Chichi no era consciente de hasta qué punto quería darle una paliza a Vegeta. Una parte de ella siempre había sentido rencor. También a Piccolo, pero decididamente su rabia estaba más concentrada en el saiyan que había vapuleado a su hijo varias veces… y en los recuerdos que había visto, Vegeta estaba disfrutando. Y ahora ella pensaba hacerlo.
Por supuesto, Vegeta no iba a dejarse golpear. Se transformó en su estado de Super Saiyan 2 y se lanzó contra Chichi. Empezaron a impactar, dos poderosísimas fuerzas. Chichi sentía que tenía más poder que nunca. Babidi y su magia la habían hecho más poderosa, pero no dejaba de escuchar la voz del brujo en su mente.
Mientras peleaba con Vegeta, Babidi trataba de tentarla con promesas de poder, pero ella no le escuchaba. Continuaba intercambiando golpes con Vegeta, que la instaba a detenerse.
_ Únete a mí. _ Susurraba. _ Majin Bu se verá muy beneficiado de tu compañía… te prometo que tu hijo estará protegido.
_ Maldita sea. ¿No ves que sólo estás haciendo lo que ese brujo quiere?
_ Cállate, monstruo alienígena.
_ No soy más alienígena que Kakarot.
_ Su nombre es Goku. Y él no es como tú. _ Exclamó, dándole un puñetazo en el estómago. _ Tú nos odias… nos matarías a todos.
_ Joder, Chichi. Llevo diez años viviendo en este planeta. Tengo un hijo que va al colegio con el tuyo. ¡Tú misma nos recomendaste la guardería en su día!
_ Lo único que me importa es Gohan… _ Chichi empezó a cargar Ki, preparando un kamehameha.
_ Pues déjame ayudarte a protegerlo. _ Gruñó, enfadado. _ Igual que hicimos con Cell.
_ Olvida lo que te dice. _ Le dijo Babidi. _ Sabes perfectamente que mataría a Gohan en cuanto tuviera oportunidad. Mátalo. Acaba con él.
Chichi dejó de cargar su ki y volvió a su forma base, respirando con dificultad. Se dejó caer en la roca más cercana, sollozando con fuerza. Vegeta se sentó a su lado, un poco incómodo, incapaz de reaccionar correctamente a una mujer llorando.
_ Escucha… ahora no tenemos tiempo para eso. _ Le dijo. _ Majin Bu debe estar a punto de despertar y no querrás dejar a Gohan solo.
Chichi se incorporó, limpiándose las lágrimas de los ojos y dejando que esa tristeza se convirtiese en rabia. Se sentía… utilizada. Babidi había jugado con ella y había caído como una estúpida.
_ Bajé la guardia… _ Susurró mientras despegaba. _ Llevo demasiado tiempo acomodada.
_ Se lo dije a tu hijo… no puedes bajar la guardia sólo porque estés en tiempos de paz. _ Bufó Vegeta. _ Pero podría ser peor. No vuelvas a hacerlo.
_ Eso es muy gentil… viniendo de ti.
_ No te acostumbres… _ Vegeta sonrió. _ Sólo soy blando contigo porque eres terrícola. Mis expectativas nunca son altas con vosotros.
_ Aún podría cambiar de opinión sobre lo de darte una paliza…
Pero no lo hizo. Cuando alcanzaron el campo de batalla, Gohan se estaba ocupando de Dabura. Eso crispó a Chichi, que no estaba teniendo ganas de soportar aquello por más tiempo. Aquello era culpa suya. Y no iba a permitir que su hijo, su niño querido, se expusiera tanto.
Había recuperado toda su energía, y no pensaba desperdiciarla. Su aura pasó a su tono blanco intenso cuando se transformó, para acto seguido tornarse de un color rosa muy vivo.
_ ¡Kaioken x20! _ Exclamó, lanzándose contra el rey demonio.
Un poderosísimo golpe por la espada y Dabura sólo pudo emitir un quejido cuando el ataque le impactó. Estaba teniendo dificultades con Gohan, pero, decididamente, no esperaba que la humana reapareciera por su espalda y le diera un ataque tan genuinamente poderoso.
Chichi le lanzó un último ataque y lo descompuso por completo. Desde Cell, se había asegurado de potenciar una técnica que pudiera acabar con hasta el último fragmento de un rival debilitado. Y no quedó absolutamente nada de Dabura. Sus hechizos se rompieron y Piccolo y Kibito llegaron volando. Pero no hubo tiempo de debatir.
La risa de Babidi desde lo más bajo de su nave les hizo saber que no había tiempo para saludos. Bajaron escaleras abajo y Chichi no tuvo compasión. Antes incluso de ver al enorme huevo que contenía a Bu romperse, cargó un rayo asesino de energía y atravesó al mago, liquidándolo en el acto.
_ No correré más riesgos. _ Dijo, encarándose directamente contra bu una vez se liberó. _ Es culpa mía que estés aquí. Y no le harás daño a nadie.
Bu lanzó una risa histérica y se lanzó contra Chichi, que empezó un intercambio de golpes con él. Su forma de bestia y su armadura de ki estaban siendo finalmente a prueba en un combate real, uno en el que su vida realmente estaba en juego.
Bu golpeaba constantemente. Podía parecer torpe, pero, sin duda, era poderoso. Y… para disgusto de Chichi, no tardó en descubrir que su capacidad de regeneración era incluso más poderosa que la de Cell… esperaba que no se volviese más fuerte a medida que combatía, pero no parecía ser el caso.
_ ¿No deberíamos ayudarla? _ Preguntó 18
_ No creo que le hiciera ninguna gracia. _ Aportó Vegeta.
_ Se lo ha tomado personal. _ Sentenció Gohan. _ Eso no es común en ella.
_ Me da mucha pena… yo quería enfrentarme a él.
_ ¿Por qué esto parece un juego para vosotros? _ Preguntó Shin.
_ No esperes que se tomen nada en serio. _ Señaló 17. _ Sólo Gohan y Chichi parecen tomarlo en cuenta. A Goku sólo le interesa enfrentarse al rival más fuerte.
_ ¡Conviértete en chocolate!
Chichi no supo realmente cómo reaccionar cuando el rayo de Bu la golpeó. Pero no tuvo efecto. El ataque rebotó contra la armadura de ki y golpeó una roca que se convirtió en una chocolatina. Bu lanzó un chillido molesto.
_ ¿Acabas de intentar convertirme en chocolate?
_ ¡Bu tiene hambre! ¡Bibidi le prometió chocolate!
_ ¿En mitad del combate?
_ ¡A bu no le interesa el combate! ¡Bu quiere comer!
_ Espera… _ Chichi mantuvo la posición defensiva. _ ¿Lo que quieres es comer? Shin dijo que querías cargarte a todo el mundo.
_ Bibidi me prometió tarta si hacía lo que decía…
_ Oh… Eso es interesante. _ Chichi bajó ligeramente la guardia, pero no del todo. _ Porque yo soy Chef… y una bastante famosa.
_ ¿Chef? ¿Qué es un chef?
_ Bueno, una auténtica maestra de cocina. Incluso tengo un programa en televisión. _ Chichi sonrió. _ Podría cocinar para ti… si me prometieras no volver a hacer daño a nadie ni destruir nada… ¿Qué te parece?
Bu parecía estar teniendo un gran debate interno en aquel momento. La idea de tener una vida pacífica y comida a raudales… sonaba muy bien. Pero había algo en su interior que no estaba de acuerdo con ello. Empezó a emitir humo a través de los agujeros de su cabeza.
Chichi volvió a adoptar la postura de batalla. Empezó a sentir cómo el ki se acumulaba encima de Majin bu y la nube que se formó empezó a cambiar de forma. Y aunque no estaba segura de qué estaba a punto de ocurrir, tenía un terrible presentimiento. Aquel ki era puramente malvado.
El ki se condensó hasta formar una criatura similar al propio Majin Bu, pero de un color oscuro. Chichi no tardó en identificarlo como el enemigo y se lanzó en su contra. Pero la esquivó. Su objetivo era el Bu original.
_ Os lo ruego, intervenid. _ Exclamó Shin.
Esta vez, los Saiyan y los androides estuvieron de acuerdo. Se lanzaron contra el bu oscuro, pero este tenía un objetivo claro, el otro bu, al que estaba dando una soberana paliza. Chichi y el resto trataron de intervenir. Pero eso sólo empeoró las cosas.
El bu original lanzó su rayo de chocolate, que su alter ego esquivó. El ataque golpeó contra la armadura de Chichi, que lo hizo rebotar en múltiples direcciones.
La humana observó, con horror, cómo el ataque golpeó al propio Bu, a Gohan y a Vegeta. Se quedó congelada al ver cómo aquel monstruo cogía los tres bombones y se los comía de una sentada. Su hijo acababa de morir. La persona que más le importaba en todo el universo acababa de ser devorada.
Chichi, poseída por una rabia desmedida, golpeó a la criatura que estaba transformándose delante de ella. No le importaba nada más. Incluso su armadura había desaparecido, canalizando ese poder directamente en sus golpes.
Goku había llamado a su transformación forma de bestia porque, al principio, era difícil controlar sus emociones como lo estaba siendo en aquel momento. Goku se quedó un momento estupefacto mientras la observaba.
A él mismo le dolía ver a Gohan devorado, aun sabiendo que seguramente podrían traerlo de vuelta con las bolas de dragón. Adoraba a su hijo, pero ya había visto de primera mano suficientes pérdidas como para mantener la mente fría.
Chichi no era así. Sabía que Chichi amaba a sus hijos por encima de absolutamente todo, incluso que él mismo. Era una mujer que había dicho que le importaba más la educación y la seguridad de su hijo que la del planeta, y estaba seguro de que lo había dicho completamente en serio.
Pero esa energía no pudo hacer frente a la criatura cuando terminó de transformarse. Chichi, sin embargo, continuó golpeando, sin parar, a pesar de que esa nueva forma de Bu, mucho más robusta y con prendas similares a las de Gohan y Vegeta, la golpeó con muchísima fuerza.
_ ¡Suelta a mi hijo, maldito monstruo! _ Exclamó, lanzándole una andana de Ki.
_ ¿O qué? ¿Seguirás haciéndome cosquillas?
Bu golpeó a Chichi con fuerza en el estómago y la arrojó al suelo, aquello fue suficiente para Goku. Se transformó en Super Saiyan 3 y se lanzó a por el enemigo… aunque tampoco veía posibilidades de ganar.
Chichi permanecía en el suelo, sintiéndose completamente derrotada. Su corazón estaba hecho pedazos. ¿Cómo iba a decirle a Goten y a Gine que su hermano había muerto por su culpa? ¿Cómo iba a ser capaz de mirarse al espejo siquiera?
_ Eh, Chichi… vamos… levanta. _ Le dijo 18, poniéndose a su lado. _ Somos Androides, nosotras nunca nos rendimos.
_ No podemos con ese monstruo y lo sabes tan bien como yo, 18… Y es mi culpa…
_ Escuchad… _ Shin se aproximó. _ En realidad… existe una opción. Un último recurso… pero debéis saber que… no sabemos cómo puede salir.
_ ¿De qué se trata? _ Preguntó Kibito.
_ ¿Recuerdas el rumor sobre nuestros pendientes?
Goku y 17 seguían en su batalla contra Bu, pero no parecían estar siquiera cerca de llegar a su nivel. Con el poder de Gohan y el de Vegeta se sentía más que confiado, y con razón. Aquel monstruo era más que capaz de destruir el planeta con facilidad en cualquier momento, y Goku ya empezaba a notar cómo los problemas de resistencia del super Saiyan 3 le hacían efecto. Su cuerpo cada vez se movía más lento, le faltaba el aliento.
_ ¿Ese es todo el poder que tienes? Y pensar que estaba preocupado. _ Bu se rió.
_ Decididamente has asimilado el orgullo de Vegeta. _ Gruñó 17. _ Pero te equivocas si piensas que no estamos preparados para ti.
17 tenía la ventaja de no poder cansarse, pero era muchísimo más débil que Goku en aquel momento. Y el castigo que podía soportar no era infinito. Su fanfarronería le dio tiempo a goku para buscar una senzu de su bolsa y comérsela mientras el monstruo se peleaba con él y así volver al ruedo.
Pero ambos sabían que no podían continuar así indefinidamente. Por suerte no tuvieron que hacerlo. Una figura se desplazó junto a Goku a una velocidad impresionante, golpeó a Bu en el estómago y lo lanzó por los aires.
Goku se quedó estupefacto mientras observaba a aquella mujer. Parecía su mujer… pero… también parecía 18. Tenía el cabello negro, plagado de mechas, un rostro similar al de Chichi, pero los ojos con la forma y el color de 18. Llevaba la chaqueta de cuero de capsule corp y la camisa de Chichi, así como sus pantalones rojos y las deportivas de 18. Goku se fijó en que de sus orejas colgaban los pendientes de Kibito.
_ ¿Quién diablos eres tú? _ Bu la miró fijamente.
_ Soy la guerrera nacida de los pendientes Pothara. Una fusión de 18 y Chichi. _ Se cruzó de brazos. _ Puedes llamarme Lazuchi… tampoco importa. Vas a estar muerto antes de memorizarlo.
