No era su intención. Nunca lo fue.

¿Cruzar esa "línea" que el mismo delimitó?

No.

Aun cuando Kakashi había aceptado que estaba perdidamente enamorado de Sakura, eso no significaba que fuera a hacer algo al respecto —lo del hotel no se iba a repetir— Esta era la conclusión a la que llegaba una y otra vez, sobre todo después de notar a Sakura ligeramente extraña, como si hubiera hecho algo donde se alojaban.

El verla así le hizo sentir una punzada de culpa, pero Kakashi se abstuvo de preguntar, temiendo que eso avivara aún más el fuego que amenazaba con consumirlo, prefería mantener las distancias, convencido de que era lo mejor para ambos.

Sin embargo, esta vez, Kakashi vio en la actitud reservada de Sakura una oportunidad para hacer las cosas bien. Sería su misión, su manera de demostrar que podía ser fuerte y resistir la tentación, sin ceder a sus impulsos. Por el bien de ella, y el suyo propio, tenía que mantener el control.

...

El silencio entre ellos se volvió casi sofocante mientras acampaban y comían. Pero pensó que eso sería mejor para calmar sus sentimientos. No obstante cuando Sakura pidió un libro, y descubrió el Icha Icha. Al ver la reacción divertida de Sakura al encontrar el libro, trato de restarle importancia, aunque al verlo recordó que habia albergado la ingenua esperanza de que podria retomar la lectura del Icha Icha cuando elimine sus sentimientos por ella, pero ahora se daba cuenta de lo imposible que parecía esa idea.

...

Después cuando Sakura volvió a hacer la pregunta que lo había forzado a ser honesto anteriormente: "¿Debería irme con Sasuke?", Kakashi sintió cómo su autocontrol pendía de un hilo.

Incapaz de mirarla a los ojos, Kakashi dio una respuesta deliberadamente ambigua, evadiendo el tema. Sabía que si la miraba, si se exponía a la profundidad de esos ojos verdes que tanto amaba, perdería por completo el control.

Sin embargo, no pudo evitar notar la decepción de Sakura. Eso le oprimió el corazón, y Kakashi apretó con fuerza el puño, tratando desesperadamente de contener todos los sentimientos que amenazaban con desbordarse.

Está mision con Sakura era sumamente complicado para Kakashi. Por un lado, anhelaba poder estar cerca de ella, ceder a los deseos de su corazón. Pero por el otro, se resistía con todas sus fuerzas, sabiendo que cruzar esa línea sería inapropiado e incluso dañino.

La cercanía forzada durante el trayecto lo torturaba. Kakashi sentía que vacilaba, especialmente cuando notaba que Sakura parecía decidida a ver más allá de su máscara, a desentrañar los sentimientos que ocultaba tan celosamente.

Esa máscara no sólo escondía su rostro, sino que también era una barrera, una coraza que lo protegía de sí mismo y de sus propios impulsos. Kakashi sabía que si Sakura lograba traspasar esa defensa, todo se derrumbaría. Sus cuidadosamente construidos muros de contención se vendrían abajo, y se vería expuesto ante ella de una manera que no se atrevía a imaginar.

Con cada mirada, cada gesto, Sakura parecía querer adentrarse en los recovecos más profundos de su alma. Y Kakashi luchaba desesperadamente por mantenerla a raya, aterrado de lo que pudiera encontrar allí.

...

Sakura insistía, tocando las fibras sensibles de Kakashi, hasta que él, harto de sus constantes pedidos de lo que no debía hacer, la acorraló contra el tronco de un árbol cercano. Tenerla tan cerca, con su mirada confundida y esos ojos verdes brillando con una pizca de culpabilidad, lo estaba enloqueciendo. El aroma floral de Sakura lo cautivaba cada vez más, haciendo que Kakashi inconscientemente bajara la mirada hacia sus labios. Todo estaba mal, no podía ceder a esos deseos que lo atormentaban.

Kakashi sabía que en cualquier momento podría perder el control. Tenía que poner distancia, tenía que detener esto antes de que fuera demasiado tarde porque una parte de él, quería arrancarse la máscara y ceder a sus impulsos, sin embargo al poco tiempo, se tenso al darse cuenta de sus pensamientos.

—No insistas.

Con determinación iniciado por la extrema culpa de lo que estaba sintiendo, Kakashi se separó de Sakura, dando un paso atrás.

No cedería.

...

Cuando finalmente completaron la misión, Kakashi sabía que beber alcohol con Sakura sería una pésima idea. Pero al final termino cediendo, quizás en el fondo, deseaba sucumbir a esa tentación, a bajar la guardia y disfrutar de su compañía sin las restricciones que normalmente se imponía.

A pesar de sus mejores esfuerzos, Kakashi simplemente no pudo dejar de mirar a Sakura durante todo ese tiempo. El alcohol parecía debilitar sus defensas, dejando que sus ojos se deleitaran con cada uno de sus gestos, cada curva de su rostro.

Por más que lo intentaba, era incapaz de apartar la mirada de ella. Cada vez que sus ojos se encontraban, Kakashi sentía que estaba a punto de perder el control, de dejar que sus verdaderos deseos afloraran sin restricciones.

La cercanía, la intimidad de beber juntos, todo parecía acelerar los latidos de su corazón. Kakashi temía que, en cualquier momento, su autodominio se resquebrajara y terminara revelando ante Sakura lo que realmente sentía por ella.

—Si, hermosa —expresó pero, no se lo dijo a la luna.

Tuvo que hacer un esfuerzo sobrehumano para mantener la compostura, para conservar esa máscara de indiferencia que tanto lo protegía. Pero en el fondo, sus ojos traicionaban su verdadero deseo de mirarla, de beber cada uno de sus detalles como si fuera el último sorbo de una bebida prohibida.

...

Kakashi había pensado que podría aguantar, que resistiría las tentaciones hasta que regresaran. Faltaban sólo unos pocos días más, y entonces sería más fácil olvidar, haber superado con éxito aquella prueba. La verdadera misión, la de mantener sus emociones a raya, se cumpliría.

Pero entonces, lo escuchó. Un jadeo suave, proveniente de una Sakura durmiente.

—Sasuke... —murmuró ella.

Y todo se derrumbó dentro de Kakashi. Un dolor punzante se instaló en su pecho, originado por los celos y la posesividad que, hasta ese momento, ni siquiera sabía que albergaba, pero vuelve a recordar la respuesta que dio en el hotel y sabe que de ahí viene.

...

Kakashi sabía que faltaba poco para regresar, que pronto tendría la oportunidad de alejarse de Sakura como debía hacerlo. Después de todo, ella se iría con Sasuke, y él tendría que resignarse a perderla.

Aun así, Kakashi luchaba por resistir, por no ceder a los impulsos que amenazaban con traicionarlo. Pero entonces, antes de que pudiera detenerla, su boca se abrió y volvió a preguntarle a Sakura si había llegado a una conclusión sobre sus sentimientos.

Cuando ella respondió que sí, algo cambió dentro de Kakashi. Había pensado que esa pregunta sería su manera de rendirse, de deshacerse por fin de esas emociones que lo consumían. Pero en lugar de eso, se dio cuenta de que era todo lo contrario.

Esa decisión, ese momento en el que volvió a cuestionar a Sakura, lo había llevado a este punto. Ya no estaba seguro de querer alejarse, de dejarla ir. Tal vez, en el fondo, albergaba una esperanza, por pequeña que fuera, de poder reclamar el corazón de Sakura como suyo.

Kakashi entendía que esto iba en contra de todo lo que se había impuesto, de la línea que había creado. Pero ahora, frente a la posibilidad de perderla definitivamente, esa línea la estaba cruzando.

Porque en este momento, lo que realmente deseaba era rendirse a sus sentimientos, desafiar las convenciones y las normas morales que lo habían mantenido alejado de Sakura todo este tiempo. Porque en el fondo, la perspectiva de perderla para siempre resultaba mucho más dolorosa que cualquier consecuencia que pudiera enfrentar.

Eso explicaba este momento, esa decisión que lo llevó a estar así con ella.

Kakashi observaba a Sakura con una mezcla de expectativa y aprensión. Sabía que al pedirle que no fuera con Sasuke, estaba cruzando una línea delicada en su relación. Pero en el fondo, no podía ignorar el nudo de emociones que se apretaba en su pecho cada vez que pensaba en ella y en el Uchiha.

Pensó que podría dejarla ir. Debía dejarla ir, pero no pudo.

Por un lado, Kakashi se moría de ganas por quitarse la máscara y dejar que Sakura viera su rostro. Porque aquella máscara había sido una barrera que lo separaba de los demás, permitiendole mantener cierta distancia emocional.

Sin embargo, al mismo tiempo, Kakashi temía las implicaciones que eso podría tener. Si Sakura veía su rostro, no sabía si podría controlar los sentimientos que parecían crecer cada vez más en su interior.

Aun así, la necesidad de estar más cerca de ella, de que sea suya, era demasiado fuerte.

No quería perderla. Aunque en realidad nunca fue suya.

Por eso había hecho esa petición tan delicada, rogando en silencio que Sakura accediera.

Era irracional e ilógico, como si la curiosidad podria ganar al amor. Pero esperaba, no, deseaba que fuera suficiente para que se quedara con él como si siempre hubo algo invisible entre los dos que estaba creciendo. Puros desvaríos de alguien enamorado. Se dijo.

Observó cómo los dedos de Sakura se posaban sobre su máscara, y contuvo la respiración, dejando que la anticipación, el anhelo, lo invadiera por completo sin importar nada más mientras se perdía completamente en ella.

...

La tensión entre ellos era palpable, cortando el aire como un kunai afilado. El bosque parecía sumido en un silencio sepulcral, acentuando los frenéticos latidos de sus corazones y la pesada, casi audible, respiración.

Kakashi podía sentir el abrasador calor de los dedos de Sakura sobre su máscara, tomando las puntas con delicadeza. Bastaba con que ella tirara y la barrera que lo ocultaba caería, exponiendo por fin su rostro oculto. Ese momento se extendía como una eternidad, lleno de expectativa y un anhelo tan profundo que le oprimía el pecho.

Sus ojos estaban fijos en el bello semblante de Sakura, notando el intenso rubor que teñía sus mejillas, delator de su nerviosismo. Podía percibir la vacilación y la duda que la consumían en sus dedos temblorosos, pero aún asi anhelaba con cada fibra de su ser que al final, él fuera la respuesta que buscaba.

Sakura levantó la mirada, y Kakashi contuvo el aliento, esperando ansiosamente sus palabras. Pero entonces, para su desconcierto y desdicha, las manos de la joven se alejaron.

—N—No puedo... —murmuró Sakura con voz temblorosa, tragando saliva con dificultad. Ni siquiera lo miró antes de darse media vuelta y marcharse, huyendo de él.

Kakashi observó impotente cómo se alejaba, y el abrasador calor que había sentido se convirtió en un frío punzante que le calaba los huesos. Llevó sus manos al cabello, revolviéndolo con frustración y desesperación. ¿Qué demonios había hecho? Al presionar a Sakura de esa manera, la había colocado en una encrucijada que nunca debería haberle impuesto. ¿Cómo pudo esperar que ella lo eligiera sobre Sasuke? ¿En qué había estado pensando? No estaba pensando. Se contestó. Después de todo, solo quería que lo eligiera.

Se reprendió a sí mismo con amargura, sintiéndose como la peor escoria. Había sido un egoísta, dejándose llevar por sus propias ansias y anhelos, olvidando por completo los sentimientos de Sakura. Ella tenía todo el derecho de elegir su propio camino, y él no debería haberle puesto esa carga.

Kakashi maldijo en voz baja, golpeando el tronco del árbol con el puño, sintiendo cómo la culpa y el arrepentimiento lo carcomían por dentro.

Había arruinado todo.

...

Finalmente, llegaron a las puertas de Konoha. Kakashi se detuvo, sintiendo cómo el nudo de emociones en su pecho se apretaba aún más. Tenía que decidir cómo proceder ahora.

Reuniendo todo su autocontrol, Kakashi se acercó a Sakura y la llamó suavemente.

—Sakura.

Ella se estremeció al escuchar su voz, y Kakashi pudo ver la precaucion reflejada en sus ojos.

—Lo de antes... —comenzó con cautela—. Era una prueba. Y la has pasado—. le dijo, tratando de sonar lo más relajado y casual posible.

Sakura lo miró con una expresión de total sorpresa. Parpadeó varias veces, sin poder creer lo que acababa de escuchar.

—¿Una prueba? —preguntó, aún desconcertada.

—Sí, felicidades —respondió Kakashi, forzando una leve sonrisa debajo de su máscara.

Ella parecía seguir impactada por la revelación, y Kakashi pudo notar cierta sospecha en su mirada mientras los dejaban ingresar a la aldea y se reportaban ante Tsunade.

Kakashi pensó que todo terminaría ahí, pero no podía evitar sentir que, después de haber expuesto tanto de su corazón, Sakura lo observaba con algo de escepticismo. Esa mirada penetrante que parecía calar hasta lo más profundo de su ser.

Sin poder soportar más la tensión, Kakashi desapareció en una nube de humo, escapando a la brevedad. Esta vez, haría todo lo posible por ignorar a Sakura y mantener la distancia, sin importar cuánto le doliera.

Había sido un tonto al creer que podría tener una oportunidad con ella. Ahora tendría que aprender a vivir con ese anhelo reprimido, y rezar por que con el tiempo, sus sentimientos se desvanecieran.

...

Pasaron los días, y Kakashi ni siquiera se molestaba en disimular su evitación a Sakura. Podía verla o escuchar que lo llamaba, y sin dudarlo ni un instante, desaparecía en su clásica nube de humo, escapando rápidamente de su presencia.

Kakashi sabía que tenía que aguantar, que solo debía esperar a que Sasuke le propusiera aquel viaje del que le había hablado. En su mente, ese sería el momento perfecto, la oportunidad que necesitaba para finalmente dejar ir a Sakura. Creía que el tiempo que ella pasara lejos, alejada de él, sería suficiente para que sus sentimientos terminaran de marchitarse.

Y justo como Kakashi esperaba, solo tuvieron que pasar unos cuantos días más para que Sasuke hiciera acto de presencia en Konoha y le propusiera a Sakura aquel viaje que cambiaría el rumbo de sus vidas.

Kakashi observó desde la distancia cómo Sakura escuchaba atentamente las palabras de Sasuke, ya se imaginaba con sus mejillas sonrojadas y su mirada iluminada con una emoción que el ninja conocía tan bien. Apretó los puños con fuerza, sintiendo que su corazón se estrujaba dolorosamente en su pecho. Sabía que había llegado el momento, que tenía que dejar ir a Sakura y conformarse con verla feliz al lado de Sasuke.

Aunque eso significara que su propio corazón se rompiera en mil pedazos en el proceso.

Respirando hondo, Kakashi se preparó para enfrentar aquella despedida que se avecinaba. Sería lo mejor, se repetía una y otra vez, pues Sakura merecía ser feliz, incluso si eso significaba que él tendría que enterrar sus sentimientos y resignarse a perderla para siempre.

...

Mañana ella se iría, y Kakashi esperaba que el tiempo pasara más rápido. No quería tener el impulso constante de querer ir hacia Sakura y tratar de detenerla en vano. Sabía que tenía que dejarla ir, incluso si eso lo destrozaba.

De pronto, Kakashi pudo escuchar el golpe en su puerta, no pudo pensar que quien podría ser que entonces oyó su voz.

Kakashi no quería, deseaba poder fingir que no estaba y así desaparecer. Pero la insistencia de Sakura era inquebrantable.

—Abre, o rompo la puerta —entonces amenazó.

Resignado, Kakashi abrió la puerta. Trató de mantener la calma y la compostura mientras la enfrentaba.

—¿Qué pasa? —preguntó lo más tranquilo que pudo con las manos en los bolsillos de su pijama—. ¿Qué es tan urgente para amenazar con romper mi puerta?

—¿Me dejarías pasar? —pidió Sakura.

—No creo que sea apropiado, ya es tarde— dijo, pero Sakura no le dejo que le cierre la puerta al poner su pie. Kakashi lo miro y levantó la mirada—. ¿No tienes algún equipaje que ordenar?

—Prestame un libro.

Kakashi quería decir que no, expulsarla de su espacio y mantener las distancias. Pero verla ahí, con esos ojos suplicantes, y sentir su aroma inundando sus sentidos, era demasiado tentador. Simplemente no pudo negarse, era más débil de lo que creyó y además, sería la última vez, mañana se iría, junto a su mirada, su risa, su sonrisa y su aroma.

Se dio la vuelta, dirigiéndose donde tenía varias cantidad de libros, se puso a buscar por ahi, evaluando que es lo que le gustaría más.

—¿Realmente era una prueba? —preguntó de pronto Sakura, rompiendo el silencio.

Kakashi se tensó, agradeciendo estar de espaldas a ella.

—¿Que cosa? —preguntó haciéndose el desentendido. No quería darle la importancia que constantemente le daba.

—Lo de elegir ver la máscara o ir con Sasuke.

—Ah, eso... —fingió recordar—. Sí, y la aprobaste. Deberías estar orgullosa —respondió, esforzándose por sonar casual—. ¿Qué género prefieres?

Se dio la vuelta, mostrándole las opciones de libros que tenía en las manos. Pero de repente, los libros cayeron al suelo cuando, por reflejo, se encontró agarrando los brazos de Sakura, que iban directamente hacia su rostro.

—¿Qué estás haciendo? —preguntó, sorprendido—. ¿Tanto quieres saber qué hay debajo de mi mascara? —comentó, tratando de restarle seriedad a la situación.

—¿La petición sigue en pie? —Sakura lo miró fijamente, con una expresión seria.

Los dos sabían que petición se refería: "Ver la cara de Kakashi a cambio de no ir con Sasuke"

Kakashi se enfrentó a esos ojos verdes que lo observaban con tanta intensidad. Solo tenía que decir que no, poner un alto y dejar ir a Sakura. Pero nada salió de sus labios, no cuando ella lo miraba de esa manera y lo hacía creer cosas que no son.

Ella volvió a repetirlo. Kakashi vio su mirada suplicante. Sabía que tenía que negarse, mentirle, alejarla. Pero en su lugar, soltó sus brazos y las palabras que salieron de su boca fueron un contundente "sí".

En cuestión de segundos, Kakashi se encontro con los dedos de Sakura sobre su máscara, de la misma forma como lo había hecho en el bosque, pero esta vez no temblaban, se encontraban firmes sobre la suave tela.

Los ojos de Kakashi se abrieron con una mezcla de sorpresa y esperanza al sentir los dedos decididos de Sakura deslizando su máscara hacia abajo. Ese contacto físico, tan íntimo y cargado de significado, envió una descarga eléctrica a través de su cuerpo. Su nariz era ya visible, pero la boca aún estaba tapada.

—¿Entiendes lo que significa hacer esto? —preguntó Kakashi, su voz ronca y cargada de sentimiento.

Ella asintió, su determinación parecía inquebrantable. Kakashi la observaba con la respiración contenida, luchando por reprimir el impulso de estrecharla entre sus brazos, de aferrarla con fuerza para impedir que se marchara. Aún tenía la oportunidad de arrepentirse a pesar de que eso lo destroce completamente.

—No podrás irte con Sasuke —le advirtió—. Porque no te dejare ir, Sakura.

—No me dejes ir, Kakashi —ella dijo y terminó de deslizar la máscara hacia abajo.


Mizuki-nya: Gracias por tus hermosas palabras!

Jaja eso es lo que quería lograr, muy feliz de que me lo dejaras saber :D

Ya está el tercero. (Rápido, no? Para calmar tus ansias) Aunque no es el último.

Dije que era 3? Bueno ahora son 4 capítulos :v

Trataré de publicar antes de navidad el último (esta vez si)

Lo mismo, te deseo lo mejor ❤️

Gracias a todos por los follows y favs :)

Nos leemos pronto!