Los personajes de está historia no me pertenecen. Está escrita si animo de lucro.

Para leer está historia debe leerse 'La extraña Navidad de Ranma y Akane "

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20 . CAPITULO.

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Se acerca, se huele, se saborea la Navidad.

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Llueve en mi corazón.

La lluvia limpia la ciudad, pero no mi corazón.

Estás lejos de mí, y no puedo ir en tu búsqueda.

Las lágrimas salen de mis ojos,

y se confunden con la lluvia que cae.

Vuelve , vuelve conmigo,

no seas tan cruel mujer.

Vuelve a consolar a mi pobre corazón.

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-¡No hagas un drama de esto!- gritó Nabiki. Akane había ido con Nodoka a comprar ropa, llovía y la niña y su acompañante no podrían salir del centro comercial. – volverá cuando deje de llover.-,Ranma hizo un drama al sentirse lejos de su amada.

Ranma la miró con ojos de cordero, no soportaba estar lejos de Akane. Se levantó y se dirigió a su habitación, cuando bajó iba preparado para salir a la calle.

-¿Dónde vas?- preguntó Kasumi- no puedes salir, está lloviendo a mares, es una locura irte con este tiempo.

A buscar a Akane y mi madre, pueden estar en peligro.

-¿Pero no ves como llueve? No puedes salir.

Cuando viajaba con mi padre, tuve tormenta peores. Hubo una vez que fue de nieve. Debía tener unos cinco años. Fue en una montaña. Vimos una cabaña abandonada… mi padre se negó a entrar… dijo que era un entrenamiento… que había una cueva… era mentira… no había cueva… se había equivocado de montaña… tuvimos que volver a la cabaña.

Nabiki miró al niño y sonrió, podía chantajear a Genma. Pero…

-Esto no lo debe saber tu madre- Kasumi advirtió al niño y de forma indirecta a su hermana mediana.

-Ya lo sabe, se lo contamos Akane y yo. Hace semanas, un día que me quiso llevar de entrenamiento, mi padre pasó un mal rato.

Otro chantaje fastidiado, y con este ya llevaba… no hacía falta contar los chantajes que se habían ido a la porra por culpa de esos dos niños, si le hubiesen dado un yen por cada chantaje que los dos niños le arruinaron… sería rica.

Entonces sonó el teléfono, y lo cogió Kasumi.

-Casa Tendo, diga… hola tía Nodoka…si estaréis allí hasta que pare de llover…que…

-¡Ranmaaa!- se oyó gritar- ¡Ven!, estoy sólita… ¡Me ha secuestrado la lluvia!,!te necesito!- la niña tampoco podía estar lejos de Ranma y lo llamaba.-¡ estamos en la heladería!, ¡ven o me comeré yo sola el helado!.

Kasumi y Nabiki se giraron a donde estaba Ranma, y no lo vieron, había ido en busca de Akane.

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Nodoka colgó el teléfono y miró a Akane, la niña estaba nerviosa, había preguntado todo el tiempo por Ranma. Ella se llevó a la niña para comprarle ropa para Navidad. Pero esa niña se mostró inquieta, no quería estar mucho tiempo separada de su amigo. La mujer se inquietó, la dependencia que sentían los dos niños el uno del otro no era normal. Debía llevarlos al psicólogo, esos niños escondían algo.

Y en esos se abrió la puerta de la heladería y entró Ranma, el niño a pesar de correr bajo esa intensa lluvia llegó patriciamente seco.

Nada más verlo, Akane se abalanzó sobre èl y lo abrazó.

-¡Te he echado mucho de menos!- dijo la niña casi llorando, -esta lluvia no me dejaba reunirme contigo.- y cogiendo al niño de la mano lo llevó a la mesa que compartía con Nodoka.

-No menos de lo que te echado yo a ti.

La mujer los miró aterrada, lo que pensaba era cierto, esa dependencia que tenían los niños era mala, o tal vez…

Volvían a casa, se había llevado a Akane no sólo a comprarle ropa, si no a comprarle el regalo de Navidad a Ranma, Akane debía saber lo que le gustaba al niño… pero no dijo nada, sólo…

-No te lo diré, lo que le a Ranma se lo voy a comprar yo- le había dicho antes de quedar encerradas por la lluvia.

Nodoka los miró y se dio cuenta que Ranma iba seco, después de andar debajo la lluvia parecía que no se había mojado.

-¡Ranma!, ¿Cómo es que estás seco?, ¿no has andado debajo la lluvia?

-Si, lo he hecho.

-¿Y como es que no te has mojado con lo que llueve?

El niño sonrió.

-Por qué he ido esquivando las gotas- fue la simple contestación del niño.

-¿Me enseñarás a hacerlo?- pidió la niña.

Ranma asintió, y ella saltó de alegría.

Nodoka empezó a ver algo, no es que los dos niños se necesitasen, es que los dos temían por la seguridad del otro. Demasiado ataques, secuestros, intentos de separarlos. Todo eso había vuelto a esos niños en unos desconfiados. Los dos temían que si no estaban juntos al otro le podía pasar algo. Por eso se habían vengado de sus rivales, de sus padres, de Nabiki, y de cualquiera que los amenazara.

Pero ocultaban ese miedo tras una mascara, ambos parecían dos niños normales… hasta que eran acosados… donde dejaban escapar todo su genio. No quiso saber lo que podían hacer los dos niños para salvar al otro.

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Nabiki volvía cansada al dojo, por suerte había dejado de llover. Se iba a trabajar cuando ni se había Kasumi, y volvía cuando la mitad de la familia ya dormía. En pocos días había pasado de tener tres trabajos a tener cinco. Necesitaba esos trabajos para ahorrar para la universidad y para pagar el aguinaldo a los dos niños. Recordó los tiempos que era ella la que vivía a costa de Ranma y Akane, ¡que buenos tiempos aquellos!, ganar dinero sin necesidad de trabajar.

-¡Quiero volver a esos días!, ¡Quiero chantajear a Rama y Akane!, ¡Quiero ganar dinero sin tener que trabajar como una burra!, ¡Quiero dejar de trabajar como elfa de Navidad!.

-¡Pero no puedes!, quieres dinero, lo necesitas, para comprarte ropa y maquillaje, para darnos nuestro aguinaldo- la chica se giró y vio a su hermana acompañada de Nodoka y el hijo de esta. Nabiki bufó, sería blanco de esos niños. Pues esa vez no, estaba harta de que esos niños se burlasen de ella.

-Paso de vosotros, ya estoy harta de que os riais de mi. ¿no os podéis buscar otra víctima?

-¿No te gusta ser la víctima?- dijo Akane- durante años fuimos tus víctimas. No metiste en jaleos, ¡sólo por divertirte y ganar dinero! Indirectamente eres responsable de que seamos niños. Nos vendiste para pasar la noche de Navidad a mucha gente- Akane estaba furiosa- dos de ellas se quisieron deshacerse de mi.

- Necesitaba dinero- se excusó la joven- la universidad es cara.

-¡Haber trabajado!- gritó furioso Ranma- siempre hemos sido el blanco de tu idiotos chantajes. – miró con desprecio a la chica- es normal que queramos vengarnos. ¡Nosotros también estamos hartos!. Durante años dejamos que esos imbéciles jugaremos con nosotros, hacían cualquier cosa para separarnos, y cuando nos libábamos de esa treta. Lo dejamos ir como si nada hubiera pasado. Y volvíamos al punto de partida. Desde el primer momento debíamos haberlos escarmentado y que no tuvieran ganas de volver.

-¡Fuisteis demasiado tontos!, ¡Si, tontos, tontos!- Nabiki estalló, y se rió- alguien os hubiera llamado buenos… pues ese alguien se equivoca. Caísteis siempre en la misma trampa, ¡Pensar que esos seis eran amigos vuestro!, pues no lo eran. ¡Todo tenían intereses ocultos al ayudaros! – y Nabiki se rió- y yo me aproveché de ellos para lúcrame. Y si no os hubierais convertido en niño seguiríais siendo tontos.

Nabiki supo a lo que se arriesgaba al desafiar a esos niños, pero no lo importaba, para ella ese año fue horrible, aguantar a dos pequeños para ella fue un infierno. Fue un año aguantando sus travesuras, siempre en el momento más inesperado. Ser despertada a media noche. Hacerla salir desnuda del baño… o a la calle. Teñirle el pelo. Tatuarle varias veces, por suerte eran tatuajes no permanentes. Se le escaparon las lágrimas. Odiaba a los monstruos en que se habían vuelto Akane y Ranma.

Se volvió para contestar a esos pequeños, no se dio cuenta que había charcos en la calle, pisó uno, se resbaló y calló del culo al agua.

Los dos niños se rieron al verla tan sucia, Nodoka no supo cómo reaccionar, y ella se quedó callada, Nabiki se levantó y salió corriendo y llorando hacia el dojo, nunca se había sentido tan humillada. Al llegar al dojo subió a su habitación se desnudó, se puso una albornoz y bajó a bañarse.

-No debéis reíros así de Nabiki- amonestó la madre de Ranma a los dos niños.

-No hemos sido nosotros ha sido el karma quien la hacastigado. Ha cometido demasiada felonías, es hora que reciba un castigo.

Nodoka se dio cuenta que su hijo tenía razón, pero… ¿felonía?, ¿de dónde había aprendido su hijo esa palabra?.

Los dos niños llegaron al dojo y fueron directamente a la cocina, esos niños siempre tenían hambre, era esa hiperactividad, las que les hacía quemar mucha calorías y necesitaban recuperar energías, aunque comían el triple o más que un niño, o un adulto, normal, no engordan, de nuevo a causa de que nunca se quedaban quietos.

Estaban almorzando y viendo un especial de Navidad. Era un programa muy, muy malo. Soun había bloqueado los otros canales de televisión, , incluso había vendido el reproductor de vídeo, no quería que los dos pequeños vieran series violentas. Y ahora a Ranma y Akane les tocaba mirar ese programa infantil tan malo.

Nodoka miraba a los niños preocupada. Si se aburrían, intentarían algo y ese algo podía ser una travesura.

-¡Que aburrimiento!- Ranma bostezó, Kasumi se puso en guardia, algo malo se avecinaba.-¡Que programa tan malo!

-¡Niñatos!- dijo el presentador- queremos que llaméis y digáis la opinión de este especial tan bueno. Llamad a nuestro número, que ahora aparece en la pantalla y decir que opináis. Entre todas las llamadas sortearemos un lote de juguetes.

Los dos niños se miraron, y sonrieron con maldad. Nodoka supo de las intenciones de los niños, iban a llamar, iban a dar su opinión, y no iba a ser buena.

-¡No lo haréis!, ¡No llamarais!- se opuso Nodoka- no quiero pasar vergüenza, no vais a decir nada bonito.

-Es un mal programa, se piensa que los niños son tontos.- dijo Ranma- es un programa para idiotas.

-Y encima nos quitan un capítulo de "Dan da dan" para dar esa porquería.

Las dos mujeres no dejaban pasar a los niños y esto s buscaban la forma de pasar, telefonear, sin hacer daño a las mujeres, si hubiesen sido los patriarcas o Nabiki ya hubiesen resuelto el problema de una forma nada ortodoxa, pero a esas mujeres las respetaban.

-Ya ha entrar una llamada de un niñito- dijo la chica que coopresentaba el programa, la mujer lo decìa con voz dulce, y con un tono de voz muy dulzón, como si fuera ella también una niña, como si pensara que lo niños no la iban a entender si hablaba como si fuera adulta- Hola niño, como te llamas y que piensas de este programa.

-Es un asco. Habla bien, no hables como si fueras tonta, hablando a tontos. Los niños no somos tontos. ¡Acabar ya!, ¡queremos ver "Dan da dan"- ese niño dijo lo que pensaban Ranma y Akane, y todos los niños.

Después de varias llamadas a ese programa, que dijeron lo que opinaban de ese programa. Nodoka dejó llamar a los niños. ¿Como iba a negarse si todos los niños que llamaban decían que ese programa infantil era malo? y que Akane llamase y le dijera a esos presentadores lo que opinaba de ese programa, de sus presentadores, y de la falta de respeto hacía los niños. Y lo que opinaba de quitar un capítulo de anime para eso.

Como es natural los niños que llamaron consiguieron un lote de juguetes, en ellos Ranma y Akane, dijeron la verdad sobre ese programa.

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Para los niños esos días pasaban con lentitud, con demasiada lentitud. Faltaba algo más de una semana para Navidad, y a los niños ese tiempo les parecía años, estaban deseando que llegasen las fiestas. Y a los patriarcas y a Nabiki también le parecían años, cada día los niños les reclamaban el aguinaldo, y no se conformaban sólo con caramelos y dulces, ¡Querían dinero!, y cada día que pasaba exigían más.

-El año que viene a pesar de nuestro aspecto iremos a la universidad, necesitaremos dinero. Para los libros, la ropa, la salida con los amigos.

-El alquiler del apartamento- esto último alarmó a la familia. No podían dejar a dos personas con aspecto de niños vivir solos. Se decidió que Nodoka iría con ellos a vivir con ellos, au que esa decisión no fue del agrado de los niños, pero después de mucho hablar lograron convencerlos. Pero ahora los dos pequeños sólo querían jugar y divertirse.

Se pasaban rato jugando en sus columpios, a veces hasta entrada la noche. No permitían que nadie viese sus entrenamientos en el dojo. Los dos patriarcas fueron expulsados a patadas. Nabiki la vez que se atrevió a entrar en el dojo, salió corriendo asustada, lo que le hicieron los niños nunca se atrevió a contarlo.

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Llega la Navidad y comeremos turrón.

Nevará y haremos un muñeco,

Y de ninguna manera lo llamaremos Olaf.

No veremos películas de Navidad,

al menos que salga el Statham,

haciendo de Santa Claus.

Nos beberemos unos pelotazos

y cogeremos una borrachera

Quien cantaban para susto de Nodoka y Kasumi, eran Genma y Soun, los dos hombres planeaban emborracharse y ver películas de acción, las mismas películas que le negaban a los niños. Las dos mujeres sabían que Ranma y Akane se unirían a la canción, pero no hicieron eso.

-Mamá, ¿Qué es un pelotazo?- preguntó el niño.

-Una pelota grande- mintió Nodoka.

- Yo creía que era beber grandes cantidades de alguna bebida alcohólica- Akane sabía a qué tipo de pelotazo se refería la canción de los dos hombres- que se emborracharían como es habitual en ellos.

-Si a ese tipo de pelotazo se refieren- Nabiki apareció vestía un jersey largo que le llegaba a las rodillas, debajo de él supuestamente llevaba sólo la ropa intima, realmente no llevaba nada. Nodoka y Kasumi la miraron con desaprobación, pasearse medio desnuda por la casa, donde había dos hombres y dos traviesos niños, no era adecuado. Tenía ojeras, estaba despeinada. – no chilléis tanto, me duele la cabeza.

-Tiene resaca ayer se pasó la tarde bebiendo- aclaró Akane.

- ¿No está más oscuro de lo habitual?- preguntó la hermana mediana.

-No se ha dado cuenta que ha vuelto a confundir las gafas de sol con las de estudiar.- Ranma se rió. Últimamente Nabiki necesitaba gafas y se confundía de gafas.

-¿No hace mucho frío aquí?- preguntó Nabiki- se me están poniendo duros los peones.- cuando Nabiki tenía resaca no tenía vergüenza a hablar de ciertas cosas.

-Ven conmigo Nabiki, vamos a tu habitación. Tú y yo debemos hablar de ciertas cosas- Kasumi se llevó a su hermana. Cuando estaban en la habitación de la hermana mediana- te has vuelto a olvidar ponerte braguitas y sostenes. Por esos se te ponían duros los pezones.

- Kasumi, ¿a ti nunca se re han puesto duros los peones?

Kasumi se sonrojó a la pregunta de su hermana, vio que Nabiki no sólo tenía resaca, seguía algo borracha. Decidió confesar la verdad.

-Si alguna vez, con el frío, cuando me ducho y me echo agua fría.

-¿Y cuando veía a Tofu?

-¡Nabiki!- respondió ofendida la hermana mayor.

-Me he tenido que depilar mi parte, me lo tiñeron de tres colores, ¡con pintura permanente!- Nabiki se echó a llorar abrazada a su hermana.

-No es problema, yo también me lo depilo.

- No entiendes, lo he tenido que hacer yo. Siempre voy al centro comercial. No podía ir con eso de tres colores. La gente se reiría de mi, con lo bien que depilan allí.

-Allí si depilan bien allí- dijo Kasumi con una sonrisa enigmática, pensaba en el chico que la depilaba en el centro comercial. Si depilaba bien. Y si estaba bien hecho ese chico, ese chico era la razón por la que iba a ese centro de estética…pero eso no lo debía saber Nabiki.

Nabiki dejó a su hermana durmiendo, ese día la chica tenía fiesta, que descansase, la pobre trabajaba mucho.

Entró en su habitación y se desnudó, no podía cocinar con la ropa que usó para salir a comprar. Se miró sus partes.

-Ya es hora de ir a depilarme- murmuró y se miró al espejo y tocó el pelo y su coleta- también es hora de cortar un poco el pelo, y darme tratamiento, lo tengo un poco en mal estado, el cabello para una mujer es muy importante.- suspiró- Hace tiempo que no veo al chico que me depila. Me prometió inventarme a un café… y darme un masaje gratis. -Se vistió y bajó directamente a la cocina.

En la cocina estaba Nodoka, que no preguntó por Nabiki, la mujer sabía que la hermana mediana estaba deprimida, le habían quitado el papel de bromista, había pasado de chantajista a víctima, y eso era un golpe muy fuerte para el ego de Nabiki.

-Tía Nodoka, hoy saldré, iré a cortarme un poco el pelo- Nodoka sabía que no iría sólo a eso. No haría preguntas.- lo tengo muy mal, necesita un tratamiento.

-No necesitas darme explicaciones. Vez y has lo que quiera- la mujer la animó.

-No necesitarás ayuda para vigilar a esos niños.- no se refería a Ranma y Akane, si no a los patriarcas y a Nabiki.

-No, no me darán problemas se como controlarlos… y Ranma y Akane… les dejaré jugar a la PlayStation. Estarán un rato ocupados y luego… les dejaré ver una de esas películas que les gustan.

Nodoka sabía como entretener a los dos niños y que no le diesen muchos problemas. El problema grande era los otros tres intrigantes de la familia. Sobretodo en días que no trabajaban.

Y esa tarde Kasumi salió, se dirigió al centro de belleza, sabiendo que sería la única clienta. Esa tarde esa joven disfrutaría de una buena tarde. Horas después salió de la casa del joven que la atendió en el centro de belleza. Después de año nuevo presentaría al joven en casa, y para la siguiente Navidad se casaría con el. El joven no pasó un buen rato cuando conoció a Soun, y aún peor cuando Ranma y Akane se aseguraron que iba con buena intenciones con Kasumi.

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Akane y su pequeño prometido oyeron la conversación de las dos mujeres, y se alegraron al saber que Kasumi iba detrás de un joven, pero ellos debían saber si ese joven tenía buenas intenciones, en caso contrario…

Decidieron que antes que Nodoka les dejase jugar a la Play debían pedir de nuevo el aguinaldo a sus padres y a Nabiki.

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Genma y Soun estaban jugando al Shogi, se hacían trampas constantemente. Se apostaban la comida, la bebida, incluso la ropa. Soun había ganado la ropa de su amigo, y este la de Soun. Los dos iban vestidos con la topa del otro. Nabiki se acercó y los miró. Iba a decir algo. Cuando llegaron los niños, llevaban los altavoces que ganaron el año anterior, después llevaron las luces que también ganaron, los micrófonos. Los tres adultos supieron que les iban a sustraer el dinero. Intentaron huir, pero de alguna forma lis habían pegado al suelo.

-No os pagaremos.

-Si que lo haréis.

-Hagamos una apuesta- dijo Nabiki – si nos hacéis cantar a uno de nosotros aunque sea un trozo de una canción os daremos el aguinaldo cada día de aquí a Navidad

Y los dos niños armados con instrumentos musicales empezaron a cantar un villancico tras otro. Fue una doble tortura, por no decir triple o más, para las tres personas que escucharon ese recital. Tenían que aguantar las ganas que tenían de unirse a ese recital, si uno de ellos cada en la trampa. Todos miraron a Genma sería él quien cayese y cantase, pero el hombre se mantenía cayado y con los ojos cerrados, en realidad se había dormido, fue Soun quien lo despertó, si él tenía que aguantar el recital, Genma no sería la excepción.

Los dos pequeños al ver que no conseguían nada, decidieron jugar sucio. Se salieron del recital navideño y empezaron a cantar las canciones que le gustaban a Nabiki. La chica se puso tensa, en otro momento no hubiera caído en esa provocación, pero estaba cansada, tenía la moral de vacaciones, no dormía. Supo que iba a caer.

Ranma miró a su más que posible futura cuñada, y sonrió, las caras que ponía Nabiki para no cantar con los niños eran muy cómicas. Akane viendo que a su hermana le faltaba un empujón para empezar a cantar, empezó a cantar la canción preferida de Nabiki. Esta miró a su hermana con terror, no iba a poder resistirse, pero intentó aguantar. Era la reina de hielo, no se conmovía con nada, hasta que…

-¡Canta conmigo Nabiki!- Nodoka llegó y empezó a cantar… y Nabiki en contra de su voluntad, cantó con ella. La chica oyó que alguien cantaba, se dio cuenta que estaba cantando, no pudo parar de hacerlo aunque se llevó las manos a la boca, no lograba parar de cantar. Las lágrimas salieron de sus ojos. Lloraba de impotencia, de frustración, en un año había pasado de ser la reina de los chantajistas, a ser humillada constantemente por dos niñatos, de los que siempre se rió.- así se hace Nabiki.

Al final de la canción Nabiki se dejó caer al suelo, había sido vencida por dos niños. En un año habían acabado con ella, se habían vengado de ella cuando quisieron. Le quitaron dinero, como ella hizo con ellos durante dos años. No iba a soportar otro año así, se buscaría un apartamento cerca de la universidad, se alejaría de los dos pequeños y sería libre.

-Con un poco más recuperaremos el dinero que teníamos para la universidad que nos quitó Nabiki.- era evidente todo lo que le habían hecho a Nabiki, los dos niños era por venganza. Ocultaron esa venganza detrás de sus travesuras. Los dos pequeños habían actuado fríamente para atracar a la hermana mediana.

-Eso que habéis hecho está mal- Nodoka iba a castigar a los niños por lo que hicieron durante un año- no debíais actuar, así. Nabiki no tiene la culpa de lo que os pasó…- la mujer lo pensó… la hermana de Akane si que tenía culpa, si no toda en su mayor parte. Por vende a Ranma y Akane las Navidades pasada… pero entonces… si Nabiki fue en parte responsable de la transformación de los ahora niños. Todos los que participaron en esa venta… también lo eran… y eso la incluía a ella y a Kasumi…

-No temas- Le habló su hijo, sabía que pensaba su madre- no planeamos nada contra ti ni contra Kasumi, por comprarnos las Navidades pasadas.

-Tú querías pasar tiempo con tu hijo, y Kasumi que la ayudase en la cocina. Tampoco haremos nada contra mus amigas.

-Sólo contra aquellas personas que quisieron actuar contra Akane, las que quisieron eliminar a la competencia para pasar más tiempo conmigo. Supongo que si hubieran triunfado se habían querido deshacer de las demás, de todas aquellas que esa noche hubieran comprado unos escasos minutos conmigo.

-¿Y los chicos?, ¿porqué no actuaron?

-Supongo que planearon algo y al volvernos niños… no pudieron actuar. Esas dos les fastidiaron la fiesta.

Eso pasó los chicos al ver a Akane convertida en niña no pudieron tener con ella la cita que planearon, los hubieran llamado pederastas. Pero ver a Ranma convertido en niño se ilusionaron, podrían pegarle una paliza, pero ese niño no había perdido ni u apéndice se su fuerza, y era ayudado por Akane. Fueron os dos pequeños lo que les dieron una paliza a sus agresores. Y Nabiki… Nabiki recibió el castigo por todas las veces que traicionó a los ahora niños.

-Bien- Nodoka se giró a los niños.- estáis castigados, sin comer helado, ni jugar ala consola. Tampoco veréis vuestras series favoritas- los dos niños se deprimieron y Nabiki se alegró, pero la madre de Ranma no había acabado- y tú Nabiki, está también castigada. A parte de lo mismo que Ranma y Akane… una vez llegada a casa, deberás ayudarnos a Kasumi y a mi a hacer las labores bien la casa.

Los tres iban a protestar por el castigo de el castigo recibido, pero el rostro serio de Nodoka los hizo callar y aceptar sus castigos. Pero Nabiki prometió venganza y los dos dos pequeños se prepararon para detener esa venganza.

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Mientras Kasumi disfrutaba de un café, estaba siendo invitada por el joven del salón de b, belleza. Cuando pasaron por una pastelería esa joven tuvo una idea al ver un pastel, lo contentos que se pondrían los dos pequeños al ver lo que compraría para noche buena.

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Los seis rivales y Cologne, estaban planeando su venganza contra los dos niños. Estaban en medio de la montaña. En una casita en medio de la nada. Planeaban su venganza contra Ranma y Akane

-Podíamos…- Ryoga dio su opinión de lo que debían hacer.

-No me gusta, es demasiado arriesgado, si nos pillan, aunque seamos adolescentes…- Mousse vio el peligro en el plan de su por ahora aliado.

-Te has vuelto un cobarde!,!tener a Ranma!,!es un niño!- el sarcasmo de Ryoga era enorme. Los dos chicos se miraron desafiantes.

-¡Si queréis pelear, hacerlo fuera. Esta casa es el único refugio en kilómetros. Es el sitio donde nos hemos tenido que refugiar por la nevada- Cologne miró el mapa y negó con la cabeza- aquí debía haber un pueblo minero. Este viejo mapa está equivocado.

Tatewaki miró ese mapa, y se asustó. Había oído leyendas sobre ese sitio.

-No lo está Aquí había un pueblo minero, pero era asaltado sistemáticamente por bandidos. Al final cuando la mina se agotó y hartos de los bandidos. Los habitantes decidieron irse, se llevaron todo incluso las casas, montaron el pueblo en la costa, ahora es un centro turístico. Sólo dejaron una casa, supongo que es está.

-¿Por qué dejaron sólo una casita aquí? ¿por qué no se llevaron está?

Antes que Kuno respondiera entraron las tres chicas asustadas.

Nosotros estar incomunicados. Nieve cerrar el paso- comunicó Shampoo.

-No podemos salir en días. Por suerte tenemos comida .

-No llegaremos al dojo Tendo para Navidad. Akane y la chica de la trenza, llorarán al no tenerte cerca.- y entonces recordó por que esa casita no fue trasladada a la costa- está casita no la llevaron a la costa, se rumoreaba que estaba embrujada.

Todo se rieron de esos, que tontería era eso de la casa embrujada, eso era de película tonta de miedo.

-No está bien reírse de esos. Esos rumores tenían razón, esta casa está embrujada- delante de ellos aparecieron varios fantasma, el que habló los miró sonrió- no hemos tenido visita en años. No hemos celebrado una Navidad con invitados desde antes de la primera guerra mundial. Este año si celebraremos una buena noche buena.

Y para terror de los siete "invitados' los fantasmas empezaron a recordar la casita. Pasarían días con esos seres, que no eran mala fuente, sólo querían un poco de compañía.

-Cuando tengáis que ir al baño tener cuidado. Los osos de esta zona se niegan invernar, se pasan el invierno jugando a tirarse bolas de nieve. Si ven a un humano.. se la lanzan a él- dijo uno de los fantasmas.

Ryoga lo miró mal, siguen no hubiese estado muerto ese muerto lo hubiera matado él. Tuvo que ir al baño y los osos lo vieron y jugaron con el a tírale bolas de nieve.

Los siete vivos en esa casita pensaron lo mismo, esas Navidades iban a ser muy largas

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Mientras en Nerima, dos niños volvían a pedir el aguinaldo a sus padres, a sus vecinos y incluso hicieron un recital en el centro comercial, debían reunir dinero para ir a la universidad.


Notas del autor:

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Hola:

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Este es el trecer cap