A Wally le costaba conciliar el sueño. El cumpleaños de Nigel se acercaba cada vez más y se sentía inquieto, puesto que quería darle un regalo y hacerle saber a la vez sus sentimientos el mismo día. Si el chico tuviera un poco más de sentido común, sabría que era una mala idea brindar una confesión en un día festivo tan importante como lo es un cumpleaños, pero él nunca ha sido muy inteligente que digamos.
Quizás un regalo que signifique algo para Nigel sería suficiente para que entendiera sus intenciones románticas sin necesidad de una confesión pero, ¿Como sabría entonces lo mucho que lo ama? Una carta a estas alturas no parecía un mal plan. Se sentía muy patético en como estaba pensando la situación, después de todo era un adolescente.
"Lo peor que podría pasar es que me diga que es heterosexual y que no le gusto de esa forma."
Y eso terminaría todo. Entonces, ¿Dejarían de ser amigos o Nigel simplemente le diría que lo único que podría ofrecerle es su amistad? Wally lo tomaría pues no tendría ninguna otra opción.
Era día de escuela y Patton se preparaba para ir a clases. Había recibido unos paquetes de su madre con nuevas prendas de ropa y ya iba siendo tiempo de usarlas. El problema es que la ropa era algo costosa y como a él le gustaba estar bien combinado pues, lucía bien. Patton sabía que sus facciones y su cuerpo para muchas chicas, ya estaba siendo considerado como todo un galán. Si él así lo quisiera, pudiera coquetearle a muchas y estaba seguro de que al menos la mitad quedarían rendido a sus pies. Tendría muchas novias en ese caso y su padre estaría contento. Pero él no nació para complacer a nadie y mucho menos a su padre.
Sus gustos lo hacían enfocarse en otra persona.
Sentado en el aula de clases mientras terminaba una tarea en uno de sus cuadernos, vio de reojo llegar a Wally y pudo notar que si lo estaba mirando. Quizás su atuendo era muy llamativo pero Patton sabe que tal vez se deba a que se arregló demasiado para ir a la escuela. Probablemente lo estaría juzgando. Incluso podía sentir las miradas de muchas chicas al caminar incluyendo a algunas compañeras de su salón. Susurraban cosas que él no alcanzaba a escuchar pero estaba seguro de que hablaban de él. Su camisa negra ceñida al cuerpo con las mangas recogidas, la cadena de plata en su cuello y un pantalón gris a la cadera también igual de ceñido lo hacía destacar, con sus músculos, su barbilla y ese cabello negro azabache, Wally no pudo evitar tragar en seco, el chico en esa pose concentrado con su tarea lo hacía sentir incómodo. Había algo hipnotizante en él. Sin duda alguna estaba haciendo suspirar a muchas chicas.
Para suerte del rubio, no hubo distracciones mayores durante las clases, agradeció internamente que Patton se sentará detrás de él porque de lo contrario, no iba a poner nada de atención y eso que él de por si, no pone lo suficiente en sus clases.
En el receso, Wally se sentía algo mareado y confundido. Justo anoche no podía dormir pensando en su confesión de amor y ahora no se quitaba de la cabeza a Patton, especialmente porque solían intercambiar una que otra palabra durante el día pero hoy, su presencia lo ponía tan nervioso que no pudo comentarle nada y su compañero tampoco mostró interés en hablarle. Quizás lo que le molestaba era que no habían cruzado palabra.
"Puede ser que ahora esté buscando una novia."
—Parece que solo seremos tu y yo tontito— dice Kuki sentándose a su lado con su bandeja de comida —Haz estado muy callado hoy.
—Lo siento creo que no me siento bien— se disculpó Wally. Estaba tan ensimismado en sus pensamientos qué apenas si notó la ausencia de Abby y Hoagie, ya que ambos se enfermaron, y que Nigel nuevamente desapareció en el almuerzo. Últimamente se estaba haciendo costumbre.
—Creo que debemos hacer algo para animar este almuerzo.
—¿Qué tienes en mente?
Kuki miró a su alrededor y una mesa le llamó la atención. Tomó su bandeja y se levantó, camino hacia a las dos personas que captaron su atención y se sentó sin decir una palabra sonriendo.
—¿Qué crees que estás haciendo?— le pregunta Patton a lo que recibe una patada de la chica sentada a su lado. —¡Auch!— se quejó.
—Perdona a Patton, por lo general no siempre es tan grosero— dice Fanny sonriendo nerviosamente.
A los pocos segundos, Wally se sienta con ellos y acomoda su bandeja de comida. ¿En qué diablos estaba pensando Kuki? Probablemente el chico estaba coqueteando con aquella pelirroja y tanto su presencia como la de su amiga solo servía para estorbar.
—Yo creo que no hay ningún problema en acompañarlos, ¿No te parece Wally?
—¿Que se supone que debo responder a eso?— le pregunta mirando a su amiga —Si estamos molestando mejor nos vamos.
—Por favor quédate— dice rápidamente Patton sin pensarlo haciendo que todos los presentes lo miren fijamente —Ambos, quiero decir. No está mal algo de compañía— se compuso con prisa y se llevó un bocado de puré de papas a la boca. Era increíble que alguien con su porte y su postura fuera doblegado fácilmente por la presencia de aquel chico rubio.
—¿Tu eres Wally cierto? Me llamo Fanny, ya que esté que tengo al lado no se digna a presentarnos— se presentó la pelirroja con una sonrisa que Patton conocía muy bien, ella estaba tramando algo.
—Un placer— dijo sin mucha importancia.
—¿Ustedes se conocen de su otra escuela?— pregunta Kuki tratando de romper la tensión que se había formado en el ambiente —Descuida, todo lo que me digan aquí será confidencial.
—¿Y por qué debo creerte?— le pregunta el chico.
—Porque Kuki es mi amiga— le interrumpió Fanny con el ceño fruncido —Ahora sé amable y compórtate.
Kuki y Fanny intercambiaron sus números de teléfono luego de su primera interacción y en los últimos días, se habían mandado bastantes mensajes.
—¿Amiga?
¿Qué tanta suerte tenía que tener Patton para que Fanny quisiera ser amiga de la que podría ser, la mejor amiga del chico que le gusta? Lo cierto es que no podía ocultarle cosas a su amiga pelirroja aunque quisiera, de seguro ya se había dado cuenta como se pone nervioso en presencia de Wally. Siempre era buena para deducir esas cosas y a veces le daba miedo lo buena que era en eso.
Wally no habló mucho durante la comida, solo asentía y respondía las cosas que Kuki y Fanny le preguntaban. Al principio se sentía incómodo por la presencia imponente de Patton pero verlo interactuar con la otra chica, y como se había comportado con su hermano en el pasado, lo estaba haciendo lucir agradable. No era un matón ni un chico problemático, solo era Patton. ¿Por qué habían esparcido todos esos rumores locos acerca de él? No parecía ser nada de lo que hablaban por allí.
Patton por su parte, estaba contento de que Wally estuviera cerca de él y automáticamente se dio cuenta de algo. Fanny sentía cierta fascinación por la amiga de Wally, por lo que probablemente podrían estar más tiempo juntos y eso en su parte, lo beneficiaba, pero ojala fuera lo suficiente como para que el rubio se interesara en aprender un poco más de él. Sabía que no sería fácil borrar los sentimientos que Wally tenía hacia otro chico, pero nunca está demás intentarlo y arriesgarse.
"Como si eso me hubiera funcionado en el pasado."
El almuerzo terminó más pronto de lo que esperaba. Volver a dar otro bloque de clases hacia el día demasiado largo.
—Qué día tan largo— se quejó Nigel estirando sus brazos antes de abrir su casillero.
—¿Podemos ir a la casa del árbol más tarde?— preguntó Kuki.
—Pero por supuesto, hay una caja con un nuevo sabor de soda esperándonos. Me siento mal por Abby y Hoagie pero nadie los mando a enfermarse al mismo tiempo, después consigo otra caja para que ellos la prueben cuando sus papilas gustativas y sus mocos no interfieran con su sabor.
—¡Qué asco!— dijo Wally con una expresión desagradable en su rostro —No quiero ni imaginarme como fue que se contagiaron.
—Pues con un beso tontito— dijo riendo la chica.
—En serio no quiero saber.
Al final del pasillo se encontraba Fanny sacando unas cosas de su casillero y guardándolas en su mochila mientras Patton le hacía compañía.
—No creo que consiga muchas amigas si me acompañas ahora entre clases.
—¿En serio? Debes sentirte halagada con mi presencia— se cruzó de brazos y se apoyó en el casillero de al lado.
—Lo digo en serio— lo miró fijamente —Aunque no lo creas, las estudiantes de esta escuela ya te están mirando de una forma diferente. No me gustaría que me vean como competencia.
—¿Qué dicen de mí ahora?— pregunto algo ya cansado con el tema de los chismes.
—Eres el tema de conversación más relevante hoy entre las chicas, las escuche en el baño. No me sorprendería que pases de matón inadaptado a chico musculoso, guapo y popular.
—Ya sabes que las chicas no me interesan.
—Pero ellas no lo saben— cerró su casillero —Podrías experimentar con todas las chicas que quieras pero sigues viendo a Wally de lejos, ¿No es cierto?
—Él no está interesado en mí— respondió cabizbajo.
—Entonces mira a otros chicos y deja eso en paz.
—Como si fuera tan fácil. ¿Ya te olvidaste de Rachel?
La expresión de Fanny en su rostro cambió abruptamente con la mención de su ex novia. Si Patton quería fastidiarla, solo tenía que mencionar el nombre de la chica que prácticamente le rompió el corazón.
—Ella se fue Patton— dijo entre dientes. —Ya las cosas estaban mal desde mucho antes de que se mudara. Mantener en secreto nuestra relación hizo que todo terminará mal y lo sabes. Ojala tu próximo novio no te pida mantener en secreto lo que sientes y no tengas que pasar por eso— desvió la mirada. Había odio en sus palabras.
—Está bien, no te enojes. Entiendo que fue difícil para ti pero no te desquites conmigo.
—Entonces no la vuelvas a mencionar. Estoy muy bien sin ella.
El sonido de la notificación del celular de Fanny terminó la conversación. Se despidió de ella y se fue a su casa.
Aunque a Patton le costaba admitirlo, su amiga tenía razón. Si en el futuro llegará a tener un novio esperaba que este no le pidiera mantener su relación en secreto. Si todas las parejas se besan en los pasillos, se toman de la mano, van juntos al parque, al centro comercial, ¿Porque él no podría experimentar abiertamente eso también? A veces solo quería ser un chico normal y tener citas pero no podía ignorar el hecho de lo mucho que le gustaban los hombres.
"¿Porque me tenía que gustar un chico con el corazón comprometido?"
