Una característica resaltante de Akabane Karma son sus colmillos, tenía unos colmillos muy filosos para su temprana edad, es un símbolo de orgullo.
Mientras más afilados sean más fácil sería hacer la mordida de unión con su futura pareja, además servía para intimidar a otros alfas.
Y los suyos son completamente naturales, no se los afilo, ni hizo ningún truco como ponerse prótesis, todo es completamente natural gracias a su buen cuidado dental.
Su lengua recorrió sus colmillos afilados mientras se veía al espejo, seguían siendo perlas relucientes incluso después de esos golpes que se dio cuando enfrentó a uno de los asesinos que contrato ese loco ex maestro enviado por el Gobierno.
El asesino Grip también es un alfa, pudo ver sus colmillos afilados, más brillantes qué los suyos y letales, quedo fascinado.
Korosensei menciono estar preocupado por su futuro después de ver sus métodos de tortura con wasabi, estaba preocupado de su futuro omega cuando lo escogiera.
Como si no hubiera intentado emparejarlo con Okuda, el pulpo parecía estar peleando consigo mismo sobre si emparejarlo con Okuda o Nagisa, alguien debía de ir con Kayano al final del día.
Además ya fijo su mirada en alguien, su objetivo estaba en otro lugar, lejos de la clase 3-E.
Al principio pensó que Asano también era un alfa por su manera de actuar, las relaciones entre alfas son raras y mal vistas pero una pequeña parte de la sociedad los aceptaba, estaba dispuesto a pasar por cualquier perjuicio para poder salir con Asano.
Grande fue su sorpresa cuando supo que era un omega, su olor estaba tan oculto que lo hacía pasar desapercibido, cuando pudo oler el aroma de las dulces fresas su corazón volvió a ser flechazado.
Asano tenía unos lindos colmillos, no eran tan afilados como los suyos, son de un tamaño promedio de omega pero tenían un brillo especial que dejaba ver cuando daba sus sonrisas falsas de presidente de Consejo estudiantil.
Cuando mostraba su otro lado las sonrisas pasaban a ser cinicas y arrogantes, los colmillos brillaban ante esas expresiones.
No podía evitar burlarse de él cuando tenía oportunidad, lo hizo incluso en un momento tan particular como ese, donde el omega tan orgulloso y altanero bajaba su cabeza de manera casi sumisa, cohibida, como si fuera un omega cualquiera, cosa que no es.
Se burlo de él para que volviera a tener la frente en alto, para que el también se lanzará a "matar" y no hiciera la competencia aburrida, que no dejara las cosas fáciles, la victoria no sabría tan bien si eso sucedía.
Asano le dio una sonrisa algo cínica mostrando sus adorables colmillos, volvió a ser el omega arrogante qué desea cortejar y que sea su compañero de toda la vida, el aroma a fresas se burlaba de el.
Le encanta ese omega de cabello rubio fresa.
Otra cosa particular de los colmillos es que son sumamente eróticos para los omegas, Gakushuu es un omega peculiar pero el también se sentía sumamente atraído por aquello aunque tratara de negarlo.
Karma lo sabía, se burlaba de él cuando el tema era sacado, disfrutaba de esas pequeñas discusiones amistosas entre ellos.
El pelirrojo tenía la boca abierta mientras los limpios dedos de su novio recorrian sus caninos con cierta fascinación, podía ver el brillo en los ojos violetas y las feromonas de fresa recorrian su habitación.
Gakushuu esta sentado en su regazo con las mejillas sonrojas y una sutil sonrisa, sus dedos se retiran de su pequeña expedición dejando que su novio cierra la boca.
Karma da un par de mordidas para volver a sentir su boca cuando es atrapado en un beso, sus labios bailaban en un vaivén lento, su omega le había dado el pase libre para explorar su boca.
Su lengua recorrió los lindos colmillos de Gakushuu, los colmillos también son algo eroticos a su punto de vista.
Ninguno de los dos esta en celo ni próximo a estarlo, están juguetando entre ellos ahora que sus vacaciones de mitad de año de su último año de preparatoria empezaron.
El lento beso se había tornado algo agresivo por la toma de dominio, un sabor metalico se instaló en su paladar.
El beso se rompió dejando un hilo de saliva que los unía, Gakushuu sonrió dejando ver una pequeña herida en su labio de donde la sangre goteaba.
Se relamio la sangre sonriéndole sin importarle en lo más mínimo ese pequeño dolor, volvió a besar sus labios, pudo saborear el sabor metálico de la sangre que pintaba sutilmente sus caninos con los cuales había perforado la piel.
Cuando el beso se volvió a romper, Karma le devolvió la sonrisa ante el sabor de la sangre, Gakushuu le había devolvió la jugada al morder con fuerza parte de su labios.
Jugueteos bruscos, no cualquier pareja sabe como jugar con aquello sin cruzar la línea de lo que no puedes y si puedes, debe de haber mucha comunicación previa para que los juegueteos no se arruinen en momentos ardientes.
Gakushuu estaba recostado sobre su esposo quien parecía querer jugar con su brazo derecho que fue tomado como rehén, con pereza (pereza que se le fue contagiada por pasar tanto tiempo con su marido) se recostó en una posición cómoda para observar el espectáculo.
Karma le lanzó una de esas miradas juguetonas tomando con cariño su muñeca antes de clavar sus colmillos de manera suave por su piel pálida.
El omega soltó un siseo ante esa sensación, no era tan erótico como morder su cuello o sus muslos pero aún esta esa cálida sensación que recorría su vientre hasta ir ahí abajo.
Era demasiado erótico ver a Karma con esa mirada mientras dejaba mordidas por su brazo, como si el demonio no supiera que efecto causaba sobre él.
"Eres un demonio" Gakushuu murmuró con las mejillas sonrojas cuando los colmillos se clavaron con más fuerza en su piel.
"Te casaste con este demonio" Karma le respondió volviendo a clavar sus colmillos por el resto de la piel que ahora tenía marcas.
"Aceptaste las consecuencias cuando dijiste que sí" El pelirrojo le menciono dejando libre el brazo, se inclino lo suficiente para poder morder la punta de su nariz.
"Oye, no mi nariz" Gakushuu se quejo dándole un piquete en la frente al escuchar su risa.
"Eres demasiado sabroso Shuu, no pudo evitarlo"
"Controlate alfa, yo no te ando mordiendo en todos lados"
El pelirrojo alzó una ceja ante tan descarada mentira, su esposo también se enorgullece de su colmillos y dejaba sus mordidas cuando tenía oportunidad.
"Por esta vez te lo dejara pasar, ven aquí"
"Eres tan pegajoso" Gakushuu murmuró dejándose mimar por su marido.
