Visita a Daphne
El Bridgertonverso es de Julia Quinn
Este fic participa en el Reto "Multifandom 2024" del Foro "Hogwarts a través de los años"
Semana 2: Semana del 8 al 14 de enero"
Prompt: personaje femenino
Tanto los duques de Hastings como los vizcondes de Bridgerton y las Sheffield llegaron a Londres listos para la siguiente temporada.
— ¿Veis? La mansión es muy grande. Edwina podrá recibir a todos sus pretendientes en esta salita y Kate y yo tendremos la tranquilidad de cuidar de nuestro bebé en nuestras habitaciones. — les mostró Anthony.
— Es muy bonita. — se quedó embelesada Edwina.
— Muchas gracias por todo, Anthony y Kate. — agradeció Mary.
— No hay de qué, ahora somos familia. — sonrió Anthony.
— Era absurdo que alquilarais una casa teniendo nosotros una aquí. — añadió Kate.
…..
Esa misma tarde, Mary llevó a Edwina a la modista a comprar todos los vestidos que tendrían que llevar para la próxima temporada, mientras Anthony iba al club de caballeros. Kate podría haberse quedado en casa, con ocho meses de embarazo se agotaba muy pronto cada vez que tenía que salir y sus tobillos le dolían muy a menudo, pero tenía algo importante que hacer.
Kate odiaba estar embarazada. Bueno, los últimos meses. Y los primeros con todos esos vómitos, antojos y cambios de humor. El mejor trimestre era el segundo.
Decidió tomar el carruaje e irse a casa de Daphne. Quería tener una conversación a solas con ella. Y ver a Amelia.
Cuando llegó, el mayordomo la hizo pasar y la dirigió a la salita de Daphne, donde la presentó, sirvió té y galletas y se retiró.
— ¿Has venido a ver a Amelia? — preguntó Daphne con una sonrisa. Durante los últimos meses, toda su familia la visitaba a menudo con cualquier excusa por muy tonta que fuera para ver a Amelia. Lo entendía. Era la primera nieta y sobrina de la nueva generación de Bridgerton, aunque no tuviera el apellido. Pero la enfadaba que, si querían verla, solo tenían que decirlo. A Simon y a ella no les molestaría. No hacía falta buscar excusas tontas.
— En parte. Toda excusa es buena para ver a Amelia. No. A quien yo quería ver es a ti. Quería hablar a solas contigo… — susurró.
— ¿De qué se trata? — Daphne se puso seria.
— Tengo miedo del parto. ¿Cómo es?
— No te voy a mentir. Es doloroso. Y largo. Sobre todo, si es el primero. Este va a ser el segundo. Madre dice que es más llevadero. Ella debe saberlo. Ha dado a luz ocho veces. — ambas rieron. — Todos los partos pueden complicarse. Tanto el primero, como el segundo, como el tercero y muchos otros… Yo también estaba asustada en mi primer parto, fue muy largo y doloroso. Pero todo valió la pena al tener a Amelia en mis brazos.
— ¿Incluso con el rechazo del pueblo y la familia de tu esposo? — preguntó Kate con cautela.
— Incluso con el rechazo del pueblo y la familia de mi esposo. — respondió Daphne muy segura. — Tengo el apoyo de Simon y el de mi familia, vosotros, los Bridgerton. Y Amelia está sana. No necesito nada más para ser feliz. — rectificó. — Sí, que me gustaría hacer algo por mi pueblo. Soy su duquesa y tengo el deber de ayudarles. Aunque algunos de ellos sientan rechazo por mí. No todos. — Daphne pensó en cierta madre y cierta niña que le tenían cariño desde que llegó a las tierras de su esposo como recién casada. — He pensado en fundar escuelas. Las tierras de mi esposo son muy rurales y hay muchos campesinos que no saben leer. Me gustaría que, al menos, los niños aprendieran. Pero dudo que los campesinos quieran dejar irlos. Les ayudan en el trabajo. Pero ahora estoy embarazada y Amelia todavía es pequeña y tanto ella y el bebé me necesitan.
— Por supuesto, ya lo harás. ¿Se lo has comentado a Simon?
— Sí. Le ha gustado mucho la idea. Pero como ha sido idea mía, yo llevaré la batuta en este proyecto. Lo empezaremos en unos años, cuando Amelia y el bebé estén más creciditos. Aunque, cuando Simon y yo tenemos un rato, lo comentamos y empezamos a planear. Tú también harás tus proyectos como vizcondesa. — la sonrió Daphne. — Mi tía Billie era la hermana mayor. Mayor que papá. El abuelo era demasiado mayor y papá todavía estaba en Eton. Así que, la tía Billie se ocupó de las tierras. Ahora se ocupa junto al tío George de las tierras de los Rokesby. La tía Billie es mi modelo a seguir. — habló Daphne con un brillo en los ojos.
— También es el mío. — se sinceró Kate. — Y la tía Patrice. Los baronets del campo tienen que trabajar. Las ganancias de la tierra a veces no son suficientes para mantenerlos. La tía Patrice no tiene miedo de ensuciarse las manos por el bien del baronazgo.
— Igual que la tía Billie. Y Simon también ha trabajado como uno más con los campesinos.
— También estoy preocupada por Edwina. — se sinceró Kate. — Sé que no podré ir a las fiestas mientras esté embarazada. Pero quiero protegerla de cualquier hombre sin honor que quiera aprovecharse de ella.
— Es normal. Eres su hermana mayor. Lo mismo me pasa con Eloise. Sé que puede defenderse sola, lo que me preocupa es que espante a toda la alta sociedad londinense. — rio Daphne. — Pero, sé que, si yo no puedo estar, estarán mis hermanos, Anthony, Benedict y Colin. Y Simon también. Somos una gran familia numerosa y podemos delegarnos las funciones. Tú antes estabas sola cuidando de Edwina, pero ahora ya no. Edwina ahora es la hermana de Anthony también y todos la cuidaremos. — le sonrió.
Kate le sonrió agradecida.
Finalmente, ambas se levantaron y fueron a la salita de juegos, donde Amelia jugaba con su niñera.
La sirvienta se levantó al verlas. Daphne le sonrió y ambas hablaron sobre los avances de la pequeña.
Después, la niñera las dejó a solas con la niña.
— Amelia, ¡qué rápida vas con el caballito! — celebraron Kate y Daphne cuando Amelia subió y se balanceaba con su juguete de madera.
Un poquito de interacción entre cuñadas.
Me gusta pensar que todas las mujeres de los Bridgerton hicieron grandes cosas no solo Penelope como escritora y Francesca en su condado tras la muerte de John.
Hasta la próxima
