Gakushuu vio con cierto disgusto los collares de protección, al menos su padre tuvo la decencia de dejarlo escoger el modelo de collar que llevaría por unos días.
Es obligatorio usar aquel collar tan denigrante cuando el omega allá tenido su primer celo, después de ese momentos debe de usar un collar de protección por 5 días y así hasta su siguiente celo.
"Es necesario?" Susurro sin querer sin dejar los diferentes modelos que había, se sentía débil al tener que portar uno.
"Se que te puedes defender solo es necesario y lo sabes, escoge uno"
El omega soltó un suspiro escogiendo el que tenía un aspecto sutil pero elegante.
Aunque el celo allá pasado aún se podían oler rastros de feromonas que llamaban la atención de Alfas indeseados.
"Tú también? Enserio Ren"
"Lo lamento pero tus feromonas son demasiado fuertes" El Alfa le hablo abriendo la ventana de la sala del consejo estudiantil para ventirar el ambiente.
"Ahora esto si se siente útil" Gakushuu hablo golpeando su collar de protección qué es muy elegante.
"Y esta a la moda"
"No pensaba escoger nada feo, tengo estándares sabes"
Había visto antes a otros Omegas con sus collares de protección, habían buenas elecciones y otras eran un grito para la moda.
Aún con ese collar puesto seguía estando en el top de los Omegas más lindos de la escuela, no se había percató de lo molesto qué podían llegar a ser algunos Alfas.
Sus feromonas llaman demasiado la atención de alguno, parece que se les olvidaba que aún es el presidente del consejo estudiantil y maestro de las artes marciales.
Son todos unos problematicos e ineptos, su nariz pudo oler el aroma de chocolate amargo acercándose, lo que le faltaba a su día.
"Qué haces aquí?"
"Es salida y tengo que pasar por aquí para tomar el camino a casa Asano" Akabane le dijo sacándole la lengua antes de mirar fijamente su cuello.
De manera inconsciente se giro sutilmente tocando su collar de protección.
"Que traes en el cuello?" La pregunta sonó genuinamente curiosa, por hoy le tendrá piedad.
"Vienes de la clase E, no me sorprendería si ningún omega de esa colina usará uno de estos" Sus dedos golpearon su elegante collar sonriendo con sutileza.
"Es un collar de protección, evita las mordidas indeseadas de Alfas indeseados"
"Como un collar de perro" Karma dijo eso a propósito para molestarlo, sonrió cuando vio la expresión de molestia.
"Que clase de comparación es esa?! No digas idioteces" Se recompuso después de ese arrebato, su celo anterior lo había dejado un poco hormonal.
"Si me permites opinar"
"No tienes derecho opinar"
"Como decía, no creo que necesites de ese collar" El alfa miró hacia otro lado rascándose la mejilla.
"Ya eres lo suficientemente fuerte para patearle el trasero a los otros Alfas"
Las mejillas pálidas se sonrojaron por aquellas palabras, el dulce aroma de chocolate amargo lo estaban haciendo volar, el pelirrojo podía pensar los mismo al oler las dulces fresas.
No quería ser demasiado obvio al hacer notar que le interesa el omega, quiere cortejarlo pero aún era demasiado pronto para pedírselo, es un avance.
"Aún así debo de usarlo, a veces pueden atacar en manada" Murmuró esas palabras en un intento de desparecer su sonrojo.
Karma evitó gruñir al escuchar eso, la manera más cobarde de atacar era hacerlo de manera dispareja, de solo imaginarse Asano siendo tomando por varios Alfas, movió su cabeza para desaparecer esa horrible imagen.
"Ya deberías de irte a casa, se está haciendo tarde Akabane"
"He llegado más tarde, los niños buenos no llegan a esas horas" El pelirrojo no podía evitar burlarse de él, solo un poquito para no perder la costumbre.
"Callate, yo también ya me iba"
Gakushuu se giro para irse de una vez, el olor de chocolate amargo lo está siguiendo.
"Tomamos el mismo camino, no creo que me tengas miedo? No soy tan malo como dicen los rumores, soy peor" El demonio de cabello rojo le dijo riéndose.
"En tus sueños te tendré miedo Akabane, pero incluso ahí no me causaras nada"
Mirenlo, el presidente del consejo estudiantil caminando al lado del delincuente del 3-E, que gran escándalo.
Durante el resto de sus celos de uso su collar de protección, algunos Alfas trataron de moderlo antes de recibir una patada en las pelotas de su parte.
Eso siguió por el resto de sus años escolares, en su segundo año de preparatoria empezó a salir con Akabane.
El collar de protección se volvió en el enemigo del alfa desde ese momentos, a su novio le gusta morder su cuello, no lo suficientemente fuerte para marcarlo pero si lo suficientemente fuerte para dejar marcas.
Era demasiado peligroso no usar su collar de protección después de su celo, era demasiado pronto para enlazarse y debían de tener una larga charla antes de llegar a ese momentos.
Estaba usando un nuevo modelo de collar mientras estudiaba para un examen en la casa de su novio, Karma estaba leyendo su propio libro recostado a su lado.
Acercarse Akabane fue una decisión que tomó, aquel alfa era diferente a todos los demás, tenía algo que llamaba su atención.
Aquel alfa debía de seguir en su lectura, el libro quedo abandonado cuando había comenzado a besar su mejilla.
Sus feromonas de fresa se liberaron ante los suaves besos que iban bajando, debería detenerlo antes que llegara a su cuello.
No, dejara que su novio se de cuenta por si solo de lo que iba hacer, siguió con ese plan cuando lo besos iban llegando a su cuello.
Las feromonas de chocolate se liberaron cuando Karma abrió ligeramente su boca para morder el cuello de su novio.
Los ojos dorados se abrieron de golpe cuando sus dientes se clavaron en el metal, se alejo de manera repentina cubriendose la boca ante el dolor.
Gakushuu soltó una risa ante los quejidos de su novio.
"Enserio Akabane?" Le pregunto con cierta diversión al verlo herido, una pequeña venganza por poner wasabi a su comida.
"Había olvidado que llevas esa cosa puesta" El Alfa gruño aún con el dolor de diente.
"Es para evitar mordidas indeceadas, mordidas qué querías darme"
"Pero Shuu"
"Es periodo peligroso y lo sabes, una mordida en el lugar correcto y mi celo podría volver"
"Cuantos días faltan para que te quitas esa cosa?" Karma le abrazandolo por detrás, sabe que es necesario que use esa cosa.
No quería marcar a su omega, aún no es tiempo, todavía no es el momento.
"Tres días"
Karma suspiro con resignación, se acomodo para abrazar de manera cómoda a su novio quien volvió a estudiar después de reírse de su miseria.
