- Entonces – Harry no sabía cómo continuar - ¿Estoy muerto?
- ¡No puede ser eso! – Hermione estaba aterrada.
Todos quedaron en silencio, entonces ¿Ir al pasado no sirvió de nada? Harry moriría y Voldemort continuaría expandiendo su poder.
- Creo… profesor – Harry habló – que es mejor destruir los horrocruxes que tenemos.
- Creo que tienes razón – dijo Dumbledore – el anillo ya fue destruido, solo tenemos la copa y la diadema.
- Hay algo que no entiendo – dijo Sirius - ¿Por qué el Harry de este tiempo se desmayó? Sé que hay una profecía pero… ¿Cómo está el chico involucrado en esto?
- Creo… que debemos contarles un poco más – dijo Hermione mirando a Harry, a través de su mirada quería decirle que no dijera nada sobre la muerte de los que estaban ahí.
- Bueno… la verdad tiene mucho que ver- Harry sabía que tenía que decirles sobre su conexión con Voldemort – cuando Voldemort fue al Valle de Godric para matarme, ella me dio una protección, pero eso no es todo… eh… Sirius – miró a su padrino - ¿Sabes cómo se hace un horrocrux?
- Si- dijo el hombre – mis horribles padres me obligaron a leer varios libros de Artes Oscuras y en uno de ellos estaba, para hacer un horrocrux debes… de matar personas, al matar tu alma se fragmenta y con eso te puedes proteger en caso de morir.
- Así es- aún no entendían la relación – cuando Voldemort mató a mi madre, su alma se fragmentó y se unió al ser vivo más cercano que había… Yo.
- ¿Qué?- Sirius estaba impresionado- ¿Me estás diciendo que eres un Horrocrux?
- Si, lo soy… o bueno lo era, Voldemort tuvo que usar la maldición asesina para que la parte de su alma que estaba en mi, muriera. Yo no fuí un horrocrux planeado. Por esa razón él veía mi mente y yo podía hablar con las serpientes.
- Y ¿Aún puedes hacerlo?- preguntó Sirius.
- No, cuando Voldemort usó la maldición asesina, perdió todo eso. Para que Voldemort se debilite debemos destruir los horrocruxes lo más rápido posible.
- ¿Cómo lo haremos?- preguntó Ron- la verdad olvidé como hablabas Parsel para entrar a la cámara y conseguir un colmillo de basilisco.
- Tenemos dos opciones – dijo Hermione – la primera es usar la espada de Gryffindor y la segunda es el fuego demoníaco.
- Oh… ¿No podrían usar la espada?- dijo Tonks quien cargaba al pequeño Teddy – no es una bonita experiencia usar el fuego.
- Recuerdan que la espada aparece solo cuando se necesita – dijo Dumbledore – en situaciones de vida o muerte, considera que es mejor el fuego… para su tranquilidad señorita Tonks, yo haré el hechizo.
- En ese caso, estoy de acuerdo ¿Podría estar lejos cuando eso suceda? – preguntó Nymphadora.
- Por supuesto – dijo Dumbledore – además alguien debe de quedarse con ese pequeño y que mejor persona que su mamá.
- ¿Cuándo los destruiremos?- preguntó Harry.
- Hoy mismo – dijo Dumbledore – debemos actuar lo más rápido posible.
- Y no olvidar que los horrocruxes pueden hablar- dijo Ron.
- ¿Qué?- Sirius y Remus se sorprendieron.
- Es verdad – dijo Tonks – el anillo me habló, me hipnotizó para que me lo pusiera y estuve a punto de hacerlo.
- ¿Cómo lo evitaste?- preguntó Harry.
- Yo bueno… - se sonrojo- me tropecé con una tabla y eso me ayudó a despertar– dijo mientras Ron y Sirius reían.
- Vaya Tonkis – se burló Sirius – Quién diría que tu torpeza te salvaría.
- ¡Cállate Sirius!- Tonks se sonrojó aún más.
- Está bien – dijo Dumbledore – tengo los horrocruxes en un lugar seguro, iré por ellos y regresaré aquí, debemos buscar un lugar seguro para usar el fuego.
- Podrían usar esta casa- dijo Sirius – no saben cómo me gustaría deshacerme de ella
- Agradecemos tu generosa oferta Sirius – dijo Dumbledore – pero no será posible, no mientras no te busquen para declarar.- dijo al ver la cara de fastidio del hombre.
- ¿Qué tal la Mansión Riddle?- dijo Harry – nadie habita ahí, dudo que el mismo Voldemort lo haga, antes de recuperar su poder, esa era su guarida.
- ¿Y qué hay de las personas que viven cerca? – dijo Tonks.
- Podemos usar un hechizo para repeler a los muggles que estén cerca – dijo Sirius – algo parecido a Hogwarts, de ese modo nadie correrá peligro. Me gusta la idea ¡Hay que hacerlo!
- Si, es buena idea, pero ninguno de ustedes irá – dijo Harry mirando a Remus y Sirius.
- Pero ¿Por qué no?- dijo Sirius molesto.
- Porque… en primera sigues siendo un prófugo asesino, en segunda los muggles también te buscan y en tercera no olvides que tu prima Bellatrix está libre y lista para matar.
- ¿Y yo por qué no?- dijo Remus – Creo que Sirius y yo estamos en diferentes condiciones en este momento.
- Tal vez – dijo Hermione – pero es más por Teddy, ya viste lo que sucedió con Tonks, ¿Qué crees que pasaría si te pones en peligro?
- ¿Qué le pasó a Teddy?- preguntó Tonks.
- ¿No lo sabes?- preguntó Ron- cuando estabas desaparecida entre el fuego, él comenzó con fiebre, estaba muy débil.
- Si alguno de ustedes muere, él también lo hará, porque viene del futuro y si alguno de ustedes no existe, el tampoco existirá.
- No… no lo sabía- dijo Tonks – Remus… por favor no vayas, sé que eres un mago hábil en duelos, pero no arriesgues tu vida y menos la de tu hijo.
- De acuerdo – suspir – no iré.
- En ese caso podría ir yo – dijo Sirius – no tengo nada que perder.
- ¿No tienes nada que perder?- dijo Harry molesto - ¿Y mi yo del presente? Si es que no muere. Me hiciste una promesa por si no lo recuerdas, me dijiste que viviríamos juntos como una familia.
- Hola…bueno…
- Creo que Harry tiene razón Padfoot – dijo Remus – también debes de quedarte, aunque no estoy muy seguro de que ustedes cuatro vayan.
- Estaremos bien – dijo Harry – el profesor Dumbledore estará con nosotros.
- Muy bien, nos veremos en la entrada de Grimmauld Place en cinco minutos.- dicho eso, Dumbledore salió.
- Y ¿El imbécil de Fudge se dio cuenta del regreso de Voldemort?- preguntó Sirius.
- Si lo hizo – dijo Harry – el mismo Fudge lo vio, tuvieron que suceder varias cosas para que al fin se diera cuenta de que ni Dumbledore ni yo mentimos.
- ¿Sigo siendo prófugo en el futuro?- preguntó Sirius con una mueca.
- No- dijo Harry con cuidado – después del regreso de Voldemort, se dio cuenta que eras inocente y te exoneraron.
- Excelente- dijo Sirius sin notar las miradas de los chicos y Tonks – espero que después llegue un Ministro que sepa hacer su trabajo.
- Claro que sí llegó – dijo Hermione con orgullo – pero no les diremos quién es.
- Eso es cruel- dijo Sirius – pero está bien, sirve que tendrá tiempo libre para hacer que Moony por fin se anime a invitar a salir a Tonkis, aunque creo que ya me ahorré el trabajo. No importa, le daré consejos de cómo le puede hacer para darle un hermanito al pequeño Teddy.
- Debemos irnos – dijo Ron rápidamente con las orejas rojas.
- Si… volveremos en un rato- dijo Harry algo incómodo, no era común escuchar sobre la vida sentimental de su ex profesor. Los cuatro chicos se alejaron mientras Hermione cambiaba su apariencia con su varita.
- Dumbledore debe de estar por llegar.- dijo Hermione – cuando estemos allá, Harry, tú estarás con Dumbledore, debemos evitar que suceda lo mismo que con el anillo, yo puedo hacer los hechizos para que los muggles no se acerquen y Ginny… ¿ ¿Ginny?
- ¿Sucede algo?- dijo Harry acercándose a ella, había notado que no había dicho ni una sola palabra desde que Dumbledore dijo que el Harry del presente se había desmayado.
- Solo… tengo miedo de que mueras – dijo en voz baja- no… no quisiera que te pasara algo.
- Mírame Ginny – Harry tomó su rostro entre sus manos- Estoy bien, no me veo enfermo, siento que no sucederá lo mismo que a Teddy… ¿Saben? Creo que estoy en la misma situación que cuando Voldemort lanzó el Avada Kedavra sobre mí, se que volveré… y volveré a ti – dijo antes de besarla. Ni Hermione ni Ron dijeron nada. Después de unos momentos, se separaron – te prometo que no te desharás de mi tan fácilmente. – como respuesta ella lo abrazó.
Segundos después, Dumbledore apareció frente a ellos.
- ¿Listos? Apareceremos cerca de la Mansión- se sujetaron del brazo de Dumbledore y los cinco desaparecieron.
Mientras tanto, tres adultos y un bebé se encontraban en la cocina de Grimmauld Place, Remus había puesto la tetera mientras esperaban nerviosamente a qué volvieran.
- ¿Te dijo mi padre a dónde iba?- preguntó Remus mirando a su amigo.
- Me dijo que iba a su casa- dijo Sirius – creo que quiere enseñarle a su nuera cierto álbum de fotografías.
- ¿No lo haría?- dijo Remus aterrado.
- ¿Hay algo en esas fotos?- preguntó con curiosidad Tonks.
- Si mal no lo recuerdo, hay varias fotografías de un pequeño Moony a punto de ser bañado, creo que tenías la edad de Teddy ¿No amigo?
- Me gustaría verlas- dijo Tonks – aunque claro, me encantaría más verlo en su forma adulta – le guiñó un ojo.
- Ya tendrán tiempo – dijo Sirius – ahí está la prueba de que si pasó.- señaló al bebé que en ese momento se divertía haciendo burbujas con su boca. - ¿Sabes? Siento que esos chicos nos están ocultando algo más.
- ¿Cómo qué? – preguntó Tonks.
- No lo sé, siento que tenían mucho cuidado en lo que querían decir.
- Supongo que cualquier palabra en falso y pueden alterar el futuro – dijo Tonks – bueno… más de lo que ya lo están haciendo, ya que un pequeño travieso quiso conocer esta época.- le dio un beso en la frente a Teddy.
- Si… Si…- el pequeño Teddy estiró sus brazos hacia Sirius.
- Ah, creo que el pequeño Teddy quiere que su tío favorito lo cargue – Sirius tomó a Teddy en sus brazos mientras sonreía.- ¿Lo ven? Su hijo me adora.
- En teoría Padfoot – comenzó Remus – si eres su tío, pero más bien serías su tío abuelo.
- ¿Cómo que abuelo? – comenzó Sirius – no tengo edad para ser abuelo. No, no, no, dejamos que él es mi sobrino tercero y ya lo dejamos así.- con su varita convocó un enorme tapete y colocó al bebé sobre el.
- ¿Qué harás Sirius?- preguntó Tonks.
- Ya lo verán – para la sorpresa de ambos padres, Sirius se convirtió en perro. Teddy lanzó un chillido de alegría al verlo. Sirius movió la cola mientras se acercaba al bebé y Teddy trataba de tomar su oreja. El perro se movía alrededor de él mientras ladraba amigablemente, todo esto bajo la atenta mirada de Remus y Tonks.
- Recuerdo que con Harry hacia lo mismo – dijo Remus mientras miraba a Teddy sonreír – incluso un par de veces lo llevó en su lomo, hasta que Lily se dio cuenta.
- Parece que a Sirius le gustan los bebes- dijo Tonks.
- Siempre dijo que sería el tío Sirius, me dijo que cuando yo tuviera hijos haría lo mismo con ellos, en ese momento me burlé porque lo creía imposible y ahora… veo que será una realidad y todo gracias a ti. Te amo Dora.
- Yo también a ti te amo– respondió ella- no tienes idea de cuánto – se acercaron lentamente pero un pequeño grito de sorpresa los hizo separarse.
Al observar el lugar del grito, se dio cuenta que provenía de Teddy, de alguna manera, Sirius había logrado subirlo a su lomo y caminaba lentamente con el bebé, mientras el pequeño Teddy salía de su sorpresa para comenzar a reír.
- Creo que lo aventurero lo sacará de su madre – dijo Remus viendo a Teddy.
- Tal vez – dijo Tonks – pero aún así nos ama.
- Claro que sí – dijo el hombre – no cambiaría nada.
Siguieron observando a Sirius entretener a Teddy hasta que vieron que el pequeño bostezaba y sus ojos se comenzaban a cerrar.
- Muy bien mi pequeño osito de peluche – dijo Tonks – creo que alguien quiere dormir. – Sirius se detuvo para que Nymphadora pudiera cargar a Teddy, el bebé se recargó en su madre y se quedó dormido – lo llevaré a dormir.- subió por las escaleras con el bebé. Sirius se transformó en humano.
- Han pasado años desde que hice esto- dijo Sirius – me sentí más joven.
- Me alegre por ti – dijo su amigo – y ¿has pensado en hacerlo con tus propios hijos?
- ¿Qué? ¿Es una propuesta?- miró con fingido coqueteo – no creo que a Nymphi le guste esto.
- ¡Qué lástima!- dijo su amigo mientras rodaba los ojos.- esperaba que dijeras que sí.
- No te preocupes Moony, ya tendrás tu oportunidad, pero hablando en serio, no lo sé, me conoces, las relaciones y mucho menos los hijos habían estado en mis aviones, perdí mucho en Azkaban, a veces me preguntaba cómo hubiera sido mi vida. si en lugar de seguir a Peter, me hubiera quedado cuidando a Harry, todo sería diferente para ambos, mis conquistas solo eran pasajeras.
- No es verdad y tú lo sabes.- dijo Remus – no siempre lo fueron.
- Lo sé, pero ella murió – dijo Sirius – creo que ella fue la única que pudo con mi rebeldía… mi querida Marlene.
- Eras otro cuando estabas con ella, pero todo cambió con la guerra.
- Si- respondió Sirius pensativamente – ahora es parte de mi pasado. Mi presente y futuro son Harry, tú, Tonks, el pequeño Teddy y los hijos que se acumulan entre ustedes dos, no creas que no he visto que tienen ganas de tener sexo como conejos desesperados.
- ¡SIRIUS!- dos voces lo interrumpieron, eran Remus y Tonks completamente rojos.
- ¿Qué? No dije algo que sea mentira.
- Bueno si- dijo Tonks que terminaba de bajar las escaleras – pero no lo digas de ese modo.
- Ya está bien – dijo Sirius con una sonrisa burlona – en ese caso ustedes dos deberían… - un sonido de aparición interrumpió la conversación, los tres corrieron hacia el lugar y vieron a los cuatro chicos ya Dumbledore con un poco de ceniza en sus caras. y ropa, pero por lo que se veía estaban ilesos.
- ¿Qué sucedió? – preguntó Tonks - ¿Lo hicieron?- para toda respuesta, Harry mostró la diadema y el guardapelo completamente destruido.
- Lo hicimos – dijo Hermione – afortunadamente no había nadie, pusimos hechizos para repeler muggles, nos aseguramos que no había personas dentro, el profesor Dumbledore colocó los horrocruxes y uso el fuego, fue horrible ver el rostro de Voldemort entre todo el fuego, pero lo hicimos. La Mansión también fue destruida, es como si una maldición se hubiera levantado de ese pueblo.
- ¿Sabes qué significa eso?- preguntó Ginny.
- Si- dijo Harry – estamos cerca del fin de Voldemort. De que evitemos una guerra.
- De que yo sea libre – dijo Sirius con una sonrisa
- Y de que nosotros somos una familia – dijo Tonks mientras tomaba la mano de Remus.
Todos sonreían, significaba que todo iba bien hasta ahora… ¿O no?
Lamento tardar tanto, pero si me ha sido un poco difícil seguir escribiendo. Ya quedan pocos capítulos.
