El peso del silencio cayó sobre el grupo, como si el aire mismo se hubiera vuelto más denso tras la mención de Impel Down. Los jóvenes héroes, aún ajenos a la verdadera oscuridad del mensaje, apenas mostraron una reacción más allá de una leve curiosidad. Pero los piratas, aquellos con historia y cicatrices que el pasado había dejado grabadas en ellos, sintieron el impacto de las palabras como un golpe.

—Impel Down... —Murmuró Luffy con sentimientos encontrados al reconocer un elemento del pasado en la actualidad, pero al mismo tiempo, temiendo por su existencia.

—Fue rehabilitado... —Confirmó una segunda vez, mencionandolo con su voz más baja pero lo suficientemente clara como para que todos la escucharan. A lo que Jinbei y Robin, normalmente tranquilos y dueños de sí mismos, compartían una expresión que era extraña en ellos.

—Por su expresión parece que no es un lugar agradable —Comentó Tsuyu, rompiendo el silencio con su tono tranquilo, pero curioso.

—¿Qué es eso? —Mineta preguntó, jalando el saco de Nami

—Es un destino que nadie querría visitar.

La puerta de la cabaña se abatió con fuerza, ocasionando un estruendo al chocar contra la pared de madera.

—¡KIRISHIMA HA DESPERTADO! —Los gritos de Aoyama interrumpieron el momento, pero el optimismo del rubio al salir corriendo de la puerta, se detuvo de golpe con su rostro congelado en una expresión de horror.

Frente a él, la nieve pura y blanca había sido profanada por un caos sangriento, teñida de rojo; Las esferas de resina que contenían los cuerpos se ocultaban entre un delicado manto blanco, pero el rastro carmesí que las envolvía era imposible de ignorar.

Aoyama se tambaleó hacia atrás con sus ojos ampliamente abiertos, mientras su rostro se descomponía en una mezcla de repulsión y confusión.

—¡DÉJAME PASAR! —Mina corrió desesperada hacia la cabaña con Denki justo detrás, lanzándose ambos a abrazar al pelirrojo, rodeándolo con tanta fuerza que apenas lo dejaban respirar.

—¡SUÉLTENLO! ¡LO VAN A LASTIMAR, IDIOTAS! —Gritó Bakugo visiblemente irritado, mientras aceleraba el paso para reunirse con ellos.

Kirishima, aún algo desorientado, miraba sus manos como si fuera la primera vez que las veía. Golpeó su pecho con un puño, sintiendo el calor del golpe contrastar con el frío del ambiente; lo que le desconcertaba al no sentir el ardor ni dolor de su cuerpo, como si eso nunca hubiera sucedido.

Una chaqueta cayó sobre su cabello erizado, la cual retiró para ver quién la había lanzado, siendo que al voltear, sus ojos se encontraron con los de Bakugo, quien a pesar de tratar de mantener una actitud indiferente, tenía una expresión que lo traicionaba.

—Hace frío afuera... Será mejor que te la pongas. —Dijo el cenizo tratando de evadir el contacto visual.

—¡Bakugo! ¡Tonto! —Reprendió Mina, visiblemente conmocionada. —¡No puedes pensar que va a salir así, si apenas acaba de despertar!

El pelirojo sonrió con un brillo en los ojos, recuperando un poco de su usual energía, mientras se acomodaba la chaqueta.

—Estoy bien, de verdad. —Dijo con su tono calmado, aunque el leve temblor en su voz delataba que aún estaba procesando todo lo que había ocurrido.

—¿Cómo te sientes Kirishima -kun? —Preguntó Aoyama, tomándolo gentilmente del brazo.

—Ya les dije que estoy... —Intentó decir Kirishima, mientras se levantaba tambaleante, pero sus piernas aún entumidas lo traicionaron. Sin embargo, antes de que pudiera caer, Bakugo lo atrapó.

—Bien. —Kirishima respondió con una sonrisa forzada, tratando de restarle importancia al asunto, aunque su mente estaba ocupada, incapaz de ordenar sus pensamientos sobre lo que había sucedido, ya que no quería que sus amigos se preocuparan más de lo necesario.

—No digas nada... —La voz de Katsuki con un tono inusualmente sereno lo sacó de su ensimismamiento. —Todos pasamos por experiencias similares... —No necesitaba más explicaciones; el cenizo sabía que no era momento de forzar confesiones.

—¿Estás seguro que deseas salir? —Preguntó Mina

—Sí... Necesito estirar las piernas...

Mina y Bakugo sin decir una palabra más, prestaron sus hombros como apoyo, ayudándolo a caminar con pasos titubeantes hacia la puerta.

Antes de salir, Kirishima dirigió su atención hacia Aoyama, quien seguía retraído en una esquina, perdido en su propio mundo, y con una sonrisa que buscaba tranquilizarle, extendió su invitación.

—Aoyama... No te quedes aquí solo... —Denki añadió con un tono más ligero, intentando animar el ambiente. —Ven con nosotros, solo faltan ustedes.

El rubio se movió lentamente, aun dudando de que hacer; pero los gestos amistosos de sus compañeros empezaban a deshacer el miedo que lo había mantenido distante. Aoyama levantó la vista, aún inseguro, pero aceptó la invitación con un leve asentimiento.

En la puerta, un grupo de jóvenes inquietos esperaban con la emoción a flor de piel, contenidos por Iida, quien los mantenía a raya. Con lágrimas brillando en sus ojos, Sero, Deku, Ochako y Ojiro anhelaban abalanzarse sobre su amigo y ofrecerle un cálido abrazo. Sin embargo, al notar la dificultad de él para mantenerse en pie, se detuvieron, optando por celebrar su despertar levantando los brazos al aire y lanzando gritos de alegría.

Los sombrero de paja sonrieron ante las reacciones de sus compañeros, siendo Chopper quién suspirara aliviado al ver como reaccionaba positivamente el cuerpo del joven tras sufrir de una temperatura excesiva prolongada.

Zoro en cambio, dejó salir una orgullosa sonrisa ante el joven que avergonzado que intentaba no cruzar miradas con el espadachín.

—Sabía que alguien con su voluntad no sería vencido por su propio cuerpo. —Alardeó el peliverde, con sus compañeros.

Kirishima, con la mirada perdida contempló a su mentor, preguntándose cómo habría actuado en su lugar. Sin embargo, la expresión estoica del pirata le generaba una profunda satisfacción. El hecho de que el orgulloso espadachín valorara su presencia con tanta seguridad, le infundió una nueva autoconfianza, y entendió con más claridad la importancia de su papel como mano derecha dentro de la tripulación, conectándolo así con sus propias metas en la sociedad.

—¿Qué fue lo que sucedió? ¿Qué hay de los responsables que hicieron esto? —Preguntó tratando de dar sus primeros pasos, sin ayuda del par.

—Ellos... —Susurró Jiro

—Estan muertos. —Completó desanimado el representante.

—¡EEEEEK! —Aoyama gritó hacia dentro creando un chillido, cubriéndose los ojos, sintiendo temor en su interior.

—¡Pero no todos! —Clamó Momo tratando de alivianarlos. —Aún quedan tres con vida.

—Dos —Corrigió Bakugo.

Koda se cubrió la boca y se dejó caer de rodillas, ocultando su rostro entre las manos mientras sus sollozos continuaban haciendo eco.

—Koda-san —Shoji se acercó a su nivel intentando ofrecerle consuelo, pero su expresión lo mostraba devastado.

—Todo apunta que el cuervo también se estalló la cabeza —Comentó Sato perturbado con un tono sombrío.

—No... —Respondió Bakugo, con su tono rasposo.

—Su cuerpo fue atravesado por una trampa de espinas —Explicó Jiro, esforzándose por hablar, todavía perturbada por la imagen del cuerpo desfigurado y colgado, desangrándose como un animal en un matadero.

—¡Ay...! —Reaccionó la peliblanca, llevándose la mano a la boca. —Perdón... Trampas de cacería... Están por toda la zona bajo la montaña.

Tras sus palabras, podían sentirse las miradas juzgadoras como cuchillos atravesándola.

—¿Que? Como vivas mis presas y se ofenden... Dejo trampas para evitarlo, y se ofenden.

—¿Si sabes que aun así terminan sufriendo hasta que se desangran?

—¡¿Pusiste trampas en el bosque sabiendo de nuestra visita?! ¡Pudiste herir a los estudiantes! ¡O PEOR AUN, MATARLOS! —Aizawa exclamó indignado con su cabello erizado del coraje.

—Si los quiere. —Cotilleó Usopp con Brook y Luffy, quienes asintieron agitando la cabeza adelante y atrás.

—Se nota que son principiantes; se instalaron en la cima... El frío evita que los herbívoros paseen por la zona. La mejor área para cazar está en las faldas de las montañas. Lamentablemente, la trampa atrapó algo que no podemos disfrutar. Pero igual podemos dejarlo a los lobos.

—¡NO SE TRATA DE ESO! —Exclamaron con los dientes afilados cual tiburón.

—Llevas cuatro homicidios involuntarios... —Señaló Robin, haciendo tragar saliva a la culpable, dejándola abrumada por el peso de sus acciones, por lo que bajó la cabeza sintiendo la vergüenza consumiéndola.

Sin querer agregar nada, Yue tan solo dio pasos lentos y pesado hacia Kirishima, quedándose a su lado en un silencio que decía más que cualquier palabra.

—Yue san... ¿Qué hace aquí? —Preguntó el pelirrojo, sorprendido por su inesperada presencia.

—Se suponía que trabajar... Pero parece que accidentalmente solo vengo a desvivir extraños y traumar adolescentes... —Respondió con un aura depresiva, dibujando con su dedo en la nieve.

—Que dibujo tan feo... —Pensó Aoyama

—Entonces solo quedan esos dos —Señaló Franky.

—¿Qué planean hacer con ellos? —Preguntó Robin, mientras Sanji comenzaba a respirar con picardía pequeñas nubes en forma de corazón escapando de su nariz en un gesto que parecía sacado de un gorila.

—Que no involucre al pervertido —Sugirió Sero, provocando una reacción ofendida de Mineta y una mirada de halago de Franky.

—¡No era para ninguno de ustedes dos!

—Entonces, ¿No saben qué hacer con ellos? —Observó Nami, cruzada de brazos.

—Por el momento... No —Respondió Nemuri con sus ojos fijos en sus estudiantes que la miraban expectantes, esperando una dirección de sus profesores.

—¿Exactamente qué pensaban hacer después de interrogarlos? —Cuestionó la asistente. —¿Entregarlos a la policía para que hagan un informe detallado de su experiencia al Estado?

—No suena mal... Podríamos entregarlos a la policía. —Sugirió Aoyama ajeno a lo que habia sucedido.

—Los dejaran libres; Ya lo hicieron antes con ella. —Momo aseguró, señalando a Indila.

—Bueno... Normalmente el que se encarga de resolver este tipo de situación es Nez... —Comentó Midnight, siendo interrumpida apenas mencionó al director.

—Yo... Nezu se limpia las manos dejándome que me encargue de eso... Por cierto, Toshinori... Lamento lo de tu auto.

—¿QUÉ HAY DE MI AUTO? ¡¿VENISTE EN EL?!

—¿Con que llaves?

Toshinori palpó sus bolsillos, percatándose que junto a las llaves del autobús, venían las de su auto.

—Aja... Exacto. Si nos hubieras dejado las llaves, habría sido más fácil sacar al sujeto de tu cajuela... Ahora la señorita Mei vive con una imagen súper desagradable en su conciencia.

—Mmmm... Nada supeeer~ —Lamentó Franky al escuchar como su estudiante y autoproclamada hija adoptiva había sido testigo de una experiencia desagradable. —¡OI! ¡AARRR-MAITOO! ¡NO TIENES DERECHO A METER A MI SUPEEER ESTUDIANTE EN TUS PROBLEMAS!

—¡EL HOMBRE DE MI CAJUELA... ¡LO OLVIDÉ POR COMPLETO!

—¡Hace un mes de eso, viejo decrepito! —Reprimió Sanji con los dientes afilados.

—Qué mala memoria... —Burló Zoro

—Es por la edad —Añadió Nami, con un tono que mezclaba compasión y burla, provocando que la depresión se apoderara de Toshinori aún más.

—CONFIÉ EN QUE NEZU DIJO QUE EL SE ENCARGARÍA...

—Si, es decir que yo lo haría... Pero regresé hace quince dias a la escuela... Lo que significa que tenía ya tenía rato pudriendose ese hombre.

All Might cayó sobre sus rodillas y palmas al suelo, envuelto en un aura oscura de depresión que negaba dejarlo.

—Ya lo rompiste. —Comentó Brook

—El solo se rompió —Corrigió Zoro

—En realidad no lo mataste si eso te hace sentir mejor. —La asistente trató de remediar, descendiendo a su nivel para animarlo.

—¿Se explotó? —Preguntó Shoto

—Si; Cuando cortamos el seguro, encontramos carne molida... No sabiamos distinguir si eran sesos o larvas... Demasiado desagradable... Pero tranquilo y relajate... —Dijo frotando la espalda del jubilado. —Ya lo lavamos.

—...Hmmm —La respuesta solo lo hizo sentir mas miserable, pues esperaba algo minimamente reconforante, sin embargo ahora también cargaba con el recuerdo de un homicidio culposo.

—¿Entonces que pretendes hacer con ellos? —Cuestionó Aizawa a la mujer.

—Lo primero que debemos hacer es trasladar a la familia del Dr. Doku a un lugar seguro y encargarnos de asegurar a todos sus allegados de la misma manera. Es la única opción para evitar que haya víctimas inocentes —Explicó retomando seriedad.

—Solo que, en el tiempo que tardemos en localizarlos, es muy probable que los vayan eliminando hasta que el Dr. Doku se entregue o encuentren su cuerpo...

—Entonces... —Deku pronunció temiendo que su suposición fuera correcta. —Si quiere asegurar la vida de sus cercanos debe...

—Morir. —Fue Medd quien aceptó responder con desanimo.

—¡PERO SI EL CUERVO ESTÁ MUERTO, NO HAY NADIE QUE PRUEBE SIGUEN CON VIDA! ¡EL PODRÍA...! —Sato intentó interceder por el padre, pero fue este mismo quien rompió sus esperanzas.

—Tenemos implantes en el centro de nuestro pecho que registran remotamente los latidos cardiacos, con el podrían tener idea de que estamos pasando y si seguimos con vida.

—Por eso debemos evitar que su corazón siga latiendo. —Continuó la peliblanca, ocasionando que todos con un ligero movimiento de muñeca, palmearan al aire.

—¡OI!

—Hablo en serio... Si detenemos su corazón y el dispositivo lo reporta como muerto, sería la oportunidad perfecta para que el doctor Chopper se encargue de la operación y retire el implante. De esa manera también podremos extraer el explosivo de su molar.

—Sin evidencia de que siga con vida, podría ser libre... —Robin continuó pensativa con la mano en el mentón, analizando la dirección donde estaban ocultos los cuerpos.

—Podriamos aprovechar las partes calcinadas del guardaespaldas para almacenar el implante y luego dejar que los depredadores de la zona se lo coman. Con el cuerpo quemado, no tendrán forma de identificarlo... Eso nos dará tiempo para movilizar a su familia.

—ROOOOOBIIIIN~ —Los estudiantes chillaron, acostumbrados a sus comentarios, pero aun siendo afectados por los mismos tras tener imagenes mentales de ellos.

—¿Us... Ustedes me piensan ayudar? —Pronunció con su voz temblorosa, incapaz de tomar sus palabras en serio, al perder toda esperanza por no encontrar una salida, ni apoyo anteriormente.

Luffy comenzó a sentir un terrible malestar retorciéndose en su interior, un nudo apretado en su estómago al escuchar cómo se le había arrebatado la libertad a un hombre que, irónicamente, había sido uno de los encargados de capturarlos. Sus puños se apretaron con tal fuerza que los nudillos se volvieron blancos debido a la sangre deteniéndose en su curso por la presión.

Antes de que los héroes pudieran responder positivamente ante la pregunta del hombre, Luffy les robó la palabra con un grito que hizo eco por el bosque.

—¡POR SUPUESTO QUE LO HAREMOS!

Medd, con la mirada dilatada y la sorpresa dibujada en su rostro, no pudo contener las lágrimas que brotaban de sus ojos, paralizado ante la feroz resolución del capitán. Mientas los aprendices de héroes, observaban on orgullo al joven emperador.

—¡Estaba a punto de decir eso idiota! —Quejó Bakugo con sus ojos iracundos hacia el azabache.

—No importa quien lo dijo primero Kachan, lo importante es cumplirlo. ¿No es así?

—¿Siempre toma así sus decisiones? —Preguntó Nemuri enternecida a Nami, provocando la pirata acariciara el tatuaje de su hombro, rememorando aquel día que le dedicaron las mismas palabras.

—Si...

Medd se volvió con lágrimas brillando en sus ojos al darse cuenta de que podía recibir apoyo de las personas a quienes habían enviado a capturar. Sin embargo, la fatiga pronto lo venció, y se adormeció hasta quedar completamente inconsciente, sucumbiendo al sueño inducido por Nemuri, quién cumplía con un favor solicitado por la arqueóloga.

—Funcionará como un descanso para él... Será mejor que duerma con el corazón aliviado antes de que surja la noticia de que no podría funcionar y pierda la fe. —Dijo compasiva, acariciando suavemente el cabello del hombre mientras lo acomodaba sobre sus piernas, permitiéndole descansar con calma, provocando que Sanji contuviera sus celos al conocer la situación y el noble corazón de la heroína.

—¡Oi, pervertida! ¡Lo vamos a hacer! —Reclamó el capitán apuntando a Midnight.

—No bases resultados en base de tus deseos, sombrero de paja. —Aizawa llamó la atención. —Primero debes elaborar un plan que se encargue de resolver todos los puntos a considerar.

—Rindete vagabundo... Los planes nunca funcionan con Luffy.

—GUAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! Es un hombre bondadoso... No merece lo que ha pasado... —Lloriqueo Franky secando sus lágrimas.

—Te entiendo hermano. —Comentó Denki

—¿Qué es lo que está sucediendo? —Preguntó Kirishima, a lo que Aoyama se acercó curioso a escuchar la explicación que Shoji se encargó de compartir, la cual apenas terminar, causó conmoción en el par.

—¡¿CALCINADO?! —Aoyama gritó con el cabello erizado, alarmados por la ligereza con los que los presentes tomaban el tema.

—¿Debemos preocuparnos de lo fácil que se te da esto? —Cuestionó Kirishima a la peliblanca que no se retiraba de su lado.

—Tuve años en el negocio... Pero estoy retirada. Así que ahora solo les doy recomendaciones de que hacer.

Jimbei se posicionó atrás de la peliblanca privándole de la luz de la luna, y apuntó hacia la última sicario aun atrapada dentro de la burbuja, que parecía desconsolada gritando en el interior, dirigiéndose a donde estaban ocultos los cuerpos de sus compañeros.

—¿Y qué tienes planeado para la dama? —Preguntó el timonel atento, teniendo sospecha de la respuesta.

La mujer, cruzando los brazos volteó inclinando su cabeza hacia atrás para mirar al tritón desde abajo, mostrando la notable diferencia de estatura entre ambos.

—Tendría el honor de ser la primera prisionera de Impel Down despues de milenios.

El timonel frunció el ceño, mostrando un leve interés perturbado. La mención de la famosa prisión era suficiente para generar inquietud.

—¿Cuánto tiempo lleva operativa? —Cuestionó tratando de ocultar su preocupación.

—Oficialmente, los niveles comenzaron a funcionar hace casi dos semanas... Pero siguen esperando a su primer habitante —Respondió la asistente con una calma fría, mientras giraba su mirada hacia Indila, que seguía atrapada dentro de su burbuja y sin saber lo que tenían planeado para ella, temblaba, mostrando su rostro empapado en lágrimas mientras gritaba desesperada, tratando que sus gritos alcanzaran los cuerpos de sus compañeros.

—¿Van a mandar a esa espía al Triángulo del Dragón? —Intervino Iida. —¿No has considerado que si logra contactar a sus superiores, obtendrá toda la información que desee? Será mejor reportarlo a nuestros superiores antes de tomar decisiones precipitadas.

—Estamos hablando de Impel Down... No podrían salir de ahí. —Comentó Brook

—Oh vamos... Además de la piedra marina, dudo que exista otra cosa capaz de mantener los villanos al margen. En especial los monstruos de su época. —Señaló Denki, aun perturbado por el poder destructivo del 'Dios' del cielo.

—Son terroríficos. —Koda continuó cubriendo su mirada, que no podía borrar de su mente y cuerpo la sola presencia de Big Mom.

—¿Y ustedes creen que los marinos son inofensivos? —Gruñó Katsuki presionando sus puños.

—¿Kachan?

—Tch... olvídenlo.

—La mejor decisión que pueden tomar es quitarse la vida aquí y ahora... Nada garantiza que puedan sobrevivir siquiera una semana en Impel Down —Robin dijo con una frialdad que creó el ambiente tenso nuevamente.

—Aunque me parece raro. —Comentó Nami. —Pensé que la ideología de los Monarcas era más pacífica.

—En realidad estan divididos... Poseidon, Odder y Lagertha no están involucrados en esto, Apnea y Zadkiel se mantienen en terreno neutro, pero Anfitrita, Hakim y Amanonjaku desean lidiar directamente con los responsables...

—Nezu aceptó las condiciones del Rey Hakim, y yo trabajo para Nezu... Solo cumplo con mi responsabilidad... Resguardar las amenazas hasta que la prisión abriera sus puertas.

—Si se supone debe entregarlos con vida, ¿Por qué están...? —Tsuyu preguntó curiosa.

—No está haciendo un buen trabajo... —Señaló Zoro, a lo que la mujer se desanimó profundamente, dejando caer su cabeza como si hubiera sido víctima de un regaño.

—Es que siempre terminan dandose de baja de la vida. ~

—¡¿CÓMO NO LO VAN A HACER, SI LOS MUTILAS?! —Regañó con dientes afilados el tirador, causando que el aire expulsado de su boca hiciera que la peliblanca lavantara la cabeza y dejara su flequillo como el peinado de Kirishima.

—¡Oye! Fue un corte preciso... Justo en la separación de los huesos, cortando los nervios de un solo movimiento. Se necesitan años de práctica para lograr eso... créanme, los cirujanos desearían tener esa presición. El sufrimiento es mínimo comparado con lo que haría un inexperto.

Sin embargo, a medida que continuaba explicando, su tono cambió, al ver cómo efectivamente el pirata tenía razón, comenzó a desanimarse, como si su propia justificación no fuera suficiente.

—Igual, no elimina que sea una salvajada, aunque se regeneren en segundos. —Admitió, soltando un suspiro y dejándose caer. —No estoy orgullosa de eso... Pero al menos la experiencia sirve para reducir su dolor —Concluyó, sentándose con resignación, apoyando las manos sobre la cara, claramente avergonzada de sus acciones.

—¿Podrías enseñarme? —Chopper preguntó con los ojos transformados en estrellas, logrando subirle el ánimo.

—Claro... ¡Debiste estar en la clase que di a Primero B sobre amputaciones precisas! ¡Todos querían vomitar, fue grandioso! —Ambos continuaron con su charla en el fondo, ignorando la preocupación del resto.

—¿Dijo regeneración? —Cuestionó Kirishima a Denki, que solo levantó los hombros desconociendo de que trataba.

—Ehm... —Aoyama levantó la mano, hacia sus profesores con una duda.

—Si tenía cuidado en mantenerlo con vida... ¿Por qué hay tres muertos?

—Cuatro. —Corrigió Tsuyu.

—Fue un accidente. —Dijeron al unisón quienes presenciaron todo.

—Extrañamente, todos fueron accidentes con excepción de uno.

—¿No les parece demasiada coincidencia que tres murieran por accidente?... —Acusó Iida a la mujer.

—Ehm... ¿Siempre me persigue la desgracia?

—Cuando salimos de Lemuria... —Deku interrumpió para rememorar las palabras de su mentor. —All Might mencionó sobre que suele guiar por caminos peligrosos a propósito... Si ese es el caso, puede que sus acciones los hayan guiado a ese final con la intención de aca***...—Comentó con la mano en el mentón comenzando a murmurar.

—¿Qué piensas sobre eso, All Might? —Cuestionó Aizawa al heroe que quedó pensativo considerando la posibilidad, para despues voltear a ver a la mujer que tenía un puchero de desaprobación.

—OTRO DE TUS MALENTENDIDOS, ¿NO ES ASÍ? —Preguntó con su frente transpirando.

—Gracias... ¿Por qué acabaría con las personas que necesito mantener con vida?... Guio a las personas que desean usarme por caminos peligrosos porque si alguien atenta contra mi vida, al menos intentaré que muera junto conmigo. En cambio, en este caso es diferente, ya que necesito información de ellos... He tratado ser amable, comprensiva, agresiva y recientemente... —Continuó con repulsión en su voz. —seductora... ¡Pero siempre termina igual!

—Lo único que queda es obtener las respuestas de un cuerpo que sus palabras callaron.

—Con esos tratos deberían mejor ser encarcelados en su prisión. —Opinó Mineta.

—No sabes lo que dices... —Respondió Ojiro con malestar.

—Pues dijeron que era una prisión de máxima seguridad... ¿Qué tan malo puede ser?... Comida, seguro médico, tratamiento... No pasa de una disputa entre los mismos reos... Así que, en ese caso sería más segura, pues por el momento está vacía. —Sero dijo cual cerebrito, logrando que los piratas se miraran entre sí, con pronunciados gestos pensativos, como si la imagen mental que tenían fuera algo agradable.

—¿Que?

—Comida, techo, tratamiento... —Comentó Chopper, pensando en aquellos gravemente enfermos o desahuciados, que podrían cometer un delito menor para obtener los beneficios.

—Su concepto de cárcel, suena a un resort de lujo. —Apuntó Franky

—¿Así funciona Tártaros? —Yue ladeó la cabeza preguntando al famélico rubio, mostrando curiosidad.

—MMM MAYORMENTE ASÍ FUNCIONAN LAS PRISIONES... PERO EN EL CASO DE TARTAROS, LES RESTRINGEN CUALQUIER LIBERTAD DE MOVIMIENTO.

—¿Su prisión no es así? —Cuestionó Mineta.

—Claro que no... En el pasado no debían tener tantos avances ni comodidades. —Opinó Sato.

—No tienen idea de que hablan... —Susurró Ojiro con cierto trauma, recordando su corta estadía en la prisión.

—Pues Jinbei dijo que estuvo recluso ahí, ¡Y mírenlo aquí! vivito coleando y con su estabilidad mental a tope.

—Hmmm... —Jinbei reaccionó ante el comentario de Toru, que lo tomaba con ligereza.

—¿Cómo son las prisiones aquí? —Cuestionó curioso para entender la perspectiva de los jovenes.

Iida levantó nuevamente la mano para tomar la palabra, a lo cual los piratas ya no se mostraban extrañados por su actuar, al estar acostumbrados por como el formal chico tomaba su papel de representante sabelotodo.

—Las prisiones en su mayoría alrededor del mundo ofrecen tres comidas al día, atención médica gratuita, terapia para reformar a los villanos ¡Y dependiendo su crecimiento, darles una oportunidad de reintegrarse a la sociedad!

—Para crear un ambiente ideal para la reintegración, las prisiones fomentan la creatividad y trabajo en equipo, permitiéndoles a los reclusos a tomar talleres o continuar sus estudios de manera remota... Trabajando así, de la mano con profesionistas que les ayuden a crecer... Dándoles oportunidades que se les ha negado, buena vida, ayuda psicológica y actividades para que encuentren hobbies y desarrollen habilidades.

—Deben ser construcciones especializadas para reintegrarlos a la sociedad. No de castigo... El odio alimenta el odio, y es una bomba de tiempo para cuando llegen a salir. —Finalizó Momo, resumiendo la descripción proporcionada por su compañero.

—PERO EL CASO DE TÁRTAROS ES MUY DIFERENTE. —Toshinori mencionó con un tono sombrío, logrando que los piratas cambiaran su semblante, poniéndose serios.

—LOS PRISIONEROS SON CONFINADOS EN PEQUEÑAS CELDAS, LA MAYORÍA DE ELLAS DISEÑADAS PARA PRIVARLOS DE LA VISTA HACIA LOS PASILLOS Y EL EXTERIOR. SON VIGILADOS LAS 24 HORAS DEL DÍA, CON ARMAS APUNTÁNDOLES CONSTANTEMENTE EN CASO DE CUALQUIER MOVIMIENTO INESPERADO; Y PERMANECEN CUSTODIADOS POR ROBOTS ARMADOS, PREPARADOS PARA INTERVENIR ANTE CUALQUIER INTENTO DE ESCAPE O INGRESO NO DESEADO. POR LO QUE SOLO UN NÚMERO REDUCIDO DE PERSONAS TIENE PERMITIDO ENTRAR PARA HABLAR CON LOS REOS.

—¿Pero tienen comida y atención medica? —Chopper preguntó adorablemente, ladeando la cabeza por su curiosidad.

—SI...

Los piratas se veían sorprendentemente tranquilos con sus expresiones suaves mientras sonreían con los ojos entrecerrados. El ambiente alrededor de ellos comenzó a desvanecerse transformándose en tonos rosados que tenían el fondo, pequeñas florecillas que flotaban alrededor.

—No suena tan mal.

—¡¿QUE?! —Reaccionaron retrocediendo un paso al verlos tan relajados ante la explicación.

—Impel Down no solo es una prisión, si no un area de tortura bajo las condiciones más inhumanas... —Aclaró Jinbei, provocando que los gestos de los héroes cambiaran.

—Ubicado en el cinturón de la calma, el hogar de los reyes marinos... solo los barcos de la marina pueden viajar por esas aguas... Pero, aunque otro barco fuera capaz de surcar en ellas, se enfrentarían a su gran entrada por enormes puertas de acero, con mas de cien metros de altura... Solo para toparse con la infame Impel Down... o al menos su entrada... ya que sus seis niveles se encuentras sumergidos hasta tocar el fondo marino... Evitando así, el escape de los poseedores de las frutas del diablo.

—De igual manera, aquellos capaces de nadar serían devorados por Reyes Marinos... Entiendo cómo es que solo han tenido dos fugas. —Opinó Yaoyorozu, recordando cuando explicaron sobre la experiencia del capitán, durante la travesía por el Triángulo del Dragón.

—Una prisión de seis pisos... Suena enorme... Pero no más que Tártaros... —Comentó Shoji

—No seis pisos... Seis niveles... O mejor dicho, seis infiernos —Corrigió Jinbei.

—El primer nivel es conocido como el Infierno Carmesí...

—Es donde se encuentran los criminales de menor nivel. Un bosque enorme con árboles cuyas hojas son tan filosas como cuchillas, al igual que su hierba... Los reos caminan incrustándose cuchillas con cada paso, y esas heridas se infectan hasta llegar a la amputación. Este piso recibe ese nombre porque está cubierto de sangre, lo que hace parecer que tanto la hierba como los árboles son de color rojo.

—Espera, Jinbei-sensei... Si ese piso contiene a los menos peligrosos... ¿Significa que... el resto...? —La voz de Momo tembló anticipando lo peor.

—Son más crueles. —Respondió Ojiro tajantemente.

—Hmph... —Los chicos no pudieron evitar pasar saliva al unisón.

—El segundo nivel se conoce como el Infierno de las Bestias. En este, los criminales son encerrados en celdas, pero si llegaran a escapar, serían devorados vivos por las bestias que custodian el nivel.

—No suena tan mal comparado con el otro —Comentó Mineta aliviado.

—No lo sé... Como que eso de ser comido vivo no suena agradable. —Bromeó Sero, dedicándole el comentario a la peliblanca que sintió como cayó su indirecta cuál cuchilladas.

—Lo único que tienen que hacer es quedarse en sus celdas y problema resuelto —Denki dijo palmeando sus manos.

—¿Les dan de comer? —Preguntó Ochako

—No siempre... Lo que nos lleva al tercer nivel: El Infierno de la Hambruna... Los criminales con recompensas de 50 millones son condenados allí.

—¿50 millones...? Ninguno de ustedes aplica para ese nivel. —Comentó Shoto, pero el tono se volvió más serio al preguntarse qué clase de castigos recibirían los villanos de su calibre.

—¿Qué sucede en ese nivel, Jinbei-san? —Cuestionó Koda.

—No se les da de comer, idiota... Está explicito en el nombre —Agredió Bakugo en respuesta, intimidando al joven.

—Es como vivir en un desierto. El calor del nivel cuatro sube hasta el tercero, haciéndolo insoportable, deshidratando a los presos, y tanto el agua como el alimento son extremadamente limitados. Es el único nivel donde no son torturados físicamente... Ya que suelen morir de hambre.

—¿Cómo permiten que las personas vivan en un lugar tan inhumano? Dejándolos morir de hambre, devorados o desangrados... —Deku increpó molesto.

—Apenas vamos en el nivel tres. —Añadió Kirishima intimidado, lo que hizo que sus compañeros se pusieran aun mas nerviosos.

—El calor del nivel cuatro... —Aoyama repitió intrigado y a la par, algo atemorizado.

—El Infierno Ardiente —Jinbei Nombró el nivel, aterrando a los estudiantes con solo el nombre.

—En su centro hay un lago de sangre hirviendo, y el calor es tan intenso que las llamas inundan todos los pisos, asando a los prisioneros en vida.

—¿Y no es peligroso el lago? ¿Qué pasa si alguien cae...? —Preguntó Mina sujetando sus rodillas, como si escuchara una historia de terror.

—Los guardias tiran a los presos al lago por entretenimiento. —Comentó Luffy, hurgando su nariz.

—¡Ese es el peor de todos! —Declaró Aoyama estremecido ante la crueldad.

—Y no es todo... En ese nivel habitan las cuatro bestias guardianas y el Vicealcaide Mallegan, un usuario de una fruta tipo veneno. —Añadió Jinbei, volteando a ver a su capitán, dando a entender que había sido víctima del vicealcaide.

—¿Tiene que ver eso a que Luffy es inmune al veneno? —Cuestionó Iida, levantando la mano con seguridad, a lo que el Emperador logró sacar su moco seco de la nariz, cambiando su cara por una boba expresión con las pestañas bien marcadas y sonrisa ridícula.

—Ah, si... Casi me mata.

—¡¿POR QUÉ LO DICES TAN DESPREOCUPADAMENTE?!

—Shishishi

—¡NO TE RIAS! —Los estudiantes reaccionaron con los cabellos de punta y dientes afilados, ante la ligereza que lo tomaba el capitán.

—¡AAAAHH! ¡ME LANZÓ SU MOCO! —Gritó Mineta que no podía despegarlo al caer entre sus esferas capilares.

—¿En qué nivel estaba tu hermano? —Ojiro, quien habia compartido celda con él durante su remembranza, preguntó.

—El sexto.

—¡¿Era un emperador?! —Exclamaron asombrados al descubrir que residía en el ultimo nivel.

—No... Era el comandante de la segunda división de Barba Blanca —Aclaró Jinbei.

Bakugo permaneció con la mirada baja, sumido en sus pensamientos... La mención de Barba Blanca provocó que su mente se sumergiera en un torbellino de imágenes, reviviendo una y otra vez la brutal batalla de Marineford. La escena de la fuerza abrumadora del Emperador lo consumía; la magnitud de ese poder le resultaba incomprensiblemente aplastante. No podía evitar compararlo con lo que conocía: Héroes y villanos de su mundo. A pesar de su arrogancia y orgullo habituales, ahora solo sentía la amarga revelación de lo insignificantes que parecían ser en la actualidad, como hormigas enfrentándose a gigantes.

—¿Que hay del quinto nivel? —Continuó Todoroki.

—Ya no quiero saber más —Mina, Aoyama y Koda se cubrieron los oídos, incapaces de seguir conociendo las instalaciones de la infame prisión.

—Infierno Congelante. En ese nivel están los criminales que sobrepasan los 100 millones de recompensa. —Anunció Jinbei, con todos asombrados por el dato.

—¡TODOS USTEDES LO SOBREPASAN!

—Excepto Chopper... —Jiro murmuró, a lo que el reno comenzó a llorar.

—Bueno... Es que es un doctor... —Koda trató de remediarlo al ver que realmente lo afectaba.

—¡TAMBIÉN SOY FUERTE! —Gritó Chopper, transformándose en su forma bestial y espantando a aquellos sentados a su alrededor.

—¡GYAAAAAAAAAAAAAAH!

—Entonces... El infierno helado... Temperaturas bajo cero. —Concluyó Shoto

—Justamente... En el quinto nivel, el Infierno Congelante; habitan los lobos... unas bestias tan hostiles que tuvieron que bajarlas de nivel porque se devoraban a las criaturas del segundo. En ese infierno, el frío es tan extremo que los prisioneros pierden la capacidad de sentir dolor. Ni siquiera notan cuando pierden partes de su cuerpo, y la mayoría mueren congelados.

Los estómagos de algunos de los piratas y héroes comenzaron a retorcerse, invadidos por una sensación de náuseas y malestar al escuchar las condiciones inhumanas a las que se sometía a los criminales.

Cada palabra de Jinbei sobre los niveles del infierno de Impel Down los dejaba más helados, mientras las imágenes de cuerpos congelados, quemados y desmembrados se formaban en sus mentes.

Las expresiones de incomodidad eran visibles en algunos rostros; Deku tragó con dificultad, sintiendo que su garganta se cerraba, mientras Ochako se abrazaba a sí misma para contener el escalofrío que le recorría la espalda. Incluso Zoro y Sanji, mantenían el ceño fruncido, enfrentados con una realidad que superaba cualquier expectativa que tuvieran sobre la mencionada prision, al desconocer el funcionamiento de su interior.

—Todo es brutal... —Dijo Tokoyami sin aliento, incapaz de asimilar lo que oía.

—¿Cómo siquiera permiten hacer funcionar ese lugar? ¡Es inhumano! —Exclamó Sato indignado.

—No lo es cuando sabes la mentalidad que tienen quienes rigen el mundo. —Iida pronuncio con la voz temblorosa, debido al rencor que sentía, recordando como los Dragones celestiales trataban a las personas como vil basura.

—Fue una prisión creada por el gobierno... —Respondió Jinbei con tono sombrío. — Construida por humanos, así que, técnicamente, es humano.

—Jinbei san... —Llamó Deku. —¿Tú estuviste en el sexto nivel?

La atmósfera se volvió aún más tensa, a lo que el timonel asintió manteniendo la mirada firme, mientras los demás tragaban en seco, anticipando la respuesta.

—¿Qué clase de torturas tienen ahí? —Preguntó Kirishima, con la voz baja, casi temiendo la respuesta, pero grande fue su sorpresa, cuando quién dio la respuesta fue uno de sus compañeros.

—Son celdas aisladas de todo; donde los mantienen inhabilitados con cadenas de kairoseki, y ocasionalmente, los guardias de prisión o miembros de la marina ofrecen visitas para torturarlos. —Fue Ojiro quien respondió, sorprendiendo al timonel que apretó sus puños en frustración, entendiendo que el joven héroe; siendo un chico inocente de buen corazón e intenciones, sufrió en carne propia la tortura que él era sometido diariamente.

—Ojiro... —Susurró Hagakure, posando su mano en el hombro, para despues mostrar como la ropa invernal del joven con cola, era estrujada por un abrazo de la chica invisible, que se mostraba afectada por lo que sufrió su compañero.

Mineta en cambio, que había experimentado un recuerdo del cual pudo huir de su linea histórica, no comprendía la magnitud de las vivencias que habían sufrido sus compañeros, por lo que las historias las tomaba a la ligera.

—Bueno... A comparación de los otros niveles... Suena el menos cruel.

—Un extra como tú, jamás entendería la fuerza que tienen esas personas... —Bakugo gruño con fiereza mientras apretaba su pantalón con fuerza en impotencia, intimidando al chico debido a su extraña y sumisa reacción.

—La diferencia es que, en los otros niveles, uno puede escapar y enfrentar a los infiernos, guardias y sus criaturas —Explicó el tritón. —En este, quedas inmovilizado de por vida, hasta el día de la ejecución.

—Luffy san... —Llamó Todoroki aun sin aliento, al presenciar al líder del gran escape de aquella formidable y terrible prisión. —Tu lograste entrar y salir de ese lugar... ¿Cómo fue posible?

—¡Si! ¿Pasaste por los seis infiernos? —Mina gritó aun incapaz de creerlo tras escuchar el contexto que representaba Impel Down, ya que al conocerla por un simple nombre, no entendía la magnitud de la misma.

—Idiota... Si llegó hasta la mojarra tuvo que hacerlo.

—Cuantas veces debo repetirte que te comportes. —La bufanda del profesor, comenzó a estrangular al cenizo, a lo que Nami aceptó la reprimenda asintiendo con la cabeza.

—Si... En realidad, no fue nada facil. Necesité de ayuda de muchas personas.

—Congelados, hervidos, deborados por bestias, hambruna, las cuchillas... No sé si los criminales puedan resistir eso. —Dijo Nemuri, impactada por la tortura que llevaban los villanos, y mas aun, sabiendo que ese sería el destino que enfrentarían, si siguieran eligiendo ese estilo de vida.

—Creo que Robin sensei tenía razón... La muerte parece una mejor salida. —Comentó Tokoyami.

—¡¿AHÍ LOS QUIEREN ENCERRAR?! —Señaló Ochako preocupada por las medidas que deseaban tomar los monarcas.

—Así deberían hablar. —Contestó Yue levantándose de hombros. —Creo que los dejarían por el momento en el primer o segundo nivel para que familiaricen con las instalaciones y tengan algo de libertad antes de comenzar a privarles alimentos.

—¡ESO NO SUENA MEJOR! —Yagi no pudo evitar reaccionar, escupiendo un puñado de sangre ante la facilidad que abordaba el tema.

La asistente vio caer la sangre sobre la nieve y parte de los profesores, volteando a ver preocupada al rubio que secaba sus labios.

—Veo que has empeorado... Lo lamento. —Pronunció frotando su brazo, demostrando su vergüenza, confundiendo al jubilado.

—¡¿CUÁNTOS PRISIONEROS PLANEAN MANTENER EN ESE LUGAR?!

—¿Iida san?

—¡QUE HAYAN DECIDIDO HABILITAR IMPEL DOWN, SIGNIFICA QUE DESEAN TENER UNA GRAN CANTIDAD DE PERSONAS! ¡¿QUÉ ESTAN PLANEANDO EXACTAMENTE?! ¡¿POR QUÉ PERMITEN LA APERTURA DE UNA PRISIÓN CON ESE NIVEL DE SADISMO?! —Señaló con ambas palmas, preocupado por las medidas que planeaban tomar, alertando a todos; dejándoles inmóviles como si el aire se hubiese congelado a su alrededor.

Yue vio fijamente al representante de la clase, y agotada por guardarlo, tan solo exhaló rendida.

—¿Qué es lo que planean? —Cuestionó la peliblanca hacia los héroes.

—¡Quieren ser el rey de los héroes! —Dijo Luffy con total seguridad.

—¡NI CERCA! —Gritaron al unisón

—¿A qué te refieres? —Preguntó Nemuri

—Según los documentos escolares que tiene Nezu. Las pasantías debían llevarse a cabo a partir del segundo año, pero ellos los hicieron en su primer año escolar... —Mencionó Robin atrayendo la atención del grupo de héroes que era conciente de ello, pero ignoraban la razón.

—Es por la jubilación de All Might. —Señaló Izuku

—Y Eso mismo provocó que los villanos se movilizaran... Sin embargo, la actividad de los villanos disminuyó, pero ¿Por qué lo haría si el principal heroe ha desaparecido? No están intimidados... Piensan contra atacar... No sabemos cuanto han aumentado en número, pero es un hecho que podrían ejecutar un ataque en cualquier momento... Es por eso que deben movilizar cualquier héroe que tengan a disposición... Aunque eso signifique peligrar a los novatos. —Expresó Yue con una mirada afilada.

—¿Realmente creen que Nezu permitiría este tipo de entrenamiento a principiantes?...

La pregunta les dejó pensativos... Si estaban planeando alguna misión para los jovenes; aun no estaban enterados, por lo que la noticia les hizo reflexionar.

—Quiere que avancemos rapido, y sabe que con los Sombrero de Paja sería posible. —Excusó Iida, tratando de defender al director.

—Solo piénsenlo... ¿En realidad creen que alguien tan metódico y cuidadoso con sus estudiantes mas inexpertos, sería capaz de volver permitir estas actividades despues de escuchar los resultados sobre el combate que el joven Ojiro tuvo con Chopper?

—Pues All Might le rompió la columna a Midoriya.

—¡Aaaah Tsuyu san, esas cosas no se dicen! —El peliverde reaccionó alterado, tratando de negarlo.

—Es muy distinto... Una herida en un ambiente controlado con el equipo escolar cerca, siendo la Dra. Chiyo a cargo... Por mas confianza que le tenga al Dr. Chopper... El Quirk de la Dra. es mas tranquilizante para Nezu... Y eso lo se porque el mismo me lo ha compartido.

—Los estan entrenando para una batalla para la cual no están preparados ¿O me equivoco? —Cuestionó al cuerpo de profesores, que solo se negaron a responder, dándole la razón.

—Eso mismo es lo que tememos. —Confesó la peliblanca.

—Un ataque orquestado por villanos con el plan de destruir todo lo que cruce a su paso... Contra un grupo de héroes cuya misión es no solo detenerlos, sino proteger a los civiles, sus compañeros, y al mismo tiempo defender una ciudad. La balanza no está bien equilibrada. Las responsabilidades recaen más en los héroes que en los villanos, que solo tienen que causar destrucción.

—El objetivo de los villanos podría ser la libertad a ese tal All for One —Dijo Sanji, encendiendo uno de sus cigarrillos. —Así como el viejo decrepito es conocido como el símbolo de la paz, All for One es el símbolo del caos para ellos.

—Así que cualquiera de las dos opciones llevarán al desastre. —Dedujo expulsando el humo de su cigarro, para despues recargarse en un pino. —Si lo ejecutan se convierte en un mártir, mostrando que incluso el gobierno y los héroes le temen. Pero si lo dejan vivo, los villanos no desistirán de intentar liberarlo.

—¡ESTO ES MALO! —Gritó Usopp, golpeando su cabeza por los lados, para ejercer presión. —Todo se podría salir de control... ¡Las prisiones se volverían bombas de tiempo!

—¡GYAAAAAH, VAN A EXPLOTAR! — Reaccionaron Luffy, Brook y Chopper corriendo alterados en círculos.

—¡BROOK, NO TE LES UNAS! ¡YA ERES UN ANCIANO! —Gritó Jiro, señalando al esqueleto, quien reía nerviosamente, pero seguía corriendo.

—YOHOHOHOHO

—Tártaros no es suficiente para contenerlos... Necesitarán donde atrapar a los villanos e infundir miedo para que se detengan antes de que dañen a su población.

—¿Y qué hay de esas personas? Ellos no son realmente villanos, técnicamente hablando... —Señaló Shoji, preocupado por personas que pasaran por la misma situación que Medd.

Yue vio desesperanzada al padre que descansaba plácidamente despreocupado en el regazo de la heroína.

—Escuchen... Ustedes en el momento que recibieron el reconocimiento de los Reinos, quedaron protegidos por ellos... Cualquiera que se atreva a dañarlos será considerado como un agresor directo contra los habitantes del reino. Y en consecuencia, serán castigados como responsables de un acto terrorista, por lo que serán castigados en la prisión que les pertenece.

—Pero, ¿Que ellos lo hagan no sería contraproducente? —Analizó Todoroki —Quiero decir... Si descubren que los trabajadores de estas personas son atrapados por el Reino de las Profundidades, ¿No sería un acto que podría desencadenar una guerra?

La asistente bajó la cabeza, con la mirada fija en la nieve, como si sopesara cada palabra que estaba por decir, dejando un tenso silencio, como si las palabras pudieran desencadenar algo aún mayor... Pero tras de un rato, finalmente, suspiró para dar una respuesta resignada.

—Lo lamento... Es clasificado. Pero cuando sea el momento adecuado, estarán dispuestos a revelar su existencia a su especie.

La respuesta dejó a todos más inquietos que tranquilos, debido a las implicaciones de sus palabras flotando en el aire.

—¿Por qué es calificado? —Luffy preguntó con su típico tono directo, casi infantil, manteniendo su ceño fruncido. —¡Se supone que somos amigos! ¡Y los amigos no se guardan secretos!

El reclamo del capitán perturbó profundamente a la peliblanca. La palabra "amigos" se mantenía en su mente como un eco, desencadenando una sensación nueva e incómoda que comenzó a apretar su pecho; Su respiración se aceleró, y sus ojos comenzaron a humedecerse. ¿Amigos? Aquella simple palabra, cargada de honestidad y expectativa, no hizo más que sacudirla.

Con sus ojos cristalinos, volteó al molesto capitán. El enojo y la decepción en su mirada la hacían sentir más vulnerable de lo que jamás habría imaginado; y sintiendo el peso de la situación, su voz salió en un murmuro desilusionado, apenas capaz de contener el nudo que se formaba en su garganta.

—Agradezco que me consideren de esa manera a pesar de todo... —Dijo suavemente, colocando una mano delicadamente sobre su corazón, en un gesto de sincera gratitud. —Pero esto va más allá de cualquier relación que tenga con ustedes. Es un juramento de confidencialidad.

—¡A la mierda la confidencialidad! —Explotó literalmente el cenizo, deseando saber que ocultaba el reino.

—¡ESPEREN! —Detuvo Iida tratando de encontrar un agujero legal en sus palabras.

—¡Recuerden que All Might es uno de los representantes del Viejo Mundo! ¡Puedes decirle a él!

—Iida tiene razón, —Añadió con optimismo el peliverde. —De esa manera no traicionarás el voto de silencio con los monarcas, ya que, como representantes de los reinos, deben comunica...

—Relegado del puesto al negarse cooperar. —Respondió Yue tajantemente.

—¡¿EN QUE MOMENTO?!

—¿Como te fue en Tártaros?

—NO... NO HE IDO.

—Justo por eso... Y como él se negó, yo perdí voz y voto... Se suponía que éramos un equipo... —Quejó cual berrinche, golpeando la nieve. —Pero ahora Nezu se encarga de todo. Él es el representante de la superficie; lo toman en serio como Mink encargado de una escuela de alto prestigio, además de que es brillante, y eso lo aplauden los reyes.

—¿Tiene contacto directo con ellos? —Preguntó Todoroku.

—¡¿Y está de acuerdo?! —Reclamó Yaoyorozu alterada.

—Tuvo contacto con ellos, si... Pero desconozco qué establecieron. Recuerden que me degradaron —Dijo la peliblanca, suspirando y dejando caer su cabeza en señal de derrota.

La tensión aumentó, y Aizawa, siempre como el héroe observador que solía ser, decidió cortar el silencio con una pregunta.

—Yue... ¿De qué lado estás?

—¿Qué clase de pregunta es esa?

—Nezu no nos ha comunicado nada de lo que nos estás revelando... ¿No te meterás en problemas por decirnos esto?

Ella sonrió suavemente mientras jugaba nerviosamente con sus dedos.

—Lo más probable... Pero creo que es importante aclarar las cosas. Ya desconfiaron de mí bastantes veces sin hacer nada... Ahora que estoy "desapareciendo" personas, tienen todo el motivo para hacerlo, ¡Y no los podría culpar!

—Además, lo peor que me pueden hacer es meterme a Impel Down por traición, ¡Gyajajaja-Gishi-gishi-gishi. —Soltó su primera carcajada nerviosa tardando en recobrar la compostura, revelando inconscientemente su deseo de mantener en secreto aquella información clasificada.

—Todo traidor va directo al infierno carmesí... —Dijo aun mantenido una sonrisa, aunque las palabras dejaron a todos en silencio por la inusual reacción. —Como sea, ¡Puedo soportarlo!

—No, no puede. —Corrigió Zoro.

—Torturas más, torturas menos...

—¿No es mejor una tortura menos? —interrumpió Kaminari con un tono sarcástico.

Deku, quien aún estaba confundido por todo lo que había escuchado, miró a All Might con incertidumbre.

—¿Qué sucedió? ¿Por qué los relevaron?

—ETO...

—Fue mi error por ser una idiota ilusa, y decidir cumplir mi palabra de no suplantar la identidad del viejo deshidratado otra vez...

—¡OYE!

—¿Otra vez?

—Y como él, NO CUMPLIÓ LA SUYA... ¡Todo se arruinó!

—¡YUE SAN! ¡ELLOS NO ESTÁN ENTERADOS!—Gritó All Might, irónicamente, mientras intentaba "shushar" a la mujer cubriéndole la boca.

El campamento quedó en un silencio incómodo, excepto por el eco del grito de Toshinori que dio a entender como el, junto con algunos de los piratas, les terminaron ocultando toda una historia que se desarrollaba a sus espaldas.

—¿Qué está pasando? —Confrontó Todoroki, expresando lo que todos estaban pensando.

La peliblanca, ya cansada de ocultar lo que sabía, retiró la mano del jubilado y decidió usar al grupo como terapia, externando sus quejas que solía compartir con Nami, Robin, Sanji y Jinbei.

—Pasa que, tenía una simple tarea... Este mentiroso aquí —Jaloneó el brazo de All Might para presentarlo con desdén. — Tenía la tarea de conseguir ingreso a la prisión para que yo pudiera suplantar la identidad de alguien del cuerpo de enfermeras y colocar unos patógenos en el suero que usan para tratar a All for One...

—¿Suplantar identidad? —Preguntó Uraraka, entre asombrada y confundida.

—TIENE UN CONTACTO QUE LE PUEDE CAMBIAR LA APARIENCIA FÍSICA Y LA VOZ POR LA DE OTRA PERSONA.

Luffy, Sero, Zoro, Usopp, Denki, Mineta, y Kirishima golpearon simultáneamente sus palmas con el puño, comprendiendo finalmente cómo la asistente anteriormente había cambiado de apariencia.

—El problema es que lo arrestaron hace un mes... —Confesó desanimada.

—Pero si el zombi no te apoya, ¿No puedes hacerlo por tu cuenta?

—¡Jajaja! ¡No sé hacer nada! Si Toshinori no cumple con su parte, no puedo hacer nada... Sirvo más como asistente haciendo papeleo, limpiando escenas y... ¡Y encargándome de su cochinero! —Acusó repentinamente exasperada señalando a los piratas.

—¿Nuestro? —Luffy arqueó una ceja y ladeo la cabeza.

—¿Qué cochinero? —Zoro imitó a su capitán.

—Deben estar bromeando... ¿Por qué creen que he estado fuera tanto tiempo?

—Asaltando tumbas... —Murmuró Tokoyami, como si fuera obvio.

—Atacando tiernos animales del bosque. —Gruñó Koda, visiblemente dolido.

—Nos odias y no nos querías ver... —Dijo Mina, afectada.

—Te atraparon para experimentar de nuevo. —Dedujo Robin, siempre por una respuesta sombría y racional.

—Oi... Eso fue cruel —Dijo Yue sintiéndose atacada por las teorías.

—Pues tu preguntaste. —Acusó Usopp rascando su mejilla

—En realidad, es porque un brillante grupo pensó que era buena idea dejar andar por Japón a una infame banda de delincuentes como si fuera su casa... ¡¿Tienen alguna idea de lo difícil que es ocultar a un emperador con TDA?!

El angustiante ambiente cambió repentinamente por risas ante la explosión de la asistente que parecía al borde de la locura, mientras consideraban las respuestas a su pregunta.

—¿De qué se ríen?...

—Que a los dos dias se volvió viral en internet. —Ochako comentó, dejando escapar saliva al querer reprimir su risa.

—¡Y al tercero se volvió tendencia! —Se unió Denki que seguía sus hashtags para reírse de sus estupideces.

—¡SI! ¡EXACTO! —Quejó alterada. —Es más... Si saliera a preguntar a las calles por cuál video lo recuerdan, ¡los videos que me mencionen no se repetirían en la lista!

—Jajajaja tiene razón.

—Shishishi

—Yo lo recuerdo por rebotar como Morsa con dos baguettes saliendo de su nariz. —Ochako dijo entre risas, contagiando a Mina y Sero

—El desfile con los animales del zoológico. —Tímidamente comentó Koda, chocando sus índices por nerviosismo.

—El desastre de las oficinas de Vogue. —Continuó Momo de manera seria, mientras en el fondo Denki, Kirishima y Toru estallaban en risa, junto a los otros 3.

—La persecución de tres agencias. —Comentó Deku recordando el infame día, ahora con los piratas carcajeándose al recordar la historia del día que les relató Luffy.

—¡¿Tres agencias?! —Los héroes voltearon simultáneamente al capitán que solo reía sin parar.

—Lo ocultaron en las noticias. —Confesó Shoto

—Cuando se peleó con un espectacular... —Dijo Sero, recordando una escena particularmente absurda.

—Quería esa soda gigante... —Añadió Luffy, completamente ajeno al caos que causaba.

—O el accidente de trafico en la calle principal. —Opinó Mina con la mano en alto.

—¿CUÁL DE TODOS?

—Fue su culpa, me atropellaron.

—Ya hay compilación en internet. —Dijo Denki

—Mi favorito fue cuando nos ayudó en las pasantías, y su sandalia salió volando... Terminó mandando a los villanos, a Todoroki-kun, Deku-kun y a Endeavor a buscarla. —Compartió Ochako que ya no podía mantener la carcajada, por lo que su estomago comenzó a doler por la risa, mientras Todoroki bajó la cabeza claramente avergonzado.

—No me lo recuerdes...

Los estudiantes tardaron en recuperarse de sus carcajadas, con las mejillas enrojecidas y las lágrimas aún en los ojos. Pero cuando se dieron cuenta de que Yue no lo había dicho en tono de broma, sino como una queja genuina, el ambiente se volvió incómodo. Ella se veía claramente frustrada, mientras los demás intentaban dejar de reír.

—Ehm... si...

—¡CAPITÁN IDIOTA! —Regañaron al unisón, tratando de ocultar la culpa que sentían por haberse burlado en un momento tan serio.

—Ustedes tienen la culpa por dejarlo salir. —Argumentó Nami, golpeando suavemente a Aizawa en la cabeza como reprimenda.

—Bueno, tampoco es como que Bakanee hizo un buen trabajo eliminando la evidencia. —El espadachín dijo sin tacto alguno.

—¡ZORO!

—Lo que se sube en internet se queda en internet por más que intentes borrarlo... Así que viendo que sería imposible deshacerme de todo, decidí buscar otra salida.

—¿Qué es?...

Ella exhaló cansada y se dejó caer sobre la nieve. —Comencé a vender sombreros de paja similares a los de Luffy para que tan siquiera pudiera ocultase fácilmente yendo a una multitud, y que los mismos usuarios usen la tendencia para que sus videos se pierdan entre la cantidad.

—¡Quiero el dinero por derechos de autor! —Exigió Nami

—Tranquila, lo consideré... Pero no es mucho... No tardaron en piratearlo.

—¡HAY MAS PIRATAS! ¡SUGOIII! —Gritaron el trio de bobos con estrellas por ojos.

—¡CAPITÁN IDIOTA! ¡AHORA QUE TODOS SABEN DE TU PRESENCIA, NOS QUIEREN MATAR A TODOS! —El cabello de Bakugo se esponjó más de lo normal y gritó con su usual rabia de siempre.

—Ah... Está de vuelta. —Kaminari dijo con un rostro de satisfacción al verlo explotar de la molestia.

—En realidad... Si hablan sobre tirar culpas, eso viene de mucho antes... El estado oculto sabe de su viaje a Lemuria, desde que regresaron.

—¡¿QUEEEE?! ¡¿PERO COMO?!

—¡TRATAMOS DE SER CUIDADOSOS! —Nemuri se unió.

Yue se levantó lentamente, tomó su mochila y sacó una pequeña libreta, hojeándola con calma antes de hablar.

—Antes de señalar culpables, debieron seguir las advertencias que les di desde el principio —Dijo entregándole unas fotografías a Aizawa.

El profesor las tomó, y su expresión se endureció al ver la imagen: Sus estudiantes sentados en un restaurante junto a los Piratas del Sombrero de Paja, un tritón pulpo elefante y una Mink ardilla, mientras eran atendidos por sirenas.

—Esto es...

—Otohime — Agregó Nemuri, admirando la foto con atención.

—¡Midnight sensei! ¡Déjenos ver, por favor! —Solicitó Kirishima, acercándose con algunos de sus compañeros.

—¡Espera! —Exclamó Mina, reconociendo la imagen de inmediato. —¿De dónde sacaste esa fotografía?

—De los archivos encriptados del Disco Duro que obtuvimos —Señaló la peliblanca molesta apuntando a All Might.

—¿DISCO DURO? ¡PERO ME DIJERON QUE NO ERA POSIBLE! ¡PARECE QUE LO DAÑAMOS AL RETIRARLO DE LA COMPUTADORA!

—¿Y tu viste que la usaran?

—ETO... NO.

—Ni siquiera lo revisaron... Lo que les entregaste solo tenía dentro la foto de tu taza culona.

Los estudiantes se quedaron en blanco, claramente sin entender la referencia, excepto Izuku y Toshinori, quienes de inmediato se pusieron rojos de vergüenza.

El regalo de Hawks. —Pensó Midoriya emanando calor por la vergüenza, y cubriéndose el rostro para disimularlo.

—La quieres en tu colección, ¿No es así? Otaku enfermo. —Masculló Bakugo

—¡PERO! ¡¿CÓMO LA CAMBIASTE SI YO LA ENTREGUÉ EN PERSONA?!

Nami sonrió pícaramente mientras jugueteaba con su cabello, manteniendo una expresión traviesa en su rostro, mostrándole la lengua como confesión.

—PRIMERO MIS LLAVES Y AHORA ESTO...

—No podíamos confiar algo tan delicado como esa información a sus policías. —Confesó Robin.

—¡PERO TSUKAUCHI ES DE CONFIANZA!

—Pero a quien se lo solicitó, no... —Debatió Yue —Y para tu suerte, en Deika tenía un contacto capaz de encargarse de esa tarea.

—Deika... —Aizawa raspó la voz. —Estas solicitando cooperación de terroristas...

—Incomprendidos. —Corrigió la peliblanca con el índice en alto.

—¡SON TERRORISTAS! —Exclamaron los héroes al unisón, creando con el aire de sus gritos una ráfaga de viento que despeinó a varios y casi se llevó el sombrero de Luffy.

—Y ellos piratas... Y no los veo quejándose...

—¡NO ES LO MISMO!

Como sea... —Masculló entre dientes.

—Todos sus celulares son registrados y monitoreados. —Continuó Nami el tema, peinando su sedosa cabellera.

—No les fue difícil conseguir las fotografías de su viaje desde la biblioteca de Mina-chan. ¿Ustedes por qué creen que insisto en deshacerme de todos sus aparatos? —Comentó calmada la peliblanca, tratando de estilizar su peinado.

—¿Es... mi culpa? Pero... No las compartí. — Mina nerviosa tragó saliva.

—Eso no importa, Mina —Intervino Hagakure. —Ellos pueden indagar mientras tengas señal.

—Tarde se dieron cuenta de la importancia de mantenerse en zonas boscosas para evitar ser monitoreados.

Mina, al darse cuenta de que lo que parecía una acción inocente para preservar un recuerdo había desencadenado un peligro para sus compañeros, no pudo contener las lágrimas; rompiendo así en llanto.

—¡Lo lamento taaaantoooo! —Gimió entre lágrimas. —¡TODO ES MI CULPA!

—Deja de llorar... Las lágrimas no resuelven nada —reprendió Zoro, cruzando los brazos con firmeza. —Busca una solución en lugar de lamentarte.

—Shishishi... Para eso estamos aquí.

—No le des importancia Ashido chan. —Nami trató de calmar a la pelirosa. —Si no lo descubrían por ti, lo habrían hecho por Luffy —Admitió Nami, sin poder defender a su capitán esta vez

—Ya saben exactamente todos los involucrados. —Añadió la peliblanca.

—Obviamente estan enterados de los sombrero de paja apenas se presentaron... Pero el verdadero problema es que tienen pruebas de la existencia de Lemuria y sus habitantes gracias a esas fotos. Además de que los de la clase 1-A y profesores visitaron sus tierras... Y para complicarlo más, de mi manera personal; recientemente saben de mi verdadera identidad...

—Ahora debo preocuparme de que me busquen como vínculo, y no por una persona que se encarga de limpieza. —Confesó desanimada desviando la mirada para ocultar su incomodidad.

—¿Eso en qué afecta? —Preguntó Koda —¿No intentarán igual atentar contra tu vida, como a nosotros?

—No... La querrán para experimentación. —Señaló Robin, provocando que la mirada de la mujer se volviera sombría.

—¡DE ACUERDO, CAMBIEMOS DE TEMA! —Ordenó Toshinori, agitando los brazos con urgencia, queriendo cortar la conversación de inmediato al tocar una fibra delicada.

—¿Cómo lo descubrieron?

—¿No que eras un ser que nadie conocía su identidad?... El relajarte te ha descuidado.

—¡Ay, no es tiempo para regaños, cabeza de musgo! —espetó Sanji, lanzando una patada en llamas que Zoro bloqueó, iniciando otra de sus peleas.

—Ahhh... cálido... —Susurraron Mineta, Denki y Ojiro al unísono, disfrutando de la cálida brisa que surgía del enfrentamiento entre los piratas.

—Ya se habían tardado... —Murmuraron Ochako, Jiro y Tsuyu

La asistente descansó de pie a un lado del jubilado y susurró con un tono de decepción apenas audible. —Debí hacerte caso... No debí haberte generado el pulmón.

All Might abrió los ojos de par en par, desconociendo en un inicio a que se debía su repentino comentario. Sin embargo, tras recordar un evento reciente comprendió; lo que hizo su cuerpo se tensara en son de culpabilidad.

MI REVISIÓN MENSUAL DE SALUD... MI DOCTOR DESCUBRIÓ LA EXISTENCIA DE AMBOS PULMONES... ¡DEBIERON ACCEDER A SU BASE DE DATOS!

—No importa... Ya está hecho, y todos tenemos algo de culpabilidad, así que déjense de golpes de pecho. —Trató de aliviar el peso que cargaban.

—¿De qué están hablando ustedes dos? —Preguntó Aizawa, comenzando a frustrarse ante la secrecía que mantenían.

—Nada importante —Respondió Yue —Solo que Toshinori también se ha convertido en un objetivo al haber entregado información confidencial a la policía en su intento por buscar ayuda.

—¡¿ESO TAMBIEN?!

—¡¿Qué sucede?! —Deku cuestionó alterado, pensando había escuchado mal. —¡¿La policía traicionó a All Might?!

—Por eso he estado tan estresada desde que llegamos... Sabía que sería dificil... ¡PERO NO TANTO! El controlar lo que hacen treinta personas de manera individual es imposible...

—Te ignoraron. —Señaló Ojiro a Deku tratando de animarlo, pero el no estaba dispuesto a ceder sin una respuesta, sin embargo, la mujer aun no detenía de expresar su malestar.

—Esas personas nos han tomado la delantera desde hace bastante tiempo y no he parado de buscar la manera de al menos estar en el mismo nivel. Sé que mis métodos pueden parecer poco ortodoxos, pero todo continúa avanzando sin detenerse, y no podemos darnos el lujo de parar a descansar.

—El estado profundo está buscando contener a los Sombrero de Paja mientras encuentran una manera de regresarlos a su tiempo... Pero, debido a lo que representa su llegada, han aumentado sus recursos para eliminar cualquier obstáculo que consideren un estorbo. Eso incluye tanto a los mestizos, como a ustedes que conocen la verdad. No pueden permitir una rebelión que exponga todo lo que han ocultado por milenios. —Explicó con frialdad. —Y además, la guerra entre héroes y villanos está al borde de desatarse.

Un silencio incómodo se instaló en el grupo, mientras los demás intentaban digerir la situación.

—La única razón por la que no han asesinado a los estudiantes, es porque saben que jugarán un papel crucial en esa guerra. Y la razón por la que están usando civiles desesperados para atrapar a los sombrero de paja es para no poner en peligro a los héroes profesionales, porque no pueden darse el lujo de disminuir en números. Si no fuera por eso, ya los habrían movilizado hace tiempo.

—Por eso eran tan selectivos al momento de decidir a quiénes mantener con vida. —Añadió Jiro, con un tono sombrío.

—Tenían pensado eliminar a aquellos cuyos Quirks no fueran útiles.

—¡AHH! ¡¿A mí no, cierto?! ¡DIME QUE A MÍ NO! —Gritó Mineta aterrorizado al darse cuenta de que podría haber sido uno de los candidatos para ser borrado; A lo que Jiro guardó silencio, creando una confirmación implícita que lo hizo gritar de terror.

Yue suspiró, cansada.

—Hay muchos más factores que prefiero no abordar, porque creo que con esto es suficiente para perturbarles —Terminó, con una amarga seriedad.

—Con todo respeto, creo que han callado demasiado para lo que estamos involucrados... —Yaoyorozu dijo con molestia en su voz, apoyando a Izuku.

—¡Ya han atentado contra nuestras vidas en dos ocasiones! ¡Merecemos saber qué está pasando! —Reclamó Mina, empuñando sus manos.

Los piratas se mostraron sorprendidos al enterarse que la vida de los estudiantes había peligrado antes del ataque reciente.

—¿Dos? —Rechinó dientes el cocinero.

—La mujer de allá... —Apuntó Tsuyu a Indila que se veía más tranquila dentro de su prisión. —Fue porque su Quirk nos inhabilitó, que casi le rompen los brazos a Momo.

Sanji sintió un nudo formarse en su pecho; Una parte de él terminó rompiéndose al enterarse de que la coqueta mujer, cuya belleza lo había distraído, había sido partícipe de una acción tan cruel contra una de sus protegidas. El conflicto interno lo sumía en un limbo: ¿Debería darle el beneficio de la duda y protegerla, como hacía con todas las mujeres? ¿O debía dejar que sus compañeros tomaran las decisiones necesarias, aunque ello significara hacerle daño?

—Momo-chan... —Susurró Nami, viendo como la vicepresidenta se mostraba insegura, frotando sus brazos al recordar el incidente.

Yaoyorozu, guardó silencio con su mirada baja sin negar las palabras, pues sabía que hubiera resultado en lo peor para todas, si no hubiera sido por la intervención inesperada de uno de los arcángeles.

Al igual que las piratas; la asistente la miró con preocupación antes de volver su atención a la villana atrapada, notando cómo esta se había calmado, pero la imagen que le narraban aun le generaba escalofríos, por lo que sus pupilas se dilataran y la piel se erizó al sentir un leve temblor recorrer su cuerpo.

—Yue-san... —Midoriya la llamó suavemente a la asistente, sacándola de su rabieta silenciosa que trataba de contener. —Por favor, dinos qué está pasando.

La asistente permaneció en silencio, con su mirada perdida en el rostro del peliverde. Giró lentamente la cabeza hacia las piratas y Toshinori, esperando encontrar algún tipo de confirmación o rechazo en sus expresiones. Sin embargo, lo único que halló fue un vacío en sus gestos y lenguaje corporal. Ni los piratas ni All Might negaron la petición de los estudiantes, pero tampoco mostraron una clara señal de aceptación.

—Creo... Creo que es mejor que se pongan cómodos y cenen algo. —Decretó finalmente, con un suspiro agotado —Porque después de esto, perderán el apetito...

—Ya lo perdimos desde hace mucho... —Comentó Sero.

—¡YO NOOO! ¡SANJIIIIIIIII! ¡COMIDAAAAAAAA!