Vemos como GIR con su disfraz de perro se había ido al café de Gloria Sato, el robot no dejaba de tomar el café.

Gloria: ¡Oye, tú, ya has bebido demasiado café, ya es hora de que te vayas, incomodas a mis clientes! Espera ¡Eres un perro, y uno bastante feo por cierto, no tendrías porque estar bebiendo café! Si descubro que eres otro de los animales de Grillo...

GIR: ¡Quiero más!

Gloria: ¡Ah! ¿A-acaso tú h-hablaste? -Asustada-

En ese mismo entonces, el Abuelo también entro al café para así llevarse a GIR para irse ya todos de este universo.

Abuelo Gato: Oye, tú, ya es hora de irnos.

Gloria: ¡Ah! ¡Un gato que habla! -Asustada-

Abuelo Gato: Corrección, señorita, un hombre transformado en gato, ya basta de café y vámonos ya.

GIR: Una taza café más, por favor.

Abuelo Gato: No, lo harás más tarde, conozco un café de gatos que te va a gustar mucho, ya estuve ahí antes y es muy bueno.

GIR: ¡Esta bien! -Sonríe-

Ambos pequeñitos salieron del café, se reunieron con los demás y abandonaron este universo.