Después de mucho estar jugando y fingir que no había realmente nada entre ellos. Por fin, la noche anterior, Yusei y Jack decidieron dar un paso más allá y entregarse el uno al otro en una noche acalorada. Sin embargo, al llegar el amanecer, Yusei abrió sus ojos azules y observó a Jack con una confusión evidente en su rostro, tensándose al instante bajo la luz matutina que se filtraba a través de la ventana.
Jack sintió la tensión de su compañero, pero no quiso despertar aún, por lo que solo reafirmó su abrazo que mantenía con él. Poco a poco fue despertando, los recuerdos de la noche anterior inundando su mente: Yusei. La sensación de su delgado y perfecto cuerpo entre sus brazos, su respiración cálida y constante contra su piel, los perfectos sonidos de placer que emitía cada vez que arremetía contra él.
Al abrir sus ojos violetas, se topó con unos azules que lo veían con duda y… ¿era eso arrepentimiento?
Posiblemente aún estaba más dormido que despierto, Yusei se veía algo diferente.
Además, no podía ser arrepentimiento, ¿verdad? Jack estaba seguro que Yusei disfrutó bastante la noche anterior y, justo ahora, mantenía un ligero rubor en sus mejillas. Claramente la intimidad de anoche lo había dejado abrumado.
Sí, posiblemente estaba equivocado y el otro no estaba arrepentido de lo que compartieron anoche.
"Buenos días, bebé," murmuró el rubio, su voz aún áspera por el sueño y decidiendo que 'bebé' sería el nuevo apodo que le daría a al otro en la intimidad. Y posiblemente en público también, todo a su tiempo.
Levantando una mano, apartó un mechón de su cabello oscuro y dejó que sus dedos acariciaran con suavidad su mejilla. Sin embargo, Yusei emitió un sonido entre avergonzado y sorprendido. "Tranquilo, no voy a morderte," explicó antes de sonreír juguetón. "A menos que eso quieras."
Observándolo para saber su respuesta, Jack pudo realmente enfocar su mirada en el rostro de su… ¿ya podría decir que eran novios?
Posiblemente no. Y, viendo a Yusei, la respuesta parecía estar siendo un rotundo no.
"¿Yusei?"
Sorprendido de verlo ahora, el rubio soltó un poco su agarre, el cual el menor aprovechó para levantarse de inmediato de la cama, sobresaltado. Su rostro era de un rojo encendido y en ese momento parecía demasiado fuera de lugar, confundido y nervioso como para percatarse o preocuparse de su propia desnudez.
"¿P-por qué…?" habló por primera vez, balbuceando en un completo desorden.
Si el rubio prestaba atención, podía notar que su piel estaba impecable, lo cual sería imposible, considerando que estaba más que seguro de que Yusei tendría marcas visibles durante días. Después de todo, Jack puso mucho empeño en marcar al otro lado noche anterior. Además, este Yusei se veía mucho más joven de lo que Jack recordaba. Y el detalle que confirmaba todo esto: no tenía su marca criminal en el rostro.
Frunciendo el entrecejo algo perplejo, Jack observó cómo Yusei retrocedía como un conejo asustado, cosa que preocupó al mayor.
"¿Yusei?" Repitió nuevamente el rubio, queriendo confirmar si realmente era él y a la vez intentando mantenerse calmado, algo le decía que este Yusei se asustaría más si demostraba miedo.
Con lentitud y cautela, Jack se movió para sentarse en el borde de la cama, procurando guardar algo de distancia y pausando al notar la expresión del otro: Incertidumbre. Reconocimiento, pero no del todo, como si estuviera viendo a un extraño que lleva un rostro conocido.
Luego, esos ojos azules descendieron y subieron rápidamente mientras su rostro ganaba más color al notar el cuerpo desnudo de Jack. Después de desviar la mirada, llega su pregunta, tenue y temblorosa: "…Jack… ¿D-Dónde estamos?"
Era más que evidente ahora que este era Yusei, pero un Yusei que no ha experimentado el peso del tiempo, sino un Yusei más joven, con ojos inocentes y sin las cicatrices que le depararía el destino.
Sintiendo la necesidad de calmarlo, Jack levantó sus manos en un gesto de paz luego de haberse cubierto con la sábana al haber notado la incomodidad del menor ante su desnudez, y era mejor conservar la modestia frente a este Yusei que aún desconocía su relación. "Está bien. Estás a salvo, no tienes por qué tener miedo," luego continuó en un tono más suave: "Dime, ¿qué es lo último que recuerdas?"
"…Ayer…", comenzó, después de una pequeña pausa, frunciendo el entrecejo un poco ante la extraña pregunta. "Acabábamos de cumplir nuestra meta y reclamamos todas las zonas de Satellite. Pero Crow y tú se marcharon después de que Kiryu dijo que deberíamos enfrentarnos a Security," su expresión se tornó un poco preocupada. "Llegando a nuestra guarida fui a dormir pero desperté aquí."
"…"
Jack gruñó en respuesta y llevó su mano a su propio rostro, frotándolo con pesadez. Era difícil verlo revivir… o más bien, vivir tiempos difíciles. Y era de lo peor tener que tener a precisamente a 'este' Yusei en frente suyo, queriendo ayudar a un amigo consumido por la locura y él lo suficientemente tonto e ingenuo como para haberse unido a su causa en primer lugar.
Su tren de pensamiento fue interrumpido al notar que el menor fijaba su vista atentamente en la ventana. "No estamos en Satellite… ¿verdad? ¿Qué pasó?"
Jack suspiró pesadamente. "No, ya no estamos en Satellite," mejor no mentir, aunque la verdad completa podría resultar más peligrosa que útil. "Han cambiado muchas cosas. Por ahora, solo debes saber que aquí estás seguro. Y no te preocupes por Kiryu, te prometo que él también está bien," añadió, sabiendo que posiblemente estaría preocupado por el cadaver viviente de su amigo. Mejor no darle detalles. "En cuanto a dónde estamos, este es Neo Domino. Cómo llegamos aquí es algo que creo que no puedo contarte," ahora Jack fue quien desvió la mirada avergonzado.
Han pasado muchísimas cosas que Yusei aún no sabe, y no era que Jack tuviera miedo de alterar el tiempo y espacio al detallarle al otro todo lo que va a vivir en el futuro. Con todo este desastre de Z-One, estaba más que seguro que no había riesgo en tales cosas. Sin embargo, lo que le detenía de revelarle el futuro, era que había muchas cosas de las cuales hoy en día no se siente orgulloso de haber hecho.
Esos ojos azules se volvieron a posar en el mayor cuando notó cierta melancolía en su tono, y esta vez Yusei no pudo evitar fijarse en que, primero, Jack ya se había cubierto con una sábana, para alivio de sus nervios. Y segundo, que sus propios ojos ahora no podían apartarse de ese fuerte pecho y marcado abdomen que definitivamente el Jack que conoce no posee.
"…"
Cuando el rubio se dio cuenta de su atención fija, alzó una ceja y sonrió de forma interrogante, pero luego Yusei apartó la mirada rápido antes de notar su propia desnudez y avergonzarse una vez más. "¿P-Por qué… dormimos desnudos?", preguntó, cubriéndose tímidamente con las manos.
Ah… demonios, ¿cómo le iba a explicar esto sin alarmarlo más? ¿Era bueno que este Yusei supiera?
Aunque… tarde o temprano ambos tendrían que pasar por esto, ¿no? Y claramente Yusei no era tonto, podía unir los puntos.
Levantándose para casualmente tomar ropa limpia de su cajón, empezó a vestirse. "Nos dejamos llevar anoche y… decidimos pasar un buen rato juntos," dijo finalmente, en estos momentos haciendo como si el hecho no fuera realmente algo nuevo, mas por dentro Jack estaba hecho un caos. Su primera maldita vez con Yusei al fin, y al otro se le ocurre… viajar en el tiempo. Él quería pasar la mañana acurrucado y volver a hacerlo una y otra vez, demonios. "No te fijes, no es algo raro," mintió, aún restándole importancia al asunto. Ya vestido, caminó para recolectar las prendas de Yusei que estaban por todos lados de la habitación. "Toma, son tuyas."
"..." Tomando sus ropas, ahora Yusei estaba rojo como un tomate al escucharlo. "Entonces… acabamos de tener sexo…"
Yusei siempre tan directo.
Jack pausó, volteando a verlo fijamente para añadir a la vergüenza del menor. "…En pocas palabras, sí."
El ojiazul empezó a vestirse con manos muy temblorosas y Jack suspiró pesadamente, no pudiendo evitar acercarse y pausando cuando el otro se tensó. "Tranquilo, voy a ayudarte antes de que te tropieces," aclaró mientras se agachaba frente a él, tomando sus pantalones para ayudarlo a vestirse. "Recárgate en mis hombros."
Para su alivio, el menor obedeció y con manos temblorosas se apoyó en él para subir con cuidado los pantalones, abrochando el botón y acomodando el cinturón. "Jeh, casi no se nota, pero sí eres más pequeño."
"Viajé en el tiempo…", no era una pregunta, sino una afirmación. "T-Te ves mayor… y… no estamos en Satellite, así que… de alguna manera terminé aquí," ahora vestido, tomó un paso hacia atrás para alzar su mirada nuevamente "¿Cuántos años tienes?"
"Supongo que sí viajaste en el tiempo, solo a ti se te ocurre sorprenderme con estas cosas," lo regañó con suavidad. "Tengo 21 años. En cuanto a cómo llegaste aquí… realmente no tengo idea."
"...21…" repitió mientras su corazón se aceleraba al ir comprendiendo lo que eran en este futuro. "¿Estamos... saliendo?" preguntó entonces, otra vez sus mejillas pintándose mientras apartaba su mirada antes de volver a fijarla en él, expectante y… ¿esperanzado?
"…"
Jack se detuvo ante la pregunta. Salir juntos: una palabra inocente, y sin embargo, cargada de muchas implicaciones.
"Amm…" rascando su mejilla y mirando a un lado, el rubio intentó pensar en una respuesta adecuada. ¿Cuál sería la mejor manera de equilibrar la verdad sin afectar su pequeña ilusión? Ilusión que él también compartía a decir verdad. "Es… algo complejo."
"…Complejo…," repitió y comprendió rápidamente. "Así que, en el futuro, tenemos sexo pero no estamos juntos oficialmente," nuevamente, Yusei no era un idiota.
Jack hizo una mueca, escuchar eso dolía. Claro, su orgullo no le permitiría admitirlo.
"Quiero aclarar, es complejo solo porque tú quieres que así sea," no pudiendo evitar defenderse un poco, cruzó sus brazos y le miró con su usual manera arrogante. "Señor 'soy un genio para construir D-Wheels pero un ignorante cuando el amor me abofetea en la cara.'"
Yusei abrió sus ojos sorprendido y luego no pudo evitar una pequeña risa al estar tan familiarizado con esta actitud. Definitivamente, Jack seguiría siendo Jack y eso le aliviaba de sobremanera.
"…" tomando un poco de valor y sabiendo cuál era su situación actual, tomó la mano de Jack con la suya. "Si… si me lo preguntaras, yo diría que sí." admitió en voz baja, desviando la mirada con timidez. "Es… emocionante, saber que podríamos estar juntos. Y… creciste para ser un hombre muy apuesto, más de lo que ya eres, o eras."
El mayor pausó cuando sintió aquella mano, definitivamente sudorosa y nerviosa, posándose sobre la suya. Aún así, podía sentir la determinación en sus ojos y eso hizo que las palabras se atascaran su garganta.
Negando con su cabeza y decidiendo enfocarse en el halago, porque claro que era apuesto, infló su ego para responder. "Valientes palabras," murmuró con una sonrisa coqueta después de ganar algo de confianza. "Espero lo recuerdes años en el futuro," tomando la mano de Yusei y observando cómo el menor se estremecía, no pudo evitar molestarlo un poco. "¿Eso me da permiso de cortejarte abiertamente entonces?" Y sin más, plantó un suave y casto beso sobre el dorso de su mano.
Yusei parecía que se iba a morir en su mismo lugar. Sentía su corazón retumbando fuertemente en sus oídos e incluso se mareó con el simple gesto. Abrió la boca para decir algo pero no pudo, su cabeza era un caos. "Y-Yo…"
No fue hasta que su estómago sonó, ya sea de nervios o de hambre, que Jack decidió detenerse para tirar suavemente de su mano y guiarlo afuera, ahora a la cocina.
"Ven, Crow ya debió haber cocinado algo para esta hora. Vamos a ver qué podemos desayunar," luego le miró y le dedicó otra sonrisa coqueta. "Pero no creas que te libraste de este tema, bebé~," guiñándole el ojo, salió del cuarto para llevarlo a la cocina.
"¿…C-Crow…?", esforzándose en olvidarse un poco del íntimo momento anterior, Yusei decidió enfocarse en Crow. Tenía curiosidad por ver qué clase de hombre se había convertido su amigo.
Era mejor concentrarse en eso y no en la gran, fuerte, suave, cálida y perfecta mano de Jack que aún sostenía la suya para guiarle. Sin embargo era difícil, su corazón latía demasiado fuerte y hasta temía que se fuera a convertir en un problema de salud.
Era un poco extraño saber que estaba junto a Jack, siendo al menos lo suficientemente íntimos en el futuro. Era como si su sueño de toda la vida se hubiera hecho realidad. No estaba seguro de cómo habían llegado hasta este punto, pero era obvio que este Jack del futuro se preocupaba por él y lo quería.
Avanzando por el pasillo de una casa desconocida para el menor, al bajar las escaleras pudo discernir una cabellera naranja que sin duda alguna pertenecía a su amigo.
"Tranquilo. Crow estará encantado de verte, pasado, presente o futuro," añadió el mayor, pensando que podría estar nervioso.
Sí estaba nervioso, pero no por conocer a Crow.
Llegando a la cocina, Crow estaba recogiendo la mesa, habiendo terminado su desayuno. Al otro lado, en la sala, Bruno trabaja diligentemente en su laptop.
Crow, al percatarse primeramente de Jack, de inmediato volteó a verlo irritado. "Antes de que preguntes, no te voy a hacer el desayuno," espetó cruzándose de brazos. "Quedamos que hoy madrugarías para buscar trabajo y se te ocurre aparecer hasta aho— ¡¿qué demonios?!"
Jack hizo una mueca en cuanto Crow empezó a reclamar cosas sin sentido. Y, aprovechando la situación, tiró un poco de la mano de Yusei para que éste diera un paso al frente.
Como supuso, al momento de verlo, Crow se congeló en su lugar. "¿Y-Yusei?"
Los ojos de Yusei se abrieron de par en par al mirar aquella cara conocida, sorprendido y, al mismo tiempo, un poco triste de que su rostro estuviera con más marcas criminales de las que le recordaba. "Crow…"
Éste por su parte, se sorprendió al ver el rostro limpio e intacto de Yusei.
"¿En serio eres tú Yusei?"
Yusei afirmó con su cabeza una vez.
"Oh~, ¡un Yusei más joven!" Bruno, extrañamente tranquilo ante la situación, se levantó de su lugar para ir a ver al menor. "¡Hola! Soy Bruno... nos conocimos hace un año," explicó con una dulce sonrisa, agachándose como si le hablara a un niño.
Mientras Jack explicaba a Crow que simplemente Yusei… apareció de repente, el ojiazul se giró hacia Bruno, extendiendo su mano a modo de saludo. "Mucho gusto Bruno."
"Ayer actualizamos tu D-Wheel. ¿No lo recuerdas?", preguntó Bruno con suavidad mientras señalaba la motocicleta roja detrás de él.
El menor negó con la cabeza, pero sus ojos brillaron al ver la D-Wheel. Y, sin pensarlo mucho, siguió a Bruno para averiguar qué estaba haciendo. Claramente se conocían y se notaba que era un buen muchacho. No tardó en tomarle confianza.
"…Entonces, piensa en el pobre de Yusei y prepara el desayuno de ambos," ordenó Jack una vez terminado de contar su breve historia, claro, omitiendo por completo el hecho de que amanecieron juntos en la cama. Los demás aún no estaban listos para conocer su relación.
Relación que en teoría aún no tenía, pero era cuestión de tiempo.
Crow aún observaba atónito a Yusei interactuar con Bruno y, gruñendo, accedió. El otro ciertamente no tenía la culpa de nada después de todo y sentía cierta responsabilidad de cuidar de él. "Haré lo de Yusei nada más."
"Tch… de acuerdo," perdiendo parte de la batalla al no haber ganado un desayuno gratis, Jack fue a poner el agua a hervir para prepararse una sopa instantánea. Y a robar algo de café que claramente Crow dejó para él, aunque él no quiera admitirlo.
Mientras Jack y Crow se ocupaban en la cocina, Bruno explicaba a Yusei su trabajo actual, el trabajo de ambos, en los códigos de programación y cómo eso ayudaría a aumentar el límite de velocidad establecido en las D-Wheels.
"Ya veo… ¿Puedo ayudarte?" preguntó entonces Yusei, haciendo reír Bruno.
"¡Por supuesto! Ya estábamos trabajando en esto de todos modos."
"Está bien. Si vas a aumentar la velocidad, me gustaría poder ver el tipo de motor que utilizan… ¿puedo?" Después de ver a Bruno asentir con una sonrisa, el ojiazul devolvió el gesto y tomó una llave para comenzar a desatornillar ciertas partes del chasis, ilusionado por ver la maquinaria. Sin embargo, Bruno rápidamente lo detuvo cuando estuvo a punto de retirar la tapa, agarrándole la muñeca con cuidado.
"Ah. El motor es algo pesado, Yusei. Déjame hacerlo yo", explicó con una suave sonrisa.
Yusei se sonrojó y asintió, haciéndose a un lado mientras observaba al más alto trabajar. Sus manos se contrajeron involuntariamente, deseando ayudar, pero se contuvo en ese momento, sintiendo que solo sería un estorbo.
Al otro lado de la cocina Jack, ya con su taza de café y dando un gran sorbo, no pudo evitar mirar con odio a Bruno. No podía creer que Yusei, sin conocerlo aún, ya estaba confiando ciegamente en él. Y sonrojándose todavía.
Bruno las iba a pagar.
"Será mejor que le hagas caso por ahora, bebé," comentó en un tono ligero desde la cocina, fingiendo ignorancia ante el apodo cariñoso que decidió hacer público de una vez. "No querrías esforzarte de más antes de desayunar, ¿verdad?"
Logrando su cometido, el menor solo volteó a verlo totalmente avergonzado, sus mejillas encendidas en un precioso tono rojizo.
Sintiéndose victorioso por la reacción obtenida, dio otro sorbo a su taza de café antes de terminar salpicándose a sí mismo cuando alguien le dio un manotazo en su cabeza. "Jack, no estés molestando a Yusei," regañó Crow mientras hacía el desayuno, que por cierto no era para él. "Que venga del pasado y sea menor que nosotros no te da permiso de llamarle bebé."
"Tch, de acuerdo 'mamá'," mejor no decir más por ahora. La burla le hizo ganar otro golpe.
"Aquí está," una vez que Bruno retiró el motor y lo dejó a un lado para que el otro pudiera examinarlo tanto como quisiera, se puso de pie junto a él, suspirando del cansancio y limpiando el sudor de su frente.
Yusei lo miró con asombro. "Eres más alto que Jack...", murmuró, a lo que Bruno rió nerviosamente.
"¿Eh? Ah… No sé... j-jaja", rió nervioso el peliazul antes de decidir enfocarse en el motor.
Jack no entendía de mecánica pero podía apostar que ni siquiera ocupaba sacar el motor. Solo lo estaba haciendo para presumir e impresionar a Yusei.
Bruno, por su parte, tenía buenos instintos de supervivencia y la mirada fija y con odio que estaba sintiendo a sus espaldas era más que suficiente motivo para no buscar impresionar al menor… por ahora.
"Aquí. Puedes revisar los parámetros del D-Wheel actuales y luego los puedes compararlos con el código", ofreció Bruno, a lo que el menor asintió.
Siguiendo la indicación, Yusei se montó a su moto y aceleró, viendo en la pantalla los parámetros en tiempo real una vez puesto a prueba el código. Sus ojos se abrieron de par en par ante el desempeño.
"¡E-Eres un genio!", alabó asombrado, haciendo sonreír al otro mecánico ante tan genuina sorpresa.
"También fue tu idea, este código lo empezaste tú."
Jack por su lado, no pudo evitar enojarse. Los celos lo hacían querer acercarse, tomar al menor y besarlo ahí frente a todos para que ya supieran de una maldita vez que era suyo y de nadie más. Este Yusei, el Yusei actual y el Yusei del futuro también.
Pero Jack había madurado. Sabía que actuar imprudentemente no era lo mejor y mucho menos quería arriesgarse cuando se trataba de Yusei. Había aprendido su lección y no quería arruinarlo.
La sutiliza era la mejor opción en estos casos.
Así que, abandonando su café, se dirigió hacía ellos, colocando una mano sobre el delgado hombro de Yusei para comenzar a acariciar suavemente su cuello con su pulgar, con toda la intención de reafirmar su presencia. Y si Yusei quería verlo así, también para reafirmar su posesividad. "Mmm… sí has trabajado muy duro en esto. Felicidades."
El efecto fue inmediato, el ojiazul congelándose en su lugar y sus mejillas ganando color nuevamente. "J-Jack…"
Ah, como estaba enamorándose de ese adorable sonrojo. "¿Por qué tan tímido, bebé? Solamente alabo tu ingenio," murmuró contra su oído, disfrutando el estremecimiento que le causó al otro y el ruido avergonzado que emitió.
"Ya dejen de molestar a Yusei," defendió Crow desde la cocina, y Bruno solo rechistó.
"¿Ehhh? ¡Pero no he hecho nada!"
"Ven Yusei, ya está el desayuno.", ignorando por completo a los otros dos, llamó a al menor, el cual afirmó con su cabeza nervioso antes de huir a la cocina.
"G-Gracias Crow."
"No hay de qué," sonrió antes de ir a tomar algunas cosas. "Voy al trabajo. Confío en que estos dos no te molestarán más. Y si lo hacen, tienes toda la libertad de echarlos de la casa a buscar trabajo," añadió antes de retirarse. Esa amenaza claramente iba dirigida a una sola persona, pero Yusei no lo entendió y Jack solo lo ignoró.
"Hmph."
Yéndose a sentar a la mesa ahora, frente al plato que tenía pan tostado y huevo revuelto, Yusei se quedó observando mientras parecía incomodarse con el mismo plato. Tanto Bruno como Jack pudieron notar el por qué.
"No te preocupes, yo desayuno contigo," comentó el rubio con una pequeña sonrisa, yendo a tomar su sopa instantánea, ya lista para comer, y sentarse frente al menor.
"Yo ya desayuné," comentó Bruno después, algo incómodo ahora al sentirse fuera de lugar. "¡Ah! Iré a buscar partes al mercado. Aún está pendiente optimizar las piezas de la D-Wheel de Crow," añadió ahora con una sonrisa, la cual Yusei correspondió antes de afirmar.
Sin más, Bruno se retiró y Jack se dispuso a comer. El ojiazul seguía incómodo en su lugar.
"Si te estás sintiendo mal porque tú tienes un desayuno preparado y yo estoy comiendo fideos instantáneos, quiero aclararte que esta sopa es mil veces más rica que cualquier cosa que pueda preparar ese Crow," y con toda su aura de orgullo, siguió comiendo de sus fideos.
En parte no era mentira, la sopa instantánea tenía siempre un sabor mágico que no cambiaría por nada.
Yusei lo observó y al final sonrió levemente al notar cómo quería animarlo. "Gracias Jack," agradeció en una voz pequeña antes de tomar un cubierto. "Provecho."
Ambos comieron en silencio. No era raro pasar momentos así… sobretodo porque Yusei tiene más la costumbre de estar muy enfocado en su trabajo como para atender el mundo real. Sin embargo, en estos momentos Jack suponía que el menor se estaba sintiendo muy fuera de lugar aún.
"…Encontraremos una forma de que vuelvas a tu tiempo," quiso animarle después de comer, llamando la atención del otro, el cual se tensó visiblemente.
"Ah… g-gracias," volteo a verlo tímidamente. "Si… estoy preocupado por… umn… las cosas que dejé pendientes allá."
¿A quien quiere engañar? Sé por qué estás preocupado.
"Estás preocupado por Kiryu."
"…"
La expresión de preocupación y tristeza en ese hermoso y joven rostro eran respuesta suficiente.
"Hah… te preocupas demasiado por él," suspiró pesadamente antes de levantarse y rebuscar en un cajón de escritorio que usualmente Yusei utiliza para trabajar. Después de husmear y maldecir por lastimarse con herramientas varias, logró dar con una foto, la cual trajo consigo antes de volver a la mesa. "Toma. Él está bien."
Sus ojos azules se abrieron de par en par al ver una foto actual de Kiryu. Pero una vez más, no pudo evitar ponerse triste al ver el detalle en su rostro.
"Obvio, terminó en la cárcel y por eso tiene esa marca. Pero no tienes de qué preocuparte. A estas alturas todos hem—…" El rubio se mordió la lengua antes de poder terminar la frase.
Claramente este Yusei aún se veía afectado y deprimido por la idea de terminar en la cárcel. Mejor no romperle esa pequeña ilusión.
"—Todos hemos tenido problemas con Kiryu, así que créeme que le va a ayudar el tiempo en prisión," mejor enfocarlo así. Aunque le rompa el corazoncito saber que no podría evitar ese destino. Y posiblemente también de escuchar decir abiertamente que Kiryu no era una de sus personas favoritas.
"Y hablando de…" moviéndose de lugar, cambió su silla para tomar asiento ahora a lado del menor, rodeándole de sus hombros con su fuerte brazo. "Cuando crezcas, más te vale que no estés guardando fotos de Kiryu o de cualquier otro hombre entre tus cosas, ¿entendiste?" La suave amenaza fue susurrada posesivamente en su oído. "Solo puedes tener fotos mías."
Yusei, como era de esperarse a estas alturas, se tensó y se encogió de hombros, claramente abrumado por la cercanía.
El mayor solo sonrió victorioso y le soltó para levantarse de su lugar y estirarse un poco. "En fin, ¿hay algo que quieras hacer? Podemos salir a buscar algunas pistas para que regreses a tu tiempo," ni idea de dónde buscar realmente, pero no perdía nada intentando si es que así lo quería el ojiazul.
El otro en cambio, miró hacia abajo y se movió un poco incómodo en su lugar
"Ehm... Yo... Sí, está bien, pero… m-me gustaría ducharme primero…" dijo tímidamente, ruborizándose y evitando completamente su mirada.
"¿…Mm?" Jack lo miró fijamente, algo extrañado por su repentino deseo de tomar un baño.
Hasta que notó el problema con el que estaba lidiando.
Otra sonrisa burlesca se formó en su rostro ante la revelación y no pudo evitar molestarlo. "Oh~, ¿el pequeño Yusei se excita con unas pocas palabras acariciando su oído?"
"¡J-Jack!"
"Jajaja, no te preocupes. Yo también fui joven," después de reír estruendosamente se acercó a él, decidiendo revolver sus cabellos de forma afectuosa antes de dejarle en paz. "Claro, el baño está de este lado, pasando las escaleras a la derecha," señaló con su mano la dirección.
"G-Gracias," el menor se levantó con piernas temblorosas y buscando jalar su playera para cubrir su obvia erección antes de caminar al lugar indicado.
Era imposible no pudo evitar notar ese torpe caminar. "Tal vez debería acompañarte. Ya sabes… para asegurarme que no vayas a sufrir algún accidente con esas piernas tan temblorosas," molestó Jack una vez más, yendo a sentarse al sofá a tomar el periódico para leer.
Aunque fue una mera broma, Yusei se detuvo justo en frente de la puerta del baño, claramente hecho un manojo de nervios.
"Umn... p-puedes venir conmigo... s-si... quieres...", aceptó en un murmullo, tensándose en su lugar mientras sus mejillas se pintaban nuevamente.
"…"
Sería un idiota si rechazaba tal oferta.
Viendo lo tanto que le costó al otro hacer la invitación, decidió que esta vez no lo molestaría. No quería tentar a su suerte.
Así que, dejando el periódico y levantándose de su lugar, se acercó para colocar su mano en la perilla de la puerta, sin abrirla y atrapando al ojiazul en el medio sin presionarlo. "Yusei," empezó en voz baja, calmada. "¿Sabes a lo que me estás invitando?" Preguntó con cautela, haciendo que el otro se tensara nuevamente.
El rubio esperó pacientemente una respuesta, manteniéndose firme en su posición y dejando que el otro arreglara el desastre en su mente.
"S-Sí…" Yusei alzó su cabeza para verlo, sus ojos mostraban determinación a pesar de la vergüenza que claramente le estaba consumiendo. "Es… normal para nosotros, ¿no?" Justificó después. "Solo estoy adelantándome un poquito a lo que ya hacemos, no pasa nada."
Jack le devolvió la mirada y al final sonrió. No de forma burlesca ni altanera, sino una sonrisa sincera que pocas veces Yusei podía ver. "Como desees, bebé," decidió llamarle afectuosamente antes de abrir la puerta.
Ambos se adentraron al baño en silencio, el mayor cerrando la puerta tras suyo mientras se empezaba a desvestir, dándole la espalda al otro para dejarle algo de privacidad. También para dejarle realmente pensar sobre esto, si Yusei quería echarse para atrás, Jack respetaría su decisión.
Tomándose su tiempo, se desvistió y una vez completamente desnudo y considerando que era mucho tiempo en silencio, se giró para ver al otro, el cual seguía tirando de su playera nervioso.
"…"
"Yusei," le llamó tranquilamente, sin sentir necesidad de cubrir su desnudo cuerpo de él. "Tranquilo. Podemos simplemente tomar un baño y nada más, sé cómo comportarme," prometió con una voz firme pero reconfortante. "O puedo retirarme y dejarte en privacidad, tampoco hay problema."
"N-No…, no es eso…" El menor en cuanto observó al mayor, apartó su mirada. Pero le era imposible no mirar el perfecto cuerpo desnudo del otro. "Solo… es vergonzoso…," movió sus manos, dando a entender su excitación que aún se aferraba a ocultar.
"No tienes que avergonzarte, es normal," acercándose lentamente a él, tomó los bordes de su playera con delicadeza. "¿Me permites?" Pidió permiso, a lo que el menor afirmó. "Iremos despacio, en cuanto quieras que me detengas, solo dilo."
Con lentitud y cuidado, removió la playera del otro, lanzándola a una esquina del baño.
Sus manos después se movieron lentamente por el torso del menor, acariciando sus costados hasta descender a su pantalón, sus dedos deteniéndose en el botón del mismo cuando Yusei se apoyó en sus brazos.
"¿Es mucho?"
"N-No… pero…" desviando la mirada, frunció el entrecejo un poco y mordió su labio, se notaba que quería decir algo pero no se atrevía.
Ah.
Extrañamente, Jack reconoció de inmediato esa expresión. La noche anterior, su primera vez con Yusei, hizo esa misma mueca. La situación era completamente diferente pero fue lo que abrió paso a que compartieran cama.
Sonriéndole cálidamente, tomó su barbilla con delicadeza. "Yusei," le llamó en un tono gentil antes de acercarse a depositar un casto y corto beso en sus labios.
El ojiazul se sobresaltó al no esperarse recibir sus labios en un beso el cual no supo corresponder. "¿Esto es lo que querías?"Pero no pudo negar ante la pregunta, afirmando con su cabeza un par de veces. "Jaja, pídeme lo que quieras. Si te gustan los besos, podemos besarnos."
"U-Umn…" afirmando una vez más, esta vez fue él quien se puso de puntitas para plantar un torpe beso en la boca del rubio.
"Jajaja, muy bien, vas mejorando," el mayor se inclinó para besarle ahora correctamente, su diestra apoyándose en el cuello del menor para guiarlo mientras su zurda lo rodeaba por la cintura.
El menor emitió un par de ruidos, decidiendo cerrar sus ojos y disfrutar el momento. Sus manos subieron para abrazarse de Jack por el cuello mientras se enfocaba en esos perfectos labios, imitando cada movimiento y aprendiendo lo que le gustaba al mayor.
Increíblemente, fue Yusei el primero en tomar valor y abrir un poco su boca, dando paso a que una tímida lengua acariciara los labios del otro tentativamente.
Jack ahogó un gemido en aprobación y accedió a profundizar el beso, dejando al otro explorar primero antes de buscar dominar el beso.
Se separaron al momento que el aire hizo falta, y jadeando, esos ojos azules, ahora oscurecidos en deseo, se fijaron en unos color amatista.
Mientras Yusei recuperaba el aliento, Jack bajó nuevamente sus manos, moviéndose lentamente para darle tiempo al otro para objetar si así lo deseaba. Al no tener queja, finalmente fue desabrochando su pantalón, bajando la bragueta para deslizar suavemente sus pantalones y ropa interior, teniendo cuidado con su erección.
Una vez que su excitación saltó libre, Yusei gimió y Jack soltó su agarre con aquellas prendas, las cuales cayeron al suelo.
"No te preocupes," volvió a reafirmar. "Es natural y te ves hermoso así," agachándose frente a él, decidió acariciar sus muslos en lo que terminaba de remover por completo el pantalón y el otro solo volvió a temblar, buscando cubrir su hombría con sus manos.
"S-Sé que es... normal, pero aún así...", se cubrió la cara. "Es incómodo que sea el único.", murmuró contra sus manos.
"Hmm… ¿y tú crees que yo soy inmune a tus encantos?" Ya que ambos estaban completamente desnudos, Jack fue a abrir la regadera con el agua a una temperatura agradable. Ya luego lidiará con Crow y sus quejas de haber gastado en agua caliente 'innecesariamente'.
"¿E-Eh?" Girándose al escuchar el sonido del agua ahora, sus ojos azules se posaron en Jack, quien para nada ocultaba su excitación. Al contrario, típico de Jack, al notar la mirada hasta se irguió completamente orgulloso de su cuerpo y de su miembro erecto que hasta palpitó ante la atención.
"Ahora ven, apuesto no has tenido una ducha caliente en mucho tiempo," decidiendo dejar el tema de sus evidentes erecciones, el rubio extendió su mano, invitándole a ingresar a la ducha juntos.
Tragando saliva y dando unos pasos al frente, el menor tomó su mano. Aunque su rostro estaba rojo, sus ojos no podían despegarse de la erección del otro. No sabía si sentirse intimidado o atraído más por él.
Pronto ambos estaban bajo el chorro de agua y Jack, notando que Yusei no estaba consciente de la temperatura del agua o de la ducha en general, si no en su erección, no pudo evitar sonreír.
"¿Ya ves? Estoy igual que tú. Lo cual no es para nada sorprendente con lo precioso que eres."
Bajando su mano lentamente para dejar a Yusei ver sus intenciones, posó su mano en la cintura del menor y dándole tiempo a quejarse si es que si lo deseaba, llevó su pulgar a acariciar suavemente la erección del menor, trazando una caricia desde la base hasta la punta.
Yusei gimió y la erección de Jack palpitó en respuesta, haciendo al menor emitir otro ruido. "¿Ves cómo se hincha solo por tenerte cerca?"
Yusei estaba temblando, sus manos buscando soporte en los brazos de Jack mientras mantenía su mirada fija en ambas erecciones.
"Puedes tocar si quieres," murmuró el más alto contra su oído, guiando su mano hasta posarla en su hombría.
Yusei contuvo su respiración al momento de sentir la cliente hombría del otro, sin embargo no pudo evitar tocar, queriendo aprender la forma y textura de su excitación.
Jack dejó escapar un suspiro de placer ante las suaves exploraciones del otro en su longitud, dejándole descubrir y él dejándole saber qué cosas disfrutaba. "Mnhh… tus manos se sienten bien." Mientras, Jack mantenía suaves caricias con su pulgar, solamente estimulando la parte inferior de su longitud, lo cual parecía ser suficiente por ahora para alguien tan nuevo en sensaciones placenteras. El menor no podía evitar temblar y hacer suaves ruidos de placer.
Ambos continuaron con su suave exploración, mientras Jack murmuraba adulaciones en su oído, guiándolo. Cada vez más ansioso por seguir explorando y por hacer al otro sentir bien, Yusei agarró su miembro con su puño y comenzó un frote suave y gentil. "¿E-Esto se siente bien?"
"Nhhh, demasiado bien~"
Cuando Jack decidió acariciar la punta, Yusei no pudo contener un fuerte gemido, el cual le hizo avergonzar por lo que tuvo que cubrir su boca de inmediato.
"Jeh, no te preocupes. Solo estamos tu y yo. Los demás salieron, ¿recuerdas?" murmuró, apartando gentilmente sus manos de su rostro sonrojadas. "Puedes ser tan ruidoso como quieras," inclinándose, decidió besar su mejilla y luego tras su oreja, recibiendo otro gemido en respuesta.
Yusei en cambio, no sintiendo que sea justo, en un instante reafirmó su agarre antes de frotar de arriba a abajo con más fuerza y velocidad. Por supuesto, Jack no se contuvo al momento de gemir guturalmente. "Ohh~… así bebé, sigue tus instintos~."
"...instintos…", repitió y pausó, pensando en lo que su cuerpo demandaba por ahora. Y así su miembro palpitó, ganando su atención.
Se ruborizó pero tentativamente movió sus manos a apartar la mano del otro, el cual obedientemente la removió. Ahora que ambos estaban frente a frente, Yusei solo movió su cadera para frotar su excitación lentamente contra la pierna de Jack, el cual solo le sostuvo en un suave abrazo para no restringir sus movimientos.
"Eso es, escucha a tu cuerpo," sonriendo al ver como el otro despertaba a necesidades nuevas, buscó motivarle con dulces palabras y besos acalorados en su cuello, teniendo cuidado de no abrumarlo ni marcar su delicada piel.
Yusei continuó un suave vaivén, el cual se volvía más desesperado y torpe cada momento. "J-Jack…" se quejó eventualmente en un tono dulcemente frustrado al no tener suficiente.
"Aquí estoy. Déjame ayudarte," sabiendo lo que necesitaba, con cuidado lo levantó para apoyarlo contra los azulejos del baño.
Yusei se asustó y se abrazó del mayor, pero sus piernas buscaron cerrarse con miedo ante esta nueva posición.
"Tranquilo," murmuró contra su oído antes de plantar unos suaves besos en sobre su sensible piel. "No voy a tocar donde no quieras, si algo no te gusta me lo dices de inmediato y paro, ¿de acuerdo?"
Observándolo y decidiendo confiar, el menor afirmó y fue recompensado con un apasionado beso en sus labios.
Sosteniendo a Yusei con un brazo, su otra mano comenzó a acariciar su cuerpo, bajando desde su pecho para estimular un rato sus pezones erectos con pulgar y dedo medio. Jack no pudo evitar sonreír viendo como arqueaba su espalda en respuesta mientras mordía su labio queriendo contener más ruidos de placer.
Bajando lentamente, pronto llegó a su intimidad, con seguridad tomándole para frotar su erección.
Yusei emitía una perfecta melodía, jadeando y gimiendo mientras se retorcía contra el otro, sintiendo la estimulación en fuertes golpes de electricidad que recorrían su cuerpo mientras Jack le masturbaba. Fue cuestión de segundos para que se viniera en un llanto de éxtasis.
El rubio continuó buscando prolongar su orgasmo y deteniéndose justo antes de que fuera demasiado. "Eso es bebé, lo hiciste muy bien," siguió alabándole mientras ahora acariciaba su costado, sosteniendo firmemente su cuerpo tembloroso en las secuelas de su clímax, al mismo tiempo que repartía suaves besos contra su rostro.
"N-No…" se quejó débilmente el menor cuando pudo recuperar el aliento.
"¿No?" Preguntó Jack preocupado. "Hice algo mal?"
"N-No… no es eso…", el ojiazul le observó algo inquieto mientras le abrazaba con algo de fuerza, queriendo reafirmar que estaba bien lo que había pasado. "No me digas bebé," fue su queja. "No soy un niño."
"…"
El silencio se extendió unos segundos mientras Yusei parecía hacer un pequeño puchero y Jack solamente lo observaba, no creyendo que fuera algo tan importante para él. Al final, no pudo evitar reír ante la adorable mueca que claramente no ayudaba a defender su punto.
"Claro que no eres un niño. Eres un hombre en todos los aspectos que realmente importan," cedió para dar otro beso en sus labios, entiendo el por qué de su queja. "Si no te gusta, entonces tendré que cambiarte el apodo, cariño," le guiñó el ojo nuevamente antes de bajarlo con cuidado. "¿Cómo te sientes? ¿Te gustó haber experimentado un orgasmo?
El menor se sonrojó pero sonrió leve. "Se sintió bastante bien," admitió. Una vez que sus piernas volvieron a tocar el suelo y, no queriendo por completo alejarse del rubio, se acercó a él. Solo ahí fue que sintió la excitación del otro presionando contra su abdomen.
Riendo suavemente y con confianza, levantó la mirada hacia él. "¿Puedo tocarte? Quiero que te sientas bien también…"
"Claro, no tienes que pedir permiso, beb— cariño," Yusei sonrió ante el pequeño desliz y le dio un beso en su pecho, que era el único lugar que podía alcanzar fácilmente.
"…"
Ahhhhh.
Jack no dijo nada pero el simple y precioso gesto de amor le hizo enrojecer y a su miembro palpitar.
Por suerte Yusei no notó su reacción y él no diría nada. No quería darle tanto poder. Que su yo del presente aprendiera eso por su propia cuenta.
El menor miró hacia abajo y lamió sus labios al ver su miembro grande, pesado y ruborizado.
Tomándolo gentilmente en su mano, comenzó a frotar lentamente y con tentación. Y recordando cómo Jack lo tocó hace un momento, su otra mano subió para tocar su pezón, presionándolo bastante fuerte con su pulgar como si de un botón se tratase. "¿Está bien esto?"
Jack jadeo mientas su mano subió a detener rápidamente la pequeña mano en su pecho. "E-Está bien pero… si solo presionas de inmediato duele," explicó moviendo su propia mano para tocar el pecho de Yusei, suavemente acariciando uno de sus pezones unos momentos para enseñarle, recibiendo un suave sonido como respuesta.
"O-Okay… suave," intentó imitar el movimiento de la misma forma, ahora acariciando suave pero torpemente contra su endurecido pezón. Jack sonrió y movió sus caderas contra su puño.
Enfocándose en las sensaciones, apoyando una mano contra el azulejo, sin presionar a Yusei, le dejó explorar nuevamente, mientras le ayudaba a saber qué le gustaba y también buscando su propio clímax.
"Mnh~, así… l-lo haces bien, Yusei," tomando su barbilla volvió a besar esos dulces labios, ahora de forma algo desesperada mientras el menor buscaba satisfacerle.
Pronto, su cuerpo se tensó y advirtiendo al menor, disparó su semilla contra el abdomen del otro, haciéndole estremecer de la erótica escena frente a él: Jack gimiendo con su profunda y masculina voz mientras espasmos le hacían estremecer y resaltar sus músculos en su abdomen. Yusei no pudo evitar un pequeño suspiro de placer, completamente cautivado.
"Te amo," murmuró el menor de repente, haciendo que Jack se congelara en su lugar.
"O-Oye… no puedes andar diciendo esas cosas solo porque acabas de pasar tu primera vez," le regañó suavemente, mas su rostro estaba completamente rojo.
Yusei lo observó y rió suavemente, pudiendo ver perfectamente a través de él incluso a esta edad.
"Si recuerdo esto cuando regrese a mi tiempo, prometo que el Yusei de este tiempo te lo va a decir."
"Todavía estás muy joven. No asumas cosas, bebé," molestó para desviar el tema, sin embargo Yusei solo sonrió. "Ahora, terminemos de bañarnos antes de que Crow se queje por el consumo de agua."
"De acuerdo."
Una vez terminado la ducha, Yusei estaba completamente cansado. Fuera por su primera vez en intimidad, por más tranquila que fuera, o por la baño caliente que Jack se aseguró no moviera ni un dedo para ducharse, o tal vez… y Jack no quería pensar en esa opción, porque este Yusei de Satellite no comía ni dormía lo suficientemente bien.
Sea cual fuera la causa, lo dejaría descansar e indicándole cuál era su habitación, el menor accedió a tomar una siesta después de mucha insistencia por parte del mayor.
Una vez que el menor se retiro, él decidió salir a tomar algo de café y hacer un poco de mandado. En casa había comida pero usualmente la del día y quería preparar algo para Yusei. Era lo mínimo que podía hacer por alguien tan especial como lo era él.
Y como alguien que viene de Satellite, una buena comida siempre es apreciada.
Al llegar a casa horas después con dos bolsas de mandado, se encontró con alguien trabajando fervientemente en una D-Wheel roja. Escena que para nada le sorprendía.
"Oh, bienvenido Jack," saludó Yusei.
"Oye, no deberías estar trabajando en eso, ¿qué no escuchaste al idiota de Bruno sob—?" El rubio pausó y soltó las bolsas de mandado. "¿Volviste?"
Unos ojos azules le miraron y ladeó su cabeza ante la pregunta. En su rostro yacía una marca criminal, que era la evidencia suficiente para mostrar que éste no era el joven con el que estuvo en la mañana.
"Bueno, nunca salí de casa así que—…"
"No es eso," Jack suspiró pesadamente y rascó su nuca, no sabiendo si debía explicar lo sucedido en primer lugar o simplemente quedarse callado.
¿Había caso en decir que una versión más joven de él estuvo aquí hace unas horas?
Peor aún, ¿era correcto decirle que estuvo toqueteando a esa versión más joven de él?
Aunque, fue mutuo. Claramente no hizo nada mal.
Independientemente, si Yusei no recordaba nada y no pasó por ningún momento extraño, entonces no había caso. Tampoco quería parecer loco.
"Olvídalo, puedes seguir trabajando," comentó ignorando el tema y tomando las bolsas para llevarlas a la cocina. "Traje mandado. Para que Crow se pueda lucir con una buena cena."
Yusei se levantó de su lugar y limpió sus manos con una toalla. "Dudo que quiera prepararte la cena," aclaró para seguirlo a la cocina. "Pero, yo puedo prepararte algo si gustas."
"¿Hoh? ¿Y desde cuándo te gusta cocinar?"
"Tampoco odio cocinar," respondió, revisando las bolsas de mandado. "Pero…" pausó y lo observó antes de dibujar una sonrisa en su rostro. "Con gusto lo hago por la persona que amo."
Mierda.
Jack se sobresaltó y de inmediato se sonrojó a más no poder. "O-Oye… ¿qué demonios te pasa? ¿C-Crees que puedes andar por ahí diciendo cosas sin sentido?"
"Jeje, ya no soy un bebé. Se lo que mi corazón quiere," dando unos pasos hacia él, le abrazo del cuello para plantar un dulce beso. "Y si con comida y sexo llego a tu corazón, lo hago."
"Ughh…"
"Jajaja."
