Aunque cada uno tenía la opción de descansar en dormitorios separados, todos decidieron quedarse juntos en la gran sala principal del castillo, cayendo tumbados tras una larga noche de juegos y actividades. Sin embargo, la tranquilidad matutina no duró mucho: El primer rayo de sol comenzó a hacer su trabajo contra la estructura de hielo.
Las filtraciones de agua comenzaron a caer sobre ellos despertándolos confundidos antes que los bloques de hielo crujieran bajo el calor creciente, y pronto, la estructura entera empezó a derrumbarse.
Sin apenas tiempo para reaccionar, todos saltaron de sus lugares, llevándose a sus compañeros en brazos, avanzando entre tirones y empujones hacia la salida. En un intento desesperado por salvar el castillo, Todoroki congeló los muros, logrando detener el colapso justo antes de que todo se viniera abajo, y dañando las salas de los pisos superiores.
—Eso estuvo cerca... —Suspiró Luffy desplomándose en el suelo y sacando la lengua.
—Uno esperaría que tú fueras el primero en notar que algo anda mal —Quejó Sato.
—Normalmente esa es nuestra responsabilidad. —Comentó Usopp
—Estaba dormiiiiido~ —Respondió Luffy entre risas.
—Gracias Todoroki, nos salvaste —Dijo Momo, aun recuperando el aliento.
—Debimos prever que esto pasaría.
—Fue divertido mientras duró, shishishi.
—¡NO LO FUE!
—Ayer sí lo fue —Añadió Chopper haciendo un ángel de nieve.
Nemuri observaba la escena con una sonrisa enternecida. —Es adorable que aunque ya sean adultos, sigan jugando como niños.
—Son ridículos —Murmuró Aizawa.
—NO SEAS TAN ESTRICTO AIZAWA, TÚ TAMBIÉN TE LES UNISTE.
Aizawa hizo un chasquido con la lengua, desviando la mirada lo que provocó las ligeras risas de sus compañeros.
—Reconstruir esto nos tomará horas. —Franky suspiró observando la estructura parcialmente destruida
—Todo nuestro trabajo, a la basura... —Lamentó Ojiro, mirando las piedras en sus pies.
—No pierdan el tiempo. Hoy regresamos apenas termine el desayuno... Será un viaje largo que no podemos hacer con los estómagos vacíos. —Señaló Aizawa
—PERO LA FIEEEESTAAA~ —Reclamó Luffy con un lloriqueo.
—Tomen sus juegos de ayer como su celebración... Ya no tenemos tiempo que perder. Debemos regresar hoy mismo.
—¡Buuuuuuu! —Exclamaron en coro los estudiantes más problemáticos, junto con el trio de idiotas.
—¡Aguafiestas!
—¡Vagabundo cascarrabias!
—Tch...
La paciencia de Aizawa terminó por desmoronarse, golpeando al trio de bobos y advirtiendo a sus estudiantes con una mirada fulminante que se detuvieran.
—¡LO SENTIMOS!
—Aprendes bien. —Felicitó Nami al ver al trio con un chichón humeante cada uno.
—Necesito vacaciones. —Quejó el héroe cansado.
—Estas fueron tus vacaciones. —Bromeo la navegante, golpeando con palmaditas la cabeza del profesor.
—Recuento de daños ¿Todos están bien?
—Así no se hace, Hagakure san... Permíteme. —Reprendió Iida, pero fue hecho a un lado por Zoro.
—Yo me encargo... —El peliverde tomó la palabra. —Que los vivos levanten la mano. —Dijo Zoro, recibiendo miradas del cuerpo estudiantil.
—¡Idiota!
—Sip... Todos están ahí. —Dijo Brook al reconocer todas las voces en sincronía.
Iida subió a una zona de escombros para tener una altura mas alta a todos y verlos mejor.
—Los que no estén heridos posiciónense de lado derecho. Nos encargaremos de ayudar a quienes no se muevan de sus lugares.
—Estamos bien Iida... Ya hicimos recuento. —Momo le ofreció la mano para bajarlo de su podio improvisado. —Mejor preparemos lo necesario para el desayuno, así ya poder retirarnos.
—Yo me encargo de la cacería. —Se ofreció la asistente, levantándose como cervatillo recién parido, pues su cuerpo aun no terminaba por recuperarse.
—Nada de eso. Necesitas descansar. —Chopper regañó con su ceño fruncido y vapor saliendo de sus narinas.
—Necesito movimiento... El reposo me está pudriendo. Además, no es como que necesite mucho esfuerzo.
—Empieza por recolección hasta que puedas moverte con mayor facilidad. —Indicó Sanji, tomándola de la mano ayudándole a dar sus primeros pasos. —Bakago, Eijiro y el cuervo pueden encargarse de eso.
—No... Ellos no... Que sean Minoru, Yuga, Toru y Koji.
—¡¿Que?! ¿Por qué nosotros? —Mineta reaccionó alterado con sus ojos repletos de venas ante la orden.
—Su desempeño durante el entrenamiento y batalla fueron deficientes.
—Pero yo... Yo no podría matar un animal... ¿Puedo mejor recolectar junto contigo?
—No... Los débiles no tienen opción de decidir, ni derecho a opinar.
—Bakanee, más respeto. —Reprendió Shoji, defendiendo a su compañero que se veía con ojos llorosos.
—No son especulaciones... ¡Son hechos! Si su pelea hubiera sido en serio... Esos cuatro hubieran sido los primeros en morir.
—Eso no prueba nada. —Abogó Sato
—Tan solo con observar como quedó el campo se pueden dar cuenta. —Señaló Robin. —Los puntos donde quedaron inconscientes fueron completamente obliterados. En un caso real, serán un peso para los demás; incluso podría costarles la vida a sus rescatistas.
—A pesar de que no fue parte del trato; Luffy siempre dejó espacios de tiempo para que pudieran ponerse a salvo. —Destacó Eraserhead.
—Realizando los cálculos con la información de los hechos y las trayectorias; ellos hubieran sido los primeros en caer; mas otros ocho muertos. —Dijo Yue dirigiendose al grupo en general.
—¿CALCULOS? —Midoriya volteó a nada de parecer la niña del exorcista, al escuchar sobre lo que podría ser metodología y estadística.
—Te enseñaré en tu tiempo libre en la academia... Por ahora necesito de ellos cuatro.
Bakanee vio a los 4 que solicitó y olfateó como si de un animal se tratara; descartando a una del equipo. —Toru, te quedas.
—¿Ah? —Estaba a punto de reclamar, pero simplemente aceptó la oferta. —Okie ~
—¡¿Por que ella si se puede quedar?! —Reclamó Mineta con los ojos saltones.
—Cosas de chicas...
—¡Eso no se dice!
—Va a espantar a las presas cuando la huelan.
—¡OYE!
—Yo... No quiero. —Koda negó nervioso.
—Solo acompáñanos —Sato trató de calmar a su compañero con un ligero toque en la espalda.
—¿Nos guías? —Solicitó a la peliblanca, extendiendo la mano para ayudarle como apoyo, ya que su estatura era la que mas se acercaba a la gran altura de la asistente.
—Pero tu no estabas incluido. —Resaltó Aoyama.
—Si no me hubiera dado la miel, solo hubiera sido un Quirkless más... Así que creo también debería estar incluido.
El grupo de cuatro se retiró hacia la zona baja de la montaña, donde la nieve era escasa y los animales paseaban en grupos debido a las abundantes plantas que nacían cerca del lecho del rio.
Mientras... La mudanza había comenzado. Los estudiantes tomaban sus pocas pertenencias de su refugio, reuniéndolas frente al campamento de los piratas.
Aizawa y Franky bajaron hasta la zona donde dejaron el autobús para calentarlo después de un mes sin uso. Sin embargo, se encontraron con que sus neumáticos habían sido rasgados y motor destrozado. Obligándoles a solicitar la ayuda de Momo para restaurarlo y poder partir.
—No creo que eso sea necesario, Señor Franky. —Aizawa quejó avergonzado
—Tonterías... Se le verá suuuuuuuuuuuppeeer.
—¿Por qué esa extraña necesidad de ponerle cabeza de animales a todo? —Cuestionó Yaoyorozu al ver como el carpintero tallaba una cabeza de nutria de madera para la parrilla del autobús.
—¡OW! El mascarón de proa es lo que les da la personalidad.
—Va a bloquear mi vista. —Aizawa dijo molesto, jalando al carpintero de la sudadera y sentándolo en el asiento del conductor, percatandose que las orejas le cubrian parte de la vista del camino.
—Hmmm... Talvez un animal con cabeza más chata... —Murmuró rascando su barbilla. —¡UN ORNITORRINCO! —Exclamó aliviado buscando otro tronco de gran tamaño.
—¡ESE NO ES EL PROBLEMA!
El campamento tenía las pertenencias de todos en el centro, tan solo esperando la señal para comer y después bajarlas al autobús.
Los grupos estaban divididos... Bakugo arrastró a Kirishima de su chamarra para que, lejos de los demás, le pudiera explicar de manera mas simple el como se sentía el Haki de armadura y cual fue su experiencia para despertarlo; llevándole hacia su zona de entrenamiento para continuar golpeando la montaña, aprovechando así que Aizawa se había retirado para romper las reglas sobre continuar el entrenamiento.
Nami, Nemuri y Robin, se encontraban acostadas en camastros de madera con bebidas calientes, disfrutando de la serenidad del día.
La arqueologa estaba inmersa en su libro que repentinamente cerró, al verse conflictuada con sudor cayendo en su frente.
—¿Todo bien Robin? —Preguntó Nemuri
—Déjala, se ha entretenido con eso durante semanas. —Nami dijo con ligereza mientras soplaba su té.
—¿De qué trata? —Preguntó la maestra, viendo que mas que un libro, era un diario o bitácora sin portada o título.
—Es cuadernillo de Bakanee que encontramos en su campamento por la escuela. —Respondió la navegante, bajando sus lentes de sol. —Se lo entregué a Robin porque está completamente codificado... ¿Has descifrado algo?
Robin se levantó de su asiento. —Aun no... Pero creo que se como hacerlo.
—¿Por qué no solo le preguntan?
—Porque el que estén codificadas significa que solo son para ella.
—Si son tan importantes, nos pueden ayudar a continuar con la investigación. En el mejor de los casos, harpa referencia a lo que se guardaba que ya nos compartió, pero en el peor... Puede que tenga algo que duda en compartir.
—En ese caso es mejor estar enterados por si intenta hacer alguna estupidez. —Señaló Nami
—Considero que es violación a su privacidad; pero podría hacer una excepción. —Midnight se encogiò de hombros.
—Fufufu
Después de salir de la cabaña donde guardaban los teléfonos confiscados; la pirata caminó con el diario en su mano hacia Jiro, entregándole su teléfono y solicitando su ayuda, adentrándose ambas en lo que quedaba de la destruida área de entrenamiento.
El centro de la destrucción lo ocupaba un vasto cráter; el vestigio del feroz Elephant Gatling. Jiro se detuvo por un momento, sintiendo un escalofrío que le recorría la espalda mientras observaba el imponente socabón en el suelo. La realidad de lo que había enfrentado el día anterior la golpeó con más fuerza al ver el cráter más de cerca. Tragó saliva, incapaz de apartar la mirada, mientras en su mente se repetía la misma pregunta: ¿De no haber huido... Se hubiera detenido?
—¿Qué es lo que estamos buscando exactamente? —Preguntó nerviosa aun inmersa en todos los daños que veían al recorrer el camino.
Robin se detuvo y posó su mano en uno de los troncos, tocando un área que se sentía mas hidratada y con musgo a pesar de la estación invernal.
—Estamos cerca... ¿Puedes usar tu don para rastrear un sonido extraño?
—¿Extraño?
—No se como explicarlo, desconozco si genere alguno al estar dormido... Pero, busca alguna frecuencia que consideres no es natural.
La joven extendió sus lóbulos, clavándolos en la corteza. —Creo saber lo que estas buscando. —Dijo cerrando sus ojos y concentrándose en ese inusual sonido. —Y no está lejos.
La punk guio el camino, clavando sus conectores cada 10 árboles que pasaban. —Estás buscando al guardián, ¿Cierto?
—Parece ser que se quedó... No regresó toda su masa después del combate... No ha de poder moverse sin la presencia de Bakanee en las cercanías. —Explicó la arqueóloga, encontrando una mancha negra en uno de los troncos rotos, que intentaba simular una rama del pino.
Robin quedó observando la discrepancia en la conífera y abrió el cuadernillo, pasando las primeras 3 hojas que tenían dibujos inentendibles, hasta llegar a la cuarta que era donde comenzaban garabatos en zigzag verticales, que se podían comparar con la manera en la que se representaban las ondas de sonido.
—¿Crees que puedas imitar esta onda sonora? Tengo una teoría, pero solo él puede comprobar si es lo que creo.
—¿Solo así? ¿Sin notas?
—Confío en tu oído entrenado. —Dijo la arqueóloga con una sonrisa, provocando que Jiro se sonrojara por la confianza de una erudita en sus habilidades.
—Pu... puedo intentarlo. —Jugó nerviosamente con sus lóbulos.
Kyoka tomó el celular, y con el grabador de voz, comenzó a practicar sus frecuencias para poder entender que tan altos y bajos eran los sonidos de las curvas, antes de intentar con los garabatos.
—¿Por qué necesitas qué reproduzca este sonido?
Robin volteó a la masa negra que no parecía reaccionar a lo que intentaban, para después dar su explicación.
—Esa criatura nos entiende. Si le hacemos preguntas las puede responder... Pero no puede hablar ni escribir nuestro idioma... Así que responde en escrituras antiguas.
—Los Poneglyphs... —Susurró Kyoka. —All Might mencionó que tienen un mensaje visual y auditivo... Entonces ¿Esto es un fonograma? o mas bien como debería de sonar. —Preguntó, pasando las yemas de sus dedos por la hoja del cuadernillo.
—Si... Sin quien le enseñase, Bakanee aprendió a comunicarse en ese idioma, pero no lo sabe leer ni escribir... Si mi teoría es correcta... Este es su intento de guardar el mensaje sin el conocimiento de la escritura.
—Como si fuera una partitura que solo ella pueden leer.
—Correcto. Y justamente al ser una lengua muerta, nunca nadie la había escuchado antes... Necesito de un traductor que entienda su habla y lo pueda transcribir para mi.
—Creo que lo tengo... ¿Esta lista? —Preguntó Jiro, conectando su auricular en el dispositivo de su bota.
—Espero que funcione. —Respondió la arqueóloga con sudor recorriendo su cuello.
La heroína regresó a la pagina donde comenzaban los zigzags, y comenzó a tratar de imitar el sonido, teniendo algunos errores, lo que le hizo estresarse y disculparse múltiples veces.
Sin embargo, parte del mensaje logró captar el interés de la criatura, provocando que reaccionara.
La rama tembló y se retorció como si intentara replicar un sonido inaudible; emitió leves vibraciones que retumbaron en el aire, para despues, con un destello fragmentarse en pequeñas partículas luminosas descendiendo del árbol como una lluvia resplandeciente que comenzó a atraer el resto de su 'cuerpo' el cual provenía de distintas direcciones del bosque, hasta formar una gran masa de luz que se solidificó en un bloque de la altura de Jiro.
—¿Funcionó? —Preguntó la heroína tomando su distancia, mientras veía como Robin acariciaba el bloque que se oscureción en un azul casi negro que parecía no responder.
—No estoy segura... ¿Nos podrías ayudar? —Preguntó, agachándose en cuclillas.
Un resplandor se formó en el centro hundiendo parte de una de las caras, formando una respuesta en escritura antigua.
Robin sonrió al ver la cooperación del ser.
—Parece que tenías razón sensei.
—Queremos entender este mensaje... ¿Nos los podrías traducir? —Solicitó la pirata.
—Se siente raro pedirle un favor a un bloque. —Comentó Jiro con un tono sarcástico, mientras una nueva respuesta se dibujó en la cara del prisma.
—Fufufu... Lo es. —Respondió con una risita. —Nos va a ayudar, ¿Puedes reproducir el mensaje?
Jiro volvió a intentarlo, ajustando la frecuencia y cambiando ligeramente el timbre. Esta vez el bloque pareció responder con un destello más definido, pero al intentar continuar, los sonidos no encajaban, y el brillo se desvaneció.
Pasaron varios minutos en este intercambio, con Jiro ajustando y corrigiendo los tonos. A veces, un simple cambio en la duración o la intensidad hacía que el mensaje pareciera tener más sentido, solo para desmoronarse en el siguiente intento; hasta que finalmente... Fue rebelado.
—¿Eso es? —La heroína preguntó curiosa
—Si... Es algo nuevo. —Dijo levantándose. —Es un diario con registros de una busqueda... Pero no especifica de que. —Explicó a la joven, quién apuntó nuevamente a la estela que escribió la respuesta a su duda.
—Oh... Ya veo. —Expresó interesada. —Fufufu
—¿Que? ¿Qué dice? —Jiro se levantó insistente, desbordante de curiosidad.
—Es una respuesta ambigua que puede ser tanto literal como subjetiva... Y creo que con algo de investigación podría ayudar con eso. —Respondió, tomando la libreta y regresando el paso satisfecha.
—¿Eso que significa? ¿Qué te dijo?
—Pensé que estaba buscando algo... Pero es un alguien. —Señaló a la estela que volvió a desintegrarse en esa arena blanca, y tomó la forma de un Zorro de metro y veinte de altura caminando tras ellas ligeramente disminuyendo su masa con cada paso, como si consumiera de su vida solo por desplazarse.
La mayoría de los estudiantes se encontraban reunidos en una animada charla sobre sus nuevas habilidades y técnicas que habían desarrollado durante los entrenamientos. Entre risas y gritos, competían por ver quién tenía el nombre más original para sus ataques. Sin embargo, la conversación giró rápidamente hacia Froppy, pues Uraraka había mencionado antes que su transformación Zoan tenía un aspecto intimidante. Ahora, los demás la rodeaban, insistiendo en que lo mostrara.
—¡Vamos, Froppy! ¡Queremos verlo! —Exigio Mina, moviéndose inquieta.
—¡Sí! No puedes presumir algo así y luego no enseñarlo. —Agregó Kaminari, con una sonrisa burlona.
Tsuyu se llevó una mano a la nuca, visiblemente incómoda. —No es algo que deba usar así como así...
Mientras el alboroto continuaba, lejos de ellos, bajo la sombra de un árbol, Midoriya mantenía una conversación más seria con All Might.
El rubio cruzado de brazos, lo observaba con sentimientos encontrados de orgullo y frustración debido su manera tan irresponsable de actuar. Tras un duro golpe en la cabeza al joven, le reprendió nuevamente.
—JOVEN MIDORIYA, ¿CUÁNTAS VECES DEBO RECORDARTE QUE DEJES DE EXPONERTE DE ESA MANERA AL PELIGRO? ¡DEJA DE ARRIESGARTE DE ESA MANERA Y DESTROZAR TU CUERPO! ¡NO PUEDES ESPERAR QUE SIEMPRE TE SANEN! —Exclamó molesto, aunque su tono se suavizó al instante.
—Owowow...
—PERO... ENTIENDO DE DÓNDE VIENE TU IMPRUDENCIA. YO SOLÍA SER IGUAL. —Suspiró, llevándose una mano al cabello, antes de añadir con un gesto desanimado mostrando su culpabilidad. —MIS DISCULPAS, NO SOY EL MEJOR EJEMPLO EN ESE ASPECTO.
Deku permaneció pensativo; esperando que la reprimenda terminara, junto con un tiempo de silencio.
—All Might...
—¿HMM?
—He estado pensando... ¿Debería enfocarme en los Quirks de los otros portadores o continuar perfeccionando lo que nos estan enseñando? —Preguntó inseguro, inclinando la cabeza.
—¿TE REFIERES A LOS QUE SON SIMILARES? —Preguntó el héroe, arqueando una ceja.
—Sí. Por ejemplo, los entrenamientos con Sanji-san me ayudaron a comprender cómo se mueve en el aire. Ahora puedo imitarlo, aunque solo por unos segundos. Sé que con práctica podré dominarlo... pero el Quirk de Nana... —Hizo una pausa, mirando a su ídolo. —Es tan diferente.
All Might sonrió con nostalgia al escuchar el nombre de su mentora.
—EL FLOTE ES UN QUIRK GENTIL. TE PERMITIRÁ TOMARTE UN RESPIRO EN MEDIO DE LA ACCIÓN. PUEDE QUE NO PAREZCA TAN ESPECTACULAR COMO LOS DEMÁS, PERO ES INVALUABLE. —Explicó con nostalgia y profundo respeto.
—Y luego está el Sensor de Peligro. —Es como el Haki de observación.
—AMBOS SON HERRAMIENTAS ÚTILES —Analizó el rubio, llevándose una mano al mentón. —PERO EN ESE CASO, EL HAKI TIENE MÁS ÁREA DE CRECIMIENTO.
Midoriya parecía reflexionar sobre esto, pero luego frunció el ceño agobiado.
—¿No sería irrespetuoso usar algo que no pertenece al One For All? ¿No los ofendería?
—¡JA, JA, JA! TE PREOCUPAS DEMASIADO. LOS ANTERIORES PORTADORES QUERRÍAN QUE USARAS SUS QUIRKS PARA FORTALECER EL LEGADO, NO PARA LIMITARTE. UTILIZA LO QUE TE HAGA SENTIR MÁS CÓMODO Y LO QUE MEJOR SE ADAPTE A TU ESTILO.
La conversación quedó en silencio unos segundos, hasta que All Might rompió la quietud con un gesto inesperadamente cálido. Colocó su enorme mano sobre la cabeza de Midoriya, revolviendo ligeramente su cabello.
—AYER ME SORPRENDISTE JOVEN MIDORIYA, FELICIDADES...
—ESTAS AVANZANDO INCLUSO MAS RAPIDO QUE YO... CREO QUE, PRONTO YA NO TENDRÉ NADA POR ENSEÑARTE...
Izuku quedó congelado con sus mejillas encendidas como tomates. Miró a All Might con sus ojos brillantes; no había mayor honor que recibir un elogio de su ejemplo a seguir.
—¡G-gracias, All Might! —Logró balbucear tímidamente, encogiéndose de hombros, tratando de ocultar su cabeza entre ellos.
El símbolo de la paz dejó salir una risilla interna, viendo como su sucesor habia avanzado tanto en tan poco tiempo; llegando a un punto que sabía: Con el entrenamiento y rumbo correcto, le superaría en tiempo récord.
—ETO... JOVEN MIDORIYA... ¿CÓMO LOGRASTE SEPARAR EL HAKI DEL ONE FOR ALL? SIENTO QUE DEBERÍA SER MÁS SENCILLO AHORA QUE EL DON ES MÁS DÉBIL EN MI CASO, PERO CUANDO INTENTO USAR HAKI DE ARMADURA... CASI SIEMPRE TERMINO ACTIVANDO EL ONE FOR ALL. —Preguntó curioso abriendo y cerrando palmas.
—¡Ah! ¡Tambien me sucede lo mismo! ¡En realidad es demasiado complicado separarlos y más usarlos a la vez! —Pero ya entendí cómo funciona. —Dijo, con la típica pasión que brillaba en sus ojos cuando hablaba de entrenamiento. Se puso en pie y levantó su brazo, empuñando su mano con fuerza.
—Fue extraño y cálido... Cuando tu cuerpo deja de responder, el dolor se desvanece junto con todo lo demás... Es como si todo tu ser se desvaneciera y te dejaras llevar por esa sensación cálida, por esa energía que fluye en ti.
—Sientes como la sangre corre dentro y fuera de tus venas, como si los canales de energía se movieran a lo largo de tu sistema nervioso, como si pudieras seguir su camino... Es un flujo... y es tan fácil identificarlo, tan... natural.
Miró hacia su mano, abriéndola y cerrándola lentamente, como si el simple gesto le ayudara a recapturar la sensación.
—Es difícil cuando te enfocas en todo... Requiere mucha concentración dejar ir lo que te distrae, bloquear las salidas, y centrarlo todo en un solo punto.
Midoriya finalizó su explicación, logrando que su brazo se cubriera de un negro intenso y brillante como la obsidiana, emanando un calor sutil de su piel, y tras unos minutos informativos, el inconfundible grito de Bakugo, dio por terminada la lección.
—¡DEKU! ¡DEJA DE ESTAR PERDIENDO EL TIEMPO Y VEN A ENTRENAR, MALDITO NERD!
—PARECE QUE TE LLAMAN, JOVEN MIDORIYA. SERÁ MEJOR QUE NO LO HAGAS ESPERAR.
El peliverde volteó a ver a su ladrador compañero que se veía más intimidante que invitante.
—Creo que... No nos vendría mal algo de supervisión... —Comentó a su mentor, con sudor recorriendo la nuca.
—Debe querer practicar el Busoshoku, podría ayudarnos a entender mejor las perspectivas de como los percibimos individualmente. —Invitó al rubio.
Bakugo tomó a Deku por la fuerza, arrastrándolo para dirigirse junto con Kirishima al punto donde Jinbei les habia asignado la práctica, más antes de siquiera integrarse en el camino, toparon con Robin y Jiro que regresaban satisfechas al campamento, listas para un bocadillo.
—¿Aun no está la comida? —Preguntó Kyoka desanimada al no percibir ningún delicioso aroma.
—Awww~ Lo siento, Kyoka-chan, veré si tengo algo en reserva con lo que pueda improvisar... Todavía no llegan con los ingredientes.
—¿Como? Pero si Zoro, Bakugo, Kirishima y Tokoyami están aquí.
—Ahora no les tocó ir a ellos. —Dijo Usopp, jugando el Jenga que hizo Franky con sus compañeros.
—¿Entonces quienes? —Preguntó haciendo conteo de cabezas, percatándose que faltaban 4.
—Koda, Mineta, Aoyama y Sato. —Respondió Sero, sacando una pieza de la base.
—Pero... A excepción de Sato, ninguno de ellos se atrevería siquiera a dañar un animal. —Comentó Jiro confundida.
—Es por eso que Bakanee los obligó a que la acompañaran. —Señaló Denki concentrado en colocar un bloque sobre la inestable torre de madera. —Sato se unió por cuenta propia...
Antes de que sus dedos soltaran la pieza; las aves revolotearon alteradas, acompañadas de un laser que disparaba al cielo en linea recta.
—Shishishi, se han de estar divirtiendo. —Luffy comentó entretenido al ver como los brillos del laser parecían iluminar zonas lejanas como una disco.
Jiro se congeló en ese momento al ver los incesantes disparos de luz. —"Obligó a los mas debiles del grupo..."
—¡DEBEMOS IR! ¡AOYAMA ESTÁ EN PROBLEMAS!
—¿Qué dices orejas?... Están bien... Tus nakamas estan con él. —Luffy dijo con un puchero, armando una nueva torre.
—¡No lo entienden! —Exclamó al grupo, dirigiéndose a Denki y sus compañeras. —¡Ella debe saberlo!
—¿Quién sabe qué? —El resto del grupo, ladearon la cabeza sin terminar de comprender.
—No hay tiempo... Tenemos que ir antes de que sea demasiado tarde. —Ordenó, tomando la delantera, adentrándose en el bosque, siendo seguida inmediatamente por Froppy.
Sus compañeros pronto se pusieron de pie preparados para seguirle al igual que los piratas; pero con un llamado de la navegante. Sus nakamas cedieron la búsqueda.
—¡Espera, Jiro! —Llamó Aizawa, apresurando el paso para alcanzarla.
—¿Qué es lo que está sucediendo? —Insistió Nemuri, colocándose a su lado.
Titubeante de confesarlo, la heroína mordió su labio inferior, tratando de contener las palabras que luchaban por salir. Pero antes de que pudiera decidirse; una voz irrumpió con la respuesta.
—¡Aoyama es el traidor! —Exclamó Mina
—¡¿QUÉ?!
—¡LO SABÍA! —Bakugo explotó orgulloso e irritado.
—Por eso estaba actuando tan distante... —Deku dijo sin aliento.
—Las actividades de Robin sensei... Quería que lo descubriéramos... —Susurró Iida
Bakugo se detuvo en seco, ensombreciendo su mirada. Sus puños temblaban mientras sus hombros subían y bajaban con cada respiración pesada. Finalmente, su voz estalló, llena de furia.
—¡POR CULPA DE ESE MALDITO FUE QUE NOS ATACARON!... —Gritó con rabia, pero lo que vino después fue apenas un susurro, quebrado por un arrepentimiento que aun parecía devorarle por dentro. —Por culpa de él... por mi culpa...
—¡ALL MIGHT YA NO TIENE PODERES!
—Bakugo... —Susurró Aizawa, lamentando la culpa que cargaba su estudiante por un evento que el ni sus compañeros docentes pudieron evitar. —Aun llevas esa carga...
—¡A LA MIERDA, QUE LO ENCIERREN EN ESA CARCEL!
—¡KACHAN!
—Y ustedes... —Gruñó a las chicas. —¡USTEDES LO SABÍAN! —Exclamó con sus manos preparando chispas.
Un puño endurecido golpeo la mejilla del cenizo, lanzándolo con fuerza contra el suelo.
Kirishima temblaba afligido y dolido de las palabras que pronunciaba Bakugo... No era fácil rebelarse a su compañero y amigo, al igual que todos, no era sencillo aceptar la traición de uno de ellos. Sin embargo, sin importar las razones, no soportaría que siquiera uno de sus conocidos, sufriera lo que los prisioneros de Impel Down
Eijiro respiraba agitado, con lagrimas brotando de sus ojos que no podía controlar.
—¡¿Qué fue lo que dijiste hace dos dias Bakugo?! ¡QUE TODOS SOMOS ESCENCIALES PARA UNA GUERRA!
—¡NO PODEMOS SIMPLEMENTE DEJARLO SOLO A SUFRIR ESE TORMENTO! —Frustrado secó sus ojos.
—Es justo por eso es que debemos ir por él. —Tokoyami los animó a continuar.
Aceleraron hacia el lugar marcado por las pisadas, pero sus movimientos se vieron entorpecidos por el terreno traicionero. La nieve ocultaba irregularidades que hacían que sus pies se hundieran o tropezaran. El aire frío golpeaba sus rostros, y las gotas de nieve derretida caían desde las ramas como cuchillas heladas, empapando sus mejillas.
Shoji se detuvo en seco, señalando hacia el suelo. —Un rastro de sangre.
El grupo se acercó observando las pequeñas manchas rojas que salpicaban la nieve. Su color intenso y fresco contrastaba con el blanco del paisaje.
Siguiendo el rastro, las manchas se hacían más grandes y frecuentes a medida que avanzaban, guiándolos por un camino cada vez más marcado por ramas rotas y nieve pisoteada.
Frente a ellos, de pie en un claro parcialmente cubierto por árboles, estaba la silueta de una figura tambaleante. Sus manos goteaban ese cálido líquido escarlata tiñendo la nieve a su alrededor. Su rostro apenas visible entre las sombras dejaba ver la boca manchada de rojo, como si se hubiera alimentado de una presa fresca.
El grupo se detuvo en seco, y pasó saliva al ver como la asistente desorientada y con pasos torpes como si le costara mantenerse de pie; avanzaba lentamente con sus ojos vendados.
—Nee... —Mina pronunció con voz temblorosa. —San
—¡¿Qué pasó?! ¿Por qué estás así? —Nemuri se acercó preocupada, analizando con suaves toques su cuerpo en búsqueda de daños, mas solo encontró raspones, y una que otra quemadura.
—Les dije que eran débiles. —Confesó con voz cansada.
Un escalofrío recorrió a cada uno de los presentes, helándoles la sangre en las venas. Era como si el aire mismo se hubiera vuelto más denso, más frío, casi imposible de respirar.
—¡Tranquilos! —Ordenó Midnight mientras sus dedos amenazaban con desabotonar sus mangas, ya que sus estudiantes parecían preparados para abalanzarse por respuestas.
—Y ahora... ¿Qué pasó? —Preguntó con tono cansado de siempre tener que buscar una segunda explicación a sus actos y palabras.
—No tuvieron el corazón para atrapar una presa. —Explicó Bakanee levantando lentamente sus manos donde la sangre fluía desde las puntas de sus dedos hasta casi llegar a sus codos.
—Así que tuve que encargarme de eso... —Explicó agotada.
—¿Te refieres ellos o los animales? —Preguntó Kaminari
—Mi proximidad provoca que aumente su adrenalina, lo que puede mantenerlos con vida más de lo necesario haciendo que sus últimos minutos de agonía se vuelvan horas... Por esa razón les pedí que ellos se encargaran por mi... —Dijo cambiando por un tono decepcionado.
—Se rehusaron cuando Koda se dio cuenta que la jabalí estaba en lactancia... Y como ha estado muy sensible últimamente, sus tres compañeros optaron en apoyarlo, tratando de detenerme de matarlo. —Gruñó molesta.
—Se alteraron y rebelaron para poder rescatarla... No tengo la energia de defenderme... En realidad ni de caminar. —Quejó dejándose caer para recargarse en un árbol.
—Se la llevaron, y estan buscando las crías... —Bufó, apuntando de donde salió disparado el rayo de luz vertical. —No hay ninguna presencia de su estilo en las cercanías... Esas débiles criaturas no sobrevivieron a la tormenta de hace dos dias, pero sus compañeros no lo entienden.
—... Ohh... —El grupo dió un solo aplauso, al tener una imagen completa de la situación.
—¡ELIJE BIEN TUS PALABRAS IDIOTA! —Bakugo, Denki y Sero gritaron al unisón mostrando sus dentaduras afiladas como tiburones, ocasionando que su saliva llegara hasta la asistente.
—NO PUEDES PRESENTARTE ASÍ TODA ENSANGRENTADA Y DECIR, "Les dije que eran débiles" —Denki reclamó para imitarla con un tono estúpido. —¡SE DA A MAL INTERPRETAR!
—¡PARECE QUE TE LOS COMISTE, MALDITA LOCA! —Se unió el cenizo.
—El termino correcto sería "eran frágiles o cobardes".
—Sero, no te refieras así a ellos
—¿Qué? Solo busco los sinónimos para que no se escuchara tan sospechoso.
—No... cobardes no son. No cualquiera enfrenta alguien a quien le temen por proteger sus ideales. —Argumentó, dejando escapar una débil sonrisa que por un instante pareció cargada de genuino orgullo. —¡PERO KODA NOS VOLVIÓ A DEJAR SIN COMER! —Estalló frustrada.
—Se rebelaron...
—¡Bien ahí chicos! ¡Defendiendo sus principios! —Nemuri celebró abrazándose a si mismo, con las mejillas coloradas, al escuchar de la disposición del trio cobarde.
Bakugo guardó sus manos en los bolsillos y avanzo con pasos alargados como solía hacerlo cuando estaba entre irritado y burlesco.
—¿Y por qué te tendrían mieeedo? baaakaa —Burló el cenizo con su voz rasposa, tratando de intimidar a la mujer.
—No Bakugo... Piénsalo. —Señaló Tokoyami apuntando a la boca ensangrentada. —De tanto carroñar animales, su mordida debe tener tantas bacterias como un dragón de comodo.
—Eso es asqueroso.
—Oi... Groseros. —Bakanee reclamó ofendida a ambos.
Ignoró un momento la discusión del par, para cuestionar al grupo que se veía mas tranquilo al saber que sus compañeros no pasaban por una emergencia.
—Y... ¿Por qué tan agresivos?
—Eto... —Los estudiantes titubearon, volteando a verse entre sí de manera sospechosa, no queriendo dar respuesta, hasta que finalmente Hagakure tomó la palabra.
—Nada, nos preocupamos... Heheh~
—Hmmm... Pensaron que intentaba separar al joven Yuga del grupo para llevarlo a Impel Down, ¿No es así? —Preguntó retirando la tela que cubría sus ojos.
—...
—¡¿Lo sabias?!
—Desde finales del año pasado... Pero solo filtra información a la liga de villanos, no al estado.
—Ah, menos mal. —Denki masculló sarcásticamente. —Solo comparte nuestros secretos y ubicaciones a un grupo de asesinos con gustos finos.
—¿Con gustos finos te refieres a nosotros? —Jiro preguntó con sudor recorriendo su cabello; a lo que su compañero asintió como si se estuviera dando un cumplido a sí mismo.
—Bastante amor propio, Kaminari...
—Esa jurisdicción no me corresponde; dependerá de ustedes decidir qué hacer con él —Dijo la asistente mientras limpiaba la sangre de sus manos con el trozo de tela. —Pero antes deberían comprender su posición. Ese joven no ha dejado de sufrir. No quiero, ni pretendo convertirme en su verdugo.
Los estudiantes intercambiaron miradas, como si buscaran una respuesta entre ellos sobre lo que deberían hacer. Por lo que Momo tomó la palabra.
—Será mejor mantenerlo oculto... No le digan que sabemos. Él y sus padres están siendo amenazados de muerte si Aoyama no coopera o miente... Parece ser que uno de los quirks de All For One le permite detectar mentiras. Por lo tanto, es mejor mantenerlo desinformado, incluso de que sabemos la verdad.
Un pesado silencio cayó entre ellos mientras el grupo procesaba lo que Momo acababa de explicar. Comprendían el mensaje que les había compartido, sin embargo, aún quedaba una duda.
—¿El... Está arrepentido? —Preguntó Izuku con la voz entrecortada.
—No es capaz de vivir con la culpa. —La declaración de Tsuyu fue breve, pero contundente.
Ese simple enunciado bastó para calmar cualquier duda entre ellos. No necesitaban pruebas adicionales; confiaban en sus compañeras, y por el comportamiento de Nami al detener a sus nakamas, entendieron que al menos dos de los piratas no solo estaban enteradas, si no que comprendían la situación, protegiendo al joven rubio de manera indirecta.
—Entonces, si no fue Aoyama... —Pronunció Iida con la mano descansando en la barbilla —¿Quién reveló nuestra posición al gobierno?
Todos guardaron silencio, tratando de descubrir por experiencia propia, quién sería un candidato apropiado.
—¿Es alguno de nosotros? —Ashido preguntó temerosa de la respuesta; a lo que recibió una negación de cabeza, lo que le hizo respirar profundo aliviada.
—Alguien del cuerpo de maestros... —Señaló Aizawa con su voz acusatoria.
—Eso me temo... Pero, desconozco quien. —Respondió Bakanee, tratando de continuar con su paso al campamento, tronando su espalda contracturada.
—¿Pueden ir por ellos? No debí acompañarlos... Aun me siento terrible. —Solicitó llevando una mano a su boca, mas no pudo evitar que un espeso hilo de sangre se deslizara entre sus labios. Escupió con fuerza, manchando su boca, encias y dientes, mientras intentaba limpiarse con la mano, solo para terminar con los dedos nuevamente empapados en rojo.
—Eso lo explica... —Pensaron sintiendo pena ajena, al verla hacer berrinche por volverse a ensuciar.
—No estás en condiciones de caminar sola. —Dijo Midnight, apoyándola en su cuerpo para ayudarle a avanzar. —Ustedes sigan. Yo la llevo.
—¡Si sensei!
Yaoyorozu y Jiro se encargaron de explicar al grupo, con el mayor detalle posible, la situación de Aoyama. Sabían que las emociones crudas podían ser un problema; si llegaban a su compañero mostrando rastros de traición, coraje o decepción, podrían desatar en el rubio una confesión espontánea que lo podría poner en peligro, tanto a él como a los demás. Por eso, esperaron pacientemente el tiempo necesario para que todos procesaran la noticia y lograran ocultar cualquier sentimiento que pudiera traicionarlos.
A pesar de sus esfuerzos, no todos lo manejaron de la misma manera. Bakugo, incapaz de aceptar la situación de inmediato, se apartó del grupo. No quería enfrentarse a Aoyama y arriesgarse a perder el control. Aunque era un golpe difícil para todos, para Bakugo era un conflicto más profundo: un resentimiento mezclado con culpa dentro de él que debía trabajar para mantenerse mas enfocado.
El resto del equipo continuó avanzando hasta encontrarse con Sato, Aoyama y Mineta que estaban de pie frente a lo que parecía una madriguera de ramas y hojas que descendian un poco en su interior.
—¿Cómo les fue? —Preguntó Sero al trio.
Aoyama no dijo nada; estaba sentado en una roca, con la cabeza gacha y las manos cruzadas sobre las rodillas. Mineta por su parte estaba impaciente golpeteando su pie una y otra vez, mientras que Sato parecía el mas sereno de todos; esperando pacientemente la llegada de su compañero.
—¿Y Koda? —Preguntó Ochako
—Está dentro... —Señaló Sato
—¿Está bien?
—Triste... Quería salvar a una camada de jabalíes, pero... Como los animales bebieron agua contaminada, la leche de su madre los debilitó y no pudieron sobrevivir a las bajas temperaturas.
—Está tomando valor para llevarlos. —Explicó Aoyama, con la mirada perdida en la nieve.
—¿Llevarlos? ¿Te refieres?
—Están muertos. —Señaló Sato. —El frio los ha conservado y...
—Son de buen tamaño. —Dijo Mineta saboreándolos —Igual otros animales los comerían o nutrirían la tierra.
Koda salió del refugio cabizbajo, cargando en sus brazos a dos cerditos de aproximadamente tres meses.
—Aún hay ocho dentro... Necesito ayuda para llevarlos. —Dijo con su voz denotando tristeza.
—¿Estás seguro de que quieres hacerlo?
Koda asintió, sin levantar la mirada. —Llorar no les regresará la vida... Solo aprovechamos las oportunidades que se presentan. Es la ley de la vida... supongo.
El grupo intercambió miradas incómodas, sin saber cómo reaccionar al cambio de Koda.
—Su carne será muy tierna. —Fumikage dijo sin malas intenciones, al sacar un lechón de la madriguera.
—¡TOKOYAMI! ¡MUY PRONTO!
Se repartieron las 10 crías de entre 15 a 20 kilos cada una, mientras que Sato se dirigió a donde habían dejado a la madre jabalí que seguía convaleciente. Sus patas y costillas estaban completamente rotas, y aunque sabían que era un acto de misericordia, nadie había tenido el corazón de quitarle la vida.
Tokoyami fue quien se encargó de arrancar uno de los colmillos y apuñalarle el corazón, para que Sato pudiera cargar el pesado animal de 160 kilos.
Con los ingredientes, Sanji rápidamente se puso manos a la obra. Preparandolos ingredientes en un bufé elaborado a base de cerdo, con platos que olían tan deliciosos que cualquiera hubiera esperado una ovación. Sin embargo, los héroes comieron en silencio, sin el mismo entusiasmo de otras ocasiones. Los únicos que parecían disfrutar sin reservas eran los piratas, arrasando con cada plato sin dejar ni las migas.
Para sorpresa de todos... Koda se acercó al plato con costillas en salsa y sirvió de él, comiendo dudoso, y disfrutando culposamente cada bocado.
—Koda...
—La vida es prestada... Al final... Solo quedan los restos y la historia que deja cada ser... No fuimos nosotros quienes les hicimos esto...
—Ese fui yo. —Dijo Sanji orgulloso pensando que hablaba del platillo.
—Fue el destino... Estuviéramos o no... lo decidiéramos o no... Esto igual hubiera sucedido. —Continuó dando otro bocado, aceptando su rol en el círculo de la vida.
—Si te sirve de algo, come con los ojos cerrados. —Dijo la asistente. —Yo hago eso cuando salgo a cazar... Tampoco me gusta verlos sufrir.
—¡SIEMPRE TE LOS COMES A MEDIO MORIR!
—Hábitos difíciles de dejar...
—Con ese ánimo no podemos hacer una fiesta... —Luffy renegó con un puchero. —¿No van a comer eso? —Preguntó apuntando al cerdo entero en el centro de la mesa.
—No... —respondieron todos al unísono.
Antes de que alguien pudiera decir algo más, el lechón desapareció en un abrir y cerrar de ojos. Luffy ya estaba devorándolo, mascando ruidosamente con la boca abierta.
—¡Luffy! ¿Podrías comer con una mínima pizca de decencia?
—¡Está delicioso, Sanji! —Replicó Luffy con la boca llena.
—NO TIENE REMEDIO...
—¿Entonces que procede con mi situación? —Preguntó el Dr. Doku
—Secuestraremos a tu familia
—¡¿QUÉEEEEEEEEE?! —El grito de Medd resonó en todo el campamento, interrumpiendo incluso el ruidoso festín de Luffy.
