La llegada de las Sheffield a Aubrey Hall
El Bridgertonverso pertenece a Julia Quinn
Este fic participa en el Reto "Multifandom 2024" del Foro "Hogwarts a través de los años"
Semana 7: Semana del 19 al 25 de febrero
Prompt: escribir de una pareja de la que nunca antes hayas escrito
— ¿Cómo lo ha sabido? Solo dije que Edwina estaba enamorada del señor Bagwell a los Bridgerton. — exclamó Kate en el sofá leyendo el último número del Whistledown.
— Yo ya no me lo pregunto, querida. Es Whistledown. Lo sabe todo. — Anthony leía el periódico en el otro extremo del sofá y movió la mano quitándole importancia. Él llevaba muchos años viviendo en Londres, desde que murió su padre. Así que, ya estaba acostumbrado a que lady Whistledown lo supiera todo de todo el mundo. — Lo que tienes que hacer es no alterarte. Eso podría ser malo para el bebé.
Kate lo fulminó con la mirada. Desde que sabían que ella estaba embarazada, Anthony la trataba como si fuera de porcelana.
— ¿Cuándo llegarán Edwina y Mary? — preguntó golpeando con el pie el suelo.
— Pronto. En su última carta, que llegó la semana pasada, dijeron que ya estaban en camino. — respondió su marido con una leve sonrisa al ver a su esposa nerviosa. — Yo también tengo ganas de verlas.
Ambos ofrecieron su casa en Londres para que las Sheffield no tuvieran que alquilar una mansión y un servicio durante la temporada.
En ese momento, Milton llamó a la puerta y entró.
— El carruaje de la señora Sheffield se está aproximando.
Kate se llevó las manos a la boca y soltó un grito ahogado.
— ¡YA ESTÁN AQUÍ! ¡YA ESTÁN AQUÍ! — saltó de su asiento y corrió a donde estaba su esposo, lo agarró del brazo e intentó tirar de él. — ¡Anthony! ¡Vamos a recibirlas!
Anthony la miró con una ceja alzada. Podría quedarse unos momentos más sentado solo para molestarla, pero sabía que entonces, Kate intentaría tirar con más fuerza y Anthony no quería que ella se cayera y se lastimara.
— Vamos.
Ambos corrieron a la entrada y se posaron abajo del todo de las escaleras donde dictaba el protocolo que debían estar los propietarios de la casa. Detrás de ellos, todo el servicio esperaba la llegada de la familia de la vizcondesa.
El carruaje paró delante de la entrada.
El cochero ayudó a bajar a la señora y a la señorita Sheffield.
Edwina les sonrió. Mary le ordenó unas palabras al cochero y se puso al lado de su hija.
— Mary, Edwina, bienvenidas. — Anthony se acercó a ellas.
— ¡Mary! ¡Edwina! — Kate corrió a recibir a su madrastra y medio hermana.
— ¡Kate! — Edwina abrió los brazos y ambas hermanas se abrazaron.
— Kate, tengo que regañarte. Estás embarazada de ocho meses. No deberías correr. — le dijo Mary en tono serio.
— Tranquila, Mary. Estoy bien. No me caeré. — respondió Kate sin soltar a Edwina.
— Aun así…
— Señoras, si me permiten invitarlas a entrar y ofrecerles una salita con té y galletas. — interrumpió Anthony.
— Claro, Anthony. Gracias. — le agradeció Mary.
Aunque la pareja de Anthony y Kate es de las que más me gusta, nunca había escrito de ellas. Hasta ahora.
Hasta la próxima
