Capitulo 8 (: el abogado penalista:

Snap impostor logró llegar a las puertas del despacho de Minevra, con Granger a cuestas porsupusto. El impostor ya tenía los testículos bien morados de recibir tantas patadas y llevaba el dedo pulgar derecho pendiendo de un hilo de piel serpentina (los incisivos de Hermione son super afilados). Pero al falso Sverus no le importaba...

- Bájeme, suélteme, sucio chivato! -chillaba furiosa Hermaine. [N/A: cuando Hermianee utiliza la palabra Chivato, lo hace en el sentido de Soplón/delator; no en el sentido de Cría de chiva. Porque recordemos que Spane es capricornino]

- Sus ordenes, son solo eso , ordenes, señorita Granger -dijo Snepe. Entonces abrió las puertas de una patada, y la arrojo al interior del despacho.

Rápidamente Hermian se puso de pie y observó una cosa... ...Bajo la piel de humano había una piel con escamas verdes y negras! ...

-Usted tiene una lengua bífida ponzoñosa! Usted no es el Severus que yo conozco! es un impostor!

-Asi es niña sangresucia. yo soy la servidumbre de Lily Potter y de mi amo... Y nadie impedirá que cumpla la mision que mi señora me mando hacer, ahjajajajajajajajaj —replucó falso Spene, y la encerró bajo siete llaves...

Ya fue tarde cuando Hermiane se arrojo a las puertas para impedir que la encerraran... Entonces pateo y golpeo las puertas con sus puños, gritando:

-Regrese aquí cobarde servil! Y Dígame que ha hecho con el Severus verdadero!

-jamás lo volverán a ver... a ese mago no le queda mucho tiempo -respondió impostor.

-No... Severus... -lloro Hermian. sola, en el despacho de Minerva..

a las tres de las madrugadas, los gemelos Wisleys ya tenían todo organizado: el menú, la decoración del Gran Comedor, la música y hasta una taquilla donde venderián boletos de entrada para presenciar el juicio y ejecución de Lupin.

Dentro del Gran Comedero, se encontraba reunida casi toda la Junta de la Ley Mágíca; pero los miembros del consejo estudientil habían decidido no asistir a la ceremoina. Según ellos, la cosa no era pa tanto, ya que el licántropo solo era peligroso para una alumna en concreto, y ademas esa alumna era una sangre sucia; y opinaban que un juicio a las tres de la mañana era algo inapropiado y que quisás, se les estaba yendo un poco la olla con el asunto.

Pero Dumbleedore y los honorables mienbros de la Junta, abían decidido que iniciarían sesión de todas maneras, y que al Consejo le den por el culo .

En tanto Herniane, nuestra pequeña heroína de la historia, no había desperdiciado su tiempo. La chica había tomado todas la sábanas, frizadas y tapeteses de la profesora MacGo Cagal y fabrícó con ellos una soga para escapar por la ventana de la Torre Gryffindoor. Y apesar de que la brujita sentía un inmenso pavo por las alturas, tomó corage, y después de sujetar la soga a los cuernos de una gargola, comenzó a escapar con una actitud muy optimista

La idea de Hermiane no era mala, pero la chica no contaba con la astucia de Snap...

El falso profusor de posiones había escuchado sobre lo tenazas que es Granger cuando se propone conseguir algo. Así que siendo muy pre visor, falso Severus le pidió amablemente a Madam Juch lo siguiente: "Jooch, métete el palo de la escoba donde te apetezca, pero ponte a vigilar los celos de la Torre Gryffindor. Porque es seguro que la insufrible intentará escapar para rescatar a su príncipe de chocolate. Y ya sabes lo que debes que hacer si lo intenta..."

Incrustada en su escoba, Madam Hooch vigilaba la Torre desde los cielos con su vista águileña, y cuanto vio a Hermion intentando escapar, sacó su walkie talkie y se comunico con Spane:

- Águila calva llamando a Serpiente huevera, me copia, serpiente huevera?

- la copio, Águila Calva; aquí Serpiente Huevuda. Dígame, qué se está cocinando en sus estufas?

- La Galletica de Jengibre está intentando escaparse del horno.

- Sabía que esa Granger era suicida, pero no sabía en qué porcentaje. Proceda con el horneado de la galleta, Águila Calva. Chamúsquela si es necesario.

- Entendido —asintió Hoosh y se lanzó en picada para atrapar a Hermion.

Después de capturarla, arrojo a Hermine al interior del despacho, haciéndola atravesar la misma ventana por la que había intentado uir y le advirtió:

- La próxima vez que lo intentes, no seré tan indulgente, Granger.

Hermoine se quedó tirada en suelo, pensando en una nueva estratega para escapar. Porque darse por vencida no era una oción...

Pero por el momento a esta pequeña heroína no se le ocurría una opción potable; así que regresemos con los jemelos:

Frente a las puertas del Gran comedero, los emprendedores Fred y Gorge estaban vendiéndoles Billetes a sus compañeros del colejio.

- Cuánto tienes? -le preguntó George a un Haffelpoff con monedero.

-Once Sikles -respondió el chico, enseñándole las moneditas

—Once Sickles?!1 —exclamó Gorgge, indignado por tanta miseria — Pretendes comprarme un billete con esto? Vete de aquí. Aquí se viene con Galeones o nada.

- No, George, espera. Negociémoslo —dijo Fred, el más sensato de los dos —Tomemos sus once Sikles, sus zapatos y enviémoslo para el gallinero.

George modifico su expresión porque era un chico de negocios y sabia reconocer una buena tajada de vergamota cuando la tenía enfrente.

-Tú qué dices? te gusta la oferta? -dijo Georgio, dirigiéndose al muchachito de Hafflepoff.

-pero,gemeliers! -se quejo el chico -desde el gallinero no se ve bien el espectaculo.

-Lo tomas o lo dejas - apuró George

Resignao, el chico entregó sus Sikles, sus zapatos y tomó su boleton para poder ingresar al Gran Anfiteatro Comedero de Howgars. (N/A: es que los gemelos ahn puesto el comedor a todo culo!1)

- Zapatos nuevos para ron -dijo Fred de buen animo, guardando los zapatos en la caja registradora -Ya iva siendo hora de que le diera de baja a esos zapatos sin zuela que usa, ¿no lo crees, Gorge?

- Usted siempre atento a los detalles, mi hermano -asintió George, mientras dibuhaba más billetes con crayola -Tenias razón con lo de este negocío. Remus debería engañar más seguido a las autoridades: mira la interminable fila que aguarda por ver su juicio y condonación. Nos vamos a llenar los bolsillos! Remus es todo un Rockstars! Yo no sé que opines, Fred, pero yo creo que deberíamos darle una comisión de la venta de los boletos cuando él termine su función.

—HAy, Gerge, hermano... cómo te explico que profesor Remus no va a salir vivo de esta? —soltó Fred algo preocupado.

Enese momento, justo cuando Fred iba a explicarle a su clon de qué iba "la función" de Remus, Harrys apareció:

-Chicos!

- Eh, Potter, respeta la fila! -se quejó uno de los compradores de boletos y las demás personas de la fila apoyaron el reclamo.

- Solo quiero preguntar algo, No me estoy colando -respondió Harry muy ofensido.

- Qué pasa, Harys? porqué esa cara? preguntó Fred —si te preocupa no conseguir lugar, tranquilo. Tú no tienes que hacer fila como todos estos perdedores, nosotros ya te reservamos dos lugares en platea.

—Uno pa ti —dijo George.

—Y otro para quien tú quieras —completó Fred, giñándole un ojo.

—Y en primera fila. No te puedes quejarte, Harry.

- Chicos! ¡¿podrían dejar de hacer negocíos un momento?! —dijo ezasperado Hary —No estoy aquí porque quiero ver en FullHD como faenan a uno de mis tíos. Solo quiero saber si hicieron lo que les pedí.

-A!, era eso... sí... hicimos. Nos comunicamos con ellos —respondió Fre

-¿Y?... preguntó ansioso Harry.

—Tu padre dijo que tratará de llegar cuanto antes, Harry; pero ahsta entonces, tu tío Pettergrew irá en representación de Remus. —dijo George.

—Y tu perruno, dijo que en cuanto la modista termine con él, vendrá antes que el verdugo termine de decir Avada Kebadra...

Ahora Hary estaba más preocupao que antes...

—Gracias, Fres. Gracias, Georges... son geniales, chucos... —dijo desanimado Potter

—Lo sabemos —respondieron

Harry se marchó cabizbajo de alí, arastrando los pies como abuelita de ochenta anos, dirigiéndose a las puertas principales del castillo, con la esperanza de ver caer del cielo un milagro salvador para su tio Remus...

Y así fue, porque de un taxi volador, cayó su tío Piter Pettigrew frente a las puertas de Howgwars y a los pies de Harry.

-Piter, estás bien? -preguntó, ayudando a Perter a levantarse del suelo.

Pettergrew (N/A: tengo hueva de escribir otra vez el nombre completo de este wey, así que ahora haré conjunción de su nombre y apellido, ok? )

Perttergrew, abrió la boca para responderle, y de ella salió un hedor tan verde y podrido, como si se hubiese comido un queso azul rancio y lo hubiese pasado con un batido de cebollas crudas

A Harry le dieron carcadas por la fetidez suelta, pero por respeto a su tío Peter se guardó el vomito para más tarde.

—Estoy perfecto, Harry, bello muchacho... ¿Dónde está mi querido Remsu? —respondió Perte, perfectamente hebrio —¡Remi, Remi! ¡Ya estoy aquí, amigo meu! ¡Vine a abogar por ti! Porque yo soy tu abogado penelista... Aquí tienen mi targeta... Uy, no, la perdí.

Peeter se balanceaba hasia adelante y hasia atrás, con su panza temblorosa como flan casero de vainila con bello público (N/A: nunca más comeré flan de vainila,) Harry le ayudaba a mantenerse de pie.

—Debería darte vergüenza el caer así en este sagrado colegio, Colagusano —dijo Sirus, que llegaba en sus mejores galas: vestido de frac púrpura oscuro con una larga galera a juego, guantes de terciopelo, pantalones pitillo de color: blanco que se ajustaban perfectamente a sus: piernas, trasero, paquetería... Y sus botas altas eran la envidia de cualquier fanática de zapatos.

Sirius Blak, el Dandi más codiciado de la sociedad mágicica, era hartamente adinerado, tenía un sentido de la moda muy superior al de Lucius Malfoy, y además se convertía en perro y te traía El Proveta si se lo pedias con hamabilidad.

—¡Sirius! —exclamó esperanzado Harry, dejando de sostener a Peter (y Peter cayó desparramado en el suelo) —¡Que bueno que llegaste! empezaba a pensar que Remus no tendría salvación.

—Y no la tiene, mi querido ahijado —dijo Sirius, posando su mano enguantada en el hombro de Harry.

Harry lo miró con decepción y negó con la cabeza... Él esperaba algo mejor de su padrino mágico.

—Seamos realistas, Harry. A Moony le harán beber Veristaserum y lo pondrán a cantrar como la eterna Marilyn Monrrow le cantó a Kennedy "Happy birthday, Mister presi". Afrontémoslo, Harry... Remus no tiene escapatoria.

—¿Crees que le harán cantar saliendo de un enorme pastel? —preguntó Harry, compungido.

—Es muy factible —respondió Sirius, muy a su pesar -si

—Oh... No...

—No te preocupes, Harry —dijo Petergrew, levantándose del suelo —yo estoy aqui, porque soy : su abogado penalista.

Sirius lo miró molesto, pero no iba a zarandear a Peter frente a su ahijado. Esperaría el memento indicado para hacerlo.

—¡Harry, Harry! —gritaba ron, corriendo a ellos - gemelos dicen que darán sala... ¡En treinta minutos empezará función!

—Oh, bien... —asintió Sirius —Entonces, será mejor que vayamos a emplazar nuestros pompones en las mullidas butacas.

Harry, Sirus, ron y el abogado penelista, dirigiéronse al Anafiteatro Comedor Hogwarts, y como ellos son Very Important People, los gemelos no les hicieron esperar en la interminable fila para ingresar.

—Adelántense, mucachos —les dijo Sirius a Harry y a ron —Yo tengo que hablar un par de cositas con Colagusano...

Ambos chicos asintieron y fueron a ocupar sus respetivas butacas. En tanto Peter y Sirius, se quedaron en la antesala para mantener la siguiente conversación:

—¿Cómo se te ocurre venir a defender a Remus estando ebrio, Peter? —ladró indignado Sirius —Ya sabemos que tiene firmada su sentencia de muerte, pero al menos, trata de darle un poco de falsas esperanzas al pulgriento. ¡Es nuestro hermano, por las calzas de Merlín!

—Siri... Yo no sabía que Moony estaba en problemas. A mí el haviso me llegó cuando estaba en mi casa de verano de Alaska, emborrachándome con mis vecinas. Si me hubiesen avisado con anticipación, yo caía sobrio a la fiesta.

—Aún así. Eres un desastre... No entiendo como James aún te mantiene dentro de su Bufete de abogados. Si yo fuese él, ¡ya te hubiese hechado a la calle de una sola patada en el culo! —dijo Sirius, y le dio unas bofetadas con sus guantes de terciopelo —Y arréglate esa horrible corbata de hotdogs que te pusiste.

—¿Te gusta, Siri? La mostaza es real.

—No, no me gusta, solo emana vulgaridad. Toma! cómete unas mentitas, porque tu aliento es lo que terminará matando a Moony, y no el HAvada del verdugo —dijo Sirius, entregándole una bolsa de mentos —¡Y por Dios! Abróchate bien los botones de esa camisa, se te ve la panza belluda

Sirius entró con dignidad y maravillosidad al Gran Comedore, dejando una estela de aroma a fresias salvajes, salvajes como su melena, y fue a sentarse entre Ron, Harry y ron, quienes aguardaban sentados en primera fila.

Ya solo faltaban quince minitos para que empiece función...

En la antesala, Peter se estaba poniendo lo más presentable que podía, cuando vio que unas armaduras de caballero traían arrastrando a un magullado Remis Lupins.

—¡Remsu! ¿qué te han hecho, amigo mío? —dijo Perte, sintiendo pena por él.

—Colagusano... Hermano, me han machacao bien... —respondió Remus —Ahora sé lo que siente el arroz glutinoso antes de ser mochi...

Colagusano vio que a Remus le faltaban un par de dientes, y tenía uno de sus bellos hojos verdes morado e hinchado.

—¡Los demandaremos por esto! Por muy culpable que seas, no tienen derecho a ejercer la fuerza bruta sobre ti, mucho menos antes de tu declaración. Argumentaremos que te han forzado a inculparte a base de torturas.

—Gracias —dijo Remus esperanzado, y agradecido de tener un buen abogado —Oh, Peter. Estoy tan feliz de que estés aquí para defenderme.

—Ni lo menciones, hermano. —respondió Peter, caminando al lado de su amigo en apuros.

Ambos amigos entraron a la improvisada sala de juicios. Petergrew con su amarillenta camisa medio abotonada; y Remus siendo arrastrado por las hechizadas armaduras...

Podrá Hermainy escapar del despacho de McGonagall con ayuda de sus poderosísimos dientes, para rescatar a Severus vedradero?

Podrá Fred hacerle entender a George que Remus dejará de ser un Rockstar con vida y passara a ser una leyenda del rock?

Pero lo que es más importante... ¿Podrá el abogado Pettergrew ganar este juicio?

No se pierda el próximo capítulo de esta apasionante miniserie de NedFix. Ned no solo repara cosas gratis, ¡también destapa escusados atrancados! ¿No pudiste hacer pasar ese submarino amarillo con el que atragantaste al inodoro de tus suegros, o el del baño de tu crush? ¡No te preocupes, Baby! Ned lo destrancará todo por ti!

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continuará...