EXTRA 8 — MEMORIAS DE UNA SOMBRA

Había estado encerrado en ese lugar desde hacía tiempo, y se sentía impotente al no poder salir, estaba molesto de igual forma siendo que había tenido la oportunidad perfecta, pero claro ese sujeto siempre tenía que entrometerse — Echarme a mí la culpa de tus deseos no solucionará nada — la mirada oscura y molesta se clavó en aquel sujeto de cabellera blanca.

— Fuiste tú quien creo esta realidad — Escupió con molestia — Y fuiste tú quien…

— No, fuiste tú quien pidió esta realidad, ¿o te recuerdo tus palabras secundarias? — Su sonrisa solo le hizo hervir más la sangre al pelinegro.

— Ella no debería estar ahí — Se levantó furioso de su sitio.

— ¿Querías que desapareciera como deseaste? — el aludido se quedó callado ante estas palabras, la realidad era otra, él no había deseado precisamente eso, solo deseaba que dejara de entrometerse en su camino.

— Tergiversaste mis deseos — Acusó, pero el peliblanco simplemente se echó a reír ante la acusación.

— Hay Sasuke, yo no tergiverse nada, solo tomo las palabras literales, fuiste tú quien no supo cómo desear — el aludido dio un chasquido con la lengua mientras se giraba y comenzaba a caminar por aquel espacio, decidido a salir y ver que hacía su parte "consciente" del mundo que había sido creado, al menos eso era mejor que estar ahí atrapado junto con ese sujeto.

No pasó mucho tiempo para ver la aldea, y con ello a su actual e "inconsciente" cuerpo, que como siempre iba acompañado de su insoportable mejor amigo, y que al igual que él observaba todo desde atrás — Veo que te han levantado la restricción dattebayo — El pelinegro observó a su amigo rubio, era insoportable y aunque en la actualidad se llevaran bien por las circunstancias, no podía evitar aún sentirse molesto.

— Cállate, en un principio si no hubieras sido entrometido Sakura estaría con nosotros — La mirada azulada de Naruto se clavó en la azabache de él.

— No entiendo tu obsesión con Sakura-chan, sinceramente primero reniegas de ella y ahora simplemente parece como si no pudieras dejar que comparta con otras personas — Sasuke chasqueó la lengua con irritación, por supuesto que él no iba a entenderlo, nadie podría hacerlo, pero siempre podía usar ciertas circunstancias a favor de él para que Naruto llegara a cooperar

— A este paso Sakura se alejará más y más de nosotros ¿Acaso no lo notas? — El rubio se quedó observando fijamente al Uchiha.

— ¿Acaso eso no era lo que querías? Sakura-chan siempre estuvo para ti, incluso te perdonó todo lo que habías hecho, y tú casi la matas, querías que no estuviera en el equipo siete entonces…

Sasuke le interrumpió abruptamente — No quería involucrarla más en mis asuntos, en esos momentos solo le traería más dolor — Esta vez era honesto, tenía que serlo si quería poder salir pronto de ese encierro.

— Pero…Sasuke, si nunca te importo aquello — Le recriminó el portador del Kyubi, pero él se mantuvo en silencio mirando al frente — ¿Ahora qué miras? — Cuestionó exasperado el de los ojos zafiro.

— Sakura — Se limitó a contestar el Uchiha, y entonces su acompañante siguió su línea visual.

Frente a ellos estaba su excompañera de equipo, saludaba alegremente a sus miniaturas mientras salía del hospital cargada con algunos expedientes, les hablaba como quien les habla a un niño pequeño o a su pequeño hermano, mientras que ellos trataban inútilmente de que les hablara como de igual a igual, incluso ahora ya ni siquiera golpeaba a Naruto, su lugar ahora se lo llevaba Shisui.

— Sakura-chan ¿Vendrás con nosotros a comer algo? — Preguntaba la miniatura de Naruto.

Ella pareció meditarlo un momento y luego sonrió — Lo siento, hoy no puedo — El pequeño iba a protestar, cuando justo en ese momento apareció Shisui detrás de ella, y trato de darle un ligero susto, pero ella simplemente se giró dejándole caer sobre los brazos los expedientes — Buen intento Shisui — Dijo ella.

— Al menos tienes los sentidos en alerta, no me quiero imaginar si no los tuvieras — Comenzó el mayor, mientras miraba las carpetas que habían sido depositadas en sus brazos.

— ¿Qué insinúas? — Preguntó ella con molestia.

— Tendría que hacerte un entrenamiento especial si fuera de otro modo — Comentó el con calma.

La conversación siguió el mismo patrón de siempre, mientras ellos se limitaban a observar el comportamiento de los más grandes — ¿Vez a lo que me refiero? — Dijo Sasuke girándose de la escena, sinceramente le causaba gran molestia quedarse ahí observando.

— Ella solo… — Trato de argumentar Naruto, pero fue silenciado por la mirada oscura de su amigo.

— Se realista, ya no nos ve como sus compañeros, nos ve como niños — Dicho esto se marchó de allí, ver aquellas escenas le causaba malestar, y solo alimentaban sus ganas de tratar de destruir las cadenas que habían le sido impuestas.

Naruto lo observó mientras se marchaba, lo cierto era que él conocía bien lo que en realidad pensaba el Uchiha, pero era tan testarudo que simplemente prefería insistirle con preguntas hasta que él se dignara a admitir la realidad, puesto que en algún momento sabrían que se combinarían con sus presentes y tendrían que afrontar la realidad les gustase o no.

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Se tiró encima del césped, sabía era artificial, solo un recuerdo del pasado al igual que él, pero poco le importaba ahora, tenía que encontrar una manera para salir de allí sin que sus recuerdos recientes se perdieran, ya había visto como Itachi había terminado por días, y lo que menos quería era también él comenzar a actuar extraño y terminar siendo objeto de sospecha de la peli rosada — Si te molesta estar separado de ella ¿Por qué pediste el condenado deseo? — Se sobresaltó al escuchar la voz femenina y automáticamente se sentó.

— ¿Qué hace aquí? — Cuestionó molesto al encontrarse con una joven de kimono blanco a quien reconocía perfectamente.

— Yo puedo ir donde quiera, las realidades que crea Shin no me son ajenas, después de todo… — Sus palabras quedaron en el aire y una pequeña sonrisa se formó en la comisura de los labios.

— Siempre interfiriendo con él ¿Qué planeas? — él no confiaba en ella, era demasiado extraña y sus intenciones nunca estaban claras en lo absoluto, por otro lado ella se limitó a encogerse de hombros.

— Alguien que busca poderes que no puede controlar, no tiene necesidad de saber lo que hago — La joven se giró en un ángulo de noventa grados y luego observó su entorno — Veo que este lugar en particular te gusta.

El Uchiha se tensó ante la menuda y algo borrosa figura que estaba frente a él, nunca se dejaba ver del todo, solo sabía que llevaba aquel Kimono extraño y que su forma parecía la de una adolecente de 13 años, para muchos tan solo una mocosa — No te compete — Respondió de mala forma, pero ella se limitó a reír con suavidad.

— ¿Te preocupa que alguien se entere del por qué este lugar de la aldea es tu favorito? — Sasuke apretó los dientes y se puso en pie mostrando su Sharingan en todo su esplendor.

— Cállate — Ordenó, pero la joven se mantuvo completamente serena y ajena ante su comportamiento agresivo.

— No es la forma de hablarle a una dama Sasuke-chan, pero de una u otra forma no importa que trates de ocultarlo, yo lo sé — Ella caminó hasta el enorme árbol que se alzaba en la colina — Y lo que sientes.

— ¡Tú no sabes nada! — Gritó, estaba irritado, sabía porque le decía aquello, puesto que por su decisión jamás volvería a ocurrir aquello.

— Lo sé, y por eso sé que eres un idiota, pero quizás no está de más permitirte recordar el momento — Abrió los labios, pero automáticamente los volvió a cerrar cuando por primera vez ella le permitió ver sus ojos, enmudeció sin saber realmente el porqué, lo único que supo a continuación es que se sintió caer en un inevitable letargo.

— Sasuke-kun — Escuchó a la distancia, la voz le sonaba familiar.

— Parece que el Teme el sueño pesado a veces — Proclamó otra voz más irritante para él.

— No digas eso Naruto, ha de estar cansado — La que se escuchaba como la voz femenina paró un momento y luego continuó — Sasuke-kun.

Lentamente abrió los ojos, estaba acostado sobre el césped, podía sentirlo con claridad, mientras que los rayos del sol caían sobre él con fuerza, a su lado habían dos presencias que paulatinamente comenzó a reconocer — Oh lograste despertarlo Sakura-chan — Al escuchar ese nombre abrió los ojos por completo encontrándose acuclillada a una joven de trece años que conocía perfectamente.

— Sakura… — Dijo con algo de confusión al verla, ella por su parte le sonrió con un fuerte sonrojo sobre sus mejillas.

— Qué bueno que despiertas Sasuke-kun — Proclamó ella.

— Ya estábamos pensando que estabas muerto Teme — La peli rosada se levantó mirando amenazadoramente al rubio, quien al darse cuenta de esta mirada retrocedió instintivamente.

— No vuelvas a decir algo así Naruto, a no ser que quieras un buen zape — Ella amenazó con un golpe mientras levantaba el puño.

Sasuke se sentó y observó la escena en silenció, recordaba ese día como la palma de su mano, y parecía que era estar dentro de su propia memoria, simplemente podía disfrutar de los acontecimientos, puesto que ese sería uno de los pocos días que hubiera deseado jamás cambiar — ¿Te encuentras bien Teme? — El pelinegro chasqueó la lengua con molestia mientras se ponía en pie bajo la atenta mirada de ambos.

— Deja de decirme Teme Usuratonkachi — La mirada de Naruto se estrechó momentáneamente al oír aquello, pero luego simplemente explotó en un grito.

— ¡Sasuke-teme tú realmente…!

— ¡Ya cállate Naruto, deja de molestar a Sasuke-kun! — Un fuerte golpe por parte de la femenina del grupo le fue proporcionado al ruidoso ninja de ojos azules, que soltó un quejido ante esto.

— Pero… Sakura-chan — Ella le fulminó con la mirada en son de advertencia y luego cambiando drásticamente de expresión observó al pelinegro.

— Sasuke-kun… — Ella ahora se vio tímida frente a su compañero.

Él por su parte se sintió satisfecho ante este hecho, más no lo demostró, solo se dedicó a mirar a su compañera con su típica expresión seria esperando a que continuara — Bueno, pues hoy es tú cumpleaños y queríamos invitarte hoy a comer algo, ya sabes, acabas de terminar tú entrenamiento y este día es especial… por eso… — Ella fue interrumpida abruptamente.

— No me interesa — Fue la respuesta de él para luego comenzar a caminar fuera del campo de entrenamiento — No es tan importante.

— Sasuke-teme — Naruto quería golpear a su amigo pelinegro, puesto que la expresión de Sakura había cambiado drásticamente, pero aun así ella no permitió que el rubio se le lanzara.

— Naruto — Advirtió ella, para luego mirar al Uchiha que parecía marcharse sin siquiera prestarles atención — Sasuke-kun, aunque sea déjanos estar contigo este día, no está bien que estés solo.

El Uchiha se detuvo para luego mirar a su compañera — Yo decido como pasar mi día — Vio su expresión caer en tristeza, y esto le irritó un poco, ella en verdad era una molestia — Solo no se pongan pesados.

Ella levantó el rostro luego de oír esto y automáticamente sonrió — Por supuesto Sasuke-kun — Ella observó a Naruto y le hizo un gesto para que comenzara a moverse, después de todo tenían un plan para esa tarde y no podían fallar.

Siguieron a su compañero con una sonrisa, y Sasuke no podía negar que la compañía de ese par de pesados era mejor que estar sumido en recuerdos dolorosos sobre su familia, aunque eso significara aguantar las quejas de Naruto sobre que hacía hambre, y los constantes reclamos de Sakura al ser este tan escandaloso. Miró de reojo a su compañera, reparando inevitablemente en sus ahora cortos cabellos rosas, parecía que a ella no le importaba mucho, pero no pudo negar que le enfadó enormemente al darse cuenta lo que con llevó ese sacrificio, siendo ella herida por protegerlos y perdiendo parte de aquella inocencia en aquel bosque, aunque al mismo tiempo su cariño por ella había crecido, no eran muchas las personas que se atreverían a hacer algo así por ellos, siendo que era a él a quien querían eliminar.

Recordar el simple hecho de que con valentía ella había enfrentado a tres sujetos que indudablemente eran más fuertes que ella y que se había valido de su inteligencia para ganar tiempo, pero había quedado hecha girones; si cerraba los ojos podía verla cuando despertó en aquel entonces, su cabello hecho un desastre, varios hematomas en su blanquecina piel, además de cortes provocados por Kunai en sus brazos y piernas, su ropa gastada, un cardenal en uno de sus ojos jade… solo visualizar esa escena le encendía la sangre con el sentimiento de que debió acabar con ellos por cometer aquel acto.

Suspiró tratando de apartar esos pensamientos pesimistas, tenía que caer en la realidad, de esos momentos, hacía poco habían terminado el condenado examen, ahora estaban los tres juntos, ella estaba sana y salva, y como siempre se encontraba tratando de acercarse a él, esta vez incluso escogió su cumpleaños como excusa, aunque no podía negar que sabía bien que ella no buscaba del todo ser egoísta, ella había demostrado quererlo y apreciar que estaba vivo en más de una ocasión.

— Sasuke — Miró al rubio quien lo observaba con seriedad.

— ¿Qué? — Preguntó algo agresivo, sinceramente él era en esos momentos más un estorbo que otra cosa, pero también era su amigo, así que no podía simplemente decirle que se marchara, además parecería sospechoso si lo hiciera.

— Si al menos vas a tenernos acompañándote, escoge el lugar donde vamos a comer — Gruño el rubio, por su parte Sakura le observó de mala forma.

— Yo no os pedí seguirme, simplemente permití que lo hicieran, lo que haga es mi problema, si quiere largarse pues lárguese, nadie lo está reteniendo para que valla a comer su típico ramen — El rubio se sonrojo de ira y se dispuso a gritarle, cuando la joven irrumpió rápidamente dándole un fuerte golpe.

— Naruto, deja de ser pesado, aún es temprano… — Antes de continuar un gruñido salió del estómago de ella, lo cual llamó la atención de ambos chicos.

Sakura se sonrojó de pies a cabeza, en tanto el poseedor del Kyubi la observo con los ojos entre cerrados mientras se sobaba el lugar del impacto — Dices eso, pero tu estómago hace ese sonido de… — La peli rosada sonrojada se giró y esta vez golpeó con todas sus fuerzas a Naruto lanzándolo a varios metros de allí.

— ¡CIERRA LA BOCA! — Sasuke la observó, indudablemente estaba avergonzada y hambrienta, pero nuevamente por la comodidad de él prefería pasar de largo sus necesidades.

Por parte del pelinegro suspiró y comenzó a caminar, ellos en verdad eran un par de tontos, pero sabía que por algo los tenía en consideración — Oh… Sasuke-kun — Dijo ella alcanzándolo, por parte del rubio, tardó un poco más pero se recuperó de su lesión recién adquirida y los siguió.

— Sakura-chan es cruel — Murmuró Naruto, pero al instante recibió una mirada asesina por parte de la joven.

— Eso te pasa por bocón — replicó ella tomándose inconscientemente el estómago.

— Pero, solo decía… — Se cayó al ver nuevamente la expresión de su amiga.

Sasuke solo continuó hasta llegar a un pequeño restaurante donde ingresó y se sentó en una de las mesas más cercanas a la entrada, y con ello esperó a sus compañeros de equipo, quienes habían intercambiado una sonrisa y luego se sentaron en la misma mesa, siendo Sakura a su lado y el ruidoso al frente. Pasó un momento y llego una camarera lista a atenderlos, Sakura y Sasuke se decidieron Hiya-yakko, mientras que Naruto solo se conformó con algunos onigiri, no quería comer algo que no fuera ramen.

— Un día de estos enfermaras por solo comer eso — Le reprendió la femenina del grupo.

— Sakura-chan, el Ramen es todo lo que necesito para tener energías, es el secreto de mi fuerza — La joven suspiró con cansancio, pero seguido de esto Sasuke bufo y sonrió con algo de arrogancia.

— Tal vez también es la fuente de tu estupidez — Se burló el Uchiha, en tanto el Uzumaki estuvo a punto de pararse para gritarle, pero Sakura lo amenazó nuevamente.

— Por favor Naruto, compórtate — En ese momento llegó su orden, así que se dispusieron a comer.

Sasuke volvió a mirar a sus compañeros sin que lo notaran, lo cierto era que por mucho que Naruto fuera idiota también era fuerte, incluso había derrotado a Gaara, mientras que él tuvo que quedarse atrás mirando, realmente fue frustrante, no pudo protegerlos, es más fue él quien salió protegido, por ellos, aunque Sakura pasó toda la batalla inconsciente, era real que de no ser por ella él hubiera sido asesinado inevitablemente. Miró su plato ahora casi completamente vació y luego miró a su derecha donde estaba Sakura, ella parecía disfrutar mucho el día, ¿En serio era feliz solo con estar a su lado? No podía siquiera pensarlo realmente, él no podía expresar bien lo que sentía, pero se sentía en familia cuando estaba con ellos, pero al mismo tiempo tenía una meta que cumplir.

— Eso estuvo delicioso — Comentó la chica colocándose de pie — Sasuke-kun, nosotros pagamos hoy, así que descuida.

Él observó a la joven que sonreía, realmente no quería que lo hicieran, pero antes de que él dijera algo ella tomó a Naruto de la oreja y lo arrastro a la caja para pagar — E-espera S-Sakura-chan, eso duele — Suspiró mientras los vio desaparecer en el interior.

— Parece que se divierten — Escuchó detrás de él, entonces se giró y se encontró con un peli blanco.

— Kakashi — Pronunció él con voz neutra.

— ¿Qué tal? — Dijo él con una sonrisa tras su máscara — ¿Disfrutas tú día?

Sasuke no comentó nada, sus pensamientos eran claros en su cabeza, pero jamás admitiría que era reconfortante no estar solo — Kakashi-sensei — Dijo Sakura llegando con el rubio, que ahora iba libre de cualquier agarre.

— ¿Se olvidaron de invitarme a la celebración? — Cuestionó el hombre.

— No celebramos nada — Se adelantó el pelinegro a contestar, entonces se puso en pie y comenzó a salir del establecimiento.

— ¿En serio? — Proclamó Kakashi, mientras el resto del equipo siete siguió al Uchiha — Qué curioso.

El hombre miró a sus otros dos pupilos, quienes hicieron un leve asentimiento de cabeza — Entonces supongo que tenemos que hacer algo al respecto — Proclamó el albino, entonces antes de que el pelinegro pudiera reaccionar, había sido tomado por su sensei y por el rubio.

— ¿Qué rayos hacen? — Les dijo el muchacho ahora molesto, mirando como ellos simplemente lo cargaban al hombro del más grande.

— Objetivo asegurado — Se limitó a contestar Naruto para luego sonreír.

Sakura miraba todo, no parecía dispuesta a mover un musculo por detener a ese par, y eso no lo pasó por alto Sasuke, quien la observo con un deje de incredulidad, pero ella solo le dio una tímida sonrisa. En un minuto iba a toda velocidad entre calles, casi no reconocía ni por donde iban, chasqueó la lengua con irritación y trató de zafarse, pero el peliblanco lo tenía bien sujeto, así que se tuvo que resignar a ser arrastrado a quien sabe dónde; miró hacia su frente, que era la parte trasera de su maestro y vio a Naruto y Sakura siguiéndolos lo más rápido que podían, era notable la diferencia de niveles si lo veía desde ahí.

— ¡Por el cabeza de pollo! — Grito Naruto una vez estallaron las serpentinas al lado de un pastel que él en lo personal veía con repulsión.

No supo cómo terminó allí, rodeado de todos los novatos, solo supo que en un momento iba a espaldas de Kakashi y al siguiente estaba sentado entre todos ellos, y del comienzo de esa celebración ya iba para las tres horas y hasta ahora iban a partir la infernal torta. Se removió en su asiento y revolvió sus ya alborotados cabellos oscuros, mientras veía como esperaban que soplara las velas, y era inevitable no estar molesto, lo que menos quería era estar ahí, no le daba buenos recuerdos y además irrumpía con sus actividades.

Era mejor acabar con ello, así que simplemente soplo mientras el resto le felicitaba, o al menos las femeninas, porque la mayoría de los hombres hacían comentarios estúpidos sobre él, como si fueran bromas, los únicos al margen eran Shikamaru, Chouji y Shino, quienes tenían sus cabezas en otros asuntos, por otro lado Kiba y Naruto disfrutaban de una conversación de quien era el más fuerte, Hinata como siempre observaba nerviosa a su alrededor, pero especialmente tenía la mayoría de sus miradas reservadas para su estúpido y despistado compañero, Ino y Sakura por su parte discutían por él como siempre, aunque parecía que la peli rosada se encontraba al mismo tiempo enfocada con otros pensamientos.

— Bueno, come Teme — Naruto al final se le dio por acercarle un pedazo de pastel.

— No quiero, no me gusta lo dulce — Proclamó con molestia Sasuke.

— Por un día que la coma no morirá — Le insistió el rubio, pero Sasuke, solo negó otra vez, fue en ese momento que Naruto se rindió con él, y se fue a hablar con el resto.

Miró hacía a fuera y notó que ya estaba anocheciendo, así que se puso en pie sin que nadie más lo notara y se escabulló para poderse marchar de esa "ridiculez", observó el lugar donde estaba, era el centro de la hoja, le costaría llegar a su casa al menos una media hora desde ahí. Suspiró y se movilizó rápido antes de que lo pudieran detener, después de todo tenía tiempo antes de que alguien notara su ausencia o al menos eso pensaba — Sasuke-kun — Chasqueó la lengua irritado, no quería detenerse, en su carrera, pero no le quedo de otra al escuchar por segunda y tercera vez su nombre.

— ¿Qué quieres ahora Sakura? — Estaba molesto, muy molesto por cómo le habían obligado a sociabilizar con el resto.

— L-lo siento — Comenzó ella apenada, pero luego dijo — Sé que fue egoísta de nuestra parte, pero, Kakashi-sensei, Naruto y yo no queríamos que te limitaras a solo entrenar todo el día, debí pensar que preferías algo más tranquilo.

La observó sin cambiar su expresión molesta, al menos por unos momentos, puesto que ella se mantuvo con la mirada gacha, así que simplemente suspiró con resignación — Solo déjame — Ella levantó la mirada y lo miró algo angustiada.

— No… no quiero que estés solo — Proclamó — aunque sea hasta el final quiero que puedas estar con alguien, sé que no soy la mejor compañía, pero… permíteme darte un último obsequio antes de que vayas a casa.

¿El secuestrarlo era un obsequio? Sinceramente, no se veía tentado a aceptar, pero aquellos ojos esmeralda le rogaban, al final contra su voluntad acepto — No regresaré allí — Comenzó, y ella sonriendo acepto.

— Esta bien. Es por aquí — Ella dio un salto al tejado de la casa contigua y le hizo un gesto para que la siguiera.

En un momento corrían entre calles, hasta salir de la zona comercial, entrando a la zona boscosa de la aldea, ahora comenzaba a cuestionarse a donde rayos lo llevaba, y pensaba dar marcha atrás, e iba hacérselo saber cuándo ella se detuvo repentinamente al frente de unos arbustos — Aquí es — Dijo ella sonriendo mientras cruzaba la maleza.

Él le siguió y encontró un claro bastante hermoso con un enorme árbol en el centro y un pequeño conjunto de flores que habían quedado de la primavera — Pensé que te gustaría un lugar que nadie conociera para cuando quisieras meditar. Te aseguro que nadie que conozcamos sabe de este lugar — Ella se acercó junto al árbol y sacó de entre las raíces un paquete — Feliz cumpleaños Sasuke-kun.

Miró el paquete y luego a Sakura, sinceramente ella era una caja de sorpresas — Hm — Se acercó y tomó con delicadeza el paquete, que inmediatamente abrió, en el interior encontró un libro de combate y además con ello venía un collar con el pin Uchiha y a su lado el símbolo de la aldea de la hoja — No sabía que te gustaría, pero pensé que algo que pudieras emplear para mejorar tus habilidades serviría, y bueno… algo para que recordaras que eres miembro también de esta aldea y que siempre estaremos ahí para ti.

Observó con más detalle el collar y se dio cuenta de que habían ciertas irregularidades en él, pero eran casi imperceptibles — Tú hiciste esto — Afirmó con calma y miró a su compañera, quien estaba algo sonrojada.

— Bueno… sí, lamento si se ve muy mal — Sasuke observó su sonrojo, y luego simplemente guardo los obsequios.

— Esta bien así — Se acercó debajo del árbol y se sentó debajo de él.

Ella se quedó de pie mirándolo, como indecisa si quedarse o irse — Solo será por un momento Sakura, luego nos iremos — Proclamó en señal de que podía sentarse a su lado, ella sonrió ante el permiso y se sentó.

— Feliz cumpleaños Sasuke-kun — Murmuro ella.

— Hn — No podía negar que estaba feliz, no había sido un día tan malo después de todo, ahora podía compartir un momento a solas con ella, e increíblemente no estaba hablando como siempre lo hacía.

Disfruto del silencio un poco más recordando el año que habían tenido, se enfrentaron a la muerte varias veces y ahora estaban ahí sentados, quizá en un futuro volvieran a verse en peligro de muerte, pero se aseguraría de ser más fuerte para enfrentarlas, no le gustaba ser el que era protegido como un niño pequeño, si quería derrotarlo tendría que ser más fuerte que antes, cada día más. Sintió a Sakura removerse a su lado, así que se giró a verla y se encontró con su rostro durmiente, se veía realmente cansada, pero al mismo tiempo relajada.

¿Cuánto esos ojos habían llorado por él? ¿Cuánto no se había preocupado por que estuviera bien? En el puente, en los exámenes chunin, contra Gaara, siempre terminaba herida de alguna forma para protegerlo si lo veía herido. Entre cerró los ojos y se fijó en su delicado rostro, aquellas pestañas oscuras, la piel blanca, los labios levemente abiertos, los cabellos rosa cayendo sobre su rostro, aquella nariz que no era tan pequeña ni tan grande, su frente, que a pesar de que decían que era amplia, a él le parecía que iba a juego con su rostro perfectamente.

Se levantó un poco y posó suavemente su mano en la mejilla de ella, era demasiado confiada, quedándose dormida al lado de un hombre, aunque eso era positivo para él, puesto que podía verla en su estado más vulnerable. Acarició suavemente la superficie de la piel sin despertarla, y luego se dispuso a tomar su último regalo de cumpleaños, lentamente se acercó a su rostro, para luego de unos segundos y con toda la delicadeza que pudo, depositar sus labios sobre los de ella, sellándolos en un suave y cálido beso que duró unos segundos — Gracias Sakura…

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Despertó, a esa enana le encantaba jugar con él, se puso en pie mientras se revolvía los cabellos y observaba su alrededor, ese lugar siempre le recordaría que fue él quien tomo el primer beso de ella sin que ella misma se enterará, pero eso era cosa que él guardaría, después de todo ella le pertenecía, aunque ahora lo viera como un mocoso y no volvió a compartir de la misma forma sus cumpleaños.

Caminó sobre sus pasos para observar que hacía su cuerpo, cuando repentinamente sintió un jalón que lo aturdió fuertemente, así que tuvo que cerrar los ojos, luego de un momento comenzó a abrirlos lentamente, pero al hacerlo se llevó una sorpresa, estaba en su cuarto, en su cuerpo de 13, en su casa, con la mano extendida mientras palpaba algo — ¿Sasuke-kun estas bien? — Levantó la mirada encontrándose con la versión adulta de su compañera, quien lo miraba con preocupación.

— Hn — Fue lo único que acertó a decir — Solo me sentí un poco mareado.

— Oh, me preocupe — Rio ella — Pensé que no te había gustado tu regalo, como sea lamento entregártelo hasta ahora, sé que ya pasó un tiempo, pero no había tenido la oportunidad, como sea Feliz cumpleaños.

Ella besó su mejilla y luego salió de allí, supuso al cuarto de su hermano, por su parte estaba confuso ¿Qué lo hizo entrar en su cuerpo? ¿Qué le permitió romper sus cadenas? Entonces bajo la vista y miró lo que llevaba aún entre las manos; sus ojos se abrieron con sorpresa al ver en ellas el collar, era el mismo, no había cambiado en nada — Sakura — Murmuró, mientras observaba el detalle.

¿Eso lo había sacado de allí? ¿Cuánto duraría? ¿Volvería a quedar relegado a ser un inconsciente o podría quedarse ahora? No, él conocía la respuesta, no se sentía atado a su cuerpo en esos momentos, sus memorias no eran para regresar, eso quería decir él sería expulsado de nuevo hasta que supiera el cómo quedarse, pero… aquel collar en sus manos, le era suficiente por el momento, era precisamente un regalo que pasaba entre el tiempo.

Antes de marcharse se lo colgó al cuello, esta vez no lo dejaría de lado, puesto que eso solo era una señal de que en algún momento volvería para cruzarse cara a cara con ella, solo tenía que esperar. Consciente de que el peliblanco había aparecido atrás de él para regresarlo, él simplemente se sentó en el suelo y cerró los ojos, pero en su rostro prevaleció una sonrisa mientras volvía a ser una sombra, solo era cuestión de tiempo...


Este es uno de los especiales que no escribi para Tumbrl, este ni siquiera esta editado realmente, creo que en su momento lo corregí por encima, pero este esta escrito tal cual como fue en la versión original del fic, en mis años mozos cuando creé la historia. 2014 a 2017 antes de subirla aquí en FF por lo tanto pues nada... espero la disfruten. Es todo por esta noche creo luego traeré el resto.