Día 8: Severus a las puertas de la muerte


El Potterverso es de Rowling


Fic que participa en el Snapetober 2024


Prompts sacados de la cuenta Chocoramo-cow en Tumblr


Prompt: Muerte


Advertencia: mención a la violencia y maltrato intrafamiliar


Universo alterno donde Albus y Severus sobreviven a la guerra


Todas las veces que Severus recibía una paliza de su padre, tenía miedo de no volver a despertarse.

Cuando era pequeño podía esconderse en los espacios que había entre los muebles y la pared, siempre había sido un niño pequeño y delgado, pero cuando ya no tuvo sitio donde esconderse, Tobias le apaleaba de mala manera.

— ¡AAAAAAAAAHHHHHHHHH! — gritaba Severus mientras recibía patadas en las costillas por parte de Tobias.

— ¡¿POR QUÉ ESTABAS LEYENDO?! ¡ESO GASTA ELECTRICIDAD Y LAS FACTURAS SERÁN MÁS CARAS! — le gritaba su padre. Cuando se cansó de patalearlo, se quitó el cinturón y empezó a azotarlo.

Cuando se cansó, se fue.

Severus quedó con el camisón destrozado y las heridas abiertas desmayado en el suelo.

Cuando su madre subió después de haber recuperado el conocimiento tras la paliza de su marido por proteger a su hijo, lo subió en la cama y le curó las heridas.

Estuvo varios días en la cama.

Severus estaba desmayado en medio del pasillo.

Había recibido un ataque de los Merodeadores.

No es que él hubiera bajado la guardia, no, él estaba alerta, pero, de repente, alguien le atacó por detrás y cuando se giró no había nadie. Entonces, Potter y Black salieron de sus escondites. Él se batió en duelo con ellos. Tenía buenos reflejos por las palizas de Tobias recibidas a lo largo de su vida, pero batirse contra cuatro a la vez… y Potter, Black y Lupin no eran moco de pavo y siempre querían atacarle por la espalda. Esa vez lo hizo Pettigrew.

Lo encontró Lucius Malfoy, quien lo llevó a la enfermería.

….

— Oye, Quejicus, ¿sabes que esta noche Remus se saltará el toque de queda? Irá al Sauce Boxeador, si quieres descubrir nuestro mayor secreto, te recomiendo ir allí. — le susurró Sirius al final de la clase de pociones.

Snape no quiso hacerle caso primero, pero estuvo dándole vueltas a la cuestión todo el día.

Si Lupin escondía algo y conseguía desenmascararlo, podría sobornar a los cuatro borregos con escampar el secreto si no lo dejaban en paz.

Iría.

Esperó a terminar la cena y cuando todo el mundo terminó y fue a sus salas comunes, Severus aprovechó las idas y venidas de los estudiantes para esconderse en un arbusto. Puso un hechizo calefactor, se acercaba el invierno y hacía un frío que pelaba. No necesitó crear un lumos. Esa noche había luna llena y el cielo estaba despejado. Había luz de sobra.

No sabía cuánto tiempo pasó, pero sabía que mucho. Cuando pensaba cagarse en todos los ancestros de Black por haberle mentido, vio a Lupin salir del castillo y dirigirse al Sauce Boxeador. Vio que tocaba una pequeña rama y el sauce se quedó quieto. Severus nunca se había percatado de esa rama, los estudiantes tenían prohibido acercarse ahí.

Le siguió cuando el pasillo que vio, se cerró.

Tiró una piedra a esa rama y el sauce quedó quieto.

Severus entró sin darse cuenta que la luna llena estaba a punto de alcanzar su máximo punto en el cielo.

Cuando vio luz al final del túnel, oyó unos ruidos. ¿Qué era eso? Movió la trampilla y entró. ¿Qué era esa casa? Tenía marcas de garras por todas partes.

Oyó un aullido.

De pronto, unas zarpas rompieron la puerta y algo le miró desde arriba de las escaleras.

Era un lobo, quien lo veía fijamente con enormes ojos amarillos.

No, un lobo, no.

Lupin.

Corrió hacia él.

Severus quiso sacar su varita y defenderse, pero le temblaban las manos y las piernas.

El lobo le dio un zarpazo.

Casi le desgarró el brazo, pero no sé salvó de algunas heridas que dejarían cicatriz.

— Snape, ¡CORRE!

Snape se giró hacia Potter, que estaba en la puerta de la trampilla.

La adrenalina se apoderó de su cuerpo y corrió hacia allí, Potter cerró la entrada al pasadizo justo a tiempo para que el lobo no los persiguiera.

….

Severus amaba leer por las noches.

Sabía que era un riesgo leer en casa, pero tenía que hacer los deberes. Y ahora, debía terminar su ensayo para McGonagall. Y no quería tener problemas con los profesores si no entregaba todas las tareas en septiembre.

Podía aprovechar ahora que Tobias trabajaba.

De pronto, oyó pasos debajo.

Severus se asustó.

Recogió todo el material, lo guardó debajo de la cama y cerró la luz.

La puerta de su habitación se abrió y oyó cómo alguien tocó la bombilla.

Tobias sabía que su hijo había estado leyendo de noche porque la bombilla apagada estaba caliente, lo cual quería decir que acababa de apagar la luz.

Severus sabía lo que se venía.

Se levantó a toda prisa y saltó por la ventana al árbol que había plantado al lado de su habitación. Del árbol bajó a la calle y empezó a correr descalzo y con el camisón puesto.

Tobias salió tras él con el cinturón en mano.

Severus se puso a correr por las calles de la Hilandera con Tobias detrás.

Pero era invierno, iba descalzo y con camisón. Pronto empezó a sentir hipotermia.

Tobias no tardó en alcanzarle y apalizarle.

Después de dejarlo tumbado, desmayado y con el camisón hecho jirones, Tobias se quedó a su lado bebiendo una cerveza esperando a la policía que un vecino había llamado.

…..

En el momento que se unió a los mortífagos, Severus sabía que su vida corría peligro, pero una cosa era imaginárselo y otra era vivirlo.

Se había batido en muchos duelos contra la Orden, pero en uno de esos momentos, uno de los gemelos Prewett le lanzó un hechizo cortante en el brazo. Por suerte, el hechizo no le dio en todo el brazo sino en la parte derecha, lo que se explica en que empezó a desangrarse, pero no perdió el brazo.

Se desapareció.

No podía seguir luchando desangrándose.

Se apareció en Malfoy Manor.

— ¡REGULUS! ¡CISSY! — chilló antes de desmayarme.

Cuando despertó, Regulus estaba al lado de su cama, sin haberse quitado la túnica.

— Tranquilo, Severus. Ya ha pasado. Te he podido curar el brazo. — Regulus intentó sonreírle, pero no lo consiguió. Algo había pasado.

— Regulus, ¿qué ha ocurrido?

— Evan Rosier y Waldemar Wilkes no lo han conseguido. — respondió.

— ¿Quién?

— Moody.

….

Severus sabía en el momento en que se reunió con Dumbledore y este le pidió que cambiara de bando a cambio de la vida de los Potter, que su vida pendía de un hilo.

Y supo que ese hilo era muy frágil cuando el Señor Tenebroso lo torturó por haberle dado una información falsa.

Información falsa que le pidió Dumbledore que dijera.

— ¡ASQUEROSO MESTIZO! ¡INÚTIL! ¡BASURA! ¡POR TU CULPA HEMOS FRACASADO! ¡CRUCIO! ¡CRUCIO! — le insultaba Voldemort.

Severus se retorcía de dolor bajo la atenta mirada de los mortífagos.

Una vez Voldemort terminó, se fue.

Todos los mortífagos desaparecieron, incluido, Lucius, quien lo miró con lástima. El Señor Tenebroso castigaba a los mortífagos que sentían clemencia por sus compañeros castigados.

A duras penas, Severus consiguió salir de la mansión para poder desaparecerse.

Apareció a las afueras de los terrenos de Hogwarts, Fawkes lo vio y avisó a Dumbledore, quien vino corriendo, lo desnudó, bañó y tumbó en una cama.

….

Severus se llevó la mano al cuello, que estaba desangrándose tras la mordida de Nagini. Cuando el Señor Tenebroso se fue, Potter entró y él le entregó los recuerdos a través de sus lágrimas, que fueron recogidas por Granger en un frasco.

Corrieron a toda prisa.

Severus estaba perdiendo los sentidos, cuando, de repente, notó algo mojado en su cuello.

Fawkes.

La herida se había cerrado.

Oyó pasos.

— Severus, toma. — Albus le echó en la boca un líquido.

El antídoto del veneno de Nagini.

Severus estaba con Carole y los niños en el castillo Gales de Albus, quien quería hacer una comida familiar con su hijo adoptivo, nuera y nietos.

De repente, apareció un patronus.

— ¡HA HABIDO UNA FUGA MASIVA DE AZKABAN! ¡PROFESOR DUMBLEDORE, PROFESOR SNAPE, NECESITAMOS REFUERZOS! — exclamó la voz de uno de los altos cargos de los aurores. — ¡TODOS HAN IDO A LUCHAR! ¡HASTA EL MINISTRO SHACKLEBOLT!

Ambos se miraron y levantaron.

— Carole, id a Hogwarts. Con Minerva estaréis a salvo. — le pidió Severus.

La besó y tocó su vientre.

Estaban esperando su sexto hijo, y esperaba que fuera el último.

Besó a cada uno de sus hijos.

Adrien, que lo tuvo en un pequeño desliz durante unas vacaciones.

Josh, el hijo que su esposa tuvo con una antigua pareja cuando estudiaba en la universidad.

Eileen, su primera hija en común con Carole.

Brian, el único varón, de momento, que había tenido con su actual esposa.

Y Ariana, la pequeña de dos años.

Todos cruzaron la red flu.

Albus y Severus fueron hacia la batalla.

Maldiciones imperdonables, maleficios, hechizos cortantes llovían por doquier….

— ¡Serpensortia!

Una serpiente saló disparada al cuello de Severus, quien le mordió. Severus cayó al suelo.

Albus fue corriendo hacia él para socorrerlo. Bajó la guardia al ver a su hijo herido. Gran error. Alguien le lanzó la maldición asesina por detrás, impactando en su espalda.

El cuerpo muerto de Albus Dumbledore cayó al suelo.

Severus Snape no tardó en acompañarle completamente desangrado.


La muerte de Snape siempre me ha parecido que tenía más agujeros de guion que un colador. Quiero decir, Albus le pide a Severus que lo mate para que Voldemort confíe plenamente en él y le haga director de Hogwarts y así Severus pueda proteger a todo el que esté dentro. Lo entiendo y me parece lógico. Le pide que lo mate para que se convierte en el duelo de la varita de saúco. Que me parece bien, aunque, salió mal *Draco*. Pero, ¿no le podía haber advertido que Voldemort iría a por la varita y a por él? Porque tenemos suerte que Voldemort descubrió cómo ser dueño de la varita de Hogwarts justo cuando Harry iría al colegio y no mató a Severus de un avada kedavra (muerte instantánea) dándole tiempo a darle los recuerdos a Potter para saber que tenía que sacrificarse. Por que sino, mundo mágico a hacer puñetas. Todas estas casualidades no me encajan. Además, que Severus es doble espía, sabe que pueden descubrir su tapadero en cualquier momento (que no pasó, pero y sí), con lo previsor que es, tendría que llevar siempre un antídoto del veneno de Nagini consigo o un trasladador que lo lleve a otro sitio, por si las cosas se ponen chungas.

Y hasta aquí mi Ted Talk al respecto.

Espero que os haya gustado el capítulo sin contar la parte final. No pago terapias.

Hasta la próxima