Ingredientes
Mimi tenía todo listo, la cocina, la cámara, los micrófonos y las luces, salió para realizar la compra de los ingredientes, estando en el super se encontró con uno de los digielegidos, últimamente se lo encontraba por todos lados, algo extraño ya que todos estaban muy ocupados y era difícil poder coincidir o reunirse, a menos que fuera una emergencia Digimon y aún siendolo no todos podían llegar a apoyar; la situación actual tampoco ayudaba, los únicos que aun conservaban sus Digmons de la primera generación eran Hikari y Tk, junto con los chicos de la segunda generación, así que de haber emergencia Digimon solo ellos podrían ayudar; A pesar de ser extraño a Mimi le agradaba poder coincidir con él así que se acercó a saludarlo y se hicieron compañía en sus compras.
Iba haciendo memoria, azúcar, huevos, miel, harina, sal, levadura, aceite de oliva, anko y crema de chocolate, si ya lo tenía todo, al levantar la mirada pudo ver a su mejor amiga en la puerta de su casa, siempre era muy puntual.
-Sora, que bueno que ya estás aquí- saludo la castaña- ¿llevas mucho tiempo esperándome?- pregunto algo apenada.
-No, de hecho, acababa de tocar el timbre ¿Qué traes ahí? - dijo señalando la bolsa que traía Mimi.
-Los ingredientes para la receta- respondió con una sonrisa mientras sacaba sus llaves y abría la puerta.
-Si me hubieras avisado te habría acompañado- dijo Sora siguiendo a su amiga hacia el interior de la casa.
-No te preocupes, sé que estas ocupada y agradezco que te hayas hecho un espacio para venir a verme y apoyarme con lo que quiero hacer- explico Mimi mientras ponía los ingredientes en su lugar.
-Por lo que veo, ya tienes todo listo- observo Sora
-Si, ya solo falta el otro invitado de honor- añadió Mimi guiñando un ojo
-Y hablando de ese otro invitado ¿de quién se trata? Davis... ¿quizá?- intento adivinar la pelirroja.
Mimi estaba por decirle que no cuando llamaron a la puerta.
-Hablando del otro invitado, debe ser él, espérame aquí ya vuelvo
Sora miraba la cocina y los ingredientes tratando de concentrarse, se ponía un poco nerviosa ante las cámaras, su vida se había hecho más publica gracias a las notas sobre los Digimons, muchos conocieron a los Digielegidos y comenzaron a seguirlos en sus cuentas de redes sociales, algunos eran otros digielegidos, otros eran fans, algunos más eran curiosos acerca del digimundo y como en todo, también había detractores, para mala suerte de todos, los detractores eran muchísimos, gente que creía que los Digimons eran criaturas peligrosas, los culpaban por todo, también culpaban a los Digielegidos de traidores, de malas personas, de locos. Por una parte, no podía culparlos, ellos solo habían visto el lado "malo" la destrucción a causa de las batallas, pérdidas materiales y amenaza a la vida de otras personas, lo sabía bien, había consecuencias, gente salía lastimada y por mucho que lo intentaran no podían salvarlos a todos.
Por eso era importante concientizar a la gente, darles información sobre el Digimundo y los Digimons y para eso, primero debían mostrarle al mundo que ellos son buenas personas, que no están locos, que son jóvenes normales, con metas, que quieren lo mejor a futuro para este mundo, que se están preparando para ese futuro; Una vez que lograran transmitir la verdad de sus vidas, podrían comenzar con el trabajo de concientización sobre los Digimons y hallar un equilibrio. Lo que más la ponía nerviosa es que nunca había sido muy carismática, realmente había mucha gente a la que no le caía bien ¿Cómo haría para conectar con la gente?
-Sora el invitado está aquí- aviso Mimi
Cuando Sora se giró para saludar al recién llegado su corazón dio un brinco y una sonrisa se dibujó inmediatamente en su rostro.
-¿Qué hay pelirroja? - saludo el moreno con una sonrisa dulce
-Tenía que ser- menciono para sí misma más que a manera de respuesta
-Bueno pues ya está todo ¿Qué les parece si comenzamos con el live?- pregunto la castaña jalando a Tai hacia donde estaba Sora.
Sora tenía claro que en cuanto viera a Tai nuevamente lo abrazaría de inmediato y no lo soltaría en un buen rato, pero ahora que lo tenía en frente su cuerpo no terminaba de reaccionar, estaba feliz de ver a su mejor amigo, pero en ese momento no podrían hablar, ni abrazarse, estaban ahí para apoyar a Mimi en su plan, para cocinar, estaban ahí para intentar conectar con la gente.
