Karma tiene un gran olfato, al menos eso le gusta pensar, desde muy pequeño era capaz de percibir de manera fácil los olores, incluso de los betas.
Su papá es un alfa pero su mamá es una beta, su papá había mencionado que era capaz de oler el suave aroma de su mamá, cosa que los demás no podían hacer.
Poder oler a un beta era una tarea difícil, las feromonas qué sueltan son tan bajas qué no se podían oler a simplemente, si un beta tenía un hijo alfa o omega, el cachorro tampoco podría oler su suave aroma.
El es diferente, podía oler la suave fragancia de cerezas que emanaba su mamá, su nariz le permita oler con facilidad los diferentes aromas de la gente.
Los niños de primaria mayormente olían a los aromas de sus padres porque su propia aroma aún era demasiado débil, su nariz podía oler aquel aroma oculto.
Limones, sandia, mandarinas, plátanos, oreos? La mayoría olía a comida y pocos a flores o tal vez tenía mucha hambre cuando los olía.
Puede distinguir con facilidad los aromas de la gente que los rodea, es una buena ventaja para un alfa como él.
Se le hacia más fácil poder pillar a los matones qué iban detrás de él y podía sorprender a Nagisa, era demasiado divertido asustar a su amigo omega.
Una desventaja sería que su gran olfato también le dejaba oler las feromonas si estaba lo suficientemente cerca o si el omega o Alfa dejaba salir de más sus feromonas.
Odia oler las feromonas de su sensei, quiere acabar con él.
Desde que esta en el 3-E las cosas en su vida han cambiado, se puede decir que han tomado color? Tal vez, le gusta mucho los olores que emanan sus amigos.
Korosensei es un beta y pude oler su aroma, cosa que nadie más podía hacer, huele a pólvora por alguna extraña razón.
Si hubiera ido a las clases de educación física con aquel profesor loco hubiera ayudado más en el viaje que ganaron al 3-A, ese sujeto olía ha ciruelas, ciruelas que dejaron su rastro por todo el lugar para su desagrado.
Korosensei es tan molesto como Nakamura con el tema de querer emparejarlo con Nagisa, un omega que fue su amigo por unos años, rojo y Celeste, se llevan muy bien y más cosas que no tienen sentido para él.
No porque sea un alfa significa que se vaya a fijar en cualquier omega, si ofender a Nagisa, es un gran amigo como omega pero no es lo que el busca.
Su verdadero objetivo era otro, uno que no era buen visto en termino de relaciones, al ser un alfa todos esperan que se junte con algún omega, pero a él le encanta romper las reglas.
Su objetivo era único, lo que buscaba, una persona que lo impulsaba a competir y le encantaba molestar.
El presidente del consejo e hijo del director, Asano Gakushuu, el problema según toda la sociedad, no es un omega ni un alfa, es un beta.
Asano Gakushuu es un beta, tenía caracterizas Alfas pero es un beta, el inexistente aroma que no emanaba lo dejaba más que claro para todo el mundo.
Pero el podía percibirlo, podía percibir el suave aroma que emanaba como todos los betas, el suave aroma de Asano es fresa.
Tal vez ni siquiera el mismo lo sepa, el sentido del olfato era normal en los betas haciendo que no supieran que tipo de oler podían emanar.
Se sentía afortunado por tener su gran olfato, podía oler aquel aroma de fresa que emanaba de Asano.
Cuando olía aquellas fresas reconocía de inmediato la presencia del beta, Asano estaba de brazos cruzados mirándolo con reproche por estar en el campus principal.
Era una rutina divertida, molestar un momento al presidente del consejo estudiantil antes de regresar al antiguo campus sacandole la lengua.
"Tú hueles a fresas Asano"
"Qué tonterías dices? Soy un beta Akabane, no tengo aroma"
"Ahí te equivocas, todos los betas tienen algún aroma, muy débil pero lo tienen y tú hueles a fresas"
"Creo que pasar tanto tiempo en esa colina ya te volvió loco, bueno aunque ya lo estabas" El beta se burlo del pelirrojo quien le saco la lengua.
"Loco o no, te ganaré en los siguientes exámenes, aunque mi clase gano esa apuesta"
Le gusta Asano, le gusta ese beta y mucho, podía recordar que sus padres le comentaron lo difícil que fue su relación al no ser su madre una omega.
Las relaciones qué no sean entre un alfa y un omega son mal vista, tal vez también heredó el gusto de su papá por lo betas.
Uso esa escusa en una ocasión con Korosensei cuando se quedaron solo los dos en el aula, su maestro lo apoyo cuando escucho que no le gustan los Omegas y que en cambio quería salir con un beta, desde ese día ya no lo trata de emparejar con Nagisa pero trata de descubrir que beta se robo su corazón.
Se pregunta si lo habrá descubierto, fue un secreto que se llevó a la tumba, tal vez dejó una nota en ese gran libro que escribió, el aroma a pólvora lo hacía sentir nostálgico.
Le encantan las fresas, le encanta oler el suave aroma de fresas de Asano, podía sentir ese ligero aire de sus feromonas que le dejaban saber cuando estaba feliz y entusiasmado aunque sus expresiones no lo dejaban ver.
El aroma de fresas olía a incertidumbre y preocupación con desconfianza aunque su rostro trataba de no mostrarlo.
"Soy un beta Akabane, no soy un omega" Asano le respondió viéndolo fijamente.
"Y que con eso?"
"Soy un beta, que no entiendes de eso"
"No me importa, me gustas Asano, me gustas mucho" Karma volvió a confesarse al beta.
"No me importa que no seas un omega, incluso si fueras un alfa me seguirías gustando, a mi me gustas por quien eres, me gusta competir contigo, me gusta escuchar tu risa, me gustas por quien eres sin importar a la casta qué pertenezca"
Los ojos violetas miraron fijamente a los dorados, podía notar como se cristalizaban, no lo iba mencionar.
"Me importa una mierda lo que pienses los demás, no es su problema si quiero salir contigo, quieres salir conmigo"
Asano se quedo unos minutos en silencio, el suave aroma de fresas cambio de angustia a relajación.
"Tambien me gustas idiota pero soy un maldito beta, no podre darte lo que quieras" El orgullo de Gakushuu luchaba por decir esas palabras sin romperse.
"Es obvio que tu cabeza sigue estando hueca si no lo entiendes, me gustas Gakushuu, eso no cambiará porque seas un beta"
"Eres un caso perdido Akabane, me gustas demasiado"
Le encanta oler el suave aroma de fresas, ningún omega podría comprarse con el suave aroma de Gakushuu.
Sus labios son tan suaves como se lo había imaginado, el dulce aroma de fresas es encantador.
