Disclaimer: la mayoría de los personajes mencionados son propiedad de Stephenie Meyer.

🎄Capítulo 5🎄

¿Y al final quién ganó Edward Cullen?

Sus palabras seguían resonando en mi cabeza. Sabía que estaban haciendo mella en mí porque desde entonces mi ánimo había tenido un cambio drástico y significativo.

No podía dejar de pensar en ella. Su cara estaba grabada en mi retina y su melodiosa risa la podía escuchar en mis oídos.

Llámenme jodido loco. Pero no mentía si decía que Bella Swan me estaba afectando de todas las maneras posibles.

Incluso por su culpa me volví su jodido espía

Una tarde la seguí desde el ventanal de mi apartamento; la fina lluvia que caía no era impedimento para estar de fisgón.

Bajó lentamente como si se tratara de un acantilado y no una camioneta. Y con la seguridad que la caracterizaba se desplazó por el estacionamiento.

Sonreía y saludaba a todo quien se encontraba en su camino. Se veía bonita cuando no era gruñona.

Pegué mi cara al frío cristal y la recorrí con la mirada: vestía un atuendo vaquero: botas, falda larga de mezclilla y camiseta cuadrada, encima de todo eso traía una cazadora amarilla que le llegaba a las rodillas.

No me quedé con la duda. Había averiguado entre los vecinos que era médico veterinaria, amaba a los animales y servía en el hospital para mascotas que estaba a treinta minutos de distancia, ese que estaba ubicado por la calle Main y Glastel.

Agradecí internamente a la señora Cope que la estuviera entreteniendo mientras yo seguía de mirón.

Parecía que hablaban y por el movimiento de sus manos y labios podía imaginar que era una charla agradable.

Mis cejas se juntaron. La señora Cope era la viejita enojona del edificio ¿por qué con ella parecía feliz?

Vi como ambas ingresaron, así que las perdí de vista. Aunque eso no me detendría porque rápidamente salí hacia el pasillo fuera del apartamento.

Quizá, casualmente, me encontraría con Bella Swan.

Caminé como si mi celular mantuviera captada mi atención. Escuché la voz de la señora Cope subiendo cada escalón y jadeando por el esfuerzo.

― Edward es un chico muy noble, probablemente solo han tenido un malentendido, habla de nuevo con él y explícale tu problema.

Empezaba a amar a la señora Cope. Era una viejita dulce y agradable… ―arrugue la frente al entender que hablaban de un problema ¿cuál?

Quería saber de qué se trataba. Agudice mi oído…

― Ese fanfarrón es un patán ―expresó Bella de mi persona. Lo cual me hizo notar que continuaba enojada conmigo.

― ¿Hablan de mí? ―interrogué, haciéndome notar.

― Ah, mira qué casualidad ―dijo sin aliento la señora Cope― ahí está Edward. Hola, chico guapo.

Sonreí petulante. Extendí mis brazos y me acerqué a la regordeta anciana con caminar de pingüino. La envolví efusivamente e ignoré a Bella Swan.

― Señora bonita ―dije, apretujando su ancho cuerpo.

― Será mejor que te disculpes con Bella, porque si no seré yo quien patee tu trasero ―susurró la bella anciana.

Mi cara se contrajo en una mueca que claramente no era sonrisa. La duende demoníaco se alejó sin más, tan solo se dirigió a la señora Cope con una sacudida de mano y sonrisa. Lo que me enojó fue que ni siquiera me dedicó una mirada.

Por el rabillo del ojo la seguí hasta que entró en su apartamento.

Shelly Cope me observaba.

― Yo no hice nada ―refunfuñe.

― Deja de pelear con Bella ―regañó la anciana― ella está recuperándose de una cirugía que sufrió en la pierna derecha y por ello usa tu lugar de estacionamiento, porque le queda más cerca. Hazlo por caridad e intenta hacer las paces con esa chica, anda ―curvó sus dedos en mi antebrazo― sé buen hijo.

En ese instante todo se removió en mi interior.

Bella Swan no podía estar convaleciente, si yo la veía muy normal.


Hola, les agradezco su entusiasmo por la historia, es muy corta, así que no queda mucho por compartir, ¿creen que seguirán las peleas?

Gracias totales por leer 🎅