AVISO PARROQUIAL
Bueno, primero que nada... ¡Holis!
Lo sé, lo sé. Imagino el shock que le causará a muchos ver que una historia abandonada por, léase bien, OCHO AÑOS, finalmente fue actualizada.
Hasta yo misma en cierto punto me resigné a que no continuaría con esto, y no me refiero al fic en sí, sino a la escritura. ¿Qué pasó? Se preguntarán. La respuesta es simple: pasó la vida misma.
El último año que publiqué "Simplemente amigos...", fue trascendental en múltiples aspectos. Estaba a la mitad de mi carrera y empecé una relación que culminó cuatro años después en muy malos términos. Dentro de ese lapso, sucedieron otras cosas también: graduación, empleos, emigración y ruptura. Ya no estaba tan enfocada en mantener una actividad que inicié en plena adolescencia.
Sin embargo, hubo momentos en los que la inspiración me invadió y surgieron relatos que verán publicados en mi perfil, aunque esto ya no era con la misma frecuencia de antes. ¿Para que negarlo? Estaba bloqueada con el tema y redactar llegó incluso a causarme pereza.
Pero dicen que uno siempre vuelve a los lugares donde fue feliz.
En el último año y medio, comencé a sentirme estancada a nivel profesional, como si el tiempo corriera mientras yo seguía en el mismo lugar de inconformidad. Me carcomía la cabeza recordando todos esos sueños juveniles que alguna vez tuve de dedicarme a la escritura, el canto o la locución. Creí que ya era muy tarde para mí, pues los años se me pasaron (a todo esto, recién cumplí los 28. Sé que no soy una anciana, pero jode mucho aceptar que se fueron los 20's). Más aún, estando desde 2019 lejos de mi país natal, de mi gente.
Me costó dar el paso de poner manos a la obra y arrancar con esas cosas que me gustaban. Todavía no hay nada concreto, pues sigo tratando de encontrarme a mí misma, pero algo es seguro: la chispa que estuvo apagada por un largo rato, se volvió a encender. Tengo muchas ganas de darle vida a las historias que nacen en mi imaginación, y para ello necesito reconectar con esto para mejorar.
Este fanfic tiene un lugar muy especial en mi corazón, ya que empecé a escribirlo a los 16 años, cuando atravesaba una situación similar a la de los protagonistas. Okey, miento, no era taaal cual, mas fue una fuente de inspiración.
En aquel entonces, estaba enamorada de alguien que actualmente es uno de mis mejores y más queridos amigos, pero él gustaba de otra chica. Entre nosotros dos jamás pasó nada, afortunadamente, aunque a veces parecía que podíamos llegar a algo más.
Eso me llevó a maquinar. Era un escape, una forma de materializar mis fantasías. En un principio, la idea es que fueran solo one-shots, pero a medida que avanzaba, fue tomando otro rumbo y nació una dinámica preciosa entre varios personajes de mi anime favorito.
Entenderán también que a esa edad no había vivido lo suficiente, por lo que estaba atreviéndome a escribir sobre algo de lo que no tenía la menor idea. Hasta me cuestionaba si en la vida real pasaba lo mismo que a mis personajes (en la adultez descubrí que, de hecho, existen toda clase de vínculos disparatados). Hoy en día, mi mentalidad es otra e incluso me da un poco de cringe haber planteado tanta toxicidad e infidelidad.
Peeeero, como es una ficción en la que queremos verlos a todos felices, toca respetar la línea original y darle un digno final. Creanme que yo también me enojaba con la autora (o sea, yo misma), cada vez que entraba a releer y seguía en hiatus.
Como ven, nunca me olvidé realmente de este fic, solo me costó reconciliarme con la motivación (poniendo excusas como Ranma con Shampoo, ahre). Llegué a pensar en reeditarlo, porque los primeros capítulos (¿22?) son nefastos en cuanto a ortografía y demás, pero supongo que parte de la nostalgia y lo que fuí quedan ahí. Por ahora, me enfocaré en lo que soy y busco ser.
A todo esto se suma el remake, el cual es un mimo al alma. Esta nueva versión me removió miles de emociones que tengo la dicha de compartir con mi pareja actual, quien no vio la serie original. Ranma ½ es tan especial para mí, que hasta me hice un tatuaje de mi OTP el mes pasado.
En fin, creo que para este punto, está todo dicho, y no me queda más que agradecer por el apoyo que he recibido a pesar de casi una década de inactividad. Espero lo disfruten más que nunca.
Sabitome R. Star
