Parte 2 del Fake Dating UA! Thanksgiving con la familia Nolan

Once Upon a Time no me pertenece y las películas Gone With the Wind y It's a Wonderful Life tampoco.


Dos semanas después, Ruth Nolan abre la puerta de su casa y saluda a su hijo y a Blanca con abrazos y besos. Jorge los recibe sin expresión. James y su novia, Jacques, ya están instalados en su dormitorio, dejando a Blanca y David en el suyo. 'Eh… no habíamos pensado en esto,' David comenta, un poco incómodo, mirando la única cama en su dormitorio de infancia. 'Toma la cama, yo puedo dormir en el suelo.'

'No estás obligado jugar el Príncipe Azul,' le convence Blanca. 'Además, no sería la primera vez que dormimos en la misma cama.' David resopla, recordando aquella otra vez. Estaban completamente borrachos después de salir con sus amigos a un bar donde Blanca venció a cada uno de los hombres en dardos, la bandida.

'Buenas noches, Príncipe,' bromea Blanca, cuando se van finalmente a la cama, y David ríe, antes de dormirse. Y cuando se despierte temprano, como todavía le ocurre por sus hábitos de infancia de granjero, David nota el hermoso contraste de las pestañas negras de Blanca contra su mejilla pálida.

Pasan la mañana ayudando a Ruth a preparar la cena, mientras James y Jacques ven el partido de fútbol con Jorge. Las razones por las que David no se entiende bien con su hermano se hacen evidentes.

Ruth es tan cálida y cariñosa que Blanca se siente mal por tener que mentirle. Sin embargo, se sorprende al darse cuenta de que no tiene que mentir tanto. Ha hecho tantas excursiones con David que podrían considerarse citas, y está genuinamente interesada en la infancia de su amigo. Además, no es difícil alabar a David; es un hombre cariñoso y divertido, y le encanta. Como amigo... por supuesto.

La familia extensa de los Nolan (los parientes de Ruth y los del padre de David) empieza a llegar: una abuela que evidentemente manda en toda su familia, tías y tíos con primos de su edad que se divierten contando historias cada vez más humillantes sobre David a su 'novia', y algunos primos con sus propias hijas pequeñas que están contenta de tener a una mujer joven que les trence el pelo y les ayude con brazaletes de hilo. Todos se concentran en la cocina y el comedor, dejando Jorge, James, y Jacques tranquilos en el salón. Es un ambiente tan ruidoso y feliz, una gran diferencia con la familia seria de Blanca.

Pero esta felicidad termina con la llegada de Midas y Abigail Halcyon. Blanca reconoce de inmediato el aire de los Halcyon, el mismo que tenían algunos conocidos de su padre. Donde Ruth y David son modestos y amables debido a sus orígenes humildes, y Jorge y James son altaneros intentando aparentar que tienen más dinero del que realmente poseen, Midas y Abigail tienen dinero, y piensan que eso los hace superiores.

Cuando los saludan – con toda formalidad y Abigail ya observando a David posesivamente – Blanca los mira a los ojos, les estrecha la mano con firmeza (tomando el brazo de David con su otra mano) y se presenta con confianza; 'Blancanieves Blanchard.'

'Blancanieves?' se burla Abigail. Exactamente como Blanca había esperado, y está agradecida por su nombre inusual.

'Sí,' responde Blanca, mantiene el contacto visual. 'Me llaman Blanca.'

Abigail no encuentra nada que decir frente a su franqueza, y David se parece impresionado.

'Punto para Blanca,' la felicita en voz baja con una sonrisita.

A la hora de comer, la familia se divide de nuevo: Jorge y sus aliados en un lado de la mesa, y los Nolan en el otro con, David y Blanca en el medio. Es evidente que un lado está disfrutando mucho más que el otro, pero nadie tiene comentarios negativos sobre la comida perfecta de Ruth.

'¿Qué estás estudiando, Blanca?' pregunta Ruth, ya sabiendo que conoció a su hijo en la universidad.

'Enseñanza primaria,' responde Blanca 'Quiero ser maestra.'

'¿Maestra?' Jorge se ríe. 'Has encontrado la única profesión que paga menos que ser policía, ¿eh?' le lanza a David, quien frunce el ceño. Evidentemente, es un tema que se saca a menudo.

'Yo estoy estudiando finanzas,' se mezcla Abigail, engreída, aunque nadie le ha preguntado.

'Blanca y yo hemos elegido profesiones en las que podemos ayudar a los demás,' argumenta David, pero es recibido con una carcajada de Midas.

'Hijo,' dice, entretenido. 'Algún día aprenderás que la bondad no paga las cuentas.'

'¿Tu nombre es realmente Blancanieves?' pregunta Sara, una de las pequeñas primas, después de que su petición de más postre ha sido rechazada otra vez.

'Sí,' responde Blanca con la misma franqueza que tuvo con Abigail, pero con mucha más calidez al dirigirse a la niña. 'Mi madre decía que yo era blanca como la nieve cuando nací.'

'¿Tu mamá no te quiere en casa para Thanksgiving?' pregunta Ruth, sirviéndole más puré de patatas.

'Murió cuando yo era niña,' explica Blanca, esforzándose por mantener la calma en su voz. 'Mi padre murió este año. Mi hermanastra está pasando el día con la familia de su esposo, y mi madrastra se fue de crucero. Las verá para Navidad.'

'¡Oh! Lo siento, mi niña,' dice Ruth, y Blanca se prepara para asurarle que está bien cuando Midas interrumpe.

'¿Dijiste Blanchard? ¿Eres la hija de Leopoldo?' Blanca asiente, y la expresión de Midas se cambia a una de impresión. No es sorprendente, la riqueza de los Blanchard es famosa, y la muerte del alcalde de una ciudad en el estado vecino fue noticia en los periódicos.

'Lamento lo que ocurrió con tu padre,' dice Midas con un nivel sorprendente de sinceridad.

'Gracias,' Blanca responde, y David toma su mano en un gesto de apoyo.

'Fue asesinado, ¿verdad?' pregunta Abigail, sin un rastro de sensibilidad. '¿Y tú encontraste su cuerpo?'

Blanca traga con dificultad. 'Sí,' responde, sintiendo la presión de la mano de David en la suya. Él recuerda a esa llamada; su mejor amigo fue la primera persona a quien llamó Blanca después de llamar a la policía.

Es Jorge quien cambia el tema con firmeza, mirando a Blanca ahora con un nuevo interés. Aparentemente, la heredera a la fortuna de los Blanchard es tan deseable como la hija de un director de banco, y Abigail no parece estar contenta.

Entonces, cuando se retiren al salón para ver Lo Que el Viento se Llevó – la favorita de Jorge ('que algunos dicen que es racista, ¡ja!') – Abigail se acomoda con entusiasmo al lado de David en el sofá. Bueno, piensa Blanca. Hora de cumplir su papel como novia falsa. Así que, sin vergüenza, se sienta en el regazo de David.

'Gracias,' susurra David, rodeándola con los brazos. Abigail les lanza una mirada de desaprobación. Blanca le devuelve una sonrisa sarcástica antes de apoyar la cabeza en el hombro de David.

Es cómodo. Tan cómodo que, una hora y media después del inicio de la película que dura casi cuatro horas, Blanca se queda dormida mientras David le acaricia el brazo distraídamente. Cuando se despierta, sigue acurrucada en los brazos de David, quien también está dormido. Ahora están solos con Ruth en el salón, y en la televisión está pasando Qué Bello es Vivir.

'Esta película era la favorita de mi madre,' murmura Blanca, con lágrimas brotando en sus ojos.

'Tu mamá tenía buen gusto,' dice Ruth con una sonrisa reconfortante. 'Es mi favorita también.' Mira a su hijo con cariño. 'Él es mi pequeño George Bailey. Siempre está dispuesto hacer cualquier cosa por los demás.'

Blanca sonríe levemente. 'Si, es totalmente así,' comenta, antes de tomar la mano de David para darle un pequeño beso, y recostarse contentamente contra su pecho.

'Bueno, creo que nuestra misión con respeto a mi familia ha sido un éxito,' dice David mientras están preparando sus maletas la mañana.

'Si, lo último que vi de la regañona insoportable no me pareció muy contenta,' coincide Blanca. Bajan las escaleras para despedirse de Ruth – James y Jacques ya se han ido, y Jorge se ha despedido con mucho más entusiasmo (que aun así no era mucho) que cuando les dio la bienvenida, antes de irse a la oficina.

'¡Blanca!' exclama Ruth, abrazándola con calidez. '¡Eres un ángel! Puedes volver cuando quieras.'

'¿Ángel?' bromea David. '¿De qué bandida piensas que tengo esta cicatriz?'

'¡Oh! ¿Es obra tuya?' Ruth ríe. 'Seguro, supe que David estaba enamorado cuando me lo contó. ¡Nunca ha existido una persona tan feliz de haber sido golpeada!'

Blanca mira a David, arqueando una ceja, pero él mira hacia al otro lado, sonrojándose.

'Eh, sobre lo que mi mamá dijo, sobre cuando nos conocimos,' menciona David más tarde, ya en el camino de regreso a la universidad. 'Es que... eh...'

'Lo entiendo,' asegura Blanca. 'Las mamás son entusiastas con los romances de sus hijos. Al menos, eso creo.'

'Sí, así es,' responde David con una risa nerviosa antes de concentrarse en la carretera.