Disclaimer: la mayoría de los personajes mencionados son propiedad de Stephenie Meyer.

🎄Capítulo 6🎄

Fue desde ese día que me encontré con la señora Cope cuando todo cambió.

Supuse que se debía a la manipulación del duende demoníaco. Ella se estaba robando a mis vecinos y apoderándose del chat grupal.

Rodé los ojos cuando leí.

Bella: ¡Hola, vecinos! Buenos días. ¿Alguien que me pueda traer un galón de leche? Puedo pagar en efectivo o transferencia. Les agradezco de antemano.

A los segundos ya estaban todos de chismosos.

Mike: Voy a tu apartamento.

Emmett: ¿Qué tipo de leche? ¿Deslactosada, un por ciento, leche entera, de almendras?

James: Ya estoy en tu puerta, Bella. Soy yo quien está tocando el timbre.

Moví los labios en burla repitiendo lo que decía el solterón del edificio, James.

Eran todos unos hipócritas y arrastrados. Queda bien.

Mi mal humor se incrementó cuando el móvil no dejó de sonar, eran todos y cada uno para su publicación, incluso Esme se ofreció a llevarle el galón de leche.

Y es que me había equivocado. Bella Swan sí había sufrido una cirugía de la cual se estaba recuperando, pero eso no justificaba que todo mundo estuviera a sus pies.

Lancé el móvil al sofá y me dejé caer, tumbándome como res. Pasé los dedos por mi pelo, no había mucho para hacer hoy, no iría a visitar a mis padres y tampoco tenía interés en salir.

Me estaba volviendo un amargado de mierda o quizá lo era desde hace tiempo.

Lo que fuera que me estuviera pasando me hacía sentir incómodo. No era yo, claro que no, antes solía bromear de todo y por todo. Ahora, sencillamente no me apetecía hacerlo.

Exhalé ruidosamente mirando al techo.

Mantuve mi monólogo de introspección por algunos minutos más.

Cometiste una falla Edward y no hayas dónde meter la cabeza ―susurró mi conciencia.

― Lo sé, solo que ella. Bella Swan es tan desesperante…

Sabes que debes disculparte y estás buscando el mejor pretexto para hacerlo.

Pasé las manos por la cara. Necesitaba despejarme de tanta palabrería que pasaba por mi cabeza.

Así llegó la noche y yo continué tumbado en el sofá, bebiendo cerveza… seguía meditando. Era lo malo de tener muchos días de vacaciones, tanto tiempo libre era el culpable de que solo estuviera ideando.

Entonces… algo iluminó mi cabeza, fue como un viento fresco o una brisa helada.

Me senté de golpe, casi al borde del sofá y puse en modo grabar video. Ubiqué el móvil en el tripié y empecé a hablar a la cámara, como se veía oscura la calidad de la imagen encendí el aro de luz.

No me pregunten el porqué tenía tantas herramientas de grabación, encogí mis hombros y miré hacia la cámara:

― Bella Swan, si estás viendo este video es porque… ―me quedé callado, luego comencé a reír, esto se notaba tan fúnebre como un video de despedida y no un video de disculpas―. ¿Quieres salir conmigo? A una cita. Digo, no a una cita romántica, si no a una cita de disculpas…

Suspiré.

Y sin mucho pensar le di a enviar.


Hola, cuatro capítulos más y nos despedimos de esta corta historia.

Para ver la imagen de Edward grabándose vayan al grupo, es una creación de Li*

Gracias totales por leer🎅