REGALO DE CUMPLEAÑOS.


Evil-Nota.- Bienvenidos, mis queridos lectores, a un nuevo fic, porque si hay algo que hago bien es crear nuevos fics antes de terminar los que ya tengo en proceso. En ésta nueva colección de one-shots, veremos historias que mezclan los principales puntos de The Sin House y los Archivos Secretos, o séase lemons variados y/o historias fuertes que no iban a ser incluidos en las tramas principales, pero que aún así pensé que sería interesante abordar. En fin, el día de hoy, abrimos los bien denominados Archivos Oscuros con una historia que se me ocurrió un día nomás porque sí.

Ojalá disfruten esta nueva serie, y recuerden, sólo si está marcado como canon, es canon en Miraculous Spider-Man.


Lisa Loud estaba sumamente deprimida.

A pesar de estar celebrando su cumpleaños dieciocho, el cual había sido planeado a la perfección por su hermana Leni, tal como era habitual para ella, o sea como una reunión bastante sobria en la Mansión de los Defensores, con música suave y una que otra canción de rap de la costa oeste y un grupo pequeño de invitados, limitado sólo a compañeros científicos, familia y algunos amigos; la joven científica de cabello castaño estaba sola en una esquina, bebiendo por primera vez un par de cócteles con alcohol.

Y todo por una sola razón, una persona a quien ella veía a la lejanía disfrutando la fiesta.

Desde que se habían conocido, Lisa Loud y Peter Parker habían forjado una amistad bastante sólida, pues ambos sentían mucho respeto por el trabajo científico del otro, pero conforme pasó el tiempo y mientras más tiempo pasaban juntos tanto en sus hazañas heróicas como en proyectos científicos colaborativos, Lisa empezó a desarrollar un enamoramiento por el joven de Queens.

Conforme al paso de los años, ellos se habían vuelto muy cercanos, al grado que ella misma se propuso reprimir el creciente enamoramiento que sentía por el joven de cabello castaño, lo cual sólo hizo que dicho sentimiento por él creciera más y más, sobre todo al llegar a la pubertad, donde la joven científica experimentó por primera vez el deseo sexual. Y definitivamente no ayudaba que Peter Parker, además de ser increíblemente listo, amable y valiente, también fuera bastante agraciado en cuanto a apariencia.

Claro, Peter no era un adonis, pero muchas féminas concordaban con Lisa en que definitivamente era atractivo, con un brillante cabello castaño que si bien jamás peinó, siempre se veía bien, ojos que jamás dejaban de brillar con optimismo y amabilidad, y un cuerpo delgado pero atlético con músculos bien marcados pero no exagerados, fruto de sus años peleando contra el crimen y las fuerzas del mal.

Para su desgracia, todo eso significó verlo tener novia tras novia, desde Marinette Dupain-Cheng hasta Felicia Hardy, pasando por Mary Jane Watson, Angelica Jones, Sunset Shimmer, e incluso la Reina Star Butterfly, y circulaba el rumor que hasta había tenido amoríos con Vengadoras de la talla de Miss Marvel, la Avispa e incluso She-Hulk.

Todo esto no hizo sino hacerla sentir celos y rabia, pues no sólo Peter parecía verla como nada más que una niña, sino que la hacía sentir insignificante, principalmente porque las chicas con las que Peter había tenido una relación eran diosas a comparación suya: cada una de ellas contaba con labios carnosos y suaves, ojos que refulgían como gemas recién pulidas, un cuerpo escultural y envidiable, cabello sedoso, largo y brillante, una voz melodiosa y un rostro que parecía tallado por los mismos ángeles.

Ella, por otro lado, era una chica bastante normal y promedio, con un cuerpo esbelto con atributos bastante modestos, una estatura de un metro y setenta centímetros, cabello corto, seco y más bien opaco de color castaño, un par de gafas para corregir su astigmatismo y que cubrían sus ojos de color marrón opaco, y un ligero seseo, aunque para su fortuna, ella ya no escupía al hablar.

Tras beber otra margarita, la cuarta de esa noche, y empezar a sentir los efectos del alcohol en su cuerpo, la joven mujer no pudo evitar sentirse mal mientras veía a su enamorado rodeado de mujeres mucho más hermosas y maduras que ella, lejos de su alcance y de su liga.

- Increíble... - Soltó Lisa tras terminar su margarita. - Puedo abrir portales a otras dimensiones, ayudar a crear el viaje en el tiempo, colaborar para crear la fusión en frío, pelear contra incontables villanos que iban a matarme... pero no puedo decirle al hombre que amo lo que siento por él... ¿En serio soy así de cobarde...? Tal parece que sí... En verdad que soy patética...

Lisa rió entre dientes de forma sarcástica ante sus propias palabras mientras miraba su vaso vacío, alcanzando a ver su reflejo.

- Aunque siendo sincera, no es como si él alguna vez pudiera fijarse en mí... Mis otras hermanas son más de su tipo. Yo sólo soy, como se dice coloquialmente y muy adecuadamente para mi situación, un cero a la izquierda. - Suspiró la científica. - Además de la enorme brecha entre nuestras respectivas edades, él jamás me verá como yo lo veo a él... Sólo soy una niña con un cuerpo promedio hecho en un 56.82% de partes sintéticas y cibernéticas... y él es el maldito Asombroso Spider-Man...

- Eso no lo sabrás si no lo intentas. - Dijo una voz junto a la chica.

Lisa soltó un grito ahogado y se sobresaltó mientras su corazón se aceleraba por el susto, y como era costumbre en su familia, la causante de su sobresalto era nadie más que su hermana mayor amante de lo oculto y Maestra de las Artes Oscuras, Lucy.

- En serio, ya van 22 años desde que empezaste a aparecer de la nada y asustar a la gente, ¿algún día piensas parar? - Espetó una enfadada Lisa mientras se acomodaba las gafas y la bata de laboratorio.

- No puedo dejar de hacerlo, y menos ahora que literalmente estoy inmiscuida en las artes oscuras del misticismo. - Dijo Lucy. - Sin embargo, oí tu predicamento, estimada hermana, y debo decirte que te rindes muy fácilmente.

- No sé lo que oíste...

- No finjas conmigo, hermana. Puedo ver dentro de tu alma de forma muy literal y lo que veo es que tu corazón ha vivido atormentado por trece años, viendo cómo aquel hombre al que quieres entregar tu corazón, alma y cuerpo, se aleja cada vez más, principalmente porque tú misma te has puesto trabas gracias a los tabúes que conllevaría su relación.

Lisa no pudo evitar sentirse expuesta y sonrojada, normalmente ella era una persona difícil de leer por su forma científica, calmada y elegante de actuar, pero el saber que la magia podía dejarla expuesta como un libro abierto en medio de una conferencia de lectores sólo la hacía maldecir internamente tanto al Doctor Strange y a Clea por haberle enseñado las artes místicas a su hermana, como a su bisabuela Harriet por haberle heredado genéticamente la afinidad por dichas artes a Lucy, e incluso al mismísimo Agamotto por iniciar todo el ámbito de las artes místicas.

- Tus ofensas a nuestros antepasados, las artes místicas y mis maestros no son de mi agrado, pero supongo que las merecemos por permitirme entrometerme en tus sentimientos. - Dijo Lucy. - Aun así, no lamento mi intromisión pues llevas la misma sangre y carne que yo, el lazo entre hermanas que nos une me dice que debo ayudarte a parar tu sufrimiento y este es el camino más rápido.

- A pesar de entender el sentimiento de altruismo por el parentesco fraternal que nos une, tu intromisión no sólo es irritante sino también fútil, querida hermana hechicera. Peter Parker merece algo mejor que una chica tan simple y llana como yo. - Suspiró Lisa derrotada.

- Esas son idioteces y lo sabes, Lisa, tú no eres simple y llana.

- Es fácil decirlo cuando tus glúteos y tus glándulas mamarias son fácilmente tres veces más grandes que las mías...

- Fui afortunada en el departamento corporal, es verdad, pero tú tienes...

- Voy a detenerte ahí, Lucy. - Suspiró Lisa exasperada mientras se acomodaba las gafas. - Esta charla de las cualidades es innecesaria, conozco bien mis puntos fuertes, pero aún si comparto varios gustos, pasatiempos y demás con él, sigo siendo una infante a sus ojos...

- Entonces tienes claro lo que debes hacer, y en caso de que no, es simple, muéstrale que ya no eres una niña. - Dijo Lucy con una sonrisa sugerente.

Lisa se sobresaltó de nuevo, dirigiéndole una mirada de shock a su hermana gótica.

- Tú misma lo dijiste, ya no eres una niña, legalmente no pueden tomar acciones contra tu ansiada relación con Peter Parker. Aunque tal vez exista el tabú de que estés con un hombre bastante mayor que tú, pero en mi opinión y sabiendo cómo eres por dentro, eso sólo hará que todo sea más dulce para tí. - Dijo Lucy mientras sonreía levemente con un dejo de malicia. - Y para serte sincera, el prospecto de una relación tabú me atrae y mucho, por lo que, si no vas allá y reclamas lo que tanto ansías, yo lo haré.

- No te atreverías... - Dijo Lisa indignada.

- Puedes apostar todas tus partes cibernéticas a que no lo haré y yo te aseguro que las perderías. - Soltó Lucy mientras su sonrisa se ampliaba más y se volvía más maliciosa. - Tal vez no sea una buena hermana al hacerlo, pero sí seré una buena maestra, dándote otra lección sobre no dejar que nada ni nadie se interponga en tus metas ni mucho menos rendirte antes de siquiera intentar.

- Sólo lo estarías usando...

- No del todo. Él es el Héroe Más Grande de Todos después de todo, y sé con certeza que es más que una cara bonita.

- Peter no tiene interés en tí...

- Eso es fácil de arreglar, como tú misma dijiste, estoy bien equipada en el departamento de la seducción.

Con eso dicho, Lucy sonrió de forma maliciosa y jugó un poco con sus pechos, haciendo que la cumpleañera hirviera de rabia, tanto por el descaro de su hermana a presumir sus atributos como por los comentarios que había hecho sobre seducir a su amor platónico.

Y para la mala fortuna de Lucy, Lisa llegó a su límite con esa demostración, por lo que se abalanzó contra la gótica y a pesar de que ésta última era más alta que ella por quince centímetros, la científica tomó con fuerza el brazo de su hermana mayor, la sacó de la habitación arrastrándola hacia otro cuarto, cerró la puerta, levantó a Lucy por el escote de su vestido y la estrelló de espaldas contra la pared, gracias a sus implantes cibernéticos, fulminándola con la mirada y usando la poca cordura que le quedaba para mantener sus láseres oculares desactivados.

- Escúchame bien, bruja, si te acercas a MI hombre con cualquier intención de seducirlo, por más mínima que sea, imitaré uno de esos movimientos de asesinato de esos videojuegos violentos que a Lincoln le gustan, contigo... - Amenazó Lisa por lo bajo mientras sus ojos emitían un brillo rojo amenazador. - Y debo advertirte que soy particularmente proclive a los del tal Sub-Zero, pienso que sería fascinante probar la criogenia de ese modo...

Ante las acciones de Lisa, Lucy simplemente atinó a reír entre dientes sin dejar de sonreír maliciosamente, cosa que hizo que Lisa apretara más su agarre en el vestido de Lucy.

- Bien, proteges tu propiedad, pero no es suficiente, ve por él antes que lo pierdas ante otra de nuevo. - Dijo Lucy con total naturalidad, esbozando una sonrisa de satisfacción.

Al oír que su amenaza de muerte había sido ignorada de forma olímpica, Lisa soltó a su hermana, quien procedió a acomodarse el vestido mientras Lisa procesaba lo que había pasado.

- Sólo querías que reaccionara de una forma que no fuera autocompasiva... - Jadeó la científica.

- Así es. - Asintió la gótica. - Podré ser una Maestra de las Artes Oscuras, pero ni yo soy tan cruel. Quería que dejaras esos pensamientos de lado y tuvieras el coraje que necesitabas. Ese arranque de adrenalina y el alcohol que bebiste deberían bastar.

- Pero... ¿y si me rechaza...? - Preguntó Lisa mientras miraba al suelo.

- ¿Y si te acepta? Tomaré un ejemplo que tú misma has usado en múltiples ocasiones: Piensa en esto como el experimento del gato de Schrödinger, sólo que en lugar de tener un gato vivo y al mismo tiempo muerto, Peter ha correspondido tus sentimientos y no lo ha hecho, pero la única forma de saber la verdad...

- ... es declarar mi amor por él...

- Exactamente.

Lisa se alejó un poco y vio su reflejo en un espejo devolviéndole una mirada de incertidumbre.

Pero Lucy tenía razón, debía hacerlo y no podía perder más tiempo, so pena de volver a perder la oportunidad de ser su novia, y cabía la posibilidad de que fuera para siempre, ya que Peter estaba llegando a sus 30 años, que era la edad promedio en la que la gente ya había encontrado a lo que suelen conocer como alma gemela... o cuando menos fingían haberlo hecho para no morir solos.

- Muy bien, lo haré, pero creo que necesitaré otra margarita... - Dijo Lisa.

Lucy suspiró e hizo un movimiento con sus manos, apareciendo el vaso de Lisa en su mano, nuevamente lleno.

Sin mediar palabra alguna, la científica arrebató el vaso de la mano de su hermana mayor y lo bebió todo prácticamente de un trago, internamente agradeciendo por primera vez esa noche que su genética la hiciera tan susceptible a los efectos del alcohol.

Tras vaciar su vaso, Lisa le entregó el vaso vacío a Lucy, quien le miró malamente bajo su flequillo, y regresó al salón donde estaban celebrando su cumpleaños, viendo a Peter hablando con Mary Jane, cosa que le hizo dudar por un segundo, pero descartó el rendirse, pues además de negarse a perder el arranque de valentía, Lucy bien podría tomar control de su cuerpo a la fuerza y obligarla a decirlo o hacer algo mucho más explícito, por lo cual la castaña se acomodó la ropa y el cabello lo mejor que pudo y caminó hacia el hombre que había cautivado su corazón durante tanto tiempo.

- ... y es por eso que Mr. Fantástico convirtió a los Skrull en vacas. - Dijo Peter.

- Wow, eso sí que no me lo esperaba. - Rió Mary Jane. - Ustedes los genios hacen cosas muy raras con su tiempo libre.

- Y no te he contado de la vez en la que Tony creó una máquina que enviaba la energía equivalente a 200,000 ojivas al núcleo de la Tierra sólo para saber qué pasaría...

- Ajem, señorita Watson, ¿podría permitirme hablar con mi colega un momento? - Dijo Lisa cortésmente.

- Claro, pero sabes que no necesitas ser tan formal conmigo, Lisa. En fin, un placer como siempre, genios, pero tengo que hablar con Marinette, Rarity y Leni sobre los nuevos diseños que modelaré para ellas. - Sonrió la pelirroja antes de abrazar a ambos y susurrar en el oído de Lisa. - Suerte, Tigresa, y feliz cumpleaños.

Lisa miró con incredulidad a la mujer a su lado mientras ésta le sonreía con un contagioso sentido de confianza y le guiñaba un ojo.

- Nos vemos luego, Tigre. - Dijo Mary Jane a Peter mientras se alejaba.

"¡¿Cómo demonios lo sabe?! ¡¿Acaso soy tan fácil de leer?!" Se preguntó Lisa mientras veía alejarse a la pelirroja.

- Bueno, Lis, ¿de qué querías hablarme? - Preguntó Peter. - Si es sobre los inductores de energía para los escudos del cuartel, créeme que trabajo tan rápido como puedo, pero...

- Leopardon, necesito hablar cien por ciento a solas con tu portador, por lo que agradecería que nos dejaras a solas. - Suspiró Lisa.

- Bien, como gusten, de todas formas, estoy algo aburrido. - Dijo una voz chillona dentro del saco de Peter.

Tras eso dicho, el kwami salió del bolsillo interno del saco y se alejó volando hacia una mesita donde había un tazón con mini chocolates y se encontraban el resto de los kwamis de los demás invitados, sabiendo que no vería a ninguno de los genios hasta la mañana siguiente.

- Hum, ¿está todo bien? Te noto algo tensa y estás muy sonrojada... - Dijo Peter.

- Todo está perfectamente, sólo que mi genética facilita que pueda embriagarme con facilidad, aún con sólo cuatro margaritas sin mucho alcohol... - Admitió Lisa, antes de golpearse la frente. - Estúpida, ¿por qué dije lo de estar embriagada...?

- ¿Necesitas que te lleve a tu casa o algo así? Porque si es así, puedo ir por mis tijeras dimensionales...

- Es posible que sí, pero antes necesito que me escuches atentamente y que me sigas a un lugar más privado.

- Ok... si tú lo dices.

Peter asintió y suspiró, esperando que fuera lo que fuera que Lisa tenía que hablar tan urgente y secretamente con él no fuera un asunto de vida o muerte, mientras que, por otro lado, la joven mujer sentía que debía apresurarse a revelar sus sentimientos, pues cada segundo que pasaba con su colega de investigaciones se ponía más y más nerviosa.

Una vez fuera del salón, Lisa suspiró profundamente aún de espaldas hacia Peter y se llevó las manos al pecho, sintiendo cómo sus latidos iban aumentando cada vez más, hasta el punto donde ella creyó que Peter podía oírlos a la perfección.

- Lisa, ¿está todo bien? Luces algo pálida y te ves muy nerviosa. - Dijo Peter con auténtica preocupación.

- No temas, es sólo la reacción natural de mi cuerpo a lo que estoy a punto de decirte... - Admitió la científica.

- Bueno, ¿y qué es lo que me tienes que decir?

La joven mujer suspiró profundamente de nuevo, luego se giró y miró directamente a los ojos a su amado, perdiéndose momentáneamente en la calidez que denotaban. Luego ella tragó con dificultad y tomó la mano de Peter, confundiéndolo un poco.

- Peter, hemos colaborado en múltiples ocasiones, hemos trabajado juntos en varios proyectos, tanto personales como para el beneficio de la raza humana, hemos tenido uno que otro desacuerdo de vez en cuando, nos hemos apoyado mutuamente como colegas desde que nos conocimos hace ya 13 años. - Dijo Lisa. - Y en todo ese tiempo he encontrado características y cualidades extraordinarias en tí, y no me refiero sólo a los poderes que te confiere tu objeto místico de poder y a tu vasto intelecto, sino a cosas como tu altruismo, tu generosidad, tu amabilidad, tu confianza, tu capacidad para siempre levantarte después de una derrota o un fracaso, tu responsabilidad y tu contagioso buen humor.

- Lo dices como si fuera alguna especie de sujeto extraordinario, Lis. La verdad es que tú eres mejor que yo en ciencias y eres diez años menor, no deberías admirarme a mí. - Admitió Peter.

- Y he ahí una cualidad que olvidé mencionar, tu humildad. Si bien es cierto que mi capacidad intelectual es mayor que la tuya, me sigues el paso sin mayor dificultad y a diferencia de muchos otros, no necesitas un diccionario o que use términos más coloquiales para hablar conmigo.

- Eso último es bastante sencillo...

- Me estás alejando del tema que vine a discutir contigo.

- Lo siento...

- En conclusión, mi muy estimado colega. - Dijo Lisa antes de acomodarse las gafas y tragar con dificultad. - Eres extraordinario y... ciertamente atractivo físicamente...

- ¿Qué...? - El cerebro de Peter dio un vuelco al escuchar eso.

- Lo cual me lleva a hacer esta declaración... Peter Parker, tú me gustas mucho desde hace años, pero no podía decir nada porque creí que era una simple infatuación causada por la pubertad en mi persona, creí que con el tiempo desaparecería y sería sólo admiración por un colega cercano, más no fue así.

La joven científica bajó la mirada y cerró los ojos, ya sin valor para seguir mirando a Peter a los ojos, quien a su vez estaba anonadado y completamente inmóvil por las palabras de Lisa.

- La realidad es que, con el tiempo, dicha infatuación creció, así como mi deseo porque me vieras como un potencial interés amoroso, pero viendo cómo salías con mujeres, las cuales son diosas a comparación mía, nunca tuve el valor de decirte nada, además de que no quería meterte en problemas legales por las implicaciones de estar con una niña... - Admitió Lisa. - Pero ya no más, ya soy una adulta, por lo que, aunque la sociedad vea mal que haya una brecha de edad considerable entre nosotros, quisiera que me aceptes como tu compañera sentimental. Coloquialmente dicho: ¿quieres ser mi novio?...

Peter quedó boquiabierto ante las palabras de Lisa, quien alzó la vista con una mirada de expectativa y esperanza por una respuesta positiva.

Sin embargo, el líder de los Defensores no hizo sino quedarse inmóvil, sin saber qué decir o hacer, cosa que fue desesperanzando a la joven de cabello castaño.

Lisa se sintió devastada al no obtener respuesta alguna de Peter, por lo cual, la chica bajó la mirada y sintió una lágrima rodar por su mejilla.

- Gracias por al menos escucharme... no te quitaré más tu tiempo... - Dijo Lisa con un nudo en la garganta.

Lisa trató de salir corriendo de la habitación, pero Peter la detuvo disparándole telaraña a un pie casi de manera instintiva, haciendo que ambos se miraran a los ojos, Lisa con ojos llorosos y Peter con un sonrojo.

- Espera, por favor... - Dijo Peter mientras bajaba su brazo. - Yo... ¿e-en serio...?

- Sabes que no soy del tipo que da información falsa o hace bromas... - Dijo la científica mientras usaba un láser de su dedo para cortar la telaraña. - Pero es obvio que mis sentimientos no son correspondidos, por lo que te solicito de la manera más atenta que me dejes ir y me permitas tener mi momento de duelo...

- No...

- No creí que fueras así de cruel...

- Yo te escuché, por favor, escúchame tú a mí, ¿sí? - Pidió Peter mientras la tomaba del hombro con cuidado.

- *Suspiro* Bien, suena justo.

Peter soltó a Lisa y ambos se separaron un poco, sólo para que el mayor de los dos carraspeara un poco y mirara a la joven adulta directamente a los ojos.

- Esto es... sumamente sorpresivo. - Dijo Peter. - E inesperado...

- Lo sé, pero es totalmente cierto, aunque sabía que no tenía oportunidad alguna contigo, claro, al lado de todas y cada una de las mujeres con las que has salido antes, yo soy nada... - Suspiró la científica con un claro tono de tristeza.

- Eso no es cierto, eres tan hermosa como cualquiera de ellas...

- No me tengas lástima, por favor...

- Lisa Loud, escúchame bien, es cierto que mis exnovias tienen... err... cuerpos más desarrollados, pero eso nunca fue el principal detonante de mis relaciones con ellas.

- Eso ya lo sé, tú no eres así de superficial.

- Entonces deja de creer que no pienso que seas hermosa.

- Aunque es reconfortante saber que eso piensas de mí, es más que obvio que no sientes lo mismo que yo siento por tí.

- Eso es lo que crees tú...

Lisa soltó un grito ahogado y tragó con dificultad mientras Peter miraba hacia otro lado y se sonrojaba.

- ¿Qué...? - Dijo Lisa.

- Ok, tengo que admitirlo, puede que sí corresponda un poco tus sentimientos porque eres lista, bonita, no te rindes con facilidad, estás algo loca pero eso te vuelve increíblemente interesante, tienes un corazón mucho más grande de lo que admites, nunca dejas que nadie lastime a tus seres queridos, siempre buscas ayudar, aunque no siempre sea por medios convencionales, y de verdad admiro tu pasión por las ciencias... - Dijo Peter. - Pero...

- ¿Pero...?

- No lo sé... me siento raro, eres mucho más joven y brillante que yo.

- Ya no soy más una infante y mi puntaje de CI no es mucho mayor que el tuyo.

- A lo que me refiero es que mereces a alguien mejor que yo.

- Eso sería imposible, y sin dudas dicha afirmación sería a la inversa.

- Claro que es posible y ciertamente no sería al revés, soy un tipo bastante promedio y tú eres Lisa Loud.

- Claro, si por promedio quieres decir que eres el hombre más valiente, desinteresado, inteligente, heroico, humilde y atractivo de todos, y que además tiene en su lista de noviazgos a modelos, dueñas de compañías, comandantes de la policía e incluso Vengadoras, entonces sí, eres bastante promedio. - Dijo Lisa en un tono irónico mientras hacía comillas al aire. - Eres Peter Parker, por la larga barba de Da Vinci...

- No es para tanto...

- Peter, literalmente le has plantado cara a amenazas universales y multiversales reales, incluso cuando estabas solo, has ayudado a todos los que conocemos al menos cinco veces, buscas darles una segunda oportunidad a todos los villanos, incluso cuando no la merecen, eres increíblemente inteligente e incluso puedes llegar a las ideas más enrevesadas en medio de una batalla para salir victorioso, y ahora que estás fundando Industrias Parker, te estás convirtiendo en un filántropo y ayudando a las personas mucho más allá de defender a aquellos que no pueden luchar de frente contra supervillanos.

- Aunque sea cierto, mereces a alguien de tu edad.

- Quizás socialmente sea más aceptado, no deseo a nadie más que a ti, Peter... - Dijo Lisa de forma sugerente.

- No digas cosas así... - Dijo Peter mientras se sonrojaba más.

- Yo difiero, cuando un humano desea cortejar a otro, éste usa todo tipo de artimañas para seducirlo, y ya que noté que mis avances tienen resultados favorables y que tú mismo admitiste que tienes ciertos sentimientos hacia mí, no pienso dejar ir la oportunidad.

- Lisa, no...

En ese momento, envalentonada por el alcohol en su cuerpo y los resultados positivos que había visto ante sus avances, Lisa se lanzó hacia Peter y se paró de puntillas mientras rodeaba el cuello de Peter con sus brazos, haciendo que éste se inclinara lo suficiente para que sus labios se encontraran.

Ambos científicos se quedaron así por un instante, el cual se sintió como una eternidad, ambos congelados por lo que acababa de pasar.

El corazón de ambos dio un vuelco, sintieron como si una corriente eléctrica estuviera recorriendo sus cuerpos de pies a cabeza, pero no haciéndoles daño sino esparciendo una extraña calidez por sus cuerpos.

Finalmente, tras unos segundos, Lisa se separó de Peter y lo miró con una combinación de esperanza y miedo.

Sin embargo, dichos sentimientos desaparecieron casi de inmediato al notar su respiración agitada, el leve sonrojo en sus mejillas, sus pupilas dilatadas y que, para su total confirmación sobre la aceptación de su compañero masculino, sus manos estaban en sus caderas y él no había hecho ni el más mínimo amago de alejarla. Como tal, las pruebas no lograron sino hacerla gritar de felicidad internamente.

- Lisa... - Dijo Peter con un nudo en la garganta. - No... ésto no está bien...

- No me importa. - Declaró Lisa. - No importa lo que piensen sobre la diferencia de edad entre tú y yo o cualquier otra excusa que pueda idear la gente para que no podamos estar juntos, yo quiero esto y a juzgar por el hecho de que tus pupilas están dilatadas, estás sonrojado y que tus manos sostienen mi cintura, tú también.

- Pero...

La ciborg sonrió levemente y volvió a besar a Peter, haciendo que ambos cerrararan los ojos y muy dubitativamente, comenzaran a profundizar el beso.

Tentativamente, Lisa abrió sus labios y para su sorpresa, Peter hizo lo mismo, tomando la iniciativa introduciendo su lengua en la boca de la ciborg, haciendo que ésta soltara un gemido al comenzar a juguetear con su apéndice bucal, logrando que el otro gimiera mientras sus lenguas danzaban en perfecta sincronía.

Peter trató de detenerse, pero su cuerpo no respondió, simplemente se dejó llevar por el momento, apretando suavemente las caderas de la chica frente a él e instintivamente acercando más sus cuerpos.

Tras un par de minutos, los dos científicos se separaron y se miraron directamente a los ojos, denotando un ardiente deseo por seguir, sin embargo, aún existía un sentimiento de culpa dentro de Peter, ya no sólo por la diferencia de edad, sino también porque Lisa era una de las cinco hermanas menores de su pupilo y amigo, Lincoln.

- No debemos... - Dijo Peter.

- Tu cuerpo indica lo contrario...

- Pero...

Lisa silenció al portador de la Responsabilidad poniendo un dedo sobre sus labios mientras le sonreía deseosa.

- Deja de pensar en los demás, Peter, concéntrate en mí y sólo en mí. - Dijo la chica. - Los demás no importan en este momento...

Con eso dicho, Lisa volvió a besar a Peter, esta vez tomando la iniciativa y acercándose más a él, sintiendo un notable bulto rozar su pierna.

Al sentir esto, Lisa bajó su mano a la entrepierna del hombre que estaba besando y acarició su miembro sobre su pantalón, sintiendo cómo éste crecía y se endurecía.

Por otro lado, Peter emitió un gemido al sentir la mano de Lisa sobre su miembro, cosa que instintivamente lo hizo mover sus manos al trasero de la científica, apretando un poco sus nalgas y memorizando sus modestas curvas al pasar sus manos sobre el cuerpo de la chica y poniendo atención a las reacciones involuntarias de Lisa mientras acariciaba su cuerpo.

- He encontrado otra cualidad extraordinaria en tí... - Gimió Lisa mientras Peter acariciaba sus glúteos. - Tu miembro viril es simple y llanamente masivo, o como se dice coloquialmente, jodidamente grande.

Peter no respondió y comenzó a reaccionar a sus instintos, por lo cual se inclinó un poco para besar y morder ligeramente el cuello de la joven científica, quien gimió gustosa ante las acciones del mayor, sintiendo una enorme excitación, cosa que la incitó a ir más lejos, por lo que rápidamente se deshizo de su bata de laboratorio y del saco de Peter, haciendo que éste se detuviera de golpe.

- Espera... - Dijo Peter entre jadeos.

- ¿Hice algo malo? - Preguntó Lisa, algo preocupada.

- No, sólo que no creo que a los demás les agrade que sigamos con esto en la sala de estar del cuartel.

- Oh... claro... - Dijo la científica sonrojada.

Con eso dicho, Peter levantó la ropa de ambos con un par de líneas de telaraña y cargó a Lisa cual novia durante la noche de bodas, luego corrió presuroso a su habitación del complejo, entró a ella, selló la puerta y arrojó a Lisa sobre la cama, para inmediatamente posarse sobre ella y volver a besarla, perdiendo todo rastro de raciocinio e inhibición, sólo siendo guiado por el instinto de hacer suya a la mujer bajo él y entregarse a sus deseos carnales.

Por su parte, Lisa gimió y sintió cómo su corazón artificial latía a mil por hora, su mente se nublaba y su raciocinio era remplazado por el instinto de procrear, haciéndola sentir como si su cuerpo estuviera en automático, sólo respondiendo a las acciones de Peter.

Así pues, la cumpleañera sonrió mientras Peter la besaba y, usando su fuerza aumentada nuevamente, le arrancó la camisa del hombre sobre ella, dejando al descubierto su torso y pasó sus manos por sus pectorales, apretándolos un poco y rozando sus pezones con sus pulgares, logrando que Peter emitiera un gemido que hizo reír un poco a la científica.

Segundos después, Lisa rompió el contacto de sus labios y miró a Peter un momento, notando la respiración agitada de ambos y, acorde a sus escáneres oculares, sus latidos estaban sincronizados y acelerados.

- No tienes idea cuánto esperaba ésto... - Dijo Lisa mientras acariciaba con una mano el pecho de Peter. - Cuántas noches fantaseé con ésto...

- ¿Es tan bueno como imaginaste? - Preguntó Peter antes de inclinarse para besar su cuello.

- Soy la persona más inteligente de la Tierra, con acceso ilimitado a recursos y fondos, y poseo los implantes cibernéticos necesarios para crear y experimentar los escenarios simulados por realidad virtual más complejos y realistas jamás vistos por la humanidad... - Gimió Lisa. - Y solo tengo que decir... que todas mis simulaciones puestas juntas son una puta mierda comparadas a estar aquí en éste momento, a punto de hacer el amor con el verdadero Asombroso Spider-Man...

Dicho esto, fue turno de Peter de reír entre dientes ante las palabras de Lisa.

- Qué bueno oír que el calentamiento te ha gustado... Con eso ya puedo pasar a otras cositas... - Gruñó Peter mientras besaba suavemente la clavícula de Lisa.

- Creí que dijiste que no estaba bien hacer esto... - Rió Lisa entre gemidos.

- Y sigo teniendo razón... Pero tú misma lo dijiste, los demás no importan. - Suspiró Peter antes de mordisquear suavemente el cuello de Lisa. - Además, es tu cumpleaños y creo que mereces un regalo excepcional...

- Ya veremos si realmente eres excepcional, Peter... - Suspiró Lisa con una sonrisa retadora.

- ¿Es eso un reto? - Preguntó Peter con una lasciva sonrisa desafiante.

- Más bien un llamado a la experimentación en conjunto, mi estimado colega...

Peter simplemente respondió rasgando la blusa de Lisa, dejando al descubierto el modesto sostén de color negro de la científica, haciendo que ésta intentara cubrirse con sus brazos, sólo para que Peter la detuviera.

- No... - Ordenó el líder de los Defensores. - No te cubras...

- No son muy pequeños, ¿o sí?... - Dijo una sonrojada Lisa.

Peter simplemente sonrió cálidamente y puso una mano sobre la mejilla de Lisa, aumentando su sonrojo, ya no por vergüenza, sino por sorpresa.

- Son perfectos como tú... - Dijo Peter sinceramente.

En ese momento y con una habilidad y facilidad que dejó pasmada a Lisa, Peter le quitó el sostén y tomó sus pechos copa B entre sus manos, apretándolos suavemente y haciendo que la chica gimiera fuertemente y arqueara la espalda en señal de gusto.

Ante esto, Peter sonrió ampliamente y siguió masajeando el seno derecho de Lisa mientras bajaba su otra mano, rozando suavemente su piel causándole escalofríos hasta llegar a su pantalón, donde nuevamente hizo gala de su habilidad y desabotonó la prenda con rapidez para introducir su mano dentro de su ropa interior, sacándole un adorable gritito de emoción a la científica y otro escalofrío de emoción mientras se mordía el labio inferior.

- Estás muy sensible, ni siquiera he llegado a tus genitales... - Dijo Peter.

- Deja la palabrería técnica para luego, Parker, dílo como comúnmente lo haces... - Gimió Lisa.

- ¿Oh, acaso la niña grande ya puede usar palabras mayores con los adultos?

- ¡Te mostraré palabras mayores!

Dicho eso, Lisa tomó a Peter por las muñecas y rodó sobre la cama, sonriendo ampliamente y agradeciendo que la fuerza de su enamorado sin transformarse fuera la de un hombre común, pues a pesar de sus implantes cibernéticos, su fuerza no se comparaba a la de Spider-Man. Así pues, ella logró someter a Peter sin muchos problemas y sentarse a horcajadas sobre su regazo, haciendo que ahora el sonrojado y sorprendido fuera él.

Sin perder más tiempo, Lisa movió sus manos hacia el pantalón de Peter y lo desabotonó, teniendo algo de dificultad a diferencia de su amado, y se lo quitó dejándolo en su ropa interior, la cual, muy para su entretenimiento, era un bóxer con diseño de corazones, cosa que hizo sonrojar aún más a Peter y que Lisa tuviera que contener una risita.

- ¿Que decías sobre ser adulto? - Dijo Lisa con una risa y una sonrisa lasciva.

- ¿Qué puedo decir? Son un clásico en cualquier guardarropa masculino... - Rió Peter algo apenado.

- Eres adorable.

- No tanto como tú.

- Ya veremos si te sigo pareciendo adorable luego de ésto...

Dicho eso, Lisa bajó los bóxers de Peter, sacándole un grito ahogado a Peter y haciendo que la cyborg jadeara de asombro.

- Por el poblado bigote de Tesla... - Jadeó Lisa.

En ese momento, la joven científica no pudo evitar quedarse mirando en total asombro al imponente miembro de Peter Parker, cosa que respondió a su duda de porqué circulaba el rumor de su amorío con She-Hulk y porqué incluso un par de Vengadoras habían sido novias del hombre de Queens, aparte de sus otros encantos, claro estaba.

- Es tan grande... más que cualquiera que haya visto... y he visto unos muy impresionantes... - Suspiró Lisa.

- ¿Qué significa eso? ¿Acaso alguien ha estado de curiosa? - Rió Peter.

- ¡No...! Es sólo... los registros de seguridad capturan muchas cosas...

- Ajá, y tú no tienes un acceso prácticamente irrestricto a los registros de los vestidores...

- ¡Marco, Lincoln y los demás son simplemente muy calenturientos y se la pasan haciéndolo en el cuartel, ¿ok?!

Peter únicamente atinó a contener una risa y dirigirle una sonrisa cálida a una sonrojada Lisa, quien quería enojarse con el idiota que se reía de su desgracia pero ella simplemente no podía resistirse a esa encantadora y contagiosa vibra positiva que Peter solía tener, así que simplemente carraspeó y volvió a centrarse en su objetivo.

- Tengo una duda muy grande, y es sin intención de juego de palabras: ¿Cómo rayos escondes algo así en tu traje de Spider-Man...? - Preguntó Lisa.

- Traje mágico. Deja poco a la imaginación pero mantiene el pudor. - Dijo Peter. - Eso dijo Leopardon...

- Y ahora es mío...

Lisa tomó el miembro de Peter con ambas manos y comenzó a frotarlo de la base a la punta de manera lenta, haciendo que Peter gimiera y se tensara un poco mientras Lisa sentía que sus pantaletas se humedecían mientras su pulso volvía a acelerarse al sentir el calor del palpitante falo de Peter.

Luego, guiada por su instinto y siguiendo lo que ella había visto en unos cuantos videos pornográficos, (los cuales ella había visto por razones científicas y no por morbo, claro que no), Lisa sacó su lengua y lamió la punta del miembro de Peter, sintiendo una descarga de placer como nunca antes al escuchar el grito ahogado que Peter soltó, denotando claramente que sus acciones eran muy bien recibidas por su amado.

Tomando nota mental de su éxito inicial, Lisa abrió sus labios e introdujo el glande de Peter a su boca, gimiendo mientras más de ese sabor salado y masculino invadía sus sentidos del olfato y el gusto, incitándola a meter más del miembro de Peter a su boca, pero para su desgracia y siendo ella muy nueva en ésto, pronto encontró su límite e inconscientemente terminó provocándose una arcada y haciendo que la chica retirara el miembro de su boca y tosiera un poco.

- ¿Estás bien? - Preguntó Peter algo preocupado.

- Sí... - Tosió Lisa. - Es solo... soy muy nueva para esto...

- ¿Qué tan nueva...?

- B-bueno... yo...

- Aún eres virgen, ¿no es así?

Lisa simplemente se sonrojó profundamente y miró hacia un lado, pero asintió levemente y Peter sonrió enternecidamente mientras se sentaba y rodeaba a Lisa con sus brazos, abrazándola con cuidado, logrando que la cyborg saliera del estupor avergonzado y suspirara felizmente mientras inconscientemente hundía su rostro en uno de los pectorales de Peter, disfrutando su calidez y su firmeza, instintivamente colocando su mano sobre el pecho de su amado.

- No tienes nada de qué avergonzarte. - Dijo Peter. - Eso sólo significa que debo hacer que ésto sea aún más memorable.

Lisa se sonrojó al escuchar a Peter, luego soltó un corto quejido de fastidio al separarse de Peter, para luego ser llevada al Nirvana de nuevo al sentir nuevamente los labios de Peter posándose sobre los suyos, inconscientemente haciéndola abrir su boca y dejando que la lengua de Peter dominara nuevamente a la suya, mostrando una destreza que no creía posible.

Y luego, nuevamente la chica soltó un gruñido de frustración cuando, tan abruptamente como había comenzado, Peter rompió el beso y sonrió maliciosamente mientras la miraba a los ojos.

- Eres el peor... - Jadeó Lisa.

- Tus pupilas dilatadas, tu sonrojo, tu respiración agitada y tu ritmo cardíaco dicen todo lo contrario... - Rió Peter.

- Te odio...

- Y yo te amo...

En ese momento, el corazón sintético de Lisa dió un vuelco y su estómago sintió coloquiales mariposas al escuchar al hombre de sus sueños decir esas palabras tan ansiadas.

Sin embargo, antes que Lisa pudiera inquirir a su colega científico sobre la veracidad de sus sentimientos, Peter sonrió maliciosamente y comenzó a bajar lentamente sobre el cuerpo de Lisa, dejando un rastro de suaves y ligeros besos sobre su cuello, clavícula, el valle entre sus pechos y su abdomen, acariciando sus costados con lentitud y evitando a propósito las zonas erógenas de la ciborg para seguir estimulándola pero sin llevarla al orgasmo, luego se colocó entre las piernas de la ciborg, bajando sus manos lentamente hacia sus pantaletas y bajándolas lentamente, sacándole un suspiro de sorpresa, mientras Peter sonreía un poco ante el hecho de que el pubis de Lisa estaba perfectamente depilado.

Y dicha depilación era muy reciente.

- Alguien estuvo preparándose... - Rió Peter.

- Eres insufrible, Peter... - Dijo Lisa mientras se sonrojaba más.

- Agradécele a Felicia y MJ, ellas me hicieron así.

- Yo culparía más a Wade y Roberto...

Peter simplemente rió entre dientes en ese momento, después el héroe hizo algo inesperado para Lisa al tomar sus piernas y colocarlas sobre sus hombros, levantando sus caderas y comenzando a practicarle un cunnilingus lento y cuidadoso que le dejó la mente momentáneamente en blanco a la ciborg ante la habilidad que demostraba el hombre proveniente de Queens aunada al movimiento súbito de Peter al ponerla en su actual posición.

- ¡Oh, por el poblado bigote de Tesla...! - Dijo Lisa mientras se mordía un dedo.

Ante la reacción de Lisa, Peter se detuvo un poco para retomar sus acciones, gradualmente más rápido, saboreando con gusto los fluidos destinados a lubricar la vulva de la científica, introduciendo su lengua dentro el canal vaginal de Lisa y rozando su clítoris con su nariz, sacándole un gemido ronco cada vez que lo hacía.

Por su parte, Lisa se encontraba en el figurativo Nirvana, sintiendo cómo Peter, como se decía vulgarmente pero totalmente adecuado para su situación, le estaba comiendo todo el coño como un puto profesional, dando lamidas rápidas y hábiles a sus labios vaginales, introduciendo su apéndice bucal tanto como podía a su canal vaginal y logrando estimular su clítoris con la nariz a un ritmo lento pero muy placentero.

Al notar que la tenía totalmente a su merced, Peter se detuvo un instante e inmediatamente tomó el clítoris d la ciborg entre sus labios y lo estiró un poco, para luego succionarlo suavemente y estimularlo un poco con su lengua.

La mente de Lisa quedó en blanco un momento que se sintió como una eternidad, luego regresó a la realidad sintiendo un escalofrío que recorría todo su ser desde lo más profundo y la estremeció como nunca antes, incitándola a soltar un aullido de placer mientras su vagina aumentaba la producción de fluido lubricante, mojando un poco los labios de Peter.

Mientras la ciborg disfrutaba de las sensaciones causadas por su primer orgasmo producto de intimar con otra persona, Peter se relamió los labios y sonrió satisfecho, viendo cómo Lisa jadeaba intensamente y tenía una enorme sonrisa inconsciente en su rostro.

- Nunca me canso de ver ésto... - Murmuró Peter.

- Tendrás... tiempo... para jactarte... de tus... conquistas... anteriores... - Dijo Lisa entre jadeos antes de mirar a Peter con sus ojos emanando un brillo rosado. - Quiero más...

- De verdad pensaste en todo... - Rió el portador de Miraculous.

Lisa gruñó lascivamente en ese momento, luego en un movimiento rápido, volvió a colocar a Peter de espaldas y se sentó a horcajadas de su regazo, asegurándose de que el palpitante falo de su amado descansara cómodamente entre sus glúteos, provocándole un ronco gemido a Peter.

- ¿No hay más juegos de palabras? ¿No más trucos sacados de la manga, Spider-Man? - Preguntó Lisa mientras meneaba sus caderas, estimulando el miembro de Peter.

- Sólo uno más... - Dijo Peter mientras sonreía socarronamente. - ¿Segura que eres virgen? Porque te mueves como una profesional...

Lisa sonrió nuevamente y alzó sus caderas con lentitud, después tomó el miembro de Peter con una mano y lo alineó con la entrada de su feminidad, soltando un siseo al sentir el calor de la punta de la virilidad del portador de Miraculous, y lentamente descendió, con Peter tomando sus caderas con suavidad y guiándola con lentitud, mientras Lisa se mordía el labio en un vano intento de silenciar sus gemidos.

Lentamente, el miembro de Peter fue envuelto por la cálida y húmeda feminidad de Lisa, sacándole un gruñido de placer mientras apretaba suavemente sus caderas, asegurándose que la ciborg no volviera a morder más de lo que podía masticar, hasta que sintió cómo Lisa se estremecía cuando sus pelvises se tocaron, con Lisa gimiendo y jadeando mientras se aconstumbraba a la abrumadora nueva sensación y Peter luchando contra su instinto de reclamar a la mujer como suya como si fuera un animal, pues no quería abrumar aún más a Lisa, quien por su parte estaba agradeciendo que su himen no hubiera resistido 13 años de lucha contra el crimen, pues seguramente no habría soportado el dolor de que se hubiera rasgado en ese momento.

Tras un par de instantes y mirarse fijamente a los ojos, sintiendo de forma figurada cómo su corazón se derretía al ver la ternura y cariño con la que el castaño la miraba, Lisa se envalentonó de nuevo y alzó sus caderas lentamente, siseando de placer mientras el miembro de Peter la dejaba sintiendo un figurativo y literal vacío al salir de su interior, para luego bajar sus caderas de golpe, quedando con la mente en blanco por un momento y repitiendo sus acciones, gradualmente aumentando la velocidad de sus movimientos y deleitándose de la cacofonía de sonidos entre sus gemidos, los gemidos de Peter y el sonido de sus glúteos golpeando el regazo de Peter.

A su vez, el hombre comenzó a mover caderas en sincronía con la ciborg, aumentando la fuerza con la que su miembro penetraba a Lisa, sacándole un par de gritos, luego Peter cambió de posición, levantando su torso para rodear con sus brazos el cuerpo de Lisa, mientras ésta hacía lo mismo, arañándole la espalda mientras Peter mordisqueaba su cuello y le dejaba un par de chupetones, como queriendo mostrar que ella ya tenía dueño.

Y tras eso, Lisa comenzó a girar sus caderas, ocasionando varias sensaciones placenteras que viajaron por el cuerpo de ambos y los incitó a seguir yendo más rápido.

Lisa gemía y echaba su cabeza hacia atrás, presa de aquellas deliciosas sensaciones que movían su cuerpo en automático, buscando el tan ansiado orgasmo y, sin el conocimiento consciente de la ciborg, ser fertilizada por el espécimen masculino que ella deseaba.

Poco a poco, ambos se acercaban al éxtasis, jadeando y gimiendo pesadamente, luego ambos se miraron directamente a los ojos, sintiendo una poderosa conexión al instante que sus ojos se encontraron, cosa que los incitó a besarse profundamente, gimiendo y gruñendo dentro de la boca del otro hasta que sus mentes quedaron en blanco.

Una sensación cálida invadió el vientre de Lisa, haciéndola sentir olas de placer que inconscientemente la hizo gritar de éxtasis mientras su cuerpo producía más fluidos vaginales, los cuales chorrearon por las entrepiernas de ambos junto a la semilla de Peter que logró escapar de su vientre, creando un pequeño charco debajo de ellos.

Mientras el orgasmo de ambos se calmaba, Peter y Lisa se miraron a los ojos de nuevo mientras jadeaban, luego ambos volvieron a besarse apasionadamente y se recostaron sobre la cama para después romper su beso y sonreírse amorosamente.

- Por Einstein... eso fue... magnífico... - Dijo Lisa.

- Me alegra... que tu regalo... te gustara... - Jadeó Peter.

- ¿O sea... que el gran... semental... Peter Parker... sólo puede... una ronda...?

- Oh, linda... sólo te estoy dando un respiro... - Rió Peter mientras la abrazaba.

- Excelente... - Dijo Lisa mientras se acercaba a su amado. - Porque la noche... Aún es joven...

- Cierto... - Dijo Peter antes de posarse sobre Lisa. - Por cierto, ya fue suficiente respiro... Hora de la segunda ronda...

- ¡E-espera...! ¡Sigo...! - Intentó decir Lisa.

En menos de un segundo y antes que la ciborg pudiera terminar su petición, Peter tomó las piernas de Lisa, abriéndolas y colocando sus rodillas sobre sus antebrazos en la posición conocida coloquialmente como "prensa de apareamiento", para penetrarla de golpe, haciendo que su mente quedara en blanco de nuevo y fuera traída de regreso a la realidad por otra fuerte embestida.

Pronto la habitación volvió a llenarse de aquella cacofonía de las pelvises de ambos impactando y sus gemidos, mientras la cumpleañera inconscientemente volvía a aferrarse a la espalda de Peter, arañándolo y mordiéndose el labio tan fuerte que se sangró a sí misma.

A diferencia de la primera ronda, Peter parecía no estarse conteniendo, siendo mucho más brusco con sus embestidas, más afín a un animal que buscaba preñar a la hembra bajo él.

Al pensar en dicha comparación, Lisa no pudo evitar llegar al orgasmo nuevamente, gritando su éxtasis a plena voz, sintiéndose liberada y complacida, sin embargo, Peter no paró y siguió penetrándola como si su vida dependiera de ello, acercando sus labios a su cuello de nuevo, dejando otro chupetón como recordatorio de que ahora ya no solo era una mujer, sino que era su mujer.

- ¡Oh dios mío! - Gimió Lisa.

- Creí que eras atea... - Rió Peter con una sonrisa burlesca.

- ¡Cógeme! ¡Más! ¡Dámelo todo!

- No, no, no, a mí no me gusta que me ordenen...

En ese momento, Peter se detuvo tan abruptamente como había iniciado y sacó su miembro del interior de Lisa, cosa que la hizo gruñir de frustración y mirar con desesperación a su amado, mientras éste comenzaba a frotar su imponente virilidad contra su feminidad.

- ¡¿Qué haces?! ¡No, no pares! - Dijo Lisa.

- No, no creo que continúe... - Dijo Peter sin dejar de frotar su miembro. - Después de todo, alguien está siendo grosera...

- ¿Qué diablos...?

- Sí, me estás dando órdenes, y eso no me agrada. - Rió el hombre mientras miraba a Lisa directamente a los ojos.

- ¡Por favor, sigue! ¡Te lo ruego!

En ese momento, Peter simplemente rió y volvió a penetrar a Lisa, acercándose a ella para mirarla los ojos mientras ésta gemía al volver a sentir el miembro de Peter dentro de ella.

- ¿Ves cómo obtienes todo si usas las palabras correctas...? - Gimió Peter mientras retomaba su ritmo.

- ¡Eres un...! ¡Oh dios...! - Gimió Lisa mientras se mordía inconscientemente un dedo para suprimir sus gemidos.

- Gracias, pero sólo soy el Asombroso Spider-Man...

En ese momento, Peter tomó los tobillos de Lisa y abrió sus piernas tanto como pudo, logrando penetrarla tan profundo que creaba un notorio bulto en su vientre con cada estocada, sintiendo cómo la ciborg volvía a estremecerse mientras su vagina se contraía, como si quisiera ordeñar cada gota posible de la esencia de Peter.

"¡Por el alborotado peinado de Einstein...!" Dijo Lisa mentalmente. "¡Debí haber hecho ésto hace años! ¡Sin importar las implicaciones legales!"

Y mientras la cumpleañera gemía como posesa y perdía inconscientemente la habilidad de enfocar la mirada, las estocadas de Peter se hicieron más y más intensas, haciendo rechinar la cama y que la cabecera golpeara contra la pared de forma más bien violenta.

Y tras unos momentos, el éxtasis llegó de nuevo, con Lisa sintiendo de nuevo cómo su amado llenaba su útero con su cálido y fértil material genético, y cómo nuevamente el exceso lograba escapar por su canal vaginal y gotear sobre la cama junto a sus propios fluidos.

Nuevamente Peter jadeó pesadamente y besó a Lisa mientras sacaba su miembro de ella, para luego sonreírle con un dejo de socarronería.

- Me impresionas, aún mantienes tus funciones motoras. - Dijo Peter. - La mayoría no puede mover las piernas luego de eso.

- Eres... un... fanfarrón... - Dijo Lisa replicando la expresión de Peter. - ¿Eso... es... todo...?

- Oh, cariño, sigo dándote respiros. - Dijo Peter antes de tomar a Lisa por la cadera. - Pero ya que insistes en ser una niña rebelde... No seguiré siendo tan piadoso...

En ese momento, Peter giró a Lisa sobre su vientre y la tomó por la cadera, alzando su retaguardia y dejándola con la cara contra la almohada.

Y antes que Lisa pudiera inquirir sobre las acciones de su hombre, una sensación ardiente y un dolor inconmensurable la dejaron con la mente en blanco al sentir una intrusión en su esfínter anal.

La joven científica intentó proferir un grito de dolor, sin embargo Peter se reclinó sobre ella y le tapó la boca mientras comenzaba a dar estocadas poderosas y que hacían que la cabecera golpeara la pared aún más violentamente que antes, demostrando un salvajismo cuasi bestial, pero también una habilidad extraordinaria, pues más temprano que tarde, los gritos de dolor ahogados de Lisa se transformaron en gemidos y alaridos de placer, nuevamente perdiendo la habilidad de enfocar su mente en otra cosa que no fuera el placer que sentía y el dejarse completamente a merced del macho encima de ella como buena perra en celo.

Tras un par de embestidas, Peter soltó la boca de Lisa, quién comenzó a proferir alaridos de placer y jadear pesadamente, moviendo instintivamente sus caderas hacia sus embestidas en un intento de aumentar más su goce. Y mientras Lisa gritaba, Peter sonrió y levantó la espalda, luego le dió una nalgada a Lisa, dejando una ligera marca roja en su piel.

- ¡Más! ¡Más, Peter! ¡Oh, dios! - Gimió Lisa. - ¡Hazme tuya! ¡Arruina mi culo! ¡Párteme en dos con tu enorme verga!

- Jeje, parece que la siempre propia y cortés Doctora Lisa Loud no es sino una perra pervertida en realidad... - Rió Peter sin bajar el ritmo. - Una con un culo muy apretado...

- ¡No! ¡Te equivocas...!

En ese momento, Lisa volvió a venirse, cosa que nuevamente no hizo que Peter se detuviera y, sacando fuerzas de flaqueza, miró por sobre su hombro con una sonrisa lasciva pero sincera, dejándolo notar que muy literalmente, sus pupilas ahora eran pequeños corazones.

- N-no soy una perra... - Jadeó Lisa mirando fijamente a Peter. - Soy TU perra... Tú y sólo tú me has visto y me verás así... Sólo tú me tendrás así... Totalmente a tu merced...

- Buena chica... - Dijo Peter antes de inclinarse y acercar su rostro al de Lisa de nuevo. - Te mereces un premio...

Dicho eso, Peter atrapó los labios de Lisa para darle otro beso francés, el cual hizo que por enésima vez esa noche, Lisa se viniera mientras gemía su éxtasis en su boca, con Peter gruñendo mientras el orgasmo de Lisa provocaba que sus paredes anales se contrajeran y lo hicieran venirse también, llenando con su cálido semen todo su interior.

Tras eso, ambos amantes cayeron sobre la cama, jadeando y sudando, con Peter rápidamente rodeando la cintura de Lisa con sus brazos, y la ciborg soltando un chillido de felicidad cual adolescente enamorada, cosa que hizo reír un poco a Peter.

- Eres absolutamente adorable... - Dijo Peter antes de darle un beso en la cabeza a Lisa.

- Sólo porque se cumplió mi sueño con mi amor platónico. - Replicó Lisa. - Dios, ¿cómo es que lo haces?

- Práctica, y esto sólo es un preámbulo de lo que viene para tí.

- Oh dios... Vas a matarme...

- Te acostumbrarás.

- Un momento... ¿Eso significa que...?

- Sí, sí seré tu novio, Lisa Loud.

Nuevamente, Lisa profirió un chillido de alegría y se giró para besar a su pareja, tomándolo por sorpresa pero éste rápidamente le devolvió el gesto y la acercó a él.

- ¿Estás seguro de eso? ¿Aún con todos los contras que me mencionaste antes de aparearte conmigo hasta desfallecer, coloquialmente dicho, cogerme cual ramera? - Preguntó Lisa con una risita.

- Bueno... Ya es tarde para echarse para atrás... Aunque probablemente Lori me mate por esto... - Admitió Peter.

- No creo, has enfrentado cosas peores.

- Bueno, en eso tienes razón...

- Así que estoy seguro que podrás lidiar con lo que sea que mi familia te lance.

- Eso supongo, pero más te vale ayudarme.

- Por supuesto, ¿qué clase de novia sería si dejara solo a Spider-Man contra mi familia?

Dicho eso, ambos científicos se besaron y se acurrucaron el uno junto al otro, cayendo en un suave y gentil sueño.


(A la mañana siguiente)


Apenas se filtraron los primeros rayos de sol por la ventana de la habitación, Lisa Loud se sentía fatal.

Sin embargo, aún con los ojos cerrados y buscando aliviar sus dolencias, mentalmente comandó a su sistema corporal a iniciar el protocolo anti-resaca, produciendo una buena dosis de analgésicos para combatir su dolor de cabeza y aumentando la capacidad de su hígado artificial para procesar el alcohol, aunque aún necesitaría ingerir una cantidad alta de agua para recuperarse de la deshidratación sufrida.

- Gracias a Einstein que añadí el programa anti-resaca hace unas semanas en anticipo a una situación así... - Murmuró Lisa contra algo suave y cálido.

- Sé que no debería, pero me impresiona que de verdad pensaste en todo... - Dijo una voz grave antes de que Lisa sintiera un beso sobre su cabeza.

En ese instante, memorias sobre la noche anterior inundaron la mente de Lisa de golpe, haciéndola abrir los ojos y sobresaltarse, notando que Peter seguía abrazándola.

- Entonces lo de anoche... - Dijo Lisa.

- Fue real... y muy revelador para ambos... - Dijo Peter. - O a menos lo fue para mí.

- Para mí fue más como un sueño convertido en realidad. - DIjo Lisa con una sonrisa. - Tanto que incluso había olvidado lo que hicimos anoche...

- Yo diría que fue más por las margaritas que bebiste anoche...

- Sí... maldita sea mi genética susceptible al alcohol...

En ese momento, Peter sonrió y rió entre dientes, cosa que lejos de hacer enfadar a Lisa, la hizo sonreír y suspirar contenta.

Para infortunio de ambos, varios toquidos se escucharon en la puerta en ese momento, interrumpiendo a la feliz pareja y sacándolos de su momento de unión.

Y para aún más injuria, Lisa pudo ver a través de la puerta gracias a sus ojos cibernéticos, que quien tocaba era su hermana mayor, Lori, acompañada de sus demás hermanos y sus padres, cosa que hizo que la científica suspirara de exasperación.

- Será mejor que nos vistamos, las visitas de ésta mañana son todo menos cordiales. - Dijo Lisa mientras se ponía su brasier.

- Oh... Bueno, supongo que era de esperarse... - Suspiró Peter antes de tomar su camisa.

Tras un par de minutos, ambos científicos terminaron de vestirse y ponerse lo más presentables que podían para abrir la puerta, encontrándose cara a cara con un enojado Lincoln y un séquito de personas que fruncían el ceño, conformados por Lynn Jr, Lori, Luan, Lola y la matriarca Loud, Rita.

Sin embargo, la verdadera sorpresa fue el encontrarse con que el resto de personas que estaban fuera de la habitación, siendo Leni, Luna, Lana, Lily, Lucy y el patriarca Loud, Lynn Sr, miraban con reproche a los primeros.

- Lincoln, tranquilízate... - Pidió Lucy estoicamente.

- ¡No pienso tranquilizarme! ¡No cuando alguien a quien yo consideraba mi amigo y maestro me traicionó aprovechándose de nuestra hermana menor! - Espetó Lincoln.

- Por favor, Linky, ¿de verdad crees que alguien se podría aprovechar de la tercera persona más inteligente del mundo? - Dijo Leni.

- En realidad soy la cuarta, olvidaste a la pequeña Valeria Richards. - Dijo Lisa mientras se acomodaba los lentes. - Y gracias por darme el beneficio de la duda, Leni, definitivamente eres de las pocas aquí presentes que aparentemente no menosprecia mi inteligencia ni mi capacidad de raciocinio.

- ¡Apártate de ese pervertido ahora mismo! - Ordenó Rita.

- Rita, por favor, sólo escuchemos a Peter. - Dijo Lynn Sr. con calma. - Lo conocemos hace años y sabemos bien que no es un mal sujeto. Ha ayudado mucho a nuestra familia y escucharlo es lo menos que se merece.

- Gracias, señor Loud. - Dijo Peter.

- ¡Y una mierda! - Espetó Lynn Jr. - ¡Seguramente se acercó a nosotros todos estos años para poder llegar a éste momento!

- Ok, eso ya me hizo enojar. - Dijo Peter mientras fruncía el ceño.

- Tranquilízate tú también. - Dijo Lisa mientras suspiraba y colocaba una mano en el pecho de su novio. - Miren, sé perfectamente lo que ésto parece, pero les aseguro que Peter estuvo de hecho en contra de todo ésto, fue mi insistencia la que lo hizo ceder y tengo totalmente la capacidad de demostrarlo. Y el creer que el mismísimo Asombroso Spider-Man siquiera tiene un ápice de malicia como para haber planeado todo lo que hemos vivido, incluyendo no menos de dos experiencias cercanas a la muerte y la Guerra del Infinito, sólo para acercarse a mí, es necedad que raya en la estupidez.

- ¡Lisa Loud! - Dijeron Rita y Lynn Sr.

- Es la verdad. - Dijo Lisa tranquilamente. - Además, como dijeron nuestra unidad paterna, Lucy y Leni, yo ya no soy una niña. Soy una adulta perfectamente capaz de tomar mis propias decisiones, y lo que decido ahora es hacer ésto...

Antes que cualquiera de los Loud pudiera objetar algo, Lisa tomó a Peter de la camisa y, aprovechando nuevamente su fuerza de ciborg y el hecho de que él estaba distraído, besó al Vengador profundamente por unos momentos, haciendo que la mitad de las hermanas lo miraran con horror, mientras el resto los veía con una combinación de felicidad y orgullo por la pareja.

- ¡Woohoo! ¡Así se hace, hermana! - Celebró Luna mientras hacía un ademán de rock con la mano derecha. - ¡Rockea el mundo del Arácnido!

- ¡Para en este mismo instante, jovencita! - Rugieron Rita, Lincoln, Lori, Lynn Jr, Lola y Luan.

Lisa simplemente sonrió y rompió el beso con Peter, dejándolo algo aturdido y con una sonrisa embobada, mientras ella se limpiaba el rastro de saliva que había intercambiado con su pareja, mientras la mitad de su familia la veía con indignación, mientras la otra se balanceaba entre el orgullo y la incomodidad.

- Ok, creo que eso fue algo... exagerado... - Dijo Lynn Sr. - Pero he de preguntar, ¿estás segura de esto?

- Completamente, padre. - Dijo Lisa. - Además, literalmente no existe mejor hombre para mí.

- Discrepo pero me siento halagado. - Sonrió Peter mientras tomaba la mano de Lisa. - En cuanto a mí... sé lo que parece pero les aseguro que nunca lastimaría a Lisa, ni a ninguno de mis amigos, antes preferiría morir.

- Es todo lo que quería escuchar. - Dijo Lynn Sr. con una sonrisa. - Te conozco, Peter, y aunque no me agrada mucho la diferencia de edad entre tú y mi hija... Ella es capaz de tomar sus propias decisiones.

- Y yo simplemente no puedo evitar sentirme orgullosa, hermana. - Dijo Lucy con una pequeña sonrisa. - Lograste su anhelado sueño y por fin tienes a tu hombre.

- Y yo tengo que agradecerte por ello, Lucille. - Dijo Lisa. - Aunque tus métodos fueron cuestionables, los resultados fueron nada menos que espectaculares.

- Debí imaginarme que Lucy tenía algo que ver... - Rió Peter.

- ¡Basta! - Dijo Rita. - Bien, si quieren seguir con ésta locura...

- Madre, por favor. - Dijo Lisa mientras suspiraba. - Reitero que subestimas tanto mi intelecto como mi capacidad de distinguir lo bueno de lo malo, así como que insultas al individuo que ha salvado a cada uno de tus vástagos no menos de dos veces cada uno, sin olvidar que él casi acaba muriendo en el proceso de una de esas veces. Si eso no es constancia de que mi amado es una buena persona, entonces no sé lo que será.

- Lis tiene un buen punto. - Soltó Lily. - Además, no pueden negar que Peter es guapo jejeje.

- Si bien tienes razón, no es momento para comentarios así, Lillian... - Carraspeó Lisa con un sonrojo.

- A mí me parece bien. - Dijo Lana de repente. - Digo, todos sabemos desde hace años que Lis tenía sentimientos por Peter, así que lo más probable era que en algún momento esto pasaría.

- ¿Qué...? - Dijo una perpleja Lisa.

- Sin ofender, hermana, pero eres muy poco sutil con eso. - Soltó Luna. - Aún los cabezas huecas que creen que eres una niñita manipulable lo sabían, lo cual es irónico viendo todo el drama que hacen por tu sueño hecho realidad.

- Cállate, Luna... - Dijo Lola mientras se sonrojaba por vergüenza.

- Oh por Copérnico... - Dijo Lisa mientras se cubría la cara con las manos.

- Si te hace sentir mejor, yo no lo noté hasta anoche. - Dijo Peter mientras tomaba a LIsa suavemente por los hombros.

- Gracias, pero sólo lo empeora...

- Lo siento...

Ante todo lo que había pasado en aquellos minutos y todas las declaraciones de Lisa y Peter, la ira e indignación de Rita, Lincoln, Lynn Jr., Lola, Luan y Lori disminuyó, aunque no desapareció del todo, pues aún les parecía rara la pareja. Sin embargo y muy a su pesar, ambos tenían buenos puntos y de verdad lucían felices, así que no les quedaba otra opción más que aceptar a regañadientes su relación.

- Muy bien, Peter Parker... Te daremos una oportunidad. - Dijo Rita. - Pero si lastimas a Lisa..

- Señora Loud, me ofende. - Dijo Peter. - Además, sería un idiota al lastimar a no solo una de las personas más inteligentes de la Tierra, sino también una de las más bellas y valientes mujeres que han existido.

Ante las palabras de su novio, Lisa sonrió ampliamente y volvió a lanzarse al cuello de su amado, rodeándolo con sus brazos y uniendo sus labios en un corto y casto beso en lugar de volver a intercambiar fluidos con él, para alivio de su familia.

Por su parte, Lincoln simplemente se cruzó de brazos y suspiró, mirando de mala manera a Peter, quien hizo una mueca al notar la expresión de su viejo pupilo.

- Lincoln... - Dijo Peter.

- Silencio. - Dijo Lincoln mientras alzaba una mano. - Debo admitir que todo ésto me deja perplejo y algo dolido... Sin embargo, sería hipócrita y estúpido de mi parte seguir creyendo que de verdad estás jugando con los sentimientos de Lis, digo, te he visto más confundido por MJ y Felicia que yo con Ronnie Anne...

- Bueno... es verdad...

- Sin embargo, nunca lo ví sobre Lisa.

- Créeme que todo ésto fue igualmente sorpresivo para mí. - Admitió Peter. - Pero si no sintiera una verdadera conexión con ella, jamás habría llegado tan lejos.

Lincoln suspiró de nuevo y miró a su hermana, quién lo veía con ojos de súplica, luego el albino cerró los ojos y asintió levemente, haciendo que Lisa sonriera ampliamente y, aprovechando una vez más su fuerza aumentada por sus implantes cibernéticos, la chica abrazó fuertemente a su hermano mayor, levantándolo con facilidad.

- Sé que no la necesitaba para proseguir mi relación con Peter, pero me alegra tener tu aprobación, unidad fraterna. - Dijo Lisa mientras abrazaba a Lincoln.

- Ok... me alegro... ¿podrías bajarme antes que me partas a la mitad? - Pidió Lincoln sin aliento.

- Lo siento... - Dijo Lisa sonrojada.

- En fin... - Dijo Luna con una sonrisa cómplice. - ¡Bienvenido a la familia, Pete!

Con eso dicho, la rockera le dió un manotazo en la espalda a Peter, acompañando el golpe con un choque eléctrico, el cual aturdió un segundo al científico, haciendo que fulminara con la mirada a la rockera.

- Gracias, Luna... - Soltó Peter con molestia.

- Es lo menos que podemos hacer, bro. Después de todo lo que has hecho por nuestra familia. - Sonrió Luna.

- Como que, deberíamos hacer una celebración extra. - Dijo Leni alegremente. - ¡Oh, y ya se me ocurrió un diseño perfecto para tu vestido de bodas, Lis!

- Si bien agradezco el lindo gesto, Leni, preferiría simplemente seguir con una relación de noviazgo con mi pareja por el momento. Ya luego si todo progresa bien, podemos aceptar tu ayuda.

- Tonterías, nunca es demasiado pronto para lucir un hermoso vestido de novia.

- Además, no es como que Pete se haga más joven. - Dijo Lola.

- Gracias, Lola... - Dijo Peter mientras miraba a Lola con cara de pocos amigos.

- Sólo digo lo obvio...

- Sólo una cosa, ¿alguien ha avisado ya a la señora Parker? - Preguntó Luan.

- Espero que no, no creo que le haga gracia saber que personas que ella considera agradables estuvieran tildando a su querido sobrino de mala persona. - Soltó Lynn Sr.

- Cierto, definitivamente no querrían ver enojada a mi tía May. - Rió Peter entre dientes.

Lana, Lily, Luna, Leni, Lucy y Lynn Sr. soltaron una risa entre dientes, mientras el resto de la familia suspiró pesadamente, sabiendo que, en efecto, de saber que habían tildado a Peter de pervertido y de mala persona, May Parker no estaría nada complacida, lo cual les hizo sentir un escalofrío recorrer su espina, recordando lo que ella podía llegar a hacer por su sobrino.

Y mientras eso ocurría, Lisa simplemente abrazó a su pareja y dejó escapar un suspiro contento, pensando en el futuro y lo que conllevaría tanto para ella como para Peter.


(Seis meses después)


"Diario de la Doctora Elisabeth Rebecca Loud.

Entrada #456.

Hace ya seis meses que se cumplió mi ansiada fantasía de ser pareja sentimental de mi colega, el Doctor Peter Benjamin Parker, y debo admitir que todo ha sido muy diferente a como llegué a soñarlo.

Que no se malentiendan mis palabras, pues todo ha sido espectacular en el buen sentido de la palabra, con algunos altibajos y roces, pero eso es común en las parejas, nada mayor a una discusión donde obviamente yo tengo la razón, como cuando discutimos sobre el mejor personaje de la saga de Halo hace una semana, él dijo que era el Jefe Maestro, y no es por desmeritar al protagonista de nuestra saga de videojuegos favorita, pero Cortana y la Doctora Halsey son muy superiores en cuanto a construcciones de personaje y trasfondo.

En fin, basta de paráfrasis y desvíos, hago esta entrada porque hace un par de semanas noté ciertos comportamientos tanto en Peter como en mí que me parecieron curiosos, por decir lo menos, entre ellos un par de súbitos mareos y náuseas matutinas durante mi rutina de aseo personal diaria, así como antojos que jamás habíamos tenido, sobra decir que encontrar deleitable la abominación culinaria favorita de mi unidad fraterna, Lincoln, el sándwich de mantequilla de maní y chucrut, me dejó perpleja por no usar adjetivos más peyorativos.

Así que tras descartar infecciones estomacales causadas por los experimentos culinarios de Luan y mi padre, parásitos intestinales, ya fueren terrícolas, alienígenas o de otra dimensión, los cuales pudieron haberme infectado en algún descuido o combate, malfuncionamientos en mis sistemas vitales y todas las opciones que pude pensar, llegué a una conclusión obvia pero no por ello menos alarmante: Embarazo.

Y como se podrá deducir, las 57 pruebas a las que me sometí lo demuestran con un margen de error de 0.0071%, estoy encinta.

A pesar de mi inicial terror por la inexperiencia que tengo sobre ser madre o cómo reaccionará Peter cuando se entere... Ahora sólo siento una extraña emoción. Aún tengo miedo por la incertidumbre sobre el futuro, pero estoy segura de que a Peter le encantará ésta noticia, y que sin importar nada, estará junto a mí para asegurar que el futuro de nuestro vástago sea tan brillante como un cuásar en el espacio.

Aunque si erro en mis estimaciones y él comienza a hiperventilar, recurriré al plan B para calmarlo, el cual consiste en aprovechar las investigaciones y modificaciones a mi cuerpo que he realizado en las últimas semanas, confiando firmemente en que serán suficientes para dejarlo perplejo realizándole una intensa y profunda felación en su descomunal miembro viril hasta que sus gónadas no puedan producir más fluido seminal, coloquialmente dicho: volverlo loco chupándole toda esa enorme verga que tiene hasta que sus bolas estén secas.

Hmm, tal vez Peter tenía razón, realmente soy una perra pervertida después de todo, pero como dije, es un lado que él y solo él verá... A menos que él logre despertar mi curiosidad acerca de incluir a otros en nuestras sesiones de fornicación, más conocido por su término común, 'trío'.

Para terminar esta entrada de mi diario, solo agregaré que siento que debo continuar con la tradición de nombrar a mi hijo con un nombre con L, y me siento particularmente atraída al nombre de Alexandra, así se le podría llamar Lexi... Lexi Parker Loud. Sí, definitivamente ese será su nombre.

O en la extraña posibilidad de que nuestro hijo nazca varón, permitiré a Peter elegir su nombre, ya que, conociéndolo, seguramente lo llamará Benjamin en honor a su difunto tío, cosa que obviamente respeto y estoy totalmente de acuerdo con ello, pues Ben Parker fue el gran hombre que crió a aquél del que me enamoré.

Pase lo que pase, solo sé que, sin tapujos ni inhibiciones dado que no hay otra forma más correcta de decirlo... ¡A chuparla, otras mujeres! ¡Peter Parker es mío y sólo mío! Y que sea lo que sea lo que depare el futuro, el padre de mi vástago y yo, lo enfrentaremos juntos..."