Había fracasado... O bueno, al menos lo había hecho en parte. Había confesado lo que sentía por la chica que me gusta, aquella a quien amo en verdad; pero aun con ello...

- Fui... ¿Rechazada?... - me pregunté en voz baja mientras seguía acostada en mi cama viendo el techo -. Quiero decir n- no dijo como tal que no quería estar conmigo... *suspiro* Bueno, supongo que lo que haya dicho no importa cuando al final su respuesta no fue un "si"

Después de todos aquellos años en los que sentía que era el centro de atención a cada lugar que iba ahora me enfrentaba a la cruda realidad; sentir cómo era que la persona que de verdad amas dude de ti. Era hasta irónico. Siempre el amor no parecía más que un juego para mi, una forma de entretenerme y de paso hacer felices a algunas chicas. Pero ahora sentía que yo me había convertido en el "juego".

- Incluso You tuvo suerte con esa chica de cabello naranja... Ugh- Es frustrante - mi garganta empezaba a secarse luego de haber pasado tanto tiempo hablando conmigo misma, por lo que decidí salir a la cocina en busca de un vaso de agua -. ¿No hay un lindo final de cuento escrito para mi también?

- Esa es una forma muy cursi para decirlo ¿Sabes?~ Incluso para una chica tan buena con las palabras como tu - me dice una voz desde fuera de mi habitación -.

- ¿¡Pero que-!? Yo- ¿You? ¿Qué rayos haces aquí?

- Solo estaba de paso cuando vi tu casa, así que decidí venir a saludar - hablaba con un tono risueño mientras empezaba a caminar junto a mi -. Además, luego de haber estado contigo algunas veces tal parece que era suficiente para que tus sirvientas me dejasen entrar *risita*

- *suspiro* Supongo que tendré que regañar a las sirvientas por eso luego...

- Hey, es raro verte suspirar tanto. Vamos~ No me digas que estás triste por saber que ya me perdiste - por la forma divertida en que se expresaba podía notar que solo trataba de subirme el ánimo, pero no era demasiado sencillo considerando la situación en la que estaba ahora -.

- Jaja, que graciosa... Bueno, a diferencia de "alguien" yo no he tenido mucha suerte con la chica que me gusta... Hasta te tengo envidia...

- ¿Tanto así?

- ¡Si! Quiero decir ¡Solo mírate! Luces tan feliz... Incluso mientras hablas tu voz es diferente a la usual, suena llena de energía mientras que yo... *suspiro* Que dolor de cabeza, de seguro me veo muy amargad- ¡Auch! ¡Oye! ¿¡Por qué fue eso!? - sin ningún aviso había recibido un ligero golpe en la cabeza -.

- Eso fue porque volviste a suspirar... Es mi forma de ayudarte a controlarlo

- Y de seguro lo disfrutas mucho ¿No es así?...

Finalmente había llegado a la cocina, por lo que tomé el dichoso vaso de agua que desde un inicio me animó a salir de mi cuarto y me senté en la mesa del comedor junto con You.

- Jamás pensé que diría esto, pero... Necesito un consejo - no importaba cuantas vueltas le diese en mi cabeza, necesitaba algo de ayuda en esto -.

- Vaya ¿Tu? ¿Pidiéndome consejo?

- ¡Ay, vamos! ¡Es solo porque estoy en una situación crítica!

- *risita* Lo sé, pero no podía perder esa oportunidad para molestarte un poco - me responde con un leve guiño antes de acomodarse en su silla -. Pues bueno, la verdad no sé que podría hacer con ella... Quiero decir, no la conozco del todo bien y por otro lado la respuesta que te dió ese día fue...

- Si, ya se... Que no confiaba en mi

- Mira el lado positivo, de algún modo eso te deja con un 50% a favor ¿No es así? Ella no te rechazó, simplemente quiere que le demuestres que has cambiado

- Lo sé pe- pero no se cómo demostrárselo... *suspiro*

- Pues de seguro no será quedándote aquí sentada mientras suspiras una y otra vez ¿Verdad?

Ante sus palabras no pude evitar abrir mis ojos un poco con sorpresa. Era un poco vergonzoso admitirlo, pero era cierto. Estos últimos días solo me los he pasado pensando una y otra vez sobre lo que me dijo, pero fuera de eso no había hecho nada más.

- Escucha Riko, solo ve y háblale... - sacándome de mis pensamientos ella tomó mis manos mientras me veía directamente a los ojos -. Yo he visto lo mucho que te preocupas por ella y me he dado cuenta que has cambiado. Si yo pude notarlo ¿Qué tan difícil sería que ella lo haga también? *sonrisa*

- You... *risita* Mírate, tu igual no eres nada mala con las palabras ¿Sabías?

- Bueno, nunca antes tuve quejas en ese aspecto jaja~ Ahora ve por ella y simplemente deja salir lo que sientes. Estoy segura de que mañana tendrás buenas noticias que contarme~

Con un dulce gesto se levantó de la mesa antes de empezar a caminar hacia la puerta principal. Ella era así, tan rápido como venía se tenía que marchar.

- ¿Ya tienes que irte? *risita*

- Siento no poder quedarme más, pero tengo una cita con una linda chica...

- Espero que no sea alguien más que ella jaja

- ¿Bromeas? Ya le entregué mi corazón a Chika *sonrisa* Ahora es tu turno, pelirroja. Demuéstrale que también puedes entregárselo a quien amas...

- Tonta... ¿Quién hubiese esperado escuchar esas palabras salir de tu boca? - me pregunto con una sonrisa mientras la veo marcharse -. *Respiro* Pero sea como sea, ella tiene razón... Al final, ya no tengo nada que perder a este punto...

Con determinación comencé a caminar de cuarto en cuarto buscando a Yoshiko. Era una tarea más difícil de lo que puedes pensar, al ser una sirvienta podía estar trabajando en cualquier lugar.

Los minutos seguían pasando y todavía no encontraba ni una señal de ella. Era extraño, pero ahora que lo pensaba con detenimiento, no la había visto desde la mañana.

- ¿Salió a hacer algo? - me pregunté en voz baja mientras llegaba de regreso a la entrada principal -. *Suspiro* Ya recorrí todo... ¿Dónde rayos te metiste?

Estaba a punto de tomar mi celular y llamarla cuando mi madre entró a la casa. Si alguien más podía saber en dónde estaba, sin duda era ella.

- ¿Riko? ¿Pasó algo? Luces preocupada - me pregunta con una leve sonrisa mientras se acercaba a mi -.

- ¡Oh! N- no es nada mamá jaja... Quería preguntarte algo ¿Sabes dónde está Yoshiko?

- ¿Tsushima? La envié a la ciudad a recoger algunos paquetes. Los últimos llegaban a las 4 así que aún debe estar allí

- ¡Genial! ¡Nos vemos más tarde mamá! - sin perder un solo instante salí corriendo de casa, al menos ahora ya sabía dónde encontrarla -.

- ¿¡Ehh? A- ¿A dónde vas, Riko? *Suspiro* Está chica... ¿Qué le pasa ahora?

El centro de entregas no estaba demasiado lejos de casa, a lo mucho a unos 10 o 15 minutos. Lo peor que podía pasar era que nos cruzáramos en medio camino si ella ya estaba de vuelta.

- *jadeo* Pero vamos e- ese es el peor escenario, así que pensemos positivo...

Corrí y corrí con todas mis fuerzas hasta que finalmente llegué. A primera vista no había señales de ella, pero entonces pude escuchar una voz muy conocida quejándose detrás de una gran pila de paquetes.

- ¿Cómo diablos voy a llevar todo esto de regreso? *Suspiro* Bueno, supongo que la espalda dolerá mañana...

- ¡Yoshiko! ¡Al fin te encontré! Jaja - con emoción me acerque corriendo a ella, asustándola un poco por la sorpresa -.

- ¿¡Eh!? Oh E- eras tu Riko... *Respiro* ¿Que rayos haces aquí? De seguro no será para ayudarme ¿Verda- *rubor*

Luego de haber estado pensando toda la mañana, todo el tiempo estos últimos días sobre lo que siento en verdad, ahora mismo ya estaba actuando solamente por instinto, guiada por mi corazón. Por ello sin pensarlo mucho tomé sus manos y me acerqué a ella.

- Yoshiko re- realmente me gustas... Mucho...

- ¿Eh? I- Idiota, ese no es el tipo de tema que sacas en público... *Rubor* A- Además... ¿No habíamos tenido ya esta conversación?

- Lo se y recuerdo muy bien lo que me dijiste... - ya había llegado hasta aquí, no había marcha atrás. Solo debía ser totalmente sincera como You me dijo -. Escucha, N- no estoy segura de si pueda hacerte cambiar de opinión así, simplemente diciéndote que de verdad he cambiado... Pero si me permites demostrártelo, haré que cada día notes que ya no soy como antes. N- no tienes que aceptar mis sentimientos o corresponderlos ahora mismo, pero quiero solamente una oportunidad... Una para demostrarte que ahora ya no quiero a nadie más que no seas tú

- Riko... - por unos instantes se limitó a verme fijamente a los ojos mientras un adorable rubor adornaba sus mejillas. Luego de eso simplemente sonrió y apretó ligeramente mis manos -. Solo mira... Corriste desde casa hasta aquí ¿Para decirme lo que realmente sentías? *Risita* ¿No pudiste esperar a que regrese?

- Bu- bueno, ya tarde mucho tiempo reuniendo coraje para hacerlo *sonriendo* No quería perder más tiempo...

- *sonrisa* Supongo que esa es una buena muestra de que has cambiado... ¿Quien lo diría? Cuando te conocí por primera vez pensé que solo eras una niña rica y ya jaja~

- *rubor* Co- Con eso quieres decir qu-

En ese momento ella llevó su dedo índice a mis labios, callando mis palabras por completo.

- Eso si, no pienso dejártelo fácil¿Está bien?~ *sonrisa* Si tus palabras fueron sinceras, espero que cada día me demuestres que lo que sientes es real

- Yo- Yoshiko... ¡Si! ¡Lo haré, lo haré cada minuto mejor! - sin poder evitar la alegría la abracé con todas mis fuerzas, aferrándome a ella mientras sentía como la alegría recorría mi cuerpo -.

- Que no es Yoshiko jaja~ ¿Sabes que? ya no importa~ - con cariño ella correspondió mi abrazo, apegando su mejilla a la mía -. Es curioso... Desde aquel día realmente estaba esperando que llegase este momento...

- Yo igual... E- era difícil pensar en otras cosas *risita* Al final, solo quería estar contigo...

En ese momento nuestras miradas se cruzaron, quedando fijas en los ojos de la otra. Al hacerlo simplemente sonreímos tímidamente antes de acercar nuestros labios tímidamente, dándonos un tierno y lento beso.

- E- Eso es nuevo... - hablo en un leve suspiro aún a unos centímetros de mi, haciendo que todavía sienta su respiración -.

- L- Lo sé... Deberíamos volver a casa rápido, a- así podríamos intentarlo de nuevo en un lugar más cómodo...

- *sonrisa* Vaya, no pierdes un solo segundo ¿Verdad? *Rubor* Pe- Pero apoyo la idea... Cre- creo que se cómo podré escabullirme a tu cuarto...

Con una risita juguetona volvimos a darnos un beso antes de empezar a cargar juntas las cajas que mi madre había ordenado.

- Está no es la idea que tenía para una primera cita jaja~ - digo mientras caminaba junto a ella, viendo el hermoso cielo anaranjado que se alzaba sobre nosotras -.

- Y mira que viniendo de una Casanova, pensaba que serían tu especialidad *risita*

- ¡Hey, esa es una pregunta trampa! Ya dejé ese atras, al final ahora mismo ya te entregué mi corazón

- *rubor* Era la primera prueba y la pasaste *sonrisa* Ya veremos cómo irán las demás

- Estoy ansiosa por verlas jaja~

Así seguimos caminando juntas a casa, sabiendo que a partir de ahora nos esperaba algo nuevo en nuestras vidas.

Se sentía bien, era lindo y algo que no había experimentado antes. De verdad amar a alguien y que esa persona sienta lo mismo por ti era algo difícil de poner en palabras. Dulce... Y reconfortante... Era la primera vez que me sentía así y ahora junto a Yoshiko, sabía que ese sentimiento estaría junto a mi para siempre.

- *sonrisa* (Gracias You... Al final, tu consejo si sirvió, tu chica arrogante... Realmente espero verte mañana)

...Tengo grandes noticias que contarte...