- Esto es una locura... - suspiro mientras abría con cautela uno de los ventanales superiores de la bodega para poder entrar -. Como sea, lo único que debo hacer es entrar, dar un par de vueltas por allí, tomar algunas fotos de cosas que sean inútiles y con eso hacer creer a Chika que este lugar no es importante...

El plan en teoría era sencillo y gracias a que estaba al tanto de todos los artículos que se habían preparado la subasta, no me costaría trabajo seleccionar los menos importantes.

Con un pequeño esfuerzo, salté dentro del almacén. El lugar estaba completamente a oscuras y todos los objetos yacían dentro de diferentes cajas de madera. Era sin dudas una fachada perfecta, cualquier persona que entrase de seguro creería que se trataba de un galpón de almacenamiento de víveres o algo por el estilo.

- Al menos ese viejo sirve para algo... - digo con una risa sarcástica refiriéndome a Yoshida, el segundo al mando de la organización para la que trabajo -. Ese tipo siempre ha sido un dolor de cabeza para mí...

A diferencia del jefe, todo lo que recorría la cabeza de ese hombre era ambición. No confiaba en nadie más que en el mismo y el único motivo por el que obedecía al señor Akiba era sencillamente porque de no hacerlo, de seguro terminaría en la calle.

- *suspiro* Qué más da... No tengo tiempo ahora mismo para divagar en ese tipo de cosas... - susurraba en voz baja mientras revisaba con cuidado cada una de las cajas, buscando algo que me sirviera para engañar a Chika -. Ok, esto podría servir...

Con cuidado tomé una pequeña estatuilla. Para alguien que no conocía de historia mesopotámica, esta cosa solamente sería una antigüedad más del montón, pero con algo de contexto sabría que en realidad era una pieza histórica invaluable y probablemente uno de los objetos que más interesados tendría en la subasta. Por suerte para mí, Chika pertenecía al primer grupo.

- Listo, con eso ya estoy un paso adelante - con un par de objetos más similares a este, podría convencerla de que este lugar se trata en realidad de la bodega de un museo -. Bueno, vamos por la siguiente caja... ... *toz* Es increíble como hay tanto polvo aquí... Les espera un buen trabajo cuando tengan que llevar todo esto a la mansión Raffaele...

Ese lugar era sin dudas una de nuestras propiedades más importantes. Una gran mansión construida a mediados del siglo diecisiete que, para nuestra suerte, con el paso de los años quedó oculta en un frondoso bosque a unas cuantas horas de la ciudad. Cuando la organización adquirió sus papeles fue sencillo sobornar a unos cuantos peces gordos del gobierno para que hicieran caso omiso de ese sitio. Luego de un tiempo su mismo nombre desapareció de todas partes y ahora solo unos pocos grupos selectos de mafias saben de su existencia. Sirviendo ahora como nuestro centro de reunión para subastas, banquetes o negocios...

- Detesto ese lugar... - mi voz apenas resonaba por la bodega mientras seguía con mi trabajo de sacar más fotografías -. Cuando las cosas salen bien ese lugar apesta a alcohol en las mañanas y cuando las cosas salen mal... Lo hace con un olor a sangre y pólvora...

Al pensar en ello me hace imposible no recordar la noche en que terminé mi primer encargo. Las cosas salieron bien, todo fue acorde a mi plan... Pero un pequeño error al cerrar el negocio en la mansión hizo que una banda nos sorprendiera con un ataque. Éramos treinta en un inicio... Cuando logramos hacernos cargo de esos malnacidos, solo quedábamos Kanan y yo...

- Desde ese día no volví a poner un pie en ese lugar... - recordar estas cosas hacía que mis manos temblasen un poco, haciendo que las fotos que tomaba salieran algo borrosas -. *quejido* No pienses en eso... Concéntrate...

Con rabia sacudí mi cabeza para quitarme esos pensamientos antes de seguir con mi trabajo. Mientras estaba perdida en esos recuerdos, había conseguido fotos de cuatro artículos. No era mucho, pero ese precisamente era el punto. Si me tomaba más tiempo, Chika podría dudar al pensar en que me fue demasiado sencillo revisar la bodega por completo. Y si sacaba más imágenes, corría el riesgo de que ella descubriese el verdadero valor de alguno de estos objetos.

- Bien, con esto debería estar... *respiro* Y mira que he hecho cosas complicadas, pero esta se lleva el premio... Bueno, será mejor avisarle que ya estoy de regreso...

Tsuki/- Ya revisé el lugar Chika. Encontré algunas cosas, aunque nada realmente interesante

Chika/- ¡Eso no importa! Lo importante es que ya terminaste. Sal de allí... No quiero que te pasa nada malo

Tsuki/- Esta bien. Voy de regreso

Chika/- Ten cuidado Tsuki...

- Salió mejor de lo que planeaba. Hora de salir de aquí... - apoyándome en una de las cajas, quise impulsarme hacia el ventanal por el que había entrado; pero al poner un solo pie sobre este se rompió, haciendo que cayese de golpe en el piso -. ¡AGH! *toz* Ma- Maldición... Eso me pasa por abrir la boca...

Enfada me incorporé para arreglar todo antes de intentar salir de nuevo, pero al ver la caja me encontré con algo extraño. Esta no se había roto como pensé, más bien una de sus paredes había cedido gracias a unas viejas bisagras, dejando al descubierto su interior.

- ¿Pero qué?... - dentro no había objetos de valor, documentos ni nada parecido a lo que tenían las otras. De hecho, estaba vacío... O bueno, casi vacío; ya que la leve luz de la luna que se filtraba por los ventanales hacía resaltar una pequeña escalera metálica que llevaba a algún subterráneo que desconocía -.

Guiada por la curiosidad, empecé a bajar por esta. No tenía un cálculo preciso, pero al menos debía llevar unos nueve o diez metros hacia abajo. A diferencia del resto de la bodega, este lugar estaba completamente limpio, como si alguien lo hubiese visitado hace poco.

- ¿Un cuarto subterráneo?... Esto no estaba la última vez que vine... - me decía desconcertada mientras miraba a mi alrededor -. ¿Cuándo lo hicieron?

Al igual que el piso el superior, esta zona estaba llena de cajas de madera cubiertas con mantas. ¿Se trataban de objetos de mayor valor? Pero incluso de ser así, era absurdo que estuviesen escondidos aquí cuando claramente el inventario que tenía el jefe solo contaba con los objetos de arriba.

Con cautela revisé una de las cajas, encontrándome con algo completamente diferente a lo que esperaba. Eran armas, una cantidad enorme de ellas... Debía haber al menos unas cuarenta por caja, suponiendo que todas fueran rifles, lo cual era muy seguramente improbable.

La subasta iba a ser de antigüedades y reliquias, además que la ley propuesta por el señor Akiba era muy clara con respecto a que cualquier arma de fuego durante la subasta estaba prohibida. No importaba como lo vieses, ninguna de estas cajas tenía un motivo para estar aquí.

- Muchas traen etiquetas... Q- ¿Qué es esto?... - con cuidado tomé una de estas para ver con detenimiento qué es lo que decía. La tinta estaba avejentada y apenas lograba ser legible, mucho peor con la poca luz que emitía mi celular. Me tomó bastante esfuerzo, pero al final logré leerlo -.

"UPE-001 - G12.S10.C1"

Cuando terminé de leer me alejé un par de pasos. Mi cabeza estaba dando vueltas, nada de esto tenía sentido. Esa nomenclatura, no era la primera vez que la veía... Estas etiquetas no eran de registro o inventario; eran etiquetas de clasificación de la unidad de policía estatal. La "G" representaba el grupo donde estaban almacenadas, la "S" la sección dentro de esta y la "C" el caso del que habían sido confiscadas. Estas no eran armas de la organización...

- Son armas de contrabando... ... ¿¡Huh!?

Un fuerte sonido hizo que me sobresaltara. Alguien estaba bajando por las mismas escaleras que yo utilicé hace tan solo unos minutos.

Con cuidado me escondí detrás de una de las cajas, con algo de suerte sería suficiente para que no me vean. Debía funcionar, no tenía otra opción... Los pasos poco a poco se empezaban a escuchar con más claridad desde el pasillo. Eran dos... No, tres personas...

- ¿Otra vez olvidaste cerrar la compuerta? - pregunta un hombre con una voz molesta. Nunca lo había escuchado antes -. ¡Inútil! Si alguien llega a entrar estaremos muertos ¿Sabes?...

- Controla tus palabras. Podré estar de su lado, pero no por eso permitiré que me trates como un simple peón, maldita escoria...

- ¿Yoshida?... - susurré desconcertada al reconocer su voz -. Q- ¿Qué hace aquí?...

- Si si, como digas... Vayamos al grano ¿Sí? ... ... ¿Está toda la mercancía aquí?

- Lo está, revisé cada una de las cajas con detenimiento esta mañana. La orden está completa así que ahora es solo cuestión de tiempo hasta que reunamos a más hombres

- Excelente... *risita* La ama estará complacida al saber al respecto... ... Aunque, por otra parte, debo admitir que yo aun no confío en ti

- Hmph... ¿Y eso debería preocuparme? Solo cumplo con mi parte y espero que tu cumplas con la tuya...

- Por supuesto que lo haré... Pero eso no quita mis sospechas... *respiro* ¿Sabes?... Es... Extraño que de la nada un segundón decida levantarse en contra de la mano que le da de comer...

- Tienes agallas para hablarme de ese modo... - de repente se escuchó un golpe seco. No podía ver, pero estaba claro que Yoshida había golpeado la pared -. Vuelve a llamarme así y te juro que desearás estar muerto...

- Ugh- Co- Como sea...

- Tú no sabes lo que es estar bajo la sombra de ese maldito anciano... Cuando lo mates y espero que lo hagas... Seré yo el que tome las riendas de esta moribunda organización...

- Maldito lunático... *risa* Pero qué más da... Cumpliré tu maldito deseo...

El tiempo se estaba haciendo eterno, hasta que finalmente luego de algunos minutos ambos se marcharon. Era extraño, juraría que escuché los pasos de tres personas, pero ahora mismo no había tiempo para pensar en eso, lo único que me importaba era salir de aquí a como dé lugar.

- *jadeo* Maldición... Ese idiota ¿Desde cuándo lleva planeando esto? - me pregunto mientras seguía corriendo de regreso al campus, marcando el número de Kanan -. Por favor, contéstame... ...

/- El número que marcó no se encuentra disponible en estos momen-

- ¡Diablos! *jadeo* Tengo que hacer algo... Aunque sin pruebas, no puedo solo decírselo al jefe... Además, que corro el peligro de que otros miembros también estén del lado de Yoshida...

Un solo paso en falso podría solo acelerar las cosas o mucho peor, ponerme a mí también bajo su mira. Tenía que actuar rápido, pero ¿Cómo?... ¿Qué podía hacer para buscar pruebas?...

- ¿Uh? - de repente, el sonido de mi celular me regresó a la realidad. Era Chika -. *suspiro* Estoy segura de que esto solo me dará más problemas a futuro... Pero no es como si tuviera más opciones ahora mismo... ... ¿Chika?

/- ¿¡Tsuki!? E- ¿¡Estás bien!?

- Si, lo estoy *jadeo* Tuve unos problemas al salir, pero ya estoy cerca del campus...

/- *suspiro* Me alegra tanto saber eso... Estaba muy preocupada, creí que algo malo te había pasado...

- [No quisiera mentirte más... Pero ahora mismo, no me queda de otra más que utilizarte una vez más...] Por cierto, Chika... S- Si encontré algo que podría servirte en ese lugar...

/- ¿Eh? E- ¿En serio?...

- Así es... Tengo algunas fotos *jadeo* No es seguro que sigamos hablando al respecto por aquí... Te veo en tu cuarto en cuanto llegue ¿Sí?

/- Ah cla- ¡Claro! Yo estaré al pendiente Tsuki... *colgando*

- *suspiro* Lo lamento Chika... Pero ahora mismo...

...Necesito tu ayuda más que nunca...