Eventualmente Kira le pediría apoyo a Sakuta para ayudar a Kotonoha, Sakuta visitó a Kotonoha en la clínica donde estaba internada y buscó que le permitieran colaborar con los doctores a cargo en el caso, intentó varias veces apoyarla a través de terapia experimental que había desarrollado en conjunto con Rio y Kira usando energía dirigida, con la cual ya habían tratado algunos casos de síndrome de la pubertad.
Pero su mente rechazaba la energía, aun en ese momento, ni Kira ni Rio ni Sakuta sabían que el máximo control de la energía dirigida está centrado en los deseos y la voluntad, y Kotonoha en lo más profundo de su identidad, estaba muy confundida, continuaba sintiendose indigna de muchas cosas. Sakuta únicamente pudo averiguar que, si Kotonoha algo había amado de manera pura y honesta en su vida, fue a Kira.
Lo cual le representó una triste alegría a Kira y tal vez el único reproche que Kishi le tendría en toda su vida.
Desafortunadamente en un episodio donde Kotonoha presentó aparentes mejoras fue llevada por personal del hospital al antiguo departamento de Makoto, estando ahí tuvo una regresión y un ataque de pánico, se lanzó al vacío muriendo del impacto.
Kira no fue a los funerales, pero junto con Kishi, visitaba el sepulcro de Kotonoha, platicaba con ella, le llevaba flores, y a veces lloraba sintiéndose culpable.
