El omega de Shinji le gustaba el sexo. Bueno, debe ser sincero, era Shinji quien amaba el sexo.

Desde que ambos, Mitobe y el fueron detectados como Alpha y omega respectivamente; debe admitir que facilito las cosas entre ambos luego de aquella revelación. Koganei siempre supo que quería estar al lado de Mitobe independientemente de la casta que tuviera cada uno.

Que los dos fueran "compatibles" (hablando de la procreación de cachorros y destinados) solo hizo que se enamorada más de Mitobe de lo que siempre ha estado. Es decir, es el hermano mayor de tantos hermanitos, ver como se relaciona y cuida a todos sus hermanos menores solo provocaba que Shinji se emocionara por la idea de algun dia tener cachorros con su Alpha.

- ¿Mitobe? -

Rinnosuke dejo de lado su trabajo final de Administración empresarial cuando Koganei le llamo suavemente. El Alpha quito sus lentes de lectura y los dejo junto con sus cuadernos sobre la mesita de centro. Estiro la mano para que Koga hiciera lo mismo que el con la diferencia que estaba dejando sus cosas de estudio sobre la mesa del comedor de sus padres.

Shinji corrió de inmediato a encarar a su Alpha quien lo recibió entre sus brazos sentándolo sobre sus piernas. Koganei restregó necesitadamente su nariz en el cuello de Mitobe quien hizo lo mismo en el cuello de Shinji.

- ¿No te incomoda mi necesidad de tener sexo contigo en cada momento? - pregunto tímidamente Shinji enredando sus dedos en los cabellos de la nuca de Rinnosuke permitiendo que su Alpha dejara sus manos sobre sus caderas.

Rinnosuke negó con suavidad manteniendo sobre su pecho el cuerpo de Shinji quien le veía atentamente -me gusta hacerle el amor a mi Shinji, quiero complacerlo tanto como me sea posible- escondió sus labios en el cuello de Koga.

Shinji sonrió complacido, definitivamente esas palabras provocaron que se enamorada más de Mitobe.

- ¿Te enojas conmigo si me anudas esta noche, Rinnosuke? - llevo las manos de su Alpha hasta su vientre vacío -quiero un bebé… a tu bebé en mi vientre-

Mitobe sonrió con suavidad acariciando los cabellos castaños de Shinji tirando un poco de ellos al mismo tiempo que probaba los labios de su omega que lentamente correspondía su beso con la misma necesidad que reflejaba Mitobe.

Lo que sea por su omega.


El cuerpo de Sakurai Ryou debía ser venerado.

No lo decía Aomine, lo decía la ciencia…. Bueno, no tanto la ciencia. Es lo que decía Satsuki y sus estadísticas que hace de todos y cada uno de sus conocidos cuando la situación lo requiere. Desde que conocen a Ryou sus números no han cambiado mucho, están "dentro" de los parámetros, no destacaba en demasía como lo haría el propio Aomine, pero tampoco estaban en el suelo como lo estarían las estadísticas de Tetsu.

Que si, Tetsu tiene sus talentos y habilidades, pero su honguito Ryou tenía las suyas también.

Por ejemplo, la cocina. No conoce a nadie que iguale el talento de su Ryou en una cocina, quizá el compañero de Tetsu, pero a él no lo toma en cuenta porque… bueno, no ha probado su comida.

Y el idiota de Kagami tampoco contaba. Y si, ya probo la comida de ese imbécil pero nunca admitirá que su comida era o es mejor que la de su Ryou. Primero se corta un testículo antes de admitir abiertamente que el idiota de Kagami era mejor que Ryou en la cocina.

Nunca, aunque su vida dependiera de ello.

Pero no solo era la capacidad de Ryou de alimentar su estómago sin fondo sin aburrirse en el intento. Ryou tenía muchas más cosas que lo hace su Beta ideal. Suyo y de nadie más.

En eso entraba su cuerpo de infierno.

¿Ya dijo que su trasero era una de las cualidades físicas de Ryou? ¿No? Bueno, pues lo dice sin temor a equivocarse. Otra cosa a destacar del cuerpo de su beta/prometido en matrimonio era su torso, pecho y pectorales definidos. Ni tan exagerados ni tan voluminosos. Eran ideales para las manos inquietas de un Alpha como lo es Aomine Daiki.

Pero si había algo que tenía que destacar si o si del cuerpo de su Ryou era-

- ¿Daiki-san? - el llamado de Ryou hizo que saliera de sus pensamientos y reflexiones internas. Sus amplias manos morenas sostenían y rodeaban con relativa facilidad las caderas y cintura de un agotado y jadeante Ryou que solo estaba esperando por su Alpha en las desordenadas sabanas de la cama. Sus largos dedos delinearon las caderas de Ryou con demasiada atención tratándose de Aomine, por cortos milímetros sus dedos no podían encontrarse, pero joder, lo que daría por lo que nunca se encontraran. Eso significaba que el tamaño y anchura de las caderas de Ryou eran ideales para sus cachorros.

Oh señor, hasta ese momento noto que Ryou va a tener a sus cachorros sin mayor conflicto.

- ¿Te enojas conmigo si te hago un cachorro ahora, Ryou? -

El castaño parpadeo un par de veces saliendo de su estado de shock por el ronroneo que Daiki sobre su oreja izquierda, el frio del anillo de Daiki acariciando sus caderas y torso solo confundían al castaño - ¿ahora? -

Aomine rio varonilmente sobre el oído de Ryou restregando sus cabellos azules sobre la mejilla de su Ryou separando con tortuosa lentitud los glúteos de Ryou mostrando una estrada previamente dilatada y sucia de lubricante afrutado. La sola sensación de tener de esa forma a Daiki alteraba el raciocinio de Ryou -me hare responsable de mis actos, Ryou- el erecto miembro de Aomine se froto entre los glúteos de Sakurai estremeciendo en el acto al castaño -tienes mi anillo, la seguridad de que no pienso abandonarte con mi cachorro en tu vientre-

-Daiki…- con tortuosa paciencia y cuidado Aomine fue adentrando su pene hasta el fondo de Ryou quien apretaba las sábanas de la cama estremeciendo por el frio metal del cuero y metal del bozal que usaba Daiki en esos momentos -un bebé ahora…- la primera embestida llego y con ella la sensación del nudo a medio formar de Daiki rozando con su entrada.

-Queria hacértelo desde que estábamos en Too… pero me contuve. Ahora que estas en la universidad y yo en la academia- Ryou ladeo sumisamente el cuello dejando que su Alpha le gruñera necesitadamente -no pienso contenerme más. Necesito verte con mis vástagos en tu vientre, Ryou- el movimiento de caderas se intensifico, así como la necesidad de impregnar con su semilla a su bonito Ryou.

Solo su Beta tendría a sus hijos, nadie más.

-Daiki…- el gemido, la forma en cómo se cortó su respiración le indico a Ryou que su Alpha iba enserio con anudarlo esa noche y embarazarlo de su primogénito -n-no tan fuerte- Aomine gruño complacido sosteniéndose de las caderas de Ryou buscando desesperadamente adueñarse y anudar a Sakurai -Alpha-

-Mi Ryou-

Las consecuencias de esa noche las hablarían después.


Kuroko no tenía tan claro cuánto tiempo ha estado en esa posición desde que el celo de Taiga había comenzado hace unas horas.

No podía quejarse, estaban en una posición cómoda sobre la cama matrimonial que comparten ambos desde que empezaron su tercer año en Seirin y a la fecha ha visto tanto de ellos dos los últimos meses. La respiración, aunque agitada de su Alpha relajaba enormemente los hombros y espalda de Tetsuya quien abrazándose de los hombros de Taiga podía deleitarse todo ese tiempo con el aroma de Kagami que ahora comparte con Tetsuya.

Aunque sus piernas y muslos empezaban a doler un poco debido a que estaban abrazando las caderas de Taiga y su tigre había arañado gran parte de su suave piel con sus garras sin realmente provocar un sangrado significativo, pero si doloroso.

Sus orejitas blancas estaban extendidas en la almohada donde reposaba su cabeza y su Alpha le había dado minutos antes de saltarle encima de iniciar su celo. Kuroko solo arrugo su nariz moviendo instintivamente su rabito al sentir los colmillos de Taiga sobre su cuello tirando con suavidad de la cadena que tenía su collar. No le molestaba que su tigre quisiera jugar con el collar que el mismo le regalo, al contrario, ayudaba a Tetsuya a relajarse un poco más mientras mantenía sus piernas separadas deleitándose con el aroma del Alpha que ahora mismo lo tenía "sometido" sobre la cama, completamente desnudo y anudado.

Porque si, Taiga en la primera oportunidad que tuvo anudo a Tetsuya y eso no le molesto al conejito que ahora jugaba con las orejas cortas de Taiga removiéndose un poco inquieto y excitado por el pene duro en su interior y el nudo que aseguraba que la semilla que su Alpha que, con tanto deseo, devoción y deseo depositaba fervientemente en su útero no saliera.

-Taiga-kun-

- ¿Qué ocurre, Tetsuya? - pregunto Kagami ocultando sus labios en el cuello de su omega. Tetsuya estaba completamente abrazado al cuerpo de su Alpha.

- ¿Cuánto tiempo seguirás anudándome? - pregunto con suavidad Tetsuya acariciando las mejillas de Taiga dándole un besito de esquimal a su Alpha -a este paso vas a embarazarme, sabes-

- ¿No quieres mis cachorros, Tetsu? - pregunto Taiga igualmente besando de esquimal la nariz y mejillas de su omega que solo se dejaba hacer por Taiga derramando más semilla en el vientre de Kuroko -yo si quiero que tengas mis cachorros, Tetsu-

-Yo también quiero a tus bebés, Taiga-kun- aseguro el omega acariciando su vientre abultado -pero ¿estamos listos para un cachorro ahora? -

-No lo sé sinceramente, Tetsu- respondió Kagami moviendo un poco sus caderas disfrutando de la estreches y calor del cuerpo del omega que ahora abrazaba su cuello con anhelo y deseo -pero muero por que tengamos un par de cachorros que se parezcan a ti o a mi- Tetsuya mordió el hombro de Kagami en el momento que más semilla fértil de su Alpha fue derramada en su útero.

Kuroko sonrió por la respuesta complaciente de Taiga. Bueno, no es como si pudiera embarazarse en ese momento ¿cierto?


- ¿Kouki? -

- ¿Si, Sei? - pregunto suavemente el bajito omega de cabellos castaños que estaba arriba del cuerpo de Seijuuro. Un Kouki completamente desnudo estaba "montando" a su Alpha debido a su celo, Akashi nunca le negaría nada a Kouki, por eso le permitía "tomar el control" en la mayoría de sus encuentros íntimos. Justo como ahora que Seijuuro sostenía las caderas de Kouki ayudándolo a mantener un movimiento de caderas seguro pero constante sobre su pelvis.

- ¿Cuándo vamos a tener un cachorro? -

El castaño detuvo sus movimientos sobre el pecho de Seijuuro igual que su pene erecto que estaba por tomar esa noche luego de la pregunta de su Alpha. Nunca han hablado de cachorros, no al menos desde lo ocurrido cuando Seijuuro lo marco como su omega.

- ¿Sei? -

- ¿No quieres mis cachorros, Kouki? -

El corazón de Kouki se derritió por la ternura que le causo el puchero de su Alpha. Una familia al lado de su Sei era un sueño maravilloso por alcanzar. Iba a asegurarse de conseguirlo.

-Te amo Sei, eso es seguro- el Alpha sonrió por las palabras de Kouki -nada me haría más feliz que darte todos los cachorros que quieras-

- ¿Pero? -

-Aun no hablamos con mis padres, Sei- cierto, ese detalle lo había olvidado completamente -quiero que te conozcan, vean el maravilloso Alpha que me marco y amo con todo mi ser-

-Si nos conocemos ¿me darás a mis cachorros, Kouki? - pregunto ansioso Seijuuro tomando con firmeza las caderas de Kouki para adentrarse con suavidad en su cuerpo - ¿al menos puedo anudarte hoy, Kouki? -

El castaño suspiro, tenía muy mimado a su Alpha. Nunca le negaría nada a Seijuuro.

-Todas las veces que quieras, Sei- tomo el rostro de Seijuuro capturando sus labios en un pequeño beso que por supuesto Akashi no tardo en corresponder mientras acostaba sobre la desordenada cama el cuerpo de su Kouki.

Los cachorros vendrán inevitablemente.