El camión escolar por primera vez no era un completo caos. Los estudiantes agotados tras el pesado mes de constante entrenamiento, entorno helado e incómodo, dormían profundamente en sus asientos. Incluso los piratas más escandalosos habían sucumbido al cansancio, cayendo en un sueño pesado. La única excepción era Luffy, quien mantenía al ex-Símbolo de la Paz en una risa constante.
All Might, incapaz de contenerse, no podía creer cómo el chico de goma había logrado lo que nadie más: Hacer que All For One perdiera la paciencia.
—¡JAJAJAJAJAJA! —Ambos estallaron en carcajadas, por como el villano tan calculador y manipulador, había terminado gritándole a Luffy tras fallar en doblegarlo con palabras. Incluso al referirse a el como "Cabeza de testiculo" en su propía cara.
—¿Pueden callarse? Están dormidos. —Nami los golpeo, dejando a All Might semiconsciente al instante con la cabeza entre los asientos, y a Luffy con la cara hinchada.
—Que buena derecha. —Admiró Aizawa.
—Gracias... Tengo bastante practica con un capitán tan idiota. —Respondió, soplándo al "humo" que desprendían sus nudillos. —Ahora, si pueden continuar.
—Bueno... Entonces queda decidido que por el momento llevaremos a los chicos a la academia. —Comentó Aizawa, dirigiendo su atención a Medd.
—Pero primero, debemos llevar al Dr. Doku a un lugar seguro... Si tenemos un espía en la Academia, no deben saber que sobrevivió, o irán tras su familia. Tenemos que buscar donde refugiarlo y darle protección mientras conseguimos sacarlos del hospital.
—¿En qué estado están?
—Lo ultimo que pude saber de ellas es que están fuera de peligro, pero su estado actual me es desconocido.
—Entonces no podemos simplemente sacarlas así como así. —Increpó la navegante.
—A menos que estén completamente curadas. —Dijo Medd volteando a la asistente que estaba dormida.
—Olvídalo... No la volveremos a someter a eso... Aun no se puede mover por completo. —Nemuri intercedió por ella, manteniéndose a su lado, tomando una actitud sobreprotectora.
—Chopper tiene un medicamento especial que curará temporalmente todos sus padecimientos... Pero, a cambio sufrirán el dolor al doble apenas pase el efecto. —Señaló Zoro
—No puedo someterlas a ese sufrimiento. —Resaccionó Medd con su voz quebrada mientras presionaba los puños contra su pantalón.
—Ah... Pero si puedes doblarlo y pasarlo a la siguiente persona... —Nemuri reclamó irritada.
—Tienen razón... Lo siento.
—¿Qué hay del medicamento que le inyectaron a Bakanee? —Preguntó Franky, que estaba a cargo del volante.
—No... Es muy fuerte... Puede causar un daño en sus organos y es posible que aun no esten recuperados por completo.
—¡¿Y porque lo usaste en ella?! —Exclamaron molestos.
—Porque puede curarse.
—NO PUEDE CURARSE... SOLO PUEDE SANAR A LOS DEMÁS. SI NO... ELLA HUBIERA BORRADO SUS HERIDAS ANTES. —Toshinori con la cara hinchada dijo acercándose al grupo de adultos.
—Y SOBRE EL ESCONDITE, NO ES PROBLEMA... PUEDEN REFUGIARLOS EN ÚNO DE MIS DEPARTAMENTOS CEBO... NADIE SOSPECHARÍA QUE ESTAN AHÍ...
—¿Departamento cebo? —Preguntó Franky
—Cuando los héroes se vuelven famosos, suelen ser perseguido tanto por fans, como villanos... Por lo que rentan distintos departamentos por si llegan a ubicarlos.
—Ow... Están centifricando. —Comentó Franky que estaba al volante.
—DE IGUAL MANERA NECESITARÁN DE ALGUIEN QUE LOS CUIDE EN CASO DE QUE LOS DESCUBRAN.
—Yo lo haré. —Robin se ofreció.
—Muchas gracias señorita. Me tranquiliza de sobremanera tener una asesina despiadada a mi lado. —Medd preocupado comentó sarcasticamente, lanzando miradas de súplica hacia los héroes, como pidiendo que alguien más se ofreciera en lugar de Robin.
—Fufufu
—Tranquilo. Son de confianza. —Respondió Aizawa
—Eso espero...
—Si te quisiéramos muerto, no lo haríamos tan complicado. —Nami dijo de manera irónica.
—Palabras bastante tranquilizantes.
—SEÑOR FRANKY, TOME ESTA RUTA. —El rubio entregó un mapa dibujado. —NO PODEMOS USAR GPS O SEREMOS RASTREADOS... LO MEJOR ES MANTENER LOS TELEFONOS APAGADOS... ESPERO ESE NO SEA UN PROBLEMA.
—Debes estar bromando. —La navegante comentó sarcásticamente. —Nosotros nos guiamos por mapas... No su tecnología.
El doctor, que estaba recargado en la ventana reconociendo las calles; cubrió su rostro con la manta que le prestaron y presionó la cara sobre el cristal mientras apuntaba al exterior.
—Ese es... El hospital donde se encuentra mi familia.
—¡WUOOOOOOH, QUÉ ENORME! —Gritaron al unísono Chopper y Luffy, pegando sus caras contra el cristal mientras observaban la gigantesca estructura del hospital acercándose.
—Chopper, ¿A qué hora te despertaste? —Preguntó Robin, girándose hacia el pequeño reno.
—Cuando escuché "Hospital" —Respondió el reno con su naricilla dejando marcas en el cristal empañado.
—Chopper... —Murmuró Luffy, haciendo que el pequeño doctor lo mirara curioso. —Recuerda este lugar... Porque vendremos por ellas.
—jajajaja, ¡Sí!
—¿Qué están murmurando ustedes dos? —Quejó molesto Eraserhead.
—¡Que los sacaremos de allí!
—¡NADA DE ESO HASTA FORMULAR UN PLAN! —Nemuri fue ahora quién estalló.
—Olvídalo Midnight... Eso no funciona con ese idiota... Solo hay que mantener un ojo sobre de él. No vaya a hacer una estupidez.
—Shishishi —Rieron Luffy y Chopper al unísono, para despues, nuevamente apoyar sus manos en la ventana, manteniendo sus sonrisas amplias iluminando sus rostros.
—Toma eso como una advertencia. —Apuntó Aizawa con el pulgar tras de él. —Algo están tramando.
—YA CASI LLEGAMOS... ESTA ES MI LLAVE. ES EL ULTIMO PISO: PH01 —Hizo entrega de la llave a la arqueóloga.
—LE ENCARGO LA SEGURIDAD DEL DOCTOR DOKU. NOS ENCARGAREMOS DE INVESTIGAR LO NECESARIO ANTES DE ACCESAR AL HOSPITAL.
—¿A dónde va Robin? —Preguntó Luffy, trepado en el sombrero del reno.
—Se quedará a cuidar del doctor en casa del costal de huesos. —Explicó el cocinero
—¡AH! ¡YO QUIERO IR!
—¡Yo también!
—No Luffy...
—Pero quiero conocer... ~ —Quejó emberrinchado, causando ternura en Robin que no podía negar las peticiones del capitán y doctor.
—¡Si, si!
—Yo los puedo cuidar, fufufu.
—ESTÁ BIEN... SOLO NO VAYAN A ROMPER NADA.
—¡Ya-Ta!
—Momia, no sabes lo que acabas de hacer...
—ESTÁ BIEN, LA SEÑORITA ROBIN ESTÁ CON ELLOS... NO PASA QUE VEAN PELICULAS, ADEMÁS... UN POCO DE SEGURIDAD EXTRA NO VA MAL. ¿NO ES ASÍ DOCTOR?
Doku esbozó una sonrisa nerviosa, totalmente fuera de su zona de confort. "Bueno, supongo que estoy en buenas manos... ¿Quién mejor que el chico que arrasó con la famosa Clase A del festival deportivo?"
—Entonces ¿Cuándo recuperaré mi familia?
—Idearemos un plan para ejecutarlo mañana... Llamadas y permisos están fuera de la mesa porque terminarán rastreándonos. —Aizawa tomó la palabra.
—También, necesitamos contactar a Nathaniel para que cree un portal. Ya tiene las coordenadas de la UA, así que tendría que venir al techo del edificio... Lo llamaremos cuando todo esté listo.
—¿Tienes algún amigo o familiar más que debamos incluir? —Preguntó Robin, dejando al hombre pensativo golpeando su barbilla repetidas veces con el índice.
—Mi profesión no me ha permitido tener amigos... y los familiares... De mi parte de la familia no hay... Solo quedaría mi cuñada... —Quedó callado procesando la idea, reconsiderando la vida con ella en casa. —Nop. Sin familiares.
—Desalmado.
—Jajajajaja entonces está decidido.
—Nami, Franky... —Llamó Eraserhead. —¿Pueden causar un apagón? Necesitamos que las cámaras dejen de funcionar para no tener registrado el acceso del edificio.
—DEBERÍAN TARDAR UNOS DIEZ O QUINCE MINUTOS EN ACTIVARSE EL GENERADOR... USEN ESE TIEMPO PARA SUBIR.
—¿Es allá? —Luffy preguntó apuntando a la cima del edificio de 25 pisos.
—SI
—Yosh —Golpeó sus puños tomando a Medd y Chopper de la cintura —Vamos. —Salió corriendo lanzando su brazo a lo alto y disparándose al tejado.
—¡ESE IDIOTA! —Aizawa y Sanji exclamaron, casi despertando a los alumnos.
—¿PUEDE ENCARGARSE DE ELLOS SEÑORITA ROBIN?
—Fufufu... No te preocupes.
—Ahora sabrán que estan ahí. —Señaló Nemuri.
—Eso será un problema... —Se escuchó Bakanee, luchando por ponerse de pie. —Los acompaño... Ustedes contáctenos por Den Den Mushi cuando necesitemos a Nat... Le llamaré... Se que podrá rastrearnos.
—¿Tu porque te quedas? —Cuestionó Aizawa.
—Chisme
—¿Qué clase de excusa es esa?
—ESTA BIEN... LO MAS SEGURO ES QUE VA A HUSMEAR ENTRE MIS COSAS. —Aceptó viendo como la asistente tan solo hizo una señal de Victoria con los dedos, ante el acertado comentario.
—¿No te molesta?
—DUDO QUE TENGA ALGO QUE LE SIRVA... EN CASO DE QUE SÍ. SE QUE PODRÁ DARLE UNA NUEVA INTERPRETACIÓN QUE NOS SEA ÚTIL.
—NOSOTROS IREMOS A LA UA... LOS CHICOS MERECEN DESCANSAR
Los estudiantes de la Clase A, exhaustos tras el largo viaje y las intensas semanas que habían vivido, apenas podían mantener los ojos abiertos mientras arrastraban sus pies y mochilas hacia sus dormitorios.
La oscuridad los recibió al abrir las puertas, y por un instante el silencio reinó, hasta que una explosión de luces, gritos y confeti rompió el momento.
—¡BIENVENIDOS DE VUELTA! —Vociferó el Grupo B al unísono, mientras serpentinas caían sobre ellos como una lluvia.
Todos los del grupo B celebraron animados, con excepción de Monoma... él estaba amordazado y atado a una silla en la esquina de la sala, lanzando miradas indignadas mientras intentaba liberarse.
—La escuela se sentía vacía sin ustedes —Comentó Kendo con una sonrisa cálida, mientras retiraba restos de confeti de su cabello.
—¡También hemos estado entrenando! ¡No nos quedamos atrás! —Anunció Juzo.
—Les hicimos un banquete 'Junk Food de bienvenida. —Presentó Pony con sus dos manos la mesa repleta de comida chatarra.
—¡Hermano Kirishima! —Gritó Tetsutetsu
El pelirrojo dejó caer su mochila y corrió hacia su compañero, encontrándose en un viril choque de manos que rápidamente evolucionó a un abrazo de hombros.
Los agotados héroes quedaron perplejos, no era algo que esperaran del grupo que siempre rivalizaban con ellos.
Vieron la sala principal bellamente decorada de colores rojos y azules, con una mesa de comida chatarra, globos, candy bar y gaseosas. Pues eran conscientes que las extrañarían después de un mes.
—¿Qué demonios es esto? —Gruñó Bakugo.
—Es una fiesta, ¿No es obvio? —Respondió Kendo, dándole un codazo. —Queríamos hacer algo para animarlos después de todo lo que han pasado.
Los ojos de los jóvenes se llenaron de lágrimas al ver el gesto inesperado. No solo era una bienvenida; era un recordatorio de lo que habían dejado atrás y lo mucho que habían añorado las simples alegrías como la comida chatarra.
Aun con el ritmo de vida del bosque, y con la necesidad de luchar por la comida al tope, arremetieron contra la mesa como una estampida de animales salvajes, arrancando bolsas de frituras y trozos de pizza, mientras algunos miembros de la Clase B intentaban proteger el festín con poco éxito.
Incluso algunos de ellos comenzaron a usar sus dones para ganar ventaja en la pelea por la comida. En medio de la confusión, Kendo tuvo que activar su Quirk, haciendo crecer sus manos desproporcionadamente para apartar a Shoda, quien estaba siendo involuntariamente aplastado contra la mesa.
—¡Cálmense, salvajes! ¡Es comida, no un botín de guerra! —Gritó Shoda exasperado con marcas de suelas de zapatos, mientras lo levantaban como si fuera un niño alejándolo del peligro.
El ruido y la algarabía cesaron de repente. Uno a uno, los estudiantes de la Clase A detuvieron sus mordiscos y dejaron caer las bolsas de frituras al darse cuenta: Los Sombrero de Paja no estaban con ellos.
Un incómodo silencio llenó el aire, y todos intercambiaron miradas culpables antes de bajar la cabeza, inclinándose en una disculpa colectiva.
—Lo sentimos... —Dijeron al uníson, reverenciando con vergüenza... Excepto Bakugo, que tuvo que ser tomado de la cabeza y empujado hacia abajo, obligandolo a hacer reverencia.
Tomaron varios minutos para digerir no solo la comida, sino también la realidad. Estaban en casa. No había necesidad de pelear por cada bocado, ni de buscar refugio o fuentes de calor desesperadamente. Ya no estaban en el bosque; podían permitirse bajar la guardia.
Consciente del desastre que habían dejado tras su frenesí, el grupo se dirigió a la Clase B.
—Por favor, denos unos minutos... Necesitamos un baño urgente. —Pidió Yaoyorozu, con algo de vergüenza.
Los del 1-B aliviados aceptaron de inmediato, pues el potente hedor a sudor y humedad casi les hacía perder la conciencia.
—Tómense el tiempo que necesiten... No puedo ni respirar... —Murmuró Awase, llevándose un pañuelo a la nariz mientras otros asentían, tratando de mantenerse conscientes.
El grupo rival, aunque algo espantado por la intensidad de la Clase A, se quedó charlando en la sala mientras esperaban, tratando de relajarse viendo Romcoms. Mientras tanto, iban rescatando lo que quedaba del banquete: Restos olvidados, bolsas medio vacías y las últimas migajas que sobrevivieron a la tormenta voraz de sus compañeros.
Treinta minutos después, las puertas se abrieron nuevamente, y los estudiantes del 1-A regresaron. Refrescados, con ropa limpia y renovados en apariencia.
—Finalmente... ¡Ya huelen a personas! —Bromeó Awase, dejando escapar una risilla.
—No saben lo avergonzados que estamos. —Momo pidió nuevamente disculpas, secándose el cabello.
—No hay lio... Debieron pasar por mucho para verse tan horribles.
—Kosei, no es el momento... No seas tan irrespetuoso. —Reprendió Tokage.
—A ver Monoma, te vamos a liberar, pero te debes comportar... ¿Entendido? —Solicitó Kendo desatando a su compañero que comenzó a acariciar sus muñecas.
—¿Era necesario que me dejaran amarrado los 30 minutos de espera?
—Conociéndote, ibas a irrumpir en los baños para jactarte de lo que sea.
—Y como son hombres, se me ocurre de que sería. —Yanagi dijo incomoda
—...
—¡ESPERO HAYAN DISFRUTADO DE SUS VACACIONES CLASE A! ¡POR QUÉ SIN USTEDES AQUÍ, TUVIMOS LAS INSTALACIONES DISPONIBLES PARA MAS ENTRENAMIENTO PRACTICO!
—Ya Monoma... Permíteles relajarse. —Kendo golpeó la nuca del rubio.
La representante se dirigió con el parlanchín grupo y se sentó con las piernas cruzadas en el sillón.
—Entonces fueron a un entrenamiento con los foráneos... ¿Qué tal estuvo el campamento?
—¿Fue como el de las Wild Wild Pussycats? —Cuestionó Kuroiro.
Sus preguntas parecían invocar el estrés post traumático en sus compañeros, provocando que comenzaran a ahogarse con su propia saliva.
—Fue horrible. —Pronunció Hagakure, viéndose sus prendas temblando por el miedo de revivir esos recuerdos.
—Espantoso... —Se unió Yaoyorozu
—Nunca había estado tan cerca de la muerte... Y tan seguido... —Tokoyami dijo aun afectado, intimidando a los de 1B, al ser alguien tan sombrío quién se mostrara tan abrumado.
—El campamento de las Wild Wild Pussycats, con todo y ataque de villanos, fue mucho mas sencillo y seguro en comparación.
—No estaba preparado para ver la muerte a los ojos. —Ojiro dijo con un escalofrió.
—Ni frente a nosotros. —Mineta temblaba cual maraca.
—¡¿VIERON MUERTOS?!
—¡Primera regla del entrenamiento! ¡No se habla del entrenamiento! —Denki negó, silenciando de decir de más a sus compañeros.
—Teníamos que matar y despellejar nuestra comida. —Excusó Kirishima, para no dar más detalle.
—Ohhh... Entendemos...
—Debió ser muy duro. —Yanagi, Juzo y Shishida, dijeron al unisón.
—Al menos ya no está haciendo tanto frio... —Dijo Komori
—No en la cima de la montaña... aún hay bastante nieve. —Tsuyu comentó disfrutando de usar ropa cómoda.
—Lo importante es que ya están de regreso. —Señaló Kendo
—Solo hemos tenido una clase con los foráneos... ¿Cómo son enseñando? —Preguntó Tokage
—Son... Bastante buenos. —A pesar de las dificultades, todos estuvieron de acuerdo.
—Esplendidos ~ —Aoyama confesó con una pose exagerada.
—Buscaron según sus habilidades y talentos, como adaptar su conocimiento a nuestros quirks... Es muy diferente a los maestros de la UA... Tendrán conocimiento y experiencia por el rubro en cómo podríamos usar nuestros quirks... Pero ellos. —Iida tomó una pausa. —Profundizan mas en cada uno de nosotros...
—Awww... Quiero que nos den clases. —Chilló Awase. —Me serviría ver otro punto de vista de cómo usar mi Don.
—Cuidado con lo que piden... Porque a pesar de ser una experiencia distinta... También es aterradora. —Advirtió Sero.
—Para poner todo en práctica; como examen final antes de partir... Tuvimos que enfrentar a Luffy san.
—Como los exámenes de aquí con los profesores... —Señaló Yui
—¿No fue cansado para él, enfrentar a uno por uno?
—Fuimos todos contra él. —Shoto confesó
—¡It's not fair! —Señaló Pony.
—Si, montoneros... Hubieran formado grupos.
—Igual perdimos. Hehehe~ —Ochako mencionó, rascando su nuca avergonzada por las acusaciones.
—¡JAJAJAJA! ¡ME ESTÁN DICIENDO QUE LA FAMOSA CLASE 1-A, NO PUDIERON CONTRA ESE IDIOTA!
—Tampoco pudiste Monoma... —Recalcó Manga
—Como sea... Éramos tres contra el... Estamos hablando que la clase entera no fue rival de ese tonto.
—¡CIERRA LA MALDITA BOCA, COPIA BARATA! —Explotó el cenizo. —No compares un ejercicio donde se dedicó a jugar con ustedes, con uno donde estaba dispuesto a... —Tomó una pausa pensando sus palabras, para mejor retirarse al sofá. —¡MEJOR SIRVE PARA ALGO UTIL Y ACTUALIZA QUE HA SUCEDIDO ESTE MES!
—¿Qué pasó, Bakugo? ¿Acaso golpearon tu ego?
—¡Ya basta Monoma! —Reprendió Kendo, al ver los gestos de la clase 1-A; como si las palabras del cenizo hubieran despertado un recuerdo o sensación que les había congelado.
—Bueno... El último mes. —Togaru intentó hacer memoria.
—Endeavor rompió su récord de mayor captura de villanos en un día. —Shishida dijo con una gran sonrisa a Todoroki, que se limitó a no hacer comentarios, ni mostrar expresión alguna.
—Atraparon a un grupo de Quirks mutantes que parecía planear un golpe de estado.
—Hubo un gran atraco al banco central con varios rehenes que detuvo Hawks. —Agrego Kosei
—La liga de villanos sigue sin dar sus luces.
—Hace quince días las redes cayeron por todo un día. —Shoda hizo el comentario, interesado.
—Y no solo eso... Por una semana, no tuvimos acceso a paginas internacionales. —Quejó molesto Sen.
—Es un castigo por aquellos pecadores que usan el internet con malas intenciones. —Ibara mencionó con sus manos en plegaria.
—Aun no dan respuesta de por qué fue el ataque o de donde vino; pero se sabe que fueron unos Hackers.
—Entonces era cierto...
—¿Algo más? —Preguntó Deku, tomando una lata de refresco para Ochako e Iida.
—Hmmm... Podemos ver si el canal de noticias retoma uno de los incidentes recientes. —Sugirió Kendo, cambiando de su anime, al canal de noticias.
La pantalla mostraba la inauguración de una nueva plaza comercial que emocionó a las chicas, queriéndose poner de acuerdo para ir apenas se sintieran mejor. Mientras algunos de los jóvenes se mostraron molestos por perder su tiempo con noticias tan banales.
—¡ARGH! ¿A QUIEN LE IMPORTA ESA MIERDA?
—¡A nosotras! —Respondieron alegres las chicas al cenizo que arrebató su bebida de la mesa, por la molestia.
—Es agradable ver que aun de vez en cuando, surgen buenas noticias en este canal. —Dijo Todoroki con un gesto satisfecho, ruborizando a las chicas del 1-B, que no estaban acostumbradas a verle expresarse de esa manera, o ver esos gestos tan gentiles.
La cinta de texto cambió, seguido por la siguiente noticia que comenzó con una toma de un edificio repleto de cristales con uno roto.
«Tragedia en el Hospital Central de Kanagawa»
La transmisión mostró imágenes de un edificio moderno repleto de cristal en su exterior, con uno de sus ventanales completamente destrozado.
El metraje pasó rápidamente a tomas del interior: Una habitación hecha un completo desastre, tripies de suero volcados, camillas desordenadas, equipos médicos tirados por todas partes, y lo más destacable eran los cristales esparcidos.
—¿Será que volvió a atacar el manipulador de cuerpos? —Cuestionó Kuroiro tomando unos restos de frituras.
—No creo... Hubiera ocurrido en la morgue, o anfiteatro. —Agregó Awase.
«La tragedia sucedió hace apenas unos minutos, cuando la familia del desaparecido Dr. Doku, un destacado médico del Hospital Central de Kanagawa, fue secuestrada.»
«Según los informes, el culpable se trata del joven conocido como 'Sombrero de Paja,' una figura polémica que ha ganado notoriedad recientemente por su presencia en escenas del crimen. Su debut como 'chico problema' tuvo lugar durante una persecución que movilizó múltiples agencias, y desde entonces su paradero había sido desconocido... Hasta ahora."»
Ambas clases escupieron por la impresión, cubriendo la pantalla de soda y bloqueando parcialmente la imagen. Entre las gotas que resbalaban por el vidrio, se distinguía el video de seguridad:
Un pequeño peluche inyectaba al par de féminas con una sustancia desconocida, para después ser envueltas en una sábana, para que el capitán las cargara en su espalda como saco de santa Claus, asomándose las 3 cabezas: Madre, hija y reno.
Antes de que entrara la seguridad y el pirata saltara por la ventana, se cambió la transmisión de las cámaras de seguridad por varias imágenes repartidas por la pantalla, de transeúntes grabando con celulares.
El joven descendía sin control desde el piso 16, lanzando un grito de diversión, mientras las tres figuras a su espalda gritaban de puro terror.
—¡Wajuuuuuuuuuu!
—¡Esto fue una terrible idea! —Exclamó la mujer, prensada de su hija y el doctor dentro del costal.
—¡Luffy! ¡Teníamos que ser sigilosos! ¡Idiota!
—¡Vocabulario!
—Lo siento~ —Se disculpó el reno, apenado con la niña.
El brazo del pirata se disparó hacia una lámpara buscando sostenerse, pero esta no resistió, cayendo hecha pedazos y dañando de paso una de las ambulancias que venía llegando, perforando su motor.
—¡Jajajajaja! ¡Lo siento!
Sin otra opción, improvisó inflándose como un globo para amortiguar su caída y proteger a sus pasajeros, rebotando una vez antes de continuar su camino a pie.
A medida que salía del hospital, las sirenas de las patrullas sonaban cada vez más cerca, logrando emparejarse con el, acompañadas de órdenes a gritos para que liberara a los rehenes.
El capitán accidentalmente pisó su sandalia, obligandolo a tomar la decisión rapida de lanzar el saco a las alturas, en lo que el era arrollado nuevamente por una auto, quedando atrapado temporalmente en las llantas, y provocando un freno abrupto que fue seguido por un choque con otras 4 patrullas.
Los gritos de los 3 pasajeros en las sabanas, se escuchaban caer desde lo alto. Así que el capitán, viendo fugazmente su desastre, se puso su calzado y saltó, atrapando el costal.
—Gomu gomu no...
Llanzó una patada extensísima que, al regresar hizo que su cuerpo inferior girara como un trompo en el aire.
—¡Ufo! —Luffy comenzó a levitar y desplazarse como si fuera una nave alienigena.
Quienes filmaban, extrañamente no se veian amenazados por el criminal... Por sus expresiones parecían reírse de su escape debido a las extrañas decisiones que tomaba y su risa contagiosa, olvidando la razón por la cual era perseguido, dejándose llevar por la absurda y casi cómica escena del joven pirata en fuga.
La policía con expresiones confundidas y avergonzadas por su extraño escape, dudaba sobre cómo actuar. Derribar al fugitivo implicaba un alto riesgo para los rehenes que llevaba consigo, por lo que optaron por contactar a las agencias de héroes indicadas para la labor.
Con los edificios a diferentes alturas, y sus pasajeros mareados, Luffy tuvo que continuar corriendo a toda velocidad por las calles de la ciudad, obteniendo miradas extrañadas al ver como tres cabecillas se asomaban en el saco que llevaba.
—El hombre del saco que roba niños es real... —Un pequeño se petrificó de la nada en la calle
—¡Ah! ¡Un doctor!
—¿Qué ese no es usted? —Preguntó la señora.
—Papá podría ayudar ✿
—No hay tiempo... El bigotón los espera. —Luffy declaró serio, solo para detenerse en seco, y regresar en reversa dando saltitos, manteniendose trotando sobre un solo punto.
—¡AAAAAAAAAAH!
—¡¿Qué pasa?! —Los 3 gritaron asustados
—¡Venden Takoyaki! —Exclamó con laboca hecha un rio, mientras presionaba la cara contra el cristal. —¡Chopper, Dinero!
—¡NO ES TIEMPO, IDIOTA! —Gritaron los 3, incluyendo la pequeña que normalmente no solía usar esas palabras.
Los alumnos de ambas clases estaban paralizados con los ojos secos y las bocas entreabiertas, no podían creer lo que estaban viendo... o tal vez sí, pero no en ese momento... No tan pronto.
—¡ESE IDIO...! —Bakugo fue el primero en estallar, pero pronto su voz fue ahogada por el resto de sus compañeros que gritaron la misma ofensa al unisón.—¡ESE IDIOTA!
—¡Pero si acabamos de llegar! —Lamentó Momo, pensando que por fin descansaría.
—¿Qué no venían con nosotros? —Cuestionó Kirishima
—Ahora que lo pienso... Al autobús parecía algo más vacío que cuando partimos.
—Pensé que era porque se bajaron primero...
—Pues si lo hicieron...
—¡¿QUE SE SUPONE QUE HAGAMOS?! —Exclamaron Mineta y Sero, hacia los representantes.
—¡¿QUÉ ESTA SUCEDIENDO?! —Monoma, Tetsutetsu Tokage y Kendo gritaron alterados, esperando respuestas del grupo A.
—¿Por qué siempre se meten en problemas? ¡¿Siempre fueron criminales?! —Cuestionó acusatoriamente Tokage, mas no tenían tiempo de explicación.
—ESE CAPITÁN ESTUPIDO NO DEJA DE CAUSAR PROBLEMAS...
—Buscaré a Nami. —Iida tomó la iniciativa, a punto de activar su Quirk para llegar rápido.
—¡Te acompaño! Ella, Jinbei y Aizawa sensei deben estar con Nezu. —Se unió Momo
—¡No hay tiempo que perder! —Llamó Todoroki. —¡KODA! ¡VE POR EL CARACOL!
—¡Si!
—¿Caracol? —Los del 1B mostraron su visible confusión, no entendiendo que carajos estaba sucediendo.
Koda salió de su cuarto sosteniendo con cuidado un enorme gasterópodo con la caracola personalizada llevando los colores del uniforme y emblema de la escuela. Los estudiantes de la Clase 1B, inclinaron la cabeza hacia él, completamente asombrados.
—¡Es enorme! —Exclamó Komori, acercándose para verlo más de cerca, aunque manteniendo una distancia cautelosa. —Tiene boca... ¿Muerde?
—¿De dónde sacaste algo así? —Preguntó Kuroiro.
Todoroki ignoró por completo las preguntas, y tomó la bocina, marcando de la caracola el único número que conocía, esperando que diera línea con Nami.
*PURU PURU PURU
—Que gracioso sonido. —Comentó la pequeña con aspecto de Seta.
*KACHA~
El caracol abrió sus ojos, mostrando un bello color azul cielo, largas pestañas y labios carnosos.
—Fufufu~ Hola —El caracol dijo con un tono maduro y femenino.
—Ro~biiin. Se dice Moshi Moshiiii. —La voz del caracol cambió por una femenina pero aflojerada, a la par que los ojos del animal se cerraban como quejándose.
—¡Ah! ¡El caracol habla! —Apuntaron los de la clase B
—¡Y HACE IMITACIONES! —Señaló el joven Resistol, incapaz de creer lo que acababa de presenciar.
—¡MALDITA SADICA! ¡¿POR QUE EL IDIOTA DE TU JEFE ESTÁ EN LAS NOTICIAS?! —Explotó el cenizo, siendo silenciado por Shoji que lo atrapó con sus 6 brazos.
—Cuida mejor tus palabras con Robin sensei.
—Ah... ¿Lo está? —Preguntó la arqueóloga
Después de un silencio entre ambas líneas, se escuchó como encendieron el televisor.
—Parece que salió por la ventana. —La voz del caracol dijo con un tono grave y masculino, a la par que sus ojos cambiaban por unos más toscos.
—¡Es el doctor!
—No tengo idea de que está pasando. —Susurró Shishida
—Oh... Cierto fufufu, están en tv.
—¡¿Cómo es que no se habían dado cuenta?! —Gritaron alterados.
—Comuníquenles a sus profesores que llamaré al arcángel. Esto se resuelve hoy. —Nuevamente la voz cansada se escuchó.
—NO PUEDEN DECIDIR POR SU...
*KACHA
El caracol se durmió antes de terminar de transmitir el mensaje.
—Fufufu. Creo que no les gustó la idea... —Robin dijo divertidamente, leyendo documentos de All Might.
—No había otra opción... Ninguno de los que enviaron a atraparlos regresó; así que en el momento que llegue el mensaje de: El autobús en ruta cuenta con 'dos pasajeros extras', todo se iría a la mierda...
—Así que lo planearon... Están en contra de los héroes... —Medd arrastró sus palabras, dudando de las intenciones que podrían tener al separarlo.
—Fue idea de Luffy. —Confesó Robin, para sorpresa del Doctor. —El fue quién se percató de que fuimos vigilados en el camino.
—Entonces su escape...
—Fufufu~ Solo no los detuve. —Robin respondió a su duda con una sonrisa, continuando hojeando el archivo.
—El capitán y el Doctor lo venían planeando desde que pasamos el hospital. —Confesó la peliblanca. —Por eso vine con ustedes... Tus princesas necesitarán que el dolor cese después de que pase el efecto de la medicina Mink... Y los héroes no iban a permitir que sufriera de nuevo para sanarlos... En especial cuando aun no me he recuperado.
—Ustedes... —Medd pronunció con voz entrecortada y ojos llorosos, tomando una pequeña pausa. —¿Sus compañeros estan enterados?
—No. —Respondieron ambas mujeres al unisón.
El polvo se alzó por los pasillos de la UA mientras el sonido de los motores de Iida rugian con fuerza.
En su espalda, Momo estaba aferrada, mientras sostenía el celular en su mano, viendo videos de lo que sucedía, para tener una actualización mas acertada.
La puerta de la oficina del director se abrió con un golpe seco, interrumpiendo la conversación que mantenían Aizawa, Nemuri, All Might, Nami y Jinbei con el pequeño Mink.
—¿Qué sucede? —Eraserhead temía por la respuesta, ya que sus alumnos no solían entrometerse de esa manera. Pero sobre todo la apariencia desaliñada de Iida, con el sudor bajándole por las sienes y una mirada de puro estrés, no le auguraba nada bueno.
Momo, sin perder tiempo, extendió el brazo, mostrando la imagen de como Luffy estaba escondido en la cabellera de Mt. Lady, quien tenía sus manos enredadas en el desastre que el capitán había causado.
Los ticks de Aizawa reaparecieron... Sin embargo, Nemuri se veía confundida, no sabía si molestarse con la desobediencia de los piratas, o reírse porque la victima resultó ser la engreída heroína que siempre terminaba por insultara apena tuviera la oportunidad.
—¡AH! Ese idiota... —Nami gruñó viendo el video.
—CUANDO CREO QUE NO PUEDE SUPERARSE, SIEMPRE ME SORPRENDE.
—Hicieron lo correcto —Declaró Jinbei, atrayendo las miradas de todos hacia él.
Los héroes aguardaron por su explicación, pues sabían que de entre todos, Jinbei y Robin eran los más sabios y experimentados de la tripulación.
—Esas personas sabían que alguien de los suyos los había traicionado. Con nuestras precauciones solo logramos ganar un poco de tiempo en lo que descubrían exactamente de quién se trataba... Pero para ser sinceros; con los antecedentes de esos maniacos, la eliminación para llegar al culpable era bastante sencilla.
—Solo era cuestión de quién actuara primero con la familia Doku: Ellos... o nosotros.
Todos entendieron el punto de Jinbei. Aunque no estaban completamente de acuerdo, no podían refutar la lógica detrás de las acciones de los piratas.
Los héroes, siempre acostumbrados a planificar y minimizar riesgos, se sintieron incómodos ante la falta de preparación y el desastre implícito en el movimiento. Sin embargo, sabían que no había otra opción en ese momento.
Sin embargo, ahora parecía suceder lo que todos temían... Los Piratas del Sombrero de Paja ya no serían vistos únicamente como figuras problemáticas o impredecibles, sino como fugitivos activos.
—JEFE JINBEI, SEÑORITA NAMI... NO NOS PODEMOS INVOLUCRAR ¿TIENEN ALGO EN MENTE PARA SACARLOS DE ESE LIO SIN QUE SE AGRANDE MAS?
—Será muy complicado si ya los están persiguiendo los héroes... —Mencionó Nezu
Nami bajó la mirada y solo salió de la oficina corriendo.
—Espera, Nami. —Aizawa intentó detenerla con su llamado, pero no se detuvo. Lo que lo obligó a seguir tras ella. —¡¿Puedes siquiera decirme que tienes en mente?!
Sin embargo, la navegante era rápida y esquivaba a todos con facilidad, manteniéndose fuera del alcance del maestro que incluso habia llegado a usar sus bufanda para intentar atraparla.
Finalmente, su carrera la llevó a encontrarse con Present Mic; quien, al ver a su amigo en apuros, intentó detenerla bloqueándole el camino con un gesto teatral.
—¡Alto ahí, joven dama! —Exclamó, solo para terminar estampado contra la pared con un movimiento.
Sin detenerse a mirar atrás, Nami alcanzó la ventana del penúltimo piso y la abrió de golpe. Se giró hacia los dos maestros con una risa juguetona, mientras sostenía un pequeño llavero de cuero con orgullo.
—Es mi capitán. Yo me encargo.
Present Mic palpó frenéticamente su cuerpo, y sus ojos se abrieron ampliamente al darse cuenta de lo que faltaba.
—¡OH, NO! ¡NI TE ATREVAS, GATA LADRONA! —Gritó desesperado, intentando mantener la calma para no desatar su Quirk, siendo presenciado por el resto de maestros y dos estudiantes que igual salieron tras ellos.
Nami sacó su clima tact y se dejó caer de las alturas, llamando a Zeus para que la descendiera con seguridad.
—¡NAMI! —Yaoyorozu lanzó un casco negro de motociclista con orejas de gato y una chaqueta de cuero para que se protegiera un poco en caso de una caída.
—¡YAOYOROZU! ¡NO LA APOYES! —Mic reprendió molesto con la boca temblando, pues deseaba simplemente saltar y detenerla, pero no lo sobrevivirá.
—Shouuuutaaa~ —Lloriqueó
—Es demasiado alto y no tengo de donde agarrarme con mi herramienta.
Viendo las personas que paseaban cerca de la entrada estaba cementoss, que veía intrigado como la pirata completamente de negro, incluso con su cabeza oculta, encendía la moto ajena.
—Eto... Disculpe señorita... ¿Tiene permiso de Mic san para su uso?
Nami, sin molestarse en responder, giró el manillar y sintió el ronroneo potente del motor bajo ella.
—¡CEMENTOOOOOOOOOOOOOSSS! ¡DETENLAAAAAAAAAAA!
—Lo sabía... El jamás la prestaría.
Las puertas principales se cerraron con un estruendo cuando una gruesa pared de concreto surgió inclinándose ligeramente en la base como un tope. Cementoss había actuado rápido, manteniendose serio mientras observaba a la pirata acercarse a toda velocidad al muro de concreto.
—¡VA A CHOCAR! ¡VA A ESTRELLAR A MI PRINCESA!
—¿En serio sensei?¿Eso te preocupa? ¡Se va a lastimar!
La pirata sin embargo, no mostró señales de vacilar. A través del visor oscuro del casco, sus ojos analizaban cada detalle de la barrera. Sus dedos tensaron el manubrio mientras calculaba el ángulo perfecto.
Con un giro, ladeó la motocicleta ligeramente para encontrar la inclinación ideal en la base del muro.
—¿Va a... saltar? —Murmuró Cementoss, incrédulo, al darse cuenta de sus intenciones.
Nami volvió a acelerar a fondo. El motor rugió con fuerza, resonando en los alrededores, y justo antes de impactar contra la pared, la moto subió por la inclinación y continuando por el muro perimetral, despegándose de la extensión de acero en un salto perfectamente ejecutado.
El aire pareció detenerse por un instante mientras la silueta de la navegante y la motocicleta volaban por encima de la barrera.
Cementoss no pudo reaccionar pues creía que la gravedad haría lo suyo... Y cuando se dispuso a volver a intentar usar su don... La pirata ya había aterrizado al otro lado; confirmado gracias al ruido de los neumáticos tocando el pavimento marcando su huida triunfal.
El silencio llenó el aire tras la maniobra. Todos los presentes quedaron completamente paralizados, incapaces de procesar lo que acababan de presenciar. Su manejo de la motocicleta era propio de alguien con años de experiencia, un nivel que solo los temerarios más audaces y experimentados podían alcanzar.
Mic, en particular, parecía haber sido el más afectado. Sus gafas resbalaron de su rostro y cayeron al suelo con un suave "clink".
Su boca permanecía abierta, y lágrimas brotaban de sus ojos, mezclándose con una expresión de asombro en su más pura escencia.
—Está bien Mic sensei... La volverán a reparar. —Iida trató de animarlo al ver como la pirata continuaba su huida fuera de las instalaciones.
—Morado... —Se escuchó la voz del rubio. A lo que todos voltearon a verle confundidos por sus palabras.
Mic, cayó al suelo con los ojos brillando por las lágrimas, dejando escapar un suspiro largo, mientras su rostro enrojecía más que nunca.
—Creo que estoy enamorado... —Declaró con un tono soñador, casi en trance, mientras pequeñas nubes de vapor comenzaban a emanar de su cuerpo.
—¡¿AAAAAAAHHH?!
—Compórtate Mic, acaba de robar tu moto.
—¡¿QUE NO VISTE COMO LA MANIOBRA?! NAMI-CHAN TIENE MUCHAS CUALIDADES ~ —Dijo jugando con sus índices.
—¡Kyaaah! ¡Yo te ayudo a conquistarla! —Nemuri se ofreció emocionada al ver a su amigo expresarse de esa manera con su nueva compañera.
—MIDNIGHT, LE PIDO DE LA MANERA MÁS AMABLE QUE DEJE DE TRATAR DE EMPAREJAR A LAS PERSONAS A SU ALREDEDOR.
—¡No viejo, tú no te metas! —Mic reprendió frustrado.
Las discusiones cesaron de inmediato, como si el aire mismo se hubiera congelado, cuando un destello brillante iluminó el cielo.
El resplandor aunque breve, fue lo suficientemente intenso como para captar toda la atención. Una figura humanoide surcó el cielo a una velocidad vertiginosa, perdiéndose entre las nubes.
—Ese es... —Susurró Nezu reconociendo las características.
—¡¿El guardia de Birka?! —Gritó Mic, que todos trataron de shushear. —¿Pero que tanto sucedió cuando estuvieron fuera?
Mt. Lady colgaba del cabello enredado en la estructura metálica de un espectacular, luchando por liberar su preciada melena mientras los bomberos trataban de asistirla con cuidado.
—¡No me corten el cabello! ¡Prefiero quedarme aquí todo el día! —Alertaba, aferrándose al poco orgullo que le quedaba.
Mientras tanto, Kamui Woods perseguía al escurridizo capitán, quien parecía bailar entre las ramas deslizándose como si fuera un juego, no parando de reir divertido, consecuencia de su encierro.
En un instante, el capitán desapareció de la vista de Kamui, que, sin ningun tipo de advertencia, fue empujado por los pies del azabache, y fue lanzado al suelo, dejando a Luffy momentáneamente expuesto en el aire, para que una lluvia de burbujas lo envolviera, atrapándolo.
—Gracias, Wash. Este chico es más problemático de lo que parece —Dijo Kamui, recuperando el aliento.
—No hay mucho que podamos hacer sin poner en peligro a los rehenes. Normalmente, los secuestradores se esconden y los usan como escudos... Pero este chico actúa de manera completamente opuesta. No tenemos un operativo para esto.
Dentro de la burbuja, Chopper salió del saco en la que había permanecido oculto, pisando con cautela la resbaladiza burbuja, quedando todo su pelaje jabonoso.
—Esto es malo... Como está cargándolas, Luffy está siendo más precavido.
—¡Sujétense bien! —Ordenó Chopper, sacando una Rumble ball de su bolsillo.
—¿Que planea Doctor-san? ¿Es peligroso?
—Quizás...
—Shishishi
La pequeña, temblando, escondió su cabeza entre las sábanas mientras se aferraba con fuerza a la cintura de su madre.
—Estamos listas —Dijo la madre con un nudo en la garganta, mientras acariciaba suavemente el cabello de su hija para calmarla.
—Rumble. —Dio una mordida a su medicamento. —¡Guard pointo!
Una inmensa esfera de pelo brotó repentinamente, cubriendo la calle y arrasando con todo a su alrededor. El impacto fue tan repentino, que Kamui terminó incrustado en un edificio, mientras Wash se encontró atrapado entre las bolsas de basura de un callejón.
Las patrullas que perseguían a Luffy volcaron en el aire, con sus luces y sirenas haciendo un espectaculo, mientras los oficiales se tambaleában en su interior, hasta que fueron atrapadas por burbujas flotantes, dejandolos mareados pero a salvo.
Por encima de todo, Luffy reía a carcajadas suspendido en el aire, con las dos mujeres colgando de su espalda, estando ambas mareadas al borde del colapso.
—¡Chopper! —Llamó Luffy estirando su brazo para alcanzar al pequeño doctor mientras recuperaba su forma normal.
Kamui trató de atrapar al reno, pero el pequeño extendió su pezuña y rapidamente fue atrapada por el brazo estirado de su capitán y en un parpaderar, refugiandolo junro a el en las alturas, acompañados de decenas de burbujas vacías que aun seguían flotando.
El sonido de un motor se escuchó provenir de las calles, acompañado de una fila de patrullas.
Una imponente Harley negra, adornada con detalles de cuero que parecían bordados, rugía con fuerza, llamando la atención de todos a su alrededor... En especial porque había ignorado por completo los límites de velocidad, cruzado señales de alto sin detenerse, y esquivado a peatones con una precisión aterradora, poniendo sus vidas en riesgo.
—¡Deténgase inmediatamente! —Repetían las voces amplificadas de los policías, mientras intentaban cerrar su paso. Pero la pirata era más ágil de lo que esperaban, usando callejones estrechos, rampas improvisadas y hasta calles peatonales para mantenerse fuera de alcance.
Los agentes, frustrados, procedieron a abrir fuego. Sin embargo, la navegante, esquivaba las balas con una sencillez que hacía parecer la persecución más un espectáculo que un operativo.
Apenas tuvo visibilidad de su capitán, presionó uno de los botones ocultos de la Harley: Un mecanismo especial que parecía salido directamente del Sunny.
De un compartimento oculto salió disparado un pequeño misil, que se elevó rápidamente hacia el cielo, dejando un camino blanco.
—¡ESTÁ ARMADA! —Gritaron los oficiales preparandose para lo peor.
Sin embargo, el misil no explotó. En lugar de causar destrucción, dejó tras de sí un rastro de vapor que se condensó en una nube lineal compacta y estable, extendiéndose como un camino suspendido en el aire.
Sin perder el ritmo, presionó otro botón en el panel de la Harley. De los neumáticos surgieron unos dispositivos que se desplegaron, transformándose en un par de esquís que conectaban ambas llantas. Los motores seguían en su maxima velocidad, impulsando la motocicleta mientras ascendía por la Milky Road.
—¡LUFFY! —Llamó la navegante
—¿Ah?
Nami levantó la careta del casco, dejando al descubierto sus grandes y expresivos ojos color café
—¡AH! ¡NAMIIII! —Gritó agitando los brazos, feliz de ver a su navegante.
—¡Vámonos, sostente!
—¡Si! Shishishi —Luffy estiró su mano y atrapó una burbuja donde pudo meter a madre e hija, dejándolas más cómodas, con vista panorámica al desastre que sucedía en las calles.
—¿Estaremos realmente a salvo? —Preguntó la mujer nerviosa. —Presiento que ahora además de ser acechados, también seremos el blanco de la gente... Nos van a encontrar en cualquier rincón de la tierra.
—No conocen todos los rincones. —Respondió Chopper con calma, sujetándose firmemente del torso de Luffy mientras el capitán reía despreocupado.
Aprovechando el momento, Luffy estiró su brazo y dedos para sostener la burbuja con madre e hija, mientras su otra mano alcanzaba la cintura de Nami, para despues aterrizar junto a ella en el asiento ampliado de la motocicleta
—Graaacias Nami... ¡¿Cuál es el plan?
—¡¿No tenían plan?! —Nami, y las Doku reaccionaron con dientes afilados.
—No. —Respondieron Chopper y Luffy al unisón
—¿A quién nos encomendamos? ¿De verdad los envió Medd-kun?
—Continuaremos. —Dijo Nami. —La torre donde esta Robin no queda lejos.
—¿Y una vez ahí? —Preguntó Chopper, a lo que la navegante solo dejó resbalar el sudor de su nerviosismo.
—Una vez ahí... —Dijo con su tono algo vacilante, antes de recuperar la compostura. —Esperemos que Robin tenga algo planeado.
—...
—¡¿ESE ERA TU PLAN?!
—¡ES MEJOR QUE EL DE USTEDES!
—¡ES EL MISMO! —Replicó chopper.
—¿En que nos metimos...? —Lamentó la Sra. Doku derrotada.
Una explosión desintegró el camino de nubes, causando que la motocicleta cayera en picada hacia una torre en construcción. Por su velocidad, el impacto contra los andamios fue inevitable, haciendo vibrar la estructura y esparciendo herramientas y materiales por los alrededores.
Desde el suelo, Kamui Woods extendió rápidamente sus ramas, intentando atrapar la burbuja que protegía a las rehenes. Sin embargo, Luffy las apartó de su alcance, llevándoselas con él hacia el interior del edificio que se iluminó por todas sus ventanas momentaneamente.
El héroe escaló hasta la ventana donde habían entrado. Su vista recorrió el lugar: Había marcas de neumáticos en el suelo polvoriento, una pila de escombros desordenados, andamios rotos y herramientas esparcidas. Pero algo crucial faltaba: No había señales de vida ni la motocicleta.
"Kamui... Los refuerzos están a minutos de llegar. ¿Cuál es la situación?" Preguntó la voz de su auricular.
Él barrió el área con la mirada una vez más, buscando algún indicio de movimiento, pero solo encontró el eco de su respiración.
—Ellos... Desaparecieron.
Cuando los canales de noticias se vieron forzados a interrumpir la transmisión en vivo, los murmullos comenzaron a llenar la sala. Sin embargo, no duraron mucho. Uno a uno, sacaron sus dispositivos, ansiosos por continuar siguiendo la acción a través de las redes sociales y plataformas de video.
—¡Aquí se ve mejor! —Exclamó Kirishima, mostrando un video grabado desde una azotea donde se apreciaba el impacto de la Harley en la torre en construcción.
—¿Cómo llegó hasta ahí? —Preguntó Mineta, pegado a la pantalla de su teléfono, observando otro ángulo donde las ramas de Kamui fallaban en atrapar la burbuja.
—¿Que no viste desde la perspectiva donde Nami lo rescata?
Cada estudiante tenía un ángulo diferente, lo que hacía que la historia fueran más confusa y, a la vez, más completas.
—¡Esto parece una película de acción, no la vida real! —Exclamó Tetsutetsu, que veía impresionado la persecución, mientras a su lado, Kirishima compartía el video, emocionado.
—Nami también se involucró, ribbit.
—Ella es... Genial. —Dijo Togaru
—No admiren a un criminal... —Reprendió Kendo
—¿Qué es lo que está sucediendo? —Cuestionó Tokage
—Tendremos que ir a capturar al resto de los foráneos. —Sugirió Manga
—¿Ya escucharon a ese? Que se quiere morir dice. —Bromeó Denki apuntandolo con desdén.
—Esa familia esta siendo perseguida por unos asesinos. Apenas íbamos a planear como sacarla del hospital sin levantar sospechas de su desaparición. Pero se adelantaron. —Explicó Fumikage
—¿Por qué no solo llamaron a una agencia? —Cuestionó Yui
—Eto...
—¡CLARO QUE LA CLASE PRIMERO A DEFIENDE A LOS CRIMINALES! ¡PORQUE FUERON ENTRENADOS POR UNOS! ¡SON MAS VILLANOS QUE HEROES... ¡EN ESPECIAL BAKUGO! —Gritó Monoma, señalando a la Clase 1-A con el dedo acusador, siendo detenido por Kendo, que le dio un golpe en la nuca, dejándolo inconsciente.
—¡No es correcto lo que dices, ni lo que ellos hicieron! ¡El director Nezu tiene que poner cartas sobre el asunto! —Exclamó indignada, mientras salía apresuradamente de los dormitorios en dirección al edificio principal.
Sus compañeros de clase la siguieron, mientras algunos de la Clase 1-A intentaban detenerla.
—¡Kendo, no podemos dar detalles, pero cree que no había de otra! —Exclamó Izuku tratando de calmarla, interponiendose en su camino.
Del bosque que rodeaba los terrenos de la academia, emergió la elegante motocicleta negra con Nami y Robin montadas en ella, como si hubieran regresado de un refrescante paseo.
Justo detrás de ellas, aparecieron Luffy y Chopper que parecían regresar de un carnaval. El capitán lucía su amplia sonrisa, mientras Chopper, llevaba un arreglo de burbujas flotantes repletas de objetos diversos, siendo la más peculiar, aquella que cargaba a la asistente de Nezu completamente inconciente.
—¡Ah, aquí están todos! —Exclamó Chopper alegremente, saltando frente al grupo y extendió una burbuja hacia ellos como si fuera un regalo. —¡Les enviaron esto Nutty, Pool y Tanzanita desde Otohime! ¡Son muchos recuerdos, artefactos y comida!
—¡¿Son dulces?! —Las chicas exclamaron emocionadas con la boca formando un rio de saliva.
—Chicos esto les va a encantar. —Dijo Ochako tomando la burbuja para compartir de las delicias que el reino tenía por ofrecer.
En cuestión de segundos, todos comenzaron a probar las delicias. Cada bocado era un festival de sabores que teñía sus mejillas de un cálido rubor.
—¡NO CAIGAN EN SUS TRUCOS BARATOS! ¡LOS ESTÁN DISTRAAAAYENDO! —Gritó Monoma con su postura dramática y exagerada, a lo que el reno en respuesta, metió un caramelo en su boca.
—Oh... Delicioso. —Se ruborizó, siendo otra víctima de ese sabor único.
—Lamento los problemas, fufufu. No puedo negarme a las órdenes de mi capitán. —Robin sonrió con calma.
—¡Ya qué... ya está hecho! —Gruñó Bakugo, claramente irritado pero sin energía para insistir más en el asunto.
—¿Cómo está el doctor? —Preguntó Tsuyu
—El y su familia está bien. Se instalaron en Red Reef. Malakat debe estar aun dándoles un tour por Otohime.
Robin dejó salir un suspiro resignado, apoyando su mejilla en su palma. —Me hubiera gustado quedarme mas tiempo para buscar mas libros.
—No Robin... Recuerda lo que dijo Nataniel: "Si me vuelven a usar como transporte público, les juro que les corto los brazos y hago que se los traguen". —Respondió el Doctor.
—Sádico... —Pensaron ambos grupos en silencio, con sonrisas incomodas.
—Está bien... Con estos creo poder conseguir una respuesta. —Comentó Robin, tomando 3 libros de una de las burbujas.
—¿Red Reef?
—¿Otohime?
—¿Dónde queda eso? —Yui preguntó curiosa ladeando la cabeza, y descansando su dedo en el labio.
—El fondo del mar. —Respondió Luffy
—...
Los compañeros del 1A guardaron silencio sepulcral, ¿Cómo podían siquiera defender o explicar a que se refería?, Sin embargo, los de 1B, acostumbrados a escuchar idioteces por parte del capitán, prefirieron no indagar más; pues obtendrían puras respuestas incoherentes.
—Ok. —Respondieron al unisón con el pulgar arriba.
—¡¿QUE?! ¡LO ACEPTARON ASÍ NADA MAS!
—Chopper, ¿Nos prestas a Bakanee? La dejaremos en enfermería en nuestro camino con Nezu para dar solución a esto. —Pidió Nami, recibiendo el globo con la asistente dormida, y continuando su camino a enfrentar tanto al director, como los reclamos de Yamada.
—Entonces... ¿No es necesario que vayamos a dirección? —Preguntó Shoda
—Creo que deberíamos hablar con los profesores sobre su presencia, mala influencia y actos delictivos. —Señaló molesta Kendo, cruzándose de brazos y lanzando una mirada feroz al par de piratas.
—¡Somos una prestigiosa escuela de heroísmo, y ellos no dejan de actuar como criminales! —Añadió Monoma, siempre buscando un momento para alimentar el conflicto, mientras Tokage asentía vehementemente.
—Se supone que están aquí para que evitaramos se metan en problemas... —Kirishima intentó mediar, sintiendose avergonzado por fallar en la tarea.
—¡Entonces solo enciérrenlos! —Acusó Tokage frustrada.
Mientras tanto, Luffy y Chopper observaban todo el espectáculo con expresiones completamente despreocupadas, como si las acusaciones no fueran más que ruido de fondo.
—¿Si saben que estamos escuchando? —Preguntó Chopper, viendo la discusión como partido de tenis, comiendo caramelos.
—Sí. —Respondieron rapido para continuar descargando su pensar.
—Bueno.
Luffy sintió una presencia familiar que le hizo ponerse alerta. Su sonrisa despreocupada desapareció de inmediato, y su mirada se volvió seria, casi feroz. Dejó los juegos a un lado y le cedió su sombrero a Chopper, pues sabía que, por el carácter de esa persona, su tesoro podía ser dañado.
—Cuídalo un momento...
Los alumnos que estaban discutiendo se detuvieron al notar el cambio en su postura.
—¿Luffy?
—¿Qué estas planeando, villano? —Acusó Juzo
Shoto alzó la mirada; sus ojos se entrecerraron ligeramente al detectar un destello brillante surcando el cielo. Por un instante, creyó que era una simple ilusión causada por el sol reflejándose en las nubes, pero el calor creciente en el aire lo confirmó.
Una ráfaga de fuego avanzaba con rapidez, cortando el horizonte como una flecha incandescente y llamando la atención del grupo de héroes que quedaron hipnotizados por la luz.
—Mierda... —Gruñó Bakugo
—¿Por qué está el aquí? —Masculló Shoto
—No puede ser... —Deku dio un paso atrás.
La llamarada cada vez se hacía mas fuerte, por lo que los estudiantes previendo lo que estaba por suceder se alejaron junto con Chopper, dando espacio despejado al pirata que no retrocedió.
Con el area despejada, Endeavor no perdió tiempo y desató una ráfaga de llamaradas con toda su intensidad, apuntando directamente al pirata. Luffy saltó a las alturas, obligando al héroe a seguirlo hacia el terreno donde se sentía más cómodo: Combate aéreo.
El fuego impulsó a Endeavor hacia adelante como un meteoro viviente, aumentando su velocidad mientras dirigía un puñetazo hacia su objetivo. Pero Luffy, con movimientos simples lo evadió fácilmente con un sutil pisotón en la espalda del heroe, logró redireccionarlo, a la par que él se alejaba.
Con un agarre rápido, el capitán sujetó un ladrillo de los senderos y lo utilizó como un ancla, disparándose de vuelta al suelo con la misma energía que una catapulta; para después viera aterrizar frente a él, a Endeavor envuelto en llamas que parecían danzar alrededor de su cuerpo de manera amenazante.
—Hi-Hige... —Pronunció Luffy con su voz boba. (BarbaFuego)
—Nezu dijo que no representarías problemas... Te acepté en pasantías, te di el beneficio de la duda... —Continuó, apretando los dientes mientras sus puños se envolvían en un calor abrasador. —Y al final, esta era tu verdadera persona... ¡UN CRIMINAL!
—¡No me importa las advertencias de Hawks ni las recomendaciones de Nezu!... ¡No voy a permitir que tus crímenes salgan impunes!
—¡ESPERA! ¡ENDEAVOR! —Deku intentó detenerlo con su llamado, pero lo único que logró es que un enorme muro de fuego, dividiera a los estudiantes del encuentro.
—¡NO TE ENTROMETAS MIDORIYA!
El rugir de las llamas se extinguió abruptamente cuando un rayo de hielo recorrió el suelo, avanzando veloz hasta atrapar los pies de Endeavor.
—No... Tú no te entrometas. —Todoroki se reveló caminando hacia adelante, sorprendiendo a su padre por tal insolencia.
—Shoto... ¡¿POR QUÉ PROTEGES A ESTE VILLANO?! —Exclamó alterado, más su hijo, sudando frio... No tenía palabras para responderle.
Endeavor dejó salir el fuego de su cuerpo ardiendo con más intensidad que antes, debido a la furia que ya le era imposible contener.
—¡Tú y tus compañeros destruyeron barcos de combate, causaron un alboroto en la ciudad, destruyeron las oficinas de Vogue, incapacitaron a héroes, engañaron a mi agencia, secuestraron a la familia de un renombrado doctor; ¡Y AHORA PONES A MI PROPIO HIJO EN MI CONTRA!
Endeavor, en un estallido de ira, reunió toda su rabia interna y canalizó su poder en un solo ataque. Desde sus brazos y pecho surgió una llamarada; una explosión de fuego que iluminó el cielo y consumió el aire a su alrededor, dirigiéndose directamente al capitán que permaneció inmóvil, de pie con los brazos cruzados, sin mostrar intención alguna de esquivar el ataque.
—¡Lo va a matar! —Exclamó Tetsutetsu con sudor corriendo por su rostro, mientras sus compañeros miraban la escena profundamente nerviosos.
El mar de fuego se disipó abruptamente en un torbellino, revelando una figura en pie frente al capitán. Luffy seguía exactamente en la misma posición, pero ahora Sanji estaba allí, frente a él, con su pierna aún levantada tras disipar las llamas de Endeavor con una de sus fuertes patadas, mientras una tenue brasa en la punta de su cigarrillo recién encendido iluminaba su expresión de absoluto repudio.
—¡Es el chef! —Exclamaron algunos estudiantes del grupo B.
—Esto no es contra ti... Hazte a un lado. —Advirtió el héroe no. 1
Sanji, con sus ojos cerrados, colocó el cigarrillo en su boca y con un rastro de molestia respondió al ataque.
—¿Quién te crees que eres para tratar así a mi capitán...? ¿Eh?
—¡¿QUIÉN?!... ¡SOY EL HÉROE NUMERO U...
—No eres más que un héroe de bajo nivel... —Interrumpió con desprecio. —Y un padre repugnante. —Completó Molesto, al revivir los recuerdos de haber habitado en Todoroki.
El cocinero había revelado como su intervención era mas personal despues de su comentario.
Los alumnos se petrificaron ante las palabras del cocinero... ¿Cómo podía el ayudante de Lunch Rush faltarle el respeto y retar al número uno?
—Luffy... Yo me encargo de este ser despreciable.
—Ouk.
—¡Sanji! ¡Por favor detente! —Clamaron las heroínas.
—¡No eres rival! —Completaron las alumnas de 1B
—¡No...! ¡Espera, Sanji-kun! —Exclamó Shoto desesperado, intentando detener al chef antes de que la situación se descontrolara aún más. Sabía que la tensión entre ambos hombres en ese momento; iba más allá de un simple enfrentamiento físico.
—¡¿Qué dijiste?! —La voz de Endeavor retumbó con tal furia que hizo temblar el aire a su alrededor. Sus llamas aumentaron de intensidad, pero Sanji, lejos de intimidarse, simplemente inclinó la cabeza ligeramente, como si no tuviera ni un ápice de miedo ante la magnitud del poder de su oponente.
—Escucha Shoto... —Dijo Sanji expulsando el humo de su cigarro. —Hoy aprenderás lo que es fuego de verdad.
Endeavor estaba más que furioso. No solo su hijo se había revelado, sino que además fue insultado por un desconocido, un don nadie que ni siquiera aparecía en los registros que les habían dado de la banda. El odio ardía en sus ojos, cada músculo de su cuerpo se encontraba tenso y listo para actuar.
Shoto entendió que en ese momento, el cocinero no se detendría con una simple solicitud... Tendría que intervenir para detenerlos; más la aguda y fuerte voz de Present Mic, lo detuvo de moverse.
—¡ENDEAVOR! ¡EVITA CONFRONTACIONES, NEZU SE ENCARGARÁ!
El héroe lanzó una mirada fulminante hacia la ventana del edificio, donde Nezu, Eraserhead, Mic, Midnight y All Might se encontraban llamándole desesperadamente.
—¡NO ES TU PROBLEMA, RETIRATE!
—¡MAS BIEN NO ES EL SUYO! —Gritó enardecido, casi rábico.
La llama que emergió de su pecho se expandió tan rápido y con tal intensidad que todo a su alrededor comenzó a vibrar con el calor abrasador. Su llamas era tan grandes que incluso Aizawa era incapaz de usar su Quirk al no poder ver al hombre tras el fuego.
—¡Va en serio! ¡Cuidado Chef-san! —Pony exclamó alterada.
—No se preocupen... Terminaré esto en un segundo. —Proclamó girando sobre su propio eje, creando llamas de su pie.
Al principio, la clase 1B se sorprendió, pero a medida que los giros de Sanji se volvían más frenéticos, el fuego se tornó en un azul brillante, un tono tan intenso que recordó a muchos de ellos las llamas de Dabi.
El fuego azul que emergió de las piernas de Sanji no solo captó la atención de Endeavor, sino que también desató una alerta en él. Con su cuerpo tenso y su mirada fija, canalizó toda su rabia en una llamarada tan concentrada que el aire a su alrededor vibró con el calor.
El ataque fue instantáneo: Una explosión de fuego fue directo hacia Sanji, buscando incapacitarlo de inmediato.
El pirata, anticipando sus acciones, evitó la llamarada al desplazarse por el aire, y con su pierna ardiendo azul, giró su cuerpo, logrando alcanzar una letal velocidad y aterrizando su patada contra el pecho de Endeavor.
—¡Mouton Shot!
El impacto fue tan brutal que la tierra misma pareció temblar y su crujir llegó incluso a las aulas superiores.
El héroe fue lanzado a través del aire, con su cuerpo derribando la barda perimetral de la UA y continuando su curso hacia el bosque de las afueras, atravesando árboles como si fueran ramas secas.
—En... Endeavor... —Susurraron los héroes incapaces de creer lo que había sucedido... El amable Chef, que durante meses les había servido manjares por gusto, acababa de: violentamente, sacar de combate al héroe más importante del momento.
Shoto corrió rápidamente hacia su padre, preocupado por asegurarse de que aún estuviera respirando, seguido de cerca por Chopper.
—¡Dijeron que no tenía Quirk! —Exclamó Kaibara, sin poder creer lo que acababa de ver.
—Y no lo tiene —Respondió Midoriya. —Crea llamas por fricción...
—Su estilo de combate se basa exclusivamente en patadas, porque como cocinero, tiene que cuidar sus manos... Por eso, él es el que nos entrena a Iida y a mí...
—Todos en su tripulación son letales... Especialmente los que no tienen Quirk —Advirtió Fumikage, dejando a todos más inseguros.
—Sin un lugar al que pertenecer, Nezu los aceptó para que los villanos no los reclutaran. Ellos no atacarán a menos que sean provocados. —Explicó Kirishima.
—¡Entonces podrán secuestrar, pero no podremos responder! —Tokage reclamó indignada
—Es una situación muy distinta... —Ochako dijo en voz baja.
—Escuchen. —Advirtió Kirishima quien era el que más se llevaba con el grupo, gracias a su buena relación con Tetsutetsu.
—Estamos siendo acechados, y mientras menos se enteren será mejor para su seguridad... Estamos hablando de algo incluso mas peligroso que la liga de villanos.
Los estudiantes del grupo B sintieron un pesado nudo en la garganta, pues ellos habían experimentado anteriormente una confrontación con la liga, que terminó con la hospitalización de más de 20 estudiantes.
—Esas personas que 'rescataron' estaban por ser asesinadas. Y solo hay un lugar seguro en el mundo para ellos... —Dijo con un tono friovolo.
Todos tragaron saliva... Talvez las palabras "Fondo del mar" podían en un extraño giro de eventos tener sentido, pero ahora temían de preguntar: ¿Exactamente que había pasado esos días que desaparecieron? Y ¿Quiénes eran esas personas que los perseguían?
Los encargados de enfermería trasladaron a Endeavor en una camilla. El héroe tenía su cuerpo rígido y su respiración entrecortada. El golpe en el pecho había sido tan severo que lo dejó al borde del colapso con sangre acumulándose en sus pulmones dificultándole respirar. A pesar de seguir apenas consciente e insistente en seguir con el combate, los médicos insistieron en que no continuara, sabiendo que forzar su cuerpo en ese estado podría ser fatal.
—Todoroki... ¿Como está? —Preguntó Midoriya, preocupado.
—Estará bien... Pero sigue siendo demasiado impulsivo y se deja llevar por su orgullo —Respondió Shoto sin apartar la vista de su padre. —Su discusión le nubló la vista... Desde ese momento, perdió el combate.
El celular de Endeavor comenzó a sonar insistentemente en su bolsillo. Shoto, sin pensarlo, lo sacó y vio en la pantalla el nombre de la Comisión de Seguridad Pública de héroes, Dudando un momento si tomar la llamada, más finalmente contestó.
—¿Sí?
Sin embargo, en cuanto reconocieron que no era Enji quien había atendido, colgaron de inmediato, dejándolo con un mal presentimiento.
—Qué raro... —Murmuró Shoto frunciendo el ceño mientras revisaba el registro de llamadas en el celular de su padre. La Comisión de Seguridad Pública había estado llamando sin descanso.
Al abrir uno de los mensajes, leyó en voz baja su contenido: "No ataques a Sombrero de Paja."
La hora del mensaje coincidía con los minutos posteriores a la primera llamada perdida. Una inquietante pregunta se formó en su mente: ¿Cómo sabían que Endeavor perseguiría a Luffy? El pirata había desaparecido tras el incidente en la ciudad, y nadie del exterior debería haber tenido conocimiento de su paradero salvo por dos posibles fuentes: Endeavor o Hawks, quien conocía su estancia en la academia. Pero...
Todoroki quedó pensativo viendo al edificio. —Los únicos que sabían que Luffy acababa de llegar... Son los estudiantes y maestros de la academia.
—El espía está notificando a la comisión de seguridad pública.
