- *suspiro* Listo... Solo que me quedan las habitaciones de arriba por limpiar - digo mientras tomaba los utensilios y me dirigía hacia el segundo piso -.
He llevado trabajando ya un tiempo para la familia Sakurauchi y la verdad me ha terminado gustando bastante; quizás si era mucho trabajo pero a cambio de ello tenía una habitación cómoda, una atención agradable y una vista hermosa a la playa de vez en cuando. Eso si, solo había una cosa que me molestaba un poco, o más que una "cosa" era alguien.
- ¿¡Por qué su cuarto siempre está hecho un desastre!? - digo mientras entraba a su habitación -. *suspiro* Se supone que es la hija de la dueña ¿No debería ser más ordenada? - pienso mientras comenzaba con mi arduo trabajo -.
Riko Sakurauchi, la chica que hacía que mi hermosa estancia en este lugar fuese un poco más fastidiosa. La mayoría de veces se la pasaba invitándome a salir, así como lo hace con otras decenas de chicas por ahí; como si yo fuese a caer ante una casanova como ella. Y además de eso su cuarto siempre estaba considerablemente más desarreglado que los demás, lo que significaba más trabajo para mi.
- Ni siquiera me llama Yohane... ¿Es tan difícil hacerlo? *suspiro* - decía para mi misma a la vez que continuaba con mi labor -.
Usualmente terminaba de arreglar su cuarto en una media hora, pero el día de hoy quizás me iba a demorar más; ¿La razón? Mientras limpiaba me encontré con una curiosa carta en su escritorio, al acercarme la pude leer bien.
- ¿Qué se supone que es esto? - me pregunto mientras tomaba aquel papel y lo comenzaba a leer -.
Aquella carta decía en una delicada letra:
"Quizás te preguntes porque no me he rendido hasta ahora, y lo cierto es que no lo se del todo, pero tampoco planeo detenerme.
Quiero creer que es amor lo que siento y que después de todo soy capaz de querer a alguien, solo a esa persona, solo a ti.
Espero un día encuentre el valor para decírtelo de nuevo, porque aunque parezca que soy una experta en el tema, cuando estoy frente a ti me siento como si me enamorara apenas por primera vez.
Si el soñarte despierta y el delirar con estar a tu lado no es amor, entonces no se que podría ser..."
La verdad es que Riko escribía bastante bien, no negaré que era sin duda una carta bastante bonita dirigida para alguna chica; aunque por lo que veo jamás la entregó.
- Así que alguien ya hizo que la "señorita" Sakurauchi se enamoré de verdad ¿Eh? *risita* - digo luego de leer la carta -. Pues bueno, no voy a perder la oportunidad de saber quien será y para molestarla un poco de paso jeje~
Y así sin más, dejé las cosas y mi trabajo de limpieza a medias y me dispuse a buscar a Riko por todo el lugar con el fin de fastidiarla un poco. Pero mi búsqueda no fue tan sencilla como esperaba, ya que al final no la logré encontrar hasta que revisé el ultimo lugar que quedaba; el pequeño jardín interno.
- *suspiro* Hasta que al fin te encuentro... Bueno, ahora si llegó la hora *risita*
Justo iba a correr hacia ella para molestarla, cuando de repente vi que estaba escribiendo algo, por lo que decidí esconderme tras uno de los arbustos para tratar de ver que es lo que hacía.
- ¿Qué se supone que haces, Riko? - pregunto en voz baja mientras intentaba ver mejor -.
No tenía demasiado claro que es lo que escribía, simplemente alcanzaba a divisar que ponía algo en una pequeña hoja de papel de una libreta. Por la expresión que tenía parecía que no estaba conforme con como iba quedando o que simplemente no le gustó para nada.
- *suspiro* ¿Por qué es tan difícil? - se pregunta dejando a un lado la pluma -. Hay tantas cosas que quiero decirle y simplemente no logro escribirlas...
- Vaya... Parece que en verdad quiere mucho a esa chica... Ahora solo tengo más curiosidad por saber quien es jeje~
- ¿A quién intento engañar? Simplemente no soy capaz de decirle lo que siento... *suspiro* ¿Por qué siquiera lo intentaba? - dice arrancando la hoja, arrugándola y tirándola al suelo -. Quizás en el fondo no sirva para este tipo de cosas...
Y sin más se fue del lugar, entrando de nuevo a su hogar. Era extraño, nunca antes había visto a Riko tan triste, era un poco desconcertante de cierto modo.
Luego de esperar un poco para comprobar que en verdad se había alejado, salí de mi escondite y me acerqué a la hoja de papel que arrugó.
- ¿Por qué no se lo dio? No creo que lo que sea que haya escrito sea malo... Quiero decir, esa pelirroja escribe bastante lindo después de todo - digo tomando el papel del suelo -. Quizás... ¿Le da miedo...? Bueno, como sea vamos a ver quien es jeje~
Y así abrí el papel con cuidado de no romperlo y lo estiré con delicadeza para que se pudiese leer bien. En su mayoría parecía tratarse de un poema improvisado. Lo cierto es que estaba bonito, muy bien escrito, rimaba de una manera elegante y sobre todo se notaba que le había puesto mucho sentimiento.
- Esta chica... Si el poema esta muy lindo, de seguro que para quien sea que fuese le gustaría mucho, quizás y hasta caería a sus pies... ¿Hmm? Hay algo al otro lado
Al reverso el poema continuaba, pero hubo algo allí que llamó mucho mi atención, no, más bien hizo que por poco el corazón se me detuviese.
- Q- ¿Qué...? - exclamo a llegar a la última línea del poema -. N- no... debó haber leído mal - me digo a mi misma mientras restregaba mis ojos un poco antes de volver a leer -.
Lo leí y releí varias veces, una tras otra, solo para ver que no haya visto mal. Pero claramente al final de aquellas palabras decía...
"Me gustas mucho, Yoshiko..."
