¡Aquí me presento con un nuevo capítulo!
Antes de comenzar, voy a contestar una review:
Carlos 118: Parece que Penemue siempre se caracteriza por ser alguien de poca paciencia, pero creeme que debe ser de los personajes más pacientes y calculadores de la serie. Solo imagínate ser secretaria de Azazel y ser explotada 24/7 porque tu jefe no hace bien su trabajo. De seguro que tratar con Raiser debe ser una estupidez comparado a eso jajaja. Me alegro que te haya gustado ese momento de Raynare, y espero que te guste este capítulo también.
¡Disfruta!
La noche pacífica se acentuaba en cada calle, cada barrio y hogar de Grigori. No había ni un solo sonido, todos descansaban para hacer sus respectivas tareas al día siguiente. Los pocos que se encontraban despiertos patrullaban el sitio haciendo el menos ruido posible con tal de no perturbar ese sueño.
Y al final, ellos no fueron los culpables de que dicha paz nocturna desapareciera.
"¡SUELT-!"
Issei se despertó con un gran grito que quedó silenciado en su último tramo cuando su cabeza golpeó el soporte metálico que sostenía la cama superior.
Así como se levantó, Issei volvió a caer sobre la cama, su grito se había transformado en un quejido de dolor y molestia antes de que siquiera se diera cuenta.
Pero, la voz de Raynare se escuchó antes de que pudiera hacer algo más.
"Joder, ese si que fue un gran golpe." El tono de la Ángel Caída dejó bien en claro su necesidad de molestar, algo que hizo entrecerrar los ojos a Issei.
"Iba a pedir disculpas por despertarte, pero creo que prefiero guardarmelo." Declaró el castaño mientras se frotaba la frente con dolor.
"No necesitas disculparte. De todas formas, no puedo dormir." Ella respondió con una expresión aburrida en su rostro.
"¿Estás nerviosa por mañana?" Issei se sentó en la cama y miró hacia arriba, como si realmente fuera capaz de verla.
"No realmente. Estoy ansiosa, pero no es por eso." Raynare no pudo evitar bajar un poco su cabeza tras decir esas palabras. "Y es realmente una mierda..." Concluyó, un leve suspiro surgió de sus labios.
Raynare se recostó sobre su cama una vez más, pero pronto escuchó unos movimientos que la hicieron girar su cabeza. Allí estaba Issei, apoyando sus brazos y la cabeza sobre el borde de su cama.
"¿Es sobre lo de hoy?" Issei hizo clara alusión a su madre, a lo que Raynare negó con la cabeza.
"No es eso. Es algo más personal, y prefiero guardármelo para mi misma. Pero gracias por preocuparte por eso." Ella culminó con una linda y genuina sonrisa.
"Hmmm..." Issei murmuró sin despegarle los ojos de encima. "Si tu lo dices, supongo que está bien." Concluyó con una leve sonrisa, a lo que Raynare respondió con un asentimiento.
Issei se dispuso a volver a su cama, pero antes de que pudiera irse Raynare lo tomó de la mano, algo que lo sorprendió un poco.
"Vamos a lograrlo." Comentó la Ángel Caída con convicción cuando encerró utilizó sus dos manos para tomar la de Issei con sumo cariño, como si quisiera protegerlo.
"Si, dalo por hecho." La sorpresa de Issei fue reemplazada por una sonrisa, a lo que ella le respondió de la misma manera.
Aún le resultaba un poco raro ver como una sonrisa tan linda y genuina podía salir de Raynare, siendo que antes casi siempre sonreía con intenciones ocultas, cómo lo hacia cuando quería burlarse un poco de él, o cuando se veía en la necesidad de hacerle creer que todo estaba bien.
Por eso es que en parte era un alivio notar que ella ahora lucía tan...
Real.
No había otra manera de describir esa sensación.
Así que lo único que pudo hacer fue disfrutar de esa sonrisa sin que ella se enterara.
Aunque Raynare pareció darse cuenta que la estaba admirando demasiado, ya que le dio un leve golpecito en su frente para que despertara.
"Ahora ve a dormir, no quiero que te vuelvas a quejar por no poder ducharte." Ella comentó con un tono burlón, a lo que Issei solo pudo resoplar con fastidio.
"¡No es mi culpa que las mujeres se tomen 40 minutos para tomarse una maldita ducha!" Exclamó el castaño mientras bajaba las escaleras, a lo que Raynare se mofó.
"Solo escucho excusas."
"Si, lo que tu digas..." Issei dejó caer la cabeza sobre su almohada con algo de fuerza.
De pronto, esa mirada cansada cambió a una seria.
"Todavía sigo soñando con ese momento..." El ceño fruncido de Issei se profundizó cuando la imagen de su sueño más reciente pasó por su cabeza.
En esa imagen, Raynare estaba presionando sus labios con los suyos.
Issei comenzó a frotarse la sien en un intento de relajarse.
No necesitaba saber qué significaban esos sueños.
Él lo sabía muy bien.
Pero se negaba a aceptarlo.
Si lo aceptaba, entonces la estaría perdonando.
Estaría haciendo como si nada hubiera pasado.
Sería cómo si ella nunca lo hubiera matado.
Sería como si ella nunca lo hubiera traicionado.
Probablemente eso es lo que más le dolía.
Le dolía que aún la siguiera amando a pesar de todo.
Sin que él lo supiera, Raynare estaba mirando al techo mientras frotaba sus manos lentamente, la sensación de la piel de Issei aún persistía en ella.
Por lo visto, Issei no fue el único que se despertó con una pesadilla, y lo más seguro es que esos sueños perturbados habían sido mucho más parecidos de lo que ellos dos podrían llegar a creer.
Pero ambos sabían que su mente no debía centrarse en un drama amoroso en ese momento.
Este era el momento de apoyarse, sin importar cual fuera el pasado tortuoso y desviado que tenían en común.
_ CAPÍTULO 14 (PARTE 1): GOLPE DE REALIDAD _
Las gotas de lluvia golpeaban sobre el vidrio sin piedad mientras Vali observaba desde adentro, sus manos se encontraban en los bolsillos a su vez que una mirada algo distante lo delataba.
"¿En qué estás pensando?" Bikou llegó a su lado, a lo que Vali solo atinó a mirarlo de reojo.
"Es sobre Hyoudou. Bueno, más bien diría que es esa lanza." El comentario del albino llamó el interés de Bikou.
"¿Qué sucede con la lanza?" Preguntó Bikou bastante interesado en la conversación.
"A medida que avanzaban los entrenamientos, pude notar que hizo grandes avances con la Boosted Gear. Pero es diferente con la lanza, ya que solo ha podido dominar los ataques más básicos pero no mostró una gran mejora más allá de eso." Aclaró Vali, sus ojos se desviaron para mirarlo, y su compañero lucía bastante asombrado tras sus palabras.
"¿Es eso así? Yo creo que lo hizo bastante bien." Preguntó un Bikou bastante confundido.
"No fue así si tenemos en cuenta lo que significa esa lanza." Vali respondió con simpleza, a lo que Bikou solo atinó a tomarse el mentón.
"Hum, eso sí es extraño..." Comentó Bikou, para luego esbozar una sonrisa burlona. "Es la primera vez que te veo tan centrado en evaluar el posible potencial de una persona, ¿acaso tienes miedo?" Vali se burló con un bufido tras su comentario.
"Por supuesto que no. Solo estoy diciendo que me resultó bastante extraño." Vali respondió, su mirada se fijó sobre su compañero con más avidez.
"Yo no le daría mucha vuelta a eso. Es un arma tan extraña como mística. Lo más seguro es que solo Issei y ese tal Dulio deben saber cómo funciona. Bueno, Issei aún está en eso." Bikou se corrigió al instante tras notar que de seguro Issei sabía lo mismo que ellos, es decir, nada.
"Debo admitir que es un buen punto." Vali asintió, para luego esbozar una leve sonrisa. "Me sorprende que algo logico venga de ti."
"Así es- espera, ¿¡qué!?" La indignación de Bikou no tardó en llegar tras darse cuenta del insulto. "¡No eres el más indicado para hablar de cosas lógicas!" El hombre lo señaló de manera incriminatoria, a lo que Vali solo pudo cerrar los ojos y sonreír.
"Supongo que tienes razón..." Vali volvió su mirada a la lluvia, a lo que Bikou no tardó en unirse a él.
"Ya pasaron dos días desde nuestra despedida. Deben haber comenzado la misión, ¿no?"
"Seguro que sí."
"Era algo complicado para comenzar..." Bikou chasqueó la lengua con preocupación. "¿Crees que estarán bien?" Vali no pudo evitar reírse un poco ante la pregunta.
"Conociéndolos, de seguro se están muriendo de miedo."
"¡AAAACCCCHHHHHUUUUU!" Alan estornudó de manera exagerada mientras se revolcaba en un sofá. "Amigo, ¡NO PUEDE HACER TANTO CAALOOOOOR!" El argentino se quejó mientras tenía cuatro ventiladores apuntando a su cuerpo.
"Calla, que estoy en lanked pala ascende a letadol." Yung Len le ordenó sin quitar la mirada de la pantalla.
"¿Ya estás por llegar a retador en apenas dos días? Eso si es digno de un coreano." Comentó Alan, a lo que Yung Len lo miró de reojo.
"No soy... ah, sí." El coreano parpadeo con suma confusión al notar que por primera vez Alan no lo había confundido con los chinos.
"¡No le pongas esa cantidad de agua, arruinaras todo!" Raynare utilizando su aspecto de Yuuma le pegó un sartenazo en la cabeza a Issei, quien empezó a rodar en el piso mientras se sujetaba la cabeza.
"Chicos..." Rick observó de un lado a otro, su sonrisa tensa era más que evidente. "¿Acaso soy el único que está preocupado?" Pensó el hombre, quien se encontraba parado en medio del pequeño departamento.
Allí es donde se estaban hospedando en esta corta estadía en Colombia. El sitio era tan pequeño que solo contaba con tres habitaciones, y una de ellas era el baño, por lo que inevitablemente se estaban turnando para dormir en los sillones.
Pero, por lo visto, el hospedaje iba a ser más corto incluso de lo que ellos pensaban.
Rick se puso serio de repente, y los demás lo siguieron poco después.
Solo pasó un segundo para que una bomba de humo rompiera la única ventana del salón, a lo que todos se sobresaltaron. Un humo violeta comenzó a emerger del objeto, haciendo que todos se cubrieran el rostro.
"Esto no es humo." Todos pensaron al mismo tiempo.
"Aún así, el veneno de Kuroka era mucho más fuerte." Concluyó Issei en su mente, a lo que no tardó en fingir su pérdida de consciencia.
Los demás no tardaron en seguirlo. El único que le agregó más dramatismo fue Alan, quien intentó huir hacia la puerta, pero terminó cayendo inconsciente.
Solo pasaron unos pocos segundos antes de que una mujer encapuchada forzara el picaporte para abrir la puerta. Se notaba que era del género femenino debido a que ninguna túnica sería capaz de cubrir un cuerpo tan voluptuoso.
"Conseguí atrapar a los cuatro." La mujer se comunicó a través de un círculo mágico, para luego agacharse frente a Alan.
"Perfecto, asegúrate que no mueran por el veneno." Una voz masculina resonó desde el otro lado.
"No te preocupes. Por lo visto tienen una buena resistencia, ya que sus cuerpos no han cambiado de color." Aclaró la mujer, a lo que entrecerró los ojos. "Es la primera vez que pasa algo así..."
"Tampoco lo usamos muchas veces antes. Traelos de una vez." Aclaró la voz del hombre, a lo que la mujer asintió.
"De acuerdo, pero me aseguraré de que duerman por un tiempo más." Issei abrió uno de sus ojos tras escuchar eso.
La mujer había arrojado otras cuatro granadas de gas, a lo que todos lentamente comenzaron a marearse, hasta que por fin cayeron inconscientes.
_ SALTO DE LÍNEA _
Lugar desconocido...
No sabía cuánto tiempo había pasado, le era imposible saberlo. Por lo que incluso saber dónde se encontraba era incluso más complicado.
Eso es lo que expresaron sus ojos desorientados cuando Issei observó de un lado a otro, su visión borrosa lentamente pasaba a ser más y más nítida.
Lo primero que distinguió fue el color blanco.
Todo era malditamente blanco.
Incluso esas figuras borrosas que se movían.
¿Figuras?
Issei rápidamente se levantó del suelo y activó su guantelete. El anillo que tenía en su mano izquierda brilló y de allí emergió su lanza, que no tardó en atraparla con su mano.
Su postura hostil rápidamente cambió al notar que estas personas deambulaban de un lado a otro sin objetivo aparente. Algunos de ellos se encontraban comiendo en unas mesas, pero sin duda alguna cada uno de estos sujetos vestidos de blanco tenían una mirada muerta en su rostro, cómo si solo vivieran por puro instinto, algo que se ganó un gran escalofrío en Issei.
El castaño intentó avanzar para observar mejor el panorama, pero le resultó un poco complicado hacerlo entre tanta multitud.
Había desde ancianos hasta niños, algo que resultaba perturbador.
"¿Qué demonios le sucede a esta gente?" Pensó el castaño mientras chocaba los hombros con alguno de ellos.
Algunos de esos sujetos lo miraban con cierta intriga debido a su vestimenta colorida, pero solo duraba un segundo.
Al final, Issei logró llegar a un lugar que no estaba muy repleto de gente, y de pronto sintió como una enorme sensación de incomodidad rodeó su cuerpo mientras observaba de un lado a otro.
El techo estaba tan alto que daba vertigo, todo era de color blanco, incluso los alimentos insipidos eran de ese color. Y cómo si no fuera suficiente, había más de cien personas caminando en aquel sitio, sin rumbo alguno.
"¿Qué es esto? ¿Una prisión?" Se preguntó Issei mientras sentía como su cuerpo sufría un gran impacto por el panorama desolador en el que se encontraba.
Aún no se habia habituado al lugar, pero el hecho de distinguir un color negro, rojo y azul entre un mundo sin colores le llamó la atención.
Allí estaban Raynare, Yung Len y Rick, quienes parecían estar buscándolo.
Una vez que sus miradas se cruzaron, los tres corrieron para encontrarse en el centro de aquel lugar desconocido.
"¡Me alegra que estén bien!" Exclamó Issei con una sonrisa feliz, a lo que Raynare y Yung Len le respondieron con el mismo entusiasmo.
"Lo mismo digo, ¿sabes que es este lugar?" Preguntó Raynare, el aspecto serio no tardó en regresar a ella.
"No tengo ni idea, pero ya intenté crear un círculo mágico varias veces y no hay caso." Respondió Issei con la misma seriedad.
"Estamos en la gualida del enemigo. De segulo tiene una fuelte balela que impide el escape." Explicó Yung Len. "Pol cielto, ¿alguien sabe algo de Alan?" La pregunta hizo que Rick frunciera el ceño.
"De hecho, cuando me desperté pude verlo. No les gustará la respuesta." Esto hizo que los tres se miraran entre sí con clara inquietud.
_ ¡FINAL DEL CAPÍTULO! _
En realidad la idea era hacerlo más largo, pero tuve que cortarlo aquí por falta de tiempo. Lo más probable es que mañana o pasado tengan el próximo capítulo, aunque más que otro capítulo sería la continuación de éste.
Realmente lamento esto, pero no tengo otra opción. Últimamente estoy teniendo muy poco tiempo libre y tengo la mente un poco bloqueada por muchas mierdas que estoy arrastrando desde hace un mes, por lo que me cuesta un poco seguir con este ritmo de actualizaciones. Pero confío que es momentáneo y dentro de no mucho vendrán tiempos mejores, así que les pido un poco de paciencia.
No se preocupen, no me estoy forzando a escribir. De hecho, en muchas ocasiones esto me ayuda a despejarme. El problema radica en que los sentimientos a veces me juegan en contra y eso me bloquea porque no me dejan concentrarme.
Ya lo dije, es complicado, pero no se preocupen. Estoy seguro que saldré adelante, principalmente porque hay mucha gente que me apoya, y la familia siempre está allí.
En parte, creo que estás vivencias también me ayudarán a profundizar en mis historias una vez que las supere.
En fin, creo que me estoy volviendo algo melancólico jajaja.
Espero nos veamos dentro de uno o dos días a más tardar.
¡Hasta pronto!
