Disclaimer: Nada de esto me pertenece, la saga crepúsculo es propiedad de Stephenie Meyer y la trama es del libro "Bruja por navidad" de Noa Xireau, yo solo busco entretener y que más personas conozcan esta historia.
Capítulo 21
Bella
—De acuerdo, ¿lista? —Tanya se frotó las manos irradiando una alegría sosegada que se encontraba muy lejos de mi nerviosismo.
¡Dios! ¿Cómo era posible que yo pudiera ser una bruja? Me había pasado la noche dándome pellizcos y levantando y bajando el despertador solo para comprobar que no estaba dormida. Y, por si aquello no era suficiente constatación, cada vez podía sentir con más claridad el leve zumbido que se irradiaba desde mi pecho cuando usaba aquella magia. Era como si a partir de que Esme la hubiera activado y me enseñase a localizarla, se incrementara y se tornara más fuerte y estable con cada intento de usarla.
—Bella. —Tanya arqueó una ceja desde la encimera de la cocina, en la que se había sentado adueñándose de mi apartamento.
A su lado, Edward estaba apostado con el mismo semblante adusto con el que había llegado. En mi interior volvió a despertarse el resentimiento. ¿Por qué nadie me había avisado de que él también vendría? Al menos podría haberme puesto unos jeans y peinado, en vez de seguir llevando los leggins de yoga, la enorme sudadera vieja con un colorido reno de cuyos cuernos colgaban bolas de Navidad, que le había quitado a Jake en mi última visita a su casa, y un recogido descuidado que me había hecho sin mirarme al espejo. Pero, sobre todo, me habría dado la posibilidad de deshacerme de mis zapatillas de Rudolph, con su roja nariz respingona, que hacía que Edward entrecerrase los ojos cada vez que las veía.
—Lo siento, estaba distraída —murmuré.
—Jane ha mencionado que solo puede suplirte hasta las diez menos cuarto porque tiene que entrar a trabajar en la librería, de modo que, si este es el único tiempo del que disponemos, deberías centrarte. Solo tenemos seis días hasta la próxima reunión —me advirtió Tanya.
Le eché otro vistazo a Edward y me mordí el labio inferior.
Según Esme, esta sería mi semana de contacto con la magia y la iniciación básica. La siguiente, para trabajar con mi familiar, conocernos mejor y encontrar la forma de que nuestra conexión se fortaleciera.
—¿Y él tiene que estar aquí con nosotras? —solté lo que pensaba antes de que pudiese pasarlo por un filtro, y me arrepentí de inmediato. Estar nerviosa no justificaba la mala educación.
El surco en el entrecejo de Edward se acrecentó y en sus ojos brilló la ira, pero no abrió la boca. Tanya pasó la mirada de uno a otro.
—Es tu familiar. Su cercanía hace que tu magia se estabilice, en especial ahora al principio. Además, es él quien te tiene que ayudar a controlarla en mi ausencia. Cuanto antes comiencen a trabajar, antes podrán cerrar su conexión.
Me mordí la lengua para no replicar. Puede que su presencia influyera positivamente en mi magia, pero desde luego también influía en mi libido, y el resultado final era que me desconcentraba. Desde que Edward había pasado por la puerta, algún tipo de partículas magnéticas parecía estar corriéndome por las venas empujándome hacia él.
Siempre me había sentido atraída por él, incluso de cría, pero, desde que salí de la reunión el día anterior, era como si todo mi ser necesitara tocarlo, lo que se traducía en una bochornosa ansia por restregarme contra él. Y eso, obviando el calor latente que se concentraba en mi bajo vientre y que prácticamente podía sentir pulsar en su cercanía.
Si hubiese estado con Tanya a solas, podría haberle preguntado acerca de ello, sin embargo, con aquellos ojos verdes puestos sobre mí, no pensaba humillarme más de lo que lo iba a hacer ya de por sí y, mucho menos, para que a él se le inflase aún más su desmedido ego y darle la oportunidad de burlarse de mí.
—Vale, ¿por dónde vamos a empezar? —pregunté a regañadientes.
—¿Practicaste la telequinesis tal y como te instruyó Esme?
—Sí, he recogido el apartamento y hecho la cama usando solo mi mente.
—Bien hecho —me alabó Tanya.
—No te acostumbres a usar tu magia para realizar tus trabajos diarios —me advirtió Edward adusto—. Es peligroso que te vea la gente y además desperdicias magia.
Tanya respondió a mi mirada con un brillo divertido en sus ojos y encogió los hombros.
—Aunque la magia básica de todas las brujas es similar, cada una de nosotras tiene unas particularidades que nos convierten en únicas y nos hacen destacar en ese campo. Por lo general, esta diferenciación es la primera que se presenta en los inicios, y creo que deberíamos dedicar esta semana a descubrir la tuya, además de repasar las formas básicas de magia elemental que dominarás en el futuro próximo.
Iba a asentir cuando recordé la videollamada con Jake y el comentario de Alice.
—¿Darle a una infusión propiedades diferentes a las que tiene o potenciarlas podría entenderse como una de esas particularidades?
—Por supuesto. ¿Por qué lo mencionas? —Tanya me estudió interesada.
—Mi socia mencionó que hay clientes que afirman que las infusiones que les doy les quitan molestias o les hacen experimentar determinados síntomas.
—¿Cuáles? —Edward se irguió como si alguien acabase de meterle un palo metálico por el trasero y lo hubiese conectado a la corriente.
—Uhmmm... —Mis mejillas comenzaron a hervir bajo la atenta mirada de los otros—. Según ella y dos chicas más, mis infusiones les dan... eh... ¿cómo decirlo?
—Suéltalo y ya está —me aconsejó Tanya sin perder su calma.
—Sí, bien... —Me puse a estudiar una mancha que había en un mueble de la cocina y reprimí mis ganas frenéticas de coger un paño y ponerme a sacarle brillo—. Digamos que... según ellas...
—¡Dilo de una vez! —gruñó Edward.
—Que las vuelve unas tigresas depredadoras en la cama, les sube la libido y se vuelven irresistibles ante los hombres. Eso. ¿Satisfecho?
Con cada palabra los ojos de Edward se habían abierto más y más.
—¿Usas las hierbas para convertir a las clientas en unas ninfómanas depredadoras? —Había tanta sangre en su rostro que le llegaba hasta la punta del cabello y parecía que fuese a estallarle la cabeza—. ¿Te has vuelto loca? ¿Tienes idea de lo peligroso e irresponsable que es eso?
—Yo no...
—¡Ni siquiera controlas aún tu magia!
—No fue a propósito. Yo no...
—¡Y podrías causarle daño a la gente en tu afán de manipularlos!
—Si no me lo hubiese dicho Alice...
—¡Destrozarles la vida!
—¡Que no lo sabía! —Airada di una patada en el suelo.
Con las manos en la cintura, Edward sacudió la cabeza.
—No puedo con esto, necesito algo de aire fresco —masculló dando un portazo tras de sí.
Con la respiración agitada, tuve que hacer un esfuerzo por no ponerme a llorar. ¿De qué me acusaba? Yo no había pedido aquella magia.
—De acuerdo, creo que por fin podemos empezar a practicar de verdad contigo —me sonrió Tanya tan satisfecha que habría puesto la mano en el fuego a que la marcha de Edward había estado programada y entraba justo en sus planes.
—Nunca fue mi intención hacer nada con las infusiones y menos que influyesen en la gente —me disculpé.
—Lo sé, cariño. Y ahora vamos a trabajar en ello para que seas consciente de lo que haces y que la próxima vez los resultados sean incluso mejores. Igual puedes trasladar los efectos a tus pasteles u otros alimentos.
—Pero Edward acaba de decir...
Tanya saltó de la encimera e hizo un gesto despectivo con la mano.
—Olvídate de lo que te ha dicho. Es un fanático del control. Sabe que tú eres su bruja y la que lleva el poder en su relación. Eso lo hace ponerse a la defensiva cuando se saca el tema de la manipulación.
—Yo no quiero manipular a nadie.
—Y nadie te ha pedido que lo hagas. Lo que tienes es un don, la capacidad de mejorar la vida de los que te rodean. Enfoquémonos en eso. Lo que luego hagas con ese talento especial depende de ti, y es lo que te define como persona.
—¿Tú crees?
La sonrisa de Tanya se amplió.
—Estoy convencida de ello.
—¿Y Edward?
—Lo superará.
Lo dijo con tanta indiferencia que lo hacía sonar como algo natural. Mi intuición, por el contrario, me advertía que nada relacionado con Edward podía ser fácil. ¿Qué pasaba si no lo aceptaba?
NOTA:
Aqui estan los capitulos de hoy, espero les gusten, nos leemos mañana.
En un rato más les subo una nueva adaptacion navideña.
