Gakuho tenía conocimientos médicos, cuando tú esposo es alguien que trabajo por mucho tiempo en el campo de batalla te acostumbras a limpiar y sanar sus heridas, en casos extremos a coser la piel por alguna herida de cuchillo.
El botiquín de su casa estaba muy bien preparado ante cualquier desastre que se presentara, como la vez que Tadaomi termino con cortes en los labios de una misión que salió algo mal o la vez que Gakushuu se corto la muñeca con un cuchillo cuando trato de preparar un bento por si solo a la edad de 4 años.
Su equipo médico estaba bien preparado para cualquier emergencia, bueno no para todas.
Tadaomi le había arrancando parte de su piel cuando hizo su marca, estaba perdiendo demasiada sangre para poder curarse por si mismo.
Tadaomi no le creyó cuando le dijo que estaría bien, sus feromonas de medicina con romero lo termino obligando a ceder y acepto ser llevado al hospital más cercano.
Los hospitales al principio le hacían sentir incómodo pero desde que empezó a vivir con su esposo eso cambió, Tadaomi olía como hospital por algún razón, eso lo hacía sentir cómodo cuando tenía que regresar a ese lugar para sus chequeos regulares.
Podía oír a la doctora regañando a su esposo, mirándolo con reproche por haberse excedido con la marca mientras vendaban su cuello después de haber recibido medicamentos.
Tendría que tener una mejor dieta para recuperar la sangre que perdió y el vendaje sería parte de su rutina hasta finales de año, en navidad ya podría retirarlo.
Lo único que le hacía gracia de la situación era ver a su esposo avergonzado, habían pasado tantos años desde que había visto esa expresión en su rostro, sentía que había pateado un cachorro.
Evitó reírse mientras seguía siendo regañado por la mujer mayor, le dio una mirada de disculpas mientras el dolor seguía ardiendo en su cuello aunque en menor medida.
Lo dejaron libre después de asegurarse de que todo estuviera bien con su vendaje y no este delirando por perder demasiada sangre.
Hubiera sido divertido actuar de manera delirante, podría presumir sus habilidades como actor pero ya estaba haciendo sufrir lo suficiente a su alfa, logró convencer a la doctora que estaba bien.
"Hace mucho tiempo que no te veía avergonzado Tadaomi"
"No puedo creer que casi te arrancó la yugular" Karasuma murmuró cubriendose los ojos.
"Lo tomaré como un acto de amor de tú parte"
"Gakuho casi te arrancó la yugular, estabas perdiendo mucha sangre" El Alfa miró a su esposo quien tenía una sonrisa tranquila.
"La primera vez que me anudaste no pude caminar al día siguiente, se lo violentos que puedes llegar a ser, si tu mordida no hubiera sido problemática me habría preocupado"
Karasuma parpadeo viendo a su esposo, Gakuho sigue siendo tan peculiar como en los primeros días de matrimonio.
"Regresemos a casa de una vez, algo me dice que la cena de hoy va estar llena de ruido"
Y tal como dijo el omega, así lo fue.
Gakushuu noto de inmediato el vendaje del cuello, guardo sus preguntas para la hora de cenar, cuando los tres estuvieron en la mesa.
"Qué te paso en el cuello?" Gakushuu le pregunto cuando noto el vendaje.
"Ah esto?" Sus manos palparon el vendaje antes que Karasuma tomara su mano.
"No hagas eso"
"Tú padre tiene la culpa"
Los ojos violetas miraron repetida veces a sus progenitores antes de abrir la boca y poner una mueca.
"Se pelearon?" Gakushuu preguntó con cautela ante esa idea.
"No" Los dos adultos hablaron al mismo tiempo antes que su hijo se hiciera una idea errónea.
"Es todo lo contrario" Tadaomi le respondió tratando de evitar el tema, cosa que su esposo no dejaría pasar.
"Tú padre se emocionó mucho a la hora de marcarme, podré quitarme el vendaje a final de diciembre"
Gakushuu se metió un pedazo de su cena a su boca procesando las palabras de su papá.
Karasuma tomó la sabía decisión de seguir cenando pidiendo que el tema muriera.
"Oh, espera, la marca de un alfa puede hacer eso?" Gakushuu también es un omega y es la primera vez que una marca con ese daño.
"Dependen del alfa hijo, es más probable si tiene dientes afilados" Gakuho sonrió tras decir eso, quien dice que no se puede divertir.
"Siento que me estoy perdiendo de algo"
Gakushuu le dio una mirada para que no dijera nada, el sonrió para hacer todo lo contrario.
"Tal vez parece que Akabane puso la mirada en nuestro hijo, quien parece devolverle el interés"
"No digas mentiras Okasan" Gakushuu uso esa palabra apropósito sonriendo ante el ligero ceño fruncido.
"Nada de peleas en la mesa" El Alfa dijo guardando esa información.
"No seas aburrido Tadaomi, es diversión sana"
Algunos maestros fueron lo suficientemente valientes para preguntarle que le había sucedió en el cuello, respondió que su esposo lo había marcado.
Los rumores entre los estudiantes no tardaron en expandirse, todos se preguntaban como era el Alfa del director que había hecho que usará una venda, Gakushuu ignoro todas las preguntas que le hicieron.
Los rumores llegaron al 3-E, Irina miraba con diversión a Karasuma quien trataba de manterse profesional por culpa del pulpo amarillo qué trataba de sacar la información de manera jugosa, algo similar a lo que hicieron sus estudiantes cuando uno de ellos saco el tema.
Cuando regreso a casa el olor a menta se hacia fuerte, guiandolo al despacho de su esposo donde su omega se estaba quitando los vendajes para cambiarlos.
"Bienvenido a casa Tadaomi" Gakuho lo saludo sin verlo centrandose en poder limpiar su marca.
"Dejame ayudarte"
Iba decir que no era necesario pero las palabras no salieron, en cambio bajo sus manos, dejo que su esposo lo ayudara en la sanación de la marca, el ardor mínimo regreso, el toque fue delicado para disminuir el dolor y las vendas fueron colocadas de manera cuidadosa.
Iba darle el gracias cuando sus labios se vieron capturados, una muestra de afecto sutil pero significativa para ellos, un par de humanos que no sabían como mostrar su amor.
Cerro sus ojos dejándose llevar por el beso casto qué había iniciado Tadaomi.
La puerta estaba entre abierta dejando entrar el sutil aroma de fresas, el suave sonido de la puerta cerrandose se oyó mientras las feromonas de fresa se alejaban.
