" Exclamó el castaño con gran determinación.
"Veo que tienes ganas de continuar..." Vali parpadeó algo impactado ante el cambio tan drástico en el temperamento del protagonista. "Ve al mismo lugar que ayer. No habrá nuevas instrucciones hasta que Arthur piense que estás listo para un desafío más complejo." Concluyó el albino, la sonrisa volvió a su rostro.
"¡Entendido, iré ahora mismo!" Issei se puso manos a la obra de inmediato, por lo que Vali se quedó solo en la enfermería junto con su inquilino.
"¿Qué opinas, Albion?" El albino observó la camilla en donde antes estaba Issei.
"Tanto tú como él tienen un espíritu de lucha impresionante, solo que los objetivos son distintos. No obstante, él tiene que desarrollar su poder mientras que tú ya naciste con él." Las alas brillaron mientras pronunciaba esas palabras.
"¿Cuánto tiempo crees que tomará?" Vali fue quien preguntó, observando la ventana cercana a la camilla.
"No estoy seguro. Solo sé que sería un gran desperdicio luchar una sola vez." Albion dijo con un tono retrospectivo.
"Entonces estás de acuerdo conmigo que una lucha a muerte no sería tan divertida porque sólo puedes luchar una vez." Vali se cruzó de brazos tras esas palabras, y la risa de Albion no se hizo esperar.
"A veces pienso que eres peor que yo y Ddraig en nuestra juventud."
_ SALTO DE LÍNEA _
Habían pasado 5 días.
5 días en los que Issei apenas pudo hacer nada contra Arthur.
Pero eso no le importaba, ya que se encontraba frente al hombre una vez más.
A diferencia de aquella vez, ninguno de los dos compartió una palabra, lo único que se repitió fue ver como Arthur desaparecía de la copa del árbol y reapareció detrás de Issei. La sonrisa del rubio cambió a un rostro serio y se vio obligado a cambiar el ataque de su espada por una defensa, así logrando bloquear el ataque de Issei.
El choque producido le obligó a arrastrar los pies por varios metros hasta que chocó contra un árbol. El rostro serio de Arthur se profundizó aún más cuando ajustó sus gafas, para luego comenzar a correr en contra de Issei, quien lo estaba esperando con la guardia alta.
Los ojos del protagonista seguían como podían a su contrincante, ya que cada vez que agitaba la espada se teletransportaba a una posición más y más cercana con la intención de confundirlo.
Pero después de entrenar con este hombre por 5 días, Issei sabía a la perfección cuál era su ataque favorito.
Arthur dejó su destello mágico una última vez y esta vez desapareció por completo. Pero para sorpresa de todos, Issei se aferró a la lanza con ambas manos, haciendo que un circuito eléctrico la rodeara por completo. El protagonista giró sobre sí mismo y arrojó un poderoso tajo eléctrico hacia el cielo.
En un principio esto parecía una locura, pero pronto se vio que no era así.
Los ojos de Arthur se ensancharon cuando el tajo relampagueante chocó contra él, creando una pequeña explosión eléctrica.
Arthur emergió entre la bola de humo, cayendo al suelo de pie como si no le hubiera pasado nada. Aunque esa idea rápidamente quedó descartada cuando unas gotas de sangre cayeron al suelo.
Arthur se limpió la herida de su mejilla, que desprendía algunos pequeños rayos ocasionales. La seriedad del hombre de repente se transformó en una sonrisa, y así también lo hizo Issei.
Ninguno de los dos compartieron alguna palabra, y lo único que hicieron fue lanzarse el uno contra el otro por horas.
Era la primera vez que Issei lograba soportar un largo enfrentamiento con Arthur.
Hasta que finalmente cayó.
Vali se encontraba sentado a su lado como de costumbre, una mujer con características felinas lo acompañaba.
El albino le extendió una pequeña libreta, en donde indican el desarrollo del entrenamiento.
"Día 1: Fracaso rotundo."
"Día 2: Demasiado lento."
"Día 3: Poca reacción."
"Día 4: No sabe utilizar su magia."
"Día 5: Derrota, pero aprendió algunos trucos interesantes."
"Día 6: Aprobado."
"Tú eres la siguiente, Kuroka." Vali expresó su idea, revelando una sonrisa felina por parte de la mujer.
_ SALTO DE LÍNEA _
Al día siguiente...
Issei esperaba desafiar a Arthur una vez más, pero grande fue su sorpresa cuando no lo vio en el árbol que siempre se encontraba.
Una figura pasó sobre su espalda, haciendo que se diera la vuelta al instante, solo para no ver nada.
De pronto, esa misma silueta se arrojó sobre él a una velocidad impresionante, pero Issei logró esquivar de milagro.
Kuroka abandonó su postura de 4 patas para observar a Issei con una sonrisa coqueta y depredadora, haciendo que el protagonista se pusiera un poco nervioso.
Por alguna razón, podía sentir que esa mujer estaba interesada en sus partes privadas.
El problema es que no sabía si era para algo bueno o malo.
Al final, Issei decidió descartar esos pensamientos cuando sacudió su cabeza con fuerza, para luego arremeter contra su oponente sin cuidado.
Una espesa niebla se presentó entre ambos, algo que obstaculizó un poco la visión de Issei pero no lo afectó en nada más.
El castaño no dudó en abalanzarse sobre la Nekomata, y la empaló con su lanza.
En un principió se asustó porque pensó que fue demasiado lejos, pero de la nada esa figura se esfumó en humo negro y otra Kuroka apareció sobre su espalda. Issei intentó reaccionar, pero ya era demasiado tarde.
Lo siguiente que supo es que estaba en la camilla de nuevo. El rostro de Issei se llenó de frustración tras descubrirlo.
A su lado estaba sentado Vali, quien no tardó en arrojarle la lanza, a lo que el castaño la atrapó y sus ojos volvieron a brillar con la misma determinación de siempre.
_ SALTO DE LÍNEA _
Los días se transformaron en semanas antes de que alguien se diera cuenta.
Como era habitual, Issei se encontraba entrenando en lo profundo del bosque, y la figura de aquella Nekomata volvió a pasar detrás de él a todo velocidad. Aunque esta vez Issei no se vio desconcertado, lo único que hizo fue darse la media vuelta con una clara sonrisa competitiva en su rostro.
La extraña niebla volvió a hacer acto de presencia, y Kuroka no dudó en abalanzarse sobre él como una gran tigresa que ya había localizado a su presa.
Pero en esta ocasión, Issei no hizo nada.
Kuroka atravesó su cuerpo como si ella fuera un fantasma, confirmando así las sospechas de Issei, por lo que rápidamente se dio la medía vuelta y bloqueó un zarpazo de la verdadera Kuroka con su guantelete, algo que lo dañó bastante.
En vez de alejarla, Issei tomó su mano y la arrojó con todas sus fuerzas contra los árboles, haciendo que Kuroka escupiera un poco de saliva cuando partió uno a la mitad.
La Nekomata se recuperó tan rápido como pudo y se sorprendió al ver como Issei estaba preparando su ataque más característico.
"¡DRAGON SHOT!"
Una fuerte explosión sacudió el bosque.
Issei no se contuvo.
Sabía que contenerse sería una derrota asegurada contra estos individuos.
Por eso mismo es que no fue una sorpresa ver como Kuroka aparecía entre los destrozos sin ningún rasguño. La Nekomata le compartió una de sus típicas sonrisas gatunas, a lo que Issei le respondió con una media sonrisa.
De esa manera, su combate continuó, hasta que Issei cayó una vez más.
"Día 15: Aprobado."
La seriedad de Vali se transformó en una sonrisa tras leer la libreta.
_ SALTO DE LÍNEA _
De esa manera, los diferentes enfrentamientos continuaron avanzando.
Conoció a un hombre que se hacía llamar Bikou. Él podía crear copias como Kuroka, pero éstas sí podían hacer daño. Eso lo comprobó en su primer enfrentamiento, donde recibió una paliza sin igual por confiarse, ya que lo apalearon desde todos los flancos.
También conoció, o más bien, se topó contra un golem gigante y una niña llamada Le Fay, que, a diferencia de los demás, a ella le encantaba hablar y era bastante amistosa. Era una lástima que su charla durará no más de 5 minutos en los primeros enfrentamientos, porque de alguna manera Issei siempre terminaba aplastado por el golem.
De esa manera, su viaje continuó, y los diferentes enfrentamientos se fueron repitiendo con grados de dificultad cada vez más altos.
Arthur, Kuroka, Bikou y Le Fay...
Cuando Issei pensaba que quizás estaba un poco cerca de alcanzarlos, siempre lo aplastaban de manera indiscriminada en un nuevo entrenamiento.
Los días pasaron, en todos ellos siempre despertaba en la enfermería y allí estaba Vali para entregarle su lanza. Eso se había vuelto una rutina.
En ocasiones rompía un poco esa rutina para conocer mejor a los demás miembros del equipo de Vali, ya que ocasionalmente estaban en la enfermería esperando que alguno de los compañeros de Issei recobrara la consciencia.
A diferencia de lo que había pensado, Arthur era un tipo muy calmado y analítico, incluso podría decirse que no era muy sociable.
Le Fay ya había demostrado lo simpática y amigable que era, así que no descubrió nada nuevo hablando con ella.
Bikou era alguien bastante amigable y divertido. En los combates también era así, solo que el hecho de recibir constantes palizas no le parecía muy divertido a Issei.
Pero sin duda la que más le sorprendió fue Kuroka, ya que descubrió que ella era la hermana de Koneko. Además de eso, la Nekomata siempre demostró estar interesada a todo lo que rodeara a Issei, DEMASIADO interesada. Incluso en su primera charla lo primero que ella dijo era que quería tener un hijo con él, algo que hizo palidecer a Issei. Simplemente no se imaginaba siendo padre a tan temprana edad.
Y en cuanto a Vali... no descubrió mucho más. Era alguien que solo le interesaba los combates, y su actitud ligeramente arrogante hacía que resultara un poco difícil hablar con él. Es decir, no era un mal tipo, pero sin duda alguna se tenía demasiada confianza para todo.
Pero había algo extraño...
Ya había pasado más de un mes, pero nunca se había enfrentado a Vali.
Ese pensamiento lo estaba molestando mientras se dirigía al nuevo sector de entrenamiento, en donde se veía que era un páramo completamente desolado, un sector de Grigori que se había creado hace mucho tiempo con la intención de expandir la ciudad, algo que no había sido necesario hasta ahora.
Esos mismos pensamientos dejaron de molestarlo cuando una figura dejó de ocultarse detrás de una roca, haciendo que Issei se detuviera en seco.
Allí estaba Vali, quien se cruzó de brazos al mismo tiempo que las alas de Albion se materializaron sobre su espalda.
Issei sujetó la lanza con fuerza y se colocó en postura de combate, algo que Vali imitó.
La ventisca polvorienta invadió el terreno que los dividía, creando un silencio incierto en donde solo la respiración de ambos podía ser escuchada.
Hasta que finalmente sucedió.
Vali se movió a una velocidad que Issei apenas pudo distinguir, por lo que no tardó en cubrir su lanza de rayos para enviar un tajo eléctrico hacia el frente, pero el albino lo esquivó cuando utilizó sus alas para volar.
Issei no se detuvo allí, por lo que continuó arrojando una gran cantidad de tajos mágicos con el afán de atinarle, pero Vali esquivó cada uno de ellos con su mera aptitud física y reflejos.
Al ver que no había forma de atinarle, Issei se preparó para el combate cuerpo a cuerpo, pero Vali atrapó su lanza antes de que pudiera terminar de cambiar su postura, eso le permitió apartarla un poco para luego apretar su puño con fuerza.
El impacto sobre el abdomen fue tan fuerte que obligó a Issei a vomitar una gran cantidad de sangre. Pero eso no acabó allí, ya que el fuerte golpe produjo una onda de choque que lo mandó a volar.
El castaño fue rebotando por el piso como si de una pelota se tratase, hasta que finalmente chocó contra una gran roca gigante, generando un fuerte estruendo en el proceso.
A pesar de que el polvo era bastante denso, se pudo ver como Issei se encontraba incrustado en la roca con una expresión adolorida en su rostro. Desafortunadamente no tuvo mucho tiempo para maldecir a su rival, ya que dicha persona apareció frente a él mediante un gran aterrizaje.
Vali volvió a su postura de combate, y la sonrisa mezquina volvió a su rostro cuando le hizo una seña de provocación con su mano, incitandolo a atacar.
Issei tan solo apretó los dientes y se desprendió de la roca como pudo. El castaño lo observó con detenimiento, para luego arrojar la lanza a un lado y colocarse en postura de combate, haciendo que la Boosted Gear brillara con una intensidad nunca antes vista.
El gesto hizo que la sonrisa de Vali se ampliara, mientras que Issei le respondió con otra sonrisa muy parecida.
Al final ambos corrieron contra el otro, con la intención de asestar un gran golpe. La patada de Issei fue esquivada fácilmente por Vali, quien rápidamente intentó atacar con otro puñetazo devastador. Su sorpresa no se hizo esperar al ver como Issei dio una voltereta hacia atrás para esquivar un golpe que hace unos segundos ni siquiera había visto venir.
De esa forma ambos estuvieron intercambiando un par de golpes que terminaban siendo esquivados, hasta que Issei por fin logra darle un fuerte puñetazo en el abdomen que lo mandó a volar.
Issei no tardó en utilizar sus alas de Demonio para seguirlo, materializando un gran orbe de energía en su guantelete.
Vali observó esto, por lo que sus ojos se entrecerraron por un momento mientras creaba una pequeña barrera sobre su puño.
Issei no tardó en alcanzarlo e inclinó su brazo hacia adelante lo más fuerte que pudo, mientras que Vali hizo lo mismo.
"¡DRAGON SHOT!"
Una fuerte explosión sacudió toda la zona desolada junto a una poderosa onda de choque que lo siguió poco después.
El brillo carmesí predominó hasta el punto de que podría dejar ciego a cualquiera, aunque no duró más que unos segundos.
Había un cráter en el centro de la explosión, y allí se encontraba Vali de pie mientras le extendía la mano a Issei, quien no tardó en aceptar la ayuda.
"¿Listo para la segunda ronda?" Preguntó el albino.
"¿No puedo descansar 5 minutos?" Preguntó un Issei que se veía bastante agotado por la gran cantidad de magia que había utilizado.
La respuesta llegó de una manera bastante elocuente cuando Vali apretó su mano con fuerza y le propinó un fuerte puñetazo en el rostro, haciendo que todo se volviera negro.
Issei se levantó de la camilla con una expresión exaltada, y como era habitual no tardó en fastidiarse.
"¡Solo pedí 5 malditos minutos!" Las quejas de Issei no pudieron ir muy lejos, ya que Vali no tardó en extender la lanza junto con otro papel.
"Este será el último entrenamiento. Creo que ya cuentan con suficiente experiencia para desenvolverse por ustedes mismos." Issei observó a Vali y luego al papel tras escuchar sus palabras.
Era obvio que estaba impaciente por saber cómo sería este último entrenamiento.
_ SALTO DE LÍNEA _
Issei atravesó la zona del bosque habitual donde entrenaba con sus amigos, aunque no le pareció extraño que no hubiera nadie allí.
Ya se había acostumbrado a las emboscadas.
Aunque esa idea quedó en segundo plano tras ver como alguien se posaba frente a él, haciendo que el rostro sereno de Issei cambiara a uno de asombro.
"¿Qué haces aquí?" Issei le preguntó a Raynare, quien afiló su sonrisa.
"Probablemente lo mismo que tú." La Caída mostró la nota que tenía en su mano, haciendo que la sorpresa de Issei se transformara en una sonrisa.
Después de todo, era obvio la razón de que ambos fueran citados allí.
De esa forma, Issei agarró con fuerza su lanza, y Raynare hizo lo mismo con su espada.
La sonrisa de ambos cambió a dientes apretados cuando corrieron el uno contra el otro, haciendo que sus armas se mezclaran en llamas y rayos, hasta que finalmente chocaron entre sí.
Azazel observó desde lo más alto de la Torre de la Esperanza como se presentaba una gran explosión de llamas y rayos en el bosque, un acto que sacó una sonrisa en el hombre.
"Parece ser que ya están listos."
_ ¡FINAL DEL CAPÍTULO! _
(O NO)
¡Espero que hayan disfrutado este capítulo!
Como pudieron leer, decidí cerrar el entrenamiento de Vali en un solo capítulo, ya que no quería extenderme mucho más que esto. Seguro que notaron como ciertos tramos fueron llevados muy rápido, pero esa era la idea. Por supuesto no sé qué es lo que prefieren ustedes. Si disfrutan que los entrenamientos sean más detallados y, por ende, extensos, entonces así lo haré. El problema es que podría llevarme varios capítulos, y no sé si todos estarán muy dispuestos a esto. Obviamente esto no quita nada de la trama, de lo contrario, no lo haría. Lo único malo es que no se puede ahondar mucho entre las interacciones de los personajes.
Bueno, eso es algo que me está molestando bastante en estos momentos. Aprovechando que la próxima actualización tardará, me gustaría leer sus comentarios al respecto. Al fin y al cabo son mis lectores y es importante que también se sientan cómodos y les agrade cada capítulo. A lo que a mi respecta, sinceramente no me molesta desarrollar una forma o la otra.
Dejando ese dilema de lado, quiero agradecer nuevamente a Rakei, ya que gracias a él fue que pudimos tener un capítulo cuádruple de esta historia. Muchas gracias por entregarme tu confianza, y espero que hayas disfrutado cada capítulo.
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Sin nada más que agregar, les dejo aquí con la escena final.
¡Espero y nos veamos pronto!
Issei y Raynare se encontraban cenando en silencio, el sonido de los cubiertos era lo único que se escuchaba en ese momento.
"¿Sabes algo acerca de Penemue?" Raynare rompió el tranquilo silencio entre ellos, haciendo que Issei la mirara.
"Azazel me habló. Logró engañar a Raiser para que extendiera la fecha límite de la boda por otro mes, pero no cree que pueda hacerlo de nuevo. Se ve que está bastante desesperado por casarse." Issei se burló mientras jugaba con su comida.
"Los tres meses habían sido el plan inicial, así que no está mal." Raynare respondió con calma, para luego dar un suspiro. "Solo espero que esto acabe rápido. Estoy cansada de ser invitada por él casi todos los días. Las excusas son cada vez más complicadas, aunque gracias a la ayuda de Azazel no me resulta tan difícil librarme de él." Comentó la Ángel Caída con claro cansancio en su tono.
"Solo espero que logren convencer a la Nobleza de ese bastardo. Penemue está intentando ganar la confianza de todas, pero el miedo que le tienen a Raiser les impide actuar en su contra." Las cejas de Issei se fruncieron tras esas palabras, era obvio que sentía un gran disgusto cuando se hablaba de ese tema.
"Confiemos en Penemue, seguro encontrará una manera de llegar a ellas." Raynare dejó los cubiertos sobre la mesa, y el silencio volvió a ellos.
En esta ocasión, Issei la miró, ya que sintió que dicho silencio era mucho más profundo y significativo que antes.
"¿Sucede algo?" Issei no dudó en ser tan directo como siempre, haciendo que una pequeña sonrisa emergiera del rostro de Raynare.
"Mañana es el día..." El aspecto de Raynare se mostró algo conflictivo tras esas palabras.
Parecía estar peleando contra ella misma en su interior.
Issei logró entender a qué se refería, por lo que no tardó en sonreír.
"Dije que iremos juntos, y pienso mantener esa promesa." La convicción de Issei hizo que las dudas de Raynare se apaciguaron en gran medida, por lo que una sonrisa apareció en su rostro.
"Gracias por ayudarme con esto."
