EXTRA 10 — INTENCIÓN —
Llegar a la primera parte del destino que era la costa solo llevo dos días, luego de que su marcha el primer día, luego del almuerzo se volviera más rápida, empleando las habilidades ninja para ir por el bosque hasta cerca al puerto, donde hábilmente Shisui se encargó de conseguirles un medio de transporte para poder ir a la isla donde estaba la población que buscaban.
Por su parte Yui optó por cambiar su ropa por algo más "sencillo" optando por una camisa larga de cierre central sin mangas de color blanco y brocado dorado, junto a unos pantalones azul oscuro. Cuando los dos se reunieron nuevamente antes de zarpar Shisui le interrogó con la mirada sobre el cambio, sin embargo, ella se encogió de hombros y aclaró que sus ropas anteriores eran más para combate abierto, pero si iban a pasar desapercibidos algo más "civil" sería una respuesta más acertada. — ¿Sabías que hace muchos años los barcos no se hubieran atrevido a ir más allá de unos pocos metros de la costa porque había bestias marinas? — Fue el comentario de la tarde cuando estaban cenando en la proa del barco pesquero que amablemente había accedido a llevar a los dos pelinegros.
— Mmm… ¿Aún hay no? — Cuestionó Shisui apartando la mirada del oniguiri entre sus manos y mirando a la joven a su lado que estaba luchando en su mirada con un tentáculo de pulpo.
— No realmente, el que se encargaba de "mantenerlos vivos" termino por asesinarlos a todos porque no eran de su agrado — Suspirando Yui bajo lo que se suponía tenía que comer y lo dejó en el cuenco de sopa que le había provisto el capitán.
— ¿Simplemente así? — Shisui cuestionó mientras observaba como la joven parecía estar evitando la comida, así que agregó el descubrimiento a otro dato curioso sobre la guardiana.
— Si, aun me dan pena, pero ciertamente era problemático la cantidad de personas que morían devoradas por ellos —declaró Yui mirando el atardecer en un intento de ignorar el hambre que en ese momento estaba sintiendo.
Shisui estaba seguro para ese punto que la mujer era a su modo bastante normal y en cierto modo no podía ignorar el malestar que se le presentaba por los alimentos. — Hm ¿No te gustan los mariscos? — Saltando ligeramente y apartando la mirada Yui parecía evitar la pregunta esperando que el chico renunciara a cuestionarle sobre esto, pero para ese momento debería aprender que eso con Shisui era casi imposible, el hombre era testarudo cuando quería, por eso permaneció en silencio mirando a la joven que al final resignada suspiró y enfrentó los ojos oscuros que la miraban con curiosidad.
— Un poco… no es que no pueda comerlos, es solo que hablando de bestias marinas había una como un pulpo una vez… solo recordé su sabor crudo porque este no está precisamente… condimentado —gruño avergonzada por verse tan quisquillosa.
— ¿Quieres cambiar? — Sorprendida por la repentina declaración Yui ahora miró al Uchiha que extendía su paquete de oniguiri hacia ella.
— Pero estos los trajiste tú, comida cacera como se dice. — El pelinegro se encogió de hombros y tomó el cuenco de la chica al tiempo que colocaba si pequeño paquete de bolas arroz como intercambio en sus manos.
— No importa, hay cosas que no todos toleramos, viendo que eres igual en ese punto es entrañable, no me molesta compartir — Shisui sonrió y comenzó a comer la sopa que había estado comiendo hacia unos momentos la guardiana, ignorante de que la acción tan simple había ablandado notablemente las expresiones dela pelinegra y consiguiendo que por su pecho se deslizara una sensación cálida.
— Gracias Shisui —murmuró la joven dando un mordisco a una de los onigiri. Tenía una textura perfecta, con la combinación justa de sal con las algas y también dentro tenía oculto un poco de atún desmenuzado — Delicioso.
— Es bueno que te guste, usualmente cocino para mí mismo, así que me conformo con lo que sale —declaró el pelinegro justo cuando ella estaba tomando otro bocado de la comida, consiguiendo que casi se atragantara con la porción.
— Espera un momento ¿Tú los hiciste? — Atónita, ella vio cuando el pelinegro levanto el rostro luego de morder un pedazo del pulpo con el que ella no había podido. — Lo hice ¿Por qué la sorpresa? —declaró en respuesta el muchacho.
No es como si el supiera, no era intencional y definitivamente fue un acto de buen corazón. Oh como maldecía en esos momentos las mil y un tradiciones absurdas de su gente, sin embargo, se sentía mal tomar algo que él había hecho para sí mismo solo porque no pudo enfrentarse a un estúpido intento de calamar gigante… y sí sabía que ambos eran diferentes, pero en su opinión esas cosas con tentáculos podrían ser para ella lo mismo, pero con apariencia diferente. — Yo… ah… están bastante buenas Shisui, cocinas bien —finalmente dijo, tragándose el resto de la porción que tenía entre sus manos.
— Estoy curioso, Mencionaste que mordiste una de estas cosas crudas ¿Por qué fue? — Shisui tenía que admitir que la sopa no estaba muy buena, aunque no sería quisquilloso con ella, comida era comida para ese punto y no era la primera vez que comía algo que no estaba del todo hecho.
— Bueno… fue hace mucho tiempo —empezó ella a narrar mientras tomaba otra de las bolas de arroz y finalmente se relajaba completamente, extendiendo las piernas que había tenido recogidas y mirando al cielo — No recuerdo bien la edad que tenía, pero era pequeña, y antes de que preguntes si, nosotros crecemos, nacemos y crecemos.
— No lo iba a cuestionar —Declaro Shisui — Aunque si quería saber la forma.
— Como cualquier criatura viviente, nuestra existencia solo difiere por algunas cosas. El punto de la pregunta no es ese de todas formas. Fui llevada al mar con Nox para "aprender" más sobre nuestros deberes, nuestra vida en general y en parte a sobrevivir. El punto es que juntarnos a Nox y a mí en un mismo lugar por mucho tiempo no acaba bien y más cuando éramos niños, así que luego de un día terminamos peleando. Lo siguiente en ocurrir fue que despertamos con nuestra riña a uno de los calamares gigantes de las profundidades que arribó a la costa y bueno… no fue muy amable para marcharse pacíficamente, casi nos aplasta con sus tentáculos y claro también nos agarró, dio vueltas hasta marearnos, también nos hundió con él. El mar es profundo y oscuro por lo cual para Nox fue fácil soltarse debido a sus habilidades, pero de mi parte estaba algo en desventaja, así que mordí al calamar… — La joven se estremeció un poco y tragó otro bocado de comida antes de continuar con su historia — Podemos producir veneno o antídotos en nuestra sangre, transmitirlo a través de nuestros colmillos o uñas no es problema, y bueno, funcionó la bestia me soltó… a costa de que luego fuera perseguida por ella y el sabor viscoso quedara en mi boca junto con el sabor salado del mar, no tiene un agradable sabor, sin ningún tipo de preparación a mi gusto sabía amargo y estos en especial tenían una capa de baba que les recubría completamente para protección de otros depredadores… el punto es que no es que no pueda comer pulpo o calamar, pero cuando están medio crudos… me dan recuerdos desagradables.
Shisui trató seriamente de mantener una expresión seria en sus facciones, realmente lo intentó con todas sus fuerzas, pero pensar en una pequeña traviesa metiéndose en problemas, en comparación a la mujer confiada que tenía al lado era, por no decir menos, hilarante. Ella también había sido una niña real, también había cometido sus errores al parecer y saliendo de ellos con uñas y dientes como expresaba en su historia, tal como alguien normal, no poderes, aprendizaje propio… era una historia tierna. — Ya veo… es interesante, supongo que en mi caso no soy quisquilloso con la comida, pero no me gustan las setas, las como cuando están de temporada, pero es… un poco difícil para mí. — Yui miró la sonrisa alegre en el rostro de su acompañante, sabía que básicamente contar una anécdota como esa era como burlarse de sí misma pero no tenía la intención de ocultarlo, no es como si esa información fuera a afectarla de alguna manera.
— Bueno por mi parte está bien, es tu turno de responder una pregunta ociosa. ¿Alguna travesura que hayas hecho? — Era momento de emparejar el terreno de Juego, ella había comentado algo un poco vergonzoso de su niñez, era lo más justo que conociera algo de él.
— Hm… bueno veamos —el Uchiha meditó un momento, pensando en alguna cosa que hubiera hecho de niño que valiera la pena contar, sin embargo, memorias como las que contaba ella no tenía alguna, al menos no de forma tan esporádica, las únicas travesuras que había hecho eran bromas a Itachi y Sakura con sus misiones, pero por lo demás siempre dedicó su infancia a cuidar de su familia, sus difuntos padres cuando ya no pudieron levantarse para ser las cabezas de hogar. — Bueno… siempre me gustó llevar a Itachi y Sakura de misión, una vez nos metimos en problemas, rodeados de ninjas peligrosos luego de que ascendieron a Chunin.
Una sonrisa apareció en el rostro del pelinegro al recordar viejos tiempos — Sakura me persiguió cuando terminamos, e Itachi creo que estaba pensando una forma de vengarse, aunque nunca ejecuto dichos pensamientos; es demasiado amable a veces. Lo siento no es una gran historia, pero realmente no tengo presente un momento divertido como el tuyo. — La pelinegra lo observó un momento en silencio intuyendo que era lo que estaba pensando el chico, asi que luego de un momento suspiro y le dio un suave golpe con el codo.
— No es una mala historia, tus recuerdos más felices son con ellos, además me da la idea de que, aunque no te metas en problemas adrede lo harás si es necesario para "probar algo." Después de todo estabas cuidando a tus hermanitos — La expresión de la chica era suave transmitiéndole su comprensión.
No era una mala dinámica, pensó el hombre, ella era lo suficientemente madura como para ver diferentes puntos de vista sin ser condescendiente, tenía el corazón para escuchar sin llegar a ser como el resto de personas, no había prejuicios incluso si estaba consciente de que ella había creado una impresión sobre ellos y conocía la historia de cada uno. Era intrigante alguien como ella que fácilmente podría asumir algo con los datos que recopilaba, tal y como había estado haciendo. — Hablas de este tal Nox desde hace tiempo… ¿Tu compañero? ¿Hermano? — Su pregunta era por curiosidad, ella lo había mencionado antes, de hecho, varias veces y sabía que tenía relación con ella, pero no sabía el tipo de lazo.
Una mueca de disgusto cruzó las facciones de la joven como reacia a responder, y de hecho él estuvo a punto de retractarse, pero ella se adelantó con la respuesta antes de que si quiera pudiera conseguirlo. — él y yo… bueno somos caras de una misma moneda. No es mi hermano ni estamos relacionados por sangre, lo nuestro es algo más espiritual podría decirse —suspiró y cerro el paquete ahora vacío donde Shisui había pasado sus onigiri antes de continuar — Dentro de los guardianes hay dos tipos de especialidades por así decirlo, luz y oscuridad, de ahí que salen las otras ramas. Aunque esto ocurra no son comunes quienes se repelen o tienen trabajos similares.
— No comprendo es como agua y aceite entre ambas "facciones" —cuestionó el pelinegro, sorprendido que ella fuera abierta a comentar aquello.
— No, no lo son. Nox y yo somos un caso especial —declaró ella levantando la mirada — al igual que nuestros padres somos y no somos compatibles.
— ¿Cómo polos opuestos que se atraen? — Esta vez Shisui lo decía en broma, pero solo consiguió que la guardiana se pusiera pálida y le diera una mirada de horror junto a un evidente estremecimiento.
— ¡Por Dios No! Me refiero, no hay odio ni nada, pero solo pensar algo así me da nauseas, nos mataríamos antes de poder tener una relación — Ella negó fuertemente ahuyentando el pensamiento — Mejor lo explico así. Él y yo nos especializamos casi en lo mismo, nuestros trabajos son pesados, y donde yo no intervengo el complementa mi trabajo, sin embargo, nuestras formas de actuar difieren bastante. Hasta ahí parece trabajo entre colegas normal, pero lo cierto es que si bien la luz no puede existir sin oscuridad y la oscuridad engulle la luz o es ausencia de la misma, mantenemos una constante lucha sobre lo mismo, aquellos que llevan el pináculo de esa responsabilidad tienen a chocar entre ellos porque las especialidades son más fuertes.
— Entonces entre igualdad de fuerzas una ejerce presión sobre otra —declaró Shisui a lo cual Yui asintió.
— No soy buena simplificando, pero es correcto, usualmente entre los demás siempre hay un "dominante" y un "pasivo…" eso no suena bien pero no hay otra forma, son rangos de fuerza, no hay dos que tengan la misma cantidad así que pueden coexistir… a su modo. Nox y yo no podemos de forma natural porque nuestras fuerzas se igualan y servimos casi para lo mismo.
— Bueno otro dato sobre ti, era tan fácil explicarlo, pero te complicas demasiado —comentó Shisui dejando de lado el cuenco de sopa ahora vacío — ¿Eso es normal en ti?
— Supongo que tengo tantas cosas en la cabeza que miro en tras fondo que me es difícil expresarlo correctamente —admitió ella un poco avergonzada de su pequeña debilidad, de hecho, eso también se aplicaba a sus pequeños castigos, parte de su personalidad suponía, después de todo era algo que su compañero siempre le decía. — Como sea, como mencioné no es que nos odiemos solo que luego de un tiempo de estar juntos solemos pelear, con el tiempo ha sido menos frecuente y nuestro tiempo de tolerancia se ha extendido a días, pero nunca debemos cruzar cierto tiempo.
— Bastante complejo —aceptó el Uchiha pensando cómo sería el tal Nox. Ella era bastante humana quitando sus responsabilidades, algo refrescante para ser su compañera de misión, de hecho, hasta el momento, aunque no había dado órdenes, seguía sus pasos sin replicar, aceptando su liderazgo sin problemas, aunque ella probablemente tenía más experiencia. — Asi que se conocen desde hace tiempo.
— Crecimos juntos. Aunque no somos familia por sangre casi somos como primos. — La expresión de la chica se volvió casi nostálgica — Nuestros padres también crecieron juntos, mi abuelo acogió al padre de Nox aunque con mi padre siempre se la pasaron peleando tal y como hacemos Nox y yo actualmente. Pero realmente se llevan bien, como hermanos así que técnicamente somos una familia, con mi tío por lo menos no tengo problemas.
— Definitivamente es mejor no asumir nada, es más interesante descubrir esos pequeños detalles sobre ti — una sonrisa sincera cruzó la expresión de Shisui, aunque Yui realmente para ese punto se había imbuido en recuerdos, realmente no le importaba hablar de ello, pero se sentía apática con el tema. — No tengo hermanos, pero considero a Itachi y Sakura como tal, hemos crecido juntos así que no puedo verlos de otra forma, además… me apoyaron cuando lo necesité.
— Son una verdadera familia —saliendo de sus cavilaciones la joven volvió a mirar a Shisui esta vez una sonrisa pequeña y amable cruzaba su rostro — Puedo ver cuánto los quieres, y lo desinteresado que eres para verlos felices.
— Oh no, no hables de eso de nuevo. —Gruño el Uchiha ocultando su rostro tras su mano mientras recordaba su primer encuentro, donde él ni siquiera cayó en cuenta de quién era ella; pero podía saber con claridad a lo que hizo referencia esa vez, y aunque no le molestaba admitirlo de todas formas era un poco incómodo recordarlo.
— Oye, descuida, te lo dije se lo que se siente así que no creo que sea malo. De hecho, admiro eso de ti. — Inseguro si mirar de nuevo por un momento Shisui soltó la respiración que contenía y permitió deslizarse su mano un poco, lo suficiente como para poder ver a la mujer de rejo, pero solo encontró una clara sinceridad en su rostro.
— ¿Admirarme?
— Si, no hay muchas personas que puedan desapegarse de esa forma incluso si no es su naturaleza propia hacerlo, sea cual sea el motivo que te llevo a hacerlo inicialmente sigue siendo un gesto significativamente difícil. — No hubo respuesta luego de esto y simplemente se quedaron mirando como el sol se ocultaba tras el mar.
Usualmente no tenía tiempos para hacer solo eso, sentada en la cubierta de un bote al lado de un chico que apenas si estaba empezando a conocer, viendo la puesta de sol luego de una cena temprana cocinada por el mismo hombre. La vida como guardián hacía perderse las cosas hermosas de la vida en ocasiones, una carga destinada desde que nació. No, nunca había maldecido su destino incluso por su propia suerte o las cosas que guardaba dentro de sí, cada experiencia la había aceptado y esos momentos no serían diferentes. — Aun parece que falta un poco ¿Crees que…? — La joven se detuvo en sus palabras cuando sintió un peso extra en su hombro.
Sorprendida, giró delicadamente el rostro hacia su acompañante y vio, con deleite femenino la expresión dormida y tranquila del Uchiha. ¿desde cuándo? ¿La sopa le había sentado mal? ¿Cómo simplemente cayó de esa forma? ¿No se suponía que no debías bajar la guardia? No es que tuviera malas intenciones, pero él no la conocía aun lo suficiente como para… darle ese grado de confianza. Recostó la cabeza contra la madera, y sintió un extraño burbujeo en su pecho, ¿Debería sentirse alagada u ofendida? Realmente la tomó como una almohada, pero… No era algo malo ¿cierto? Probablemente su cansancio fue guardado con recelo por mucho tiempo, no es como si el Uchiha lo demostrara de todas formas.
Su cabello también se sentía suave en su costado ¿Cómo podía ser eso? Siempre se veía rebelde, se parecía el de Nox —La suerte de algunos—. ¿No le dolería el cuello si se quedaba en esa posición? Era el viaje más extraño que hubiera tenido por un tiempo, pero era igualmente bienvenido. Tomando una decisión finalmente, con cuidado ella lo movió suavemente por su hombro y ayudo que su cabeza se deslizarse hasta su regazo, intentando no despertarlo. Aun faltaría algún tiempo para llegar, y a ella no le molestaba guardar su sueño, déjalo descansar para lo que venga. Una sonrisa se deslizó por los labios de la morena mientras cerraba los ojos, solo descansando un poco mientras escuchaba las olas golpear contra el barco y una mano errante inconscientemente comenzaba a acariciar los risos del hombre mayor.
Por otro lado, Shisui no sabía si arrepentirse de su decisión. Realmente su plan no era dormir realmente, simplemente ante el silencio quería medir la reacción de la joven si él mostraba la guardia abajo. El resultado fue más de lo que espero y una punzada de culpa golpeó sus costillas, porque, aunque no lo había visto, podía sentir lo tensa que había estado la guardiana al él ejecutar tal movimiento osado de su parte. No es que él hiciera eso con toda la gente, pero ¿Cómo actuaria? Cuando tus presas están con la guardia abajo es cuando atacas, y aunque no quería ponerla a prueba de esa manera, no espero que su reacción fuera "considerada" incluso tierna si algo le decía la suavidad con la que lo estaba acariciando. No era una mala persona en conclusión y era un poco cruel de su parte desconfiar tanto pero su familia era importante, esa misión solo sería la confirmación o justificación de la personalidad de ella, aunque hasta el momento cada interacción solo le hacía pensar que ella era más transparente de lo que pensaba.
Pensando en eso, junto con la calma que había lentamente y sin quererlo realmente Shisui cayó en un sueño ligero siendo rodeado de pequeños flashes de su viaje en el momento, al menos una decisión sabia por lo que les esperaba cuando llegaran.
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Nada, Shisui podía atribuir que quizás los rumores fueran infundados o quizás había sido una falsa alarma lo que los había llevado allí, porque al pisar la aldea señalada, solo encontraron un lugar animado y nadie sabía nada de lo que estaba insinuando cuando se acercó a los bares a deslizar información de los supuestos rumores. Habían llegado con Yui al amanecer del tercer día y desde entonces habían fingido ser un par de hermanos mercantes, donde simplemente estaban de "viaje" buscando nuevas cosas para suplir sus mercancías, algo exótico había declarado Shisui que en poco tiempo ya había entablado buenas relaciones con varios comerciantes del pueblo. Su elocuencia al hablar y observaciones acertadas de las personalidades de los habitantes le había abierto un espacio fácil entre algunos de los comerciantes más populares e incluso con el dueño de la actual taberna que estaba visitando, sin embargo, no había conseguido ni una sola pista, y ya se había asegurado de revisar el mapa varias veces y estaba seguro que era el lugar descrito.
Era desconcertante y frustrante por decir algo. — Oh muchacho, este lugar es más seguro que cualquier lugar que visites, incluso las aldeas ninja no se comparan —reía el hombre tras la barra — Máximo tendremos algunas peleas de borrachos y desacuerdos fáciles, pero nada como los rumores que me cuentas que se han escuchado a fuera, siente la seguridad de hacer negocios aquí.
— Eso realmente es un alivio —declaro Shisui dándole otro sorbo a su bebida y una amplia sonrisa que ocultaba su frustración — Entonces no me preocupare de tomarme mi tiempo para mirar las cosas que podría adquirir.
— Sí, que por cierto aquí el licor… es delicioso, si buscas algo como eso para comerciar, puedo recomendarte que vayas con uno de los mejores destiladores de vino de arroz, también trae de otros comercios a base de uva. — El hombre soltó una fuerte risa y le dio una palmada en el hombro al joven Uchiha que siguió la corriente al soltar su propia risa. — Por otro lado, he escuchado que viajas con tu hermana.
— Oh si, ella le gusta mirar por si misma a veces —respondió Shisui pensando en que la pelinegra de hecho había estado en su propio mundo desde que llegaron, pero siempre actuaba bastante de acuerdo a la ignorancia, ni siquiera parecía alarmada y siempre volvía con cosas, muestras aquí y allá que decía que le daban gratis.
Casi una semana y no tenían nada, comenzaba a pensar seriamente que era mejor marcharse y reportar que no había nada inusual, pero ¿Si el tercero y Tsunade tenían razón? — Hm creo que lo he escuchado, es una niña muy dulce, algunos chicos han estado comentando que el otro día estuvo ayudando en la casa de té de la abuela Kuni luego de que se lastimo la espalda de nuevo. En verdad ha atraído mucho las miradas desde que llego ¿Estás seguro de dejarla sola? Puede que sea un lugar seguro para los negocios, pero… una chica linda es una chica linda.
Oh era cierto, y ahí tenía que entrar su actuación, fingiendo que la "dulce" Yui no podía defenderse sola y él como hermano protector no podía ser menos que protector. — Ella es un poco terca, pero estaré más pendiente, no quiero que mi hermana termine lastimada por cualquier persona. — El cantinero estaba asintiendo cuando escucharon una gran conmoción afuera, entre jadeos de sorpresa y miles de murmullos rápidos entre todos.
Ambos hombres se miraron antes de que salieran disparados hacia la puerta, aunque Shisui siendo más ágil que el fornido hombre tras la barra llego antes a la puerta donde algunas personas ya comenzaban a salir. Fue difícil moverse entre las personas que trancaban la salida, pero de algún modo sin llamar la atención logró apartarlos hasta que llegó al frente, para ver qué era lo que ocurría. Para ese punto Shisui debería empezar a llevar un registro de cuantas cosas le iban a sorprender de esa misión, porque claramente esa sería otra más para la cuenta.
Cabello morado oscuro, casi negro recogido en un moño alto, rasgos aristocráticos, vestido con una fina ropa de seda, una espada atada al cinto y sobre un caballo. Ese era el hombre que estaba en medio de la calle con la mirada fija en una muchacha en el suelo y junto a ella Yui que la estaba sosteniendo mientras ignoraba al imponente varón frente a ellas. — ¿estás bien? — Escuchó que su compañera susurraba a la muchacha mientras frotaba suaves círculos en su espalda.
— ¿Seguirán interrumpiendo el camino?
— Es raro que Lord Kiyoshi este tan tranquilo ¿No les hará algo?
Los rumores preocuparon a Shisui, no sabía cómo actuaría Yui en una situación si ese hombre se mostraba agresivo e incluso grosero. Ahora ¿cómo intervendría? — A ti no te conozco — Finalmente la voz del hombre salió de sus labios, un tenor bajo y suave, típico de un hombre poderoso — Conozco a todos los de este pueblo y nunca vi a una… mujer como tú.
Era evidente que se dirigía a la pelinegra que aún no lo había mirado, sino que se enfocaba en ayudar a la mujer a levantarse, que para sorpresa de Shisui estaba embarazada, quizás unos cinco meses si barriga daba un aproximado. — Solo soy una comerciante que está de paso —finalmente respondió Yui levantando la mirada hacia el hombre, su rostro parecía angustiado y sin desenfado, prácticamente humilde y temerosa.
— Tu nombre… ¿Cuál es? — Dijo el Lord espoleando su caballo para acercarse más a las mujeres.
— Yui mi señor —la joven se inclinó suavemente, pero sin soltar a la mujer que parecía a punto de desmayarse. — Si no le molesta parece ser que la señorita aquí se siente un poco mal, una caída así debe tratarse de inmediato.
— Con cuerdo… y agradezco su genuino interés en cuidar a una criada que no conoce su lugar, ahora, ella terminara de recibir el tratamiento que corresponde cuando termine sus deberes. — Shisui sabía que no todos podían ser amos piadosos y ese hombre frente a él era uno de los tantos que veían a sus sirvientes como simples herramientas, sin embargo, la ira burbujeante que se arremolinaba en su pecho no podía apagarse por la crueldad en las palabras del sujeto. Era evidente que la mujer podría estar mal, especialmente si se había caído, asi que estando embarazada el bebe y ella eran prioridad, no los caprichos del lord.
— Hm ¿Cuáles son sus deberes? ¿Cargar todas las compras? ¿Apartar el camino para que pase? — Para incredulidad de Shisui, la joven guardiana no parecía compartir su enojo, sino la curiosidad en su mirada parecía predominar, sobre todo.
— ¿Quiere tomar su cargo? — El nombrado Kiyoshi sonrió mostrando una expresión petulante llevando su caballo como método de intimidación para la pelinegra que parecía encogerse bajo la presencia. — Creo que las tareas que esta mujer realiza no son… de su estilo, pero quizás podría calentar bien una cama.
Algunos murmullos más recorrieron el lugar, tonos de preocupación, envidia, asombro, pena… cada uno era diferente y el Uchiha comenzaba a perder la paciencia, era más que claro que la pobre mujer que sostenía Yui necesitaba atención, pero parecía que esos dos seguirían un rato con su charla. — Parece que eres medianamente decente para algo así.
— Bueno, si es lo que desea… — Sorprendido por la respuesta de Yui al igual que muchos, el pelinegro dio un paso al frente para intervenir, hasta que la expresión de la guardiana cambio a una amplia sonrisa que se veía completamente inocente — No pensaba que pudiera tener tales dolencias, pero conozco unos buenos remedios para los problemas óseos, si necesita que su cama sea calentada supongo que usara las mejores piedras calientes y varias hierbas medicinales para evitar sus deficiencias.
Silencio… fue lo siguiente que fue pasado por la calle, que incluso la mujer que hacía unos momentos estaba por caer se quedó de piedra y parpadeando miro a la sonriente pelinegra que parecía ajena a la tontería que acababa de decir. Por supuesto la calma no duró mucho y los murmullos estallaron con más brío alrededor, donde para ese punto el Uchiha comenzaba a cuestionar si las habilidades sociales de la pelinegra o entendimiento de la realidad humana fueran tan pobres. — ¿Estas… retándome? ¿O simplemente eres lo suficientemente tonta? — Declaró Kiyoshi haciendo avanzar a su corcel, sin embargo, antes de que llegara el animal se detuvo en seco.
— ¿Yo? Por supuesto que no, es genuino interés —declaró Yui parpadeando confundida para luego parecer como si cayera en cuenta de algo y dirigir una mirada de arrepentimiento al hombre que para ese punto enfoco una furiosa mirada en la pelinegra — Oh, mis disculpas, no quería que nadie se enterara de sus dolencias, por supuesto he escuchado que tales cuestiones también afectan el apetito sexual y energía para realizar las tareas diarias, quizás es por eso que esta tan desesperado porque esta mujer le asista. Que desacierto el mío por revelar aquello.
— ¡Insolente!
— ¡Hermana! — Con paso presuroso antes de que el hombre se decidiera a lanzarse sobre la guardiana Shisui no pudo quedarse más tiempo como un espectador — Vaya que cosas tan raras dices. Mis disculpas, ella es demasiado inocente, no era su intención decir cosas sin sentido Lord…
Llegando en algunas zancadas al lado de Yui se puso frente a ella e inclinó la cabeza en señal de respeto, aunque para ese punto estaba conteniendo las ganas de reír o golpear al sujeto frente a él. — ¿Eres familiar de ella? — Casi parecía que ese sujeto quería escupirle allí mismo, pero todo sea por la misión.
— Soy su hermano mayor, mi nombre es Shisui. Nuevamente me disculpo, ella… no salía mucho de pequeña y es nueva para interactuar con las personas. — Levantando la cabeza finalmente el Uchiha dirigió su vista al rostro del sujeto.
Parecía un noble de otro país, además sus ojos eran de un color Gris verdoso, podía entender que algunas mujeres lo miraran con coquetería, sin embargo, todo su lenguaje corporal lo mostraba como una persona que sin dudar se encargaría de abatir si se lo pidieran. — Escuché que son comerciantes ¿Cuánto cobrarías por ella?
— ¿Disculpe? — No estaba insinuando que la compraría ¿O sí?
— He dicho cuanto pides por la libertad de tu hermana, al parecer necesita ser instruida en lo que hablo y parece que mi vulgar criada no dará más la talla así que…
— Con todo el respeto, mi hermana menor no está a la venta. Me aseguraré de explicarle cual fue su error, pero si pregunta nuevamente solo me negaré a su solicitud — Esta vez, aunque cordial su tono permitió que soltara una clara nota de disgusto.
— Oh… Ella me ha ofendido. Si no está dispuesto a venderla tendré que disciplinarla aquí mismo. Aunque sean simples comerciantes pasajeros, esta es mi tierra y todos los que la pisan me pertenecen. — Esto no iba bien, podrían salir de allí sin problema, eran ninja, pero errarían en la misión, sin embargo… aunque la mujer detrás de él no fuera quien es, tal propuesta sería inaceptable.
— ¿En serio? Dai-kun me había dicho que esta tierra era de él no sabía que me había mentido. — Fue como un golpe en seco que dejó el lugar en silencio, especialmente porque el sujeto pareció repentinamente aturdido. — Que hacemos hermano, tenemos que ir a verlo y cuestionarle porque me dijo tal mentira.
— Espera un momento… ¿Alguien está usurpando mis tierras? — ¿Nerviosismo? Shisui no se perdió el cambio de actitud y tono en el sujeto, como si el simple nombre le aterrorizara, por su parte mirando de reojo a Yui ella estaba haciendo un puchero de molestia.
— Oh, bueno… es un amigo que hace mucho no veo y vive cerca de aquí, aunque poco sale de casa, si usted es dueño de todo esto debe conocerlo, su nombre es Katsumoto Dai, ya sabe… tiene unos bonitos ojos verdes y cabello castaño claro, su casa queda al norte del bosque…
— ¡Oh! Ese rufián… no tengo tiempo para tonterías, hagan lo que quieran. Ese hombre como se atreve… tengo que ir yo mismo a desenmascararlo. Pero no olvidaré esto, definitivamente… — arreando las riendas de su caballo el noble salió de allí como si acabaran de poner hierro caliente sobre el asiento del caballo.
Lo siguiente fue un borrón a los ojos de Shisui, porque antes de tener tiempo para preguntar a la pelinegra que era lo que había pasado ella habiendo borrado cualquier aspecto inocente dedicó toda su preocupación a la mujer en sus brazos y rápidamente pidió a Shisui que le ayudara a llevarla. Para su sorpresa algunos aldeanos cuando la pelinegra lo solicitó asistieron en darles un espacio dentro de sus casas y proveer a la muchacha de algunos elementos. Pronto y sin saberlo se vio inmiscuido en lo que fue un proceso de examen médico apresurado para la mujer junto a algunos brebajes, antibióticos y demás recomendaciones, todo mientras la mujer que luego se enteró se llamaba Kasumi contaba entre lágrimas los abusos de su patrón, que para ese punto si estaba en la peor estima para Shisui ahora mismo, con los detalles de violación, latigazos y evidencia de quemaduras debajo del kimono de la pobre mujer había pasado a ser alguien dentro de su lista de asesinatos de primera prioridad si se llegaba a presentar la oportunidad.
Por su parte aprendió otra cosa y es que Yui escuchaba con calma y paciencia mientras sanaba a la mujer, tanto física como emocionalmente porque dedicó algunas palabras tranquilas y sonrisas reconfortantes, asegurándole que el hombre no iba a volver a ponerle un dedo encima. Además, luego de una breve entrevista, logró acordar con una de las mujeres que le estaban asistiendo un trabajo como mesera en una pequeña tienda de té, seguramente la que había escuchado que había recibido la ayuda de ella en esos pocos días que habían estado allí. No hubo tiempo suficiente a solas entre los dos para discutir lo ocurrido, no al menos hasta que llegó la noche y pudieron estar en la seguridad de la habitación alquilada que tenían.
— Yui… lo que paso en la tarde… — Empezó él mientras se giraba a verla justo cuando ella se tiró sobre su futon propio.
— No, no soy ingenua y si lo estaba provocando al maldito —contestó la joven ahora dejando filtrar la nota de veneno en sus palabras — Y sobre eso también quería hablarte.
— ¿Qué tienes que decir? Era un noble e inventaste que conoces a alguien que no haces…
— ¿Quién dijo que no conozco a Dai? —respondió la joven mientras dirigía sus ojos ahora ligeramente azules sobre los negros de Shisui — Entiendo que es confuso y la verdad es aún más molesto actuar como simple mortal pero no soy indefensa contra los nobles. Además, ese hombre estaba robando un título indiscriminadamente y torturando a la gente.
— Bien, bien explícate antes, siento que para este punto decir lo que pienso ya tendrás una respuesta preparada —gruñó el Uchiha.
— Disculpa —esta vez la mirada de ella se ablando mostrando su arrepentimiento genuino, al tiempo que se sentaba —Sé que fue incómodo y aún no he contado lo que he descubierto.
Esto llamó la atención del Uchiha que levantó el rostro para ahora mirarla — ¿Te refieres a nuestros motivos originales para venir? — Ella asintió confirmando la pregunta. — ¿Qué es?
— Sé que has estado preguntando a los aldeanos algo que yo también hice al principio, pero claro, si se trata de algo mayor ellos ni siquiera recordaran que es lo que los aqueja, así que seguí otro rastro, algo más visible solo para alguien como yo y descubrí algunos residuos de poder. Ahora a donde me dirige todo esto, bueno, me percate que el tipo que nos cruzamos en el día de hoy tiene rastros de eso…
— ¿Es uno de los tuyos?
— Oye confunde, ofende, pero no intentes maldecirnos tanto. Tenemos gente retorcida, pero en sus propios asuntos. El hombre que nos encontramos es un humano normal, pero parece que hizo contrato con… bueno vosotros le dirían demonios, nosotros les decimos caídos —declaró la chica.
— ¿Cómo ángeles y demonios? — Shisui se sentó en su propio futon frente a la chica y suspiró cansado.
— Ah nada de lo que te imaginas, pero si tenemos algunos que se tuercen en su camino y usan sus habilidades para propósitos más… egoístas. No entrare en detalles, pero parece que de ahí vienen las desapariciones recientes ¿El propósito? Creo que están experimentando, sin embargo, aún es muy vaga la información como para ser completamente certeros de que exactamente es lo que están haciendo. — Si lo que sonaba era una indicación quería decir que todo era más grave de lo que parecía, realmente ir solo probablemente hubiera sido una mala idea.
— ¿Entonces? ¿Qué hay ahora pendiente? —Cuestionó el hombre.
— Bueno… normalmente te diría que tu misión acaba aquí y yo me quedo, pero… —La pelinegra pareció un poco incómoda pero seguido a esto suspiró y añadió — ¿Quieres acompañarme hasta el final? Prometo protegerte para que regreses bien a casa.
Parpadeando Shisui miró sorprendido a la joven que parecía casi suplicar con la mirada al decir esto. — Es parte de tu trabajo ¿No hay problema si estoy cerca?
— Que lo haya o no es mi responsabilidad, pero quiero darte la oportunidad, además no sería justo si simplemente te desplazo a un lado. — Shisui giró el rostro y miró a la joven con seriedad para luego sonreír suavemente. Honestamente no lo esperaba, él pensaba que en el momento que ella determinara que la misión seria más de su área de trabajo lo desplazaría a un lado, pero ahí estaba ella mirándolo con firmeza y lanzando una propuesta bastante… humana.
— Bueno…. En ese caso estoy a tu cuidado compañera.
Por este tipo de especiales… se sabe más o menos la dinámica como inició entre estos dos, sé que algunos son fan de estos dos y bueno, que les digo…
Yui es seria en su trabajo y una buena actriz, pero es bastante honesta cuando son sentimientos que no ha expresado, y bueno Shisui es bueno en hacer que su fachada caiga.
