El bosque se veía muy tranquilo en plena noche, todo parecía normal. El rio cercano fluía tranquilamente mientras se oía el sonido de los búhos… Sin embargo, lo más curioso e inusual es ver en el cielo nocturno la luna destruida a la mitad.
Aun así, todo normal, a excepción de que en algunas partes de dicho bosque, había unas criaturas pequeñas de pelaje color negro, largas orejas y pocas protuberancias que son huesos, las cuales salían un poco de su espalda, antebrazo, codos y talones. Además que en su cabeza parecía tener un tipo de mascara blanca. Aunque no parece una máscara, sino como si su cráneo hubiera crecido por fuera. Ojos amarillos, los cuales carecían de pupila alguna y en su cráneo tiene unas franjas de color rojo, que van desde rectas y hacían un círculo.
En eso, entre los árboles, se podía ver rastros de sangre en el lugar mientras una gran mancha negra que parecía que era un animal había soltado el aire que estaba conteniendo. Este tiene varias capas de protuberancias que cubren algunas partes de su cuerpo que parecían espinas de puercoespín en su espalda y este es muy grande.
En eso, el Ursa dejaría de comer su bocadillo al escuchar algo, unos pasos, y miro a los lados hasta que lo vio…
De entre los árboles, salió una persona de figura delgada y encapuchada, de ropas negras con detalles azulados que consiste en una gabardina, falda con un short deportivo debajo de la misma, medias blancas hasta sus rodillas y botas de combate negras con cordones azules, adornos rojos alrededor de la parte superior y suelas azules. Además de llevar una pistola enfundada en su muslo derecho y una guadaña en su mano derecha… Lo único que se pudo ver del rostro de dicha persona eran un par de cuernos que apenas sobresalían de la capucha y sus ojos que parecían brillar en rojo en la oscuridad.
-¡Raaaaaaaawwwwwwww!*El Ursa soltó un gran rugido y se abalanzo hacia lo que consideraba su presa.
La encapuchada solo espero ahí tranquilamente… Y cuando el Ursa estaba ya cerca de lanzar un zarpazo…
¡Slash!
Un solo corte rápido se escuchó… El Ursa había pasado de largo a la persona que tenía a su arma apuntando hacia otro lado mientras el cuerpo del Grimm fue dividido en dos desde la mitad de su cuerpo.
Al caer al suelo el cuerpo cortado del Ursa, este empezó a deshacerse poco a poco, dejando una estela de humo negro.
Los ojos de la encapuchada brillarían en rojo y dicho humo rojo del Grimm iría hacia ella, introduciéndose en ella a través de sus ojos como partículas de energía y dichos ojos brillarían.
Tras eso, la encapuchada vería como varios Beowolfs se acercaban lentamente hacia ella mientras parecían rodearla… Esta solo se encogió de hombros y se puso en guardia con su guadaña.
-¡Raaaaaaaaaaawwwwwwwww!
Con ese rugido en conjunto, los Grimms Beowolfs se lanzarían contra la asesina de su semejante mientras los ojos de ella brillaban tétricamente en rojo al lanzarse a la batalla.
Un nuevo día había comenzado en la tierra de Remnant.
Estábamos en el reino de Mistral, uno que es considerado uno de los cuatro Reinos de Remnant, ubicado en Anima, el continente más oriental del mundo, la segunda masa de tierra más grande de Remnant. Mistral controla la mayor parte del territorio de los cuatro Reinos, abarcando una amplia gama de ecosistemas y muchas culturas diversas. Parte del terreno incluye acantilados escarpados tallados por el viento, donde se asentó la región por primera vez.
Rodeando la ciudad principal se encuentra la ciudad de Wind Path al norte y Kuchinashi al sur. La principal ciudad portuaria de Argus está lejos al noroeste. Mistral también alberga la ruta comercial de Mistral.
En eso, se podía ver como un montón de gente se dirigía a un gran coliseo con una arena que mide un diámetro de más o menos cien metros. Se le veía lo moderno, desde asientos, pantallas, ect… En una cartelera estaba escrito; ''Torneo Regional Mistral''.
Mistral también es el hogar del Torneo Regional Mistral anual, que se supone que es un torneo de combate para jóvenes Hunters.
Mientras la gente, animadamente, se dirigía al estadio, entre ellos estaban dos jóvenes peculiares que iban bien separados del otro…
Uno tenía cabello azul oscuro y este iba más adelante, vestía una camiseta negra con una gabardina blanca con capucha encima, pantalones jeans, guantes y botas negros…
Mientras que el otro que tenía cabello verde oscuro iba más atrás, vestía una camiseta blanca con una chaqueta azul oscura encima, pantalones jeans, guantes y botas negros, además de protectores en las rodillas, codos y hombros.
Mientras seguían su camino…
-Tengo entendido que la Campeona del Torneo volverá a participar este año.
-Creo que eso era de esperarse amigo.
-Ella sin duda defenderá su título y si gana este Torneo será su 4ta victoria consecutiva, por lo que establecería un nuevo record.
-Tengo entendido que esta posiblemente sea su última participación para convertirse en Cazadora.
-Creo que ira a la Academia Beacon.
-No, tal vez vaya a Haven.
-O a Shade.
-O a la de Atlas.
Esas eran las conversaciones que el par de jóvenes escuchaban mientras seguían su camino… No les sorprendía tanto eso de la Campeona, estaban al tanto de ello, solo que nunca profundizaron tanto ese tema por atender sus propios asuntos.
Dejando eso de lado, una vez llegado al estadio, buscaron en donde deberían de ir los participantes. Lo cual no fue tan difícil, ya que habían vallas de metal e indicaciones, así como empleados que señalaban el lugar.
Se dirigieron al lugar y los detuvieron…
-Un momento por favor…*Les hablaría uno de los empleados del lugar*. Necesito que me digan sus nombres para ver si son participantes.
-Claro…*Acepto el chico peliazul, seguido por un asentimiento del peliverde*. Mi nombre es Elliot Faweil.
-Raymond Asterius.
Al decir eso, el empleado observaría su Scroll por un momento hasta confirmarlo…
-Bueno, adelante y suerte…*Les dijo abriéndoles el paso y ellos siguieron adelante.
Unos metros más adelante, ambos jóvenes entraron a un pasillo que no era tan largo, pero desde que entraron pudieron escuchar el sonido de varias personas hablando. Supusieron que eran los otros participantes.
-Por cierto…*Raymond le llamaría la atención*. No vine a hacer enemigos, por lo que de llegar a enfrentarnos, que gane el mejor y sin rencores ¿Vale?
-Sin problemas…*Elliot sonreiría de medio lado por lo escuchado*. Un gusto.
-Igualmente.
Ambos jóvenes se estrecharían la mano, donde al instante ambos sintieron una rara sensación que les recorría todo el cuerpo que causo que ahora vieran al otro con cautela, pero sin hostilidad, pero a la vez… interés.
-No sé por qué, pero presiento que la tan llamada Campeona no será la única de la que deberé preocuparme.
-Lo mismo digo.
Elliot y Raymond se darían unas sonrisas retadoras y con el reto no verbal ya dado, ambos entrarían al lugar al que llegarían.
Cuando entraron al lugar, algunas miradas se posaron en ellos. Algunos entrecerraban los ojos mientras los examinaban de pies a cabeza.
Ignorando las miradas, ambos jóvenes se dirigieron a un mismo lugar, a una pared cercana, para recargarse mientras observaban a los demás concursantes y esperaban a que todo comenzara… Por alguna razón, se sentían conformes con la presencia del otro a pesar de que no se conocen de manera personal y eso lo catalogan a que presienten que el otro no es un engreído como la mayoría, lo cual es suficiente para estar así de juntos. De paso ayuda a no sentirse tan solos.
-Soy de Vacuo ¿Y tú?*Le pregunto Elliot.
-De Vale…*Respondió Raymond.
Con eso, empezarían a charlar un poco casualmente sin tener intenciones de sacarle información al otro hasta que llegara el momento de que todo comenzara.
Tras un rato, observaron que alguien subió a un podio y se puso enfrente del micrófono…
-A todos los concursantes, bienvenidos. Como ya sabrán, se dará a conocer las reglas del Torneo, así como al grupo que se les asignara…*Todos asintieron ante lo escuchado*. Bien, las reglas son las siguientes… A cada concursante se le estará monitoreando el Aura durante el combate. Llegado a un punto donde el Aura llegue a rojo o sea critica, se detendrá el combate dando por ganador al otro participante… Se les dará un límite de tiempo para la pelea y cuando se acabe el tiempo, se dará por vencedor a aquel que tenga más Aura… Por otra parte, se les asignara a alguien que de aviso a esto y monitoreara el Aura de ambos. Si desobedecen las indicaciones anteriores y siguen peleando, se les descalificara automáticamente, dando por ganador a la víctima ¿Alguna pregunta?
Se vería como subían varias personas, que al parecer eran los que les iban a monitorear. Nadie hizo algún sonido, dando una confirmación silenciosa a la explicación.
-Si no hay preguntas, se les asignara a un grupo. Así que estén atentos a la pantalla.
Tras que los grupos fueran elegidos, el Torneo anual de Mistral comenzaría… Lo que nadie podría prever, es que este sería el más recordado por mucho tiempo de aquí en adelante.
Tiempo después
-[¡Muy bien gente! ¡Tras todo un día de combates, finalmente estamos en la semifinal!]*El público se entusiasmaría ante las palabras del locutor*[¡Dos combates más y de ahí a la final!]
Entonces, en la única arena de combate del coliseo donde se estaban dando un duelo, el mismo ya había concluido…
-¡Ganador, Elliot Faweil!*Anuncio el árbitro mientras en el medidor de Aura se mostraba que el chico solo había perdido un 10% de su aura y la de la chica con la que peleo estaba en 34%.
Tras eso, Elliot se acercaría a donde cayó la chica que enfrento fuera del ring de combate y la ayudaría a levantarse, cosa que ella agradeció…
-Buena pelea.
-Igualmente.
Con eso, ambos dejarían la arena mientras muchos del público se preguntaban porque el aura de Elliot apenas había bajado si había recibido la mayoría de golpes de su oponente, donde alguno que otro Cazador profesional en el lugar sabía que eso era debido a su alta tasa de aura y que el control del chico sobre esta era superior que el de la mayoría.
Por ahora, es momento del último combate de la semifinal.
Tras un rato…
Raymond y la Campeona Pyrrha Nikos saldrían, y se dirigirían camino al centro de la arena y, bueno, ahí estaba la hermosa Campeona pelirroja con una sonrisa en su rostro.
Raymond inhalo y exhalo para calmar un poco su ansiedad, y…
-Buena suerte…*Le dijo con una leve sonrisa mientras da una reverencia con sus palmas juntadas.
A lo que ella devolvió el gesto mientras el estadio gritaba de emoción por la pelea que ocurriría en cualquier momento.
-¡Tú puedes Pyrrha!
-¡Ya lo tienes ganado!
Esas eran las palabras de sus fanáticos.
Pasaron unos segundos y ambos se miraron fijamente, preparándose cada uno. La pelirroja saco su lanza y su característico escudo, mientras que el peliverde tomaría el pequeño bastón de su cintura que se estiraría y convertiría en su forma de lanza; de un bastón negro y una hoja plateada, la cual el joven empuñaría como todo un profesional.
Con eso, ambos jóvenes se pusieron serios y estaban listos para lo que sea.
Entonces… el combate daría inicio…
Pyrrha se abalanzaría hacia él con su escudo en alto… Raymond, rápidamente, salto y uso el escudo para impulsarse hacia atrás… Pyrrha no se detuvo ahí y antes de que aterrizara en el suelo, arrojo su escudo hacia Raymond, quien lo vio venir y uso su lanza como escudo para cubrirse, haciendo rebotar al escudo y que este regresara hacia ella.
Al aterrizar en el suelo, Raymond entrecerraría los ojos por lo ocurrido, ya que…
-Eso fue algo inusual… aunque no reboto tanto, mínimo hubiera tenido que moverse para recuperarlo en pleno movimiento… En ese caso…*Raymond se prepararía mientras otra punta aparecía en el otro extremo de su lanza*. Voy a tener que comprobarlo.
Con eso, arremetió contra la pelirroja y ella hizo lo mismo tras recuperar su escudo a tiempo, además de convertir su arma en su forma de espada.
Ya estando cerca, Raymond lanzaría varios golpes con ambos extremos de su lanza, moviéndola con una habilidad y precisión envidiables… Aun así, Pyrrha lograba bloquear los golpes y cubrirse con su escudo.
Así estuvieron los dos durante medio minuto, hasta que… para cierta sorpresa de Raymond, pero sin llegar a desconcentrarse, vio como sus ataques empezaron a ser desviados. Enfocándose mejor, vio que era leve, pero sus ataques cambiaban de dirección.
-¡Eso es…!*Con la idea ya clara, Raymond saltaría hacia atrás mientras volvía a posicionarse*. Eso debe ser…
El estadio empezó a rugir de nuevo de emoción al ver el combate. Mucha gente estaba emocionada por el combate y si seguían así, no duda de que tendrían dolor de garganta al día siguiente.
Entonces, Pyrrha aprovecho la retirada del peliverde y convirtió su arma de nuevo en su forma de lanza. Se escucharía el sonido de un disparo y un destello salió de la parte de atrás del arma, la cual saldría disparada hacia Raymond como una flecha, el peliverde solo daría una media sonrisa y a simple vista lograría esquivar la lanza propulsada sin problemas.
Aun así, Pyrrha se daría un gran impulso y arremetería contra él con su escudo en alto, cosa que Raymond bloquearía con su lanza, así empezando ambos un forcejeo con sus armas, queriendo hacer retroceder lo suficiente al otro para ganar ventaja.
-Dime una cosa…*Ella vería como Raymond entrecerraba los ojos, sin que ninguno dejara de poner fuerza en el forcejeo*. Tu Semblance está relacionada con mover objetos ¿Verdad?
-¿C-Como…?*Pyrrha tuvo que hacer esfuerzos para no aflojar su agarre mientras mostraba su sorpresa de que la descubriera.
-Tu expresión es respuesta más que suficiente para mí.
Dicho eso, Raymond le daría a la pelirroja una patada en los talones que la haría desequilibrarse y retroceder un par de pasos, cosa que el chico rápidamente aprovecho, prepararía su lanza cuya hoja se tornaría rojiza debido al Dust de fuego y atacaría con una estocada.
-¡Explosive Rapier!
Pyrrha alcanzaría a cubrirse a tiempo de la estocada con su escudo, pero la explosión de fuego que se creó al mero impacto la impulsaría hacia atrás y le lograría afectar un poco.
Mientras que con el público, la gente empezó a animarse mucho más por esto, ya que nunca le habían bajado Aura antes a la pelirroja.
Entonces, Raymond retraería su lanza y la guardaría, para después arremeter contra Pyrrha, quien se cubriría con su escudo, pero el chico agarraría al escudo con sus manos y haría fuerza para intentar arrebatárselo y desarmarla.
Así, ambos empezaron un duelo de fuerza que duraría medio minuto. El peliverde notaria como la pelirroja usaba su Semblance para intentar ganar el forcejeo, pero no se la dejo fácil y para sorpresa de ella, el chico pareció superar la fuerza de su Semblance.
Aun así, Pyrrha tras pensar sus opciones solo sonreiría y Raymond notaria aquello, intuyendo lo que ella planeada, pero fue demasiado tarde.
Pyrrha soltaría el escudo, haciendo que Raymond tropezara y por la fuerza que estaba haciendo, termino cayendo de espaldas, mientras que la pelirroja daría una voltereta en el suelo y al levantarse correría hacia donde estaba su lanza, así recuperándola y convirtiéndola en un rifle…
Casi al mismo tiempo, Raymond se recuperó de lo anterior y empuñaría rápidamente su lanza de nuevo, dejando el escudo de la chica en el suelo a su lado, mientras se preparaba para la lluvia de balas que vendrían.
Varios disparos sonaron y el chico gracias a su gran habilidad y manejo de la lanza lograría repeler la lluvia de balas que Pyrrha hacia llover sobre él. Así estuvieron por casi un minuto y si bien Raymond lograría cubrirse de la mayoría de disparos, un par alcanzo a darle, algo de lo que la pelirroja se dio cuenta, dejando de disparar tras quedarse sin munición.
Raymond entonces miraría por un momento el escudo de ella a su lado y, entonces, arrojaría el escudo a un lado de la arena, no sin antes haberlo sujetado firmemente en el suelo con ayuda de su arma.
Si Pyrrha no quería mostrar su Semblance, entonces no la forzaría a usarla, algo en lo que tenía ventaja. Sabe que ahora esta es una apuesta arriesgada, pero no tiene más opciones para ganar. Aun sin su lanza, puede apañárselas bien.
Entonces, miraría rápidamente la pantalla para ver sus niveles de Aura… La de Pyrrha estaba en un 84% y la de él en un 93%... Por alguna razón, juraba que él recibió más ataques de ella que ella de él… Aun así, no importa…
Pyrrha cambio el modo de su arma a una lanza y la sujetaría firmemente. Entonces, Raymond arremetería contra ella, algo que ella también hizo. Al encontrarse, Pyrrha empujo la lanza hacia Raymond, quien tuvo que usar fuerza para desviarla con una de sus manos, pero ella aprovecho el empujón que le dio a la lanza, dando una vuelta completa sobre su eje, para así darle un golpe en el abdomen, algo que el chico cubrió con toda su fuerza.
Raymond entonces golpearía la parte trasera de la rodilla de la chica, haciendo que se doblara su pierna y ella cayera sobre su rodilla, cosa que él aprovecho para tomar con sus manos la lanza de Pyrrha, pero antes de poder retirarse, ella sostuvo su brazo, así evitando que se llevara su arma, así empezando ambos otro forcejeo.
Raymond sabía que como Pyrrha estaba usando su Semblance en su arma mientras le sujetaba el brazo, así parece que se está esforzando en liberarse de su agarre. Aun así, rápidamente, arrojo la lanza de ella a un lado. Tras eso, ella rápidamente le trato de dar una media vuelta, pero el peliverde no se lo permitiría tan fácilmente.
Así que Raymond agarro el otro brazo de ella también y así quedaron los dos a solo centímetros del otro. El chico sabía que si no estuvieran en una pelea, se hubiera sonrojado y puesto nervioso por tener a una chica cerca de su rostro, pero no le dio importancia en ese momento y decidió hacer algo sumamente loco en ese momento y fue darle un… Cabezazo.
Por unos segundos, el público dejo de gritar, debido a la impresión por el uso de un método ortodoxo, pero efectivo.
Tras recuperarse del cabezazo que había recibido, Pyrrha haría la misma acción que él, haciendo que Raymond ahora escuchara un poco borroso.
Aun así, Raymond daría otro cabezazo y Pyrrha haría lo mismo al mismo tiempo que él. Ambos notarían que el otro sonreía con satisfacción y diversión por esto, con un poco de gracia por el giro de los acontecimientos.
Cabezazo tras cabezazo, ninguno de los dos iba retroceder tan fácilmente. Para ambos jóvenes paso mucho tiempo mientras seguían dándose cabezazos entre sí, pero en realidad puede que hayan pasado muy poco tiempo para los demás, y vaya cabezazos que se estaban dando los dos.
Raymond daría un gran cabezazo con todo lo que pudo y cuando lo había dado, pudo sentir que Pyrrha aflojo un poco su agarre de su brazo. Así que lo más rápido que pudo, dio una media vuelta y arrojo a la pelirroja por encima de su espalda, haciendo que esta se estrellara en el suelo y, en el proceso, haciendo un pequeño cráter por la fuerza con la que la hizo estrellarse al suelo.
Entonces, Raymond la dejaría ahí y aprovecho para ir por su arma, antes de que ella se recuperara del aturdimiento. Al llegar y recuperar su lanza, miro hacia atrás y vería como Pyrrha estaba alcanzando su lanza, algo que no le permitiría y rápidamente hizo que su arma se convirtiera en un rifle de francotirador, así disparando lo más rápido que pudo. La bala de Dust de viento le impactaría de lleno a Pyrrha, justo en su talón, aunque ella trato de esquivarla, le había dado justo en el blanco.
Raymond entonces dejaría su arma en su lugar y se abalanzaría contra ella, lanzándole un puñetazo del que Pyrrha lograría cubrirse.
Con eso, ambos jóvenes se enfrascarían en una pelea a puño limpio, con patadas incluidas.
Pyrrha bloquearía un puñetazo de Raymond, para después lanzarle una patada en un costado que el peliverde lograría detener y este respondería jalándola de su pierna, haciendo que estuviera a centímetros de él y Raymond soltó un gran cabezazo en ella, volviendo a escuchar un poco borroso.
Tras soltar la pierna de Pyrrha, no supo que sucedió en ese momento, ya que se estaba recuperando del aturdimiento de ese último golpe, empezó a recuperar poco a poco la orientación.
El estadio estaba en completo silencio.
Raymond miraría a su alrededor y no podía escuchar a casi nadie, hasta que se escuchó un aplauso lento y después tomando más fuerza para estallar de nuevo en gritos de emoción.
-¿Qué demonios…?
Algo confundido, el chico miraría hacia Pyrrha, la cual estaba de espaldas en el suelo sin aliento, lo cual le intrigo un poco. Entonces, miraría hacia la pantalla para ver que estaba ocurriendo ¿Había terminado la pelea? Lo que vio hizo que casi se le cayera la mandíbula, facilitándole el acceso a algún bicho.
El medidor de Aura indicaba que Pyrrha solo tenía un 15% de su aura, mientras que el mismo Raymond un 50%.
También la pantalla mostraría la repetición de lo que había ocurrido y ahí estaba el momento cuando Raymond le disparo a Pyrrha, disminuyendo el aura de ella por un 15%. Mientras que en la pelea mano a mano, le había bajado otro 15% con el cabezazo de un golpe. Aunque claro, Raymond podía ver que su aura había disminuido mucho debido a los cabezazos.
-Nota mental, los cabezazos son efectivos, pero no son tan prácticos...*Se dijo el joven en sus pensamientos, suspirando. Oh bueno, al menos gano con pura estrategia e improvisación, apenas usando su Semblance.
En eso, se escucharía como la gente gritaba y aplaudía sobre esto, llenando el lugar de puro ruido.
Raymond iría a donde estaba Pyrrha y le tendería la mano…
-¿Necesitas ayuda?
Ella lo observo por unos segundos, luego sonrió y tomo su mano…
-Gracias…*Pyrrha se levantaría*. Y felicidades por haber ganado.
-Espero que no haya rencores por vencerte…*Dijo Raymond.
-Oh no, no. Por el contrario, me divertí mucho en este combate, aunque no espere que descubrieras mi Semblance, los cabezazos si fueron completamente inesperados…*Pyrrha reiría tras decir eso último.
-Pero eso no niega que fue algo útil. Además, tendremos que ver a alguien que nos revise, por qué por un momento escuche borroso…*Raymond seria interrumpido por algunas risas y observo que venía de la pelirroja, a lo que ella asintió y…
-Intenta recuperarte antes del acto final…*Fue lo último que le dijo Pyrrha, ya que…
-[¡Esplendido combate en una semifinal, damas y caballeros! ¡Y por primera vez, acabamos de presenciar como nuestra querida Pyrrha Nikos fue derrotada en batalla por una abrumadora diferencia! ¡Aún es pronto para dar algo por decidido, pero ¿Este será el nacimiento de un nuevo campeón?! ¡Descúbranlo en la final!]
El público se entusiasmaría aún más por lo dicho por el locutor, empezando ahora a gritar el nombre de Raymond.
Al haber bajado de la arena, Raymond y Pyrrha se despidieron y esta último le dijo que tenía que descansar para el siguiente encuentro, ya que ella y otro competidor que perdió deberán de enfrentarse para ver quien se quedara con el tercer lugar, así les darán tiempo a los demás a estar en óptimas condiciones para darlo todo en la final.
Raymond le dio las gracias por la explicación y se quedó solo, pero no por mucho tiempo, ya que un coordinador lo llevaría a una sala apartada, diciéndole que aquí es donde debería de esperar antes del otro encuentro. El joven asintió ante aquello y se sentaría en un lugar para meditar un poco mientras su aura se recargaba naturalmente.
Tras un rato, se sirvió un poco de agua y agarro una barra de chocolate gracias a lo que ofrecía el lugar, incluso tenía un baño. Empezó a degustar su dulce y después encender la pantalla del lugar con un control para así ver la pelea de Pyrrha.
Tras un leve tiempo…
El arreglar la arena no tardo demasiado tiempo y mientras que eso sucedía, pasaron algunos anuncios sobre Pumpkin Pete's, entre otros. Aunque no se le llevo tanto en eso, ya que también pasaron algunas repeticiones de las últimas dos peleas y el peliverde admite que es un tanto interesante el verse pelear a sí mismo, incluso una sonrisa creció en su rostro.
Dejando eso de lado, la pelea de Pyrrha empezó y fue algo interesante de ver, ella volvió a demostrar sus habilidades como alguien intocable mientras jugaba con su oponente, lo cual no duda que hace que algunos se pregunten de porque solo con él sufrió daño, pero jugaba como si nada con otro oponente. Y según sabe, la gente se puede inventar muchas teorías, hasta decir que él hizo trampa, pero solo los organizadores del evento saben que no es así, ya que no pueden engañarlos así como así.
La ganadora del combate fue Pyrrha, una aplastante victoria para ella. Raymond sabía que si volvía a pelear contra ella, no la tendría nada fácil conteniéndose, ya que si gano conteniéndose, es porque logro intuir cual era la Semblance de la pelirroja, sumado al hecho de que posiblemente ella se volvió algo conformista por tantas victorias siendo intocable y ni una sola derrota, hasta ahora. Su derrota ante él, la hará más fuerte y sabe que deberá prepararse para ese momento.
Pero bueno, ahora solo debe esperar a que lo llamen para enfrentarse a Elliot en la final. Por lo mientras, se relajara un poco.
Tras varios minutos desde que termino el último combate y que arreglaran la arena para el siguiente combate…
Todos miraban a los presentadores del Torneo mientras estos discutían sobre el Torneo y la final…
-[Después de a ver visto los mejores momentos del Torneo, pasaremos a hablar sobre la final…]*Dijo uno de los presentadores.
-[Bien, este año, como sabrán, la ganadora por tres años consecutivos, Pyrrha Nikos, participo de nuevo este año y muchos esperábamos que estableciera un nuevo record, pero al final fue derrotada en la semifinal por un nuevo participante que nunca había participado antes en el Torneo ¿Sera que este joven se alzara como el nuevo campeón de este Torneo? ¡Pronto lo veremos!]*Dijo el segundo presentador.
-[¡Oh! Y al parecer la arena esta lista para el combate final. Así que estemos atentos al combate de Raymond Asterius contra Elliot Faweil]
El peliazul apago el televisor y solo observo por un momento el techo de su habitación. Escucho el sonido de la puerta abriéndose y vio que era uno de los coordinadores que le diría que esperara un momento antes de salir, a lo que asintió de acuerdo.
Tras casi un par de minutos, le dijeron que saliera y así lo hizo. Empezó a caminar por donde le señalaron y mientras más se acercaba a la arena, bueno, apenas se escuchaba a la multitud, pero no le restó importancia… Estaba a solo unos metros de distancia y otro de los coordinadores lo detuvo, Elliot hizo caso y entonces…
-¡Buenas noches a todos los presentes a la final del Torneo!*El estadio estallo en gritos, solo pasaron un par de segundos para que se calmaran y siguieran*. Sé que toda la gente esperaba con ansias el último encuentro de la noche, presenciando grandes batallas a lo largo del día, pero todo debe tener un fin ¡Sin más tardar, el primer participante! ¡Alguien quien con dificultad logro pasar y logro lo imposible, vencer a la antigua Campeona intocable! ¡Un hábil guerrero alzándose de la nada, pasando a las finales! ¡Su nombre es Raymond Asterius!
La gente rugió de nuevo y ahí del otro lado las luces del lugar lo enfocaron a él, y ahí venia Raymond. Saludo a los laterales del estadio y, sin más tardar, se subió a la arena y se detuvo cerca del centro.
-Ahora ha llegado su turno ¡También de un lugar desconocido y alguien más de quien nadie esperaba mucho! ¡Varios lo subestimaron y pagaron el precio por esto! ¡Otro hábil guerrero alzándose de la nada que paso a las finales! ¡Su nombre es Elliot Faweil!
Las luces enfocaron a la salida del túnel y, sin más, el joven empezó a caminar para estar ahora bajo la luz. La gente rugió y algunos empezaron a saludar, a lo que les devolvió el gesto por cortesía.
Elliot siguió su camino al centro de la arena y, bueno, ahí estaba Raymond con una sonrisa retadora en su rostro. Inhalo y exhalo para calmar un poco su ansiedad, y…
-Buena suerte…*Le dijo con una leve sonrisa mientras da una reverencia con sus palmas juntadas.
A lo que el peliverde le devolvió el gesto mientras el estadio gritaba de emoción por la pelea que ocurriría en cualquier momento.
Pasaron unos segundos y ambos jóvenes se miraron fijamente, preparándose cada uno.
Raymond sacaría su lanza mientras que las muñequeras en los antebrazos de Elliot se convertirían en un par de guanteletes negros con garras con detalles amarillos, sumado al símbolo de un león.
Con eso, ambos se pondrían en posición mientras el indicador contaba los segundos para comenzar el combate… y al llegar a cero…
-¡Comiencen!*Exclamo el árbitro bajando el brazo que tenía alzado.
Con eso, ambos jóvenes arremeterían contra el otro dé un impulso a una buena velocidad y así empezaron a combatir… puños contra lanza, muchos dirían que el resultado sería más que obvio, pero la realidad era más que otra…
Elliot choco su puño con la lanza de Raymond para luego medir distancias y atacar esta vez con cautela del otro… Los golpes de Elliot eran bloqueados por la lanza de Raymond y este último atacaba cada que podía con esta. Los choques de ambos guerreros sacudían el aire alrededor de ellos...
Elliot atacaba con gran velocidad y potencia mientras que Raymond trataba de darle un golpe certero con su lanza-jabalina, pero solo lograba rosar a su oponente.
De repente, los guanteletes de Elliot sufrirían un pequeño cambio, obteniendo un círculo brillante justo en las palmas de sus manos, solo para que después el peliazul lanzara una gran ráfaga combinada de fuego y electricidad hacia Raymond, quien se sorprendió ante aquello, pero se preparó…
-No creo que haya de otra…
Tras decir eso, el peliverde alzaría su mano libre mientras su aura verde con rojo era emanada y, para sorpresa de todos, un círculo hecho de aura se manifestó frente a él, actuando como un escudo a simple vista.
Cuando el ataque de Elliot impacto el ''escudo'' de Raymond, en ese preciso momento…
-¡Reflect!
Tras decir eso, como si hubiera rebotado al mero impacto, la ráfaga enemiga regresaría volando contra Elliot, quien aun estando sorprendido por aquello, preparo su puño, cargo poder y lograría destruir su ataque devuelto de un golpe que creo una gran explosión y cortina de humo… ¿Esa era su Semblance?
Oportunidad que Raymond no desaprovecho y arremetió contra Elliot a gran velocidad, donde cuando el peliverde salió de la cortina de humo y lanzo una estocada con su arma, Elliot lograría bloquear dicho golpe por los pelos con sus manos.
Ese choque creo un fuerte aire a alrededor de ambos, para que así ambos se enfrascaran en otro fiero combate de proporciones únicas que solo duraría un minuto, ya que ambos jóvenes se separarían y tomarían distancia del otro.
Mientras que con los espectadores, todos estaban sin habla y hasta en shock por el increíble espectáculo llamativo que les estaban dando… Nunca habían visto nada así y los más analíticos veían esto como el nacimiento de unas nuevas leyendas.
Aun así, eso no evito que la gente se empezara a entusiasmar por tan increíble pelea…
En su lugar, Pyrrha casi no pudo creer lo que vio… esa velocidad y movimientos ¿Acaso Raymond nunca peleo en serio contra ella? De ser así, ahora sentía unas ganas de ser más fuerte y vencerlo una próxima vez, ya que ver esta pelea le daba algo de emoción y envidia.
Tras eso, ambos jóvenes reanudarían su batalla…
La batalla de Elliot y Raymond ahora era tal, que acercarse a ella sería un suicidio... sus golpes eran muy veloces y cada impacto parecía hacer temblar el aire mismo mientras sus auras los envolvían y estas parecían chocar entre sí.
Tras retroceder un poco y arremeter de nuevo contra el otro, ambos darían un fuerte golpe con su puño y lanza respectivamente con tal fuerza y aura a full, que crearon una pequeña explosión al mero impacto que los volvería a alejar del otro…
Aun así, se recuperarían… Ambos podían ver que el otro sonreía de manera divertida por tan increíble pelea, como si nunca nadie les hubiera dado esta emoción en una pelea… Un igual que los hace querer ir con todo y esforzarse en ganar.
Entonces… Raymond desaparecería a una velocidad divina y reaparecería al costado de Elliot, lanzándole así una estocada con su lanza, pero el peliazul por inercia lograría esquivar dicha estocada curveando su cuerpo para después lanzar un fuerte golpe hacia el peliverde, quien lo esquivaría por los pelos, pero la corriente de aire creada por el golpe paso cerca de su cara y eso era suficiente para que entienda que ese golpe iba en serio.
A gran velocidad, Raymond empezaría desaparecer y reaparecer alrededor de Elliot para confundirlo y atacar en el momento justo… Raymond entonces aparecería enfrente de Elliot dispuesto a atacarlo con su lanza de frente y el peliazul rápidamente lanzo una ráfaga de aura hacia el peliverde que la esquivo desapareciendo a gran velocidad, para después reaparecer atrás de Elliot, listo para atacar, indicando que lo anterior fue una finta...
Raymond ataco con su lanza, pero Elliot da un giro con voltereta usando su mano como apoyo en el suelo, así esquivando la lanza por poco que solo alcanzo a rozarle el abdomen para después lanzar una potente patada hacia el peliverde, quien la recibiría de lleno en la cara y eso lo haría retroceder unos metros tras usar la fuerza de la patada para impulsarse.
Tras eso, ambos jóvenes se mirarían fijamente con desafío mientras sonreían sin decir mucho, sus miradas eran respuesta suficiente para saber sus intenciones…
Con eso, ambos fueron de nuevo contra el otro y reanudaron su gran combate.
Mientras que con los espectadores, la sorpresa seguía palpable, aunque algunos empezaron a notar algo raro…
-Oigan, el que derroto a Pyrrha antes reflejo el ataque del otro chico y pensé que esa era su Semblance, pero ahora se mueve a una gran velocidad como si su Semblance fuera una del tipo velocidad ¿Cómo es eso posible?
-Tengo entendido que aunque no son comunes, una Semblance con más de una habilidad si es posible, pero difícil de lograr.
-¿Más de una habilidad? Increíble…
-¿Sera que se contuvo contra Pyrrha Nikos?
-Es probable…
Eso era lo que se decían los del público entre si mientras la pelea seguía su curso…
La batalla de Elliot y Raymond ahora era más activa que antes, ambos con su pelea ya habían dañado el ring de combate y un par de pilares en los bordes del mismo.
Entonces, ocurriría algo que volvería a sorprender a todos como nunca…
Raymond golpearía el suelo con su lanza y a sus costados aparecerían varios clones de él mismo en todo el sentido de la palabra… Con una indicación con su lanza, los clones fueron contra su oponente mientras Raymond desaparecería a una gran velocidad.
Tras chasquear la lengua, pero sonriendo divertido, Elliot lanzaría varias ráfagas elementales contra los clones, que se disiparían como espejismos tras ser impactados.
Entonces, tras girar sus ojos a un lado y oír algo, el peliazul alzaría sus brazos cruzados y con sus guanteletes lograría bloquear la fuerte estocada que casi le da Raymond, empezando así ambos un forcejeo.
-Ugh… ¿Cuántas habilidades tienes?*Le pregunto Elliot.
-Suficientes y veo que aun con eso no caerás tan fácilmente…*Raymond sonreiría desafiante*. Esto es lo que he estado esperando.
-Lo mismo digo…*Elliot le devolvió la misma sonrisa.
Con eso, ambos romperían el forcejeo impulsándose hacia atrás, solo para después empezar a atacarse a distancia…
Sorprendentemente de nuevo, Raymond crearía a su alrededor varias esferas y cuchillas hechas de aura, a las cuales incluso les añadiría Dust, para después mandarlas contra su oponente…
Elliot incrementaría su aura y esta lo envolvería como si fuera una armadura o una segunda piel, mientras alas etéreas aparecían en su espalda, solo para después contraatacar con ráfagas hechas de aura con atributos elementales.
El choque de los ataques no se haría esperar y estos parecían predecir la trayectoria del otro, ya que cada ráfaga opuesta impactaba entre si y creaban fuertes explosiones pequeñas que dejaban a todos con la boca abierta… Esto era un espectáculo de proporciones ridículas jamás antes visto… ¿Quiénes eran estos dos?
Tras que ambos se detuvieran, descansarían un poco mientras la cortina de humo creada se disipaba y a la vez pesaban sus opciones…
-Cielos ¿Quién es este sujeto? No es normal y no parece ser como yo, pero aun así…*Elliot casi no podía creer lo que estaba experimentando, pero igual sonreiría divertido*. Parece que alguien aparte de Ozpin y mi madre si puede darme un reto.
-Joder, ya estoy llamando la atención y este sujeto no cae con nada… Aun así…*Raymond sonreiría divertido por esto*. Esto es jodidamente divertido.
Con eso y tras que la cortina de humo se disipara, una vez cruzaron miradas, ambos jóvenes desaparecerían a una velocidad divina y reaparecían en el centro del campo tras chocar sus puños y lanza respectivamente, empezando un forcejeo mientras sonreían desafiantes.
-Finalmente un reto.
-Hasta cierto punto digo lo mismo.
Entonces, ambos volverían a desaparecer a gran velocidad y reaparecerían tras volver a chocar, empezando un intercambio de golpes entre puños y lanza con gran velocidad, precisión y potencia, haciendo temblar el aire y agrietando el ring de combate.
Nadie lo notaba, ya que lo habían olvidado por el increíble espectáculo, pero el medidor de Aura indicaba que a Raymond solo le quedaba un 30% de su aura e iba bajando lentamente, mientras que a Elliot un 50% y también bajando lentamente, pero mucho más lento que el peliverde.
Tras un último choque entre sus puños y lanza respectivamente, ambos jóvenes usarían la fuerza del impacto para impulsarse y tomar distancia del otro, entonces…
-¿¡Qué tal si terminamos con esto con algo llamativo!? ¡Ya estoy sintiéndome desfallecer!*Propuso Raymond, empezando a respirar algo agitado.
-¡Me parece bien!*Elliot acepto el reto, estando en mejor condición.
Entonces, ambos jóvenes se prepararían para lanzar sus ataques finales…
Raymond guardaría su lanza e incrementaría su aura hacia su máximo mientras sacaba los cartuchos de Dust que le quedaban, empezando así a acumular toda su aura en una gran esfera de aura de la mitad del tamaño de su cuerpo y esta misma asimilaría los atributos elementales de los cristales de Dust.
Elliot por su parte extendería sus brazos a sus costados mientras acumulaba poder en sus manos, para después juntarlas al frente… y mientras hacía eso, miraría por un momento el medidor de Aura, viendo que el aura de Raymond ya estaba debajo del límite establecido para seguir, pero hasta los organizadores parecen haber ignorado esto, de seguro por querer ver lo que estaban por hacer. Muy bien…
-Je. Si puede seguir de pie, se nota que es un irregular… pero mejor me contengo…*Susurro Elliot para sí mismo.
Entonces, cuando ambos jóvenes tenían sus ataques finales ya listos…
-¡Es hora!
-¡Bien!
Ambos se mirarían fijamente con intensidad… No les importaba quien ganara, solo querían seguir hasta las últimas yendo con todo…
-¡Elemental Explode!
-¡Beam Cannon!
La poderosa bomba de poder iría de frente contra el torrente de energía pura… donde al mero contacto entre sí...
¡BOOOOOOM!
La explosión que fue creada en el proceso fue tan grande que todo el estadio entero se vio sacudido como si hubiera ocurrido un terremoto, partes del mismo se vieron dañados con escombros empezando a caer de a poco, con la gente cubriéndose como pudieron, y la barrera que cubría toda el área de combate se vio destruida.
Tras que la gran cortina de humo se disipara, todos verían como en el ring de combate donde estaban ambos jóvenes… había un gran cráter que dejo casi todo el ring destruido… en la parte que estaba intacta, estaba un Elliot que suspiraba algo cansado, pero satisfecho… mientras que frente a él… estaba un Raymond que se estaba apoyando en su lanza para seguir en pie mientras respiraba con gran pesar…
-Je…jeje…je…*El peliverde lo miraría con una media sonrisa y un ojo cerrado mientras su cuerpo temblaba un poco*. Que fuerte… fue divertido…
Tras decir eso, se dejaría caer contra el suelo, quedando aparentemente inconsciente.
-Lo mismo digo…*Asintió Elliot con una media sonrisa mientras deshacía su Semblance y bajaba su aura.
Entonces…
-[¡Damas y caballeros! ¡Acabamos de ver que el participante Raymond Asterius que había vencido a Pyrrha, perdió ante el participante Elliot Faweil! ¡Además que nos dieron el mejor espectáculo jamás antes visto! ¡Así que les presentamos el nacimiento de un nuevo campeón, alguien que logro lo imposible! ¡Él es Elliot Faweiiiiiiiiiiil!]
Lo dicho por el presentador entusiasmaría al público mientras los flashes inundaban el lugar.
Elliot entonces iría hacia donde estaba Raymond y vería como este intentaba por lo menos sentarse en el suelo, donde le ayudaría a levantarse.
-¿Sin rencores?*Le dijo extendiéndole la mano.
-Sin rencores…*Respondió Raymond tomando su mano y levantándose como pudo.
Ambos mirarían a su alrededor y los flashes de las cámaras les llegaban, haciéndolos sonreír algo incomodos… No querían llamar la atención y ahora ven lo que han causado, aunque saben que el resultado sería el mismo aun si se hubieran contenido y ambos admitían internamente que se dejaron llevar por la emoción.
Aunque ya sabían lo que les esperaba después de esto…
Tras unas horas de ovaciones y que les dieran a los jóvenes sus respectivos premios, estos se retiraron a descansar a unos cuartos que les dijeron que podían usar por ahora, ya que era tarde y debían de estar agotados, además de decirles que aseguraban su seguridad.
Ahora, en su propia habitación…
-[¿¡Cómo pudiste hacer algo tan irresponsable!? ¡Suerte que no lo mataste ni destruiste el estadio!]*Grito con algo de histeria y enojo una hermosa mujer de largo cabello celeste.
Elliot estaba siendo regañado por su madre a través de video llamada por su Scroll y el joven se notaba algo apenado, pero nada arrepentido de lo que hizo, se divirtió como nunca con alguien fuera de sus más cercanos.
-Lo siento, me deje llevar… sabes que me gustan un poco las peleas mama y tú misma viste lo que hizo ese chico ¡No es normal! ¡Una Semblance con múltiples habilidades nunca lo creí posible! ¡Gane solo porque él se esforzó en hacerme daño con múltiples habilidades y eso agoto muy rápido su aura! No tanto, ya que le quedo suficiente para ese último ataque que logre neutralizar con el mío… Calculo que es capaz de aniquilar a una gran horda entera de Grimms con eso o destruir un edificio si así lo quisiera.
-[Y eso ya lo hace muy irregular y alguien de cuidado, pero a la vez codiciado por muchos]*La madre de Elliot suspiraría mientras se sobaba la sien*[Y nosotros que creíamos que eras el único caso especial en todo Remnant, pero con ese chico… No me quiero ni imaginar que haya alguien igual de ridículo allá afuera y en el anonimato haciendo quien sabe que…]
-[Y eso lo hace un gran candidato, Emma…]*A esa voz, en la pantalla del Scroll de Elliot aparecería otra imagen de alguien en la otra mitad de la pantalla. Era un hombre que parecía estar en la mediana edad, de cabello plateado despeinado y ojos marrones delgados. Tez clara y rasgos faciales afilados, unas gafas y su ropa era un traje negro desabrochado sobre un chaleco abotonado verde oscuro y camisa verde.
-Ozpin…*Elliot dijo el nombre del hombre.
-[Joven Elliot, si es posible, necesito que mande un mensaje de mi parte…]*Fue lo único que le dijo Ozpin.
Tras terminar la charla con su madre y maestro, el joven cenaría para después irse a dormir.
Por otro lado…
-[Normalmente te diría que fuiste irresponsable, pero es obvio que ambos se dejaron llevar y que ese joven con el que peleaste tampoco es alguien ordinario]*Hablo una mujer de largo cabello verde claro con un hombre de cabello castaño oscuro a su lado.
Raymond estaba teniendo su propia charla sobre lo ocurrido con sus padres desde su Scroll.
-No me culpen ¡Ese chico era muy fuerte y también fuera de lo común!*El peliverde sonreiría algo emocionado*. Su Semblance era un poco como la mía, creo que eso era una armadura de aura que tal vez potenciaba sus habilidades y esas alas apuesto que lo hubieran hecho volar, además de ir también a gran velocidad y moldear el aura y usarla de esa manera… Es como tu Semblance papa.
-[Eso no lo dudo…]*El padre de Raymond suspiraría, para luego sonreír de medio lado*[Bueno, ahora puedes ver que no eres el único irregular en Remnant y aunque no ganaste el Torneo, si venciste a la antigua Campeona y eso ya es más que suficiente]
-Sufrí un poco conteniéndome ¿Saben?*Ambos reirían un poco ante la cara algo indignada de Raymond*. Como sea, igual fue divertido.
Con eso, seguirían charlando hasta que el joven se fue a dormir.
Mañana es un nuevo día y hay mucho que hacer.
Al día siguiente
Raymond estaba por abandonar las instalaciones donde se realizó el Torneo. Ahora vestía unos pantalones jeans azul, una camiseta gris y sus botas de combate.
Este estaría llegando hacia unas puertas dobles, hasta que…
-¡Oye, Raymond, espera!*Voltearía al escuchar esa voz y vería que se trataba de Elliot que ahora también vestía ropa casual; una camiseta azul con los bordes negros, pantalones jeans oscuros y sus botas de combate*. Ju. Qué bueno que te alcanzo.
-Ahm… ¿Pasa algo, Elliot?*Cuestiono Raymond.
-En realidad…*Elliot sacaría su Scroll*. Alguien quiere hablar contigo, ya lo veras…*Le entregaría el Scroll, ya con una llamada en curso con el número de alguien.
Raymond recibiría el Scroll y al poco tiempo apareció en la pantalla el rostro del mismo Ozpin…
-[Oh, es bueno finalmente conocerlo, joven Asterius… Permíteme presentarme, mi nombre es Ozpin y yo soy el Director de la Academia Beacon, pero puedes llamarme Profesor Ozpin]
-Oh… wow…*Raymond se sorprendió por lo escuchado y algo le decía que no era una broma, además que sabía de él, ya que era bien conocido*. Es un honor hablar con usted, profesor Ozpin…*Raymond inclinaría la cabeza por un momento*¿Y de donde se conocen usted y Elliot?
-Es un amigo de mi madre y uno de mis maestros…*Elliot respondió con una media sonrisa*. Aprendí un poco de él, aunque aún no soy un alumno de su escuela.
-[Lo que él dijo…]*Afirmo Ozpin.
-Entiendo…*Raymond suspiraría*. Bueno, ya me estoy haciendo una idea al respecto sobre esto, pero no quiero sonar muy, bueno, egocéntrico.
-[Veo que sin duda eres muy humilde y justo a pesar de todo ese poder que tienes, tal y como me lo describió Elliot]*Ozpin sonreiría*[Si es lo que piensas y lamento que tuvieras que esperar un día después del Torneo. No pude estar presente para darte la oferta o invitación para la Academia Beacon]
-Raymond, te recomiendo que aceptes…*Elliot le sonreiría*. A muy pocos se les da esta oportunidad, incluso si es por recomendación de un antiguo graduado, e incluso apostaría que matarían por ello…
-[Tal y como dijo Elliot. Sé que puede ser algo repentino todo esto y que necesitas tiempo para pensarlo, pero… Si decides ir a Beacon, te recibiremos con los brazos abiertos. Además, no debes de desaprovechar tu potencial que de seguro aún puede crecer]*Dijo Ozpin.
-Yo…*Raymond se mordería el labio inferior, para luego suspirar resignado*. Profesor Ozpin, acepto… Ya tenía planeado desde antes lo de ir a una Academia tras graduarme de Signal… Así que solo díganme cuando seria que me debo presentar.
-Buena elección…*Dijo Elliot, sonriendo.
-[No te arrepentirás… Y sobre la fecha, debes presentarte en estos días]*Ozpin le mostraría algunos datos sobre la fecha y en donde debería presentarse, en total eran 4 de las ubicaciones en las cuales habrá una aeronave; una en Mistral, Vale, Vacuo y Atlas. Y la fecha era en total un mes exacto.
-Entiendo, gracias…*Agradeció Raymond.
-[Lamentablemente, hasta aquí termina nuestra charla, joven Asterius. Así que le deseo un buen día]*Dijo Ozpin.
-No hay problema, Director…*Raymond inclinaría la cabeza*. Fue un placer el conocerle, que descanse.
Tras terminar la llamada y devolver el dispositivo, ambos jóvenes se mirarían fijamente.
-Bueno, nos vemos en Beacon.
-Lo mismo digo.
Tras chocar sus puños en un saludo, ambos cruzarían las puertas de salida de las instalaciones, siendo recibidos por varias cámaras y un montón de flashes… Eran los tan llamados paparazis que eran detenidos por algunos coordinadores para que no molestaran a las celebridades.
Habían varios gritos de diferentes personas, ya sea dando órdenes o tratando de llamar la atención de ambos para poder entrevistarlos primero que los demás.
-¡Disculpen ¿Podrían…?!
-¿¡Puedo tomar un seg-…!?
Esos fueron los gritos de algunos de los reporteros que se lograban entender.
Elliot y Raymond estaban sorprendidos por eso y ahora entendían de donde era el ruido que habían escuchado antes, habían olvidado que esto podía suceder, aunque esto tampoco se les había pasado por la cabeza.
Ambos jóvenes se mirarían para luego proseguir adelante, listos para encarar lo inevitable.
Todo ha empezado a movilizarse.
Tiempo después
Estábamos en Vale, que es considerado uno de los cuatro Reinos de Remnant, ubicado en el extremo Este del continente de Sanus, al Este de Vacuo, y es considerado un refugio seguro de los Grimms. Vale se encuentra en el extremo Noreste del continente más grande de Remnant, Sanus. Limita al Noroeste con aguas poco profundas y al Sureste con montañas empinadas. Estas características geográficas hacen de Vale un lugar de relativa seguridad.
Al igual que los otros tres Reinos, Vale está gobernado por un consejo gobernante para representar y atender las necesidades de su gente. Los lugares notables del Reino incluyen su capital, Vale; y la isla de Patch.
En una parte oscura de la ciudad de Vale que emanaba malas vibras, en un abierto Club nocturno…
Una persona caminaba hacia el lugar y se adentraría en el mismo sin problemas, ya que es normal que este lugar no tenga ningún guardia que dejara entrar a las personas.
El encapuchado de gabardina oscura cerrada, pantalones, guantes y botas negros, con fundas en sus muslos para sus armas; entro al club y a dentro noto como había muchas personas reunidas, todas en la pista de baile disfrutando de la música y de alcohol.
Había desde adultos a jóvenes algo mayores, un gran número de personas tanto humanas como Faunus disfrutando del ambiente.
A lo lejos se podía ver al DJ en su tarima, lo curioso era que vestía una cabeza de oso.
Mientras el encapuchado se dirigía a lo que era la barra, paso junto a un hombre de cabello naranja que vestía un atuendo blanco y un bombín negro, además de portar con un pintoresco bastón…
Los dos se miraron de reojo por un breve instante y ambos prosiguieron con sus respectivos caminos.
Con cada paso que daba hacia la barra, el joven encapuchado noto como muchas miradas se estaban posando en su persona. La gran mayoría por hombres trajeados con lentes rojos que sabía que eran los subordinados del que manda en este lugar.
Cuando llego a la barra, noto como la gran mayoría de los asientos alrededor de esta estaban ocupados… Uno por un hombre trajeado con cabello negro y barba… Otros dos por dos chicas como de su edad, ambas se veían idénticas, solamente diferenciándose porque una tenía el cabello largo y vestía de blanco mientras la otra tenía el cabello corto y vestía de rojo…
La otra persona era una chica como cerca de su edad con largo cabello rubio y ojos color lila, una figura bastante provocativa con el busto más grande que había visto hasta ahora y que vestía una chaqueta color canela que deja al descubierto su estómago, con ribetes de color marrón dorado y mangas cortas e hinchadas con puños negros que cuentan con dos botones dorados. Debajo de esto, usa una blusa corta amarilla de corte bajo con su emblema en el pecho izquierdo en negro. Ella también usa un cinturón marrón cubierto por una pieza de material marrón plisado que se extiende de cadera a cadera alrededor de la parte posterior de la cintura, con su emblema estampado en oro en el pliegue más a la derecha. Debajo hay una pieza larga, blanca y asimétrica de material que le llega hasta la rodilla del lado derecho, así como un par de pantalones cortos ajustados de compresión de spandex negro que le llegan a la parte superior de los muslos. Lleva un par de botas marrones hasta la rodilla y calcetines naranjas por encima de la rodilla, con el calcetín derecho justo debajo de la rodilla, y un pañuelo gris está atado alrededor de su rodilla izquierda.
Dicha chica estaba hablando con el hombre de traje y el encapuchado no le tomo importancia.
Al llegar a la barra las gemelas se fueron, parecía que las necesitaban en otro lado.
-Hey viejo…*Le hablo el encapuchado retirándose la capucha, dejando ver a un joven de piel morena, cabello corto de color purpura y de unos ojos plateados*. Vine por mi encargo.
-Oh, enseguida Owen… Ahora… ¡GHA!*El barman soltaría un quejido lastimero.
El chico, Owen, vería con "horror" como la chica rubia había agarrado al hombre por las pelotas.
-Ouch… Eso debe doler.
Owen sintió que lo mejor que podía hacer ahora era salir de aquí, ya que ya sabía lo que se podría venir… Aun así, no se quería ir sin recibir su encargo y está algo ocupado…
-¡GHAAAA!*Otro grito lastimero provoco que el pelipurpura se moviera para ayudar al hombre.
-Oye, tranquila mujer. No sé lo que este viejo te haya hecho, pero no creo que sea buena idea castrarlo de tan horrible manera…*Ambos pasarían a ver a Owen*¿Qué tal si lo resolvemos de manera civilizada?
-¿Quién rayos eres tú? ¿Alguno de sus chicos?*La chica rubia lo miro de arriba abajo.
-Solo uno de sus clientes regulares y vine a cobrar un favor que le hice a este pedazo de mierda…*Respondió Owen.
-Pues fórmate querido, yo llegue primero…*Le dijo la rubia sin importancia.
-Veo que eres la famosa Blondie de la que he oído tanto aquí ¿No?*Ella alzaría una ceja algo sorprendida por lo dicho por Owen*. De ser tú, evitaría cometer una locura.
Entre la charla improvisada, el joven noto como una turba de hombres con traje, todos armados con espadas de un color rojo, hachas y armas de fuego, empezaron a rodearlos.
Ambos jóvenes observarían a las personas que los rodeaban…
-Genial, ahora tendré que abrirme paso para salir de aquí…*Blondie se molestó por aquello, apretando de nuevo las pelotas del hombre*¿Ves lo que hiciste?
-A mí ni me veas, tu empezaste mujer…*Owen arrugaría la cara al ver al hombre*¡Oh vamos! ¿¡Podrías al menos soltarlo de una vez!? ¡Incluso yo empiezo a sentir el dolor!
Blondie dudo unos segundos, hasta que al final lo soltó, provocando que el hombre se retorciera en el suelo agarrando sus partes privadas y emitiendo leves quejidos poniéndose en posición fetal.
-Lo hubiera terminado si no te metías.
Ambos jóvenes estaban completamente rodeados, las personas que habían llegado al club se habían ido en cosa de segundos ante lo que claramente sería una pelea.
-Oigan chicos, a menos que quieran que se derrame sangre hoy, bajen las armas por favor…*Owen los amenazo.
En eso, el cañón de un arma se pegó a su frente.
Blondie a su lado negó con la cabeza, parecía que a sus ojos Owen era alguien patético.
-¿Acaso mi Semblance es una de esas que manipulan la suerte?*Se preguntó Owen con sarcasmo y suspirando resignado ante lo que se venía. Ciertamente temía que ese fuera el caso.
-¡Vas a pagar por esto Blondie!*El hombre se paró furioso caminando hacia un lado*¡Todos mátenla, y al chico también!
-¡Oh vamos viejo, ya relájate! ¡Dame mi encargo o mato a tus hombres!*El joven hizo un último intento.
Pero nada de eso pareció importarle, los hombres apretaron el gatillo sin dudarlo.
En un rápido movimiento, tanto Owen como Blondie se lanzaron hacia la barra y se refugiaron detrás de esta.
Los disparos empezaron a romper las botellas de alcohol acomodadas en las estanterías, así como algunas atravesaban la barra.
-¡Mira lo que provocaste!
-¿¡Lo que provoque!? ¡No me eches la culpa por lo que tú iniciaste!*Una bala atravesó la barra y paso muy cerca de la cara de Owen*. Genial y no estoy de humor para mancharme las manos con seres tan patéticos.
-Lo que digas bro…*Los brazaletes que la rubia llevaba cambiarían de forma, volviéndose unos guantes*. Si quieres quédate aquí y trata que no te maten, aprovecha el momento para escapar.
-¡Oye, espera!
De un salto, Blondie salió de detrás de la barra, lanzándose al ataque.
-Eres un caso mujer…*Tras negar con la cabeza, Owen sacaría sus pistolas de sus fundas*. Me la debes viejo.
Tras que los disparos se detuvieran, Owen saldría de su lugar y vería como la rubia peleaba contra los hombres. Ella se defendía bien y no cabía duda que era una hábil peleadora, pero el número de personas sin duda era abrumador.
Entonces, Owen notaria como uno de los matones iba a aprovechar que la rubia tenía la espalda levemente desprotegida para dispararle, pero este se movería rápido y de una patada mando a volar a dicho matón, aterrizando junto a Blondie… quedando ambos espalda con espalda.
-¿Qué estás haciendo?
-Evitando que te maten.
-Puedo arreglármelas sola.
-No lo dudo, pero yo tampoco me iré sin saldar asuntos con el viejo… así que ¿Peleamos y ya?*Owen se lanzaría al ataque.
-¡No tienes ni porque decirlo!*Blondie lo imito y se lanzó al ataque.
Owen empezó su pelea contra un grupo de matones. Tres de estos apuntaron sus armas contra él y dispararon, pero el pelipurpura esquivaría los disparos con gran habilidad y precisión, mientras al mismo tiempo disparaba con sus pistolas gemelas contra sus agresores, desarmándolos e hiriéndolos en sus brazos y piernas. Estos matones eran personas comunes y corrientes, no estaban entrenados ni tenían aura, por lo que debía limitarse un poco para no matarlos, porque de verdad no está de humor esta noche para derramar sangre.
Dos matones atacarían con espadas, pero Owen giraría sus pistolas que se convertirían en dagas de combate cuyas hojas tienen forma de media luna, y con estas bloquearía los espadazos, para después desarmar a los sujetos y cortarlos en sus brazos, haciéndolos agonizar un poco por los cortes y apuñaladas.
En cosa de pocos minutos ya casi todos los matones contra los que se había enfrentado estaban tirados en el suelo inconscientes… por lo que de reojo vio que Blondie ya estaba acabando con los suyos.
-¿¡!?*En eso, Owen sentiría el peligro acercarse y esquivaría lo que a sus ojos era un gran garrote que ''intentaba'' arrancarle la cabeza de un golpe.
-Maldito mocoso ¡Mira lo que tú y esa chica han causado!
Aquel hombre que Blondie había dejado en posición fetal ya se había recuperado y entro en combate.
-Viejo, si bien ella tiene la culpa por atacarte ¿No crees que exageraste con querer matarme a mí? Además, agradece que evite que te arrancara lo que te hace hombre…*Le dijo Owen.
-¡Me importa una mierda, la familia Xiong no aceptara tal humillación!*Rugió con ira*. Yo, Hei Junior Xiong, tendré las cabezas de ambos antes de acabar la noche.
-Cuidado a quien le dices eso viejo…*Owen sabía que debía salir de este problema antes de que terminara en la lista de buscados de la Policía de Vale.
Junior se lanzó al ataque, balanceando su garrote con fuerza y por sobre todo con velocidad.
Owen esquivaría los golpes del hombre mientras veía de reojo que Blondie también estaba teniendo su propio combate contra Boss. Dichos contrincantes eran esas gemelas de antes, una armada con unas garras y la otra con unas botas o algo que parecía un arma equipada a sus piernas.
-¡No te distraigas!*Junior lanzo un golpe apuntando al costado del joven.
Pero Owen esquivaría el golpe flexionando su cuerpo, para después apuntarle con sus armas de nuevo convertidas en pistolas y dispararle balas de Dust de viento con electricidad.
Las balas impactarían a Junior en una de sus rodillas, otra en medio de su antebrazo izquierdo y otra en su hombro derecho, logrando perforar su cuerpo a pesar de su aura.
-¡G-Gah…! ¡M-Miserable…!*Junior se arrodillaría en el suelo y su arma caería, siendo algo incapaz de levantarla de nuevo, por el momento.
-Oh, viejo…*Owen lo tomaría del cuello y se lo apretaría con fuerza*. Tu mal temperamento dejo mucho que desear… Agradece que no te mato… volveré en un par de días por mi encargo y espero que para entonces ya estés de mejor humor.
Tras decir eso, el joven alzaría al hombre y lo lanzaría con gran fuerza contra la pared, haciendo que Junior la atravesara y que quedara tirado en medio de la calle, inconsciente, y con la necesidad de recibir algo de atención médica.
-¡Miserable!*Las gemelas Malachite lo mirarían con rabia y se prepararían para enfrentarlo, pero…
Se empezarían a escuchar lo que sin duda eran sirenas de Policías.
-Lo siento señoritas, pero…*Owen sacaría una granada de su gabardina*. Tengo que irme.
Tras decir eso, lanzaría la granada y esta expulsaría un destello de luz que cegaría a las tres chicas temporalmente.
Cuando recuperaron la vista, el joven pelipurpura ya no estaba en el lugar.
En otra parte de Vale…
-Gracias por el buen servicio señor…*Agradeció una chica de largo cabello celeste como el cielo, ojos azul marino y un par de cuernos de carnero en su cabeza.
Un hombre algo mayor con los ojos cerrados asentiría con una sonrisa y un pulgar alzado, mientras la chica salía de la tienda de Dust.
Ella entonces caminaría hacia lo que veía en el mapa a la plaza. En ese momento…
-¡Yang ¿Dónde…?! ¡Ah…!
-¡Ought!
Una especie de cometa rojo a gran velocidad chocaría contra la Faunus, así cayendo las dos al suelo. Aunque el impacto fue amortiguado por sus Auras, la chica responsable del choque estaba sobre la Faunus que amortiguo su impacto con su cuerpo.
-¡L-Lo siento!*Se disculpó levantándose de encima la chica que era de una baja estatura y más joven que la Faunus, tenía el cabello negro rojizo, ojo de un color plateado y vestía de negro con rojo con una peculiar capa roja*¡Discúlpame! ¡No quería…!
-Ya, descuida…*La Faunus le hizo el gesto de sin importancia mientras se incorporaba y recuperaba su maleta con el Dust, para luego tomar la mano de la humana que la derribo para levantarse con su ayuda*. También debí fijarme, pero dime ¿Estas bien?
-Sí, si lo estoy ¿Pero tú estás bien?
-Sí, no hay problema. Solo ten un poco de cuidado y observa tu entorno antes.
Al hacer contacto visual, ambas chicas parecieron perderse en un trance donde los ojos plata de la humana parecieron brillar por un momento y lo mismo con los de la Faunus, pero en rojizo.
-Ahm… lo siento…*La Faunus negaría con la cabeza, saliendo del trance*. Me llamo Sapphire.
-Ruby…*Se presentó igualmente la de la caperuza roja, sonriendo*. Un gusto Sapphire. Lo siento, pero debo irme. Estoy buscando a mi hermana.
-Descuida, ve…*Sapphire le haría el gesto de que siga*. Yo también tengo algo de prisa.
-Espero volvernos a ver.
-¿Quién sabe?
Dicho eso, ambas seguirían sus respectivos caminos.
Un tiempo después de que Owen se fuera del lugar, Blondie derroto a las gemelas Malachite y se marchó del club antes de que llegara la Policía, llegando hacia un estacionamiento donde había dejado apartada su motocicleta.
-Rayos, este viaje fue una gran pérdida de tiempo…*Exclamo ella molesta*. Ese idiota hizo un gran espectáculo al final, más dejo a Junior K.O y no pude sacarle información.
Ella arranco su moto y empezó a conducir, mientras conducía por las calles de la ciudad de Vale algo llamo su atención, deteniéndose por un momento al reconocer a alguien muy especial para ella.
-Oye Ruby ¿Qué haces tan tarde por aquí?
La persona se sorprendió al oír su voz, girando la cabeza y lanzándose hacia ella para abrazarla.
-¡Yang! ¡Cuánto me alegro de verte!*La chica de cabello negro degradado a rojo y ojos plateados se puso feliz al verla*¡Llevo dos días buscándote! ¿¡Tienes idea de lo molesto que esta papa!?
Yang se sobre salto al oír eso y su cara se puso pálida.
-¿Qué tanto?
-Estas en problemas.
-¡Carajo!
-Yang, lenguaje…*Ruby saco un jarrón de vidrio.
-¿Cargas todo el tiempo con el jarrón de las malas palabras?*Yang puso unos Liens dentro*. Vamos, súbete.
Ruby se subió a la moto, colocándose un casco. Yang encendió la motocicleta y arranco.
-¿Dónde estuviste?*Pregunto Ruby.
-Ya sabes, aquí y allá.
-No me vas a decir ¿Verdad?
-Nop.
-Buuu. A veces eres mala, Yang.
-El trabajo de una hermana mayor es molestar a su hermana menor…*Yang sonreiría*. Pero ¿Sabes? Esto es algo que sí puedo decirte.
-¿Qué cosa?
-Conocí a un chico interesante hace un rato, es fuerte…
-¿Más fuerte que tú?
-Claro que no… pero se acerca…
-¿Cómo se llama?
-No le pregunte, pero por lo que escuche, se llama Owen… Ah…*Yang se daría un facepalm*. Pero él no sabe el mío. Bueno, quizás me topé con él en un futuro.
Con eso, seguirían con su camino a casa.
Tiempo después
Otro día en Vale y era de noche, no había mucha gente rondando por la calle a estas horas... o eso se diría de no ser por un grupo de sujetos de negro con sombreros y gafas de lentes rojas, todos matones de los de Junior, siendo dirigidos por un criminal muy conocido en Remnant, siendo no más ni menos que Roman Torchwick quien caminaba como el dueño del mundo hasta una tienda de Dust que aún estaba abierta a estas horas de la noche llamada From Dust Till Down.
Roman entraba a la tienda de Dust mientras los matones, que eran 4, se ponían a ver si había alguien en la tienda.
Roman se acercó al dueño de la tienda, que estaba asustado por verlos en su tienda, y mientras quitaba algo de la colilla de su puro, miro al dueño de la tienda mientras se cruzaba de brazos.
-¿Tienes idea de lo difícil que es encontrar una tienda de polvo abierta a estas horas?*Interrogo al hombre que estaba asustado, ya que uno de los matones le apunto con un arma al rostro.
-Por favor, llévense los Liens y márchense…*Dijo asustado el hombre cuando Roman negó con la cabeza.
-Shhhh, calmado, no estamos aquí por tu dinero…*Le dijo Roman al hombre, para luego ver a uno de los matones*. Tomen el polvo.
Ordeno, a lo que comenzaban a sacar varias cajas negras donde iban a poner el Dust.
Pero si uno podía observar en un punto alejado de la tienda, frente a un estante de libros, de pie leyendo uno se encontraba una chica vestida de negro, pero con su rostro cubierto por la capa roja que tenía puesta, pero... mejor ubiquémonos en un lugar a varias cuadras de la tienda.
A varias calles de distancia…
En las calles de Vale, se escuchaba el motor de una motocicleta mientras se escuchaba la tonada de la canción en el fondo...
Conduciendo la motocicleta, se trataba de un chico de cabello negro algo alborotado con las mechas rojas y de unos ojos verde-esmeralda, vestía una camiseta gris con una gabardina negra con capucha encima, pantalones, guantes y botas negros.
-Qué problema que la única tienda de Dust que está abierta a estas horas este lejos…*El chico se quejaría un poco*. Ya ni modo, es por una buena causa… imbéciles de White Fang y es raro que estén más acumulados aquí en Vale…*Se dijo susurrando para sí mismo.
Con eso, aceleraría más la motocicleta para apresurarse en llegar a su destino.
Mientras el joven conducía rápido por las calles de Vale, en From Dust Till Down la cosa se puso seria, pues la chica de caperuza roja, Ruby, cuando estaba escuchando música fue interrumpida por uno de los matones que llegaron con Román, mala elección, no duro mucho para que todo se fuera al carajo ya que la chica derroto a todos los matones fácilmente, quedando sola frente a Román que la miraba raro por lo que acaba de pasar, luego miro a los matones que había contratado...
-Se han ganado cada centavo de su salario, desde luego...*Román tiraría el puro al suelo para posteriormente apagarlo con su bastón, luego miro a la chica frente a él*. Bien roja, creo que podemos estar de acuerdo en que esto fue una noche memorable y que me gustaría quedarme más tiempo, pero...*Le apuntaría a la chica con su bastón*. Me temo que ¡Aquí! es donde nuestros caminos se separan.
Tras decir eso, soltaría un disparo con una carga de fuego directo hacia Ruby cuando una pequeña explosión se dio, pero antes de que la chica recibiera el impacto...
-Vaya, yo aquí bien agustín venía a comprar algo a la tienda cuando me topo con el famoso criminal Román Torchwick…*Hablo una voz masculina entre el humo que creo la explosión de la carga de fuego y de entre el humo salió el joven pelinegro de mechas rojas y ojos verdes que tenía en su mano izquierda una espada-katana de color blanco con el filo dorado.
-¡Gracias…! Ahm…*Entendió lo que quiso decir Ruby, que estaba algo nerviosa.
-Zen…*El joven pasaría a verla de reojo*. Zen Doragon, un gusto.
-¿Sabes?*Román le llamaría la atención*. La tienda está cerrada joven. Además, es tarde, así que tus padres te regañaran por quedarte fuera tan tarde.
-Bueno, es cierto que los padres deben de estar preocupados por sus hijos, pero no te preocupes, tengo permiso. Deberías de preocuparte por tu delineador, ya que al parecer no sabes usarlo. Puede que este se corra, si empiezas a sudar cuando estés acorralado…*Le dijo Zen con sarcasmo.
-Tsk…*Román chasquearía la lengua*. Estos mocosos de hoy en día. Deberías de aprender modales ¡Es lo que debes de hacer primero!
-Entonces métete con alguien de tu edad.
-¡Como quieras!
Román volvería a disparar, siendo su ataque repelido por la espada de Zen, pero aprovecho ese momento para lanzar una granada que liberaría un destello de luz que cegaría a ambos jóvenes.
-Mierda, golpe bajo…*Aun con los ojos cerrados, Zen se mantenía alerta.
Entonces, escucharía las pisadas de alguien y sabía que se trataba de Román, así que lo siguió aún estando algo cegado mientras se iba el efecto, siguiéndolo sin ningún problema.
Cuando Ruby recupero la vista, vio a Zen persiguiendo al hombre y confió en dejárselo, yendo a asegurarse de que el dueño de la tienda este bien.
Mientras que Zen ya había llegado al tejado y Román se percató de él.
-¡Que persistente eres!
Román intentaría golpearlo con su bastón, pero Zen rodaría hacia la izquierda para evitarlo. Aunque no se detuvo ahí, ya que el pelinaranja trato de darle una patada en la cabeza, de la cual se cubrió el pelinegro y contraataco con una barrida hacia sus piernas, haciendo que el hombre cayera sobre su trasero.
Zen aprovecho para levantarse del suelo mientras que Román también hacia eso.
-¿Qué tal si te doy un autógrafo y me dejas ir? No es un mal trato ¿No crees?*Román bajo su guardia, aunque el joven sabía que solo era una fachada, no es la primera vez que ve algo así.
-¿Sabes? Creo que deberías dedicarte a algo más…*Le dijo Zen.
-Jajaja. Sí, creo que debería de ser modelo o diseñador, pero mi rostro ya es muy conocido.
-Si bueno... Creo que te quedaría ser más un comediante, ya que la vida del crimen se te da muy mal.
-¡Tu…!
¡Bang!
El sonido de un disparo los sacó de su conversación, así también se unió Ruby unos segundos después de haber corrido hasta estar a un lado de Zen, mientras que Román retrocedió lentamente hasta la orilla del edificio.
-¡Detente ahí, no tienes escapatoria!*Le dijo Ruby.
-Ahora hay dos persistentes, pero... ¿Quien dijo que no tengo salida?*Dicho eso, se empezaron a escuchar los sonidos de los motores de un BullHead, y así se alzó uno hacia el cielo. Donde vieron como Román subía a este, mientras que la chica se cubría los ojos*¡Este es el final para ustedes!
El pelinaranja lanzaría contra ambos jóvenes un cristal de Dust de fuego, donde Zen reaccionaria rápido, tomando el cristal con sus manos, con el hombre chasqueando la lengua ante eso y quedándose con las ganas de disparar.
-Oh, que amable de tu parte, era exactamente lo que venía a comprar, gracias, pero no te preocupes, que yo tengo un regalo para ti también.
Dicho eso, Zen sacaría sus dos espadas-katanas gemelas de las fundas en sus cinturas y las empuñaría, sorprendiendo a Ruby y a Román. No es raro ver a guerreros que no usen escudo, pero nunca se había oído de un espadachín de doble empuñadura y tanto el hombre como la chica podían ver que él sabía lo que hace.
Entonces, verían como el pelinegro alzaba sus espadas y las cruzaba en X mientras su aura envolvía sus armas, cosa que sorprendió a los dos presentes ¿Acaso…? Sus predicciones se hicieron realidad cuando…
-¡Cross Deadly!
Zen dio un tajo doble al aire con sus espadas que soltaron una ráfaga cortante de aura con forma de X.
El potente ataque de aura impactaría al Bullhead y destruiría la otra puerta del vehículo.
-¡Mierda! ¡Mocoso demente!*Román se asustó un poco por aquello ¿Cómo lo hizo?
En eso, cuando Zen iba a seguir atacando, apareció otra persona, una mujer rubia muy hermosa y mirada severa de ojos verdes con anteojos ovalados delgados con el cabello recogido en un moño con un rizo colgando del lado derecho de la cara. Tiene pendientes colgantes de color verde azulado que combinan con el colgante que cuelga en su cuello. Lleva una blusa plisada blanca de manga larga que tiene un escote ancho en forma de ojo de cerradura y puños de guantelete que se ensanchan en pliegues en la muñeca. La parte inferior de su cuerpo está cubierta por una falda lápiz negra de talle alto con botones de bronce y medias negras que se desvanecen en marrones. Lleva botas negras con tacones de bronce y una capa morada por dentro y negra por fuera. El corte de la capa es estilizado para terminar en llamas y flechas, con una hilera de cuentas de bronce en forma de rombo en la espalda. Por encima de esta línea de cuentas parece ser un emblema de una tiara que es su símbolo personal. Además que empuñaba una fina fusta negra con un sencillo diseño negro y morado en el mango.
-Okey, esto ahora se complicó más...*Dijo Román viendo a la Cazadora que acaba de llegar.
La mujer movió su fusta y varios rayos de color morado se dirigieron al Bullhead dando en varias partes desestabilizando la aeronave, haciendo que Román casi se caiga, así que el criminal de cabellos naranjas se fue a la cabina del piloto de la nave, donde una misteriosa dama de vestido rojo estaba pilotando el Bullhead.
-Tenemos a una cazadora y un idiota dejo un agujero en el lado izquierdo de la nave…*Le dijo Román a la dama que se levantó del asiento, dejando el control del Bullhead a Román.
La mujer rubia volvió a atacar, esta vez con un solo rayo que provoco en el cielo una pequeña acumulación de nubes negras cargadas con rayos, pero de las nubes comenzaron a caer cristales celestes que dieron en el Bullhead.
-Es increíble…*Los ojos de Ruby brillaban por ver a una Cazadora de verdad en acción.
-No lo negare…*Asintió Zen viendo el espectáculo, cuando en eso vio que en vez de Román se encontraba una mujer cuyo rostro estaba tapado por la sombra*. Hmmm ¿Quién será?*Se preguntó en sus pensamientos.
En eso, la mujer misteriosa haría unos movimientos con sus manos para así atacarlos con un ataque ígneo que la rubia bloqueo con un escudo, pero la mujer de rojo tenía planeada otra cosa con eso, viendo unas manchas naranjas en el suelo movió su mano hacia arriba provocando que debajo de la rubia empezará a brillar y una explosión se produjera.
La rubia la evito dando un mortal hacia atrás para contraatacar haciendo levitar los pequeños pedazos de la azotea, formando así una lanza que la mujer de rojo fue destruyendo con ataques de fuego, pero fue inútil, ya que quedó algo de la lanza que impactaría al Bullhead, pero Román fue más rápido y movió el Bullhead a un lado haciendo que la lanza golpee arriba del Bullhead, pero la rubia no se quedó quieta e hizo que la lanza se separe en tres partes que iban a volver a impactar en el Bullhead, pero la mujer de rojo decidió soltar una onda de poder ígneo que evaporó los trozos que manipulaba la rubia.
La rubia, Ruby y Zen verían como el Bullhead tomaría ida.
Ruby, quien vio todo junto a Zen, decidió atacar con varios disparo de Crescent Rose hacia la mujer de rojo que solo se limitó a detener los disparos con un pequeño escudo, para luego atacar sólo a Ruby y a la rubia con un ataque explosivo de fuego, siendo que Zen tomó a Ruby de la capa y la rubia sólo se movió para evitar la explosión, pero todo fue una simple distracción para escapar.
-Vaya noche…*Se dijo Zen viendo al Bullhead perderse a lo lejos.
En eso, vio a Ruby al lado de la rubia.
-¡Eres una cazadora!*Ruby la vería muy emocionada mientras que el pelinegro suspiraba resignado, nada bueno saldría de esto*¿Puedo tener un autógrafo tuyo?*Le preguntó a la mujer que solo la miro seriamente.
-Esa mirada no es muy buena…*Pensó Zen.
Tras un rato, en otro lugar…
-Sabía que esto no saldría bien…
¿Porque lo dice se preguntarán? Pues fácil, la mujer de nombre Glynda los llevó a un lugar a Ruby y al mismo Zen, donde los sentó en una mesa en lo que parecía ser una sala de interrogatorio, ya que había una bombilla en medio y todo.
-Espero que ustedes dos se den cuenta de sus acciones de esta noche, ya que no serán tomadas a la ligera, jóvenes. Así como también cabe decir que se pusieron en peligro, así como a otros…*Los sermoneo Glynda.
-¡Pero ellos empezaron!*Protesto Ruby en defensa.
-Eso es cierto, si no hubiéramos actuado tal vez hubiera ocurrido algo peor…*Dijo Zen cruzándose de brazos.
En este punto la mujer rubia tomo un Scroll del tamaño de una Tablet y empezó a navegar dentro de ella.
-Uhm. Si fuera por mí, ustedes dos serían enviados a casa con una palmada en la espalda…*Ella se detuvo a mirarlos con una mirada autoritaria, así como levanto su fusta. Por otro lado, Ruby estaba sonriendo por esto, pensando que todo ya había pasado y podría salir de aquí*. Y un golpe en la muñeca.
¡Pam!
-¡Ah!
El golpe repentino a la mesa había asustado a Ruby, así alejando sus manos de la mesa y mirando ahora asustada a la rubia ojiverde.
-Pero... hay alguien que le gustaría charlar con ustedes dos.
Ruby se sorprendió por esto, mientras que por parte de Zen, quien se había dado cuenta antes. Al oírlo llegar y esperar entre las sombras que había en esa puerta... que extrañamente no tiene puerta. Escuchando su señal, Ozpin entro con un plato de galletas en su mano derecha y en la izquierda tenía su confiable taza de café.
-Zen Doragon y Ruby Rose…*Ozpin miraría fijamente a la chica, extrañándola*. Tú… tienes ojos plateados…
-¿Eh...?*Ruby no sabía que decir.
-Pero dime ¿Dónde aprendiste a hacer ESTO?
Glynda se acercó y empezó a mostrar grabaciones, donde agrandaron una de las imágenes y mostraban a Ruby peleando con unos matones, mientras que en otra se veía como esquivaba y los dejaba fuera de combate.
-¿La…La Academia Signal?*Respondió Ruby algo dudosa.
-¿Ellos te enseñaron a usar una de las armas más peligrosas jamás diseñadas?
Mientras decía esto, Glynda empezó a mirarla buscando algún indicio de que mintiera, mientras que Ozpin sonaba sorprendido por lo que dijo Ruby, claro que él sabía que no era verdad del todo lo que dijo Ruby.
-Bueno... un maestro en particular.
-Ya veo…*Al decir eso, Ozpin dejo el plato de galletas en la mesa.
Lo cual Ruby miro, agarro una y como vio que no le decían nada, empezó a comer galletas como si no hubiera fin. Y Zen por su parte agarro una de las galletas lo más rápido y cuidadoso posible. No sabe por qué, pero pensó que si ella tomaba su mano por error, se la arrancaría.
-Es que yo solo había visto a una sola persona usar una hoz con esa habilidad antes…*Ozpin daría un sorbo a su taza*. Al idiota de Qrow.
-Mmmhmm... ese e... mi mi... de...cho…*Ruby trato de hablar con la boca llena, dándole algo de gracia al pelinegro.
Zen solo observaba así como Glynda sin interrumpir su plática, ya que no tenía nada que ver por el momento en esto.
Tras tragar, Ruby hablaría…
-Lo siento, ese es mi tío Qrow. Él es un maestro en Signal, yo era una completa basura antes de que me tomara bajo su ala…* Ozpin se interesó y le daría un rápido sorbo a su café, mientras que la mujer solo ponía los ojos en blanco por esa acción*. Y ahora estoy algo como…
Ella se levantó del asiento y empezó a imitar movimientos de karate, mientras que Zen por su lado solo se agacho para que uno de los golpes de la chica pasara por encima de él, recibiendo una disculpa de parte de Ruby, mientras que Ozpin solo miraba lo que pasaba.
-Lo he notado ¿Y qué está haciendo una adorable niña como tú en una escuela diseñada para entrenar guerreros?
-Bueno... yo quiero ser una cazadora…
-¿Quieres cazar monstruos?
-Sí...*Asintió Ruby*. Ya nada más me faltan dos años de entrenamiento en Signal y después aplicare para Beacon… Vera, mi hermana entrara ahí este año y ella intenta volverse una cazadora. Y yo me quiero volver una cazadora, porque quiero ayudar a la gente. Mis padres nos enseñaron a ayudar a otros, así que pensé; 'Pues bien podría hacer una carrera de ello'… Digo, también la Policía está bien, pero los Cazadores son muchísimo más románticos y emocionantes y cool y hjbasdhasjd ¿Saben a qué me refiero?
A Zen se le hizo un poco gracioso aquello.
-¿Sabes quién soy?*Le pregunto Ozpin.
-Usted es el profesor Ozpin... Director de Beacon. Es un gusto conocerlo…*Le dijo Ruby.
-¿Tú quieres asistir a mi escuela?
-Más que nada.
Ozpin volteo y miro a Glynda, mientras que esta solo puso los ojos en blanco por esto, ella sabía que no podía decir nada sobre lo que pensaba en ese momento.
-Bueno, pues…
-¿Significa que estoy dentro?
-Si bien aún te faltan dos años de estudios en Signal, tendrás que esforzarte.
-¿Y qué hay de él Director?*Ruby señalaría al pelinegro a su lado*. Él me ayudo en detener el atraco.
-No es tan necesario…*Zen sacaría su Scroll y mostraría algo*. Actualmente soy un graduado de la Academia Sanctum en Argus y voy a aplicar para Beacon, solo vine a Vale a tratar unos asuntos familiares y a quedarme para esperar el día de la iniciación.
-Bueno, con eso me ahorro el tener que ofrecérselo, joven Doragon…*Ozpin sonreiría*. También esperare mucho de usted.
-Así será…*Asintió Zen.
-Bien, entonces los dejo retirarse para que puedan ir a asistir la próxima semana.
Con eso dicho, Ozpin se levantó de su asiento y se marchó, mientras que Glynda solo les dio un último vistazo y se fue detrás de Ozpin.
Después, solo quedaban Zen y Ruby en la sala, pero no dijeron nada y empezaron a marcharse del lugar.
-Yo… Uhm…*El pelinegro se detendría para escuchar a Ruby*. Gracias... gracias por haberme ayudado con esos tipos y quiero...
-No hay de que agradecer, estoy seguro de que tu sola los hubieras detenido…*Le dijo Zen, interrumpiéndola.
-Pero…
-Entonces ¿Esa arma la creaste tu misma?
Al mencionar su arma, la cara que Ruby tenía antes cambio drásticamente a una radiante al escuchar que hablaban de su arma, la cual ella misma creo.
-¡Oh, sí! Esta es Crescent Rose…
Ambos jóvenes ya habían pasado hacia otra cuadra, cuando Ruby se detuvo y desenvaino a Crescent Rose. Al desplegarla esta hizo su sonido característico, y siendo de 1.65 su longitud. Zen podía calcular que la estatura de Ruby es de 1.57, por lo que era normal que su arma fuera más grande, para no golpearse la cabeza.
-Es una guadaña de francotirador de alto calibre.
-Vaya, sí que es hermosa. Admito que esa combinación de rojo y negro le queda.
Ruby asintió ante lo dicho por Zen mientras inflaba su pecho con orgullo, al parecer le gustaba que elogien su arma.
-Lo sé, lo sé. Este bebe y yo seremos los mejores cazadores o arma entre todos.
-Espero ver eso en el futuro.
-¿Y tú? ¿Cuáles son tus armas aparte de esas espadas tan geniales? Aparte ¿¡Como hiciste aquel ataque ese!?*Le pregunto Ruby.
-Vale…*Zen suspiraría, no viéndole lo malo*. Mis espadas no son como otras armas que se pueden convertir en otra arma y no tienen almacenamiento para el Dust, son solo espadas normales hechas de un material especial que las hace grandes conductoras de aura y puedo cortar a los Grimms con estas como si fueran mantequilla, además de ser aparentemente indestructibles.
-¡Genial! ¿¡Que más!?*Pregunto Ruby.
-Estas pistolas…*Zen señalaría a las pistolas enfundadas en sus muslos*. Son mi ataque a distancia y pueden combinarse para crear un rifle de francotirador.
-¿Las hiciste tú?
-Solo las pistolas, las espadas me las mandaron a hacer…*Zen suspiraría*. Te dejare darles un vistazo si nos vemos de nuevo en Beacon, si quieres.
-¿¡En serio!?
Zen asintió con la cabeza y pudo ver que Ruby empezó a dar vueltas, y empezar a balbucear cosas sobre las pistolas y las espadas.
Eso fue durante algunos minutos en los que caminaban, sin algún rumbo en mente.
-¡Oh, es cierto, lo había olvidado! Tenía que encontrar a mi hermana cerca de aquí.
-Entonces vayamos, te acompañare.
-¡Gracias! Pero no deberías de molestarte por ello, se cuidarme sola.
-Lo sé, he visto que te puedes defender bien, pero solo quiero hacerte compañía, ya que de seguro sería aburrido irte sola y aun necesito familiarizarme un poco con la ciudad, así que es dos pájaros de un tiro.
-Está bien.
Con eso, seguirían su caminata y tras dejar a Ruby en el lugar donde estaba la moto de su hermana, se despidieron y Zen se fue por su propio lado.
Vacuo, otro de los cuatro Reinos de Remnant, ubicado en el extremo occidental del continente de Sanus, al Oeste de Vale. Como el resto de los Reinos, Vacuo está gobernado nominalmente por un consejo que representa a su gente y sus intereses. Sin embargo, la influencia del gobierno formal es marginal. La Academia de Cazadores de Vacuo, Shade, es la única fuente verdadera de ley y orden en el Reino. La ciudad notable del Reino es su capital, Vacuo.
En un departamento de la ciudad capital de dicho reino…
-[Chico, tengo un trabajo especial para ti y creo que te va a encantar]*Se escuchaba hablar una voz ronca mientras hablaba por el Scroll que alguien tenía en su mano.
-¿Sí? ¿Y qué seria?*Pregunto Owen mientras se asomaba por las persianas y veía cautelosamente a los múltiples transeúntes de la ciudad pasar. Es difícil vivir en este reino, por eso opera mayormente en Vale, pero es lo mismo en Vacuo, su hogar de nacimiento.
-[Primero que nada, necesito que vayas a Vale y te infiltres en la Academia Beacon, allí recibirás más instrucciones... Y no te preocupes de todo el tedioso papeleo, eso déjamelo a mí]*Le dijo el hombre.
-Sabes que mi tarifa es cara, pero como actualmente no tengo trabajos y ya he sacado mucha mierda a la luz, aceptare… Solo dame la mitad de la paga por adelantado…*Dijo Owen mientras recorría el viejo apartamento en el que vivía.
-[Sabes que eres mi chico de confianza, por eso te daré la mitad de la paga ahora y el resto cuando termines, el resto depende de ti… Lo único que no aceptare es que se te ocurra traicionarme ¿Sabes lo que le hago a los traidores?]
-Mira bien a quien amenazas viejo… Sabes que podría matarte mientras duermes, mientras paseas a tu perro o estando en el retrete…*Owen lo contra amenazó.
-[Es por esa actitud tuya que eres mi mercenario preferido. Jajajaja... Está bien, sabes dónde deposito el dinero. En una semana te unirás a Beacon como un estudiante. Te contactare en el tiempo acordado y, no me llames, yo te llamo]
Con eso, finalizo la llamada.
-Oh bueno, puedo hacer varias visitas y así saber la situación de esos imbéciles…*Owen tiraría el Scroll en la cama*. Qué raro que se están acumulando en Vale… creo que el lugar con la taza de discriminación más baja pronto aumentara.
Lo que no sabía, es como su llegada a Beacon cambiaría su destino.
Los engranajes del destino han empezado a moverse.
