Los postulantes se levantaron cada uno a su propio ritmo, algunos se levantaron temprano, otros se levantaron a pocos minutos de que se llevara a cabo la iniciación.

Como dicen, cada persona es un mundo.

Y en este caso, algunos optaron por hacer lo primero, entre ellos Owen y Sapphire…

-Amm…*Owen abrió sus ojos lentamente y bostezo, aún seguía adormilado*¿Dónde estoy?*Enfoco su visión y miro a todas direcciones*. Ah, cierto, ayer ingrese a Beacon.

Susurro para sí mismo mientras ve como otros estudiantes iban despertándose… La verdad sea dicha, odia levantarse temprano, pero no podía evitarlo. Ya es una costumbre.

Por lo que se levantó completamente, estiro sus extremidades; internamente quejándose de que le duele el cuerpo, ya que durmió mal, después enrollo el saco de dormir y fue a lavarse.

En ese trayecto, paso al lado de una peculiar pareja conformada por un chico de largo cabello negro y una chica pelinaranja muy enérgica.

Al mismo tiempo, Sapphire despertó, empezó a estirarse un poco y a limpiar sus ojos, para después observar mejor a su alrededor. Aún era temprano, por lo que podía ver la poca luz asomándose por los ventanales. También sumado a que muchas de las personas aún estaban dormidos.

Mirando a su lado, la Faunus pudo ver a una Ruby dormida; podía escuchar su respiración tranquila mientras seguía durmiendo tranquilamente. Donde se quedó observándola por un rato sin saberlo mientras se le formaba una sonrisa, además que sin saber porque, con su mano acomodo uno de los mechones de la pequeña caperucita, que parecía sonreír más ante su toque.

Negando con la cabeza por eso y bajando el leve rubor que se le formo; Sapphire dirigió su mirada en dirección de donde estaba Blake, la cual al parecer recién que se despertó, para luego levantarse e ir a prepararse para la iniciación.

Un nuevo e importante día empezaba…


Luego de asearse y desayunar, los postulantes pasaron a los vestidores donde cambiaron sus ropas comunes a los atuendos de combate que usaban. Así como dirigirse a sus taquillas correspondientes donde el día anterior habían depositado sus armas.

Aunque…

-Mierda ¿Dónde puse mis armas?*Owen caminaba mientras revisaba el papel en el que estaba anotado el número del casillero que le correspondía.

Esto era lo que le faltaba al joven mercenario, perder su equipo de combate… siente que esta misión está siendo más una molestia que otra cosa y…

-Auch, duele.

Genial, tropezó con alguien por andar distraído en sus problemas internos por encontrar el maldito casillero y no prestar atención a lo que le rodeaba. Al menos no callo estúpidamente al suelo como el chico frente a él, que era…

-Oh, lo siento, lo siento de verdad…*Se disculpó Jaune*. Es que estaba distraído buscando mi casiller-…*Al mirarlo mejor, el rubio lo reconoció*¡Oh! Al fin te encontré… Owen ¿Cierto?

-Sí…*Asintió Owen, tratando de mostrarse neutro*. Y no te preocupes Jaune, yo era el que estaba caminando distraído y no me fije… Y ¿Me buscabas?

-Ah, sí…*Asintió Jaune, poniéndose de pie*. Quería agradecerte por lo de las pastillas que me diste.

-Lo que digas…*Dijo Owen, suspirando.

-Mmmm... Por cierto ¿Sabes dónde está el casillero 636?*Pregunto Jaune mientras ojeaba la hoja que tenía en sus manos.

-Perdón, pero estoy igual de perdido que tú. No logro encontrar mi casillero…*Respondió Owen soltando un suspiro al final de la oración.

-Que mal…*Fue lo único que pudo decir Jaune.

-Que pésimo comienzo de día estoy teniendo…*Se quejó Owen internamente*. Bueno Jaune, te dejo. Suerte con tus armas.

-Lo mismo digo, Owen.

Dicho eso, ambos jóvenes seguirían su respectivo camino.


Al mismo tiempo, Yang y Ruby conversaban mientras se dirigían a la zona de casilleros.

-Me pregunto de que están hablando esos dos…*Ruby habló en voz alta, observó cómo pasaban una chica de cabello anaranjado y un chico de cabello de negro con una raya magenta. La primera hablando de una gran cantidad de cosas con una gran energía casi como si tuviera una sobre dosis de azúcar y el segundo simplemente escuchando y asintiendo de vez en cuando.

-Oh ¿Quién sabe?*Respondió Yang encogiéndose de hombros. Lanzó algunos golpes de prueba antes de ajustar sus guanteletes una vez más*. Como sea ¿Qué te tiene tan ansiosa hoy?

-Oh, ya sabes, la incómoda fase de conversación ha terminado oficialmente. Ahora puedo dejar que mi bebe hable por mí…*Ruby se rio mientras sostenía a Crescent Rose, su arma, en sus brazos como si fuera un bebé real.

Yang vio a su hermana pequeña reírse maniáticamente, acariciando y besando el costado de su forma inactiva, cosa que le saco una gota de sudor a su hermana quién se aclaró la garganta llamando la atención de la menor.

-Bueno Ruby, tienes que recordar que no eres la única que está pasando por la iniciación. Si quieres crecer, tienes que conocer gente nueva y aprender a trabajar en equipo-.

-Hugh, suenas como papá…*Ruby gimió con cierto disgusto al recordar esas palabras*. Y no necesito conocer gente para crecer, para ello bebo leche…*Recriminaba Ruby a su hermana mayor…

-Uh-hum. Entonces… ¿Qué planeas hacer con los equipos Rubes?*Le preguntó Yang, tratando de no sonar sospechosa.

La chica vestida de rojo y negro miró a su hermana con una ceja arqueada, como si no entendiera la pregunta.

-¿Qué quieres decir? Solo estaré en tu equipo…*Declaró como si fuera lo más obvio del mundo.

Yang se frotó el brazo nerviosamente, al parecer se le notaba un poco incómoda mientras arrastraba los pies también. Esto inmediatamente hizo que Ruby frunciera el ceño como sabiendo ya el sucio plan de su hermana…

-Mmm… Bueno, tal vez, solo tal vez, estaba pensando que tal vez podríamos estar en… Diferentes equipos…*Yang evitó todas las formas de contacto visual posible con su hermana menor. No se atrevería a mirar esos ojos que la hacían someterse a los caprichos de su hermana.

Sin embargo, eso no hizo que el jadeo de dicha hermana fuera aún más doloroso de escuchar.

-¡Yang Xiao-Long! ¡Mi querida hermana! ¡Mi roca! ¿¡Realmente estás insinuando que no quieres formar equipo conmigo!? ¡La traición! ¡La decepción!

La hermana mayor cometió el error de dar marcha atrás. El dolor y la traición que vio en los ojos de la chica más joven casi la hicieron querer decir que era una broma. Casi se disculpa y le dice que definitivamente se unirían. Palabra clave, casi. Esto era algo que tenía que hacer. Todo por el bien de su hermana menor.

Yang apartó los ojos una vez más. Se frotó el brazo y cambió su peso de una pierna a la otra.

-No es que no quiera Rubes, es solo que… Bueno, creo que estar en otro equipo con otras personas te ayudará a socializar un poco mejor y ya sabes, con ello finalmente salir de tu caparazón.

Ruby hizo un puchero, ella podía ver el punto de vista de su hermana, pero eso no ayudó. No quería socializar con gente nueva ¡Ese era su problema! ¡Ayer debería haber sido prueba de ello! A Zen y a Sapphire ya los conocía de antes y pudo charlar amenamente con ellos, hasta la segunda durmió junto a ellas y ahora no saben dónde está. Blake parecía que solo quería que la dejaran sola. Jaune era gracioso. Y Weiss… Ruby sintió que debía tratar de mantenerse alejada de esa chica lo máximo posible por el bien de su salud auditiva, incluso si ya no parecían estar en malos términos.

-¡Yang, no necesito estar en otro equipo! ¡Y no necesito salir de mi caparazón!

-¿Qué pasa con Zen o Sapphire? Ayer parecías súper cercana con ellos, es más, estoy segura de que ellos serían unos buenos compañeros de equipo.

-Bueno… si, pero aun así… No creas que por ello te dejare de lado…*Esto lo decía mientras miraba a su hermana con esos ojos… esos ojos que hacen que literalmente todo lo que la niña te pida lo hagas sin rechistar…

En eso, viendo a otra dirección…

-¡Oh, mira!*Yang señalaría a donde estaba quien buscaban*¡Allí esta Sapphire! ¡Vamos!

Sin más, Ruby seria arrastrada por su hermana hacia donde estaba su nueva amiga… y parece que no era la única.


Al mismo tiempo, Zen se paró frente a su casillero y este se abriría tras pasar su Scroll sobre el panel que servía como escáner luego de confirmar al propietario.

-Bueno, buen día, Kuroi y Shiroi…*Agarraría sus espadas-katanas enfundadas y las pondría en su respectivo lugar detrás de su espalda en su cintura, seguido de…*. Yami y Hikari…*Su par de pistolas gemelas con hojas afiladas debajo del cañón de disparo, que pondría en las fundas en sus piernas.

-Hora de cortar Grimms, Saizu Grim…*A un lado, Sapphire colocaría su guadaña a sus espaldas.

-Oh, hola…*Le saludo Zen al reconocerla*. Buenos días, Sapphire.

-Lo mismo digo, Zen…*La Faunus carnero le dio una sonrisa mientras saluda inclinando levemente la cabeza por un momento.

En ese momento…

-¡Zen, Sapphire!*Ruby canto con una gran sonrisa mientras sus ojos plata parecían brillar de alegría, señal inequívoca de que estaba genuinamente feliz de verlos*¡Al fin los encuentro!

Ambos se voltearon hacia ella y le ofrecieron una sonrisa a cambio.

-Lamento haberme ido así, pero suelo madrugar en ocasiones…*Le dijo Sapphire.

-Bueno Ruby ¿Lista para el día de hoy?*Le pregunto Zen.

-¡Puedes apostar a que sí! ¡Pero Yang dijo que no quiere estar en mi equipo! ¿¡Pueden creerlo!? ¡Ella es tan mala!

Zen y Sapphire se rieron entre dientes de manera desigual en respuesta. Después, la Faunus colocaría una mano sobre la cabeza de la chica más joven mientras la acariciaba. Ella casi pareció derretirse ante el toque reconfortante.

-Jaja. Toda una vergüenza para ella, supongo. Te propongo algo ¿Qué tal si me uno en su lugar?*Le propuso Sapphire.

Los ojos de Ruby brillaban como estrellas. Ella asintió con la cabeza de inmediato, extasiada ante la idea de tener a su primera amiga en su equipo.

-¡Eso sería increíble! ¡Diablos, sí que lo seria!*Hugh, su pobre corazón no podrá resistir más dosis de ternura de parte de Ruby, esta chica es lo más adorable que ha visto en su vida. Como si fuera una luz en la oscuridad, una que vale la pena proteger.

-Genial, suena como un plan entonces.

-Yo normalmente dejare caer los dados donde deben…*Zen se encogería de hombros*. Algo me dice que la elección de equipos puede ser aleatoria y cuestión de suerte.

-Creo que algo así escuche…*Dijo Yang, frotando su mentón, tratando de recordar.

Ruby pareció deprimirse ante aquello, pero Sapphire la envolvería en un cálido abrazo mientras acariciaba su cabeza para reconfortarla, con la pequeña caperucita ocultando su cara en el pecho de la Faunus para que no se vea el leve rubor que se le formo.

Obviamente, aquello fue notado por Yang cuya cara decía claramente que no creía lo que veía mientras que Zen podía decir que algo se estaba formando allí… No es alguien que juzgue a los que tienen esos gustos, pero él no va por ahí, gracias.

-Juu. Al fin…*A esa voz, voltearía y verían que se trataba de Owen, que suspiro aliviado de al fin haber encontrado su casillero*. Ojala que el número disminuya después de esto.

-¡Oh! Hola chico malo…*Yang, dejando de lado lo de su hermano, paso a saludar a su ''amigo''*. Veo que tu casillero es vecino con el de Zen y Sapphire.

-Lo que me faltaba…*Susurro Owen por lo bajo para sí mismo, mientras suspira resignado*. Un gusto. Owen Shinon.

-Hola de nuevo…*Zen le extendería la mano en saludo*. Zen Doragon. Compartimos la misma fila durante la ceremonia de ayer.

-Ya decía yo que te recordaba de algún lado…*Owen acepto resignado el estrechar la mano con el pelinegro de mechas rojas.

-Sapphire Amagire.

-Ruby Rose.

Ambas lo saludaron con la mano mientras seguían con su abrazo.

Owen solo asintió, para luego abrir su casillero y revisar sus armas.

-Nada ha cambiado. Probablemente nadie se halla enterado que me infiltre aquí en Beacon. Que suerte la mía…*Pensó Owen con una actitud confiada en su rostro.

El plan seguía acorde a lo planeado e iba de maravilla.

Solamente el destino decidiría lo que pasaría más adelante.


Mientras tanto…

-¡Elliot, Raymond, al fin los encuentro!

El par de chicos, que ya habían tomado sus armas de sus casilleros, se detuvieron ante aquel llamado y al voltear vieron que se trataba de Weiss. Además que ella no estaba sola, ya que estaba acompañada de la misma Pyrrha Nikos.

-Oh, Weiss, es bueno verte de nuevo…*Le dijo Elliot con una sonrisa.

-Lo mismo digo, Pyrrha…*Raymond le saludo con la mano.

-Hola de nuevo, Raymond…*Pyrrha le dedico una media sonrisa en saludo. Por alguna razón, la atmósfera sobre ella era diferente a la de antes, como si ahora ella se sintiera libre o algo así. Y eso les pareció curioso a ambos chicos, en especial al peliverde.

-Bueno chicos, estaba justamente aquí con Pyrrha y quería preguntarles a ustedes sobre... ¿Han pensado en que equipo les gustaría estar? Aunque estoy segura de que todos deben de estar ansiosos por unirse con ustedes, por ser fuertes y conocidos…*Dijo Weiss.

-Uhm... la verdad no estoy muy segura de ello…*Pyrrha se rascaría la nuca*. Aunque hay alguien que creo que le gustaría estar en mi equipo.

-Por mi parte, estaría bien con formar un equipo contigo Pyrrha junto con Elliot. Son los únicos de los que conozco su estilo de pelea, así como que he tenido un enfrentamiento…*Dijo Raymond.

-Por mí no hay problema…*Elliot se encogería de hombros*. Y si quieres unírtenos Weiss, puedes hacerlo.

-¡Genial!

Se pudo ver que Weiss tenía una gran sonrisa por cómo se estaba desarrollando el momento, mientras que Pyrrha observaba a ambos chicos, que sonrieron un poco divertidos por la actitud de la heredera Schnee. Es más, se daban una idea de sus pensamientos y casi sentían lastima cuando tuvieran que romperle su ilusión.

-¡Esto será algo perfecto! ¡La chica más inteligente de la clase, combinada con la chica más fuerte de la clase junto a los chicos más geniales y fuerte de la clase! ¡Juntos seremos una fuerza imparable! ¡Puedo visualizarlo! ¡Seremos populares! ¡Seremos celebridades! ¡Obtendremos calificaciones perfectas! ¡Nada puede interponerse entre nosotros ahora!

-Hola chicos.

Jaune había llegado de la nada, interrumpiendo el tren de pensamientos que estuviera teniendo. Así que lo que recibió fue una mirada dura, por haber interrumpido sus pensamientos sobre lo que iba a 'suceder'. Mientras que Elliot y Raymond solo podían sonreír por esto, sumado a que le devolvían el saludo a Jaune.

-Oh, tienes que estar bromeando…*Weiss susurraría mientras que se agachaba.

-Oigan, he estado escuchando rumores sobre los equipos…*Dijo Jaune.

-Sí, aunque primero se deben de formar equipos compuestos de dos estudiantes, seguido de uno de cuatro…*Afirmo Raymond.

-Jaune ¿Verdad?

-¿Uhm…si?*Asintió ante la cuestión de Weiss.

-Teníamos una plática importante justo ahora.

-Lo siento.

-En realidad Weiss…

-No te compadezcas de él, Elliot.

-Bueno, no era algo así…*Elliot suspiraría*. Otra cosa es que puede que al momento de formarse los equipos, esto sea de manera al azar. Por lo que las probabilidades de terminar los cuatro juntos como equipo no pasan del 50%.

-Oh… E-Entiendo…*Weiss pareció preocuparse ante aquello.

-Yo planeaba dejar que las fichas cayeran donde tenían que caer…*Una forma algo sutil de que Pyrrha no estaba segura de formar un equipo con Weiss y por ende con ellos.

-[¿Podrían todos los estudiantes de 1er Año presentarse en el acantilado de Beacon para la iniciación? Nuevamente, todos los estudiantes de 1er Año se reportan al acantilado de Beacon inmediatamente]

La voz de la propia Glynda Goodwicht se escuchó por los altavoces. Siendo el motivo para convocarlos en el acantilado.

-Bueno, ha sido un placer conocerlos.

-Del mismo modo, Pyrrha…*Le dijo Weiss.

-Cierto…*Asintió Elliot.

-Ha sido bueno vernos de nuevo, Pyrrha…*Le dijo Raymond.

Por otro lado, Jaune no había dicho nada en el momento, aunque fue algo raro no haberlo escuchado decir nada. Elliot y Raymond miraron su rostro y por lo que parece estaba un poco pálido, pero no sabían el porqué de eso, aunque si recordaban lo que habían dicho parece que era por lo de la iniciación. Sumado a que puede que Pyrrha le haya dicho lo que sucedería en la iniciación y ahora estaba nervioso por lo que sucedería.

Dicho eso, los jóvenes empezaron a encaminarse hacia donde debían.

El momento había llegado, la iniciación daba comienzo.


Ya todos iban llegando al acantilado de Beacon y ya estaban algunas personas esperando. Estos por supuesto eran Ozpin con una taza de café y a Glynda sosteniendo su tableta. También estaban algunos estudiantes esperando, en lo que eran algunas plataformas que estaban nuevas, mientras que habían otras viejas y otras que si no ponías demasiada atención, no las verías.

Al llegar a la cima, Glynda les indico que se pusieran en las plataformas, así que lo hicieron. Zen sin más se puso encima de una de estas, Sapphire se puso a su lado derecho junto con Ruby y Yang, mientras que Elliot, Raymond y Owen se colocaron a su lado izquierdo junto con Jaune, Pyrrha y Weiss.

-Durante años, han estado entrando para convertirse en guerreros, y hoy, sus habilidades serán evaluadas en el Bosque Esmeralda, el cual se encuentra a nuestras espaldas…*Les dijo Ozpin.

-Ahora, estoy segura de que muchos de ustedes han escuchado rumores sobre la asignación de 'equipos'. Bueno, permítanos poner fin a su confusión. Cada uno de ustedes recibirá compañeros de equipo... hoy…*Dijo Glynda.

-¿Qué? Ouh…*Ruby casi se desmoronaría, estando preocupada al respecto de por quién sería su compañero.

-Estos compañeros de equipo estarán contigo por el resto de tu tiempo aquí en Beacon. Por lo tanto, te conviene ser emparejado con alguien con quien puedas trabajar bien.

Weiss se sorprendió un poco ante lo dicho por Ozpin, pero no lo hacía notar demasiado mientras que Ruby estaba casi desplomándose en la baldosa donde estaba parada.

-Dicho esto, la primera persona con la que hagas contacto visual después de aterrizar será tu pareja durante los próximos cuatro años.

-¿¡Que!?*Exclamo Ruby mientras algunos juraban que escuchaban el sonido de cristales rotos.

-¿Escuchaste Ren? ¡Te lo dije!*Le dijo la chica pelinaranja a su compañero de nombre Ren, quien solo se encogió de hombros.

-Después de asociarse, diríjanse al extremo norte del bosque. Encontraran oposición en el camino. Así que no duden en destruir todo a su paso... o morirán.

Algo crudo, pero algo que debe de estar presente en todos aquí, o se retiraban del lugar por no estar seguros de sus mismas habilidades, o podían seguir adelante y empezar a dar pasos hacia el objetivo que cada uno tiene en mente.

-Serán monitoreados y calificados durante la duración de su iniciación, pero descuiden, los instructores y alumnos de años superiores están listos para intervenir si se ven en peligro de muerte. Encontraran un templo abandonado al final del camino que contiene varias reliquias. Cada pareja debe elegir una y regresar a la cima del acantilado. Tendremos en cuenta ese artículo, así como su posición, y le daremos la calificación adecuada ¿Hay alguna pregunta?

A la pregunta de Ozpin, Owen levantaría primero la mano, seguido del propio Jaune, quien quería preguntar sobre lo de la iniciación y el cómo aterrizar.

-Veo que tiene una pregunta, joven Shinon, así que adelante.

-Director, si no conseguimos pareja ¿Qué sucederá?

-Bien, en el caso de aquellos que no consigan pareja, no deben de preocuparse debido a que estaremos evaluándolos individualmente, como sus habilidades y como se desarrollan. Pero no significa que eviten a los demás, estaremos vigilándolos y registrando a las personas con las que hicieron contacto visual.

-¿Es normal ser solistas, dúos y hasta tríos?*Le pregunto Sapphire un poco curiosa.

-No es la primera vez que sucede, pero son casos extraños y únicos en los cuales sucede. Debido a que algunos no logran pasar la iniciación. Así que tengan en mente lo anterior dicho, el no dudar en destruir todo a su paso…*Todos asintieron ante lo dicho por Ozpin*¡Bien! Ahora, tomen sus posiciones.

Dicho eso, todos los jóvenes desenfundarían sus armas o se pondrían en una postura preparada por lo siguiente que pasaría.

-Eh, señor… no respondió… mi pregunta…

Ozpin había ignorado a Jaune, donde el mago internamente se divertía por la situación de Jaune. Pues ya sabía que sus papeles eran falsos, así que bueno, esto era lo que tenía que pasar Jaune para cumplir su sueño.

Mientras que sucedía la conversación entre Jaune y Ozpin, las personas empezaron a ser lanzadas por las baldosas al cielo. Algunos emocionados, y dando algunos gritos al cielo mientras que otros se cubrían el rostro por el viento.

-¿¡Que loco le haría esto a sus estudiantes!? ¿¡No ven que no tenemos paracaídas!?*Owen, que fue desafortunadamente uno de los primeros catapultados, grito a todo pulmón mientras seguía volando.

Sapphire y Ruby mirarían a un lado, donde estaba Yang, quien les sonrió y guiño un ojo antes de ponerse sus lentes y salir propulsada, aunque sumo potencia a eso al haber disparado detrás de ella con sus Ember Celica. Y las dos chicas la seguirían poco después.

Zen, Raymond, Elliot, Jaune, Weiss y Pyrrha también serían catapultados junto con el resto, con el rubio gritando del pánico.

Por su lado, mientras el director Ozpin veía a todos estudiantes que acababan de ser lanzados a volar al bosque esmeralda, la profesora Glynda seguía monitoreando a todos los estudiantes en su Scroll.

-Monitoréalo, investiga todos sus fuertes y debilidades. Que no se te pase nada en alto. Si resulta ser útil, él nos podría ayudar, pero si no, ya sabes que hacer…*Le hablo a Glynda mientras tomaba un sorbo de su café.

Aun con dudas sobre esto, ella decidió confiar en el juicio de Ozpin, ya que la irregularidad del joven mercenario era algo a tener en cuenta y no saben si este es consciente de eso… Solo queda ver cómo es su forma de ser.


Mientras iban sobrevolando el bosque, algunos de los jóvenes se observaban entre sí como podían, suponiendo que necesitaban observar donde ir para encontrar un compañero.

-¡Ah! ¡Pajarito no!

En su vuelo, Ruby termino chocando contra un cuervo al que se le salieron varias plumas y apenas pudo recomponerse tras que la chica siguiera su camino.

Por otro lado…

¡Bang! ¡Bang!

Yang usaría los disparos de sus guanteletes para darse un mayor impulso y de paso frenar su descenso, alejándose cada vez más de donde hubiera caído originalmente.

Aunque, en ese momento…

-¡Sal de mi camino rubia explosiva!*Le grito Owen tras casi estrellarse con ella, pero siguiendo su trayecto.

Yang vería a su ''amigo'' perderse a lo lejos, lamentando un poco que no chocaran para caer en un mismo lugar y así ser oficialmente compañeros… Oh bueno, solo queda seguir adelante.

Por otra parte…

Viendo las copas de los arboles acercándose, Zen y Elliot se prepararon para aterrizar tras haber cruzado miradas en pleno aire y asentir.

El peliazul activaría su Semblance, siendo cubierto por su armadura de aura y extendiendo sus alas etéreas… Y al mismo tiempo, al pelinegro mechi rojo le habrían un par de alas enormes desde su espalda… lo curioso es que dichas alas eran escamosas y eran negras.

Aun con la sorpresa ante el otro, ambos jóvenes lograrían frenar su descenso y aterrizarían en una pequeña parte abierta del bosque.

-Bueno, somos un equipo ahora…

-No me rehusó a eso.

Zen asintió ante lo dicho por Elliot mientras guardaba sus alas y este último desactivaba su Semblance.

-Que Semblance tan curiosa…

-Y tu esas alas. Nunca había visto un Faunus como tú.

-Es mi Semblance, puedo alterar mi anatomía.

-Oh. Ya veo, eso explica tu apariencia humana… menudo disfraz ¿Y es necesario?

-Soy híbrido, no tengo esos rasgos más allá de mis ojos.

-Eso lo explica todo…*Elliot suspiraría y señalaría a cierta dirección*. Movámonos, pude ver las ruinas mientras caíamos.

-Yo también las vi…*Asintió Zen*. Si seguimos caminando a una buena velocidad, deberíamos llegar como en… ¿Media hora?

-Más o menos…*Dijo Elliot, asintiendo.

Dicho eso, ambos jóvenes emprenderían marcha hacia donde debían ir.


-Mierda…

Owen sabía que tenía que preparar una estrategia de aterrizaje lo más rápido posible o terminaría estrellándose de lleno con aquel gran árbol que le obstaculizaba.

-Espero que funcione…

Tras apretar los dientes y afianzar el agarre de su maleta; el joven mercenario desenfundaría una de sus pistolas que convertiría en su forma de dagas para intentar cambiar su trayectoria con una de las ramas del árbol.

Por poco y hubiera quedado como un arte abstracto pegado al árbol, y, lo siguiente que hizo fue mantener una postura para caer sin dificultad, pero, tropezó y rodó por el suelo unos cuantos metros.

-A eso llamo... un perfecto aterrizaje... Jajaja. Auch…*Owen rió mientras su aura curaba todos los golpes y cicatrices que se hizo al caer. Me levanté y sacudí las hojas y el polvo que tenía en el cabello y la ropa.

Tras levantarse y sacudirse las hojas y el polvo que tenía en su ropa y cabello, su visión recorrería todo a su alrededor… Estaba rodeado de árboles y maleza, mientras podía escuchar los sonidos de disparos a lo lejos.

-Mejor me muevo.

Dicho eso, el joven mercenario saltaría a un árbol para emprender camino hacia las ruinas, de salto en salto.


Por otro lado…

-¡Kyaa! ¡Oh Oum, apiádate de mí!

Con su Saizu Grim al frente y su aura preparada, el cuerpo de Sapphire atravesaría las ramas de los árboles.

¡Crack!

¡Swosh!

Las ramas crujían al ser golpeadas por la chica Faunus que sentía el leve golpeteo de las mismas en ella… Aunque no le tomo importancia a ello, si no en el cómo podía sentir que estaba desacelerando. Algo que era bueno, así que se preparó para salir de las copas de los árboles y ver en que se podía detener.

Solo habían pasado un par de segundos y había salido de las copas de los árboles. Pudiendo mirar el suelo del bosque esmeralda. Podía ver los altos y gruesos arboles del bosque, así como algunos jóvenes, arbustos y algunos que otros animales los cuales corrieron del lugar al haber escuchado el ruido repentino en lo alto.

Al ver que estaba acercándose peligrosamente al tronco de un árbol, Sapphire se preparó para el impacto. Giro en el aire para que sus piernas impactaran primero en el árbol y, al sentir el impacto, se impulsó de nuevo hacia atrás. Sin mencionar que en el tronco había quedado una marca por el aterrizaje.

Pero en fin… ahora que su velocidad había disminuido drásticamente, ella usaría su guadaña en una de las ramas de los árboles para balancearse y así aterrizar en el suelo de forma segura, tras girar en este para disminuir el impacto.

Al levantarse, se puso a la defensiva al instante por si algún Grimm atacaba y se irguió tras unos segundos de asegurarse de que no había señal de Grimms en el área.

-Muy bien, al Norte…

Antes de que emprendiera marcha, Sapphire a un lado y lograría ubicar en el aire lo que reconoció como un dron esférico con una lente… Esas deben ser las cámaras. Oh bueno…

Sin más, seguiría con su camino hacia donde debía…


Mientras tanto, desde la sima del acantilado del bosque esmeralda.

Glynda Goodwitch y Ozpin, ambos con un Scroll de gran tamaño en mano, observaban lo que estaba pasando en el bosque.

Viendo a los estudiantes que ya habían obtenido sus respectivas reliquias y se dirigían al punto de extracción.

Así como aquellos que lastimosamente habían fallado la prueba al tener que intervenir profesores o estudiantes de años superiores para su rescate.

También a aquellos que aún no habían llegado a las ruinas.

-El ultimo equipo se ha formado señor…*Glynda observaría las dos imágenes de su Scroll*. Nora Valkyrie y Lie Ren.

Nora era una joven de cabello naranja y ojos color jade.

Lie Ren era un joven de cabello negro largo con un mechón magenta, sus ojos son de un color magenta también.

-Pobre chico...*Glynda tenía una cara de pesar*. No puedo ni imaginar por los calvarios que tendrá que pasar con ella como su compañera.

Glynda pasó las imágenes al igual que Ozpin, mostrando ahora las cámaras donde dos jóvenes caminaban juntos… Una chica de cabello rojo y un joven rubio.

-Aun así, está mejor que lo que le toco a la joven Nikos.

Ozpin centro su mirada no el Pyrrha, sino en su compañero, Jaune Arc, que a simple vista parecía que no encajaba mucho con la imagen de un cazador, incluso uno en entrenamiento.

-No me importa lo que digan esas transcripciones, ese Jaune no está preparado, se nota bastante que no sabe ni lo que está haciendo… Sumado a ello, aún hay estudiantes que no han conseguido compañero.

Glynda cambiara de cámaras y aparecerían las imágenes de Raymond, Owen y Sapphire en movimiento.

-Dejando de lado a los que están en peligro y que han sido salvados ¿Estás seguro de tener a ese chico aquí, Ozpin?

-Sí…*Asintió ante la pregunta de Glynda*. No sabemos aun lo que hará, ni el motivo de haberse infiltrado o si sabe acerca de las Maidens. Por eso hay que vigilarlo. Como dice el dicho ''Ten a tus amigos cerca y a tus enemigos aún más cerca''.

-Pero... no me da una buena sensación…*Expreso Glynda mientras veía la reproducción que mostraba a Owen*¿Estará en un equipo o solo?

-Que el destino lo decida.

Aun dudosa, ella decidió asentir ante lo dicho por Ozpin.


Por su parte…

Owen se encontraba saltando de árbol en árbol, aunque fue complicado realizar esta hazaña llevando peso extra, lo estaba manejando bien… mientras seguía con su trayecto hacia el extremo norte del bosque, tal y como les habían indicado.

En todo el trayecto, no se encontró con ningún estudiante, lo cual lo hizo sentir de que la suerte esta vez estaba de su lado.

No obstante, estaba un poco agotado de tanto saltar de árbol en árbol, ya llevaba un buen tiempo haciéndolo, y todo esto sin siquiera usar su Semblance, así que se detuvo en una rama a descansar y ahorrar fuerzas.

-Tsk… estúpida maleza…*Owen maldijo que esta misma obstaculizara su visión.

Tras controlar su respiración, cerró los ojos, agudizo sus oídos y concentro su atención en solo escuchar. Entonces…

Grrrr

Capto unos leves gruñidos en el lugar.

Al abrir sus ojos y mirar hacia abajo, vio que estaba completamente rodeado de Grimms. Exactamente, tres Ursar y once Beowolfs, que lo miraban con sus característicos ojos rojos brillantes.

-¿Pero qué...? ¿Cómo rayos llegaron hasta aquí sin darme cuenta?*Susurro Owen mientras veía a los Ursas acercarse para derribar el árbol en el que estaba posicionado*. Qué más da, no quiero riesgos innecesarios y no puedo hacer mucho si me están vigilando... Mejor me marcho. Adiosito.

Tras brincar a otro árbol de que se derrumbara el suyo, se provocó un estruendo en el preciso momento que el árbol fue derribado con esa brutalidad.

Huir de una batalla también es una estrategia y no estrictamente una cobardía. Hay batallas que se ganan huyendo.

Owen lo sabe muy bien, pero no celebro victoria, ya que estaba al tanto de ser perseguido a muerte por aquella manada de Grimms. Los fuertes aullidos a sus espaldas lo confirmaban.

Al impulsarse rápidamente de árbol en árbol, iba ganando velocidad con cada salto, pero los Grimms aún le pisaban los talones.

-¡Maldición, no puedo perderlos! ¿¡Que nunca se cansan!?*Maldijo Owen, recordando el por qué sus peleas con Grimms han sido pocas comparadas con pelear contra gente*. No hay de otra. Hora de hacer limpieza.

Tras desenfundar una de sus pistolas con la mano que tenía libre, dio varios disparos rápidos y precisos, acertando cada disparo hasta que se quedó sin munición… Derribo a unos e hirió a otros. Todo esto sin dejar de moverse.

-¿¡Eso es todo lo que tienen!? ¡Me aburren!

Tras llegar a un pequeño claro, se impulsó y quedo en el centro de este, así preparándose para aquel grupo de Grimms que se acercaba a sus espaldas.

Al dejar la maleta en el suelo, recargo su pistola y desenfundo la otra rápidamente. Después, con un giro de 180 grados disparo a cada Grimm que intentara acercársele.

El número de Grimms se redujo en un parpadeo. Solo quedaron los tres Ursas, y estos estaban heridos. En todo este confrontamiento no le han hecho ningún rasguño.

Los Ursas detuvieron su marcha y se posicionaron al frente de Owen. Estaban atentos a algún descuido de su parte y este lo sabía. Por lo que les sonrió burlón a las criaturas mientras recargaba sus armas.

-Esto se pondrá caliente.

El viento acariciaba su rostro mientras miraba fijamente a los Ursas y estos a él. Se sentía la tensión en el aire.

Un Ursa se impaciento e inmediatamente se abalanzo en su contra, grave error, pero…

Justo en ese momento… una gran cuchilla hecha de aura atravesaría al Ursa desde su espalda, haciéndolo caer al suelo agonizando, ante la sorpresa del joven mercenario que después vería como los otros dos Ursas también eran empalados por lo que eran espadas de aura.

-¿Pero qué…?

-Oh. Hola de nuevo…*A esa voz, vería como del cielo descendía Raymond lentamente*. Perdón por quitarte a tus presas, pero te vi y decidí acercarme.

-Mierda…*Owen ahora solo podía maldecir su suerte, ya que este encuentro solo significaba una cosa…

-Bueno, supongo que ahora somos compañeros de equipo.

-Sí… Así parece…

Por alguna razón, Raymond pudo notar que Owen se veía como inconforme con este resultado ¿Sera que quería terminar solo o con alguien más?

De cualquier forma, ambos ya sabían que ya han sido registrados juntos si los estaban vigilando.

Todo eso mientras los Grimms y las espadas de aura que los atravesaron se desvanecían.

-Bueno, hay que movernos.

Sin más y resignado, el joven mercenario decidió seguir al sub-campeón del Torneo de Mistral.


-Diablos… sin suerte…

Correr era todo lo que ha estado haciendo Sapphire por el bosque. Desafortunadamente, aun no encontraba algún compañero, algo que era un poco malo, ya que podría quedar sola, cosa que no le importaba tanto, pero sabía que estarían evaluando sus habilidades para ver si podía o no entrar a Beacon.

Por lo que mínimo tenía que matar a algunos Grimms, demostrar buenas habilidades de combate y estrategia, llegar al templo, obtener una de las reliquias y de ahí volver a la academia. Cosas que debían hacerse bien y esperar a que no salga mal.

-Espero que estés bien, Ruby…*Susurro para sí misma, sin entender porque de esa preocupación por la pequeña caperucita.

-¡Ayuda!

Se detuvo al escuchar el grito de alguien, los gritos provenían de hacia donde se estaba dirigiendo. Así que se apresuró a llegar al lugar.

Mientras se acercaba estaba mirando rastros de sangre por el camino, así como las estelas de humo que dejaban los Grimms al morir. Tenía que avanzar rápidamente al lugar, pues quien fuera que estuviera peleando, su aura de seguro ya había cedido debido a los ataques de los Grimms.

-¡Por favor! ¡Estamos rodeados, necesitamos ayuda!

Sapphire aún no los veía, pero ya podía observar las figuras de los Beowolfs, corriendo hacia donde estaban sus presas. Claramente no iba a dejar que llegaran más a ellos, así que disparo con su pistola, Juuki Grim, hacia el cráneo del Beowolf, cayendo este con facilidad y con ruido.

-¿¡Hay alguien ahí!? ¡Por favor, ayúdanos, hay aquí heridos y un inconsciente!

-¡Solo aguanten un poco más e intenten no atraerlos con su negatividad!

Sapphire sabía que pedía algo casi imposible en esta situación, pero suponía que habían entrenado el tener sus emociones negativas fuera del combate. Algo que puede que no les hayan enseñado, pero debían de saberlo.

Si quería ayudarlos, debía atraer a los Grimms con sus propios sentimientos negativos. Los Grimms son sensibles a los sentimientos negativos, o bueno, son atraídos, si sienten una gran cantidad de este. Así que era esto o nada, así que se concentró para poder realizarlo.

Rowr

Empezó a escuchar los gruñidos de varios Grimms acercándose a donde ella estaba. Aunque no estaba segura de sí aquellos chicos estaban a salvo, lamentablemente esta era la única manera de alejar a los Grimms de ellos y que se centraran en ella, ahora necesitaba eliminar a todos estos Grimms.

-Bien, entonces empecemos con esto.

Sapphire giro a Saizu Grim para luego posicionarse con esta, estando lista para la batalla, mientras sus ojos brillaban en un rojo tétrico que llamo la atención de los Grimms.


-Wuu. Sin duda este lugar es digno de su nombre.

-No por nada el bosque esmeralda se mantiene así por gran parte del año.

Mientras seguían con su camino hacia el templo, Zen y Elliot miraban con atención lo que era el bosque esmeralda, un nombre perfecto, ya que dicho lugar era un bosque de muchas hectáreas, tras un cuarto de hora de estar caminando.

En fin… mientras caminaban en dirección a las ruinas, estaban alertas y listos para iniciar una pelea contra cualquier Grimm que se cruzara en su camino.

Mas por ahora todavía está bien, tanto como para distraerse en una charla normal y monótona.

-Hasta donde vi ayer, parece que andabas junto con el chico que derroto a Pyrrha Nikos…*Dijo Zen.

-Digamos que tengo un poco que ver de que haya venido aquí…*Elliot se encogería de hombros*. Aunque admito que me divertí mucho contra él.

-Espero que no te importe un combate amistoso después de esto.

-Sin problemas… algo me dice que también eres de cuidado.

-¿Quién sabe?

Elliot soltó una leve risa al ver a Zen encogiéndose de hombros.

En eso, se detuvieron al notar como la maleza a su alrededor comenzaba a moverse violentamente y ojos rojos parecían brillar entre ellas.

-Al fin algo de acción…*Zen se tronaría los puños.

-¿Oh? ¿También peleas mano a mano a pesar de llevar espadas?*Pregunto Elliot preparando sus guanteletes.

-Tú lo has dicho…*Zen se prepararía*. Sin sonar arrogante, pero apenas serán un entretenimiento.

-Lo mismo digo…*Elliot vería como una gran multitud de Beowolfs se acercaban lentamente hacia ellos.

Los Grimms empezaron a rodearlos, manteniendo sus distancias al sentir que no estaban ante presas fáciles a las cuales asesinar.

-¿Un concurso de ver quien elimina más?*Propuso Zen, sonriendo un poco desafiante.

Elliot se tomó unos momentos para pensarlo, accediendo al final, una competencia amistosa no lastimaría a nadie.

-Me parece bien, y… ¿Qué tal que los más grandes valgan dos puntos?

-Hecho. Ahora… ¡A matar Grimms!

Ahora si empuñando sus espadas, Zen se lanzó a crear una masacre de Grimms, los cuales eran cortados con facilidad como si fueran mantequilla por las espadas gemelas.

Elliot cargaría sus puños en aura y lanzaría una ráfaga que daño y mando a volar a un grupo de estos como si nada.

Estas criaturas que habían sido un constante peligro para los habitantes de Remnant no eran nada a lo cual ellos dos debieran preocuparse.

Ellos dos eran fuerzas imparables y los Grimms no eran más que criaturas sin oportunidad.

La iniciación ya había empezado y por todo lo largo y ancho del bosque esmeralda muchas peleas contra Grimms se estaban llevando a cabo.


-Muy bien, ya nos mas molestias…*Raymond retiraría su lanza de la cabeza de un Ursa*. Y eres muy bueno en la retaguardia.

-Soy el mejor en lo que hago…*Owen se encogería de hombros*. Aun así, hay más Grimms de lo que esperaba.

-Creo que en parte es para ver si somos bien capaces. Aunque, bueno…*Raymond suspiraría*. Los Grimms siempre son impredecibles, no importa el lugar.

Owen asintió de acuerdo ante aquello, ya había visto esos casos en varias de sus misiones antes.

-Mejor movernos, no hay que perder el tiempo.

Asintiendo de acuerdo a su compañero, ambos emprendieron su camino hacia las ruinas.

Sin embargo, ninguno noto que muy dentro del bosque esmeralda, una figura de gran tamaño comenzó a abrirse paso a gran velocidad, destruyendo todo a su paso y con una única motivación.

Acabar con los pertenecientes a los seres que dañaban a este bello mundo.


Por otro lado, en el templo en ruinas en el extremo norte del bosque…

¡Gyyaaar!

Un fuerte estruendo sacó a los jóvenes de sus pensamientos, donde verían que un Deathstalker iba hacia ellos. Este enorme Grimm escorpión había destruido varios árboles a la hora de salir del bosque, provocando ese estruendo, y no solo eso, estaba enfurecido.

Incluso el Grimm Nevermore estaba encima de ellos volando, acechándolos.

-¡Genial! Estamos todos ¡Ahora podemos morir juntos!*Dijo Yang con sarcasmo.

-¡No si puedo evitarlo!*Grito Ruby mientras se lanzaba a gran velocidad hacia el Deathstalker, disparando su arma para ganar más velocidad.

-¡Ruby espera!*Yang llamo a su hermana, con claro temor en su voz.

Sin embargo, aquel espantoso escorpión logro golpear a Ruby, enviándola hacia tras. Ella disparo con su arma al Deathstalker, pero las balas no le hicieron nada, su coraza lo protegió por completo.

Yang, en su intento por salvar a su hermana menor, corrió a gran velocidad a su posición.

Weiss y Blake irían a ayudar a su compañeras para alejarse sanas y salvas de una muerte segura, donde la heredera Schnee habría aprisionado al Grimm con hielo a través de sus Glyphs.

El escorpión estaba intentando liberarse de aquel hielo que lo aprisionaba mientras sus múltiples ojos se enfocaron en las chicas del futuro Team RWBY.

-¿Alguien tiene un plan?*Pregunto Weiss.

-Apoyo todo lo referente a no morir…*Contesto Jaune con dudas.

-No… pero se me ocurrirá uno más adelante…*Diría Ruby.

-Entonces ¿Es un correr y morir o un correr y vivir?*Pregunto Jaune.

-Lo averiguaremos más tarde…*Comento Pyrrha.

Todos los jóvenes de los futuros equipos RWBY y JNPR irían directamente al acantilado, tras haber tomado las respectivas reliquias.


Por su parte…

-Ju. Bien, ya son todos…

Sapphire soltó un suspiro tras haber terminado con todos los Grimms que la habían rodeado.

Después, se dirigiría hacia donde estaban los gritos de antes, esperando que hubieran podido defenderse de los Grimms que la habían ignorado.

La pelea había durado un poco más de lo que hubiera querido, pero tampoco quería demostrar sus habilidades ocultas, sabiendo que los estaban vigilando y no estaba para interrogatorios o paranoias, por muy justificables que sean.

En fin… al ver los últimos rastros de los cuerpos de los Grimms, vio que había llegado al lugar, así que…

-¿Hay alguien aquí? ¡Vine a ayudar!

-¡Oh, gracias a Oum!*Vería como un chico castaño salía de entre los árboles y este portaba un rifle de largo alcance que parecía un revolver. Aunque… el chico se veía lastimado de su pierna, por lo que estaba cojeando.

-Oye detente, no te esfuerces de más…*Le dijo Sapphire.

-No te preocupes, estaré bien, la herida dejo de sangrar, por lo que estaré bien. Me preocupan más ellas.

El chico la empezó a guiar a lo que era un tipo de guarida improvisada, ya que los árboles que cayeron crearon un tipo de refugio. Habían tenido mucha suerte de haber encontrado esto.

Al mirar mejor el lugar, Sapphire observo como una chica tenía una rama atravesando su abdomen, por lo que veía aún seguía respirando. Así que no había golpeado un punto vital, o hubiera muerto hace tiempo.

Al otro lado miro a una chica peliverde que apenas estaba despertando y tenía algunos rasguños.

-¡Oh! Espera, estas a salvo.

-¿Dónde estoy?

-Aun en el bosque esmeralda.

Los dos empezaron a tener una plática entre ellos, mientras que Sapphire se acercaba a la otra chica, para asegurarse de si estaba en condiciones de ser movida. Por lo que veía, podían trasladarla entre ellos, lo malo serían los Grimms. Uno solo no podría defenderlos y menos si estaba herido de su pierna.

Disculpa, pero ¿Sabes si alguien vendrá aparte de ti ayudarnos?

-En realidad…

Antes de que Sapphire terminara sus palabras…

-Ju. Lamentamos la tardanza…

Voltearían a aquella voz repentina y verían como un grupo de cuatro jóvenes Faunus habrían llegado al lugar… dos chicos con orejas de caninos y dos chicas con alas emplumadas de diferente color.

-Ju. Qué bueno que llegan…*Sapphire suspiraría*. Son los de años superiores ¿Verdad?

-Así es…*Asintió la Faunus peliblanca con alas blancas y vestido blanco*. Somos de 2do Año.

-Sentimos de nuevo la tardanza…*La Faunus pelinegra con alas rojas y traje de sacerdotisa daría una leve reverencia*. Acabamos de escoltar a unos postulantes que tuvieron problemas como ustedes.

-Estas sola ¿Verdad?*Sapphire asentiría ante la pregunta del Faunus lobo*. Pues buen trabajo protegiéndolos. Nos haremos cargo desde aquí, tú ve al templo, aun estas a tiempo.

-De acuerdo…*Sapphire, antes de irse, voltearía a ver a los que salvo*. Nos vemos.

Dicho eso, todos verían como la Faunus carnero se retiraba a una velocidad cegadora en un flash oscuro que los sorprendería.

-Oh. Parece que los de primero de este año pueden ser interesantes.

-Así parece.

El Faunus zorro asintió ante lo dicho por su compañera Faunus de alas blancas.

Los otros dos pensaban lo mismo, ya que el que allá podido contra tantos Grimms por su cuenta ya dice mucho de lo que ella es capaz.

Pero en fin… hora de hacer su deber, escoltar a los postulantes que, lamentablemente, no pasaran la iniciación…. Mejor suerte para el próximo año.


Luego de un rato de caminar y permanecer en un silencio algo incómodo…

-Bien, se supone que es aquí.

-Y no hay nadie… Y no me creo que llegáramos primero.

Raymond y Owen miraron las ruinas en descomposición en el centro de un gran claro tras haber llegado al lugar.

Entonces, se dirigirían a la estructura. Las ruinas estaban cubiertas de musgo y enredaderas, ya que la estructura misma fue derribada y se desmoronó en pedazos. Lo más extraño, sin embargo, eran los pedestales que descansaban en el centro de la estructura, cada uno con una pieza de ajedrez colocada en la parte superior.

-¿Piezas de ajedrez?*Cuestionó Owen mientras miraba las susodichas piezas con cierta duda.

-Estas deben ser las reliquias…*Dijo Raymond mientras observaba las piezas blancas y negras en el lugar.

-Y como algunas de ellas ya no están, significa que en verdad no somos los primeros en llegar…*Dijo Owen mientras pasaba por algunos pedestales que carecían de las misteriosas piezas de ajedrez.

-Bueno, supongo que deberíamos elegir uno…*Raymond miró las piezas una vez más, hasta tomar una reina blanca*. Esta estará bien.

-Por favor que no agarren lo otra blanca…*Susurro Owen para sí mismo, tras ver que había dos pares de reinas blancas y negras.

-Creo que Elliot aún no llega, ya que quedamos en vernos aquí…*Dijo Raymond.

Owen puso una expresión pensativa por unos momentos…

-¿Antes de iniciar la prueba?

-Sí…*Asintió Raymond*. Digamos que él es un cercano al Director y ha visto una que otras pruebas antes. Esta no sería la primera de este tipo.

-Ya… veo…*Owen sudaría un poco ante aquello. En verdad que nada se le complique en esta misión.

Justo en ese momento, dirigirían su atención hacia donde escucharon algo, que se trataba de árboles cayendo y lo que sin duda eran pisadas muy fuertes y pesadas.

-Algo grande viene.

-Oh no… por favor que no sea un…

Como respondiendo a las palabras del joven mercenario, de entre los arboles aparecería un Grimm enorme con una apariencia que se asemejaba mucho a la de un elefante… Un Goliath.

-Ahora si odio mi vida…*Dijo Owen.

-Para que haya venido un Goliath, significa que es uno joven…*Raymond giraría por un momento su lanza*. Voy a probar algo.

Emanando su aura, el peliverde proyectaría a su alrededor varias espadas de aura y luego accionaria una función de su lanza, que emanaría energía elemental y con eso haría que sus espadas de aura adquirieran fuego, hielo, viento.

Con eso, Raymond las lanzaría contra el gran Grimm como si fueran flechas, donde el Goliath se movería con violencia, así logrando desviar algunas de esas cosas con sus colmillos, pero igual algunas alcanzaron a darle justo en sus patas delanteras y también en su lomo, pero igual se mantenía de pie y con ganas de seguir peleando.

-Muy bien, Plan B…

Emanando más aura, Raymond crearía una gran cantidad de espadas e hizo que llovieran sobre el Goliath, frenando sus movimientos, aunque fuera por poco tiempo.

-Bien hecho…*Owen entonces procedería a abrir su maleta, revelando a su mejor arma*. Hora de matar a un mastodonte, Deadshot.

El peliverde vería como su compañero le apuntaba al Goliath con aquel rifle de francotirador negro con morado que se veía muy avanzado tecnológicamente y parecía tener como un generador de energía cerca de donde se pone el cargador de munición.

-¿Podras matarlo de un tiro?

-No tienes idea de cuantos Grimms han perecido ante mi bebe y este Goliath no es el primero de su especie.

Vale, solo por eso se quedaría a ver y vería como al apretar el gatillo, no disparo, pero Owen mantuvo su posición y vería como el generador empezaría a brillar intensamente a cada segundo que pasaba… ¿Eso era…?

FLUUUUU

Ver que el Goliath ya se había liberado de su lluvia de espadas y estaba listo para embestirlos…

-Ahm… Owen…*Raymond se prepararía por si acaso.

-No hagas nada y no arruines mi gran disparo…*Al enfocar bien al grandote que se estaba acercando y que la carga se completara*. Vete al infierno desgraciado.

¡BANG!

El disparo sorprendió y aturdió a Raymond por el peculiar sonido del rifle que se escuchó a kilómetros de su posición, pero…

Lo que más lo sorprendería seria ver como la bala de Dust de viento habría dado justo en la cara blanca del Goliath y lo haría perforado, ya que hasta los arboles detrás fueron cortados por el fuerte viento generado por el Dust.

Entonces, verían como el gran Grimm Goliath caía inerte ante ellos, muerto… así empezando a disiparse en humo negro.

-¿Qué carajos fue eso?*Pregunto Raymond.

-Ese es el poder especial de Deadshot…*Owen suspiraría bajando su arma en mano*. Cortesía de un contacto de Atlas… No diré más.

-De acuerdo…*Raymond acepto aquello sin problemas. Después de todo, aun son desconocidos, por lo que pueden andar revelándose cosas así como así. Tal vez si con el tiempo, ya que serán compañeros.

-Mejor vamos de una v-…

¡Graaaaaash!

Un chillido los interrumpiría y entonces verían como del bosque aparecían unos Zen y Elliot que saltarían desde los árboles…

Cerca de ellos, una gran criatura se abrió paso, rompiendo los árboles como ramitas mientras cargaba detrás de ambos jóvenes. Su cuerpo estaba hecho completamente de rocas, líneas rojas en forma de venas que lo atravesaban, tomando la forma de una criatura bípeda masiva. En la roca, que tomó el lugar de una cabeza, se podía ver una máscara con un ojo amarillo brillante, centrada únicamente en ellos dos.

-Ju. Al fin un área abierta…*Dijo Zen, soltando un suspiro.

-Y estamos en las ruinas, por lo que es mejor…*Diría Elliot.

-Tienen que estas jodiendome…*Owen maldeciría por lo bajo.

El nuevo Grimm para matar se trataba de un Geist. Uno de las peores especies de Grimm, pues sólo podías matarlo cuando estaba en su forma de fantasma.

-¡Elliot!*Raymond le llamaría.

-¿Oh? Raymond, que bueno encontrarte…*Elliot pasaría a verlo por un momento*. Creo que entre más, mejor para acabar con esta cosa.

-¿Corrieron todo el camino hasta aquí con el Geist a sus espaldas?*Owen pregunto aquello con sarcasmo.

-No te quejes y ayúdanos Owen…*Zen, estando preparado con sus espadas, extendería sus alas escamosas, para sorpresa del otro par*. Será más fácil acabarlo entre los cuatro.

-Estoy de acuerdo… Oh, por cierto…*Raymond iría con ellos junto con el pelimorado tras haber tomado otra reliquia del pedestal*. Si mi suposición es cierta, a partir de ahora somos un equipo.

-Estoy de acuerdo…*Dijo Elliot, asintiendo.

-Sin problemas…*Dijo Zen, tomando la otra reina blanca que le pasarían.

-Ught… ya que…*Owen se resignó ante aquello.

Dicho eso, los cuatro jóvenes se prepararían para enfrentar al Geist que, sin saberlo, lamentara haberlos tomado a ellos como enemigos.


Por otro lado…

-Ya casi llego…

Sapphire vería que las ruinas estaban adelante, pero la alegría le duró poco… Pues se daría cuenta de que algo la estaba acechando a su izquierda.

¡Clink!

El sonido llego a los oídos de la Faunus, para así mirar a su izquierda y ver que lo que había esquivado por los pelos era como una guadaña blanca con tonos rojos, casi de su mismo tamaño.

-Mierda… ¿Un Fear Hunter aquí?

Sapphire solo pudo maldecir su suerte ante el Grimm que tenía al frente. Este era similar a una mantis, un tipo de Grimm perfecto para emboscar a sus presas cuando están distraídos, siendo grandes asesinos. Pero también un peligro si son enfrentadas de frente, siendo preferible alejarse de estos Grimms, o puede ser muy tarde. Aunque varios cazadores subestiman a esta especie, debido a que las más jóvenes de la especia Fear Hunter son similares al tamaño de un humano, sus patas delanteras solo tienen en la última parte las guadañas de un color blanco, así como poca armadura. Pero su velocidad de ataque como de reacción son una locura, siendo esta la perdición de varios.

Y la que ella tiene al frente, es una adulta. Una con más experiencia que sus contrapartes más jóvenes. Doblando el tamaño de las más pequeñas, y con más armadura. Si le habían dicho que las jóvenes eran peligrosas, entonces cualquiera estaba muerto con este adulto.

-Tsk… No tengo de otra…*Sapphire se prepararía con Saizu Grim*. A ver si tengo que darlo todo.

Dicho eso, el Fear Hunter ataco de nuevo ataco, donde la Faunus lograría seguir su gran velocidad, pero igual apenas logrando bloquearlo.

-Mierda…

Debía admitirlo… La fuerza y velocidad con la que fue aquel ataque era una locura, ahora sabía mejor porque es una locura hacerle frente a esta cosa en solitario. Solo un grupo de Hunters profesionales podrían vencer a esta cosa con una estrategia y una buena sincronía.

Aun así, ella siguió observando atentamente al Grimm, que hacía lo mismo. Donde los ojos de ambos brillarían en un rojo tétrico.

Ambos estuvieron analizándose durante unos segundos, y solo por haber esperado y ver que este Grimm la estaba analizando, Sapphire entendió que significaba que tenía inteligencia, eso había sido demostrado al haber emboscada en un momento oportuno.

De haber sido otras personas, no duda de que ese ataque sorpresa de antes hubiera matado a cualquiera o mínimo amputarle una extremidad.

Entonces, el Fear Hunter atacaría de nuevo en su lado izquierdo, algo que Sapphire tuvo que detener con su guadaña mientras aparte su pata delantera para agacharse del otro ataque que venía detrás de ella… Sabía que el Grimm la estaba analizando lenta y seguramente. Y ella pudo ver que justo en ese primer ataque la iba a atrapar con su pata. Algo que hizo lento para ver como reaccionaba con su otro ataque.

¡Skreeee!

De pronto lanzo un grito, o lo más cercano que podían hacer los insectos. Sapphire no entendió lo que había ocurrido, hasta que el Grimm lanzo otro de sus ataques. Al ver como su pata derecha desaparecía de su vista y gracias a sus sentidos, y solo por ello, se cubrió lo más rápido que podía. Siendo mandada a volar por ese golpe, hacia un árbol.

-¡Agh! Ught…*Sapphire se levantaría, apretando los dientes*. Esto no va a ser nada fácil.


Devuelta a la cima del acantilado del bosque esmeralda…

-Profesor Ozpin, algunos estudiantes han terminado su iniciación. Por otro lado, hay un equipo peleando contra un Geist y… Oh por los Hermanos…

Tras buscar entre las imágenes que mostraban al bosque esmeralda en vivo, Glynda vería una que mostraría a Sapphire peleando contra el Fear Hunter, siendo mandada de nuevo contra un árbol tras bloquear un golpe.

-Hmm… Esa chica en graves aprietos…*Ozpin solo dijo eso con un tono de tranquilidad. Aunque miraba tanto esa pelea y la batalla de aquellos jóvenes donde estaba Elliot contra el Geist.

-Mandare ayuda para la Srta. Amagire por si acaso, ya que está en una situación de vida o muerte… La única opción que tiene es escapar de ese Grimm. Solo un equipo completo bien coordinado y con experiencia podrían derribar a esa cosa.

Ozpin solo siguió mirando las dos batallas mientras Glynda hacia lo suyo. Sentía que tenía a jóvenes demasiado capaces aquí presentes y quiere ver hasta donde llegan.


Por otra parte, en el auditorio de Beacon…

Varios estudiantes estaban esperando los resultados, pero igual se entretenían con lo que era mostrado en las pantallas, y claro era sobre ellos pasando la iniciación.

-¡No creí que ese Nevermore fuera así de grande!

-¿Acaso no viste a ese Deathstalker?

-Creo que fue algo épico ver a esos chicos pelear contra los Beowolfs mientras había fuego rodeándoles.

-Cierto, cierto. Eso era algo sacado de un libro.

Eso era lo que se escuchaba entre los estudiantes, mientras cierta caperucita parecía estar buscando a alguien en particular…

-¿Dónde está Sapphire?*Se preguntó Ruby.

-Tampoco veo a Elliot ni a Raymond…*Dijo Weiss.

-Ni yo a Zen ni a Owen…*Diría Yang.

-¡Cielos! ¡Esa chica está enfrentando a un Fear Hunter!

A las palabras de una estudiante, todos verían como unas pantallas ahora mostraban a Sapphire resistiendo los embates del Fear Hunter.

-¡Sapphire…!*Ruby se preocuparía al ver contra lo que peleaba.

-No hay manera de que le gane a esa cosa, debe huir o morirá…*Hasta Blake sabía que esa era su mejor opción.

-Oh, ahí están los chicos…*Pyrrha señalaría a otra pantalla.

Entonces, todos verían como Zen, Elliot, Raymond y Owen lidiaban contra el Geist, logrando destruir varias de las rocas que conformaban su cuerpo.

-Hasta un Geist… que locura…

-Sin duda… Un Nevermore gigante, un viejo Deathstalker, un Fear Hunter adulto ¿Y ahora un Geist? Esto parece una pesadilla.

Dicho eso, solo les quedaba ver cómo les iba a esos cinco que parecían ser los últimos.


-Tsk… en verdad que eres un hueso duro de roer…

Sapphire ahora tenía algunos cortes en su ropa y sangre en la comisura de sus labios. Cada ataque que hacía en contra del Fear Hunter era rápidamente bloqueado, mientras que ella solo ha estado usando su aura para curarse y no para mejorarse… Y era obvio que esto no terminaría a su favor, entendiendo que es una locura enfrentar a esta cosa en solitario.

Afortunadamente, no tenía ningún corte grave en ella, siendo solo un par de cortes superficiales. El daño que recibía se debía a que el Grimm de pronto cambiaba su modo de atacar, golpeando fuertemente y mandándola a volar. Ese era el problema, ataques rápidos y con una gran fuerza detrás. Su fuerza era comparable a la de un Beringel joven, mientras que sus absurdas reacciones a los ataques, así como para devolverlos, era peligroso.

Aun así, ella sabía que la mejor manera de cazar a tu víctima, es hacerle creer que es superior a ti.

Suspirando, Sapphire vería como el Fear Hunter atacaría de nuevo, por lo que se agacho antes de que la tocara para así cortar a través de la articulación de la pata. Aunque era una abertura con la cual solo era casi una línea delgada, la aprovecharía. Pero no iba a ser fácil, ella esperaba que justo cuando retrajera su pata, cortaría con su impulso y el suyo. Pero el Fear Hunter miro y ataco con su pata izquierda desde arriba de su cabeza, para cortarla por la mitad de arriba a abajo, pero Sapphire se lanzó hacia atrás, cubriéndose.

Aun así, el Fear Hunter lanzaría otro ataque que vendría desde la derecha, el cual la Faunus esquivaría sin problemas, pero… algo que no espero, es que un golpe viniera a su izquierda.

-¡Ught!*El golpe fue tal, que ella podía sentir el sabor del cobre en su boca. Aunque también sentía como era enviada a volar contra un árbol*¿Q-Que mierda…?

Al salir de su aturdimiento y prepararse para lo que la había atacado, solamente vería como el Fear Hunter la observaba atentamente con la cabeza inclinada hacia un lado mientras en la punta de su pata delantera tenia sangre…

Sapphire miraría hacia su abdomen, para ver que había sido cortada de un lado, y era un corte algo profundo.

-Tsk… Eres más veloz que yo si sigo así…*Sabia que debía ponerse seria para ganar.

¡Skreeeee!

Al ver como que le rugía, Sapphire entendió que el Fear Hunter, tal y como su nombre lo indica, quería hacer que tuviera miedo, algo que en cierta forma logro, pero…

-Ufufufu… Déjame decirte algo, estúpida mantis…*Ella se pondría firme mientras emanaba su aura azul que la rodearía y esta curaría su herida, pero… curiosamente, un aura negra también aparecería mientras sus ojos se tornaban rojos*. El miedo es algo que todos sienten, pero… Aun con eso, hay que seguir adelante…

Sapphire entonces se pondría en posición con su Saizu Grim mientras su aura azul-negra desaparecía y sus ojos rojos seguían brillando con intensidad…

El Fear Hunter pareció gruñir indignado al ver a la Faunus aun dispuesta a seguir y encarando al miedo… No es como los otros que ha enfrentado, que solo huían al ver que no tenían oportunidad o que murieron por creer estúpidamente que tenían oportunidad, pero ella… Se veía segura de sí misma… La matara… ¡Lo hará!

Sintiendo que este era el clímax, Sapphire entonces de un impulso arremeter de frente contra el Grimm a una velocidad más que cegadora… El Fear Hunter también iría de frente, logrando seguir su velocidad, pero…

-¡Confusión Flight!

Sorpresivamente, varias copias residuales de Sapphire aparecerían a su alrededor y ella junto con estas atacarían en conjunto al Fear Hunter…

¡Slash!

Pasando al otro de lado y con las copias desapareciendo, ambos se darían la espalda por un momento, hasta que… la parte superior del cuerpo del Fear Hunter caería al suelo, con Sapphire volteándose a verlo en ese momento…

-Tus días de atemorizar a tus victimas terminan aquí, pero…*Ella se acercaría al Grimm que se disiparía en humo*. Me servirás.

Sus ojos brillarían de nuevo en rojo en ese momento mientras se ponía su capucha, así empezando a caminar hacia donde debía mientras absorbía los restos del Fear Hunter, sutilmente.

-Vaya locura…

-Sin duda…

De entre los árboles, un grupo de cuatro jóvenes saldría mientras veían a la Faunus carnero alejarse… eran dos chicos y dos chicas… Una chica vestía a la moda con lentes, la otra era una Faunus conejo, uno era un grandullón y el otro un moreno ciego.

-Derrotar a un Fear Hunter adulto en solitario es algo que nunca había pasado…*Dijo el grandullón.

-Parece que los nuevos de este año si serán interesantes…*Dijo la chica de lentes.

-Hmmm…

-¿Pasa algo, Fox?

-Más o menos… me pareció sentir algo raro en su aura, pero… No sé cómo describirlo.

Y eso ya les llamo la atención…


Devuelta al templo en ruinas…

-¡Mierda!

-¡Owen, evade!*Elliot grito aquello.

Ya que el Geist, que tenía su cuerpo muy dañado y partes destruidas por el trabajo conjunto de estos jóvenes, se había lanzado contra el joven mercenario que les cubría la retaguardia a sus compañeros de equipo, tras notarlo.

Elliot y Raymond iban a hacer algo, pero… sorpresivamente, Zen aumento de golpe su velocidad, logrando colocarse frente a Owen. Parecía estar listo para dar un puñetazo para contrarrestar al del Geist, pero… antes de que eso pasara, el joven seria rodeado por su aura negra-roja que envolvería en su puño derecho y entonces…

-¡Dragón Fist!

El choque inminente tuvo lugar. Un temblor sacudió el lugar y una cortina de polvo se levantó, impidiendo ver lo que había sucedido.

-¡Zen!

-¡Owen!

Elliot y Raymond se preocuparon ante lo que pudo haberles pasado a sus compañeros, ahora sintiendo culpa por no haberlos respaldado a tiempo, pero…

De repente, el Geist soltó un ruido parecido a un gruñido, junto con el sonido de las rocas cayendo.

El polvo se asentó lentamente y se podía ver una gran sombra dentro de este, que parecía caerse a pedazos. Ese obviamente era el Grimm. Pero el segundo, no podían decirlo, pero… cuando el polvo finalmente se disipó en su totalidad, los ojos de todos se abrieron ante lo que vieron, no dando crédito a la imagen frente a ellos.

Zen se estaba oponiendo directamente al Geist. El puño demacrado del Grimm chocando con el puño escamoso de Zen. Ninguno de los dos parecía querer ceder. Zen tenía sus dientes apretados y sus ojos poseían un fuego que prometía quemar cualquier cosa en su camino. Especialmente al Grimm que estaba frente a él y parecía estar a punto de colapsar por completo.

-No te metas con mi equipo… maldito espectro…*Declaró, soltando un gruñido lleno de determinación mientras parecía poner más fuerza en su puño, haciendo retroceder de a poco al Grimm*¡Grooaaaaaar!

Zen dio un potente grito de guerra mientras presionaba más fuerte contra el Geist, como era de esperarse, más grietas comenzaron a aparecer en toda la roca y fue solo cuestión de tiempo antes de que la enorme criatura rocosa se convirtiera en escombros.

Sin embargo, la fuerza detrás del golpe era tal que continuó viajando por el cuerpo improvisado del Grimm, rompiendo la roca sobre este. Grietas comenzaron a expandirse por su pecho y el Geist perdió el equilibrio cayendo sobre su espalda, que también estaba llena de grietas, hasta que la gran mole se volvió nada más que pequeños escombros.

Eso dejó sorprendidos tanto a los presentes y a los que veían la grabación, ya que para pulverizar esa cantidad de rocas se requiere de una fuerza monstruosa. Todos pudieron ver cómo Zen daba fuertes bocanadas de aire, pero se mantenía firme en su lugar con su puño extendido.

-Juu… ¿Todo bien, Owen?

-A-Ahm… Sí…*El joven mercenario sacudiría la cabeza para quitarse la conmoción por lo ocurrido*. Y que fuerza.

-No es la primera vez que derribo a un Geist de esta manera, pero esta vez sí me costó…*Diría Zen.

-Eso fue increíble…*Elliot se les acercaría junto con el peliverde*. Y creía que solo yo podía hacer eso… aunque una vez me rompí la mano por eso.

-Déjame adivinar ¿La primera vez?*Le dijo Raymond.

-Así es…*Afirmo Elliot.

-Ahm… oigan chicos…*Owen llamaría su atención*¿Les recuerdo que para matar al Geist hay que hacerlo en su forma fantasma?

Eso los hizo abrir los ojos y recordar que era verdad, por lo que al voltearse verían como el espectro del Geist ya en el aire empezó a moverse hacia su siguiente objetivo para poseer… El templo…

-¡Mierda, hay que…!

¡Slash!

Las palabras de Raymond serian cortadas debido a que, en ese momento, justo antes de que el Grimm poseyera el templo, este sería cortado a gran velocidad por alguien… quien aterrizaría en el suelo arrodillada con una guadaña en mano…

-Más pendientes para la próxima chicos…*Les dijo Sapphire con una sonrisa algo divertida.

Al ver a la Faunus, los cuatro jóvenes suspiraron aliviados de que se haya terminado, ya que pasaron por ciertas molestias para destruir a esa cosa, como para empezar de nuevo ahora con el templo.

-Mejor vámonos antes de que vengan más Grimms… Aunque lo dudo un poco si ya acabamos con los alfas de la zona…

Todos asintieron de acuerdo ante lo dicho por Zen, con Sapphire yendo también a recoger su reliquia… la reina negra…

Con eso, los cinco jóvenes se dirigirían hacia el acantilado de donde fueron lanzados para volver a Beacon.


-Ozpin… todo esto es…

-Lo sé, Glynda…

Ambos verían el Scroll del Director, viendo la repetición de las últimas batallas ocurridas…

-¿Cómo pudo ocurrir tal cosa? De Elliot, Raymond y de ese infiltrado no me sorprende tanto, pero… Esos dos, Zen Doragon y Sapphire Amagire…*Reflexionó la profesora rubia estando realmente consternada. No sabía qué pensar ante esto.

-Parece que talentos irregulares se están reuniendo y algo me dice que aun ocultan algo…*Ozpin daría otro sorbo a su café*. Después de todo, es este tipo de irregularidad lo que posiblemente podría salvar a este mundo.

Glynda dudó, volvió a mirar la pantalla, sus ojos se centraron en aquellos jóvenes… talentos raros, uno que conocen y a otros que aún deben investigar… pero si hay algo que tienen en común, es que no se dejan cegar por el poder que tienen… incluso ese infiltrado, aunque algo arrogante en sus habilidades, parece también tener un buen corazón por como ayudo y coopero con sus compañeros…

Solo espera que no tengan que involucrarlos en su asunto, aunque… lo ve como imposible.


Una vez volvieron con el resto y entregaran sus reliquias, los cinco jóvenes fueron recibidos en el auditorio por una ronda de comentarios de todos los demás estudiantes, ya sea admirándolos o envidiándolos.

Y tras recibir un chequeo médico, y unas cuantas charlas amenas mientras esperaban, todos fueron guiados hacia un gran salón de Beacon.

En una nota aparte, de los 200 postulantes de este año solamente ingresaron unos 40, un número muy bajo, más por suerte no hubo ningún muerto en la prueba… Algunos heridos gravemente, pero con el tiempo se recuperarían.

Cuando los 40 aprobados estuvieron en el salón, de uno en uno y formando fueron llamados… con los equipos siendo formados…

Para Elliot no fue sorpresa que Ruby, Weiss, Yang y Blake formaran un equipo, el equipo RWBY, más aún que Ruby fuera elegida como líder para la gran desconformidad de la heredera Schnee.

Lo que si fue una sorpresa fue que el chico Arc fuera elegido para ser el líder de su equipo, equipo conformado por él, Pyrrha, Nora y Ren, siendo conocidos como el equipo JNPR.

Zen, Elliot, Raymond, Owen y Sapphire no tenían nada en contra del chico Arc, pero a leguas se notaba que él no estaba preparado para ser un cazador a diferencia de todos los demás.

Incluso el propio Jaune parecía saber que él no merecía el cargo de líder del equipo, pero ya nada se podía hacer al ser decisión de Ozpin.

Y ahora…

-Elliot Faweil, Raymond Asterius, Owen Shinon y Zen Doragon… Suban por favor…*Ozpin los llamo, era momento de que ellos fueran oficialmente denominados como un equipo. Sus amigos les dieron miradas de emoción, era claro que una especie de unión de equipos se había formado por todo lo ocurrido*. Ustedes cuatro trajeron consigo las piezas de reina blanca, desde ahora ustedes cuatro serán el equipo ZERO y su líder será… Zen Doragon.

Tanto el mencionado y muchos más se sorprendieron ante lo escuchado, ya que por un momento se creyó que el líder seria Elliot o Raymond, al ser ambos muy conocidos y capaces, pero…

-Ya que…*Elliot pondría su mano en el hombro de su ahora líder*. Si en algo conozco a Ozpin, es que sabe lo que hace.

-Llevémonos bien, líder…*Le dijo Raymond, sonriendo.

-No me llamen así con ese tono…*Dijo Zen con una sonrisa amarga.

Owen solo se encogería de hombros mientras se mostraba indiferente, preguntándose cuando le darían los detalles de su misión…

Unos segundos después, el recién formado equipo ZERO bajo del escenario y Ozpin continuo nombrando a personas…

-Sapphire Amagire.

Tras suspirar, la Faunus se dirigiría al escenario y se detuvo donde todos los equipos se pusieron de pie… Los demás murmurarían ante aquello, pero eso a ella no le importaba…

-Siendo la única que recupero la pieza de la reina negra, así como otro caso único donde una persona no consiguió pareja, se te avaluó por tus habilidades individuales… Por ello, fue tomada la decisión de que será estudiante de Beacon… Así siendo una solista que podrá hacer misiones individualmente o apoyar a otro equipo ¡Felicidades, Srta. Amagire!

Una ronda de aplausos sonó el en auditorio mientras que Sapphire solo da una reverencia en agradecimiento…

La historia de los mejores y más fuertes futuros Hunters de Beacon acababa de empezar.


-Ozpin... ¿Aun estás de acuerdo con esto? ¿Y si es un espía?

-Claro que lo es Glynda, pero… lo tendremos vigilado en todo momento…*Respondió, mirando a su querida amiga.

Por ahora, solo el tiempo lo dirá…