- Acaso... ¿Yo soy quien le gusta a Riko? - me pregunto por décima vez en este día, mientras seguía preparando la cena para la familia Sakurauchi -. N- ¡No! ¡No puede ser cierto! ¡Esa chica es solo una pervertida que va confesándose a cada chica que ve! E- es imposible que haya cambiado de la nada... S- si, de seguro solo estaba queriendo molestarme y sabía que iba a leer esa carta... ¡Todo es un plan para reírse de mi! Agh... De seguro ahora mismo debe estarse burlando al saber que estoy así... Esa chica...

Con una decisión aparecida de la nada, dejé mi trabajo a medias y fui en dirección a su cuarto. Al llegar abrí la puerta sin pensarlo y la vi sentada en su cama, escribiendo.

- Yo- Yo- ¿¡Yoshiko!? - reacciona sorprendida mientras escondía su cuaderno -. ¿¡Qué haces aquí!?

- Ve- Venía a ver que estabas haciendo... - no se porqué, pero verla de repente hizo que toda mi decisión desapareciese y en su lugar, me sintiese nerviosa -. *¿¡Qué rayos me pasa!?*

- No... ¿No vas a corregir tu nombre?

- ¿¡Eh!? E- es solo que hoy me siento gentil...

- *risita* ¿En verdad? Por qué parece que estás nerviosa...

- *¡Esta chica...! No dejaré que sea solo yo quien está así* ¿Y tu que escondes? ¿Eh? ¿Qué estabas escribiendo? - le pregunto mientras me acercaba a ella -.

- ¿¡Qué!? N- ¡No puedes verlo! So- So... Ehh... ¡Solo estaba jugando tres en raya!

- ¿¡Cómo que no!? ¡Solo muéstrame! Además... ¿¡Quién diablos juega tres en raya solo!?

- ¡Nooo! E- ¡Espera Yoshiko!

- Vamos ¿Qué puede ser tan malo? - la recriminaba mientras trataba de quitarle el cuaderno -.

- ¿Riko? ¡Ya está la cena! - escuché la voz de su madre que la llamaba desde el piso de abajo -.

- *suspiro* Bu- Bueno... Supongo que ya debemos bajar ¿No?

- *¿¡Justo ahora!?* S- si... Es verdad - digo levantándome mientras salía de su cuarto -.

- L- lo siento mucho Yoshiko - dice mientras pasaba junto a mi -. Es que... *Suspiro* Yo...

- ¿Qué ocurre?

Era curioso, como si cada vez que intentase decir algo, terminara cambiando de opinión a último segundo. Estaba muy claro que de sentía nerviosa, algo muy extraño de ver en ella. De hecho, en todo el tiempo que he estado trabajando a para su familia, jamás había visto a Riko de este modo.

- Riko... ¿Qué pasa?

De repente, todos mis pensamientos creyendo que ella solo quería fastidiarme, se habían ido; y en su lugar, ahora me preocupaba verla de ese modo.

- N- no es nada *risita* Solo... Estaba pensando en algo... - digo eso, dio un pequeño suspiro y siguió su camino hacia el comedor -.

- No está bien, ella jamás actúa así... *Suspiro* Quizás, no quieras solo molestarme después de todo...

Con un nudo en mi pecho y ahora mis sentimientos más confundido que antes, decidí ir a comer junto con ella.

Para cuando la hora de dormir llegó, no podía descansar. Tenía demasiadas cosas en mi mente y cada vez que cerraba mis ojos, la mirada triste y preocupada de Riko aparecía.

- *suspiro* ¡Diablos! A este ritmo ni siquiera podré dormir si sigo pensando en ella... - me decía mientras daba vueltas en mi cama -.

El tiempo pasó, y a tes de darme cuenta ya habían pasado un par de horas desde que me acosté, y si, adivinaste; no podía conciliar el sueño en todo este tiempo.

Al final, termine tomando una decisión que ya había comenzado a considerar desde hace un rato, pero que finalmente reuní el valor para hacerlo.

- No tiene sentido seguir aquí, necesito saber la verdad... Necesito saber, si en verdad ella siente algo por mi - digo mientras me levantaba de mi cama -. Aún si yo, no sé muy bien que sentir por ella...

**Mientras tanto, en la habitación de Riko**

- *suspiro* ¿Por qué no puedo hacerlo? - llegados a este punto, ya me había hecho esa pregunta tantas veces, que ni siquiera estaba segura de si tenía una respuesta tan siquiera -. Por más que intento confesarle lo que siento... Simplemente, no puedo...

Luego de todos estos años, creí que sería sencillo decirle a Yoshiko que me gusta, pero en su lugar, parece ser que amar a alguien de verdad, es una historia completamente distinta. Y desde esa perspectiva, no tengo ninguna experiencia.

- Ri- ¿Riko? ¿Estás despierta? - me pregunta una voz del otro lado de mi puerta, luego de dar unos pequeños golpes -.

- ¿Yoshiko? *¿¡Por qué viene a verme!? ¿¡Por qué justo en este momento!?* S- si... *Tratar* Estoy desierta...

- La- lamento venir de repente... - me dice mientras se acercaba a mi cama -.

Era una sensación extraña, estaba consiente de que Yoshiko era una chica hermosa, pero verla ahora hizo que casi sintiese como si me enamorase de nuevo. Algo en verla con su pijama, su cabello suelto y una mirada iluminada por la poca luz que entraba por la ventana, no ayudó más que a que siguiese creyendo, qué tal vez ella estaba lejos de mi alcance.

- Q- ¿Qué pasa Yoshiko? ¿Ocurre algo? - le pregunto con curiosidad mientras trataba de mantener la calma -.

- La verdad no es nada... Es solo que... *Suspiro* Quiero hacerte una pregunta, Riko

- ¿Preguntarme algo? Pu- pues claro, hazlo sin problema...

- L- lo haré... Pero prométeme decirme la verdad

- Esta bien - era curioso, de repente la atmósfera de mi cuarto de tornó muy seria, como si Yoshiko fuese a preguntarme algo verdaderamente importante -.

- Encontré... Esto mientras caminaba por el jardín...

Allí me dio un trozo de papel, por el estado que tenía, estaba muy claro que había sido arrugado con furia. Al comienzo no entendí que pasaba, hasta que finalmente logré distinguir la letra de quién había escrito allí.

- E- Esto es... *¿¡El poema que traté de escribir para Yoshiko!?* - de repente me había quedado congelada, no sabía que hacer; más aún, no sabía si ella lo había leído o no -. Yo- Yoshiko... ¿Lo leíste?

- *asiente* N- No era mi intención, es solo que sentía curiosidad por saber para quien lo escribiste para tratar de molestarte un poco... Pero al final... *rubor*

- L- lo siento, no es lo qu-

- ¿Es cierto? - me pregunta regresando a verme con sus hermosos ojos -. ¿Qué la chica que te gusta soy yo?

- *rubor*

No sabía que hacer; quería decirle la verdad, pero a su vez tenía miedo de lo que ella podría responder; puede que simplemente me rechace y así sería como todo llegaría a su final. Estaba asustada por su respuesta, pero si estaba segura de algo, y es que ya había pasado demasiado tiempo echándome hacia atrás con lo que siento por ella. No había vuelta atrás ahora.

- S- si... De hecho he pasado escribiendo cada día de estas últimas semanas... - le digo mientras me sentaba junto a ella -. Pero por más que lo hacía, simplemente no lograba expresar lo que sentía y al final m- me preocupaba pensar en que opinaría si te enterabas... L- lo lamento

- No tienes porqué... - me dice con una tierna sonrisa -. Gracias por decirme la verdad...

Era extraño, de repente ella lucía relajada, como si al escuchar la verdad sobre mis sentimientos le hubiese quitado un gran peso de encima. Luego de un par de segundos, ella se levantó y regreso a verme.

- Pero... Hay un pequeño problema, Riko... *risita*

- ¿¡Ehh!? Cu- ¿Cuál es el problema? - escuchar sus palabras no solo había hecho que ahora me sintiese ansiosa, sino también, algo triste -. Entiendo, l- lamento haber hecho esto... Se que no te gusto yo a t-

- *risita* Oye, oye... No llegues a conclusiones sin escucharme primero... - me detiene de que siga hablando al poner su mano cubriendo mi boca -. No es que no me gustes...

- ¿Qué? Pe- pero, entonces...

- Es solo que... *suspiro* Jamás me he enamorado de nadie y en el fondo... M- me asusta un poco

- ¿Asustarte? - le pregunto confundida -. ¿Por qué?

- Mira Riko... Si llego a enamorarme de alguien, quiero que como yo ame solo a esa chica, ella también me ame solo a mi... - me responde con una expresión complicada mientras salía de mi cuarto -. Y eso es algo, que aún no se si puedo esperar de ti...

- N- ¡No, Yoshiko! ¡Espera! - digo tratando de detenerla, pero antes de conseguirlo, ella ya se había ido a su cuarto -. Y- Ya he cambiado... *suspiro*

Al final, me había quedado sola otra vez, y ahora con una sensación amarga en mi pecho. Pero estaba segura de un cosa, había cambiado y ahora estaba segura de que la única chica con la quiero estar es Yoshiko. Por lo que en ese caso, solo me quedaba una cosa por hacer...

...Demostrarle que lo que siento es verdad...