EXTRA 12 — PODER —

Yui no le había dicho a donde iban, pero confió lo suficiente en ella como para determinar que a donde sea que fueran ella ya tendría un plan guardado, así que la siguió en silencio, mientras reflexionaba por el collar que ahora se ocultaba bajo su camisa. Presentía que no era un simple adorno de joyería al menos por la forma en que ella lo entregó, de hecho, su cercanía aun la recordaba y le hacía volver a repasar lo que hasta ahora había aprendido sobre ella.

Fue entre esos pensamientos que se encontró cuando ella finalmente se detuvo en una de las ramas un abeto, a unos casi cien metros en diagonal a lo que identificó era otro palacio, pero más pequeño que el de Dai e incluso se atrevería a decir mucho más… destrozado, las paredes tenían grietas y parecía como si algo de suciedad se pegaba a sus paredes, tejas agrietadas y casi podría decir que estaba deshabitado si no estuviera viendo a los guardias plantados al frente de quienes su experiencia como ninja podía argumentar que eran renegados.

— Podría vomitar —declaró Yui suspirando y dando una mirada nuevamente a la fachada, parecía que todavía no los notaban así que Shisui aprovecho ese momento para ser curioso por su declaración.

— Fuera de lo mal que se ve el lugar exteriormente ¿Hay algo más?

Yui pareció sorprenderse así que giró a mirar al pelinegro por su declaración — ¿Cómo vez el lugar? — confundido porque la respuesta a su pregunta fuera otra, el Uchiha dudo en responder en un principio, pero luego de unos segundos confirmo lo deteriorada que veía la estructura, haciendo que Yui se mostrara más asombrada, tanto que le aclaro —: El lugar para cualquier persona se ve majestuoso, brillante, pero tú puedes ver parcialmente su verdadera esencia.

— ¿Se ve incluso peor de lo que yo lo veo ahora mismo?

— Mil veces peor, lo que me confirma que el lugar está contaminado. ¿No sientes algo más Shisui? — La pelinegra se cruzó de brazos.

El hombre miró el lugar unos momentos más y se dedicó a concentrarse para ver si había algo más y de hecho lo hizo, era desagradable y pegajoso por debajo de la superficie, como cuando metes tus manos en lodo estancado. — Es curioso que puedas percibirlo… pero supongo que tienes un buen instinto —declaró la pelinegra antes de callarse abruptamente y empujar al chico contra el troco del árbol ocultándose un poco más entre la densidad del follaje y mirando hacia la entrada del lugar.

Sorprendido por sus acciones y sintiendo el cuerpo pequeño de ella que era al menos una cabeza más baja que él, tratando de cubrirlo, Shisui se obligó a reservarse la broma que picaría salir de sus labios y concentrarse en lo que ella misma estaba mirando. Kiyoshi estaba llegando a la propiedad, montado en su caballo y siendo escoltado por cuatro hombres, que en la parte trasera de sus monturas llevaban unas sospechosas bolsas de tela. — Es increíble que no le encontraran… ¿Dónde se pudieron haber metido? — Deteniéndose frete al lugar donde los centinelas se enderezaron cuando llegó su maestro. — Preguntamos en la aldea, pero ninguno ha visto a ese par de hermanos…

— Señor…

— ¡Cállate! Por mucho que digas que el botín de hoy es suficiente, quería ver a esa niñita gritar debajo de mí, la instruiría como se debe tratar bien a un hombre de mi estatus, al menos podría usar su boca para otras cosas que soltar estupideces… ¡Casi me expone! — No se tenía que ser un genio para saber que ese sujeto estaba hablando de Yui, y aunque probablemente la joven tenía su propia impresión y forma de lidiar con ello, Shisui no pudo evitar sentir una punzada de ira surgiendo dentro de él ¿Qué pasaría si él mismo se encargaba de cerrarle la boca al hombre? No tenía ningún tipo de responsabilidad con la guardiana, pero, aunque no fuera así ¿Era un crimen sentir que podía también velar por ella? Se estaban conociendo y hasta el momento había comenzado a considerarla alguien de confianza, quizás no una amiga todavía pero cerca de ello. Fue por estos pensamientos que termino inconscientemente tomando a la chica por las caderas y acercándola hacía él como afirmando que no dejaría que se atrevieran a tocarla.

En su lugar, Yui que había estado enfocada en su conversación se tensó al sentir la posesividad en el agarre del Uchiha y parpadeó sorprendida antes de mirar de reojo al hombre, que había eliminado el poco espacio que tenían haciendo que estuviera rodeada entre sus piernas con su pecho aplastado contra el de él, sintiendo los músculos magros que había desarrollado a lo largo de su vida y el calor rodeándola por completo. ¿Acaso era alguien inconsciente? Y ¿Por qué de repente parecía que iba a matar a alguien? De todas formas, había más de una cosa que estaba mal en ese momento con respecto a su compañero, y que ella con sus largos años de vida de alguna manera no sabía cómo tratar con ese tipo de situaciones ¿Seria que le faltaba saber más de las interacciones humanas? Normalmente ese tipo de comportamientos o cercanías se derivaban a una pareja o cuando querías imponer tu presencia sobre alguien mostrando que era tuyo… ¿Era diferente para los humanos? Por esto y más razones la pelinegra pensaba que podría enloquecer, sin embargo, aunque su corazón podría salir por su boca y sus mejillas se sonrojaron se obligó a ignorarlo nuevamente al sentir una presencia a un más desagradable que se acercaba, en cambio volvió toda su atención hacia Kiyoshi que seguía despotricando sobre algo de como la "educaría" si la llegaba a atrapar, nada que no hubiera oído y que le interesara.

Fue cosa de segundos entre los disparates que decía el hombre y que repentinamente detrás de él apareciera el problema principal de esta misión, aunque Shisui nunca hubiera visto a un caído e incluso si nunca se hubiera enterado de ellos, en el momento en que lo vio supo que de cualquier manera sabría que ese tipo era peligroso. — Los gusanos siempre hacen demasiado escándalo. — El sujeto en cuestión era alto quizás casi tenía dos metros de cabellos color paja sin brillo atados en una trenza descuidada que caía sobre su espada, sus ojos eran anaranjados, vestía ropas sueltas, una especie de Kimono negro con bordeados verdes, su pecho al descubierto dejaba a la vista una piel perfecta y sin ningún tipo de perfecciones… todo parecería normal de no ser porque si mirabas sus manos encontrarías cinco largas garras de color negro donde la sangre parecía arraigada a ellas. Igualmente, sobre su cabeza una especie de tocado de hueso salía desde detrás de las orejas y se entrelazaba en su nuca, saliendo de este mismo lo que en forma parecían espinas afiladas, pero realmente eran la misma forma del hueso el que lo hacía.

— ¿Quién te ha dado tanta libertad para ser ruidoso Kiyoshi? — La presión del aire parecía bajar bastante que hasta a Shisui se le dificultó respirar fácilmente, sin embargo, en las circunstancias en las que estaban si forzaba la entrada de aire podrían descubrirlos, así que la regulo lo mejor que pudo.

Por su parte la mirada de Yui había perdido calidez y estaba enfocada en las manos del hombre, luego en su aspecto, no necesitaba detalles para saber lo que pasaba.

— Yom-sama… disculpe n-no tenía intención de molestarle, pero… tengo que vengarme, esa mocosa… oh si apareció una mujer que luego de pasar por mis manos podría dársela para su deleite, por su puesto a cambio le traje a estos cuatro ¿Cree que con esto podría borrar la existencia definitiva de Dai? —Kiyoshi hico un ademán y al instante los hombres que le acompañaban tomaron los sacos y los arrojaron a los pies del que se identificó como Yom.

— Una mujer… ¿Y bien sabes donde esta o cómo era? Quizás pueda recompensarte y traerla yo mismo —declaró el caído sonriendo, dejando ver dientes puntudos bajo sus carnosos labios, donde podrías decir con facilidad que podría arráncate un buen trozo de carne si lograba hincarte el diente.

— Su nombre era… era… ¿Cuál era su nombre? — Kiyoshi se quedó un momento pensativo tratando de recordar, pero por más de que lo intentaba parecía que no podía, así que finalmente se resignó a decir — No importa tenía el cabello oscuro y ojos café, además tenía un hermano de cabello y ojos negros, no eran de por aquí y decían eran comerciantes.

Yom pareció meditarlo unos momentos mientras aburrido observaba los sacos en el suelo, pero luego de unos momentos soltó una risa fría mientras colocaba un pie sobre uno de los bultos y presionaba, hasta que se escuchó un crujido y con ello un grito desgarrador que llenó el aire. Shisui se estremeció y apretó a Yui más cerca, quizás para aliviar la tensión de salir al frente, porque definitivamente eso no sonaba como un grito de un adulto, sino como un niño, por su parte la sangre de la guardiana parecía estarse congelando, pero no por miedo, sino que su ira se comenzaba a deslizar y su cerebro inició a trabajar de forma más agresiva, definitivamente no se contendría, pero bien podría devolver las cortesías.

— Ah son frescos… esta noche sería ideal, con cómo van las cosas, estos cuatro y dos más serán suficientes y luego compartiré parte de mi don contigo, por supuesto que tu vida quedará por siempre en mis manos, pero no romperé el acuerdo tendrás lo que quieras mientras me sirvas —retirando su pie del cuerpo del niño que ahora temblaba dentro de su saco se dio la vuelta y declaró antes de desaparecer —encontraré lo que deseas mientras hago el rito bien puedes disfrutar de los placeres de la carne con la pequeña sabandija, si es pura mejor, sumara más a nuestros actos.

Luego de eso con la expresión de Kiyoshi eufórica dio órdenes directas para entrar los "sacrificios", y de ahí esperaron unos momentos en silencio hasta que la joven consideró que no habría peligro, incluso si estaban tan cerca de un caído, la joven habló casi habiendo olvidado en qué posición se encontraban —: Supongo que no podemos darnos un descanso, ese sujeto planea matar a esos niños a la media noche. — La pelinegra lentamente se alejó del chico, intentando no alterarlo más, sin embargo, Shisui detuvo sus movimientos antes de que pudiera ir muy lejos y le dio una mirada seria a la chica que se quedó quieta bajo su mirada oscura, confundida por su falta de cooperación para dejarla ir.

— Ese sujeto te estará buscando ahora… sé que con un humano no habrá problema, pero ese sujeto… el caído ¿Estarás bien? Claramente estaban hablando de violación aquí. — Yui se sorprendió y un cosquilleó recorrió su pecho ¿Estaba preocupado por ella? Incapaz de quedarse con la duda la joven cuestionó al Uchiha sobre ello y él quien frunció un poco más el entrecejo declaró —: Por supuesto que lo estoy, aunque seas un guardián que supera incluso mi fuerza eres una chica, escuchar tales cosas y deseos que tienen contigo, incluso tú debes tener cuidado.

No debería ser así, él no debería darle importancia a ello ya que él mismo lo ha dicho ella era fuerte por su propia mano, superaba a muchos otros e incluso a él como humano, pero aún con ello él ¿Por qué se comportaba como si tuviera que cuidar de ella? Era una sensación extraña y que le hizo pensar que ese humano era realmente extraño, pero no de una forma desagradable, de hecho, de alguna manera se sintió agradable que alguien se preocupara por ella. Una sonrisa se deslizó por sus labios y decidió no ocultársela al joven, que en esta ocasión fue al que tomaron con la guardia abajo, ya que era como si por unos instantes varias capas de seguridad en la joven se hubieran levantado y le mostrara algo que no dejaba ver a nadie.

— Gracias Shisui —declaró ella trayendo al Uchiha de regreso justo cuando ella finalmente se había librado de su agarre y había retrocedido quedando a una distancia prudente de él, entonces sintió que el frio se instauró en las zonas donde hacía unos momentos ella había estado casi recostada, y solo entonces cayó en cuenta de lo cerca que habían estado por su agarre, sin embargo no hubo tiempo para que se pusiera nervioso ya que ella regresó a su semblante regular con una mirada cálida pero que volvía a tener toda su guardia arriba — Tu preocupación realmente la aprecio, pero no tienes que preocuparte, incluso siendo él no es alguien con el cual pueda perder, no sé si es una bendición o maldición pero mi rango sobrepasa por mucho al de ese sujeto, incluso con lo que ha estado haciendo, así que no tienes que preocuparte por mí.

— Lo siento si sobrepasé mis limites —respondió el Uchiha sintiéndose ahora un poco tonto, pero rápidamente el sentimiento fue desplazado cuando Yui colocó sus manos sobre sus hombros y aunque no estaba tan cerca como antes lo miró con claridad y firmeza.

— No lo hiciste, realmente te agradezco que expreses lo que piensas y bueno… realmente lo digo no porque no me agrade que te preocupes por mí, de hecho, me sorprende, es solo que… bueno es extraño… pero no en el mal sentido, el único que se preocupa así es Nox e incluso él no lo hace así entonces… lo que trato de decir es en serio gracias… —ahora parecía avergonzada por lo que decía de forma apresurada pero sus ojos nunca abandonaron los oscuros de Shisui, que luego de un momento solo pudo soltar una suave risa antes de relajarse ¿En serio cuan impredecible podría ser? Orgullosa, inocente, experimentada, arrogante en ocasiones, seria y amable… había muchas facetas que sobrepasaban las estimaciones, pero no era desagradable ¿Quizás él le estaba dando demasiadas vueltas?

— Somos un equipo, y también actualmente formas parte de nuestra aldea, igualmente eres mi compañera así que… sí, me preocuparé por ti sin importar si eres fuerte. — Era extraño porque no estaba acostumbrada a confiar en nadie, pero sentía que podía hacerlo con él, sin embargo, el ambiente se estaba tornando raro así que, aclarando su garganta Yui se apartó nuevamente y volvió a su estado profesional.

— Como sea, tenemos que actuar con cuidado… de Yom yo me ocuparé así que te dejaré Kiyoshi si te parece bien. — El Uchiha asintió de acuerdo.

— ¿Y cómo entraremos? No tenemos mucha información del interior y además te están buscando… ¿O entraremos por la puerta principal?

— Lo bueno es que como dices me buscan así que solo tengo que ser la carnada para atraerlos. — Shisui frunció el entrecejo porque no le gustaba como sonaba eso, pero no tuvo tiempo de decírselo porque al instante sintieron una presencia opresiva cercana, el primer instinto seria levantarse a pelear, pero se encontró paralizado por algún motivo, mientras que Yui a su vista estaba indiferente, entonces señaló hacia el pecho del chico donde sabía se guardaba el collar que ella le había dado y luego hizo algunas señales con los dedos que indicaban una hora, antes de medianoche. ¿Ella lo había inmovilizado para que no actuara? Tal parecía ser el caso lo que significaba que lo siguiente que ella haría era algo que él no aprobaría incluso si estaban siguiendo el plan de ella.

Con ello la joven se dejó caer de la rama dejándolo solo allí para presenciar como en el siguiente minuto la chica cambiaba su actitud a alguien completamente diferente, nuevamente convirtiendo su personalidad y comenzando un juego de actuación nuevo. Viéndose como si estuviera y aterrorizada mientras navegaba por el bosque donde segundos más tarde el caído se presentó como si fuera un hada en el bosque dándole una dulce sonrisa cuando cruzó miradas con ella que fingía ser una humana normal, inocente e ignorante del peligro… lástima que ninguno de los dos hombres, ni el que estaba preocupado mientras era detenido en una rama ni el que estaba fingiendo ser un buen samaritano en el camino, sabían que tras esa fachada el verdadero peligro se arrastraba, impulsado por la injusticia y los deseos de dar un castigo a la altura para los perpetradores.

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Fue un juego de niños engañar a Yom, y hacer que la guiara al interior del lugar, sabía que tenía que comprar tiempo hasta que fuera la hora por ello comenzó a presionar botones entre halagos vacíos hacia el caído y aspectos tímidos que sabía que conseguirían iniciar una brecha entre su contratista y él, ya que alguien que había estado tan obsesionado con ese tipo de sacrificios era alguien codicioso, y si encontraba algo que pudiera alimentar aquel fuego era poco probable que lo dejara ir fácilmente, y ahí consistía su plan. Añadido a eso un pequeño de registro del lugar al ir caminando por allí era necesario, después de todo lo que ella estaba viendo, en esos momentos le sería transmitido a Shisui a través de su pequeño obsequio, un mapa le ayudaría cuando estuviera adentro.

— El señor Yom es muy amable, realmente le agradezco por ayudarme… en serio mi hermano se había molestado tanto y termine corriendo cuando también me enfadé, pero terminé perdida —declaró suavemente la joven con los ojos bajos, ganándose una risa profunda del sujeto que podría ser interpretada como cálida, pero ella lo sabía mejor, era burla porque creía que la estaba engañando. — En serio que le agradezco por ayudarme, cuando traiga a mi hermano le explicaré.

— Oh descuida, es un gusto, pero supongo que tu hermano se mantendrá preocupado ya que saliste… por cierto no he preguntado tu nombre ¿Cuál es? — los ojos anaranjados brillaron cuando la miró, justo cuando igualmente se detuvo frente a una puerta que para Yui fue fácil de adivinar era sus propios aposentos.

— Rin… ese es mi nombre señor Yom. — Sería estúpido revelarse tan pronto, necesitaba mantenerlo entretenido y dar su nombre real no le ayudaría a que no la reconociera. No es que su nombre no fuera común, pero había una clara fuerza cuando alguien más lo pronunciara y eso incluía liberar su tapadera.

— Es bastante melodioso, lo que me lleva a preguntar… ¿Cantas? — La puerta se abrió y la joven guardiana pudo ver de reojo que esa habitación poseía más porquería de la esperada, incluso sin sus habilidades sabría que ese hombre allí había dado rienda suelta a sus retorcidos deseos.

— Hum no muy bien la verdad, mi hermano solía decir que de hecho lo hago terrible — contestó dando un paso al frente — ¿y usted señor? ¿Lo ha hecho antes?

Sabía que eso pasaría por otro filtro en la mente del sujeto, especialmente porque ella, aunque lo había soltado con intención lo supo enmascarar perfectamente bajo su máscara inocente, lo había estado "seduciendo" a su propio modo por lo cual sabía que lo estaba empujando al límite, pero claro, él no podría tocarla. — De hecho, soy un maestro de música, podría ayudarte a mejorar tu técnica y producir dulces melodías. — Asqueroso… no era la primera vez que escuchaba palabras tan desagradables, pero estaba segura que no serían las últimas.

— Vaya… ¡eso suena genial! — Se aseguró de levantar la voz y levantar los brazos consiguiendo llamar la atención de algunos empleados, entre ellos uno de los que reconocía como los que había visto con Kiyoshi. — ¡Usted en verdad es tan noble!

Con su orgullo arriba veía como el sujeto acercaba su mano hacia ella, pero era lista así que antes de que pudiera ir muy lejos ella bajo los brazos y se giró en un gesto que aparentaba timidez mientras colocaba las manos tras su espalda y avanzaba en dirección contraria al tiempo que pronunciaba —: pero no creo que pueda perder el tiempo conmigo, no soy lo suficientemente buena para ello.

— Por supuesto que no, no tienes que verlo así, que yo sea tu primer maestro te enseñara a hacerlo mejor — Pasos suaves casi imperceptibles se acercaban a ella.

— Hummm si usted lo dice, pero ¿Promete enseñarme bien? ¿Puede realmente cumplir con su promesa? —mirándolo de reojo, vio el momento en que se estremeció, ya que había tocado el punto sensible que deseaba tocar, sabía que entonces el mismo caído reflexionó, porque de alguna manera un contrato era algo casi sagrado para ellos, pero al ser un caído, era imposible que lo completara, aunque deseara hacerlo, de ahí el problema que se derivaba en su turbulenta mirada.

Paso unos momentos en que Yui no presionó consciente de que la otra debilidad de los seres que vivían mucho tiempo era que este mismo les parecía inocuo, así que minutos u horas eran segundos de respiración, pero despertarlo de su transe hubiera sido malo, especialmente porque en la casi hora que pasó en ese estado dio tiempo suficiente que para cuando él recobró la compostura habiendo tomado una decisión Kiyoshi apareció por el lado contrario, con una cara roja y que parecía a punto de gritar, pero aun conservando un poco de amor por su vida en cambio sonrió de forma desagradable y declaró — Yom-sama, como siempre cumpliendo con su parte del trato… trajo a esta jovenzuela aquí.

Los humanos eran tan predecibles… en esos momentos volvió Yui a actuar esta vez dando un paso atrás y mostrando un miedo falso de ver a Kiyoshi acercarse — Usted… el mismo hombre de ayer… mi hermano dijo que usted era realmente malvado, señor Yom — Los ojos anaranjados se posaron sobre los cafés y entonces él le dio una sonrisa suave pero que fue evidente para ella que solo estaba guardando sus verdaderas intenciones.

— ¿Podrías esperar un momento? Tengo que hablar con Kiyoshi — Yui sonrió con una expresión tímida y asintió caminando hacia el exterior de patio y dejándoles un momento solos.

No necesitaba quedarse cerca para saber de lo que hablarían y sabía que ahora que Yom tenía su presencia grabada la localizaría si quería así que a él personalmente no le molestaría que ella fuera por las cercanías, ahora solo necesitaría jugar al gato y el ratón…

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Shisui había recobrado el movimiento hacia tiempo, pero no se había movido de su lugar, especialmente porque el collar que llevaba brilló, entonces lo había sacado de sus ropas y vio como una luz que salía del centro comenzaba a marcar con líneas el lugar, estructuras que pronto identificó como un mapa, así que antes de que pudiera continuar tallando por su propia cuenta el árbol sacó un pergamino en blanco y dejó que proyectara sobre el papel. Como si fuera tinta, un diagrama interno comenzaba a grabarse, mostrando puntos fijos de guardias y que sorprendentemente al movimiento de la luz podían ser borrados y cambiados de lugar. — Esto es una locura —murmuró Shisui cuando lentamente comenzaban a aparecer palabras igualmente marcando los lugares como "patio, cuarto, salón…" además había apuntes más pequeños que dictaban "más seguridad, menos y nulo". No tenía idea de que era lo que le había dado la pelinegra, pero de alguna manera era bastante "conveniente", ¿Sería una técnica especial? O podría ser aprendida, tenía más curiosidad, pero decidió hacerla aparte y comenzar a planear mientras estaba allí. Aunque el atardecer había pasado hacia un rato y la noche ya se estaba ciñendo sobre él aún faltaba tiempo para la hora que le solicitó Yui, así que revisó su propio arsenal y mientras el mapa seguía creciendo hizo sus propios apuntes por donde podría infiltrarse y el orden en que tendría que eliminar los objetivos, confiaba en que tendría que usar genjutsu para ello, pero confiaba en sus habilidades para llevar acabo la tarea que tenía en mente.

Fue en medio de ello que notó que las marcas del mapa dejaron de aparecer y el punto de luz solo marco con rapidez los nombres de los dos principales involucrados, lo que le preocupo fue ver el nombre de Yom junto al punto final donde supuso estaba Yui, en una habitación ¿Qué estaría pasando? ¿Ella estaría en problemas? ¿Había sido atrapada? Le estaría haciendo cosas… decidió cerrar ese canal de pensamiento, ella sabía lo que hacía, y tenía que confiar en ella, aunque, si su compañera salía lastimada se aseguraría de jugar un poco con sus ojos, después de todo no había hecho uso nunca de su Susanoo así que de algo podría servir si llegara a ser el caso.

Estaba pensando en ello cuando vio que el nombre Kiyoshi se borró del lugar y fue marcado ahora más lejos de la posición de Yui, entonces levantó la vista hacia el cielo… había luna menguante, pero estaba cerca de la posición, era hora de comenzar a moverse. Habiendo memorizado el mapa luego de repasarlo en esas horas Shisui guardo el pergamino y el collar en su pecho el cual sintió más cálido, como si de alguna manera Yui hubiera sentido su preocupación y le estuviera consolando ¿No era posible o sí? De todas formas, su primera parada era con su compañera, así que activando por primera vez su dojutsu se lanzó hacia adelante.

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Fue como esperaba, Kiyoshi había discutido con Yom, pero al final de un acuerdo el caído mantuvo su promesa, sin embargo, había pedido tiempo con ella para "charlar" cuando realmente estuvo jactándose de sí mismo buscando intimidarla y aclamando de que había sido una tonta por seguirlo y que luego de que Kiyoshi fuera con ella, él mismo buscaría su momento. Por su parte desde la segunda vez que la encontró, luego de haber recorrido toda la finca con sus propias habilidades y registrar todo el lugar, Yui se mantuvo fingiendo miedo en el dormitorio de él que apestaba a muerte y putrefacción, no obstante, una vez salió de allí encerrándola, la joven guardiana perdió su fachada y sonrió irritada.

— Patético —declaró quedándose en pie, no deseando tocar nada de lo que estaba allí sabiendo que estaba contaminado por porquería.

No se movería aún, tenía que reunirse con Shisui, por eso se concentró en la presencia de él que ahora podía seguir más fácilmente con su pequeño regalo, y fue entonces que sintió una emoción fuerte viniendo de parte de él mientras se movía, haciendo que desde su vista pudiera sentir lo clínico y preciso que estaban siendo sus ataques en la propiedad.

Casi podía sentir lo que hacía, y al cerrar los ojos lo veía, había inducido a los dos primeros guardias en un genjutsu con el cual cayeron dormidos sin llamar la atención luego silenciosamente había acabado con sus vidas mientras avanzaba al siguiente punto, donde le vio ocultarse en las sombras antes de emboscar al siguiente y cortar la yugular mientras cubría su boca, luego le había arrastrado con cuidado donde nadie pudiera verlo y tomo la apariencia del sujeto, al menos hasta que llegó al punto donde se encontraba con los otros dos centinelas que al darle la espalda Shisui aprovecho para acabar con ellos en un movimiento.

La joven guardiana se estremeció, hasta ahora había visto el lado amable de Shisui, pero ver su versión ninja era… emocionante, no había movimientos desperdiciados y era evidente que era un ninja versátil. — Si no hubiera un caído en medio probablemente él hubiera podido completar la misión él solo —murmuró la joven con una sonrisa antes de abrir los ojos y acercarse a la puerta la cual de un tirón abrió justo cuando Shisui estuvo frente a ella, observándola con su sharingan de arriba abajo sin retirar su expresión grave.

— Estoy en perfecto estado descuida, y tampoco me han tocado un pelo —se adelantó ella a declarar.

Entonces el Uchiha suspiró, pero no desactivó sus ojos — Es cerca de la hora —declaró a lo cual Yui asintió mirando hacia su derecha — Es probable que debas buscar a Kiyoshi ahora… preferiría que no fueras a ese campo.

— Siento que hay un "pero" —dijo él cruzándose de brazos.

— Lo hay y es que Kiyoshi fue con él para darle a los niños, supongo que pensaría venir luego, pero debemos darnos prisa —dijo la joven.

Shisui estuvo de acuerdo así que asintió de acuerdo con ello, así que siendo ella quien dirigía ahora el camino, ambos emprendieron una carrera rápida en medio de los pasillos. — Lograste eliminar varios de camino a mí, así que no quedan muchos en línea, pero igualmente no podemos irnos por las ramas ahora, el tiempo se nos agota.

— Bueno hay una salida que no estaba tan custodiada, al menos según tu mapa así que si me disculpas. — Shisui se adelantó a la joven mostrando su rapidez con facilidad para a continuación girar a la izquierda al tiempo que desenfundaba la kodachi en su espalda, un segundo más tarde el sonido de tres cuerpos caer se escuchó, al tiempo que Yui que estaba evitando usar demasiada energía para no revelar realmente quien era giraba por la esquina y veía al chico de pie en medio de los tres asesinatos.

— Bueno, no puedo decir que pueda subestimar tu memoria, los humanos son tuyos después de todo. — Yui lo alcanzó y luego volvieron a emprender una presurosa salida, esta vez saliendo por el jardín y comenzando una carrera rápida hacia la parte trasera de la casa donde colindaba un pequeño bosque privado del lugar o al menos así debería haber sido.

Como ninja Shisui había visto bastantes cosas desagradables, desde desmembramientos, hasta masacres de niños y jóvenes, incluso él había cometido el crimen de dejarse consumir una vez por los celos y había desecho una amistad que le había otorgado su mangekyo. Sin embargo, a pesar de tanta muerte que había acompañado su vida, no significaba que se sintiera menos enfermo de presenciar una escena como la del final de esa tarde, donde todo su humor murió.

— Esto es… horrible —murmuró conteniendo la bilis que escalaba por su garganta y se alojaba como una plaga en su garganta.

— No refutare eso —respondió Yui caminando al frente y deteniéndose junto a una pila de miembros cercenados.

Shisui podía pensar que allí había de todo, pero lo peor era que sabía que todos los miembros eran de diferentes personas, o mejor dicho de diferentes infantes de todas las edades. Desde dedos cortados, pasando por manos, pies, antebrazos, ojos lenguas… todo parecía apilado con propósito y un "orden" hueco, pero siempre eran partes pequeñas, incompletas o que solo juntaba dos partes del miembro. No obstante, este no era el único horror allí, si miraba alrededor, en los árboles colgando de cabeza podía ver cuerpos desangrándose de gente joven, quizás en la etapa de la adolescencia, nuevamente cada uno con heridas diferentes, donde por encima podía notar cortes en el cuello perforaciones en las cavidades oculares brazos estirados con muñecas abiertas.

La escena era macabra y espeluznante. No había sido ajeno a la guerra qué por supuesto había muertos en combate, odio y sufrimiento, pero lo que había allí emitía un tipo de oscuridad más abisal, una planeación mórbida e intencionada que dejaba una capa viscosa que se adhería a la piel. Además, el aroma pútrido de descomposición combinado con el hierro en la sangre tapaba cualquier aroma del bosque que pudo haber habido antes, dejando solo los rastros nauseabundos del pecado, y en medio de todo ello, aun a la distancia del comienzo de donde estaban, vio cuatro niños aún vivos pero que tan pálidos como la cera, parecía como si hubieran perdido el alma y frente a ellos estaba Yom levantando las manos al cielo con una sonrisa complacida.

— ¡Intrusos! — el grito de uno de los guardias rompió el estado aturdido de Shisui que volvió a sus sentidos a tiempo para ver a su presa junto a los cuatro acompañantes de la tarde que en ese momento atacaron por su flanco izquierdo.

Tan rápido como su apodo lo demandaba Shisui bloqueó rápidamente el ataque del primero que se había acercado, un pelirrojo robusto que llevaba un mazo como arma principal de ataque pero que para Shisui no fue difícil ver hacia donde se dirigía sus movimientos, fue por ello un buen movimiento lo posicionó cerca de su cuerpo consiguiendo evitar el mazo y maniobrar para golpear justo su codo, ganando un sonido de ruptura junto a un grito del sujeto. No obstante, Shisui no descansó ya que de inmediato tuvo que saltar a un lado para evitar que una espada se enterrara en su abdomen, al ahora acercarse una mujer, más menuda pero que sus brazos estaban repletos de cicatrices, y sus ojos violetas era tan fríos y vacíos como los de un muerto.

— ¡Vino por su hermana, pero no lo dejen ir! Ella ahora me pertenece, eliminen al muchacho —gritó Kiyoshi, donde al instante un tercero apareció detrás del Uchiha, este a diferencia de sus compañeros llevaba una Kama, que buscó enterrar en la espalda de Shisui, sin embargo, nuevamente el chico ya lo había notado por lo cual logro hacerse a un lado justo a tiempo, consiguiendo solo que la punta del arma arrancara solo un poco de su camisa. Sin perder el tiempo Shisui contraatacó desenfundando su propia arma que se prendió en fuego instantes antes de cortar limpiamente el abdomen del sujeto que le había atacado, luego uso el jutsu de cuerpo parpadeante para esquivar el mazo del primer sujeto que ahora sostenía su arma con su brazo izquierdo.

A unos metros más Shisui arremetió hacia el sujeto y deslizó su arma, casi cortando el cuello de su enemigo que no tuvo más remedio que ir hacia atrás para esquivar el embate, lo cual permitió a la mujer que había intentado rebanarlo antes y al último miembro del cuarteto que se enfocaba en ataques a distancia atacar. El Uchiha vio ambas amenazas, la mujer intentaría rebanar el brazo expuesto y el hombre restante había disparado desde arriba una tanda de cuchillas… no eran Kunai pero eran más alargadas y si el pequeño brillo en la parte de atrás le dejó claro que estaban atadas y ligadas con chakra, por eso incluso cuando se movió las esquivó y bloqueó con su propia arma, al tiempo que evitaba el ataque en su flanco, se mantuvo atento para el momento en que estas cambiaron de dirección y volvieron a seguirlo.

— ¡Te mataran! ¡Tu hermana ahora es nuestra… guardias, tomen a la chica y llévensela! — El sharingan de Shisui giró violentamente cuando sus emociones se agitaron, pero aun mantuvo su mente en la batalla, fue por ello que al caer realizó rápidamente sellos y lanzó una bola de fuego a sus oponentes que tuvieron que reaccionar para esquivarla, solo entonces Shisui aprovecho para acercarse en sus segundos de apertura, acercándose primero a la mujer que era la que estaba más cerca.

Vio los ojos de ella abrirse cuando él se encontró a menos de unos pasos de ella, con su arma en la mano y listo para cortar su abdomen, cuando la situación cambió drásticamente en unos segundos. Fue solo un instante cuando iba a matarla, pero al siguiente, su vista se tiño con carmesí al presenciar como la mujer frente a él fue rebanada en un segundo, al tiempo el viento había vuelto a bajar su presión y a su lado escuchó un estruendo de algo al chocar con un muro y seguido a ello romperse. — ¡¿Qué diablos…?! — Gritó Kiyoshi sorprendido.

— Bueno, creo que podemos dejar de jugar ¿no? — Por primera vez Shisui sintió un escalofrió recorrerle al escuchar la suave voz de su compañera, que ahora estuvo a su lado, así que girando en dirección a ella y donde inicialmente había escuchado el choque, vio a la chica parada mientras su mano descendía. Aunque solo veía su espalda el poder que hasta el momento había contenido se había comenzado a escapar, y aunque no le había hecho daño a él era algo que no había sentido hasta ahora. — Shisui, encárgate de Kiyoshi como acordamos, me encargaré de mantenerte seguro de Yom.

Su tono se había suavizado y luego ella giró el rostro para que él alcanzara a ver parcialmente su expresión donde había una sonrisa tranquila para él y la promesa de cubrir su espalda. No podía no confiar en ella, después de todo ahora mirando alrededor estaba seguro que el que acababa de intentar matarlo a él que era el caído había hecho un gran trabajo para mermar a los demás, porque de los secuaces de Kiyoshi no quedaba ninguno vivo ni en partes enteras…. Realmente era una escena desagradable, y probablemente luego podría asimilarlo mejor pero como decía la guardiana tenía trabajo pendiente, así qué dirigiendo su mirada al hombre en cuestión que ahora observaba a la chica con otros ojos, entre el terror, ira y desconcierto; tal parecía que había comenzado a reconocer que la mujer a la cual quería violar desde el principio no hubiera podido tocarle un pelo.

De alguna manera Shisui debería haber sonreído por esto, pero… aunque sonreía con tranquilidad y pareciera ser un hombre maduro lo cierto es que él también era rencoroso, la sangre era difícilmente fácil de disolver y él era un Uchiha, tenía sus propios principios y normas, y también emociones tan turbulentas que hasta el momento había podido manejar con férreo control, sin embargo, ese día podría ser un buen momento para ser un poco.

Por su parte Yui que había estado al margen, no pudo evitar moverse cuando se percató que Yom deliberadamente intervino en la batalla de Shisui y trató de matarle, así que finalmente se había movido para protegerlo, así que contra la técnica de viento que había usado el hombre donde había robado el oxígeno ella protegió al Uchiha con su propia barrera y luego cuando las cuchillas de viento destazaron a al resto, se había movido frente a él para anular el daño, soltando un poco de su propio poder, de alguna forma ver como el sujeto atacó a Shisui la hizo enojar más, y ahora la ira silenciosa burbujeaba en su pecho.

— Así que no eras una niña normal, eres uno de los míos… —Yom soltó una risa escalofriante cuando mostró que estaba enfadado por haber sido engañado.

Los niños temblaban de miedo por la presión, pero Yui no estaba realmente preocupada, les sacaría de allí, ya había medido el alcance de la fuerza de Yom y estaba segura que solo tendría que aplastarlo; era una lástima para él que parecía que aún no la había reconocido. — Compararme con una sabandija que decidió profanar y asesinar para conseguir más fuerza que no le pertenecía, por otra parte, no me compares contigo, nunca llegaría a hacer lo que acabas de hacer y lo que estabas pensando hacer, así que… — Yui comenzó a avanzar al tiempo que levantaba sus cabellos en una coleta alta y ajustaba sus guantes que destellaron al igual que sus ojos — Ya que estoy aquí, me encargaré de recordarte tu lugar.

Yom que había mantenido una actitud tan pasiva finalmente mostro sus colmillos dejando escapar una gran cantidad de energía que mermaron los árboles que había alrededor y quizás hubiera hecho lo mismo con los niños si por su parte Yui no hubiera sido más rápida en aparecer en medio de ellos y Yom, cubriéndolos justo a tiempo con su propia fuerza al tiempo que lanzaba un golpe directo al hombre con su puño izquierdo. Era consciente de que no lo tocaría, o al menos no con su propia piel, porque cuando Yom esquivó hacia un lado un destello de luz apareció en su mano extendiéndose en menos de un micro segundo y apuñalando uno de los ojos del caído, que soltó un alarido al tiempo que perdía el control de la presión sobre el viento lo que detuvo la vorágine de destrucción antes de que pudiera terminar de formarse.

Sin descansar y para la velocidad que un ojo humano no podría seguir Yui giró por su espalda y en esta ocasión logro propinarle un fuerte golpe con el talón en las costillas, arrojándolo lejos. Como si danzara en medio del giro el arma en la mano de la joven guardiana cambio ahora apareciendo un arco de color rojo, y con su derecha lista había formado una flecha que disparó sin dudar en dirección a donde había arrojado el sujeto. Desesperado Yom concentró parte de su poder en su mano derecha para bloquear con su propia barrera, pero al instante en que la punta golpeó su propia técnica, la atravesó destrozándole el brazo en el proceso.

— ¡Gyaaaaaa! — El grito atronador estremeció la tierra y como cualquier guardián o caído herido, con su poder inestable la tierra tembló, pero aun así Yui no cambió su expresión y solo se enfocó en mantener las barreras y caminar tranquilamente hacia su enemigo que para ese punto intentaba recuperarse de sus heridas, pero era inútil… ambas técnicas con las que lo atacó no eran para heridas físicas simples. — ¡Demonios! ¿Cómo… no debería ser posible, yo he consumido bastante, he hecho todo lo posible…

— Déjame aclarar algo… —le interrumpió Yui antes de que siguiera divagando — si bien has hecho uno de los rituales más asquerosos y que garantizan elevar tu fuerza como un demonio, hasta el punto de dar pelea a algunos de nosotros, pero de rango quizás medio, tus errores fueron que no contaste con que… en primer lugar incluso si yo no me hubiera involucrado, el guardián a cargo del clan Katsumoto lo hubiera hecho ¿Aunque sea sabes quién es?

Yom odiaba la sonrisa que Yui le estaba dando en ese momento parecía una sonrisa amable pero realmente era una arrogante y cruel, su ira estaba creciendo rápidamente, no le importaba todo ese monologó, quizás si consumía su contrato ahora… podría callarla, además corromperla no sería mala idea, la pondría debajo de él y la torturaría. La emoción lo embargo y se decidió en ese momento así que iba a consumir la vida de Kiyoshi, pero antes de hacerlo repentinamente se encontró en el suelo con el pie de la pelinegra en su pecho y su única mano buena siendo clavada en el suelo por una hermosa Katana de color blanco que sintió con su contacto comenzó a escocer su alma… así que la perra era parte del clan de la luz.

— Aunque lo intentes temo decirte que Shisui está haciendo un excelente trabajo por su parte con tu amiguito —dijo Yui torciendo con la empuñadura de su arma la hoja en su carne, asegurándole más dolor en el proceso. — Igualmente no has respondido mi pregunta y me imagino porque no te interesa… o al menos por estos segundos.

Los ojos cafés tuvieron un pequeño brillo de diversión antes de pronunciar un nombre que hizo que la seguridad que tenía volara por la borda — Tsukino Nox… ¿Te suena? — Lo hacía, ese maldito nombre era el del loco Guardián de la oscuridad, la cabeza principal debajo del anterior líder, era un maldito asesino, sin piedad o compasión acabaría con su presa sin darle oportunidades de escape; entre él y los altos mandos siempre preferiría el juicio de los últimos, pero tanto él como la otra cara de la moneda... si lo que esa chica decía era cierto su tumba estaba cavada si no salía de allí.

— ¿Piensas que no puedo irme? siempre que no sean ese psicópata o la cabecilla principal de los guardianes de la luz… —antes de poder continuar la joven comenzó a reír con fuerza, cerrándolos ojos y doblándose sobre su espada antes de enderezarse por completo y mirar al hombre con lágrimas en los ojos, ahora su mirada habiendo cambiado por un par de zafiros que gracias a la oscuridad eran más oscuros, pero brillaban con fuerza. De alguna manera la lengua se enrollo en su boca y el frío comenzó a extenderse por su cuerpo.

— Eres realmente hilarante… lamentablemente para ti, y es donde viene tu segundo error es no saber contra que oponente ibas cachorro, así que déjame presentarme formalmente… — el viento que ahora no era controlado por él pasó suavemente moviendo los cabellos de la joven que bajo la luna comenzaron a cambiar de color hasta que ella fue completamente albina, y donde igualmente su ropa se convirtió en un Kimono de seda plateada con brocados en lapislázuli adornando las imágenes de lirios, igualmente con una pequeña armadura de color onix que cubría parte de su pecho y entrepierna. Para ese punto incluso con su alma corrupta el miedo caló hasta sus huesos y la desesperanza lo acabo con las últimas palabras — Mi nombre completo es Yoru Yui, y lamentablemente para ti, soy la cabeza principal y contraparte de Nox.


Aveces pienso que pareciera que Yui puede con todo ya que siempre termina sus batallas rápidamente y sin mucho esfuerzo, sin embargo esto tiene motivo por el rango que tiene y su experiencia. No significa que sea inmune a todo, pero es complicado que alguien este a su altura o a la de Nox.

Por otra parte ella tiene un principio de humillar a sus oponentes a su manera, causar miedo o confusión cuando se lo merecen, asi que digamos que aquí Yom se lo merecía.