Disclaimer: Dragon Ball Z no me pertenece. Este fanfiction es sin fines de lucro y exclusivamente para la diversión de la autor y posibles lectores
Capítulo 2: La Primera Prueba
El sol apenas comenzaba a asomarse cuando Gohan llegó al taller de robótica. El aire fresco de la mañana apenas aliviaba la tensión que sentía en el pecho. Había pasado la noche anterior trabajando en el robot, ajustando cada tornillo y cable como si con eso pudiera controlar lo que estaba fuera de su alcance. Aunque aún dudaba de cómo funcionaría su equipo con Videl, sabía que no podía darse el lujo de rechazar ayuda.
Se acercó a la mesa central, donde "Picolo" descansaba como un guerrero en espera de ser despertado. Mirando los pequeños brazos articulados y las piezas que formaban su estructura compacta, Gohan sintió un leve orgullo mezclado con incertidumbre. "¿Será suficiente?", pensó, ajustando los controles para una nueva prueba.
La puerta del taller se abrió de golpe, y Videl entró con paso decidido, escaneando el lugar con la mirada. Sus ojos se detuvieron en el desorden controlado que llenaba cada rincón: herramientas, piezas de metal, cables, y esquemas desparramados sobre las mesas.
-¿Así que este es el "famoso" club de robótica? - comenta Videl con una sonrisa irónica, cruzando los brazos.
Gohan levantó la mirada de su trabajo y sonrió tímidamente, algo avergonzado.
- Sí… bueno, no es muy glamuroso, pero tiene lo necesario - responde Gohan, señalando al robot en la mesa- . Te presento a "Picolo".
Videl se acercó con curiosidad, examinando el robot de cerca. Aunque su diseño era simple, cada pieza parecía haber sido colocada con un propósito claro.
- ¿Picolo? ¿Por qué le pusiste ese nombre? - pregunta la pelinegra, levantando una ceja.
-Es un acrónimo - explica Gohan, con una mezcla de orgullo y nerviosismo-, pero es… complicado de explicar.
Videl lo observa por un momento antes de soltar una ligera carcajada.
- Déjame adivinar: ni tú mismo sabes lo que significa, ¿verdad? -
- ¡Claro que lo sé! - responde él rápidamente, aunque evita mirarla a los ojos - . Solo que… bueno, es un poco largo y no es tan importante ahora.-
Videl niega con la cabeza, divertida, pero vuelve a centrar su atención en el robot.
- Está bien, genio. ¿Qué puede hacer "Picolo"? ¿Ya tienes alguna estrategia pensada? - - pregunta la ojiazul, inclinándose para inspeccionar los pequeños brazos articulados.
Gohan asiente, activando el robot con cuidado. "Picolo" se pone en posición de combate, levantando los brazos de manera torpe pero eficiente. Gohan empieza a explicar los movimientos básicos que ha programado, incluyendo esquivas, bloqueos y ataques simples. Sin embargo, al final suspira.
- Está lejos de lo que quiero. Con más tiempo podría mejorar su velocidad y resistencia, pero… no tengo los recursos necesarios.-
Videl lo escucha atentamente, observando cómo los movimientos del robot, aunque básicos, mostraban el esfuerzo y dedicación de Gohan. Era evidente que él había puesto su corazón en ese proyecto.
-Entonces, ¿qué falta para que sea un competidor real? - pregunta la muchacha, todavía observando al pequeño guerrero de metal.
- Muchas cosas - admite Gohan, apagando al robot - . Necesito piezas de mejor calidad, sensores más avanzados, y… tiempo. Algo que no tenemos.-
Videl se cruza de brazos, pensativa. Su mirada se ilumina de repente al recordar algo.
-¿No has pensado en pedirle ayuda al director? Tal vez, si ve el potencial de "Picolo", se convenza de mantener el club abierto - propone la pelinegra como una alternativa.
Gohan duda, recordando la reputación del director Magenta. No era de los que pedían favores, pero al ver la seguridad en los ojos de Videl, siente que tal vez valía la pena intentarlo.
- Está bien. Vamos a intentarlo. -
Más tarde, Gohan y Videl se encontraban frente a la oficina del director. La secretaria los miró con una ceja alzada, como si dudara de la importancia de su presencia allí.
- El director está ocupado - les informa con tono seco - . Pero pueden esperar si quieren.-
Se sentaron en las sillas frente a la oficina, escuchando el murmullo de voces provenientes del interior. Tras unos minutos, la puerta se abrió, y un grupo de estudiantes salió con expresión de triunfo. Todos vestían chaquetas con el logotipo del equipo de ciencias avanzadas, el orgullo de la escuela. Uno de ellos, Hedo, les lanzó una mirada de burla al verlos allí.
-¿Qué hacen aquí? - pregunta Hedo, con una sonrisa despectiva -. No sabía que el "club de robótica" necesitaba audiencias.-
Gohan respira hondo, intentando no dejarse provocar.
- Queremos hablar con el director sobre el concurso de robótica - responde el hijo de Goku con calma.
- Oh, ¿no te han dicho? Nosotros representaremos a la escuela este año. De hecho, acabamos de mostrarle al director nuestro robot, "Cell Max". ¿De verdad creías que un robot de juguete como el tuyo tendría alguna oportunidad? - asegura Hedo ríendose, con un tono cargado de superioridad.
Videl frunce el ceño, apretando los puños, lista para responder, pero Gohan pone una mano en su brazo para detenerla. Sabía que provocar una pelea no ayudaría.
Cuando finalmente entraron, el director Magenta los recibió con una expresión impaciente.
-¿Gohan, verdad? Tengo entendido que estás aquí por el club de robótica - declara, cruzando las manos sobre el escritorio.
- Sí, señor - responde Gohan, esforzándose por sonar seguro -. Queremos pedir permiso para participar en el concurso de robots. Si ganamos, podríamos conseguir fondos para salvar el club -
Magenta niega con la cabeza sacando un puro de uno de los cajones de su escritorio, interrumpiéndolos antes de que pueda continuar.
- El equipo que representará a la escuela ya está decidido. El club de ciencias avanzadas es nuestra mejor opción. No puedo justificar apoyar un proyecto que claramente está destinado al fracaso.-
Las palabras golpean a Gohan como un martillazo. Antes de que pueda reaccionar, Videl interviene.
- Eso no es justo - comenta Videl , con la voz firme y desafiante - .Gohan ha trabajado solo y ha logrado cosas increíbles. Al menos merece una oportunidad para probarlo.-
El director la observa por un momento, algo sorprendido por su audacia.
-¿Y tú quién eres? - pregunta con curiosidad.
- Soy su compañera en el proyecto - declara Videl, sin titubear -. Creemos que tenemos una oportunidad, y solo necesitamos que nos dejen demostrarlo.-
Magenta suspira con cansancio.
- Pueden trabajar en su robot si quieren, pero no habrá fondos. Y si deciden participar como independientes, están solos en esto.-
Gohan baja la mirada, sintiendo que todo estaba perdido. Pero Videl le da una palmada en la espalda, hablándole con una confianza que él no sentía.
- Aún podemos hacerlo, Gohan. No necesitamos que nos den un título. Vamos a competir por nuestra cuenta.-
La seguridad en su voz enciende una chispa en Gohan. Por primera vez en días, siente una pequeña esperanza.
- ¿De verdad crees que podemos hacerlo? - pregunta en voz baja.
Videl sonríe, con una chispa desafiante en los ojos.
- Ellos tienen recursos, pero nosotros tenemos algo mejor: coraje. Vamos a demostrarles que están equivocados.-
