Bueno esto diré es la sección de Especiales, que una vez subí en tumbrl pero que como habían bloqueado la página en mi país no pude continuar subiendo así que me dedicaré ahora para los que nunca los leyeron subir los extras aquí, desde el primero que subí allí hasta el último. Igual son capítulos cortos y que tienen como datos extras del fic que se tocan dentro de la historia, pero no se detallan asi que espero honestamente los disfruten :3
Subiré las partes uno cada semana aproximadamente asi que…
EXTRA 1
Fue un movimiento brusco e inesperado, incluso viniendo de alguien tan volátil como ella; por ello no dudó en dirigir su mirada hacia la chica de cabellos rosa, en un intento de cuestionar sus acciones; sin embargo, tal acción cayó en intentos fútiles, al ella tener puesta toda su atención, en un punto inconcreto —al menos para él— entre los abetos del bosque. — Sakura —murmuró el joven Uchiha, tratando de traerla de regreso para pedir explicaciones.
— Shh, Shisui está más adelante —respondió a la pregunta no formulada.
Itachi, enarcando una ceja en lo alto, comenzó nuevamente a cuestionar los motivos para sus acciones precipitadas. — Si es así ¿Por qué estamos ocultos tras los arbustos? ¿Acaso no estábamos buscándolo? —interrogó el joven, mientras que, al mismo tiempo, se movía con suavidad, intentando persuadir con esto a la chica, para que aflojara su férreo control sobre su camisa y le permitiera moverse a una posición más cómoda.
— Sí, pero el asunto es que no está solo —añadió ella.
El interés y la curiosidad del joven pelinegro fueron atraídos por dichas palabras; así que, rompiendo parte de su normal compostura, se permitió unirse a la tarea espía que estaba ejecutando su acompañante. Consiguió un espacio entre los matorrales, donde podía ver en la misma dirección que Sakura; luego con facilidad encontró y enfocó su atención en la escena que se desarrollaba algunos metros más allá.
Una joven Uchiha estaba parada a solo un par centímetros de un incómodo Shisui, que trataba de mantener los buenos modales al mantener una sonrisa cordial mientras trataba sutilmente de poner espacio entre ellos.
Aunque ambos niños sabían que el mayor no pasaba desapercibido por el género femenino, nunca habían esperado encontrarse con la situación frente a ellos; el legendario, Shisui del cuerpo parpadeante, estaba siendo acosado y acorralado en medio de un campo de entrenamiento, por una muy indiscreta admiradora. El simple pensamiento era risible y absurdo, después de todo, cualquiera que no conociera al Uchiha podría decir que siendo tan veloz, simplemente tenía que desaparecer; no obstante, en el caso de los dos amigos, sabían bien, que antes que un ninja de alto rango, Shisui era un caballero que no se atrevería a dejar a alguien de forma tan abrupta —a no ser que la situación lo demandase con un "vida" o "muerte" —; Incluso para quien argumentara que sus bromas regulares llegaban a ser una "molestia", se entendía que él solo las usaba como un mecanismo de escape a la presión; no solo propia, sino también de sus compañeros.
Retornando a la escena, los dos sabían que en esos momentos su amigo estaba en problemas, probablemente necesitando un milagro que le sacara de esa situación, sin que se comprometiera a una cita. Las únicas preguntas que quedaban flotando en el aire con respecto a eso eran ¿Necesitarían intervenir? y si así fuera ¿Qué podían hacer frente a algo así?
Había enfrentado enemigos poderosos, había presenciado el derramamiento de sangre, tanto de enemigos como de camaradas, había luchado en la tercera guerra como un soldado pequeño, se ganó el sobrenombre de "cuerpo parpadeante", incluso siendo tan joven ya era reconocido entre algunas naciones como un Shinobi peligroso, lo suficiente como para ser tomado en cuenta y ser puesto en el libro bingo. Si, él era el tipo de ninja que, siendo tan joven, había sido educado y endurecido en las filas superiores de la batalla; no obstante, esto solo hacía que su situación fuera para sí mismo vergonzosa. ¿Cómo era posible que él siendo capaz de tanto, fuera intimidado por una situación tan banal? Sería condenado, si su temible enemigo se convirtiera en los rostros sonrojados de algunas muchachitas insistentes y entrometidas; pero reconocer el problema y afrontarlo en ese momento eran asuntos completamente diferentes. Nuevamente ¿cómo era tan listo como para crear potentes ilusiones, pero no para saber de qué forma concluir ese evento tan "casual", sin ser grosero? Las opciones no violentas se referían a que mágicamente apareciera una conveniente "novia" —Opción menos agradecida—, un evento esporádico y catastrófico que les separara —demasiado extremo para incluso considerarse posible—, oun llamado de emergencia del Hokage —dudoso considerando que acababa de regresar a la aldea—; Como fuere, cada opción implicaba que un agente externo interviniera, y en ese momento no tenía ninguno a la mano.
— Shisui-san. — La voz melosa de la muchacha lo regresó al momento crítico que vivía, recordándole que opciones no válidas no serviría considerarlas como salvaguardas, él tenía que ser más astuto. — Has estado distraído ¿Hay algo que te guste?
— Si lo hay no eres tú en estos momentos —Pensó para sí mismo antes de expresar —: Disculpa, estaba pensando en los probables regaños que enfrentaré por llegar tarde al entrenamiento. — No era del todo una mentira; antes de ser perseguido y acorralado por la muchacha, él había tenido toda la intención de ir a estirar sus músculos con algo de entrenamiento, pero por supuesto, el que alguien le esperará en los campos... eso era una falacia de su parte.
— Oh, en ese caso puedo darte una excusa perfecta para que no seas reprendido tan duramente —dijo la chica dando otro paso al frente e invadiendo aún más su espacio personal.
Shisui trató de retroceder lentamente, intentando no demostrar su estado de incomodidad; al mismo tiempo rogaba a los cielos que no tuviera que emplear algún tipo de técnica de escape, que seguramente dejaría a una chica furiosa, problemática y seguramente vengativa detrás de él. Era en esos momentos que se reprendía por su carácter abierto, si solo fuera un duro cubo de hielo como la mayoría de su clan, podría ahorrarse los enfrentamientos directos con el sexo femenino, que parecían pensar que por su actitud amable y alegre, era un hombre más accesible. — Menuda falta de sentido común, si quisiera estar con alguien en estos momentos lo demostraría de algún modo —pensó mortificado. —Ni siquiera siente mi chakra contenido ¿si quiera presta atención a las señales?
Siendo el un ninja tan práctico, el conocer que uno de sus camaradas de su propio clan era tan poco refinado en el arte de percibir perturbaciones, porque solo estaba enfocado en un solo objetivo, aumentaba su frustración a pasos agigantados. Fue en esos momentos que sus sentidos se dispararon, advirtiéndole una potencial amenaza y que no tenía nada que ver con la coqueta chica que parecía querer besarlo en esos momentos.
Como el buen ninja entrenado que era, ahogó en un instante todos los pensamientos conflictivos que había estado procesando, y luego, raudo como su sobrenombre lo sugería, tomó a la pequeña molestia que tenía al frente y saltó para esquivar el ataque inminente. Cuando se movió, poco sabía lo que pasaría a continuación, su único objetivo en esos momentos era determinar la amenaza y neutralizarla, objetivos que variaron en el proceso, igual que su poética expresión.
El casi bestial grito de guerra, sería fácilmente confundido con la verdadera razón tras la destrucción del campo y el persistente movimiento de esta. Inicialmente parecía la bienvenida al infierno, protagonizado por un alma vengativa y furiosa que estaba en busca de venganza —Lo que era casi un hecho. — y Sangre fresca para alimentar las entrañas del abismo.
Shisui aún no podía creer el ataque furtivo y sincronizado que se desató segundos antes; sin embargo, sí que estaba alerta y completamente a la defensiva para esquivar cada embate, mientras que al mismo tiempo trataba de mantener a la chica detrás de él.
— ¡Oye! Espera un momento... — Las palabras de la joven, fueron cortadas abruptamente al quedar remplazadas por un grito asustado de su parte, fomentado por el cambio brusco en los movimientos del Shisui, al nuevamente apartarla del camino.
El pelinegro había desenfundado justo a tiempo su Kodachi, para bloquear las shuriken que furtivamente se habían deslizado por su retaguardia; no obstante, esta no fue su única función de la tarde, ya que la empleó automáticamente para poder lanzar un contraataque contra sus contendientes.
— Uchiha ryu: Higasa no mai —declaró en el momento que el filo de su Kodachi fue rodeado por las llamas, para a continuación blandir su arma como si fuera un abanico y lanzando tres cortes ígneos.
El pequeño pelinegro, conociendo la técnica de memoria esquivó entre saltos el ataque, y luego buscó reposicionarse, volviendo a ocultar su chakra y perdiéndose entre la maleza, tal y como estaba haciendo la joven de mirada verde. Encontrando un pequeño espacio entre unos arbustos bajos de un árbol joven, Itachi se decidió replantearse la razón por la que permitió que le arrastraran a ese "juego de voluntades" —como provisionalmente lo había bautizado Sakura—. Era cierto que las acciones precipitadas y frívolas de la admiradora de Shisui, les había molestado, —¿quién era ella para ignorar las necesidades de su mejor amigo y poner las propias por delante? — No iba a negar que esos pensamientos se le pasaron por la cabeza, pero no estaba en sus manos intervenir en aquello; no obstante, este no parecía ser el sentimiento compartido con su explosiva amiga.
Sakura había jugado con su temperamento desde que vio la incomodidad del Uchiha mayor, algo que para él fue fácil notar, así que no se sorprendió demasiado cuando armó su plan de contra medida. Lo que sí le desconcertó fue el momento en que le incluyó sin su consentimiento en la empresa propuesta, e inició el ataque con su característico grito de "Shannaro". Ahora, con las cartas echadas sobre la mesa se cuestionaba ¿Qué tanta voluntad había tenido para oponerse al plan? y ¿Qué tanto estaba disfrutando de la expresión confundida de su amigo y la aterrada de la joven junto a él?
Si lo miraba por ese punto, llegaba pronto a un acuerdo consigo mismo, donde en ese momento sus sentimientos se apegaban más a la última opción. Ahora él estaba impresionado de su conclusión y el nuevo hallazgo sobre sí... ¿Quién dice que Uchiha Itachi no conservaba en su sangre, un poco del humor oscuro de su familia?
Aunque sabía que era un motivo absurdo y natural. Sakura había encontrado la escena perturbadora, de hecho, se dijo a sí misma que pudo haber sido peor, que otros escenarios pudieron involucrar momentos más densos e incómodos; no obstante, eso no evitó que al final se decidiera a saltar con el puño en alto y entonando un "shannaro", sobre su amigo y la joven uchiha. Ahora en el fragor de una batalla controlada pero casi feroz, casi se reprochaba su acto infantil; y no, no es como si no disfrutara sentir la adrenalina corriendo por sus venas mientras esquivaba la lluvia de ataques de fuego y shuriken, o la satisfacción asfixiante que le producía ver el terror de la admiradora, al quedar en medio de la batalla de la —no planeada— batalla de entrenamiento que habían iniciado; su disensión interna era más bien por su acto inmaduro y el grito de sus adoloridos músculos que exigían justicia. ¿En qué había estado pensando al iniciar tal confrontación? Hasta el momento, ni Itachi y ella juntos habían conseguido derrotar al mayor, solo consiguieron presionarlo y ponerlo en situaciones difíciles, no obstante, eso siempre terminaba en lo mismo, los tres exhaustos pero el mayor triunfante. Solo habían pasado tres meses desde su graduación a genin, no tenían ni de cerca la mitad de la experiencia que poseía el Uchiha mayor, así que no había sido una de sus mejores ideas atacar sin más. — Si Kakashi-sensei pudiera recordar y verme, diría que se me pegó la estupidez de Naruto —pensó la joven Kunoichi al esquivar entre saltos de zig zag las shuriken de Shisui y volver a cargar hacia adelante, asegurándose de esta vez colocar más chakra en sus puños para así adquirir un mayor rango de destrucción.
Consiguió conectar su ataque cerca de sus adversarios, provocando que perdieran el equilibrio y dándole a Itachi la ventana de oportunidad de atacar con una bola de fuego. Sabía que esto no dañaría mucho a Shisui, de hecho, al estar tan acostumbrado a sus ataques le había visto recuperarse en unos segundos; sin embargo, el propósito de todo ese teatro no era para él, sino para la histérica joven que había caído al suelo y ahora gritaba de terror; afortunadamente para ella, fue salvada nuevamente por Shisui, que esta vez tomó una distancia considerable de los dos menores, que pronto se reunieron uno al lado de otro y se quedaron viendo a los adolescentes.
— Te pasaste con ese golpe —murmuró Itachi sin despegar la mirada de su amigo, quien a su vez estaba quieto del otro lado del claro, manteniendo una postura cautelosa y lista para el ataque.
— Lo mismo digo con la técnica de fuego, aunque en nuestra defensa sabíamos que iba a recuperarla antes de que pudiéramos dejarla inválida —respondió la chica de cabello rosa.
Un suspiro por parte del Uchiha menor, que aparentaba disconformidad, en realidad ocultaba la emoción de placer. A pesar de que todo ese teatro era improvisado —pero claramente real—, estaba disfrutando de él; ese era un escenario con el que había deseado reconciliarse desde que su equipo ocupó gran parte de su tiempo, al igual que fue el caso de sus amigos, que por lo general cuando él estaba libre, ellos se encontraban envueltos en sus propias misiones o en entrenamientos de escuadrón. Si Shisui estaba libre, Sakura no lo estaba y si ellos estaban libres él estaba de misión. Incluso si habían estado preparados para eso, romper su acostumbrada rutina había sido un poco molesto. Esa era la primera vez en esos meses que los tres estaban reunidos.
— Podemos intentar ese combo, apuesto a que Shisui se sorprenderá —dijo Sakura, llamando la atención del joven heredero. — No tiene idea de lo que hemos estado entrenando mientras no está con nosotros.
— Puede que funcione, pero no debemos subestimarlo, por lo general ve a través de nuestras estrategias y es muy rápido para reaccionar.
Sakura se ajustó sus pequeños guantes y sonrió ampliamente hacia su acompañante. — Descuida, incluso si no hagamos hoy podremos ver una expresión diferente en su rostro. — Itachi no podría admitirlo en voz alta, pero ver la euforia alegre, inocente e infantil de la niña, provocaba que sintiera en su estómago un manojo de nervios, que pronto se convertían en un tipo de alegría compartida, algo que lo sacaba fácilmente de sus oscuros pensamientos y lo llevaba a un entendimiento mutuo.
— Supongo que valdrá la pena su venganza posterior —respondió el joven.
Sakura casi pudo haber saltado en su lugar cuando escuchó la respuesta positiva del Uchiha; ella había estado esperando el momento para poder mostrarle a Shisui el avance del entrenamiento que habían tenido Itachi y ella. — Bien, vamos a darle —pronunció la niña al chocar su puño contra la palma de su mano, — prepárate Shisui.
Aunque no pudo escucharla, el mayor se tensó más en su lugar, cuando sintió un escalofrió recorrer su columna vertebral. Sea lo que fuese esa premonición, no parecía un indicativo de que fuera a disfrutar lo que vendría. — Y pensar de que eran tan lindos cuando eran más pequeños —pensó Shisui justo en el momento en que llegaba a la conclusión de que estaba llegando el día en que finalmente ellos dos se estaban poniendo al día con él
El ambiente del lugar había cambiado drásticamente en solo unos segundos, dando casi la percepción de que estaban en medio de un campo de batalla real; no obstante, los tres amigos parecían más bien emocionados. Habiendo superado la confusión inicial y ahora casi ignorando el hecho de que tenían una espectadora no deseada, los tres estaban listos para terminar su duelo improvisado.
Agudizando su visión, Shisui busco no dejar pasar ningún tipo de comportamiento por parte de los dos niños, por eso, en el momento en que finalmente los dos se movieron, él también reaccionó.
Itachi y Sakura nunca habían probado esa combinación en una batalla real, no obstante, estaban seguros de que conseguirían efectuarla y sorprender al mayor. Fue Sakura la que tomo la iniciativa, lanzando una tanda de shuriken hacia Shisui, quien se encontraba listo para desviarlos con su arma; sin embargo, antes de que las estrellas conectaran con la kodachi, Itachi lanzó su propio juego de shuriken, golpeando las de la pelirosa y cambiando su dirección repentinamente.
El Uchiha mayor se vio obligado a tirar de su acompañante forzoso hacia el suelo, y a agazaparse para evadir las armas. Aprovechando su estado vulnerable, Sakura saltó sobre ellos y les atacó con su talón derecho —¡Shannaro! — Profirió en el momento en que su pie tocó la superficie rocosa, haciendo estallar la tierra en un radio de 50 metros.
Su ataque no tenía ni la mitad de su fuerza pasada, pero era lo suficiente como para obligar a Shisui, a usar el shunshin no jutsu. Nuevamente el mayor apareció un par de metros más allá, cargando con la ahora histérica jovencita, pero, en el momento en que puso un pie en el terreno, se llevó la sorpresa de ver a Itachi allí, quien parecía listo para lanzar un jutsu de fuego a quema ropa. No hubo tiempo de pensar demasiado, tenía que actuar rápidamente, así que formó sus propios sellos de mano y se dispuso a contrarrestar la técnica; sin embargo, cuando soltó su técnica, el que se suponía era Itachi, no se apartó, contrario a eso recibió el ataque y en un estallido se convirtió en vapor, cubriendo su visión.
El Uchiha mayor chasqueó la lengua con diversión. Los dos niños estaban mejorando, lo que aseguraba que pronto le sería difícil conseguir tener la ventaja, claro que ese día no había llegado aún; él tenía muchos trucos debajo de la manga, muchos más de los que ellos poseían.
La limitación de su visión, fue tratada con la concentración en sus otros sentidos; olfato, oído, tacto... cada uno de ellos se concentró en una parte diferente, tratando de recoger las acciones de los niños. Sin embargo, se sorprendió cuando la firma de chakra de Sakura apareció repentinamente detrás de él, obligando a girarse y tratar de bloquear el embate de la chica con sus brazos.
El impacto fue difícil de manejar, llevándolo a retroceder en su posición, donde Itachi le esperaba con una kunai. Shisui usó su kodachi para bloquear, mientras que Sakura aprovechó para lanzar otra técnica de agua, — Estilo de agua, jutsu látigo de agua —profirió en el momento en que una gran cantidad del líquido se juntaba en su mano hasta alcanzar la forma descrita, que pronto se dirigió hacia su amigo mayor.
Encontrándose ocupado con Itachi, la reacción del Uchiha fue lenta, causando que su brazo derecho se viera afectado, por el ataque de Sakura. La emoción y satisfacción embargó a la joven, que ahogó un jadeo de triunfo frente al ataque. Era la primera vez que lo conseguían, la primera vez que conseguía conectar un golpe contra él; otras veces el que conseguía aquello era Itachi, pero ese día al fin lo había hecho. La realización la impulsó a continuar con la segunda parte de su combo, esta vez con mayor confianza. Lanzándose en un atrevido intento, se deslizó por debajo del Uchiha, sacó una Kunai propia y la dirigió a sus piernas.
Shisui esta vez previendo las acciones se sustituyó, alejándose de los dos niños, lo que le dio tiempo para completar los sellos de la bola de fuego. Con una respiración profunda expulsó el aire contenido junto con la llamarada, que, dirigiéndose a los dos menores, los obligó a dispersarse. — Son listos, pero yo tengo experiencia —declaró el mayor con diversión, en el momento en que desapareció del lugar, solo para regresar dos segundos más tarde, justo detrás de Sakura. — Ahora ¿qué harán?
El tiempo se había agotado, la paciencia para continuar el juego también se había esfumado, ahora era un entrenamiento que buscaba un solo ganador, algo que el mayor de los tres estaba decidido a conseguir. Esto era algo que Sakura e Itachi ya habían previsto cuando Shisui había comenzado a moverse a su verdadera velocidad, dificultándoles seguirle con la mirada y movimientos.
El atrevido movimiento que había usado Sakura para escapar hacia un momento, le había costado parte de sus reservas de chakra, llevándola a tambalearse en más de una de las veces que le esquivaba.
— No debiste expulsar tanto chakra —dijo Itachi, cayendo a su lado justo después de desviar una gran cantidad de kunai que el mayor le había lanzado — No era necesario que intentaras usar el dragón de agua, aún no dominas esa técnica.
— Gracias por recordármelo Itachi-kun —gruñó la chica, inflando sus cachetes y retirando su mirada de su amigo, para tratar de posarla sobre el mayor que nuevamente se había mudado de su lugar previo y se encontraba desaparecido en la actualidad. — Shisui se está tomando muy enserio esto, eso quiere decir que quiere acabar con el entrenamiento.
— Conociéndolo ya habrá previsto nuestros siguientes movimientos, así como lo conocemos nos conoce, no habrá mucho que podamos hacer, pero... — Itachi se interrumpió y miró hacia Sakura, esperando a que completara lo que estaba tratando de decir.
— Solo nos queda intentarlo... —Dicho aquello la joven se volvió a erguir.
Incluso con sus temblorosas y delgadas piernas, o su expresión cansada, la confianza y decisión que había refulgiendo en sus orbes esmeraldas, aplacaban cualquier pensamiento de debilidad que pudiera intentar surgir en los presentes. Itachi curvó una sonrisa y se acercó un poco más hacia su cansada compañera, orgulloso de poder luchar al lado de una niña tan valiente y decidida, algo que era difícil de encontrar si se trataba de enfrentar a un Uchiha con la reputación de Shisui. Por su parte, el mayor desde lo alto de un abeto, observaba divertido a los dos niños, deseoso por descubrir cuál sería el movimiento que finalmente diera final a su pequeño encuentro de voluntades.
Respirando profundo, Sakura se concentró en el chakra que le quedaba, dividiéndolo en dos, quedando uno en su reserva central, mientras que el otro lo distribuía por su cuerpo. El próximo ataque era algo que había estado practicando con Itachi, sería un último recurso ya que no estaba perfeccionado e intuía que incluso ahora le sería imposible hacerlo como debería, no obstante, el que no arriesgaba no ganaba; eso era algo que había aprendido de Naruto y era una enseñanza que planeaba utilizar ahora.
— Vamos a ello —murmuró la joven a justando sus guantes y lanzando una mirada a Itachi, que pronto se preparó para lo que vendría. Solo tenían una oportunidad para sorprender a su amigo, antes de que todo terminara. — Prepárate para esto Shisui... ¡Shannaro! — Esta vez sin reparar demasiado en el grado de destrucción se concentró en asegurar un golpe limpio que derribara cualquier árbol y provocara un temblor en un rango de ochenta metros.
Shisui se vió afectado por el rango de alcance y se vio obligado a salir de su escondite, esta vez alarmado por la capacidad destructiva de la joven; en sus años de conocerla, había visto como avanzaba desde fracturar la tierra, provocando temblores menores a derribar arboles de un golpe con las manos desnudas, e incluso sabía que provocaba cráteres de gran magnitud, pero no había previsto que el avance de la chica la llevara a tanto, impidiéndole encontrar un lugar para resguardarse y dejándolo al descubierto y merced de los dos menores, que ya le habían ubicado con la mirada.
Aprovechando el estado vulnerable del pelinegro Itachi procedió a usar el jutsu de shuriken junto con el Katon: Hosenka no jutsu, dando la oportunidad a Sakura para moverse de su lugar e ir a cazar al mayor.
Shisui en medio de su salto desenfundó su kodachi y canalizó en la hoja su naturaleza de chakra, prendiendo en fuego en ella. En un destello dorado y movimientos fluidos, repelió el ataque del joven Uchiha, sin embargo, fue tarde cuando notó a Sakura sobre él, que en un furioso golpe propinado a su espalda lo devolvió violentamente al suelo, donde Itachi ya lo esperaba con los sellos listos para un katon goukakyu no jutsu, mientras que encima, Sakura había conseguido terminar nuevamente los del dragón de agua.
— Técnica Uchiha-Haruno: destrucción de cuatro estaciones. — Terminados sus pensamientos combinados, ambos lanzaron sus técnicas en dirección a su amigo.
Shisui tenía que admitir que no se había esperado descubrir el avance en los dos niños, no esperaba que su vida de genin les hubiera dado nuevas armas que usar en su contra. Una sonrisa se le escapó antes de terminar los sellos de la técnica de sustitución; quizás en un futuro próximo cuando consiguieran dominar la velocidad y la resistencia —en el caso de Sakura— podrían tomarlo en el combate, pero hasta entonces, él continuaría ganando sus partidas.
Controlar un dragón de agua que se originaba de la humedad del aire era una tarea extenuante, incluso en esos momentos su técnica carecía de suficiente sustancia como para causar gran daño, claro que la idea no era matar al mayor, solo había sido mostrarle lo que había estado perdiéndose, algo que, por la expresión de este, momentos antes de sustituirse, le confirmó que habían conseguido su objetivo.
Shisui no tuvo que terminar la partida luego del atrevido movimiento de los dos niños, contrario a eso, cuando cayó al suelo tuvo que saltar nuevamente para atrapar a la peli rosa, que luego de su último ataque terminó lo suficientemente agotada como para caer inconsciente. — Niña imprudente —murmuró el joven Uchiha, cuando la tuvo en sus brazos, acunándola suavemente contra su pecho.
— Aunque era la única manera de mostrártelo. — Itachi llegó a su lado en un segundo, mirando ahora la chica inconsciente.
Un pequeño destello de preocupación brillaba en las profundidades de sus ojos oscuros, algo que Shisui no dejó pasar, e hizo que sonriera complacido con lo que veía. — Dime, ¿qué tanto ha llegado a destruir en mi ausencia? No, espera... prefiero saber cuándo aprendió a manejar el jutsu de agua.
— Su maestro le enseñó, aunque como lo comprobaste en las dos veces, aún tiene problemas para controlar el jutsu, puede hacer cosas pequeñas, pero el dragón de agua aún le cuesta bastante. — La mirada del niño se desvió para luego posarla en la olvidada adolescente Uchiha, que ahora venía hacia ellos con una mirada furiosa. — Creo que luego podemos hablar de aquello, ahora mismo tenemos asuntos más urgentes.
Shisui casi gruñó, pero se limitó a suspirar y a enfrentar a la pequeña fierecilla que se acercaba. — ¡¿Qué rayos fue eso?! Tú —mencionó la joven señalando a Itachi — serás un antisocial, pero atacar de esa manera con tu amiguita loca...
— Creo que te advertí que me esperaban para entrenar —interrumpió Shisui abruptamente, esta vez enderezándose y lanzando una mirada feroz a la chica, que al ver la mirada que le dedicaba el muchacho calló. — Es una costumbre nuestra aprovechar cualquier abertura, es una regla de entrenamiento, esto siempre nos ayuda a mantenernos alerta.
— E-eso no justifica que me hayan incluido en su juego, Shisui... tú... no entiendo cómo puedes juntarte con niños así. — Al Uchiha mayor no le gustaba lo que estaba escuchando, y eso solo se podía resumir a que su actitud cordial se había terminado; él no iba a permitir que trataran de esa forma a los dos pequeños. Por su parte Itachi se mantenía indiferente a las palabras de la chica, él sabía cómo los otros le veían, así que no era necesario profundizar demasiado en el tema, no obstante, las palabras contra Sakura eran otro asunto.
— Te quejas, pero no estás herida ¿No es así? —la intervención del próximo heredero Uchiha, le sacó a la chica una expresión furiosa.
— Pudieron lastimarme, ustedes pequeñas bestias... tu eres un bicho raro y esa mocosa... es un... un monstruo ¿Qué niña tiene esa horrible fuerza? — Los dos Uchiha se tensaron y apretaron la mandíbula.
— Oh, los ninja talentosos aterran demasiado ¿no es así? no me imaginaba que tuvieses un aguante tan pobre ¿Acaso no es bueno que la aldea tenga una buena cantidad de diversidad? — El chakra escapando de Shisui era una clara advertencia de su molestia, algo que hizo retroceder a la joven.
— E-eso es bueno, pero... eso no la exime de tener modales... y...
— Tu falta de fuerza lo compensa en gran medida tu miedo. — Sería pocas veces que Itachi insultaba tan directamente, pero el enojo en esos momentos lo sobrepasaba.
— ¿Cómo te atreves? Hablaré con Fugaku-sama de esto, los disciplinará por esta actitud petulante.
Preparándose para enfrentar a la mujer furiosa, los dos muchachos tomaron una posición defensiva, no obstante, antes de que todo pasara a mayores una risa fresca y renovada les llamó la atención, así que volvieron la atención a la chica en brazos de Shisui, que en esos momentos mantenía una expresión de cansancio junto con una sonrisa divertida, — Me encantaría ver eso... apuesto a que cuando Fugaku-san se entere que una de sus chunin gritó asustada y se quedó paralizada porque dos niños estaban lanzando ataques no letales, le hará tanta gracia que te pedirá que revalúes seriamente tu decisión de ser ninja.
— Ni siquiera haría aquello, simplemente la enviaría a servir como civil de una vez —aseguró Shisui con una sonrisa en sus labios.
— se valora mucho a alguien que pueda detectar un ataque y preverlo, enviar a una persona al campo de batalla sin habilidad sería desastroso, son peso muerto —completó Itachi con parsimonia.
Enojada, la chica abrió y cerró los labios, incapaz de conseguir hilar un contraargumento, así que al final, en un grito de frustración la Uchiha abandonó el lugar. Se quedaron en silencio hasta que se aseguraron de que la chica se había marchado, entonces, finalmente se permitieron soltar suspiros simultáneos, que luego, se convirtieron en risas.
— Ustedes dos... —dijo Shisui amenamente, mostrando una sonrisa amplia.
— Aprende a manejar a tus admiradoras tonto, mira que hacernos intervenir ¿Qué hubieras hecho si no llegamos? — Aportó la chica lúdicamente, acomodándose mejor en los brazos del mayor.
— Lo haré la próxima vez. — El mayor pasó la mirada por los dos niños y luego les dio una sonrisa de orgullo — Cambiando de tema... bien jugado hoy.
— Si te descuidas te alcanzaremos pronto —dijo Itachi.
No había duda aquello, eso era algo que el mayor sabía, pero que se reservaría para él mismo; hasta entonces se enorgullecería de seguir siendo la cabeza y buscaría mantener cierta ventaja sobre ellos; no obstante, los tres sabían, que independientemente sus fuerzas seguirían apoyándose en cosas tan pequeñas como esas, por algo eran un equipo... inseparable.
