¡Saludos, queridos lectores!

Por una temporada no había podido subir actualizaciones, y desde el veinticuatro, había tenido intenciones de subir varias actualizaciones que he podido terminar, pero algunas circunstancias me lo impidieron, incluyendo fanfiction que me causó algunos problemas para actualizar. Afortunadamente, el día de hoy he podido realizar actualizaciones sin inconvenientes.

No dejaré una lista de capítulos que actualizaré al final del capítulo como suelo hacer, ya que algunos aún me falta revisarlos y no sé qué estaré subiendo en qué momento, pero al menos para "El cliché de los gemelos", verán varias actualizaciones. Hoy estaré subiendo algunos capítulos, y el fin de semana subiré los que me hagan falta.

A aquellos que me siguen en wattpad, sé que no siempre se les notifica todo lo que subo, así que por favor, si siguen más de una historia mía, revisen mi perfil para asegurarse de las actualizaciones.

Sin más por el momento, los dejo con la actualización de hoy n.n


Al oír a Neji, Karin sintió como si una especie de burbuja se hubiese reventado, la que le permitió darse cuenta que la idea de casarse era absurda porque en ningún momento ellos habían hablado de las cosas importantes que deberían hablarse.

No, no sólo que ella no le hubiese hablado a Neji de los detalles de su pasado o de su bebé no nata, sino que nunca habían discutido el tema de hijos y todo lo que conllevaba, motivo por el que ella no le habló de su probable esterilidad; tampoco de dónde vivirían, razón por la que ella estaba sorprendida de que él asumiera que irían a la mansión; tampoco habían hablado sobre sus carreras, algo que para ese punto, ella temía que él pensara que ella renunciaría a su trabajo; y tampoco habían hablado sobre sus deseos a futuro como pareja.

Por su parte, Karin podía entender que se había dejado llevar por la emoción de al fin poder tener una pareja duradera y que no veía en ella únicamente sexo alocado, así que había quedado ciega a las cosas importantes y poco a poco comenzaba a vislumbrar detrás de esa ilusión. Sin embargo, esta sólo se había terminado de romper cuando se dió cuenta que Neji no estaba nublado como ella, sino que asumía que ella aceptaría todas las costumbres de su familia.

—¡¿De qué estás hablando?¡ —preguntó Neji impactado.

—¿No te has dado cuenta? Contemplamos el matrimonio sin hablar de las cosas importantes de una relación y por lo que me estás diciendo, no somos compatibles.

—Hemos hablado de muchas cosas y normalmente siempre estamos de acuerdo. En las últimas semanas no ha sido el caso, pero no por eso…

—No, no es que estemos de acuerdo, es que desde el principio, pensé que debía ceder a todo lo que me has pedido, pero con el tiempo, me he dado cuenta que no quiero y no debo hacerlo. He dejado de ser yo para mantener esta relación, pero es injusto para los dos.

—Ceder en un par de cosas, no tiene importancia. No creo que sea necesario llegar a ese extremo.

—¿Ah no? Entonces hablemos de los puntos importantes y veamos si podemos estar de acuerdo —sugirió Karin— En primer lugar, no quiero vivir en la mansión Hyuuga. Quiero que tengamos nuestra propia casa.

—Podemos comprar una casa de verano…

—No. Quiero que seamos sólo tú y yo. No es que familia y amigos no puedan visitarnos, es sólo que quiero que seamos una pareja moderna normal, no una atada a viejas costumbres.

—Las costumbres son importantes y si sólo es por Ónix…

—Seguiría pidiendo lo mismo aún si no tuviese a Ónix —se apresuró a corregirlo— Quiero mi propio espacio, y sólo lo compartiré con mi pareja.

—Karin…

—¿Lo ves? No queremos lo mismo.

—Es sólo una cosa en la que estamos desacuerdo, podemos hablarlo y…

—Tampoco quiero que tu familia intervenga en nuestros asuntos de pareja. Quiero oír sólo tus opiniones, y sí, eso incluye todo lo relacionado a la boda —Karin se apresuró a decir— Las decisiones sólo las tomamos nosotros, y una de las cosas que quiero para mí boda, es que sea al aire libre y el vestido que te mostré.

—Querida, una boda al aire libre puede arruinarse fácilmente por lo impredecible del clima, pero si insistes, podríamos usar el jardín de la mansión. Sin embargo, ese vestido sería problemático para ti con un mal clima —respondió Neji— En cuanto a mi familia, parece ser que te refieres principalmente a mi tío, pero creo deberías considerar que él es más sabio que nosotros y tenemos que tomarlo en cuenta, ya que él está pagando la boda.

—¡No! ¡No quiero casarme en la mansión Hyuuga y si tú tío tiene que opinar, entonces que no pague nada! —exclamó Karin— ¡No me importa que sea más "sabio", está cegado por las costumbres de cientos de años!

—Karin, intento encontrar un punto medio para solucionar las cosas.

—¡No estás entendiendo mis peticiones! —exclamó la pelirroja frustrada.

—Habíamos acordado que ambos cederemos. Ya he dicho que sí a la boda al aire libre y te di un motivo razonable de por qué no es buena idea el vestido que quieres en esas circunstancias, pero no veo que pongas de tu parte.

—¡Tratar de convencerme de hacer todo lo que diga tu tío, no es "ceder"! ¡Querer que vivamos en la mansión es presionarme a obedecerlo, y no te das cuenta que no se trata sólo del vestido ni del lugar!

La joven se había exaltado tanto, que su pequeña mascota se molestó y se levantó de su regazo para subirse a la parte más alta de su hábitat a dormir.

—¡También es mi boda y yo quiero que sea como acostumbramos en la familia!

—Te lo dije, no somos compatibles —respondió Karin más calmada, porque sólo oírlo, le hacía saber que no valía la pena enojarse y confirmaba lo que ya sospechaba.

—Si no es por Uchiha, no entiendo de dónde sale todo esto de repente —comentó Neji frustrado.

Karin iba a reiterar que ella había cedido a todo por temor a sus experiencias pasadas, pero no tenía sentido volver a mencionarlo porque la discusión no era sobre por qué no habían discutido antes, sino de lo que ambos querían y esperaban del matrimonio para saber si debían seguir adelante.

—No quiero hijos biológicos.

—¿Qué?

—No deberías sorprenderte, mucho menos cuando ya sabes que quizá no pueda tenerlos y si puedo, sería difícil concebir, sin mencionar que de lograrlo, sería un embarazo de alto riesgo.

—Creo que estás tomando una decisión extrema y entiendo que lo hagas porque tienes miedo de malas noticias, pero primero habría que confirmar que eres estéril, aunque estoy seguro que no es así. A partir de allí hay muchas opciones a las que podemos recurrir —respondió Neji y podía notarse que trataba de mantener la calma— Actualmente hay tratamientos que podrían ayudar a tu cuerpo a embarazarte y que puedas tener un embarazo sin riesgos.

—No, Neji. Los doctores fueron muy claros en que aún si alguna vez quedaba embarazada, siempre serían embarazos de alto riesgo y no quiero volver a pasar por la pérdida de un hijo que ni siquiera pude conseguir en que naciera adecuadamente —respondió Karin con firmeza y aunque no se había dado cuenta, algunas lágrimas comenzaban a salir de sus ojos— Prefiero no tener hijos o adoptar un montón de gatos como mi bebé, pero no quiero volver a embarazarme. Por las costumbres de tu familia, sé que tú… y tu tío, no lo aceptarán, y eso debería ser suficiente para que entiendas que no somos compatibles.

—Querida, entiendo que digas eso ahora ya que tener que revelar ese secreto hace que la pérdida que tuviste se sienta como reciente, pero en el futuro podrías cambiar de opinión sobre querer hijos —habló comprensivo al ver sus lágrimas— Además, aún tenemos la opción de la FIV o podemos alquilar un vientre. No es mi idea favorita, pero así evitaríamos ponerte en riesgo si los doctores dictaminan que de verdad tu cuerpo no es óptimo.

—¿Quieres casarte conmigo sin la seguridad de que cambiaré de opinión? —preguntó Karin aún con lágrimas en los ojos.

—Pero estoy seguro que cambiarás de opinión. Sé que tras perder a tu bebé, debiste preguntarte muchas veces cómo habría sido, y no creo que quieras negarte la oportunidad de descubrirlo —respondió el castaño y a pesar de que Karin podía notar que él trataba de decirlo con un tono suave y cierta delicadeza, para ella fue doloroso oírlo.

—Claro que me he preguntado cómo habría sido tener a mi bebé en brazos, pero decidir tener otro bebé, no es lo mismo que saber lo que habría sido tener al primero —respondió ofendida— Y no, Neji, si es que aún hay alguna forma de que me convenzas para casarme contigo, tienes que hacerlo sabiendo que no quiero tener hijos biológicos —el castaño iba a replicar, pero Karin se le adelantó— No, no tengo garantía de que en el futuro vaya a cambiar de opinión, pero en el momento en que siquiera intentes insistir, te dejaré sin pensarlo.

—¿Dejarías nuestro matrimonio con tanta facilidad?

—¿Y tú arruinarías nuestro matrimonio por no entender desde el principio mis deseos? —preguntó limpiándose las lágrimas.

—El matrimonio es de dos y…

—¡Por eso mismo es que no somos compatibles! ¿No te has dado cuenta con esta plática que es así? ¡Cada punto a discutir, de una u otra forma intentas que yo acepte lo que quieres porque no hemos coincidido en nada que queramos ambos! —señaló Karin sin dejarlo hablar y si pudiera caminar con más libertad, se levantaría del sillón para caminar de un lado a otro para desahogar parte de sus emociones— Y no vayas a decir que ceder a la boda en un espacio abierto fue una concesión tuya, porque además de que no entendiste que se trataba de dejar las decisiones en nosotros y no en tu tío, para que medianamente contara, al menos debiste preguntarme qué lugar me gustaría.

—¿Qué hay de nuestro amor? ¿Piensas deshecharlo con tanta facilidad?

—Un matrimonio necesita más que sólo amor para funcionar y me duele que pienses que esto es fácil para mí.

—¡Si hay amor, podemos resolver esto!

Karin miró a Neji y supo que tratar de explicarle su punto de vista sería inútil. Él estaba seguro de su familia, sus costumbres y concepto del amor y ella del suyo, así que ya no tenía sentido darle vueltas al tema.

—Si esto fuera una novela o película romántica, seguramente así sería, pero lo cierto es que no lo es. Tú amas más a tu tío y yo me amo más a mí —la pelirroja decidió responder de una forma que él pudiera entenderlo mejor— Quizá tú seas un príncipe azul con el que cualquier chica querría casarse, pero yo no soy una princesa, y mucho menos soy Cenicienta.

—¿Acaso ya no me amas? —Neji insistió acercándose a Karin, y ella aunque por un segundo bajó la mirada pensativa, no tardó demasiado en saber la respuesta.

—No —respondió la pelirroja quitándose el anillo de compromiso y poniéndose de pie para entregárselo al castaño.

—Karin…

—Muchas gracias por darme una relación que me hizo feliz mientras duró. Deseo que encuentres a tu princesa. Adiós —le dió un suave beso en la mejilla.

Neji, en silencio, miró el anillo incrédulo de que Karin estuviese hablando en serio y con el rabillo del ojo, alcanzó a ver las flores de Sasuke.

—¿Es por Uchiha?

—¿En serio quieres hacer esto? Porque yo esperaba una ruptura amistosa, o al menos cordial.

Karin lo miró fijamente y Neji, disgustado, apretó con la mano el anillo de compromiso antes de salir del departamento sin decir nada.

Una vez que se oyó la puerta cerrarse, Karin se dejó caer de nuevo en el sillón y no pudo evitar soltarse a llorar.

Ella amó a Neji mientras lo vio como el hombre ideal que le dió un romance que, por sus experiencias previas, no creyó llegar a tener alguna vez. A su lado, sintió como si las historias de amor que se cuentan una y otra vez fueran realidad y la estaba viviendo con él. Sin embargo, las parejas de las historias de amor funcionaban porque los personajes eran hechos el uno para el otro, y en la realidad, las parejas debían trabajar juntas para que funcionara.

Desde que se reventó la burbuja, se dió cuenta que estaba viviendo en una fantasía que no iba a durar para siempre a menos que sacrificara quién era y sus propios deseos, y aunque estaba dispuesta a hacer algunas concesiones importantes, no podía amar a alguien que no estaba dispuesto a hacer lo mismo por ella. Peor aún, él pensaba que lo más natural era que ella cediera.

Sí, Karin dejó de amar a Neji cuando él le demostró que tenía otras prioridades, y a pesar de todo ello, le dolía decir adiós a esa relación.

—Ya pasará —se dijo a sí misma a modo de consuelo, después de todo había pasado por tantas decepciones amorosas, que conocía muy bien el proceso, por eso sabía que sobreviviría a otro corazón roto.

—¡Miau! —se oyó a Ónix que había bajado de su hábitat para subirse de nuevo al regazo de Karin, ronronearle y buscar algunos mimos, aunque la pelirroja estaba segura que su pequeña mascota la estaba consolando.

—Gracias, mi amor. Sé que tú nunca me abandonarás —Karin comentó abrazando a su peludo amigo y de reojo, notó las flores de Sasuke— ¿Debería hablarle a tu papá por consuelo?

—¡Miau! —protestó el felino queriendo más libertad.

—Sí, tienes razón. Después de lo que Neji seguramente le dijo, quizá me evite por ahora —ella suspiró aún llorosa— Le enviaré un mensaje más tarde cuando todo esto esté menos fresco —dio una caricia a su mascota— O espero que él me llame cuando los Hyuuga anuncien el rompimiento en redes.

Karin, acertadamente, dió por hecho que ese día no tendría noticias ni de Sasuke ni de Neji, y esto último le daba cierto alivio, porque mientras afrontaba la ruptura, a veces no podía evitar preguntarse si hacía lo correcto.

Claro, ella podía entender que ese pensamiento venía del hecho de que le era difícil decir adiós a aquella relación que en algún momento creyó que era perfecta, pero entre más tiempo pasaba, más claro le quedaba que todo era mejor así, aún si dolía. Así que dedicó el día a llorar ese adiós, para que en el futuro, le fuera más sencillo seguir adelante.

Transcurrieron algunos días y Karin, aunque triste, siguió concentrandose en su recuperación, y aunque era un poco incómodo que Hinata y Hanabi fueran a verla para saber si necesitaba algo y que estaba bien, ambas fueron cordiales con ella. Incluso, Karin llegó a pensar que quizá Neji aún no les decía que habían terminado, pues seguían sin haber noticias en las redes sociales y ella evitaba mencionarlo porque no le interesaba comunicárselo a un montón de extraños. Empero, antes de despedirse de su última visita, Hinata le preguntó si estaba segura de su decisión.

—Podría cambiar de opinión si Neji pudiera ceder tanto como yo —fue la respuesta de Karin.

—Sé que las costumbres de mi familia son extrañas y agobiantes. Aún si a veces no lo parece, nosotros también nos sentimos ahogados algunas veces, incluídos mi padre y Neji-Nisan —respondió Hinata— Entiendo si no puedes con la carga, pero quiero que sepas que Neji-Nisan te ama y que él renunció al liderazgo de la familia para poder casarse contigo.

—¿Qué quieres decir? —preguntó Karin confundida, ya que, hasta donde recordaba y que Sasuke le había dicho, el liderazgo se le daría a Hinata.

—No sé si lo sepas, pero según las costumbres, los líderes de la familia sólo pueden ser hombres y ya que mi padre sólo tuvo hijas, el liderazgo debió ir a Neji-Nisan. Sin embargo, mi padre no estaba contento con la idea y aunque ya pensaba en darme el liderazgo a mí, sabía que el resto de la familia lo presionaría para que siguiera la tradición —explicó Hinata— Un líder de la familia Hyuuga, debe elegir a su esposa cuidadosamente y uno de los requisitos, es que ella debe venir de una buena familia. Preferentemente de alguna de las familias viejas de la ciudad, así que a ojos de los ancianos de la familia, tu no eres la persona indicada para ser la esposa de mi primo.

—¿Quieres decir que…?

Hinata asintió.

—Neji-Nisan se enamoró de ti, y cuando decidió pedirte matrimonio, habló con mi padre para que lo apoyara en su decisión. Él sabía que mi padre alegaría con el resto de la familia que la elección de esposa de mi primo no lo haría apto como líder, así que él renunció voluntariamente al liderazgo. Incluso le dió la idea a mi padre de aprovechar la situación para mejorar la imagen en sociedad como una muestra de "modernización", entregándome a mí el liderazgo y permitiéndole a él casarse con alguien "común". Así el resto de la familia pudo aceptar mejor esos cambios.

—Neji jamás lo mencionó —comentó la pelirroja sorprendida.

—Él no quería que lo supieras. Te lo digo porque sé que sientes que él nunca cedió, pero sí lo hizo.

—Gracias por decírmelo —dijo Karin.

—No sé cuando mi padre planee anunciar la ruptura del compromiso, pero conociéndolo, no lo hará sino hasta después de que se calme el asunto de "TrueLove".

—Entiendo —respondió la pelirroja, pues Hinata le decía de forma indirecta que sí cambiaba de opinión, aún podrían seguir adelante con la boda.

Después de que Hinata se marchara, Karin quedó pensativa, y que podía entender que renunciar al liderazgo de la familia, no debió ser fácil para Neji, e incluso, se vio tentada en reconsiderar volver con él. Sin embargo, aún si aquello había sido un gran sacrificio, lo cierto es que eso no cambiaba en nada el hecho de que no buscaban las mismas cosas.

Aún si Karin consideraba en aceptar todo lo que Neji le pedía como forma recíproca de pagar el que él renunciara al liderazgo por ella, lo cierto es que la situación seguía siendo injusta, porque ella estaría cediendo mucho más de lo que él hizo, y a la larga, ella terminaría por guardarle resentimiento y todo ello explotaría alguna vez.

No, ella y Neji no eran compatibles y lo mejor era dejarlo ir.

—¡Miau! —exclamó Ónix con fuerza.

—¡Mi amor! ¡Perdóname! —Karin salió de sus pensamientos, pues se había quedado sumergida en ellos cuando se disponía a abrir una lata de comida a su mascota— Ya te sirvo.

—¡Miau! —exclamó Ónix y Karin podía jurar que sonó autoritario.

—Paciencia, corazón. Eres igual de exigente que tú padre —dijo la pelirroja y sirvió la lata al felino— Por cierto, ayer le envié un mensaje pidiéndole que si puede, venga a verme el fin de semana, pero ni siquiera lo ha dejado en visto y ya es sábado —le dió una caricia a su felino que había comenzado a comer— Debe seguir enojado por lo que Neji le dijo. Mejor voy a llamarle.

Karin sacó su celular y marcó al azabache, pero él no le respondió.


¿Por qué Sasuke no le respondió la llamada a Karin? ¿Sasuke estará enterado de que Karin y Neji han roto su compromiso o sigue ignorante de ello? ¿Neji hará algo más para tratar de recuperar a Karin? ¿Karin logrará comunicarse con Sasuke para informarle de su rompimiento? Si consigue decirle a Sasuke de su rompimiento, ¿cómo reaccionará cuando se entere? ¿Qué otras preguntas les han surgido al leer el capítulo?

Me encantará leer sus preguntas y teorías en los comentarios n.n

Antes de despedirme, quiero desearles un hermoso inicio de año. Espero que logren cumplir todos sus propósitos y como cada año, les agradezco mucho su apoyo en mis historias. Siempre estoy leyendo sus comentarios, y aunque en Wattpad e Inkitt me es más sencillo responderles, quiero decirles que también les respondo a los que comentan en fanfiction, sólo que sospecho que no les llegan las notificaciones, ya que las veces que me han enviado MP, no me notifica y sólo sé que me los enviaron cuando reviso directamente la bandeja.

Me despido, no sin antes desearles lo mejor y como siempre, prometo hacer mi mejor esfuerzo para poder seguir actualizando mis historias. Espero que este año pueda ir cerrando varias para poder retomar las que siguen en hiatus.

¡Feliz año nuevo y hasta la próxima actualización!