A Gakuho no le gusta usar el collar de protección, lo hacía sentir débil, cosa que no quería, no le gusta, para nada.
Pero aún así debía de usarlo, al menos el diseño era lindo y nada demasiado llamativo, es funcional.
Dos Alfas trataron de atacaron esa semana, sus dientes quedaron rotos por el metal que protegía su cuello, se pregunta si podría imprentar una descargar eléctrica?
No sería buena idea, el también puede terminar dañado, con ver la sangre recorrer sus bocas le bastaba, por el momento.
Siendo sincero, le sorprende que los Alfas le hallan prestado atención, es un repelente de Alfas por sus comportamientos nada dignos de un omega común.
El collar lo acompaño en aquellos días donde era necesario portarlo, no se lo quito cuando viajo al extranjero, los Alfas le daban miradas nada agradables además de verle el trasero, que groseros.
Fue divertidos verlos en el suelo con la boca llena de sangre por haber clavado de manera brusca sus dientes en su collar de protección, el de la más alta calidad con el metal más fuerte que hay.
Luego lo comprometieron con Karasuma Tadaomi, el único alfa que no se asustó ni tratando de persuadirlo para que abandone sus sueños.
Mayormente son los cachorros que apenas iniciaba su cambio como Omegas los que usaban los collares de protección, los adultos también debe de usar los collares por si un celo aparece repentinamente.
Nunca se sabe cuando puede haber un retraso con el celo, si el celo atacaba en un lugar público cualquier alfa podría marcar al omega no de llevar un collar de protección.
Eso era unas de las principales razones por las cuales existían las familias disfuncionales en el país, Omegas sin collares siendo marcados por un alfa desconocido que tomaba responsabilidad o huia después de hacer su fechoría.
Aunque este casado sigue llevando el collar de protección, todavía no confía lo suficiente en Tadaomi para darse el lujo de caminar con su cuello expuesto durante los día peligrosos.
Aunque este collar era uno diferente, el metal no era tan grueso como sus otros collares, este es más delgado para evitar que su dentadura se rompiera ni le causará sangrando, solo será un dolor mínimo si intenta morderlo.
Su alfa estaba durmiendo en su habitación compartida, el día de ayer había llegado después de tener un viaje a otro estado.
Había besado sus labios antes de irse a dormir con el uniforme puesto, a veces puede ser un poco lindo por lo despistado que es.
El olor de medicina con romero se hizo más fuerte, se centro en terminar de preparar el almuerzo ignorando las feromonas qué se acercaban demasiado a propósito.
No se sorprendió cuando recibió una sutil caricia detrás de su oreja, es la manera de decir hola de su esposo sin hablar.
No tan invasivo como darle un abrazo por la cintura pero lo suficientemente íntimo para saciar su necesidad de afecto.
Esperaba inicial una charla con su somnoliento esposo, en cambio escucho el familiar sonido del metal chocando con los dientes, ahora se siente un poco mal por usar su collar de protección, solo un poco.
Tadaomi retrocedió cubriendose la boca por haber clavado sus dientes en el metal, sus ojos violetas se dieron cuenta que su esposo aún estaba despertando si no se dio cuenta de su collar.
"Tadaomi estas bien?" Apago la estufa para revisar su boca donde para su alivio no había sangre.
Era la primera vez que mordía su collar, normalmente cuando se daba cuenta que lo traía puesto no trataba de morderlo, se mantenía al margen.
"Llevas tú collar puesto? Lo siento"
"No hay necesidad de disculparse, al menos no parece tener un daño grave" Suspiro con alivio recordando como quedaban los otros Alfas qué trataban de morderlo.
"No me había dado cuenta que lo traías puesto"
"Aún estas despertando, ve a sentarse hasta que te pase el dolor para que puedas comer" Lo regaño con cariño ante el sutil sonrojo qué había aparecido.
Gakuho paso sus dedos por su collar de protección, ya era innecesario usarlo en este punto.
Ya es omega con varios años de casado con un hijo ya adolescente qué también había empezado a usar uno de esos collares.
Pero aún lo usa, era una manera de decirle a su esposo que aún no están en bueno términos, negarle poder morder su cuello, negarle volver a ver la marca que tenía en ese lugar.
Habian pasado demasiadas cosas que cambiaron su relación que se caía a pedazos, aún tienen salvación pero es un largo camino por recorrer.
Sus ojos apagados vieron el espejo, el collar de protección era como una prenda de moda que usaba junto a su traje de director donde escondía su tesoro que le regalaron sus primeros alumnos.
Ha cometido demasiados errores, a lastimado a su esposo como a su hijo, Tadaomi no le hablo por dos días después de enterarse del golpe que le dio a Gakushuu, se llevó a su hijo en esos dos días.
Sintió la soledad de primera mano, fue tan doloroso estar solo en aquella casa y en su oficina encerrado.
En el tercer día Gakushuu regreso, lucia bien aunque podía oler la preocupación junto al alivio cuando lo recibió.
Se quejo de no poder sobrevivir con al comida instantánea de su padre además de quejarse abiertamente qué de una vez solucionen sus problemas para que puedan ser una familia.
"Dijiste que mejorarias como mi padre aunque en sí eres mi okasan, da el primer paso y arregla tus problemas con papá"
"Eres demasiado descarado a veces Gakushuu"
"Solo cuando es necesario, le deje una nota a papá explicándole que regrese a casa, el también te extraña" Lo último lo susurro mientras comía su filete.
"Si quieres mi consejo como su hijo, el primer paso sería que dejaras de usar eso" El rubio fresa señaló de manera acusadora el collar de protección.
Unos toques en la puerta interrumpieron la cena, Tadaomi se unió a la cena cuando comprobó qué Gakushuu estuviera bien.
Todo eso lo lleva a ese momento, aún comparte dormitorio con su esposo, no le haría daño saltarse por hoy su rutina de solo dormir 3 horas.
"Aún sigo molesto contigo" Tadaomi le dijo cuando vio a su esposo acercándose.
"Tienes todo el derecho del mundo a estarlo, dije que mejoría como padre y educador pero me olvide de mencionar una cosa" Sonrió con tristeza al no ver ningún cambio de expresión.
"También quiero mejorar como tú esposo Tadaomi" Tomo aire cuando dejó en las manos de su esposo un objeto.
"Que esto?" El Alfa le preguntó al ver lo que tenía en sus manos.
"Es la llave de mi collar" Los dedos pálidos tocaron el metal qué rodeaba su cuello, una sonrisa adorno su rostro.
"Puedes quitarme el collar cuando quieras, el cerrojo esta detrás"
El silencio reino en su habitación por unos minutos antes de que Tadaomi dijera algo.
"Date la vuelta"
Gakuho sonrió haciéndole caso, pudo oír el sonido de la llave entrando en la cerradura y como el collar se caí en su regazo.
