MANCILLAR EL HONOR.
Evil-Nota.- Bienvenidos, mis queridos lectores, a un nuevo capítulo de los Archivos Oscuros. El día de hoy presento una historia que no fue contada en el Futuro Imperfecto, sobre la primera vez de los jóvenes protagonistas de Celos y Abuso, Tomoko Agreste y Micah Couffaine, tomando como referencia el punto en el que Tomoko habla con su novio en la que fuera la habitación de la madre de Micah. Advertencias en éste capítulo: Lemon explícito, lenguaje vulgar y personajes menores.
Sin más preámbulos, iniciemos la historia...
Mientras Kagami se dirigía a su escritorio para firmar los documentos necesarios para terminar su relación de negocios con Industrias Stark y OsCorp de manera oficial e indefinida, en casa de Marinette Couffaine, para ser más precisos en la habitación que solía pertenecerle a la diseñadora en su adolescencia, Micah se encontraba practicando con su guitarra recostado en el diván mientras Tomoko revisaba su maleta por tercera vez para asegurarse que no hubiera olvidado nada imprescindible en casa.
- Bien, sí tengo todo en orden. - Asintió Tomoko.
- Me sorprendería que no fuera así, linda. - Rió Micah entre dientes mientras seguía rasgueando su guitarra.
- Lo sé, gracias por aceptarme aquí.
- Técnicamente estarás en el cuarto de huéspedes, mamá enloquecería y tu papá probablemente me castraría si durmiéramos en la misma habitación.
- Oh, por favor, justo anoche dormimos en la misma cama y nuestros padres perdieron la virginidad siendo menores que nosotros dos.
- ¿Cómo sabes eso?
- Datos Inútiles sobre los Vengadores, Volumen V. E.D.I.T.H. es sumamente meticulosa sobre su investigación de los Vengadores.
- Genial, ahora no dejaré de imaginar cosas...
- ¿Qué puedo decir? Soy curiosa por naturaleza.
- La curiosidad mató al gato, Tomoko, y viendo que tu papá es Chat Noir, no quisiera que a mi gatita le pasara algo malo.
- Oh, cariño, no quieres entrar a una batalla de coqueteos conmigo.
- ¿Acaso es eso miedo, linda?
- Ah, conque quieres jugar, ¿eh?
Micah puso su guitarra a un lado y se acercó a Tomoko mientras ambos sonreían felizmente.
Al estar lo suficientemente cerca, Tomoko se sentó a horcajadas en el regazo de su novio, poniendo una mano sobre su pecho y mirándolo seductoramente mientras el chico sonreía y ponía sus manos en las caderas de Tomoko.
- Así que la gatita tiene garras... - Dijo Micah.
- Yo me veo más como una dragona, Micah. - Dijo Tomoko mientras ponía una mano sobre la mejilla de Micah. - Y tú eres sólo el pequeño Chico Bicho...
- Sólo diré que la suerte siempre está de mi lado, Dragoncita...
Dicho eso, Micah sonrió y se inclinó para tratar de besar a Tomoko, pero ésta lo esquivó y le puso un dedo en los labios mientras sonreía.
- Ahora es mi turno de tentarte un poco... - Dijo Tomoko.
- Ah, así que la Reina de Hielo sabe jugar... - Dijo Micah.
- Oh, vas a pagar muy caro lo de ese sobrenombre, Chico Bicho...
Micah sólo rió entre dientes y movió sus manos a la espalda de Tomoko, manteniéndola firme y tomándola por sorpresa mientras aprovechaba su distracción momentánea para inclinarse a besarla en el cuello, logrando captar el aroma a coco y flores de cerezo de su piel y cabello, cosa que lo incitó instintivamente a darle una lenta lamida cerca de la clavícula y un suave mordisco en el cuello, haciendo que la chica soltara un gemido de gusto, el cual ella silenció casi de inmediato al morderse el labio mientras se sonrojaba por la vergüenza de haber gemido tan fuerte.
Por otro lado, Micah simplemente prosiguió, moviendo sus manos lentamente al frente de su novia y retirando con parsimonia la chaqueta de color negro y verde que ésta usaba.
Pero, queriendo evitar ser dominada por su novio, Tomoko terminó de quitarse la chaqueta ella misma y, en un movimiento inesperado, se lanzó a los labios de su novio, obligándolo instintivamente a abrir los suyos y juguetear con su lengua, gimiendo ante la sorpresa y las cálidas sensaciones que le causaba ese beso francés.
Sabiendo que ahora tenía la ventaja, Tomoko sonrió y rompió el beso, dejando un hilillo de saliva que conectaba sus bocas, tomando las manos de Micah con la suficiente suavidad para pasar desapercibida mientras el chico seguía embelesado por el beso y, en otro movimiento inesperado, se retiró el listón con el que ataba su cabello, dejando a Micah casi hipnotizado al ver el sedoso cabello negro moviéndose y reluciendo gracias a la luz que entraba por la ventana, cosa que Tomoko aprovechó para amarrar las manos de su novio sobre su cabeza con dicho listón y sonreír con malicia mientras Micah empezaba a sudar frío.
- Así que te atreviste a llamarme Reina de Hielo como el resto de cretinos que tenemos por amigos... - Dijo Tomoko con una sonrisa desafiante.
- O-oye... c-creo que te estás dejando llevar un poco de más... - Dijo Micah mientras sonreía nerviosamente.
- Te dije que no jugaras a coquetear conmigo, Couffaine... Y ahora ésta Dragona tendrá que castigarte por ser travieso...
Dicho eso, Tomoko se puso de pie y le dió la espalda a su novio, inclinando un poco su cadera a la derecha y luego comenzó a desabotonar su blusa blanca con cuidado y tortuosamente lento, logrando que el instinto primario de Micah hiciese que el chico se relamiera los labios inconscientemente.
Una vez desabotonada, Tomoko se retiró la prenda aún más lentamente de lo que la había abierto, revelando poco a poco sus hombros y su espalda a Micah, así como los broches del sostén blanco que llevaba para que no fuera visible bajo su ropa.
Micah intentó liberarse de sus ataduras para poder volver al juego, sin embargo, el nudo en el listón era demasiado profesional para que él pudiera zafarse de él, y mientras forcejeaba, una prenda le cayó encima y le tapó la cara, dejándolo a oscuras un segundo hasta que pudo reconocer dicha prenda.
El rockero tomó la prenda con las manos aún atadas y temblando más de emoción y excitación que otra cosa y confirmó que era la falda de su novia, luego giró su atención hacia la chica y la vió sonriendo ampliamente mientras se quitaba sus largas medias estando de espaldas y dándole una vista perfecta de sus modestas bragas a juego con su brasier, las cuales si bien estaban lejos de ser lencería provocativa, hicieron que el corazón del muchacho diera un vuelco y comenzara a latir a mil por hora, sonrojándolo y haciendo que un bulto comenzara a notarse en su entrepierna.
Tras quedar en su ropa interior y seguir sintiendo cómo la adrenalina de estar prácticamente desnuda ante su amado guiaba más sus acciones que incluso su instinto, Tomoko se acercó a Micah y lo miró, dejando ver al chico que ella también estaba sonrojada, algo apenada y aún así, firmemente decidida a seguir adelante.
Así pues, la chica volvió a sentarse a horcajadas en el regazo de Micah, asegurándose de que su sexo aún cubierto rozara el bulto en la entrepierna de Micah y provocara que ambos adolescentes gimieran.
- Tengo que admitirlo... - Dijo Tomoko sonrojada y con un inusual nerviosismo. - Me aterraba que... que no me consideraras... ya sabes... sexy...
- ¿Por qué lo creíste? - Preguntó Micah, verdaderamente confundido.
- Porque no soy... como Felicity... ella es dos años menor y... bueno, mírala... es mucho más mujer que yo...
- Tomi, no digas estupideces...
- Huh...
- Sé que soy un bastardo que te ha dicho fea y/o plana en más de una ocasión, y que sí, obviamente noto un buen cuerpo porque no soy de piedra, pero... por más buena que llegue a estar una mujer, tú eres a quien amo. Quien soporta mi música estruendosa, quien se preocupa por mí y siempre lo ha hecho, quien se asegura que no sólo sea un simple rockero fumador de hierba sino también un Vengador. Tomi, no me importa si no tienes un cuerpo de modelo, para mí eres la mujer más...
En ese momento, Tomoko no soportó más las palabras dulces de Micah y simplemente le plantó otro beso francés mientras lágrimas de alegría caían de sus mejillas, cosa que fastidió un poco a Micah, pues le hubiera encantado poder limpiarlas y acariciar la suave y cálida piel de Tomoko, para poder demostrarle lo que sentía por ella y las sensaciones que ella le causaba a él.
Y, ahora envalentonada por las afirmaciones de Micah, Tomoko volvió a sonreír de manera zorruna y bajó las manos al pantalón de su novio, haciéndolo soltar un gritito de sorpresa mientras palpaba el bulto en su entrepierna.
- Bueno, Couffaine, eres definitivamente un encanto, pero aún debes ser castigado por tu insolencia... - Dijo Tomoko.
- Ahh... Tomoko... Basta ya... - Jadeó Micah. - Me estás volviendo loco...
- No, no, no, aún no...
- Por favor, Tomi...
Ante el lindo sobrenombre que Micah solía decir para molestarla, Tomoko simplemente se hizo un poco hacia atrás en el regazo de Micah hasta quedar prácticamente sobre sus rodillas y, con una lentitud tortuosa, puso una mano sobre el pecho de Micah y comenzó a bajarla, pasando por su abdomen hasta llegar al botón de sus jeans, dejando congelado a Micah con el pulso al máximo y esperando que Tomoko se apiadara de él.
Sin decir nada y con una habilidad que la sorprendió incluso a ella misma, Tomoko desabotonó sus jeans con una mano y comenzó a bajarlos, retirándole la prenda soltando un gritito ahogado al tener una visión más clara del palpitante miembro de su novio, que aunque aún tenía puesta su ropa interior, era bastante notorio.
- Tomoko... - Jadeó Micah.
- Parece que toda esa palabrería con Lemy y Stanley sobre tener un buen paquete no era fanfarronería... - Dijo Tomoko.
Aún sonriendo de forma traviesa, Tomoko volvió a dejarse guiar por lo envalentonada que estaba y puso una mano sobre el bulto de Micah, acariciándolo con suavidad y haciendo reír a la chica al ver a Micah instintivamente mover sus caderas para poder aliviar la excitación que sentía.
Siguiendo con su tortuosa sesión de juego previo, Tomoko comenzó a mover una mano desde la base hasta la punta del miembro de su novio, mientras la otra bajaba un poco más hasta los testículos del chico, sintiendo su peso y tamaño, cosa que hizo sonrojar un poco a Tomoko por lo lejos que estaba llegando.
Sin embargo, la chica decidió seguir torturando a Micah y se inclinó sobre él, dejándolo sentir sus modestos pechos aún cubiertos por su sostén sobre su torso desnudo y, siguiendo su instinto, le besó el cuello, dándole una lamida y una suave mordida a su clavícula, así como regresándole el chupetón que éste le había hecho, gimiendo levemente y logrando que Micah se retorciera, gruñera y jadeara de placer.
- Para ya... te lo ruego... - Jadeó Micah mientras la tortura de su novia se volvía demasiado para él.
- Oh, ¿cuál es el problema? ¿El pobre Chico Bicho no puede soportar un poco de jugueteo y tentación? - Rió Tomoko mientras subía y le mordisqueaba suavemente el lóbulo de la oreja derecha a Micah.
- Suéltame... por favor...
- ¿O qué?
Llevado al límite de su paciencia, autocontrol y excitación, Micah encontró fuerzas dentro de sí que desconocía hasta el momento y, en un arranque de adrenalina, el chico rompió sus ataduras, haciendo que Tomoko soltara un jadeo antes de ser alzada en brazos y arrojada sobre la cama, cosa impresionante dado que la cama de la habitación estaba bastante por encima de ellos, y, antes que Tomoko pudiera darse cuenta, un jadeante, sonrojado y molesto Micah se encontraba sobre ella.
- O-oye... c-creo que tienes razón y... t-tal vez me excedí... - Titubeó Tomoko mientras Micah jadeaba sobre ella como un animal.
- No... - Dijo Micah mientras sus labios se curvaban en una sonrisa traviesa. - Tienes razón, los traviesos deben ser castigados...
Dicho eso, Micah tomó las muñecas de Tomoko e inmovilizó sus brazos, más por el hecho de que Tomoko se vió incapaz de hacer otra cosa que quedarse a merced de su novio, luego el chico besó apasionadamente a su novia, soltando sus muñecas y haciendo que la chica se perdiera momentáneamente en un glorioso nirvana que sólo le permitía enfocarse en los labios que se presionaban contra los suyos, el apéndice bucal que estaba dominando sin problemas al suyo y el aroma a marihuana y almizcle del rockero encima de ella.
Al notar esa embriagadora fragancia masculina y única de Micah, Tomoko no pudo evitar gemir en la boca del chico, cosa que hizo reír internamente a Micah. Luego, aprovechando que tenía las manos libres, Micah rodeó el torso de Tomoko y, con un poco de dificultad dado que era la primera vez que lo hacía, le quitó el brasier lentamente para luego arrojarlo sobre su hombro mientras rompía el beso con la chica y, para sorpresa de Tomoko, Micah tomó sus pechos entre sus manos y los apretó suavemente, sacándole un grito de sorpresa y placer a la chica, luego el rockero bajó un poco y le dió una tímida lamida al pezón derecho de Tomoko, haciendo que la chica se retorciera y sintiera como si una descarga eléctrica le recorriera el cuerpo.
Ante la reacción de la chica, Micah sonrió ampliamente y tomó el pezón de Tomoko entre sus labios, apretándolo suavemente con ellos y succionándolo levemente, cosa que hizo que la chica arqueara la espalda y se aferrara a las cobijas de la cama, luego Micah bajó una mano a su entrepierna, la metió bajo sus bragas y tocó suavemente sus labios vaginales con su dedo medio, haciendo que Tomoko gritara y se viniera, liberando un poco de sus fluidos vaginales, empapando la mano de Micah.
Ante lo que acababa de hacer, Micah simplemente sonrió de manera zorruna y Tomoko se cubrió la cara en señal de vergüenza mientras se sonrojaba.
- Lo siento... - Dijo Tomoko de manera apenas audible.
- ¿Por qué? - Preguntó Micah sin dejar de sonreír. - Eso sólo significa que estoy haciendo bien las cosas...
Tras decir eso, Tomoko echó un vistazo a través de sus dedos mientras sentía cómo Micah retiraba su mano de sus bragas y, para su sorpresa e inesperadamente su agrado, el rockero se llevó el dedo medio a la boca y degustó su esencia, relamiéndose los labios y haciendo que Tomoko se sonrojara aún más.
- Delicioso... - Dijo Micah.
Antes que Tomoko pudiera hacer otra cosa, Micah la tomó de la cadera y en un movimiento ágil, le quitó las bragas, provocando que la heredera Agreste se cubriera la cara de nuevo por la vergüenza, luego el peliazul se detuvo un momento y suspiró, armándose de valor para lo que iba a hacer.
Tras notar que había pasado un momento sin siquiera escuchar a Micah, Tomoko echó un vistazo por entre sus dedos y soltó un grito ahogado al ver a su novio quitándose su última prenda, quedando también completamente desnudo.
En cuanto el rockero descartó su bóxer, éste alzó un poco la mirada y se quedó congelado al notar que Tomoko lo observaba atentamente por entre sus dedos, sonrojándose y quedándose quieto por un momento.
Tras un par de segundos, Tomoko hizo el primer movimiento, bajando sus manos, descubriéndose el rostro.
Luego, imitando una pose que alguna vez vió en internet mientras curioseaba en una página pornográfica, por mera curiosidad y no por morbo, claro que no, la chica se recostó sobre su espalda, recargó su cabeza en una almohada, dobló sus rodillas para colocar sus pies sobre la cama y abrió sus piernas, dándole una vista completa de su intimidad a Micah, quien quedó boquiabierto y sintió cómo su miembro comenzaba a palpitar aún más.
- Hazme tuya, Micah... - Susurró Tomoko mientras se sonrojaba, sonreía ligeramente y se abría los labios vaginales con dos dedos.
Guiado nuevamente por su instinto despertado por las palabras de Tomoko, Micah se acercó y se colocó sobre ella, rozando la punta de su miembro contra su vagina.
- Hazlo... - Susurró Tomoko antes de besar a Micah.
Dicho eso, Micah comenzó a introducir su miembro dentro de Tomoko, haciendo que ambos gimieran ante la ola de nuevas sensaciones que estaban experimentando.
Lentamente, el chico hizo que sus pelvises se encontraran, con ambos adolescentes teniendo los ojos cerrados, jadeando pesadamente y estando estáticos por lo que sintieron que fue una eternidad.
Luego Micah se movió un poco y colocó su mano suavemente sobre la mejilla de Tomoko, haciendo que ambos se miraran a los ojos y terminaran besándose de nuevo mientras el rockero comenzaba un suave vaivén de caderas.
Tomoko gimió por lo alto en el beso, luego se mordió un labio y arqueó su espalda, instintivamente rodeando la cintura de Micah con sus piernas y su cuello con sus brazos.
Tras romper el contacto de sus labios, la parejita se miró directamente a los ojos, Micah siguiendo con sus embestidas de forma errática, tosca y patosa, haciendo que los pequeños senos de Tomoko rebotaran de forma casi hipnótica, cosa que hizo que el rockero se inclinara para tomarlos entre sus manos y volver a chupar sus pezones con cuidado, haciendo que Tomoko tuviera que morderse el labio inferior hasta hacerlo sangrar un poco para evitar gritar a todo pulmón.
Micah sintió un escalofrío y un instinto primigenio lo incentivó a embestir con toda su fuerza a Tomoko, quien tuvo que sostener una almohada sobre su rostro para evitar que sus gemidos fueran demasiado fuertes y, en un instante, todo se puso en blanco para ambos.
Tomoko sintió un fluido cálido en su vientre y gritó en la almohada mientras ella y Micah se estremecían, con el peliazul cayendo sobre la espadachina, agotado y jadeando, mientras la chica también jadeaba pesadamente.
Los adolescentes se quedaron en esa posición un momento mientras se recuperaban, luego Micah encontró la fuerza para rodar al lado de su novia y ambos se quedaron mirando al techo por lo que se sintió como una eternidad.
- Eso fue... - Dijo Micah.
- ... interesante, por decir lo menos. - Soltó Tomoko.
- Eres insufrible a veces...
- Así me amas, Micah, no lo niegues.
- Ciertamente... - Dijo Micah mientras abrazaba a la chica. - Eres hermosa...
- Y tú no te ves tan mal tampoco, mi amor.
Los jóvenes enamorados compartieron un abrazo y un tierno beso, mientras Micah tomaba una manta para cubrir a ambos.
Casi inmediatamente después, los dos cayeron en un profundo sueño, imaginándose el futuro que compartirían juntos, sin imaginarse la tragedia que estaba por desatarse.
