Gakuho fue clasificado como un omega defectuoso, muy grosero de parto de los médicos para que sepan.

Como si pudiera ser defectuoso, su falta de aroma no lo hace defectuoso para que sepan, su aroma es altamente débil.

Lo confundían con un beta por esa razón, tenía fragancia tan débil como el de un beta, no fue muy atractivo para los Alfas además sumándole su personalidad qué rivalizaba con la de uno, no es muy problema que llame la atención de un alfa.

Tal vez trate de salir con otro omega o tal vez otro beta que se adapte a sus gustos, el destino era tan curioso.

Un alfa había aceptado casarse con el y no se asustó después de conocerlo, Karasuma es un alfa diferente.


Aunque sus feromonas sean débiles podía oler la de los demás, Tadaomi olía a medicina con romero, por algún razón tenía dos aromas combinados.

"Los médicos dijeron que pase demasiado tiempo en el hospital cuando era un niño y que la medicina se terminó combinando con mi aroma" Su esposo le respondió cuando le preguntó sobre esa peculiaridad.

"Lo entiendo"

"Tú hueles a menta, es débil pero puedo olerlo"

"Qué?"

Ese día describió qué enrealidad si existía una persona capaz de percibir su aroma, Tadaomi podía oler sus débiles feromonas de menta.

No estaba defectuoso como dijeron los groseros doctores, si su alfa podia percibirlo es porque no lo estaba! En sus caras!

"Ahora hueles muy feliz" Tadaomi le dijo mientras lavaba los platos de la cena y el los secaba.

"No se de que hablas, tú nariz debe de estar mal"

"No lo está Gakuho, estas mintiendo"

"A veces eres demasiado denso Tadaomi"

"Eso que significa?"

Gakuho solo movió su cabeza con una sonrisa, su alfa es demasiado inocente a veces.

Karasuma es un alfa con un olfato bueno, el aroma de menta se volvió en una de sus fragancia favoritas, es el olor de su esposo, un olor que no lo abrumaba.

Los Omegas tenían un aroma demasiado fuerte para su nariz, los médicos dijeron que se debía por el tiempo que estuvo en el hospital cuidando a su hermana menor.

El aroma de Gakuho no lo abrumaba, es refrescante y suave, no es tan invasivo como los demás aromas, el omega más peculiar qué conoció y con el cual se caso.

Gakuho tenía un encanto peculiar, aprendió a sacarle ventaja a su falta de aroma, era un maestro de la manipulación con sus socios comerciales.

Los Alfas también emanan aromas fuertes pero que no lo abrumaban como los Omegas, reconocia el aroma de sus compañeros y podía identificarlos con facilidad.

Hoy era un día particular donde se permitía las visitas a las familias o parejas, entre tantos aromas pudo identificar la refrescante menta qué se escabullia.

Sus ojos oscuros pudieron encontrar la figura de su esposo acercándose, luciendo tan elegante como siempre aunque cargaba en su mano dos Bentos.

El suave aroma de menta es adictivo.

"Supose qué todavía no habías almorzado, es una nueva receta que probé y quiero que me des tu opinión" El omega le dijo con una sonrisa encantadora.

"Seré sincero" El le respondió para seguirlo a un lugar más tranquilo, uno sin tantos olores que lo abrumen.

Gakuho también salía de viaje muchas veces, haciendo algunos tramites para comprar un terreno donde podrían una escuela o juntados con inversionistas.

A veces llegaba tarde a casa, cuando el llegaba primero podía oler el suave aroma de menta por su hogar, la concentración máxima del aroma de su esposo se contraba en la ropa de la cesta de ropa sucia.

Jamás le dirá de la ocasión que termino llevándose unas de sus camisas por error, quería tener cerca ese aroma a menta y se dio cuenta que había metido una de las camisas a su mochila.

"Todo bien?" Gakuho le pregunto al sentir como su esposo lo abrazaba, con su cabeza en enterrada en el hueco de su hombro.

"Mal día de trabajo?"

"Solo quiero estar aquí" Tadaomi le respondió oliendo las suaves feromonas de menta.

Gakuho no lo entendia pero le dio unas palmaditas en la espalda, cuando su esposo levantó la cabeza le dio un suave beso en los labios.

Jamás va admitir que se estaba volviendo más doméstico, su omega interior atacó sin previo aviso.

Las ocasiones donde el aroma de menta de Gakuho se volvían más fuertes eran cuando su celo se acercaba y cuando lo acompañaba en su rut.

Se había vuelto sencillo identificar el aroma de Gakuho, podía saber su estado de animo si se concentraba lo suficiente.

"Tu aroma también me ayuda sabes, ya no me siento tan incómodo cuando tengo que ir al doctor" El omega sonrió viendo a su esposo quien lo miraba con duda.

"El aroma de medicina me recuerda a tu aroma, me siento tranquilo cuando estoy en el hospital"

"Enserio Gakuho" Karasuma le habría puesto los ojos en blanco si no fuera tan maduro.

"Al menos no te confundo con un frasco de medicina"


Karasuma podía oler el aroma de panqueques venir de la cocina combinandose con la menta y la leche fresca.

El desayuno de ese día eran panqueques junto a un vaso de jugo de naranja, sin rastros de leche.

"Los panqueques saben mal?" Gakuho le pregunto cuando noto algo raro en su marido.

"No, creía haber olido leche"

"Te estarás resfriando, comeme tus panqueques antes que se enfríen"

Volvió a oler la leche cuando secaba los platos, había encontrado la fuente del nuevo aroma.

"Tadaomi por mucho que te quiera, me estas haciendo sentir incomodo por olerme tan de cerca" Gakuho le menciono al tenerlo tan cerca de su cuello.

"Es tu aroma" El alfa le respondió sin dejar de olerlo para asegurarse de estar en lo cierto.

"Hay algo raro con mi aroma?" El omega pregunto el notar como su esposo seguía oliendolo de cerca su nuca.

"Tu aroma a menta, ahora también huele a leche" Volvió a olerlo una última vez antes de alejarse.

"Leche con miel"

"Qué dijiste?"

La nueva fragancia de Gakuho no desapareció, se hizo más fuerte con las semanas que pasaban, el aroma de menta combinado con la miel y leche se hacía cada vez más dulce.

Las respuestas al cambio de fragancia llegarían junto a los sonidos de vómitos y una visita al doctor.