- N- no puede ser... Estuve tan cerca *suspiro* - digo mientras miraba sin más por la ventana de mi cuarto -. Ya tenía a Chika frente a mi y estaba a punto de decirle la verdad... Pero justo en ese instante... *suspiro*

Esta mañana estaba decidida a pedirle a Chika que saliese conmigo en una cita sin ningún tipo de rodeos, pero al tratar de cumplir con este objetivo vino una chica que ya hasta me había olvidado que la invité a la playa y arruinó por completo mi plan.

- No... De hecho, todo es culpa mía... - suspiro decaída mientras me recostaba sobre mi escritorio -. ¿Qué debería de hacer ahora...?

*Sonidos del timbre*

- ¿Hmm? Que extraño... ¿Quién puede ser a estas horas? - me pregunto mientras me acercaba a la puerta de entrada -. ¿Quién es?

- Yo- ¿You? Soy yo, Riko - me dice una voz conocida para mi del otro lado -.

- ¿Riko? ¿Qué haces aquí tan tarde? - le pregunto mientras la dejaba entrar -.

- L- lo siento, es solo que quería hablar contigo y no quería hacerlo por celular

- Ya veo, pues claro... Pasa nomás - le digo mientras me dirigía a la cocina -. ¿Quieres algo de beber?

- ¿Hmm? Cla- claro, gracias

- Muy bien

Con eso dicho me dispuse a preparar un poco de jugo para ambas. Era una sensación extraña, casi nunca tenía visitas; no, corrijo... Nunca tengo visitas.

- ¿Vives sola You?

- ¿Hmm? Pue si, desde hace algunos meses... ¿Y tu?

- ¿Eh? Pu- pues... Digamos que no, vivo con mi madre y algunas sirvientas de la familia

- ¿Sirvientas? *risita* Suena a que eres de una familia adinerada

- S- se podría decir que si... Aunque la verdad no me gusta del todo - dice mientras seguía viendo mi hogar por todos lados -.

- *risita* ¿Qué ocurre? ¿Te gusta mucho mi casa? - le pregunto mientras le servía un vaso de jugo -.

- ¿¡Eh!? Pu- pues si... Bueno, es la primera vez que la veo por dentro

- Ohh, es verdad... La primera vez que viniste estabas ocupada viendo "otras" cosas ¿No es así? *risita* - le digo recordando la primera vez que me siguió hasta aquí -.

- Q- ¿¡QUÉ!? ¿¡De qué hablas!? ¡Tu fuiste la pervertida que se comenzó a desvestir frente a mis ojos -.

- Lo dice la pervertida que me siguió hasta mi casa y al ver que me estaba cambiando solo se quedó viendo *risita* ¿Quién es más pervertida ahora?

- ¿¡Ehh!? Pe- pero... *suspiro* Odio que tengas razón...

- Jaja... Y bueno ¿De qué quería hablar, Riko - le pregunto con curiosidad mientras me sentaba junto a ella -.

- Ah e- es verdad... ¿Alguna vez te has cansado de hacer esto todos los días, You?

- ¿Hmm? ¿Hacer "qué" exactamente? - le pregunto confundida -.

- Ya sabes... Ir por ahí enamorando chicas despreocupadamente, como si fuese un hobbie...

- Ahh, te refería a eso... Pues la verdad, creo que no...

- ¿En verdad? - me pregunta mientras se ponía de pie y comenzaba a caminar por la sala -. Yo también pensaba lo mismo... De hecho, se me hacía muy divertido... Pero hoy en la mañana *suspiro* No lo sé, fue la primera vez en la que sentí que quizás he abusado demasiado del amor...

- ¿Del amor? *risa* Riko... "Amor" es solo una palabra, nada más...

- ¿Y si no fuera así? - me pregunta con un sentimiento complicado -. Qui- quiero decir... Hay gente que ama y no como juego... Lo hace de verdad... ¿No significa eso que el amor es algo hermoso?

- Riko, el amor es solo un engaño y ya... Parece algo lindo y antes de qué te des cuenta... Justo cuando te sientes en el cielo, te cortan las alas y te hacen caer al suelo para despertarte de esa fantasía... Es todo lo que hay en esas cuatro letras, nada más - le digo con un sentimiento amargo en mi corazón -. Lo malo es que lo aprendes a las malas...

- ¿Tienes miedo a enamorarte, You?

- ¿Ehh? Mi- ¿Miedo...? - su pregunta me había dejado sin palabras, era la primera vez que alguien me lo preguntaba directamente -. *suspiro* N- no me asusta... Solo lo evito y ya...

- Yo- You...

- Escucha, ya me lastimaron una vez y es un golpe que dudo que sea capaz de olvidar algún día... A- a veces aún sueño con eso *sollozo* - le digo mientras me levantaba del sofá -. Así que Riko, escúchame por favor... No creas en ese tipo de cosas... Por favor, solo saldrás herida...

En ese instante el silencio recorrió el lugar. Ninguna de las dos decía una sola palabra y solo nos quedamos viendo fijamente, como si de alguna manera estuviésemos tratando de pensar en que responder. Pero entonces, Riko solo sonrió y dio un paso hacia mi.

- S- se que estás muy lastimada You... Y espero algún día puedas encontrar a alguien que alivie tu corazón... Pero yo... - dice mientras se dirigía a la puerta -. Yo no quiero seguir así... ¡Quiero enamorarme de verdad!

- Ri- Riko

- Ya no quiero ir por ahí con "romances" de fantasía... Me cansé de eso y apenas ahora veo que ha sido un error... Uno muy grande... Quiero cambiar *sonrisa* Quiero saber qué es realmente el amor y quiero tener a alguien que me lo enseñe...

- Pe- pero Riko, ya te digo q-

- Si salgo lastimada en el proceso... - me dice mientras veía con una decidida sonrisa el piso -. Es parte del camino después de todo... ¿Verdad? *risita*

No pude decir nada, simplemente la miré con una mezcla de incredulidad, sorpresa y felicidad. Riko no le temía a ser lastimada, aún así quería intentarlo.

- Yo ya tomé mi decisión You... ¿Y tu? - me dice mientras salía de mi casa, dejándome solo con mis pensamientos -.

No sabía que hacer ni que pensar, por lo que simplemente regresé a mi cuarto y me acosté en mi cama; viendo el techo como si tratase de buscar mi respuesta allí.

- Riko quiere conocer lo que es el amor en verdad... *risita* Sonaba tan decidida que incluso me hace dudar un poco de si sabrá o no en que se está metiendo... Pero... de todos modos estoy feliz por ella - hablo mientras me cubría con mis sábanas -. Después de todo, ella no le teme a lo que pueda ocurrir... ... Pe- pero yo por otro lado... - suspiro mientras recordaba aquel tortuoso momento de hace años -. No soy tan fuerte... Qui- quizás...

...Si le tengo miedo al amor...