- ¿Están seguros de seguir con este plan? - les pregunto un hombre con túnicas - Se olvidarán de todo lo relacionado con nosotros, eso incluye todas sus investigaciones.

- Lo sabemos - dijo un hombre de gran tamaño - pero si es para salvar de estos pequeños inocentes, no lo dudaremos.

- No nos importa perder ese conocimiento - dijo una mujer de pelo corto - ni siquiera importa si parecemos tontos.

Colocaron a un pequeño bebé en sus brazos.

- El tercer hermano debe crecer en el mundo muggle, sin conocer su herencia, creciendo entre la ciencia y olvidando la magia. - les dijo una anciana.

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- Danny levántate o llegaras tarde a la escuela - un grito se escuchó desde lejos.

En la habitación se levantó sin ganas un joven de pelo negro y ojos de color azul ártico, con un gran bostezo termino estirándose.

Estaba taaan cansado.

Pensar en equilibrar sus estudios, trabajo de medio tiempo y controlar a los fantasmas de la Zona, le dio dolor de cabeza. Y ahora, además, tenía que empezar a estudiar sobre la política en la Zona Fantasma, quien diría que en 2 años más cuando cumpliera los 18 años se convertiría en el Rey de la Zona por derecho de conquista. ¡Por los antiguos! Quería saber cómo los compañeros de la Liga de la Justicia podían superar todas estas preocupaciones.

Después de bañarse y vestirse, bajo las escaleras sorprendiéndose de ver a su madre cocinando normalmente.

Sus padres eran cazadores de fantasmas, podían ser muy inteligentes, pero había veces que no lo demostraban para nada, como ese botón de encendido dentro del portal que causo su accidente y le dio poderes fantasmas.

Cuando su madre cocinaba, siempre había ectoplasma en todo, de alguna manera siempre revivían y era una batalla para poder comer.

Miro la fecha en el calendario, 1 de Agosto. Por alguna razón, sus padres siempre festejaban ese día, ni él ni Jazz sabían porque, solo que desde que podían recordar lo celebraban como un cumpleaños más. Jazz estaba preparando su bolso para salir, mientras que Jack el padre de la familia habría todas las ventanas en ese día.

- Vamos Danny - urgió al chico - tienes que desayunar rápido o llegaras tarde.

Cuando se sentó en la mesa, se sorprendió de ver una caja negra con detalles verdes y blanco con la marca de Clockword, su ahora mentor, en una nota, lo único que salía es que iba a necesitarla en un futuro cercano. No termino de leer la nota, fue interrumpido cuando un búho entro por una de las ventanas y se acercó a sus padres con una especie de carta en sus garras, dejándola encima de la mesa.

Cuando su padre la toco, una expresión de dolor apareció en su cara, se llevó la mano a la cabeza. Lo mismo le paso a su madre cuando fue a poner la carta en la mesa. Ni Jazz ni Danny quisieron tocar dicha carta por si se trataba de un tipo de ataque fantasma.

- ¿Qué... ¿Qué paso? - dijo la mujer mayor.

- Tranquila mamá - respondió Jazz - necesitamos ir al laboratorio para... - pero fue interrumpida.

- Jack, cariño - dijo preocupada mirando a su marido - recién estamos en agosto, la carta debía llegar dentro de un mes.

Esto sorprendió tanto a su hermana como a él.

- Primero llama al director, dile que ocurrió una emergencia familiar y que tenemos que viajar, yo voy a empezar a activar las protecciones.

- Pero papá - exclamo la joven - apenas empezaron las clases.

- Esto es importante Jazz - le dijo mientras se movía a las esquinas de las paredes de la casa tocando algo en el suelo - Por favor esperen en la mesa de la cocina.

Los dos hermanos se miraron entre sí, decidieron seguir la corriente y esperar mientras comían su desayuno, atentos por cualquier cosa.

- Todo listo Jack, cariño. Como solo empezaron hace poco, les concedieron una semana libre.

- Activare la última medida cuando nos sentemos.

Al sentarse en la mesa, el hombre mayor toco algo que estaba bajo la mesa y de repente, Danny sintió una ola de energía, diferente al ectoplasma que siempre usaban sus padres, pequeñas chispas saltaron de algunos puntos de la casa.

- ¿Qué fue eso? - pregunto el joven.

- ¿Esas eran cámaras espías? - pregunto su hermana.

- Eso queridos, son protecciones mágicas - explico su madre - runas para ser más específicos.

- Por favor, esperen hasta que terminemos de explicar todo - les dijo su padre antes de que los jóvenes empezaran a interrumpir con sus preguntas - Esto será difícil de explicar. - suspiro - Lo primero que deben saber, creo que es sobre mi antepasado, John Fentonightingale. Fue un cazador de brujas en Salem, dedico su vida a cazarlas, y elimino a varias brujas.

Danny ya sabía sobre su antepasado cuando tuvo su enfrentamiento con Plasmius en el tiempo, pero no dijo nada, sus padres que no creían en la magia estaban hablando de ella como si fuera algo normal.

- Casi al final de su vida escribió un libro, un libro con todo el conocimiento que obtuvo en su vida, incluyendo también algunos errores de los que se arrepintió profundamente. Lamentablemente el tiempo no perdona a nadie, y ese libro no tuvo el cuidado adecuado para mantenerlo intacto, cuando lo encontré, ya había partes en las hojas que faltaban, eso fue lo que hizo interesarme en lo paranormal.

- También fue gracias a ese libro que nos conocimos - hablo Maddie - fue de pura casualidad, yo también desciendo de un antiguo cazador muy reconocido, pero nuestro apellido se perdió entre los diferentes matrimonios, ustedes lo conocerán como Van Helsing.

- El famoso cazador de vampiros - exclama Danny.

- Oh, él no solo cazaba vampiros, también cazaba hombres lobos, trolls, duendes y creo que una vez peleo contra unos inferis.

- ¿Qué es un inferí? - pregunto Jazz, empezando a pensar que sus padres habían perdido completamente la cordura y haciendo planes para asegurar su futuro y el de Danny.

- Zombies. - fue la respuesta que recibió de su padre.

Ambos quedaron impactados en un silencio que aprovecharon sus padres para seguir contando su historia.

- Ambos empezamos a hablar y fue así como empezamos un club de lo paranormal. - termino de decir la mujer mayor.

- Cuando Vlad tuvo el accidente con el portal, en ese momento decidimos no seguir trabajando en ello, sin tener más información sobre los fantasmas. - siguió esta vez Jack - empezamos a planear viajar a diferentes partes del mundo donde había sucesos extraños como edificios embrujados. Conocimos la casa de Winchester, el hotel Stanley, la prisión de Alcatraz, el cementerio de Stull, incluso la mansión Myrtles. Pero fue en nuestra Luna de miel, que fuimos capaces de conocer mucho más de lo que imaginamos.

- Queríamos conocer las piedras de Stonehenge, así que decidimos que nuestra Luna de miel fuera en Europa, también visitamos las catacumbas de Paris, el castillo de Edimburgo, pero fue en la torre de Londres que encontramos algo extraño, cada vez que íbamos algo ocurría y nos íbamos sin los datos que necesitábamos, sucedió varias veces hasta que conocimos a un par de jóvenes. Esos dos jóvenes eran magos. - termino de decir su madre esta vez.

- Por la caza de brujas - volvió a hablar Jack - muchos magos y brujas se habían escondido del resto del mundo, esos dos eran policías que cuidaban que las personas no mágicas descubrieran que todavía existían. Con nuestros instrumentos, nos acercábamos cada vez más a descubrirlos, al final ellos rompieron sus propias reglas y nos explicaron lo que estaba pasando, nos volvimos amigos y gracias a ellos conocimos más sobre los fantasmas.

- Incluso nos invitaron a la boda de uno de ellos - volvió a hablar Maddie - fue realmente increíble poder ver la diferencia de una boda mágica.

- Pero hubo una ocasión en la que pidieron nuestra ayuda - ambos padres aguantaron la respiración mirándose entre ellos, al soltar el aire Jack siguió hablando - Había una profecía sobre el nacimiento de trillizos de una pareja, familiar de nuestros amigos y la única manera de salvarlos eran separando a los niños al nacer. Danny, eres adoptado.

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Y aquí estaban ahora, el banco de los magos, esperando que los atendieran.

Tanto Jazz como él estaban en silencio, todavía tratando de digerir la información dicha por sus padres. Sus padres le habían pasado túnicas pasadas de moda, del tipo medieval para colocarse antes de que los hicieran tomar una punta de la carta recibida y decir una palabra. Habían sido transportados a una especie de salón de piedra, les habían explicado rápidamente que pasara lo que pasara no debían sorprenderse por lo que vieran, no era peligroso en sí, pero era más difícil si supieran que no tenían magia.

Danny ni siquiera se había dado cuenta que llevaba el regalo que le había enviado Clockword en su mano, lo había tomado sin querer cuando se activó la carta.

- Bienvenidos a Gringotts, soy Durnog - les dijo lo que parecía un duende de la mitad de su tamaño. - ¿Qué se les ofrece? - pregunto hoscamente, como si no quisiera estar ahí.

- Gracias por darnos tu tiempo, goblin Durnog - su padre hizo una pequeña inclinación - Lamentamos tomar tu tiempo, pero necesitamos hablar sobre la herencia de mi hijo menor - esta vez susurro lo más bajo que pudo - la herencia Peverell.

Si no hubiera tenido los sentidos mejorados por sus poderes fantasmas, ni siquiera habría podido escuchar lo que dijo, ni notar la leve sorpresa en la cara de la criatura. El goblin los había llevado rápidamente a una sala diferente sin detenerse en el camino.

- Aquí, sala de herencias mágicas - el goblin había golpeado la puerta esperando.

- Entra.

El goblin los hizo pasar rápidamente.

- Jefe Ragnok. Están aquí para confirmar la herencia Peverell - le dijo su guía al nuevo Goblin.

- Cierra la puerta, y envía guardias para vigilarla. También colocare mejores salas de privacidad.

Bien, al parecer esto era más peligroso de lo que sus padres le dijeron.