La televisión interrumpió la transmisión de las noticias, pasando abruptamente de la absurda persecución del conocido chico del sombrero de paja que cargaba a dos rehenes junto con su afelpado cómplice; a un reportaje sobre calles inundadas debido a un choque que había roto un hidrante.

—¿¡AAAAAAAAH!? ¿Y el del sombrero de paja? —Exclamó Twice indignado, mientras cambiaba frenéticamente de canal en busca de la noticia perdida.

—¿Aún sigues obsesionado con ese idiota? —Preguntó Himiko colgada boca abajo sobre un puff, balanceando aburridamente los pies.

—¿Y cómo no? ¡Está ridiculizando a los héroes! ¿No te das cuenta? Cada vez que juega con ellos, la gente empieza a perderles la fe.

—¿No quería Dabi que lo reclutáramos? —Intervino Spinner, sentado en un rincón mientras afilaba uno de sus cuchillos.

—Dijo que sigue esperando respuestas del intermediario que ha tenido contacto con él. —Respondió Twice, mientras continuaba cambiando los canales, cada vez más frustrado al no encontrar nada sobre el rebelde chico; por lo que finalmente apagó la televisión.

—¡AAAAAARGH, qué ansias! —Gritó, llevándose ambas manos a la cabeza, rascando frenéticamente su mascara. —¡Un mes sin saber de él! ¡Pensé que lo habían atrapado!

—¡Qué bueno que ya regresó! —Exclamó alegre con otro tono, como si fuera otra personalidad que lanzó el control remoto contra la pared. —¡Pero lo sacan de la programación!

—¡Oye! No te desquites con el control.

Twice se giró hacia la puerta, ignorando el comentario de Spinner.

—¿Y ahora a dónde vas? —Preguntó la colegiala, al ver que abandonaba la sala.

—A la oficina con Dabi... Hoy tiene invitado.

Salió molesto, caminando como si estuviera rosado con pasos largos y abiertos, mientras se tomaba por la cadera, como si tuviera bolsillos en su traje entallado.

Tras él, caminaba skeptic dirigiéndose al mismo rumbo, escuchando con sus audifonos inalámbricos las grabaciones obtenidas del dispositivo que habían implantado en las alas de Hawks para monitorearlo. La reunión de los héroes tenía un enfoque claro que era del interés del Frente de Liberación, pero un tema en particular volvió a captar su atención.

Con un suspiro exasperado, detuvo su paso y sacó su tableta para revisar el archivo de audio y eliminar un fragmento de la conversación con Endeavor.

—"Si continúa siendo tan descuidado, va a terminar por arruinarlo todo." —Pensó molesto, llevando el fragmento de audio a una carpeta encriptada donde tenía varios más.

—¡Oh, Skeptic! ¿Vamos a donde mismo? —Preguntó Twice dándole una palmada en la espalda que molestó al hacker.

—Que trabajemos juntos no nos hace amigos.

—Lo se... En realidad, no me agradas, pero tenemos que llevarnos bien si nuestros grupos seguirán juntos ¿No crees?

El pelinegro cerró el cobertor de la tablera irritado.

Ambos llegaron a la puerta y la abrieron, revelando a Dabi y Hawks ya en el interior de la habitación. Sin intercambiar más palabras con Twice, se dirigió directamente a Dabi y le entregó un archivo físico con información sobre la reunión sorpresa que los héroes habían programado para el viernes de ultima hora.

El joven de ojos azules se dejó caer despreocupado en la silla, apoyando los pies sobre la mesa mientras hojeaba los documentos en sus manos. Cada palabra confirmaba lo que ya había sospechado: El chico del sombrero de paja estaba completamente fuera de control. Pero, lo más interesante no era solo sus acciones, sino el hecho de que los líderes encargados de los héroes parecían temer algo en particular.

Una sonrisa maliciosa se extendió por su rostro quemado y engrapado.

—Así que es eso... —Murmuró, saboreando cada palabra de su conclusión: Estaban dispuestos a mirar hacia otro lado, a ignorar las acciones de este rebelde... con tal de no enfrentarlo.

—¿Qué tan fuertes tienen que ser esos tipos para que los héroes lleguen a ese punto?

—Ya te puedes retirar. —Le ordenó a Skeptic en lugar de agradecerle por esa deliciosa información, a lo que el hombre se retiró de mala gana... Como si un simple gracias hiciera la diferencia.

Dabi lanzó los documentos sobre la mesa, y con su satisfecha sonrisa se volteó a Hawks.

—Entonces... Todo apunta a que ese idiota regresó a las andadas y aun no hemos tenido contacto... ¿Qué es lo que te detiene?

—Desconocía que Sombrero de paja había regresado hasta ayer... No sé si pueda encontrarlo para traerlo.

—¿Seguro? Porque... A lo que tengo entendido; el y su grupo son resguardados en la Academia UA...

El semblante de Hawks permanecía sereno como siempre, manteniendo su sonrisa habitual, aunque por dentro un torrente de ansiedad: Los villanos sabían. Sabían exactamente dónde estaban y que él estaba al tanto. La situación era mucho más delicada de lo que quería admitir.

—Bueno... No siempre se encuentran en las instalaciones... Como verás. Estuvieron fuera por mas o menos un mes y no tuve contacto con ellos, por lo que no hubo la oportunidad de intentar traer a su líder.

—¿Donde estuvieron?

—No lo se Twice... —Rascó su nuca. —Son espíritus libres que no responden a nadie mas que a su capitán.

—Eso es algo que tienes que considerar Dabi... Pueden causarte mas problemas de lo que te pueden ayudar.

—Eso lo consideraré después de conocerlo... Tráelo... Gana nuestra confianza, y así te presentaremos a Shigaraki.

Hawks tomó una pausa antes de dar su respuesta... La condición para poder llegar a Shigaraki podría poner en desventaja a los héroes, al desconocer cual sería la respuesta de Luffy a su invitación.

—¿Crees que después de todo esto que sucedió, aun le permitan refugiarse en la escuela? —Cuestionó la orden del villano. —Continuaré tratando de hacer contacto... Pero no te puedo asegurar nada.

—¡¿EN SERIO?! —Twice exclamó como una fanática loca, agitando sus puñitos en emoción. —¿Puedo ir?

—Lo siento... No nos pueden ver juntos.

—Aaaaaw, ¿Y si te rebelas como villano de una vez y salimos como buenos compadres? —Preguntó chocando sus dedos, cual tímida colegiala.

Hawks dejó salir una simpática risa, y descansó su mano en el hombro del villano. —Quizás después... Por ahora debo continuar con mi historial intacto si quieren que siga brindándoles información.

—Mmmm que aburrido... ¡No tardes! Será divertido tener a ese sujeto con nosotros. —Continuó insistiendo, acompañándolo fuera de la oficina, hasta llegar al área triple altura, donde el héroe desplegó sus alas y salió volando del escondite, dejándolo triste como cachorro abandonando.

Regresó con los hombros caídos al rincón donde Toga y Spinner estaban pasando el rato; y sin decir nada, se dejó caer al puff, aplastando a la Himiko.

—¡Aaaah quítate! ¿Qué te pasa?

—Anímame Toga chan... Estoy triste.

—Awww... ¿Te ofendió el pollo?

—No... —Respondió con lagrimeos. —Me dieron esperanza, solo para destrozarla a los pocos segundos...

—¿Siguen tratando de reclutar al chico de sombrero de paja? —Preguntó Spinner, lanzando el cuchillo recién afilado, para verificar si el trabajo estaba bien hecho.

—Mhm... —Se escuchó la afirmación ahogada entre la tela.

Toga dio palmaditas en la espalda de su compañero para animarlo, ya que no le veía tan triste desde que pensó que moriría en el incidente de Deika. —Tranquilo... Si te hace sentir mejor, puedo salir a buscarlo.

Twice se levantó de un salto, como si toda su tristeza se hubiera desvanecido de golpe.

—¿En serio? ¡¿Harías eso por mí?! —Exclamó con emoción, dando pequeños brincos alrededor de Toga.

—Solo si dejas de llorar... —Respondió con un suspiro de fastidio, cruzándose de brazos. —Es patético ver a un adulto lloriquear como un bebé.

—¡Prometido, prometido, prometido! —Canturreó Twice. —¡Aprende Spinner! ¡Ella si sabe ser una verdadera amiga! Tu solo juegas con navajitas y videojuegos. —Acusó apuntando al reptil.

—Si como sea...

Himiko se puso de pie y acomodó su falda. —¿En dónde se supone que está?

—No sabemos... La ultima vez estuvo en la Academia UA, pero ahora debió darse a la fuga.

Toga se ruborizó intensamente, llenándose de pensamientos sobre un solo nombre: Izuku.

Llevó ambas manos a su boca, tratando de contener el revoloteo de emociones que sentía, pero no pudo evitar dejar escapar un pequeño chillido de emoción.

—¡Podré verlo! ¡Mi querido Izuku! —Pensó para sí misma, dando giros en su propio eje como una bailarina.

—Acepto.

—¿Estás demente? ¡No puedes entrar a esa escuela! ¡Es muy peligroso! —Regañó Spinner, teniendo que tomar el papel del adulto responsable entre los 3.

—Mmmm... Me terminé toda la sangre de Ochako-chan... No se si pueda conseguir mas...

—No seas tonta... Con los dormitorios, tarde o temprano la toparás... Si realmente quieres hacer eso; necesitarás entrar como alguien de servicio que no le importe a nadie... Como alguien de limpieza, o de la cafetería.

—Mmmm... —Himiko abucheó, jugando con un mechón de cabello. —Twice, todo esto es por ti. ¿Puedes conseguir la lista de empleados con Skeptic?

—¡Claro señorita! —Declaró con la mano en la frente, recibiendo y aprobando la orden.


Despues de recibir la lista de Skeptic, Himiko dedicó todo el fin de semana a buscar trabajadores de la UA. Utilizó su habilidad para pasar desapercibida, recorrió calles y centros comerciales cercanos a las instalaciones, esperando encontrar personal de limpieza o proveedores de alimentos. Sin embargo, comprendió que una institución tan grande dependería de contratistas específicos, por lo que descartó esos lugares.

Decidió entonces merodear por agencias de héroes y estaciones de policía, con la esperanza de que algún estudiante trabajara allí. Pero la baja delincuencia debido a los villanos ocultos reforzándose para el ataque; junto con la inactividad de los héroes por los Sombrero de Paja, hacía innecesaria la colaboración de alumnos o profesores de la UA.

Para cuando llegó la noche, Himiko estaba al borde de rendirse. Normalmente los Domingos eran ideales para sus búsquedas: Las multitudes facilitaban pasar como una ciudadana más y el día de descanso animaba a los miembros de la UA a salir de las instalaciones. Sin embargo, localizarlos seguía siendo un desafío monumental.

Con su habilidad agotada y sin reservas de sangre, Himiko optó por ocultarse en un callejón cercano, buscando un refugio temporal mientras planeaba su próximo movimiento.

Suspiró profundamente, dejando escapar una pequeña nube de vapor en la fresca noche iluminada por una luna casi llena.

"Esto no está funcionando..." Pensó, frustrada.

Aunque sus esfuerzos por encontrar a alguien relacionado con la UA habían sido meticulosos, siempre parecía que llegaba un paso tarde o que los posibles objetivos no se encontraban en los lugares habituales.

Los ruidos de la ciudad se habían disipado; solo quedaba el murmullo de un auto lejano y el ocasional crujir de las hojas al ser movidas por el viento. "Demasiado tranquilo", pensó, cruzándose de brazos.

De repente, un ruido llamó su atención. Un par de figuras salieron de la esquina opuesta del callejón que no estaba tan retirado de la estación de policía. Toga observó con cautela, ocultándose más entre las sombras. Su corazón dio un vuelco al reconocer una de las personas.

All Might se veía completamente derrotado, aunque no por la forma en la que un héroe cae en combate, sino como un adulto que ha perdido cualquier esperanza de razonamiento con la juventud.

El héroe irrumpió molesto en el callejón, arrastrando a un joven de cabello blanco alborotado, con dos mechones erguidos como antenas, lentes oscuros y la sudadera que imitaba el diseño del icónico traje de la Edad de Oro del héroe.

—¿En serio?! ¡¿Albert Might?! —Reclamó en voz baja, rebelando su molestia.

—Al Might para los compas...

Toshinori cerró los ojos con fuerza y presionó el puente de su nariz, intentando reunir paciencia mientras se recargaba contra la pared. —Sabes que mi apellido no es Might...

Podías decir que eras un estudiante... ¿Sabes lo problemático que es, que alguien diga que es mi hijo? ¡Eso podría causar un escándalo innecesario!

—Bueno... Me puse nerviosa...

—Veo que ser inteligente no te salva de ser una completa idiota.

"Es All Might" Desde detrás de un cubo de basura, Himiko espiaba curiosa.

La figura esquelética del héroe era un contraste abrumador con la imagen gloriosa que siempre había proyectado. Este era el hombre que había alimentado el odio de Shigaraki, el héroe que simbolizaba lo inalcanzable. Y ahora, allí estaba: frágil, cansado, vulnerable, y lidiando con un muchacho impertinente como si fuera un maestro desesperado ante la torpeza de un alumno.

Pero lo que más le llamaba la atención a Himiko no era su apariencia, sino su comportamiento. Este no era el hombre astuto y seguro que se enfrentaba al peligro con el orgullo intacto. No... este All Might parecía un anciano derrotado, atrapado en una escena ridícula que empujaba su paciencia al límite. Y para Toga, ese cambio era totalmente desconcertante.

"Podría conseguir su sangre... o la del chico..." Pensó guardando su mano en el bolsillo para obtener un cuchillo. "Oh talvez llevarle su cuerpo a Shigaraki lo haga feliz... No... Eso es algo que el querría hacer" Titubeó, sin soltar su arma, mas sin saber que hacer exactamente con ella.

El joven volteó a su dirección, teniendo contacto visual directo con la chica, quien presionó el mango del cuchillo, debatiendo un segundo si atacar, esperando la reacción que tuviera el estudiante, que para su sorpresa la ignoró y continuó escuchando los reclamos del rubio.

—Espero que por tus errores no nos metan en problemas.

"¿All Might, está haciendo algo ilegal, o está protegiendo a un criminal?"

—Lo siento... Se salió de control y no practiqué una mentira antes. —Expresó el joven, tomando una jeringa e inyectando un líquido en su brazo, causando que su cuerpo sufriera una metamorfosis, desarrollándose en una figura femenina más delicada y definida.

—Todo porque olvidé por completo que Sanji tomó las hormonas para regresarme a ser mujer. —Se quejó, irritada. —Espero que haya disfrutado la agasajada que se dio en el proceso.

Toshinori simplemente ignoró su comentario y señaló hacia adelante para retirarse de una vez.

—Vámonos, antes de que salgan a buscarte... La noticia de tu reunión con el joven prisionero no tardará en llegar a ellos.

La peliblanca intentó cubrirse el cabello con su chaqueta, pero al no tener un sombrero o algo más adecuado, corrió frustrada a posicionarse a un lado de Toshinori.

—Oye, no sabía si decírtelo, pero... —Comenzó, con tono aparentemente casual.

El rubio, todavía molesto por la serie de decisiones y problemas que ella había causado, ignoró deliberadamente su intento de conversación.

—Es que, estoy embarazada...

Toshinori se detuvo en seco, girándose hacia ella con una explosión de sangre que salió disparada de su boca, empapando el rostro de la asistente por completo, a la par que la peliblanca tomaba una foto con una camara instantanea.

—¡¿QUÉ?! —Gritó, alarmado, justo cuando una vocecilla femenina en la distancia reaccionó con el mismo volumen e intensidad.

Toga, quien había estado ocultándose entre las sombras, observando y esperando una oportunidad, terminó por cubrirse la boca para no reír en voz alta. Lo que había comenzado como un acecho para conseguir sangre, terminó convirtiéndose en un drama en vivo de una de las personas que más detestaba.

La asistente satisfecha, aprovechó la sangre que había manchado su cara para peinar su cabello hacia atrás, tiñéndolo de un rojo oscuro que parecía más intencional que improvisado.

—Ah... Mucho mejor. —Comentó, utilizando la chaqueta para retirar el exceso de sangre, para despues sacudir la fotografía.

—Mira... Saliste bien. —Dijo, mostrandole una de las peroes fotos, si no es que la peor, que el jubilado podría tener de sí mismo.

—¡PODRIAN...! —Gritó alterado, dando un profundo respiro para calmarse. —¿Podrían dejar sus tontos juegos por al menos un día?... Por tus antecedentes pensé que alguien te había hecho daño... —Se expresó preocupado y después volvió a sentirse molesto, pues... Como los sombrero de paja tenían estrictamente prohibido salir, y últimamente era más difícil conseguir que el héroe se sorprendiera al punto de escupir sangre: El trío de bobos lo tomaron como un reto personal, convirtiéndolo en un extraño pasatiempo e invitando a mas de sus nakamas, rebuscando las mentiras más inverosímiles y bromas de mal gusto, solo para provocar su característico estallido.

Sin esperar respuesta, Yagi dio media vuelta y se alejó, dejando atrás a la asistente que simplemente sonrió satisfecha, tirando al suelo la chaqueta empapada de sangre; pero, antes de irse, giró ligeramente su cabeza hacia las sombras, donde apenas se vislumbraba el brillo de unos ojos amarillos y la forma de un rostro parcialmente cubierto por la oscuridad.

La ahora pelirroja, sonrió ampliamente ante aquella sombra, antes de finalmente retiraste con el ex símbolo de la paz.

Toga, emergió con cautela. Se arrodilló para recoger la prenda húmeda con fuerte olor metalico.

—La cantidad de sangre que hay aquí... —Susurró para sí misma, analizando la chaqueta impermeable con cuidado. —Es más que suficiente para cambiar a la forma de All Might por más de un día.

Por un momento, se detuvo a pensar mientras sujetaba la prenda. "¿Acaso... la dejó para mí?" La idea no hizo mas que confundirá. ¿Qué demonios estaba pasando?


—¡¿SANGRE DE ALL MIGHT?! —Exclamaron Twice, Spinner y Compress al uníson, asombrados al ver la cantidad de líquido almacenado en el frasco que Toga les mostraba.

—¿Cómo la conseguiste? —Preguntó Spinner, inclinándose hacia adelante.

—¿Lo mataste? Espero que no, o Shigaraki se molestará. —Comentó Compress

Toga negó con la cabeza, admirando el frasco mientras sus ojos brillaban de emoción, al pensar que podría acercarse a su amado.

—Fue extraño... —Confesó. —Lo encontré con alguien discutiendo en un callejón...

—¡Y lo rajaste! ¡Eso es mi Toga-chan~!

—Déjala continuar, Twice —Intervino Spinner, cruzando los brazos.

Toga siguió, ignorando la interrupción.

—La persona con la que estaba discutiendo me vio... Fue después de eso que hizo un comentario que lo hizo escupir sangre.

—Vaya, que suerte.

—Ajajajaja que idiota, te dieron justo lo que necesitabas.

—Eso es lo raro... Estoy segura que lo hizo a propósito...

—Entonces te ayudaron...

—¿Por qué razón? —Cuestionó Spinner.

—No lo sé...

—¿Quién era? ¿Lo conocías?

—Hmmm... —Toga pensó unos momentos. —Siento que quizás si...

—¿Cómo era?

—Era un hombre... ¡No!... Una mujer... Se refería a si mismo como mujer antes de cambiar de género. Alta, calcúlo unos dos metros... Cabello un poco debajo de los hombros, completamente blanco... y sus ojos... Eran claros, pero no alcancé a distinguirlos.

—Hmmm... Alta, cabello blanco y ojos claros... —Pensó Twice con la mano en el mentón. —¿De casualidad los ojos tenían el tono de Dabi?

—Creo que si...

—Ah, sí. La conoces... Solo que apenas la trataste. —Su voz cambió a un tono nostálgico. —Ella te curó cuando casi mueres en Deika. —Llevó su muñeca a la frente y comenzó a llorar dramáticamente. —¡Casi te perdemos ese día, Toga-chan!

—Ya dije que olvides eso... aquí estoy. —Reclamó molesta por sus dramas.

—Entonces ¿Es un villano?

—No puedo asegurarlo... No parecía ser cautiva de All Might... De hecho... por el comportamiento de ambos, parecía que hicieron algo fuera de la ley —Comentó Toga, llevando atrás los brazos mientras recordaba los detalles.

—No estés jodiendo. All Might no rompería las leyes aunque su vida dependiera de eso —Reclamó Spinner.

—Solo digo lo que vi. —Toga se encogió de hombros, perdiéndose en sus pensamientos, comenzando a golpear su frente con los nudillos, como si eso la ayudara a ordenar sus ideas. Finalmente, un momento de claridad iluminó su mente. Por lo que rápidamente se dirigió hacia la salida.

—¿A dónde vas?

—Creo saber quién podría conocer a esa persona. Si resulta ser de confianza, entonces procederé a usar la sangre de All Might para investigar dónde está Sombrero de Paja.

—¡AAAH, te acompaño! —Exclamó Twice levantando ambas manos entusiasmado.

La situación en la mansión del Frente de Liberación Paranormal era un caos absoluto. El numero de reclutas habia crecido de manera exponencial, especialmente tras el extraño suceso de la pantera que se hizo viral el día que cayó el internet en el País, había llevado la cifra de seguidores de 4,000 a unos impactantes 1,300 nuevos reclutas en cuestión de una semana. Dejando las instalaciones, ya al borde de la capacidad.

Twice, se había multiplicado en unos cuantos más de sí mismo para localizar al grupo de huérfanos por la mansión. Su búsqueda lo llevó a invadir habitaciones, áreas privadas, e incluso baños, para consternación de los demás miembros, que protestaban airados mientras trataban de recuperar su privacidad.

Finalmente los encontraron en un área común. Allí, un joven de cabello castaño oscuro y complexión delgada pero fornida, cuidaba de 11 pequeños rebeldes.

—Ese es... El hermano de tu acosador. —Apuntó Twice a Takashi, el moreno encargado de heredar el puesto de cuidador de Voltaire.

Toga frunció el ceño al escuchar eso, pero no respondió de inmediato. Se acercó al grupo con cautela, observando a las dos pequeñas Ajolotas que no paraban de hacerse bromas pesadas. Una de ellas había arrojado una especie de lodo pegajoso sobre la otra, quien, en represalia, intentaba morderle una de las aletas de su cabeza.

—Oye tu.

—¿Hmm? ¿Qué hace uno de los ejecutivos en el area de subordinados? —Preguntó Sereno, cargando a la ajolote dorada, que intentaba insistentemente que lo soltara para agredir a su hermana.

—Oh... Que niña tan resplandeciente... ¿Cómo te llamas? —Preguntó Twice encantado de ver a la pequeña brillar como el oro.

—Hachi...

—¿Hachi? Que lind...

—Hachingar a tu madre —Respondió, provocando que al villano le salieran venas del coraje.

—¡NIÑA GROSERA DEBERIAS TENERLE MAS RESPETO A TUS MAYORES!

—Perdónala, respeto y verguenza son dos cosas que no tiene. —Se excusó Takashi con una risa nerviosa, bajando a la casi adolescente, quien de inmediato corrió a abrazar a Twice.

—Awww... Mocosa insolente... solo es una fachada. —Respondió el villano irritado, agachándose para estar a la altura de la pequeña.

—¡ÉSTE SÍ SE DEJA ABRAZAR! —Exclamó la ajotole dorada, lo que provocó que los demás niños corrieran hacia él en estampida y un instante, Twice quedó sepultado bajo una montaña de mocosos que reían y gritaban pisandole la cara y cuerpo.

Takashi suspiró y regresó su atención a Toga.

—Bien, ¿En qué puedo ayudarle?

—Estoy buscando información sobre una persona.

—No sé si podré ser de utilidad... Pero dígame, escucho.

—Es sobre una mujer... Alta, de unos dos metros, con cabello blanco y ojos...

—¡Okasan! —Una pequeña Mink caracal con orejas puntiagudas y cabello desordenado interrumpió emocionada al escuchar la descripción.

—¿Cómo? —Preguntó Toga, confundida por la reacción de la niña.

—Madre —Respondió Takashi con calma, levantando a la pequeña para cargarla en brazos. La niña se acurrucó contra él mientras observaba a Toga con sus ojos brillantes debido a la oscuridad.

—¿Madre? ¿Estás diciendo que esa mujer es tu madre? —Toga frunció el ceño, tratando de conectar las piezas.

—No exactamente. —Takashi suspiró, acariciando la cabeza de la pequeña.

—Para algunos de los mutantes aquí, esa mujer es como una figura de respeto. Antes de la destrucción de Deika, aparecía ocasionalmente. Nos cuidaba desde las sombras, pero nunca se queda mucho tiempo. Ha salvado vidas a más de uno, y no pretendemos cuestionar sus motivos mientras estén a salvo.

—Eso suena... sospechoso. —Toga estrechó la mirada, sus instintos le indicaban que había más de lo que Takashi estaba dejando entrever. —¿Es un héroe?

—Para nada... Se oculta de ellos.

La respuesta dejó confundida a la rubia... "Si eso es cierto ¿Qué hacía con el ex-Símbolo de la paz?"

—Lo que tengo entendido es que por el momento vive en la Academia UA.

—Eso no tiene sentido.

—Lo tiene si piensas que, "El mejor escondite es aquel que está a simple vista."

—¿Va a regresar? —Preguntó Camille, Pero Takashi solo negó con la cabeza, poniendo a llorar a la Mink y al par de tritones mudos, terminando por tratar de calmarlos.

—¿Por qué la pregunta?

—Nada... —Respondió la joven, dirigiéndose al grupo de niños, quitando uno por uno, para sacar a Twice de la pirámide de los pequeños salvajes que terminaron mordiendolo como pirañas.

—Son unos salvajes... ¿Conseguiste respuestas?

—Mas preguntas... Pero creo que lo haré.

—¡¿En serio?! —Dijo emocionado, planeando toda una celebración de bienvenida con Luffy. —Pero... ¿Y si no está en la escuela y solo te expones al peligro?

—Seré cuidadosa... Tranquilo... Pensaré mi plan de acción antes de ir.


Himiko dedicó dos días a prepararse cuidadosamente, utilizando la información proporcionada por el hacker del frente paranormal. Conocía los horarios de los maestros, los movimientos de los estudiantes y, lo más importante, sabía que el héroe cuya apariencia estaba usando estaría ausente ese día, asistiendo a una reunión con el detective Naomasa en la comisaría; según el monitoreo de una llamada que realizó el inicio de la semana.

A pesar de tener el plan perfectamente trazado, Toga no lograba sentirse cómoda en ese cuerpo. Aunque mantenía su fuerza habitual, la fragilidad física que ahora aparentaba le generaba inseguridad, como si estuviera en riesgo de quebrarse con cualquier movimiento. Pero lo que realmente la inquietaba era el comportamiento. Podía replicar los gestos y actitudes públicas del héroe con facilidad, pero el contraste con su vida privada, desconocida para ella, la abrumaba. Decidió que lo mejor sería limitarse a saludar brevemente si se encontraba con alguien.

Respiró profundamente y reuniendo valor, cruzó la entrada principal. Sentía que atravesaba un portal hacia un mundo completamente distinto. Aunque el lugar no impresionaba a primera vista, su significado era abrumador. Estaba rodeada de héroes, incluso los menos destacados, estaban entrenados para afrontar una situación de emergencia. Sabía que... Había entrado en la boca del lobo.

Ajustó la chaqueta con el diseño de la Era Dorada y comenzó a caminar por los senderos que llevaban a la instalación principal. Sentía cómo su corazón latía con fuerza, dificultándole respirar. Cuando llegó a una bifurcación que conducía a los dormitorios, se detuvo un instante, insegura. Sabía que no debía arriesgarse a cruzarse con héroes profesionales; eran los más propensos a detectar cualquier anomalía en su comportamiento.

Giró la mirada hacia los dormitorios, evaluando sus posibilidades. Al tratarse de un hogar temporal, era más probable que algún estudiante estuviera por los jardines, y quizás podría obtener pistas sobre los piratas sin levantar sospechas. Decidida, se dirigió hacia la torre marcada con un enorme "1-A" grabado en la entrada.

Esperó unos minutos afuera, inmóvil, dejando que el viento hiciera danzar los molestos mechones de cabello. Justo cuando comenzaba a impacientarse, una brisa distinta le permitió percibir una presencia detrás de ella. Se giró rápidamente y vio a Bakugo regresando a los dormitorios. Estaba cubierto de sudor, sacudiendo su cabello con desinterés mientras caminaba.

Toga dudó. De todos los estudiantes, él era el último con quien querría interactuar. Era demasiado impredecible, demasiado agudo. Preguntar algo a Bakugo podría ser más arriesgado de lo que valía la pena.

El cenizo levantó una ceja al ver al héroe inmóvil, como si estuviera petrificado en el lugar.

—¿Qué haces ahí parado? Si vas a entrar, solo hazlo. —Bufó molesto mientras guardaba las manos en los bolsillos y continuaba su camino, entrando al edificio con pasos pesados.

Toga parpadeó, confundida por su actitud y por lo que parecía una invitación implícita. Sin embargo, después de pensarlo un momento, aquello encajaba con la personalidad impulsiva y brusca que había observado del explosivo estudiante.

Sin decir palabra, lo siguió, manteniéndose cerca mientras cruzaban la entrada. El interior, la vista de la sala común la abrumó: un grupo de estudiantes estaba reunido alrededor de una mesa, aparentemente en un grupo de estudio liderado por Yaoyorozu. En una esquina, las chicas hacían alboroto con un montón de pinturas y un espejo, transformando a una "víctima" en su proyecto de maquillaje. En otro rincón, los más rebeldes jugaban en la consola que habían regalado a Hagakure en Navidad, mientras el resto se dispersaba con actividades habituales.

A pesar del bullicio, nadie parecía prestar atención a "All Might". Los estudiantes estaban acostumbrados a que los maestros entraran y salieran ocasionalmente, lo que le permitía mezclarse sin levantar sospechas.

Sus ojos escanearon cada rincón, buscando a Midoriya. Pensó en preguntar por él, pero se detuvo al darse cuenta de que no sabía cómo referirse a los estudiantes sin delatarse. Recordaba por el festival deportivo, que el héroe se dirigía a ellos como "joven" seguido de su apellido, pero ahora que tenían nombres de héroe... ¿Seguiría aplicando lo mismo?

—No me digas... Buscas a Deku...

Himiko sintió un escalofrío recorrerle la espalda. ¿Cómo lo sabía? ¿Había algo en su comportamiento que la había delatado?

—¿SABES DÓNDE ESTÁ?

—No debe tardar... Sigue con el canguro en el gimnasio.

—Sabes... Tienes que dejar de ser tan obvio.

"Lo sabe" Pensó comenzando a sentirse nerviosa, elaborando en su cabeza un plan de emergencia.

—Si sigues mostrando ese favoritismo... vas a levantar sospechas y entonces no podrán responder ninguno de los dos... Ya me cansé de repetírselos. —Susurró irritado solo para que el rubio escuchara.

Himiko se relajó ligeramente al darse cuenta de que no se refería a ella en específico, sino a algún problema interno del grupo. Aun así, no podía evitar sentirse curiosa por lo que implicaba ese comentario. Decidió no profundizar y en cambio, aprovechar la oportunidad.

—LO TENDRÉ EN MENTE, JOVEN BAKUGO. —Respondió con un tono serio, casi analítico, manteniendo su fachada impecable. —POR CIERTO... ¿SABES DÓNDE ESTÁ EL JOVEN SOMBRERO DE PAJA?

El ambiente cambió en un instante cuando Bakugo pasó de su actitud relativamente relajada a un estallido de furia.

—¡¿YA LO PERDISTE?! ¡NO ES MI MALDITA RESPONSABILIDAD SER SU NIÑERO! ¡USTEDES DEBERÍAN TENER MEJOR CONTROL SOBRE ESOS IDIOTAS!

—¿Luffy volvió a hacer de las suyas? —Preguntó Kirishima desde el sofá, riéndose mientras pasaba el control de la consola a otro compañero.

—¡No sé! ¡Pero si lo están buscando, seguro es porque hizo alguna estupidez! —Estalló Bakugo.

—¿Ya buscaste en el Thousand Sunny? —Sugirió Sero despreocupadamente.

"¿Qué carajos es el Thousand Sunny?" Pensó Toga, luchando por no mostrar su desconcierto.

—EHM... AÚN NO... —Respondió, improvisando mientras su mente buscaba una solución. "¿Cómo puedo averiguar la ubicación de ese lugar sin que duden de mi?"

Se cruzó de brazos, evaluando sus opciones antes de decidir retirarse del área. Al menos ahora tenía algo claro: los piratas estaban siendo custodiados por los héroes y, por lo tanto, aún estaban en la escuela. Solo necesitaba localizar el area llamada Thousand Sunny, aunque no recordaba haberlo visto en los planos que le proporcionaron.

Mientras se perdía en sus pensamientos, su mirada se desvió hacia el grupo de chicas que celebraban alegremente su trabajo de maquillaje. Siendo Tsuyu quien sostenía un espejo, permitiendo que la modelo viera el resultado final.

Por un instante, Toga sonrió. Esa escena era lo que imaginaba como una vida normal, amistades y momentos cotidianos. "Cómo quisiera poder participar", pensó con un leve pesar. Aunque nunca lo mostraba, la ausencia de chicas de su edad en la Liga le provocaba un vacío que no podía ignorar. Una sensación de soledad que la deprimió brevemente.

—¿Te gustó? —Preguntó Ochako, acercándose con sus mejillas como siempre coloradas. Provocando que su sonrisa y dulce gesto, hiciera que toga le revoloteara el estómago, primero con envidia y luego con irritación. ¿Por qué le era tan complicado expresar algo con esa naturalidad?

—Me veo linda. —Respondió la asistente con un tono decepcionado, pero sus palabras bastaron para entusiasmar a las demás chicas.

—Yo quería algo diferente...

"¡ES ELLA!" Pensó Himiko al reconocer la cabellera blanca.

—¡Ah! ¿Con que cliente inconforme? —Dijo Mina amarrando su cabello y sacando un delineador negro con una sonrisa traviesa. —¡Yo me encargo!

—¡No, Mina! No puedes ponerle negro si sus pestañas son blancas. —Reclamó Toru arrebatándole el lápiz.

—¡Bakago! Ven y haz tu mejor intento. —Desafió la asistente, volviendo su atención al rabioso joven.

—¿¡Y TÚ POR QUÉ CREES QUE QUERRÍA PARTICIPAR EN SUS TONTERÍAS!?

—Bueno... Supuse que en algo tenías que ser bueno... Ya que últimamente todo te sale mal... —Burló la mujer con una sonrisa satirica.

El comentario fue la chispa que encendió el temperamento del cenizo. Con las pinturas en mano, se lanzó contra ella.

—¡MUEREEEEE! —Rugió, desatando un caos momentáneo mientras todos los presentes observaban la escena con gotas de sudor resbalando por sus frentes.

—Muere... —Pensaron al unísono, incluida Toga, quien no podía creer como se comportaban.

Con movimientos bruscos, Bakugo comenzó a garabatear en la cara de la mujer, concentrándose como si estuviera en plena batalla.

—Listo... ¡Quedaste espantos...! —Anunció con una sonrisa victoriosa. Sin embargo, se silenció al ver el resultado... Cuando todos miraron como quedó, se quedaron boquiabiertos. En lugar de un desastre, el maquillaje que había improvisado superaba con creces el trabajo en equipo de las chicas.

—¡AHORA YO! —Gritó Mina, emocionada.

—¡BAKUGO, YO! —Clamaron Ochako y Jiro, acompañadas del resto de chicas, que rodeaba al cenizo impacientes por ser las siguientes.

—¡¿Qué mierda?!

—Tampoco es lo que buscaba... —Lloriqueó la peliblanca mientras se veía en el espejo, luciendo como toda una modelo. —Eijiro, ayuda...

—Bueno... Pero advierto. No soy bueno en eso... —Respondió el pelirrojo, rascándose la nuca con una risa nerviosa.

El acoso de las chicas alcanzó tal nivel que Bakugo tuvo que recurrir a pequeñas explosiones para salir hacia los dormitorios. Sin embargo, apenas había llegado a mitad de camino cuando fue interceptado por Iida, quien lo reprendió severamente por usar su don dentro de la sala común.

Toga observó todo desde un rincón, intentando contener una risa. "Estos héroes realmente viven en su propio mundo...". Sin embargo, no podía apartar la vista de ellos, fascinada por una dinámica que nunca había tenido.

"Son igual o más problemáticos que Twice... No me los imaginaba así." Pensó divertida al observar cómo sus enemigos se comportaban de esa manera. La escena le provocó una extraña nostalgia, pensando en los "Hubieras" de su vida, si no la hubieran tachado de un fenómeno.

—Hice lo mejor que pude... —Dijo Kirishima nervioso, dejando los lápices y labiales sobre la mesa. —Lo siento... llamaré a Bakugo... —Agregó arrepentido, mientras veía a la mujer observarse en el espejo.

—Es... Perfecto. —Pronunció ella sin aliento, causando que las chicas voltearan emocionadas a ver la obra maestra de su compañero. Sin embargo, todas sus expresiones cambiaron de golpe, mostrando una clara repulsión.

—¡Jajajaja! ¡Te dejó como callejera! —Mineta rompió el silencio, levantando el pulgar hacia el pelirrojo, con una sonrisa burlona. —¡Bien ahí, Kirishima!

—¡Lo lamento mucho! —Kirishima no dejaba de disculparse con varias reverencias, pareciendo abanico al lanzar aire de tanto movimiento.

—Muchas gracias, y lamento las molestias... ¡Me retiro! —Declaró la asistente, dirigiéndose satisfecha a la puerta.

—¡NO PUEDES SALIR ASÍ! —Alegaron las estudiantes, avergonzados por su apariencia.

—¿A dónde vas? —Preguntó Sero.

—A un putero.

—¿¡UN QUEEEÉ!?

—¡Yo la acompaño! —Gritó Mineta, con lágrimas en los ojos. —Digo... No podemos dejarla ir así de provocativa... y sola.

—¡ALL MIGHT, DILE ALGO! —Iida apuntó con brazos robóticos.

—EHM... CON CUIDADO... —Respondió Toga, tratando de no reírse al ver la capa excesiva de labial, rímel y delineador sobre saturado en el rostro de la mujer.

—¡¿QUÉ CLASE DE REPRIMENDA ES ESA?!

—YA ES MAYOR... QUE HAGA LO QUE QUIERA. —Toga quedó callada tras su comentario, mirando a su alrededor mientras la incomodidad se apoderaba de ella. Respondió fuera de personaje al desconcentrarse por la situación.

A pesar de su semblante tranquilo, Himiko estaba nerviosa por dentro... All Might no respondería de esa manera.

—No me sorprende que actúe así... Tres días seguidos cuidando a Luffy, debió haber perdido el juicio hace tiempo. —Comentó Denki saboreando una paleta de hielo.

—Me sorprende que siga cuerdo. —Se sumó Sero

"Que tan problemático es Sombrero de paja para que se expresen de esa manera" Pensó algo arrepentida por su misión. "Lo que hago por amistad..."

Himiko hizo una pausa antes de tomar el papel de tutor responsable.

—LOS ESTUDIANTES TIENEN RAZÓN, NO PUEDO PERMITIR QUE ASISTA A ESOS LUGARES. ¿QUÉ CLASE DE EJEMPLO ESTÁ DANDO A LAS NUEVAS GENERACIONES? —Toga se sentía asqueada por sus palabras, arrepintiendose de tomar el cuerpo de un viejo desabrido.

—El ejemplo de que Nezu no me paga lo suficiente, y no deben trabajar en instituciones educativas porque no deja... —Rezongó Yue, claramente molesta. —Además, tengo que pagarle a Nami lo de la apuesta que ustedes perdieron...

Los estudiantes, avergonzados, se disculparon al unísono.

—¡Así que no hay de otra! ¡A buscar un Sugar!

—¡¿AAAAH?!

—¡All Might!

—NO VOY A DISCUTIR ESOS TEMAS FRENTE A ELLOS. —Dijo Himiko, empujando a la peliblanca fuera de los dormitorios, mientras las chicas observaban curiosas a través de las ventanas.

—¿Me puedes regresar la chamarra? Es su favorita. —Susurró la asistente mientras caminaban por el sendero hacia la entrada, confirmando que sus accion aquel dia, había sido intencional.

—¿Por qué me ayudas?

—Necesitaba de tu ayuda, pero nadie apoyó mi idea... Claro, no espero que te sientas comprometida.

—Qué bueno, porque no pensaba ayudarte. —Bufó, entregándole la chamarra de mala gana.

—Jajaja, lo suponía... Pero no importa. A mi nadie me ayudaba cuando quería conseguir información. —Mencionó juguetonamente.

—Seré sincera... Al verte por la comisaría, pensé que querías infiltrarte en la policía... No aquí. —Comentó dedidancole una mirada mas aguda por la esquina del ojo.

Himiko guardó silencio, formulando su pregunta y mostrando su hostilidad. —Y ahora que lo sabes ¿Piensas acusarme?

—No... Saca provecho de esta oportunidad. —Se levantó de hombros, volteando con una sonrisa amplia y una pestaña postiza pegada al parpado inferior.

—TE VES RIDÍCULA.

—Gracias, eso es natural. —Respondió, golpeandose un mechón de cabello, que era lo único normal de su look, y deteniendose en un punto ciego de los edificios, donde no había camaras ni ventanas; solo vegetación.

Sin ningun testigo cerca, entregó de nuevo la chamarra.

—¿PARA QUÉ ME LO REGRESAS?

—Me voy, y no sé si pueda a regresar... Déjala en el Thousand Sunny. —Dijo, señalando el bosque. —Sigue derecho en esa dirección... No tiene pierde, encontrarás un barco en medio del bosque.

La ceniza quedó extrañada... ¿Sabía lo que buscaba o era solo una coincidencia?

Volteó nuevamente a la peliblanca que cortaba la palma de su mano, creando un charquillo de sangre en ella, preguntando a Toga por algun recipiente que, aun confundida le entregó.

—No te diré que decisión tomar... Puedes usarla para regresar, o si me tienes al menos un minimo de agradecimiento, usarla para pasar un mensaje a mis pequeños...

—Tengo entendido que están refugiando a mutantes agredidos en sus instalaciones... Antes los escondía en Deika, pero sus juegos con el ejercito de liberación destruyeron la ciudad... —Cerró el pequeño frasco y lo entregó.

—Si mi fotografía llega a salir en televisión... Me gustaría que hicieras algo por mi... —Le dictó unas ultimas instrucciones y dedicatorias a los huerfanos en caso de una emergencia, para despues retirarse.

Himiko se quedó inmóvil por unos segundos, sosteniendo la sudadera y frasco entre sus manos mientras observaba cómo la mujer salía por la única puerta de acceso.

Ahora sola y con un objetivo, comenzó a adentrarse por el camino que le indicaron.

El bosque se volvía más espeso con cada metro recorrido, los árboles formaban un dosel que filtraba la luz, dejando caer sombras entrelazadas en el suelo. La villana caminaba pensativa, evaluando la posibilidad de que esos "niños" fueran infiltrados. Pero algo en su intuición le decía que había una verdad más extraña detrás de todo esto... En especial, tras las palabras de Okasan y Takashi: "No hay mejor escondite que a simple vista." ¿Era una confesión sobre su estadía en la mansión, o la de 'Okasan' en la Academia?

Finalmente, el camino se abrió a un claro. Frente a ella, un lago artificial se extendía, reflejando el cielo despejado y los árboles circundantes. En el centro, un muelle de madera conectaba a una terraza decorada con una sala exterior rústica pero elegante. Sin embargo, lo que realmente capturó su atención fue el masivo bergantín que descansaba sobre el agua. Su diseño era extravagante, casi carnavalesco, con colores brillantes y un mascarón de león caricaturesco.

"No mintió... ¿Sería adecuado que subiera sin más?"

"Por cómo se expresaron, parece que All Might mantiene una buena relación con ellos... No creo que haya problema."

Subió por la rampa con el corazón latiendo con un ritmo más lento de lo habitual. Guardando silencio llegó a cubierta sin ver a ninguno de los piratas.

Sus ojos recorrieron el jardín que decoraba el barco: una resbaladilla, un columpio, y un aire infantil que desentonaba completamente con lo que había imaginado. Pero al pensarlo mejor, esa atmósfera encajaba perfectamente con el comportamiento despreocupado y casi infantil de Sombrero de Paja.

Optó por no llamar a nadie; ya que su instinto le aconsejaba explorar con cautela. Abrió la puerta más cercana y quedó maravillada al encontrarse en una sala que parecía sacada de un libro. Un enorme acuario repleto de peces multicolores dominaba la estancia, y la joven no pudo evitar acercarse para observarlos maravillada... Sin embargo, no podía distraerse.

Decidió continuar explorando, abriendo otra puerta con cautela por si había alguien del otro lado. La luz del sol se escudriñó por el dormitorio: las camas parecían incómodas, y las armas colgadas en las paredes mostraban que les pertenecían a los varones.

Se adentró por el area de su sala, encontrándose con algo que llamó su interés: Una pared adornada con siete carteles de "Se busca", perfectamente alineados como trofeos.

Los carteles mostraban lo que tanto sospechaban, no eran héroes, si no villanos tan conocidos que los buscaban vivos o muertos, todos ellos con una recompensa tras sus cabezas. Su atención se dirigió a nombres y fotos, pues si los encontraba necesitaría saber cómo referirse a ellos, solo que en esta ocasión no podría usar apellidos ya que la mayoría no tenía.

Un escalofrío le recorrió la espalda mientras se acercaba para examinarlos más de cerca. Su rostro se transformó, y una sonrisa amplia se dibujó en sus labios al confirmar lo que tanto sospechaba. Estos "piratas" no eran aliados de los héroes ni protectores de nadie.

La cantidad de ceros en las recompensas no eran un juego y eso explicaba perfectamente lo que les habia comentado Dabi... Los héroes tienen prohibido enfrentarlos. Y ahí frente a sus ojos estaba la respuesta del por qué. Eran extremadamente peligrosos.

Con su experiencia en el bajo mundo, sabía lo que significaba una recompensa tras una cabeza, pero estas cantidades superaban por mucho cualquier que hubiera visto antes.

Su mirada se detuvo en un nombre y un número que la dejaron sin respiración.

"Monkey D. Luffy: 3,000,000,000."

El rostro del chico no coincidía con el nombre, al menos no con la imagen que tenía de él. Pero la cifra... era absurda. Ese "idiota " que todos mencionaban resultó ser una amenaza a una escala que ni siquiera los héroes podrían manejar.

—Twice y Dabi se volverán locos con esto... —Murmuró encantada mientras sacaba su teléfono para fotografiar los posters, asegurándose de capturar cada detalle.

Con una sonrisa satisfecha, se dio media vuelta y comenzó a caminar en dirección al bosque. Pero justo cuando estaba a punto de bajar por la rampa, un estruendo se escuchó desde el segundo piso, justo sobre la sala del acuario. Alguien más estaba allí.

Dudosa, pero entusiasmada por conocer al villano que había congelado los movimientos de los héroes y que no paraba de hacerlos quedar en ridículo al jugar con ellos, mientras desesperados trataban de detenlo; Se adentró al segundo nivel y esperó fuera de la puerta hasta que logró reunir el coraje para tocar.

—Adelante. —Se escuchó una voz masculina.

Sin percibir un rastro de hostilidad o amenaza en aquella invitante voz, abrió la puerta sin dudarlo, encontrándose con 5 miembros de la tripulación; pero para su sorpresa, justo el que había ido a buscar, el que se encontraba tirado en la mesa de comedor claramente aburrido, se levantó en un parpadear y desapareció huyendo por la puerta trasera, apenas vio a la figura de All Might entrar.

"¿Le tiene miedo?"

—¿Qué le pasa? —Preguntó el cocinero terminando de hornear algo.

—Está evitando a All Might-san... Dice que es muy aburrido. —Explicó el esqueleto, afinando su guitarra.

—NO LO CULPO. —Susurró Toga.

—Pero que bueno que estas aquí... Te preparé algo especial. —Expresó el cocinero con una sonrisa, algo no habitual en él, debido a la pobre relación que llevaba con el jubilado. Sin embargo, Toga no estaba enterada de ello. Ella solo se limitaba hacer reconocimiento.

"¿Quién es el? Su poster no estaba en la pared... Debe ser un don nadie." Pensó no impresionada por el pirata que tenía tanta aberración a su cartel, que siempre terminaba por arrancarlo de las paredes y muros donde quiera lo viera.

Su atención se centró a los otros 3 piratas presentes: "Amante del algodón de azucar, Chopper... la recompensa más baja... Otro insignificante villano... Pero es adorable" Pensó para despues ver al esqueleto. "Soul King Brook... no tengo comentarios..." Se dijo a si misma, decepcionada al presenciar a un esqueleto viviente sin rastro de sangre en su ser. Por último, se enfocó en el narizón "Dios Usopp... no se ve intimidante... parece más un idiota." Finalizó de analizar mientras veia como Chopper y Usopp parecían estar tramando algo junto a Sanji como lo mostraban sus risas traviesas.

El rubio llevó una bandeja al centro de la mesa, destapando la tapa de aluminio. En el centro descansaba sobre una cama de lechugas, bañado en una brillante salsa roja, un enorme roedor perfectamente cocinado.

—Servido: Platillo especial para el antiguo héroe número uno... Nezu al horno, en su eterno descanso de cama de lechugas, y bañado con una deliciosa salsa dulce de frutos rojos. —Presentó con orgullo y una amplia sonrisa, a lo que Chopper y Usopp contenían risas.

Toga, al desconocer de quien se trataba, solo agradeció y tomó un trozo aun dudosa por cómo se referían en que era algo dedicado a All Might, pero sus risas traviesas revelaban que no era algo peligroso, así que dio un bocado, quedando totalmente fascinada.

—¡ES DELICIOSO! —Exclamó con las mejillas coloradas

—¡¿Que?! ¡¿En serio?!

—¡Ni se inmutó en que se comió al director! —Chopper gritó con tal fuerza que su sombrero salió volando con todo y cornamenta.

"¡¿Este es el director?! ¡¿Me dieron a comer al director de la UA?!" Quedó con los ojos expandidos frente a su plato. "Hehe~ Me agradan estos sujetos" Pensó, tomando otro trozo de carne.

—PUES ESTÁ EXQUISITO. MIS FELICITACIONES AL CHEF.

—¡Aaaaagh, maldición! Descubrió que no es Nezu. —Quejó Usopp

—No se me ocurre otra cosa. Esa era mi mejor idea. —Dijo Sanji decepcionado con los codos recargados en la mesa, apuntando a la rata enorme.

—Era de esperarse... —Añadió Brook, comenzando a tocar una melodía en su guitarra. —Llevan tres días seguidos jugándole bromas pesadas. Ya ni sangre le queda al pobre All Might-san de tanto que la ha escupir.

Toga dejó caer sudor de la vergüenza: "Ah, es lo que discutían sobre molestarlo" Dejó escapar una risa escondida: Cuando esos villanos no hacian travesuras fuera, hacian la vida imposible al símbolo de la paz. "Definitivamente les agradarán a Twice... Espero se nos unan."

—¡Luuuffyyyy! ¡No cayó! —Lloriquearon Usopp y Chopper.

—¿Queee? ¡Me lo perdí! —Luffy corrió hacia la cocina con un atuendo peculiar y completamente fuera de lugar.

El capitán vestido de Robin gótica con una peluca negra, corset apretado y su pecho inflado exageradamente gracias a su habilidad, irrumpió como un torbellino sin notarse el mínimo de vergüenza. Sin embargo, su entrada fue interrumpida abruptamente por un chorro de comida que Toga escupió de golpe, cubriendo la cara de Sanji.

—¡Oye, maldito saco de huesos, no desperdicies la comida!

—¡Casi lo logras! —Celebraron Brook y Usopp, observando cómo Sanji limpiaba su cara con una servilleta, mientras Toga, aún en shock, se recobraba de la inesperada escena.

"Que mierda está pasando... No puede ser que esta persona sea a quien buscamos"

—TE QUEDA BIEN. —Opinó Toga

Luffy, desanimado por el fracaso, suspiró profundamente y se dejó caer en la mesa. —¡No es justo! ¡Ya es inmune! —Lloriqueo, mirando al sofá con los brazos colgando.

—¿POR QUÉ ESTÁ TAN... DEPRIMIDO?

—No, por nada... —Respondió Usopp, desganado. —Solo porque nos prohibieron salir, visitar los salones, interactuar con los estudiantes... Y ni hablar de molestar a Shouta, ya nos tiene amenazados. Ahora solo nos quedas tú, el más aburrido... Ya ni siquiera te sorprendes.

—VAYA... DEBE SER UNA TORTURA. LO LAMENTO.

En ese momento, la villana tuvo una idea. Era la oportunidad perfecta para llevarlos a donde quería, sin levantar sospechas.

—¿QUÉ LES PARECE SI SALIMOS? —Sugirió con una sonrisa, claramente intentando ofrecerles una escapatoria para aliviar su aburrimiento. —SE LO MERECEN POR SOPORTAR TANTAS RESTRICCIONES.

—¡EN SERIO?! —El trío de bobos se emocionó al instante, celebrando la propuesta como si fuera una fiesta... Sin embargo, Sanji rápidamente fue la voz de la razón.

—Olvídalo... Estamos sentenciados, tenemos estrictamente prohibido salir o nos perseguirán.

—Pero podemos con ellos. —Dijo Luffy, animado, pero Sanji lo cortó.

—Sí... pero ya habíamos hablado de eso. No debemos.

—Aburrido... buuuuuuh...

"Así que ellos tampoco se quieren enfrentar... ¿A qué se deberá?"

—VAMOS... "¿Cuál era su nombre?"—Quedó meditativa antes de continuar, dedicándole la atención al trio.

—IRÁN CONMIGO, NO VEO PROBLEMA ALGUNO. —Insistió, pero recibió una mirada de sospecha por parte del cocinero, encendiendo su cigarro.

—Escúchame saco de huesos... Si llegas a sacarlos de aquí y meterlos en problemas... Juro que te romperé las piernas. —Amenazó con un tono frio.

"Por favor... Ni siquiera tienes recompensa" Pensó Toga con la vista afilada.

—DE ACUERDO... ¿QUE SUGIEREN? "Puedo llevarlos por el bosque y buscar otra salida o conseguir sacarlos sin la vigilancia de ese sujeto."

—¡Mas peces! ¡Vamos a pescar!

—¡YA LES DIJE QUE LOS PECES DE AGUA DULCE SE MUEREN EN EL TANQUE! ¡IDIOTAS! —Sanji reclamó con sus dientes afilados.

—NO SI SON SALMÓN... SON TANTO DE AGUA DULCE, COMO SALADA.

—El viejo tiene razón, pero no tenemos ninguna fuente de agua con salmón en la escuela.

—No... pero en un rio cercano sí. —Apoyó Usopp

—¡Nada de salir!... Vayan a pescar en el campo de rescates al fondo. —Ordenó el cocinero, fumando de su cigarro. —Si hacen algo por salir... Se quedarán sin cenar. Excepto tu Viejo asqueroso... Me encargaré de terminarte de romper si intentas algo... ¿Entiendes?

"Parece que su relación con los héroes no es la mejor...hehe~ Esto será sencillo... solo debó ocasionar un evento que los separe definitivamente... debemos salir." Pensó sin intimidarse ante las advertencias del cocinero, dejando la chamarra como se lo pidieron en el asiento.

—DE ACUERDO... ESTAREMOS EN LOS ALREDEDORES. TRANQUILO.

—Luffy... —Llamó Sanji

—Shishishi, lo sé. Solo nos divertiremos un poco.

El cocinero suspiró, apartando la mirada y exhalando una bocanada de humo.

—Está bien... pero trae otro roedor grande... más que el pasado. Confío en que esta vez sí va a funcionar... ¡Y CAMBIATE! No quiero empezar a imaginar tu carota, cuando Robin use ese conjunto...

El grupo de cuatro salió a la cubierta, recibiendo de inmediato el golpe del viento fresco en sus rostros. Toga no podía ocultar su satisfacción: había logrado el contacto que necesitaba. Si todo salía según lo planeado, podría obtener lo que tanto deseaba Dabi... el vínculo con el sombrero de paja.

—¡Yosh!... ¡Vámonos!

La alegre risa de Luffy se escuchó, mientras lanzaba un brazo elástico alrededor de su cintura, llevándose a Usopp junto con Toga, y finalmente tomando una de las astas de Chopper; que, en un movimiento veloz, los tres quedaron unidos, mejilla con mejilla.

—Ay no... —Murmuró Usopp resignado.

"¿Qué está pasando? ¡Están demasiado cerca!"

Antes de que pudieran reaccionar, Luffy estiró su brazo libre hacia la punta del mástil más alto y se catapultó al aire, llevándolos consigo.

Toga no podía creer lo que estaba sucediendo. El aire la golpeaba con fuerza, y sus compañeros de vuelo gritaban en terror, mientras el capitán parecía disfrutarlo.

No se sentía segura... Sus camaradas no se sentían seguros, como lo podía notar con sus ojos saliendo de las orbitas. No podía creer que, incluso trabajando con villanos, se sentía más protegida que con el joven capitán.

"Esto es una locura. ¡Hasta el sádico de Shigaraki es más cuidadoso que este imbécil!"

—¿VAMOS A ATERRIZAR EN UNA ZONA SEGURA? —Preguntó con tono cortante, intentando mantener la compostura.

—¡Con Luffy, Ninguna área es segura! —Usopp respondió alterado.

La suave brisa invernal que acariciaba su rostro, se convirtió en un torbellino de ramas que golpeaban sin piedad mientras atravesaban los árboles.

Justo cuando parecía que las cosas no podían empeorar, fueron impulsados nuevamente al aire.

"Esto es una tortura... ¡¿Este idiota nos quiere matar?!"

—Me sorprende que aún no te acostumbres —Añadió Usopp

"¡¿En serio los trata así siempre?!" Pensó Toga, maldiciendo su mala suerte.

Gracias a la velocidad del capitán y su extraña manera de transportarlos, podían ver frente en las cercanías, un rio que pasaba dentro de las instalaciones escolares y continuaba su camino bajo tierra.

Después de varios aterrizajes caóticos y golpes inesperados, Toga terminó incrustada en una roca como si fuera un sticker. Había soltado el agarre en el peor momento, mareada y desorientada por la lluvia de impactos, sumandole la velocidad y la falta de coordinación fue la combinación perfecta para el desastre.

—Luffy... creo que ahora sí lo mataste —Comentó Usopp mientras intentaba despegar al "héroe" de la roca tirando de su camisa.

—Déjenme revisar si está bien. —Chopper corrió al rubio, revisando que sus huesos no se hubieran roto.

—Ya es obligatorio que venga con ustedes siempre que All Might los acompañe... no tiene la condición de antes... trata de ser más delicado, Luffy. —Quejó el reno, vendando la cabeza y pecho de la exhausta villana.

—Lo fui... Es su culpa, que todavia no sabe esquivar. —Respondió de mala gana con un puchero.

—¿Oíste? Idiota. —Luffy golpeteo la cabeza de Toga. —Ya sabes usar Busoshoku... ¿Por qué no la rompiste? Sabias cuidarte, no lo haremos por ti aunque estes en ese estado.

—Debe estar débil...

—¡No importa! Ya comió, ¿Que más necesita?

—No todos recuperan sus fuerzas con solo comer... —Reclamó Usopp.

Las voces a su alrededor eran un murmullo distante mientras Toga comenzaba a recuperar la conciencia, con un dolor pulsante recorriendo su cuerpo. Su visión se aclaraba poco a poco, revelando las figuras de Luffy, Usopp y Chopper enfrascados en una acalorada discusión sobre quién tenía la culpa de su "aterrizaje forzoso."

"¡Lo siento, Dabi... Twice...!" pensó, mientras su rabia crecía con cada segundo y una vena latía peligrosamente en su sien, alimentando su coraje. "Pero voy a matar a este idiota en cuanto tenga la oportunidad."

—¡AH! ¡Está bien! —Celebró el capitán dándole una fuerte palmada en la espalda que terminó por enterrarlo en la tierra. —¡Que alegría!

—¡Luffy!¡Se más cuidadoso! —Reclamaron ambos Nakamas, ayudándole a ponerse de pie.

Era la primera vez que veían el rostro de All Might con esa expresión sádica y vengativa... parecía incluso otra persona. Asi que mejor lo soltaron, fingiendo que nunca le ayudaron.

—¿Qué pasó?

—Nada, está bien... —Dijo Usopp. —Mejor ahí lo dejamos.

Toga luchó con sus rodillas para ponerse de pie, el cuerpo frágil y alto no le daba la estabilidad la cual estaba acostumbrada, y los largos mechones rubios le golpeaban la cara, impidiéndole ver, en especial porque se sentía cegada por la ira.

—¿Alguien trajo cañas? —Preguntó Usopp

—No alcanzamos a tomarlas por culpa de Luffy. —Respondió Chopper.

—Bueno... —Dijo el capitán. —Pescaremos a Mano.

Ordenó empujando a la villana que apenas lograba mantener el equilibrio fue lanzáda al agua sin previo aviso. Su indignación no pudo contenerse, que al final terminó por expresarse en un grito ahogado que hizo burbujear el agua helada.

—¡Lo siento! ¡Chopper y yo no podemos nadar! —Se disculpó el joven sombrero de paja, viendo como salían burbujas como si hubiera lanzado una pastilla efervescente. —¿Creen que se esté ahogando?

—No... Debe ser que su cuerpo está haciendo reacción con el agua fría... Estaba ardiendo del coraje hace unos segundos. —Usopp respondió, mientras se quitaba las prendas para quedar en boxers.

—Oye Luffy, ¿Por qué no usas tu brazo como sedal? ¡Sólo alarga la mano y atrapa lo que veas!

—Buena idea Usopp —Dijo acercándose a la roca donde tenía mejor visibilidad.

Toga salió por aire, se sentía adolorida. Volteó hacia arriba cuando sintió que una sombra le bloqueaba el sol; solo para ver la silueta del capitán sosteniendo si brazo contrario.

—Gomu gomu nooo...

—¡NO ESPERA! ¡LUFFY! —Intentó detenerlo con sus palabras, pero el chico se veia decidido.

—¡Gatling gun!

Una lluvia de puñetazos impactó la superficie del río, haciendo que peces de todos los tamaños volaran por los aires, acompañados de un maltrecho "héroe" que salió disparado junto con ellos, recibiendo un golpe ocasional mientras caía. Cuando todo terminó, Toga yacía apilada entre la "pesca del día," con su orgullo hecho añicos.

—¡Shaaaaggy~! —Protestó Luffy mientras la ponía de pie como si fuera un muñeco de trapo. —¡Estás empeorando! Antes al menos esquivabas mis ataques.

Toga escupió un poco de agua, apretando los dientes mientras intentaba no dejar salir un grito de frustración.

—No hagas enojar a tu mentor —Añadió Usopp, como si estuviera reprendiendo a un estudiante. — Está haciendo un gran esfuerzo por ser un buen maestro, ¿sabes? ¡Eso no es nada fácil para el!

"Este villano... ¿Entrena al Símbolo de la Paz? ¿Qué clase de estrategia desesperada es esta? All Might ni siquiera puede mantenerse en pie con ese cuerpo tan débil. Nada de esto tiene sentido."

Antes de que pudiera procesar más, Luffy sacudió los peces que aún estaban pegados a sus prendas, y luego usó sus brazos como una red para lanzar la pesca de regreso al río.

—Muy pequeños, no nos sirven. —Dijo con una sonrisa desinteresada, como si todo lo que había ocurrido fuera completamente normal.

Fue la gota que colmó el vaso. Después de haber sido golpeada por ramas, tragado tierra y agua, estrellada contra una roca, y finalmente apaleada por el capitán, todo para conseguir pescado que al final fue regresado al río, Toga no pudo soportarlo más... Un torrente de sangre salió de su boca por todos los corajes que se había aguantado.

—¡Lo hizo! ¡Escupió sangre! —Gritó Usopp, levantando los brazos en señal de victoria.

—¡JAJAJAJA! —Luffy no podía contener la risa, doblándose mientras señalaba al "héroe." —¡Usopp, la cámara! ¡JAJAJA!

—Ya es muy tarde... ya pasó y sin prueba no podremos ganar... Creo que volveremos a perder contra Nami.

"¡YA NO QUIERO A ESTE IDIOTA CON NOSOTROS! ¡ES INSOPORTABLE!"

—Espera, déjame ayudarte. Tal vez te lastimaste por las imprudencias de Luffy —Chopper se preocupó, saltando de la cabeza de Usopp hacia la orilla, dispuesto a revisar a "All Might".

Toga intentó procesar lo que acababa de ocurrir mientras se sentía inspeccionada. "¿Qué no era normal que escupiera sangre? ¿Por qué están tan emocionados?"

—Jajajaja... Oye —Interrumpió Luffy mientras se calmaba, quitándose la capa de capitán para poder ir a mojarse los pies con Usopp. —Entonces... ¿Cómo te llamas?

La pregunta la congeló por completo.

—¿EH?

—Eres más débil que Shaggy... —Añadió Luffy, acomodándose su sombrero de paja. —Y solo tienes un aura... Él tiene ocho. Aunque cada vez se escuchan menos...

El pánico la invadió. "¿Sabe... que no soy All Might? ¡Esto está mal!" Instintivamente sacó un cuchillo y lo colocó contra la yugular de Chopper.

—¡Aaaaah! —Gritó el reno aterrado por la amenaza.

—¡Aléjense! —Ordenó Toga, tratando de mantener el control de la situación.

Usopp y Luffy ladearon la cabeza. —Amigo... necesitas más que eso para intimidarnos —Apuntó Usopp con una mueca de indiferencia.

—¡Yo sí tengo miedo! —Chilló Chopper, inmovilizado por el filo del cuchillo.

Pero entonces, la atmósfera cambió... La presencia de Luffy, se volvió inmensamente pesada, paralizando a la chica que sintió cómo sus músculos se negaban a responder. Su mano tembló, y sin darse cuenta, soltó al reno.

Luffy se acercó con una enorme sonrisa, irónicamente amigable.

—¡Oye! Solo quiero hablar... —Dijo, mientras Toga intentaba reaccionar, lanzando un tajo desesperado con el cuchillo... Pero, el capitán lo atrapó con los dientes, partiéndolo en dos.

—¡¿Qué?! —Exclamó retrocediendo un paso, solo para tropezar en su apuro por huir. Antes de que pudiera siquiera levantarse, fue atrapada por sus pies, haciéndola caer en el fango.

En un abrir y cerrar de ojos, Luffy estaba sentado sobre su espalda como si nada, riendo.

Toga sacó una jeringa de entre sus ropas, intentando clavársela al chico en un último esfuerzo para obtener su sangre, pero la aguja se rompió contra su piel endurecida.

—¿Inmune a las armas? —Murmuró, desesperada.

Luffy ladeó la cabeza con curiosidad, inclinándose más cerca.

—Oye... Te pregunté tu nombre.

Ella seguía luchando, aunque sus fuerzas disminuían rápidamente. Sus pensamientos eran un caos.

"Twice... Shigaraki... Kurogiri... Ayuda..."

Pronto, cambio sus pensamientos. "Lo siento Twice... solo queria verte sonreir despues de tus cambios de humor por haber duplicado... Y ahora estarás triste cuando desaparezca"

—¿Has escuchado de Bon Chan? —Preguntó de repente Luffy, interrumpiendo su espiral de pensamientos con un tono despreocupado. —Tiene una habilidad como la tuya. Era amigo mío.

La sinceridad en su voz la desconcertó. No había hostilidad, solo una genuina curiosidad. Sintió el peso de Luffy levantarse de su espalda, y notó que ahora todos la miraban con un interés amistoso, como si ella no acabara de intentar atacarlos.

—Vamooos. Queremos verte. —Chopper invitó. —Talvez podamos ser amigos también. —Comentó con una sonrisa genuina.

—¿Amigos? ¡Acabo de intentar matarlos!

Los 3 se voltearon a ver y soltaron una carcajada.

—Luffy intentó comerme cuando me conoció.

—No serás la primera ni ultima persona que intenta matar a Luffy antes de volverse su amigo.

Insegura, pero sin otra opción, Toga permitió que su cuerpo comenzara a des-transformarse. La piel delgada y las facciones de All Might desaparecieron, dejando al descubierto a una chica rubia, de mirada afilada, con una expresión entre amenazante y alerta. Sin embargo, la transformación había eliminado también la ropa y sus armas y cosas cayeron al suelo, dejándola completamente vulnerable.

—¡Ah! ¡Te vas a resfriar! —Exclamó el chico sombrero de paja con total naturalidad mientras la cubría con su capa, dejando a Toga momentáneamente sin palabras.

Ella lo miró, confundida por su reacción.

—Eres... —Luffy se puso rojo al pensar, golpeando con su indice su frente. —¡¿Te irrito cola?!

—¡HIMIKO TOGA, IDIOTA!

—¡Jajajaja!

—No lo intentes... No se va a aprender tu nombre —Dijo Usopp, sacudiendo la cabeza.

Cubriéndose con la capa, Toga se sentó en silencio, procesando todo lo que había ocurrido.

—Entonces... ¿Todo este tiempo sabían que no era All Might? ¡¿Por eso me maltrataban?!

—No... Luffy es así es de brusco. —Chopper y Usopp levantaron las manos, como si quisieran librarse de cualquier culpa.

—¡Y ese cocinero! ¡Me amenazaba todo el tiempo!

—Bueno... él sí sabía que no eras All Might... —Admitió Chopper con una gota de sudor en la frente.

—En realidad, solo lo detesta... Así que no te lo tomes personal. —Añadió Usopp.

—El único que no sabía que eras el, era Usopp. —Señaló Chopper.

—Debo admitir que si me tomó por sorpresa... Pero no importa cuanto lo lastimemos, o lo hagamos enojar... Nunca nos dedicó una mirada asesina como la tuya...

La chica observó con desconfianza cómo los tres se acostaron cerca de ella. La falta de contacto visual o la posibilidad de enfrentarse cara a cara parecía desarmar la tensión que cargaba desde que llegó. Aunque seguía sentada lista para reaccionar si las cosas se tornaban peligrosas, no podía ignorar la aparente sinceridad en sus comportamientos relajados.

Luffy, con las manos detrás de la cabeza como si estuviera en una hamaca, rompió el silencio.

—¿Qué es lo que buscas, Cola?

—Es Toga... To-ga.

—Queríamos unirlos a nuestro grupo... el Frente de Liberación Paranormal.

—Que nombre tan complicado. —Mencionó Usopp

—¿No huele a quemado? —Preguntó Toga

—Fueron demasiadas palabras para Luffy. —Respondió el reno.

—Realmente es un idiota. —Esta vez sus palabras se escaparon de sus pensamientos

—Si.

—¡OI!

Las risas de los tres llenaron el ambiente, rompiendo por completo cualquier incomodidad previa.

—Entonces, ¿Qué piensan? —Insistió. —No tendrán que ocultarse... podrían hacer lo que quisieran. Vengarse de los héroes que los han confinado y los mantienen vigilados.

—Nah~

—¡¿Por qué?!

—La verdad es que somos libres de irnos, pero tenemos nuestras razones para quedarnos. —Confesó Chopper

—Hay algo que queremos conseguir, pero es muy complicado. Y para hacerlo, tenemos que mantenernos con un perfil bajo y evitar problemas durante nuestra estadía.

—¿Y qué diferencia puede haber entre ellos y nosotros para no conseguirlo? ¿Qué es?

—No pertenecemos a este tiempo.

—¡LUUUFYYY! ¡NO DEBIAS DECIR ESO!

—¡Ah, perdón! Quiero decir... no somos de aquí... somos de... ¡De Japón!

—Esto es japon... —Himiko respondió sintiendo pena ajena.

—No... eto... es... ¡Aaaaah!

—Entonces, quieren mantener un perfil bajo mientras encuentran cómo resolver ese problema... —Preguntó sin indagar que tiempo era... Realmente eso no era de su interés... Tan solo la ayuda.

—Justo en el clavo...

Toga decidió arriesgarse. Quizás aún había una manera de integrarlos en los planes del Frente de Liberación Paranormal.

—Saben... El lider de mi organización puede conseguir muchos Quirks. Uno de ellos podría ayudarlos con su problema.

—¡¿En serio?! —Luffy preguntó con sus ojos destellantes.

—¡Si! ¿Entonces que piensan?

—Pues han estado buscando dones del tiempo y no han encontrado nada... Tendrían que cuidar de nosotros hasta poder localizar uno. —Comentó Chopper

Himiko quedó en silencio. "¿Cuidarlos?" La idea comenzó a desmoronarse en su cabeza... Definitivamente no le gustaba... Sentía que por su culpa podrían tener más bajas por parte de su ejercito que ganancias... Estaba conciente de las veces que estuvo en peligro en ese poco tiempo con ellos, mientras solo estaban realizando tareas diarias o divirtiéndose.

Pero igual era conciente: Uno de ellos valía mas que decenas de los suyos... Por lo que quedó conflictuada.

—¿Cola?

—¿Toga? Sigues ahí.

Preguntaron en la orilla del agua salpicándola como niños pequeños.

—¿Ah?

—Te perdiste unos momentos. ¿Vienes a jugar? —Invitó Chopper

Toga sonrió al verlos actuar así... De repente, entendió algo: ellos no la veían como una villana porque ellos también eran vistos como tales. No temían a los héroes porque no los consideraban una amenaza. Sin embargo, tampoco los miraban como enemigos. Eran... neutrales, de una manera única y extraña.

Se achicó abrazando sus piernas y ladeo la cabeza

—Luffy... ¿Por qué tu cartel tienes el cabello blanco?

—¿Ah?

—Si Luffy, no entiendo. —Usopp se unió

—Ah, eso es cuando soy realmente libre.

De pronto, empezó a manipular su cuerpo de forma ridícula, estirándose y haciendo poses absurdas que hicieron que Toga, Usopp y Chopper estallaran en carcajadas.

—Que extraño eres... —Pensó Toga, pero esta vez con un dejo de ternura que no esperaba sentir.

—Yo también quiero ser libre... —Suspiró, casi en un murmullo.

—¡Shishishi puedes serlo! ¿Qué te detiene?

—La gente me considera una amenaza solo por existir.

—A nosotros también —Intervino Luffy. —Y aun así, somos más libres que cualquier héroe.

—¿No tienen enormes recompensas tras sus cabezas? —Preguntó con sudor recorriendo su nuca.

—Jajajajaja, bueno... Tienes razón.

—¡Luuuffyy no es una broma! El vivir bajo amenaza no es un chiste. —Usopp sacudió a su capitán mientras seguia quejándose.

—Tenemos que crear una nueva sociedad sin héroes para poder ser libres. —Himiko dijo de manera soñadora.

—Eso no es necesario. —Luffy expresó con gesto bobo, hurgándose la nariz. —No necesitas cambiar el mundo entero para ser libre. Solo tienes que decidir serlo y no dejar que nadie te lo quite... Ustedes solos se atraparon en un solo sitio.

—Pero los desean muertos...

—Shishishi

—Ligeros inconvenientes.


Himiko regresó al cuartel hecha un desastre: Empapada, cubierta únicamente por la capa de Luffy, despeinada, con cortes visibles, raspaduras y moretones que evidenciaban una experiencia nada placentera. Apenas cruzó la entrada, todos los presentes se giraron hacia ella preocupados.

—¡Toga-chan! ¿Estás bien? ¿Qué te hicieron los héroes? —Preguntó Twice, alarmado al verla en ese estado.

Ella apenas levantó la mirada, visiblemente cansada y frustrada, antes de responder con un grito que dejó a todos en silencio.

—¡NO QUIERO QUE SOMBRERO DE PAJA SE UNA! ¡ES UN PELIGRO!

—¿Qué? —Preguntó Dabi. —¿Hablaste con Sombrero de Paja?

—Cuéntame todos los detalles amiga. —Se unió Twice, pintándose las uñas por encima del traje, como señora chismosa. —¡Spinneeer! ¡Pon la tetera!

—¿Hablar? —Repitió Toga, señalando su cuerpo maltrecho con ambas manos. —¡Estoy así por su culpa! ¡Esto es su manera de "llevarse bonito"!

El tono sarcástico de su respuesta hizo que Dabi la mirara más de cerca, buscando señales de algo más preocupante.

—¿Qué te hizo? —Preguntó Twice con un tono serio, despues que un destello de amenaza surgiera en su mirada, temiendo lo peor.

—¡No! No es lo que piensas. —Exclamó Toga rápidamente, entendiendo hacia dónde iba. —No fue nada de eso. Solo es un bruto salvaje que no piensa que sus acciones tienen consecuencias.

—Entonces, explícate, Toga.

La chica respiró hondo, intentando calmarse, pero las palabras salieron como una avalancha:

—A pesar de todo, logramos tener un momento d... de amistad, supongo ¿Qué se yo era eso?...

—Presintió que uno de los heróes se acercaba... ¡¿Y saben cual fue su solución para sacarme de la escuela sin romper las reglas?!

—Ehm... ¿Trepar por la barda?

—¡Fue lanzarme! Literalmente, fuera de las instalaciones. ¡Con una puntería que se sacó del culo, me mandó volando hasta donde el río subterráneo resurge!

—¿Qué? —Preguntó Twice, llevándose las temblorosas manos a la cabeza.

—¡Así como lo escuchas! Estuve volando a mi suerte... ¡No sabía si caería en agua... o arboles... o morir definitivamente chocando contra el suelo u otra roca! ¡Vi mi vida pasar frente a mis ojos al menos 3 veces el día de hoy! ¡Es un desquiciado! ¡Y mira que lo digo yo!

—¿Otra roca?...

—Espera... ¿Ese tipo te lanzó por diversión?

—¡Exacto! —Gritó Toga, exasperada. —¡Hablar con él es impredecible! Un momento estas teniendo una conversación y despues te avienta a un rio.

—¿Y cuál fue el resultado?

Toga cruzó los brazos, tambaleándose ligeramente al mantenerse de pie.

—Son un problema, Dabi. Un gran problema. No responden ante nadie, ni héroes ni villanos. Hacen lo que quieren, cuando quieren, y no les importa en absoluto lo que dejan detrás.

Himiko estaba tan alterada por la manera en la que fue liberada por sombrero de paja, que extrañamente comenzó a sentir pena por el símbolo de la paz, que se encargaba de controlar al chico.

Dabi se llevó una mano al mentón, pensativo, mientras un aire de interés reemplazaba su usual apatía y simplemente sonrió con ese aire despreocupado que tanto irritaba a Toga.

—Precisamente por eso son interesantes.

—¿Sabes cómo conseguir su cooperación?

Himiko permaneció callada unos momentos y afirmó con un movimiento de cabeza.

—Buscan un Don... Si lo conseguimos... Estoy segura que trabajaran para nosotros.


"Espero que inicien el año repleto de actitud y que las sonrisas los acompañen siempre."
Feliz 2025