Karma es un alfa, uno con los colmillos más afilados qué había, se atraveria a decir que tiene los colmillos más afiladados de al escuela.
Cuando aún estaba en el campus principal todos los Alfas le tenían miedo por aquel rasgo, eran demasiados fáciles de asustar.
Aún es un cachorro en crecimiento esperando su primer celo, Korosensei se había encargado de darle clases de como enfrentar aquel momento, era menos vergonzoso recibir esa información de él que de Bitch-sensei, ella es demasiado explícita para sus mentas sanas (al menos la suya, esta seguro que la mente de Okajima es todo menos sana).
El pulpo les dio tips y consejos además de los primeros síntomas que sufre un omega y un alfa, los Alfas eran más difíciles en ese aspecto.
Los síntomas son fantasmasles, se tiene que tener un buen ojo y nariz para poder detectarlo antes que suceda, con los primeros síntomas vistos solo era cuestión de días, horas o minutos, incluso segundos, el primero celo siempre viene lleno de sorpresas.
Karma aún no a tenido su primer celo, solo una parte de los Alfas 3-E había tenido ya su primer celo y la otra parte aún faltaba.
Estaba tomando su jugo de fresa cuando el sonido de pisadas acercándose se escuchaba, sonrió a sus adentros cuando pudo ver el cabello rubio fresa.
Asano Gakushuu, hijo del director, presidente del consejo estudiantil, omega y ladrón de corazones, su robo su corazón aquel mal nacido.
"Tú no entiendes el significado de que no tienes derecho estar aquí? Sabes sobres las reglas si quiera Akabane?"
"Soy un delincuente Asano, romper reglas es mi pasión"
"Y mandarte al diablo es la mía" El omega le respondió evitando poner una mueca ante el Alfa que le sacaba la lengua.
"Ahora que te pasa? Porque te estas acercando?" Gakushuu le murmuró en alerta ante cualquier movimiento raro del demonio de cabello rojo.
Karma se había acercando lo suficiente para poder olerlo, se alejo cuando se dio cuenta de eso, el pelirrojo fruncio el ceño apretando su caja de jugo.
"Porque hueles como avellanas?" El Alfa le pegunto cuando noto ese sutil aroma que rodeaba las fresas.
"Es el aroma de Ren, tienes algún problema acaso?" Gakushuu afilo sus ojos cuando las feromonas de chocolate amargo dejaron oler el sutil enojo que había.
"Porque estas tan pegado a ese alfa"
"No es tu problema, no es de tu incumbencia, ya vete a la colina qué perteneces" Había algo raro en el tono de voz de Karma, podía notarlo.
Los ojos dorados se abrieron sutilmente deteniendo el gruñido qué iba salir, que le pasaba?
Porque de la nada se estaba comportando de manera posesiva con Asano, aún no es su omega y aunque lo fuera no tenía razones para comportarse así.
Ahora tenias ganas de atacar a Sakakibara por andar demasiado pegado con Asano, quien es su mejor amigo.
"Vete ya a tu colina Akabane" Gakushuu le dijo dejando salir de manera discreta sus feromonas de fresa para calmar la rabia.
El olor de fresa había logrado tranquilizar al alfa quien soltó un suspiro sin darse cuenta, la sonrisa molesta se fue siendo remplazada por la usual sonrisa juguetona.
"Vendre a molestarte después Asano, cuidate y no olvides tirar la basura" Karma le dijo tomando sus manos donde dejó su caja de jugo vacía antes de irse.
Gakushuu evitó verse molesto, tiene que mantener la fachada de alumno ejemplar y estrellar la caja contra la pared no se veía nada bien para su imagen.
Ese alfa se las pagaría después.
Los actos pesivos de Karma siguieron por dos días más para su intriga, Asano no se lo decía pero podía ver el cambio sutil en sus expresiones qué le decía que estaba actuando raro.
Fue en el tercer día mientras se escapa de una de las clases de Karasumasensei, se había ido a tirar al pasto del bosque para no pensar en ese raro comportamiento que estaba teniendo respecto a Asano.
Un repentino dolor de cabeza lo ataco, su cerebro palpitaba arruinando su tiempo de relajación, un calor repentino se extendió por su estómago viajando hacia sus mejillas.
Su cara comenzó arder mientras el dolor de cabeza seguía, se abrazo a si mismo deseando que todo se detuviera, que ese calor desapareciera, cerró sus ojos pidiendo aquello.
Su sentido del olfato se había vuelto agudo, sus feromonas estaban dispersandose por todo el lugar mientras su nariz buscaba algún aroma dulce.
Abrió sus ojos, podia sentir a sus pupilas contrayendose mientras el débil aroma de fresas rozaba su nariz, eso era lo que necesitaba.
Necesitaba de un omega, necesita encontrar Asano, había entrado en celo, su primer celo.
Se levantó de su lugar, el dolor de cabeza se desvanecio a diferencia del calor que seguía en aumento con cada minuto que pasaba.
Agudizo su mirada sonriendo, iría por Asano, a esta hora debería de estar por los pasillos haciendo su patrullaje diario.
Dejo un rastro de sus propias feromonas mientras se dirigia de manera veloz hacia el campus principal, debía de encontrar al omega.
Queria tener al omega para él, quería abrazarlo, poseerlo, marcarlo, sus instintos lo estaban dominando y no había nada que pudiera hacer.
En esos momentos su cuerpo no le respondía, solo quería llegar al campus principal, escabullirse para encontrar Asano y llevárselo a un lugar donde solo estuvieran los dos.
Había llegado más rápido a la salida del bosque, a la entrada del campus principal, sonrió a sus adentros listo para comenzar con la casería.
Un par de tentáculos de lo impidieron, dejo de ver el campus principal cuando estuvo volando march 20 por culpa de un pulpo gigante llamado Korosensei.
Aquel pulpo pudo oír el gruñido de su alumno, su gran olfato había detectado el inusual aroma violento de su alumno a la distancia, conecto los puntos con las inusuales señales de posesividad y pudo determinar que su primer celo había iniciado.
"Lo siento Karma pero no puedo dejarte andar libre en ese estado" Un gruñido más fuerte se escucho en respuesta.
"No odies a tu sensei por hacer esto! Pero es por tú bien y por el bien de todos los Omegas del campus principal! Sobre todo de Asano Jr!"
"Sensei ya cállese" Karma se quejo intentando morder el tentáculo como manera de protesta por ser atrapó.
Korosensei lo llevo a su casa, le dejo una bolsa con supresores, le dio unas palmaditas? En la cabeza y se fue diciéndole que confíe en su juicio para que haga lo correcto.
Su primer celo casi le hizo cometer una locura, no se perdonaría si le hubiera hecho algo Asano en contra de su voluntad, esta agradecido con Korosensei por haberlo ayudado.
