Kira revisaba su correo electrónico cuando un mensaje en especial llamó su atención.
Saltó de alegría dentro de la alberca.
Dicho mensaje confirmaba que Kira asistiría a la Todai, la más prestigiosa de Japón.
Después de prepararse para el día de admisión, Kira se presentó en un gran auditorio donde una barra de profesores e investigadores le dieron la bienvenida a la generación de recién ingreso.
Tras el evento, Kira estaba por salir del auditorio cuando fue requerido por un grupo de profesores. Kira se acercó a saludar.
Uno de sus profesores estaba particularmente interesado en hablar con Kira, el Dr. Ron Leder, profesor investigador de origen americano, residente en Canadá, investigador en Biotecnología y formas nuevas de generación de energía.
La conversación giró en torno al interés del equipo de investigación del Doctor respecto al ensayo que Kira había realizado sobre comunicaciones Etéreas.
Ya que resultaba una desafiante propuesta para desbancar y revolucionar la industria de las comunicaciones celulares e inalámbricas.
Kira por supuesto sin entrar en mucho detalle presentó el boceto de su idea siendo cauteloso de no hablar más de la cuenta o caer en alguna situación comprometedora.
Dado que Kira había sacado mucho provecho del estudio Ingenieril de la energía dirigida, prácticamente cualquier idea que el plantearía pudiera ser lograda de forma simple y efectiva, el gran reto era encontrar la forma de hacer funcionar una propuesta tecnológica sin usar energía dirigida, sino basándose en su comportamiento, esto supondría un esfuerzo de ingeniería inversa sobre algo totalmente desconocido para el resto del mundo, y este análisis le llevaría una considerable suma de tiempo.
Ya que iniciaron las clases , Kira pasó las primeras semanas de la noche a la mañana en las áreas de experimentación del equipo del Doctor Leder, el Doctor le mostró los prototipos que habían diseñado para experimentar con líneas de investigación como trasmisión de energía eléctrica inalámbrica, y también generación de energía eléctrica por corrientes marinas.
Kira pudo descubrir que la energía dirigida podía moverse, trasferir información y contagiar energía calorífica, eléctrica y cinética a través de un fenómeno que en la naturaleza no se da.
La expansión de cualquier forma de energía siempre se manifiesta todas direcciones, la unica forma conocida de canalizar la energia es a traves de medios que funcionan como guias, la energía dirigida no requiere tal cosa, sin embargo Kira desarrolló una idea a partir de imanes generados con neodimio, para buscar hacer que los campos de energía una vez liberados en la atmosfera no se separen y busquen su destino, de forma similar a como los cristales de diamante actúan como reflectores y refractores de la luz y puede ocurrir el fenómeno láser, que es energía luminosa que no se expande en todas direcciones, esto supondría una gran cantidad de energía magnética, sin embargo lo que ayudó fue que a Kira se le ocurrió una forma de "codificar" origen y destino de manera tal que no importa cuál sea la ruta que se elija, el destino está presente en cada parte del mensaje y eventualmente cada pieza de trasmisión llega a su destino.
Esto sería amplificado por el campo gravitatorio de la tierra que en realidad es una gran Imán, por lo que buscando la forma de mimetizar ese comportamiento, lograron una primera trasmisión de datos entre dos laboratorios sin usar métodos convencionales de comunicación.
La sorpresa fue mayor cuando un receptor fue habilitado en Burnaby en Canadá, y la trasmisión de un streamming de video con una velocidad superior a los estándares comunes fue lograda con éxito.
Kira, en unos meses se había convertido en una celebridad dentro de la Todai gracias a su descubrimiento, algunas empresas se interesaron por estos trabajos, sin embargo Kira no estaba del todo seguro de querer hacer tratos con empresas cuyos fines eran a todas luces abusivamente lucrativos.
Negoció la inversión de capital para investigación como apoyo a fondo perdido, y como retorno de inversión se entregarían los resultados. Para fortuna de Kira, los obsesos y obtusos hombres de negocios no sabían lo que estaban aceptando como trato.
Una vez Kira tuvo una reunión importante que justo coincidía con un evento deportivo de Kishi, Kira no se presentó a la reunión y dijo que, si querían que se realizara y que, si tan importante era, él se conectaría por videoconferencia.
Cuando lo hizo, encendió su cámara y el resto de la reunión se dio cuenta que él estaba vestido de forma informal estaba en un estadio y durante el desarrollo de la reunión, Kira los interrumpió cuando Kishi tenía que participar, así que dijo que si querían continuar tendrían que esperar a que Kishi terminara, paralelamente al ser una competencia internacional, el evento se estaba trasmitiendo por internet por lo que la reunión hizo una pausa y los asistentes a la reunión también pudieron apreciar el evento.
Pero al terminar la participación de Kishi, anunciaron que ella fue la ganadora, los participantes de la reunión pudieron apreciar por internet que Kira no cabía en su alegría al tiempo que lanzo la laptop de la conferencia la cual se hizo pedazos y la reunión se cortó, aun así, presenciaron que Kira festejó con Kishi durante largo rato viéndolo a través de la trasmisión del evento.
Esto le valió a Kira que la empresa no cerrara el contrato y le retiraron el apoyo. La empresa tristemente descubrió que no era un tema de deshacerse de Kira por considerarlo falto de seriedad durante ese evento, el problema fue que Kira había negociado los resultados de sus investigaciones y tal cual entregó las conclusiones a las que había llegado de los prototipos y líneas de investigación que desarrolló durante el contrato, pero conservó las patentes de sus descubrimientos y los dejo fuera del acuerdo, por lo que salieron perdiendo ellos por su decisión.
Hanna le ayudó con un poco de capital y en un paraje de la reserva de la montaña Hatonosu, Kira implantó un laboratorio para seguir trabajando sus descubrimientos sobre la energía dirigida.
Los cuales, con ayuda del Dr. Leder, fueron vendidos al gobierno canadiense, brindándole a Kira la ciudadanía canadiense, un puesto de nivel diplomático y un salario vitalicio por demás jugoso que compartió con la fundación de Hanna para la preservación de la Montaña y guardar celosamente el secreto del lago. A pesar de ser ahora un ciudadano canadiense el siguió viviendo y trabajando desde Hatonosu.
Tras 4 años de estar al lado de Kishi desde que la conoció en la preparatoria, Kira finalmente formalizó su relación con un matrimonio civil, justo al terminar el primer año de la universidad ya que pudo confirmar lo que sería su futuro empleo el cual tomaría de lleno al terminar de estudiar, esto le permitiría ofrecerle a Kishi la vida que él creía que ella merecía, no obstante gracias a que hizo crecer su patrimonio a partir de la fortuna que le regaló Hanna, Kira prácticamente era sponsor de Kishi para cualquier cosa.
Los padres de Kishi querían que ellos se casaran al salir de la preparatoria, pero Kishi quiso esperar a cumplir la mayoría de edad, y además tenía muchos compromisos como atleta olímpica internacional en ese momento.
Kishi no quiso una boda ceremoniosa argumentando el alto costo que implicaba, indicando que en ese momento de su vida no tenía tiempo para estar arreglando detalles de un evento así y porque no lo consideró necesario, después de todo lo que vivieron, Kishi dijo no necesitar más pruebas de Kira y su compromiso de vida para con ella, aun así Kira buscó para efectos legales dejar asentado que Kishi era su esposa, y tras planear un modesto festejo en Enoshima, realmente pasaron todo un fin de semana de farra en compañía de familia y amigos.
Para Kira era un deber social estar bien con sus suegros ya que Kishi y el prácticamente hacían vida de pareja desde el inicio de la universidad viajando juntos constantemente y dedicándose cada uno a sus actividades, donde también muy en contra de las costumbres de Japón, Kishi comenzó a estar cada vez más tiempo al grado de terminar yendo a vivir con Kira a su casa tras terminar la preparatoria, lo cual fue una enorme presión social y cultural para ambos, eso ayudó a reafirmar su decisión de no tener descendencia en el futuro cercano.
Siguió apoyando y componiendo canciones con Lionheart y de repente si sabía algo que pudiera ser interesante para Mai le avisaba.
Siempre que podía, alentaba a Najimi a reunir a todos para vivir el momento de estar juntos recordar ser felices y crear nuevos recuerdos.
Un par de veces fue buscado nuevamente por Shouko, pero Kira la rechazó, pensando que eso solo traería problemas.
De vez en cuando se presentaba a entrenar al dojo, pero no lo hacía con fines disciplinarios ni de salud, solo quería estar cerca de una de las discípulas más avanzadas.
Kira logró terminar y graduarse, regresó a su tierra natal para visitar a sus padres, aunque guardaba un lejana pero fuerte esperanza de que fuera diferente, no fue ninguna sorpresa para él que sus padres no dejaron de hacerle saber lo mucho que él les había fallado dado que desde que se fue a Japón no volvieron a saber de él, nunca los invitó a conocer su casa en Japón, no se enteraron de la graduación de la preparatoria ni su ingreso a la universidad.
Sus padres recibieron indiferentemente a Kishi, quien al haber estado advertida por Kira de lo que pudiera suceder, no le fue extraño del todo, pero aun así, sintió pena por Kira y su relación con sus padres así como también, se sintió rechazada por ellos.
La tensión de la situación llego al quiebre, cuando les pidieron sentarse a comer, mas no como una cortesía, sino con el ánimo forzado de tener visitas y estar obligados a atenderlas.
Kira finalmente tomo a Kishi de la mano, se levantó de la mesa, dio gracias y se despidió.
Su madre, que había estado conteniendo su rencor, le hizo saber a todas luces lo molesta y enojada que estaba con todas las decisiones que Kira había tomado, y la más fuerte de todas, haberse largado a tierras lejanas y regresar casado con una "desconocida de costumbres extrañas".
Ambos recordaron como fue el proceso de que Kira fuera de alguna forma aceptado por la familia de Kishi, por lo que ella entendía lo que sucedía, y recordó aquellos días de sentimiento de impotencia y tristeza cuando la cita de pajes, y cuando Kira fue interrogado por su familia para saber qué clase de persona es.
-Creo que ya fue suficiente.-
Dijo Kira con seriedad.
-De verdad no se preocupen, si tanto les he ofendido, si tanto les molesta, en adelante les evitaré la vergüenza de estar frente a ustedes para que no sean la burla de los demás, Vámonos Kishi.-
Salieron al jardín en dirección a la puerta, su padre los alcanzó y le gritó a Kira.
-¡Ben!, muchacho estúpido, que crees que haces, vuelve acá inmediatamente.-
Kira miró a su padre con determinación.
-¿Y a qué quieres que regrese Papá?, ¿A seguir escuchando cuan decepcionados están de mí?, ¿A escuchar pasivamente como ofenden a mi esposa?, ¿A ponerme de rodillas para pedir perdón y prometer vivir bajo las reglas de ustedes?-
Su padre se acercó a unos pasos de el en tono amenazante, Kira se giró hacia su padre viéndolo de frente en actitud retadora, dispuesto a afrontarlo. Kishi lo notó.
-¡No hagan esto por favor!, son Padre e hijo.-
-¡Ahh!.-
Exclamó su Padre.
-¿Te sientes tan hombrecito para enfrentar a quien te dio la vida y te procuró tantos años maldito malagradecido?-
Algo dentro de Kira se rompió, para dar liberación a algo que estaba atorado muy dentro de él. Serenamente tomó una vez más la mano de su esposa y dijo.
-Gracias por lo que me dieron Papá, por enseñarme que la vida es cruel, que es dura, y que no puedes fiarte de nada ni de nadie, que el trabajo duro y honesto no es la mejor forma de perseguir sueños de manera rápida, pero es una forma. Gracias por enseñarme que el rencor, el odio, la frustración, la ira, la envidia y la tristeza, son sentimientos negativos, que si no los alejas de ti, se convierten en una forma de vida también, gracias por todo eso, así logré ser lo que hoy soy, y me siento bien por eso.-
-¿Que es toda esa palabrería barata?-
Dijo su padre molesto.
-Pues simplemente que aprendí algo a golpes durante toda mi existencia Papá, no pretendo saber más que tu ni enseñarte nada, sé que no me consideras digno de algo así, solo te pido que lo medites."No puedes obligar a nadie a hacer algo que no quiere".-
Su padre se quedó sorprendido, su orgullo no podía admitir que Kira tenía razón, el desde adolescente había descubierto esa triste realidad, solo que él, trató de ignorarla y transitar a lo largo de su vida con esa realidad a cuestas siempre luchando contra ella, y que producto de intentar borrar o hacer a un lado esa directiva, como resultado obtuvo muchas de las decisiones más desacertadas de su vida, lo cual lo llenó entre muchas cosas, de frustración, y por un instante sintió la envidia de poder haber brillado en su existencia como ahora su hijo lo hacía, pero el no tuvo la convicción de hacerlo. No podía dejar de ser quien ahora era, y ahora, enfrentaba a su yo interno a través de la figura de su hijo.
-Pues entonces Ben, si tan convencido estas de lo que eres y lo que haces, ve y haz lo que tengas que hacer.-
Le dijo su padre con tono serio. Y se dio la vuelta para entrar en su casa.
-Papa...-
Le llamó Kira. Su padre sin voltear a verlo solo le dijo.
-Piensa lo que creas que debes pensar, del mundo, de la vida, y de nosotros, y si quieres o no regresar aquí, será tu decisión, no la nuestra.-
El padre de Kira entró en la casa y cerró la puerta tras de sí, sin voltear.
Kira salió de la casa de sus padres, caminaba por la banqueta con Kishi en silencio, en eso, Kishi lo detuvo poniéndose de pie frente a el.
-¿Estas bien...Ben?-
Kira levantó la vista y miró a Kishi que tenía una sonrisa serena. Kira sonrió apagadamente, y le dijo a Kishi.
-Yo sé que esto de alguna forma no está bien, pero hoy no pretendo cambiarlo, me prometí que si llegaba el día y la oportunidad, yo me deslindaría de mis padres por salud propia.-
Kishi lo miró con gesto desaprobatorio.
-Eso no está bien, son tus padres.-
-Lo se Kishi San, pero aunque tú tienes diferencias con tus padres por ser como son, dime si alguna vez llegaste a algo así con ellos, ¿De verdad crees que sea sano algo así?-
Kishi con pena soltó a Kira, con rostro compungido y juntando sus manos con notoria vergüenza le dijo.
-Bueno, cuando me prohibieron estar contigo, mi molestia y mi tristeza me llevaron a pensar que... si mis raíces eran tan malas y malvadas...debería cortarlas..-
Kira le dijo respetuosamente.
-Pues lo que me dices no es muy diferente de lo que acaba de suceder.-
-Así es Ben, pero yo no lo hice, aunque fue mi madre quien realmente buscó todo lo que era necesario para que las cosas se dieran, aunque mi voluntad fue que las cosas se arreglaran, sin mi madre yo no hubiera logrado tal cosa.-
-Pues como puedes ver Kishi Chan, yo tampoco tengo el poder de hacer algo para intentar cambiar esto.-
-Tú no.-
Le dijo Kishi.
-Pero lo que le dijiste a tu padre si lo transformó, le tocaste una fibra sensible, yo creo que por ahí puede ser.-
Kira se quedó pensativo por un momento. Kishi lo abrazó por el hombro como una gran amiga.
-No te estoy diciendo que regreses ahora y pretendas cambiarlo, yo sé que eso no es así de sencillo, solo te pido que no lo dejes de intentar en el futuro, ¿De acuerdo Ben?-
Kira sonrió gentilmente, en eso le preguntó a Kishi.
-Bueno, ¿Y ahora por que te dio por llamarme "Ben"?-
Kishi sonriendo le contestó.
-Pues no lo sé, tal vez tu puedas explicarme...-
Kira volteó hacia un costado, donde a una cuadra se encontraba el prado donde el solía jugar cuando salía del instituto en su temprana infancia, tomó a Kishi de la mano y echaron a correr hasta el lugar.
Estando en el prado, Kira señaló hacia donde se encontraba el instituto de su infancia, caminaron por el prado hasta sentarse en una desvencijada banca de parque junto a un árbol que les proporcionaba algo de sombra, Kira le relató, aquella historia que le marcó para siempre sobre la verdad y la justicia.
Tras haberle contado de su pasado y la trasformación que generó en él, también le contó por que el nombre de "Ben" y recordó a su tía. Se levantó rápidamente y le dijo a Kishi.
-¡Vamos a ver a mi tía! , está muy cerca de aquí.-
Kishi se levantó con emoción, y fueron a casa de su tía de Kira.
Su tía los recibió cariñosamente, abrazó a Kishi con toda apertura y les brindó hospedaje en su casa, ella se veía feliz de ver convertido a Kira en alguien responsable y de bien.
Aprovecharon la estancia, como siempre, los detalles escabrosos y bochornosos de Kira salieron a flote en esa plática de remembranzas para quienes conocen a un familiar nuevo de la gente que es cercana a ti. Fueron días de convivir, ver fotos, platicar y pasar buenos momentos, salir a conocer y seguir con las anécdotas y los recuerdos.
Tras unos días de estancia, regresaron a Japón, su tía prometió visitarlos en navidad, lamentablemente tras una repentina enfermedad su tía cayó en cama y degenerativamente falleció después de unos meses.
Convencido por Kishi de que debería intentar hacer las paces con sus padres, tras haber asistido a los funerales de su tía y comprobar que sus padres lo intentaban chantajear con la premisa de que "son una familia" lamentablemente dejaron a Kira con la idea de que ya nada lo ataba a su pasado.
Su tía se lo había advertido, sus padres buscarían la forma de usarlo como cofre de tesoro para todos sus gastos y caprichos sin otro interés en absoluto, y le advirtió que tomara su elección sabiamente. Kira se fue a Japón para no regresar más.
