Era domingo, y a pesar de que el concierto de Joey estaba programado para las ocho de la noche, sabía que tenía que salir a la una y media de la tarde para llegar a tiempo al backstage. No quería correr riesgos con el tráfico ni con los controles que seguro habría en la entrada.
Los ensayos del musical habían sido intensos en los últimos días. Habíamos trabajado horas extra perfeccionando las escenas, y finalmente el director decidió darnos un día libre. Nos lo habíamos ganado. Pero en mi caso, el día libre no significaba descanso. Tenía otros planes, y aunque me emocionaba, también est
Amy y Elena ya estaban organizando todo para el concierto. Yo, por mi parte, había decidido no contarles toda la verdad. No era el momento para que supieran lo del backstage. Así que, por la mañana, les escribí un mensaje breve:
—"Chicas, lo siento muchísimo, pero no voy a poder ir con ustedes al concierto. Surgió un compromiso con unos viejos amigos y no puedo faltar. ¡Disfruten mucho por mí! Les contaré todo luego. "
Me sentí un poco culpable al escribirlo, pero era lo más fácil. No podía explicarles lo de Joey y el backstage sin levantar demasiadas preguntas.
Elena respondió casi de inmediato:
—"¿En serio, Mary? Qué lástima. Bueno, espero que sea algo importante, porque te vas a perder un concierto épico. ¡Nosotras disfrutaremos el doble por ti! .
Sonreí al leer su mensaje y dejé el teléfono a un lado. Ahora debía cambiarme para el concierto.
Me dirigí al armario y elegí un atuendo sencillo: una camiseta blanca ajustada, pantalones oscuros y una chaqueta ligera. Me recogí el cabello en una coleta alta para no complicarme. No quería parecer que me estaba esforzando demasiado, pero tampoco quería verme fuera de lugar.
Cuando el reloj marcó la una y media, estaba lista. Salí del instituto con suficiente tiempo para llegar tranquila. Joey ya me había advertido que debía llegar temprano. "El tráfico y la organización son un caos, así que prepárate para salir con horas de antelación."
El camino fue tranquilo, aunque mi mente estaba llena de pensamientos. No podía evitar preguntarme cómo sería volver a verlo después de tanto tiempo. Joey siempre había sido importante para mí, y aunque las cosas entre nosotros nunca fueron sencillas, sabía que nuestra amistad seguía siendo fuerte.
Cuando llegué al lugar, un miembro del personal me guió hasta el backstage. Caminé entre cables, luces y técnicos que se movían con prisa. El ambiente era una mezcla de nervios y emoción, y yo sentía algo parecido.
Y entonces lo vi. Joey estaba allí, con su característico estilo relajado. Llevaba una camiseta negra, pantalones sencillos y zapatillas. Su cabello estaba un poco despeinado, dándole ese aire casual que siempre parecía encajarle tan bien. Cuando nuestras miradas se cruzaron, sonrió y vino hacia mí.
—¡Mary!—dijo con entusiasmo, abrazándome sin dudarlo.
—¡Joey! —respondí, sintiendo cómo el nerviosismo desaparecía en ese instante
—¿Cómo estás? ¿Qué tal tu brazo? Me contaste lo de la torcedura la otra vez."
—Estoy bien, ya casi ni me molesta
—respondió mientras se apartaba un poco, aunque su sonrisa seguía ahí. "¿Y tú? ¿Cómo van los ensayos?"
—"Muy bien, gracias. Por eso tengo el día libre hoy, después de tanto trabajo. Nos dieron un respiro porque estamos adelantados, y la verdad es que me vino perfecto. Aunque, si soy sincera, no he dejado de pensar en el musical —admití con una sonrisa.
—Estaba pensando en pasarme por uno de los ensayos. ¿Qué opinas? —dijo Joey con una sonrisa.
—Cierto, me acuerdo que nos dijeron que iban a venir algunos artistas invitados, tanto jóvenes como más adultos, a darnos consejos de interpretación y de experiencia en escenarios —respondí, sonriendo.
—Entonces… no tengo tanto tiempo ahora. ¿Quieres acompañarme a mi camerino? Podemos hablar mientras me alistan —propuso Joey con una sonrisa.
—De acuerdo, suena bien —respondí, asintiendo mientras me ajustaba un poco la chaqueta.
Caminamos juntos por el pasillo del backstage. El ambiente seguía siendo ajetreado, con técnicos y músicos preparándose para el show. A medida que avanzábamos, la conversación fluía sin esfuerzo.
—Oye, me alegra mucho que todo esté yendo bien en el musical —comentó Joey mientras caminábamos—. Se nota que el equipo con Alex es increíble, ¿no? Es como si todo estuviera sincronizado, cada uno sabe lo que tiene que hacer.
—Sí, sí, totalmente. Aunque no todo está tan sincronizado aún —respondí, pensando un poco—. Tenemos muchas líneas, y siempre hay algún paso que cuesta. Todavía no estamos agarrándole tanto el hilo para las escenas con Alex. No estamos tan sincronizados como me gustaría, pero… ya veremos cómo va.
—Eso es normal, ¿no? Al principio siempre cuesta un poco —comentó Joey, como si entendiera lo que sentía.
—Sí, es cierto —respondí, aliviada de que lo comprendiera—. Pero me siento bien con el equipo. La gente aquí también es súper buena. Mis amigas también me apoyan mucho.
—Eso es genial. Yo también tengo un buen equipo, la verdad. Mis productores, compositores, amigos, todos me están apoyando mucho. Aunque últimamente ha sido un poco más complicado. Están pidiendo que lance un nuevo album dentro de unos meses, y eso está haciendo que las cosas se pongan más intensas —comentó Joey, suspirando levemente.
—¡Pero si acabas de lanzar un álbum hace un mes! tan rápido debes de pensar en el siguiente, incluso con la gira —le respondí porque me parecía exagerado que después de meses de escribir un álbum ya se enfoquen en el siguiente incluso con una gira en curso
— Pienso lo mismo pero el dilema es que la industria musical está cambiando y no es fácil escribir un álbum de un día para el otro y hay un nuevo género se llama reggaeton que se esta haciendo muy popular en Sudamérica, quieren que haga algo de eso pero me niego. No me gusta ya he escuchado varias canciones del género, no quiero decirlo abiertamente nomás —me dijo y honestamente pensaba lo mismo del reggaeton no me gustaba y me alegró que el piense lo mismo
— Mira, tu área que es el Pop en inglés vino para quedarse por lo que mantente fiel a tu estilo y sinceramente ya he escuchado algo de reggaeton y tampoco me gusta. Lo que podrías hacer es de repente colaborar con algún rapero o DJ, varios artistas han estado haciendo eso —le dije honestamente y sugiriendo alguna colaboración
—Está buena tu idea y ¿te acuerdas de Dustin? mi mejor amigo que después de ese concurso de talentos se distanció un poco para hacer un curso de artes en California —me dijo y rápidamente me acordé de Dustin, no había pasado ni seis meses de la última vez que lo había visto, él y Tammy habían salido por un tiempo y él había ayudado a mí y a Joey a establecer una relación romántica que no duró mucho pero que terminamos siendo buenos amigos
— ¡No me digas! —respondí sorprendida al verlo en la puerta del camerino, un poco atónita por su inesperada presencia. Había pasado un tiempo desde que lo había visto, y la última vez que nos cruzamos, las cosas con Tammy y él estaban algo tensas después de su ruptura. A pesar de eso, había algo en él que siempre lo hacía destacar, esa energía algo caótica pero encantadora que tenía.
Dustin entró al camerino con nosotros con una sonrisa cómplice en su rostro, como shubiera sabido que su aparición traería recuerdos. Llevaba una camiseta simple y unos jeans, pero el brillo en sus ojos no había cambiado.
— No esperaba que me recordaras, Mary. Pensé que estarías demasiado ocupada en tu mundo del musical para pensar en viejos amigos —dijo con un tono de broma, pero en su voz había una mezcla de nostalgia y curiosidad.
— ¡Claro que te recuerdo! —respondí rápidamente, un poco incómoda por la mención de esos viejos tiempos, pero también contenta de verlo. Era raro ver a Dustin después de todo lo que había pasado, y sobre todo, ahora que sus caminos se habían separado tanto. El había sido el manager y mejor amigo de Joey por un buen tiempo solo que luego se interesó por unos cursos de artes escénicas en California y habló con Joey para dejar de ser su manager así poder enfocarse en crear una carrera artística.
— Bueno, en realidad vine para hablar con Joey sobre un proyecto en el que podría colaborar… Pero no puedo evitar escuchar cómo la industria musical está cambiando —Dustin continuó, sonriendo mientras lanzaba una mirada fugaz hacia Joey, que aún parecía un poco sorprendido por la repentina aparición de su viejo amigo y ex manager.
Joey se levantó del sofá y lo abrazó con fuerza, como si no hubiera pasado el tiempo entre ellos. — ¿Y qué haces aquí, Dustin? No esperaba verte tan pronto. ¿Sigues con esos cursos de artes en California? —Joey le preguntó, su tono un poco más cálido, como si la conversación les fuera cómoda, pero al mismo tiempo había algo de distancia, como si su relación no fuera la misma que antes.
Dustin asintió y se dejó caer en una silla cerca de la mesa de maquillaje. — Sí, estuve allí todo este tiempo, pero no me estaba llenando, ¿saben? Decidí ir que era hora de regresar a mis raíces, ver si podía aportar algo más a este mundo de la música o al menos ofrecer algo diferente. Y aquí estoy, ¿qué les parece si nos ponemos al día?
Joey se levantó del sofá y miró a los dos, como si quisiera aligerar el ambiente. — Ustedes pónganse al día, eh. Yo planeaba alistarme en mi camerino, pero me acaban de avisar que quieren hacer una última prueba de sonido antes del concierto.
Me sorprendió un poco que tuviera que salir tan rápido, pero al mismo tiempo entendía que todo el mundo tenía horarios apretados.
— Claro, Joey. No te preocupes —respondí, sonriendo y sin querer que se sintiera presionado. — Te alcanzamos en un rato.
Joey asintió, nos dio una última mirada y salió rápidamente del camerino, dejando atrás un pequeño vacío en la conversación.
Pero al mismo tiempo, sentí que la presencia de Dustin había hecho que la conversación fluyera de nuevo de manera cómoda.
Dustin se dejó caer de nuevo en una silla, mirando la puerta por donde Joey había salido. — Entonces, ¿qué tal todo? ¿Cómo van las cosas con el musical? —me preguntó, su voz curiosa pero relajada.
Tomé una respiración profunda, sintiendo que este era un buen momento para ponerme al día con él.
— Pues, es un desafío. Todos estamos aprendiendo sobre la marcha, pero… lo disfrutamos. Aunque a veces siento que todo se mueve demasiado rápido y no tengo mucho control—
Dustin asintió, comprendiendo completamente.
— Sí, eso pasa a menudo. Especialmente cuando estás en algo tan grande, como un proyecto que implica a tantas personas. ¿Sientes que la presión está siendo demasiado?—
Sonreí, algo aliviada por su empatía.
— A veces sí, pero supongo que es parte de todo. Solo tengo que seguir adelante y ver qué pasa.
Pude ver cómo Dustin pensaba en su respuesta, como si estuviera eligiendo cuidadosamente lo que iba a decir. Fue entonces cuando le pregunté algo que había estado rondando mi mente.
— Y… ¿qué tal con tu curso de artes escénicas? ¿Te está gustando? ¿Qué camino estás queriendo tomar?
Dustin me miró un momento, como si estuviera evaluando cómo responder. Sonrió con una chispa de entusiasmo en sus ojos.
— Bueno, la verdad es que me está gustando mucho. Es algo que siempre quise explorar, pero creo que lo que realmente quiero es ser rapero. Joey me impulsó mucho a seguir mis pasiones. En los últimos meses, decidí dejar mi papel de manager para enfocarme más en mi música. Y también quiero seguir bailando. Me gusta la mezcla de música y movimiento. Es algo que me llama mucho.—
Sonrió, como si el solo hablar de ello le diera fuerzas.
— Estuve mucho tiempo siendo el manager de Joey, y eso nos unió aún más. Pero fue él quien me dio el empujón para hacer lo que realmente quiero hacer. A veces siento que lo que más quiero es encontrar mi propio camino y no quedarme atrapado en lo que los demás esperan de mí.—
Me di cuenta de lo importante que había sido Joey en la vida de Dustin, no solo como su amigo, sino también como una figura clave para su crecimiento personal y profesional.
— Wow, es genial que hayas encontrado lo que te gusta. A veces, estar bajo la sombra de alguien más, incluso siendo tan cercano como tú y Joey, puede ser difícil. Pero es claro que tienes mucho potencial. —le dije, con una sonrisa sincera.
Dustin asintió, con una mirada pensativa.
— Joey siempre fue mi mejor amigo. Él me ayudó a dar el salto, a dejar atrás el miedo de hacer algo nuevo. Pero, a veces, todo se siente tan impredecible… Y ustedes? Fue una lástima que terminaron. Todavía recuerdo ese baile de enmascarados más el concurso de talentos, la química que tenían con esos pasos de baile. Increíble era.
Me sorprendió el comentario de Dustin, era cierto tuvimos una gran química y conexión en ambos eventos pero ambos decidimos quedar como buenos amigos y concentrarnos en nuestras carreras, el con su carrera de cantante y yo en el Instituto de Artes. No estaba segura de qué decirle pero también fui sincera y dije:
— Reconozco que tuvimos tal química y realmente quedamos enamorados el uno del otro pero ambos decimos seguir con nuestros caminos y quedar como buenos amigos.— fui sincera nomás, ya que él (Dustin) nos había ayudado a conocernos mejor y siempre fue un buen amigo.
Dustin asintió con una sonrisa comprensiva, como si ya esperara esa respuesta. Se recostó en la silla, cruzando los brazos.
— Me alegra que lo tomaran con madurez. No todos pueden decir que terminaron bien y siguen siendo amigos. Pero déjame decirte, cuando los veía juntos, era como si todo encajara. Ustedes tenían algo especial.
Bajé la mirada un momento, recordando aquellos días. Dustin siempre había sido observador, y su rol como amigo y manager de Joey le daba una perspectiva única. Sin embargo, no quería quedarme atrapada en los recuerdos.
— Gracias, Dustin. Fue una etapa muy bonita, pero también creo que hicimos lo correcto. Joey tenía mucho que dar como artista, y yo… aún estoy encontrando mi lugar en todo esto.
Dustin sonrió de lado, como si entendiera perfectamente esa búsqueda personal. — Sí, te entiendo. Al final, todos necesitamos espacio para crecer. Yo mismo sentí lo mismo cuando decidí dejar de ser su manager. Joey fue un gran apoyo, pero había cosas que necesitaba descubrir por mí mismo.
Hubo una pausa cómoda entre los dos. Por un momento, parecía que ambos estábamos reflexionando sobre nuestras respectivas decisiones. Dustin rompió el silencio con una carcajada suave.
— Aunque debo admitir que nunca olvidaré ese baile de enmascarados. ¡Vaya espectáculo! Y el concurso de talentos… Bueno, digamos que no me sorprendió que ustedes dos arrasaran.
Me reí, contagiada por su entusiasmo.
— ¡Eso fue gracias a ti también! No puedo contar las veces que nos motivaste a seguir adelante, incluso cuando pensábamos que no podíamos más.
— Bueno, para eso estaba. —Dustin se encogió de hombros con modestia.
—Aunque ahora que pienso en eso, me doy cuenta de lo mucho que he cambiado desde entonces. Antes, todo giraba en torno a la música de Joey, su éxito, sus metas. Ahora estoy buscando mi propio camino, aunque admito que no siempre es fácil.
Le di una mirada alentadora. — Nadie dijo que lo fuera, pero si alguien puede lograrlo, eres tú. Eres trabajador, apasionado, y tienes esa chispa que hace que la gente crea en ti.
Dustin pareció sorprendido por mis palabras, pero luego su sonrisa se amplió, esta vez más genuina. — Gracias, Mary. Eso significa mucho.
Se incline hacia adelante, apoyando los codos en sus rodillas. —Y tú, ¿qué sigue después de esto? ¿Dónde te ves dentro de unos años? ¿Todavía en el Instituto de Artes o soñando con algo más grande?
Miré a Dustin, tomando aire antes de confesar algo que había estado rondando mi mente desde hace semanas.
— He estado considerando audicionar en castings después del musical. Incluso pienso que podrían haber cazadores de talentos en el concurso. Si es así, quizá sea mi oportunidad para empezar algo más grande.
Dustin levantó las cejas, claramente sorprendido.
— ¿Castings? No me lo esperaba de ti. Siempre creí que lo tuyo era el baile.
Sonreí, sabiendo que esa era la percepción que muchos tenían de mí.
— Y lo es. Pero también me interesa explorar otros caminos. Mis profesores me han dicho que tengo potencial para la música, que podría desarrollarlo si me esfuerzo. Desde entonces, no puedo sacármelo de la cabeza.
Dustin cruzó los brazos, apoyándose en el respaldo de la silla.
— Wow… Eso sí que es nuevo. Aunque pensándolo bien, tiene sentido. Siempre fuiste buena interpretando emociones, ya sea bailando o, bueno, ahora cantando.
— Es un desafío —admití—. Y sinceramente, me da un poco de miedo. Pero también siento que es algo que debo intentar.
— Me gusta esa actitud —dijo Dustin, asintiendo lentamente—. Además, si decides combinar el baile y la música, podrías crear algo único. No todos tienen esa oportunidad
— Sí, pero primero quiero enfocarme en el musical —dije con determinación—. Es mi prioridad ahora. Después, veré hacia dónde me llevan estas ideas.
Dustin sonrió, como si estuviera orgulloso de mí.
— Bueno, Mary, creo que ya te estoy viendo en grandes escenarios. Eres una de esas personas que no solo sueña, sino que actúa.
Sus palabras me llegaron más de lo que esperaba. Dustin siempre había sido directo, pero también sabía cómo apoyarme de una forma que me hacía sentir capaz de todo.
— Gracias, Dustin. Significa mucho.
— Solo digo la verdad. Y cuando lo logres, no te olvides de mencionarme en los agradecimientos —bromeó, guiñándome un ojo.
Reí suavemente, pero dentro de mí, esa semilla de confianza que él acababa de plantar crecía cada vez más fuerte.
— Y vos también puedes lograr todo lo que quieras —le dije con una sonrisa sincera, inclinándome un poco hacia él—. Ya te veo dentro de un tiempo, haciendo raps geniales con varios artistas.
Dustin dejó escapar una risa corta, pero su mirada se suavizó, mostrando una mezcla de humildad y esperanza.
— ¿Tú crees? A veces siento que voy a paso lento comparado con los demás. Joey, por ejemplo… Él siempre fue tan claro con lo que quería hacer. Yo, en cambio, voy descubriendo cosas en el camino.
— Pero eso no significa que estés atrasado —repliqué rápidamente, queriendo dejar claro lo que pensaba—. Si algo me enseñó el tiempo en el instituto, es que cada uno tiene su propio ritmo. Vos estás encontrando tu camino, y estoy segura de que será increíble.
Dustin bajó la mirada por un momento, asintiendo lentamente.
— Gracias, Mary. Es bueno escuchar eso de alguien como vos. A veces, uno necesita un pequeño empujón para recordarlo.
Se quedó pensativo unos segundos y luego volvió a sonreír.
— Aunque… Si llego a hacer esos raps geniales con varios artistas, vos vas a estar ahí, ¿no? Quizá cantando el estribillo o hasta bailando en el videoclip.
No pude evitar reírme.
— ¡Por supuesto! Pero solo si me pagás bien.
— Ah, claro, claro —respondió, fingiendo estar de acuerdo mientras levantaba las manos—. Pero no me pidas mucho, que los raperos principiantes no ganan tanto.
La risa de ambos llenó la habitación, creando un momento ligero y cómodo.
